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Full text of "Mercurio peruano de historia, literatura, y noticias públicas que da à luz la Sociedad academica de amantes de Lima. Y en su nombre D. Jacinto Calero y Moreira. -- Tomo I. Enero ... 1791 -- Tomo XII. [1794]"

m 



MERCURIO PERUANO 

DJS HISTORIA, LITERATURA T NOTICIAS PÚBLICAS 
QUE DA Á LUZ.- 

LA SOCIEDAD ACADÉMICA 

de Amantes de Lima. 




,EN SU NOMBRE, 

D. Jacinto Calero y Mo) 

TOMO III. 

QUE COMPREHEND. 

LOS MESES DE 

Septiembre, Oaubre, Noviembre, 

y Diciembre 

de 1791. 

CON SUPERIOR PERMISO 

Impreso en Lima: en la Imprenta 
Real de los Niños Huérfanos. 



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LISTA DE SEÑORES SUBS- 

criptores al Mercurio Peruano, r ^ 

\ EL EXa^^ a^^ VIRREY 
de estos Reynos. 

EE AL AUDIENCIA. 

3r. Don Manuel Arredondo de la Real y distinguida Ordea ■d* 

Carlos Tercero, y Üegenle de esta Rqú Audiencia. 
Sr. Oydor Don Melcfcor de Santiago Concha. 
Sr. Oydor Don Ambcosi© Cevdán. 
Sr. Oydor Don Fernando Marques de la Plata. 
Sr. Oydor Honorario de esta Real Audiencia , propietario ác fft 

del Cuzco, Don Joseph Rezabal y ügarte. 
Sr. ©ydor Honorario Don Antonio Boza. 
Sr. Alcaide de Corte Don Juan del Pino Manrrique. 
Sr. Fiscal de lo Civil Don Joseph Corbea y Badillo. 
Sr. Fiscal del Crimen Don Joieph Pareja, 

Sr. Don Pedro Dionisio Calvez , Contador Mayor del ^eal Tri- 
bunal de Cuentas. 
Sr. Don Manuel Bayabilfcaío , del la Real y distingíiida Orden 

de Carlos Tercero , y Administrador principal de Correos d« 

Buenos- Ayres 
Sr. Doctor Don Fra-ncisco de Santiago Coíictia, Dignidad d« 

Chantre de esta Santa Iglesia , Provisor y Vicario general de 

este Arzobispado. 
Sr. Dí>n Joseph de Sa lazar y Breña , de la Real y distinguida 

Orden de Carlos Tercero. 
Sr. Doctor Don Joaquín Bouso Várela. 
Sr. Doctor Don Ignacio Mier , Cura de Pomabamba. 
Sr. Don Vicente Gil de Taboada y L^tnos, Intendente Goberna- 
dor de la Ciudad y Provincia de Trusillo. 
Sr. Don Isidro de la Mata , Capitán de la Guardia de Caba* 

llfiíia del Exéi.entisirao SeilorVirrey. 
Sr. Don Dionisio Franco , Secretario de Cámara de este Virreynato» 

Por dsí Exemplar.es 
M,, :B.. P. Francisco Gonzaks Laguna, Ex-ProvirKial de la Reli» 

( I ) ^on 



R. 

Sr. 
Se, 

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Sr 
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Sr. 

Sr. 



giotí de Clérigos Agonizantes , Correspbnsd del-ReálTaraiti 

Botánico , y encargado de la expedición Botánica del Perú' ^ 
P. Francisco Romero, Lector de Artes y Teología, de la 

misma Religión. - ■ ■ ^ ■ 

Don Gabriel de Aviles, Brigadier de los Reales Exércitos é 

Inspector General de" las Armas en este Virreynato. 

Don Manuel Lorenzo de León y Encalada , Regidor de esta 

Muy Ilustre Ciudad, 
limo. Señor Don Pedro Joseph Chaves ,de^ la Rosa , Obispo 
de Arequipa 

Don Joaquín del Pino, Brigadier de los Reales Exércitos, y 

Presidente de la Real Audiencia de Chuquisaca. 
^ Don Manuel Gallegos, Oficial de la Secretaría delVirreynato^ 

Don Domingo Valdes. 

Don Juan Nepomuceno Rodríguez, Director de la fábrica^ 

de labores de la Real Renta de Tabacos. 
Don. Manuel Maria del Valle y Postigo, Asesor General por ■ 

S. M. de este Virreynato. 
Marques de la Real Confianza. 
Don Andrés Aiarcon y Salazar, Arcediano de la Saata Igle- • 

sia de Huamanga. 

Conde de San Isidro del Orden de Santiago. 

Doctor Don Matias de la Torre y Tagle. 

Don. Juan del Valle. 

Don Jayme Bausate , Editor del Diaíio, 

Don Cristoval de Ruiloba. 

Don Francisco Flores. 

Don Joseph Patricio de Abril. 

R, P. M Dr. Fr. Tomas García Areche, Ex-Provincial del 

Orden de Mínimos. 

P. poct. Fr. Manuel Irarrazabal , Regente de Estudios del 
Orden de la Merced. 

Doctor Don Juan Joseph Alvares, Cura de Late. 

Don Pedro Truxilio, Contador de la Real Renu de Tabacos 

y demás unidas. 
. Doña Xaviera Alerce y Rimador, 

Don Joseph Teran y Velazques. 

Don Vicente Aviles y Calvo. 

Don Juan ígaacio Vidaurre, Contador de Resultas del Real 

Tribunal de Cuentas. ; 

Doa Manuel Paz, Oficial de Libros del mismo Tribunal 

- ■■■ -■ ■ " ■ Sr.-'' 



Sr. Don Facundo Talertí dé la Rr;rá , Diputado Generar de! 

Real Tribunal de Minería. 
Sr. Don Luis Orti^. . , , „ , -r- ^ v - 

Sr. Dx)n Tomas Shee, Teniente Coronel de los Reales Exercitos, 

Sr. Doctor Don Antonio Guzman. , . -d^ '^e 

Sr. Don Joseph Gregorio Argote Contador General de Propios 
' '¡y , Arbitrios, 

Sr. Don Manuel González de Aguilar. 

Sr. Don Joaquín Jordán, Secretario de Caretas , Teniente de U 
■. ■ Guardia de Caballería del Excmo. Señor Virrey, y üticiai 

mayor de la Tesorería del Real Estanco de Tabacos. 
$t. Don Antonio Albuerne , Mayordomo mayor del Excmo. be^ 
ñor Virrey, y Juez Revisitador. ^ 

Sr. Don. Lorenzo Chaves, Capitán de Milicias ^ ,.,, ''" 

Sr. Doctor Don Cayetano Belon, Asesor del M. 1. Cabildo, ^ 
^r. Don .Tiburcio Joseph de la Hermosa. í 

Sr. Don Juan Joseph Rubio. .,...' -n¿ 

Sr. Don Rafael Menendez, Oficial Mayor de la Administración 
de Temporalidades. t, i tt • ' 

^r. Marques de Soto Florido , Procurador de esta Real Umver-r 
, ■ sidad , y Asesor General de la Renta de Correos. ^ . 
Sr. Doctor Don Joseph Baquijano y Carrillo, Catedrático d« Vis» 
peras de Leyes de esta Real Universidad. • 

Sr. Conde de San Pasqual. 
Sf. Don Manuel Cantón. 

Sr. Doctor Don Gabriel Moreno. j t r» 

Sr. Dr. Don Joseph Mariano de Aguirre, Cura de la Doctrina 
de Santo Domingo de los Olleros» - 

Sr. Don Pedro Manuel de Escobar. ' • 

Sr. Don Juan Agustín Pérez y Bustamante. 

Sr. Don Diego de la Piedra. ■, r s * 

'Sr. Doctor Don Joseph Irigoyen , Defensor Real de Legados y 
Obras pías, y Asesor interino del M. L C. _ 

Sr. Doctor Don Antonio Bedoya , Defensor de Temporal id adeí, 
Sr. Doctor Don Hipólito Unanue , Catedrático de Anatomía. 
U. R. P. M. Fr Diego Cisneros , del Real Monasterio de San 
Gerónimo del Escorial , y su Encomendador general en el Perú. 
Sr. Don Manuel Esteban Arescurrenaga , Secretario del Santo 
. Oficio de la Inquisición, '^ 

Sr. Don Bartolomé Valdes, '■ ; 

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'^t'^m»^ 




Sr nZl f 'f'"' F"'"'* ''^ '" ^^S'' Oficia! de la Real C«.' 

Sr. Dm PeJ.-ü Bazo , Capirars de Milicias, 

;\,d':r' M»-»'«-"^- d. Cá.a« d. «u Keal 
Sr. Don Fra.dsco Roí^ro p,, ^„ 

. dea de ia Merced, Cacedrático de Visperal de Teollía 
Sí. Don Ju« Joseplí Le.ro, Contador General de Tributól , 
Honorar» del Real Tribunal de Cuentas. ^'""«0*,* 

^"tS:;L" '""""' '^""■'"^ "' ^"""^ "J^' -¡«-Re, 

^' "ríd^^co!":?.?:.""'" "^ '^ '^^' ^-' "'» ^^^^ tú. 

Sr. Don Eugenio Silva, 
Sr. Doctor Don Alfonso Mariano Veíeí, 
hr. Don Antonio Pc& , Escribano Mavo/ríí-T T,.-r„,^ j n 
Sr. Don Jo-PÍ^- Aguirre írrisari , CaV'iíL d/'& 
■^ Arrnada, y Gobernador de Guayaq^uiJ, """^^S*'* '^^ ^^ ^^a 
*r. Don Juan Joseph Buítrago. 
El Maestro Mayor de Obras Publicas 

Sx. Don Juan Baííera, Oficial Mayor de la Caminaría de Gn«r^ 
ra, y Capitán de Milicias de Artille ría. ^ ^"'^ 

ar. Don Prudente Albires. 
Sr. Don Joseph Robartris. 
Sr, Don Juan Lobaton, 
Sr. Don Francisco Serio, 

.endei.. de la RearVia'^de' McSr"'"' ' •>"" '"""'- 
■ a'^SLIZ ^rí"^ ^' ^"^' O^''»' h™»'"'» <Je la Real 

Sr. Docror Don T„™. Jose^'deXan af cE¡t;''TeX:I• 
de San Felipe Neri Congregac.oB del Oratoria 

"■ or;rdf AÍ^ui^r ' ^'»™°' ^^-- «-»•<••• 

di* 




Oficial Real de Chiloc» 



Sr. Doctor Don Toribío- Rodríguez, -Rectoí del Rsal CoavktoÚQ 
de San Carlos. 

Sr. Don Kermin Tapia, 

Sr, Don Policarpo Luxant. 

Sr. Don Joseph Eraunzeta , 

Sr. Don Joseph Alvares. 

Sr. Don AJan Ascogarra. 

Sr. Doctor Don joseph Armas. 

Sr. Conde de Premio Real, dd Orden de- Santí.igo ^ Coronel 3« 
Infantería de Milicia? y Regidor d« esta M, L Ciudad, 

Sr. Don Donaingo Ramírez de Arellano, del Orden de CaUtrava, 
y Coronel de Milicias. 

Sr. Marques de Monte- mira; del Órdetí de Santiago, Coronel 
de los Reales Exércitos, y RegiJor de esta M. I. CiudaJ. 

Sr. Don Simón de Lavalle y Capitán de Milicias de Infantería» 

Sr. Doctor Don Joseph Ignacio Moreno, Viee-Rector del Real 
Convictorio de San Caries. 

Sr. Doctor Don Joseph Antonio de la T©rce. 

Sr. Doctor Don Francisco Noriega, 

Sr. Don Antonio de üria, 

Sr. Don Pedro Bernales. 

Sr. Don Francisco Vasquez de Usíeda , Cónsu! del Real Tribu* 
nal del Constelado, 

Sr. Don Jorge Escobedo , de la Real y distinguida Orden de Caro- 
los III. y Cc^Sejero de S. M, en el- Real y Sup-reoio de las 
Indiaí. 

Sr. Don Juan Manuel A-zalde^ 

Sr. Don Juan Baptista Diaz. 

R. P, Manuel Hurtado de la Religión de Agonizante»* 

Sr. Don Joseph Aizcorbe. 

Sr. Don Joseph Díaz de Arellano, Capitán de Milicias del Re- 
gimiento del nú maro de esta Ciudad, y de la Sala de Ar* 
mas de esta Plaza. 

Sr, Doctor Don Diego de Silva , Cura de Jesús de Chuzchi e« 
el Obispada de Hiiamánga. 

Sr. Don DiegO' de la Vega , Contador de Resultas, y Director 
del Real Estanco de Tabacos. 

Sr. Doctor Don Bartoloijie Gíonzales de Orduña, Cara de la Doc-' 
trina de Caxacay, y Vicario del Partido cíe Caxaiambo. 

Sr, Don Joseph Sánchez, Administrador .General de Temporali- 
dades. Sr» 




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Sr. 
3r. 

Sr. 

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Docíor Don Fa:nndo Manuel Valde?, 5 - .<• 

Don Diego GoJoy, Sargento Mayor y Comandante accidctl- 
tal del Real Cuerpo de /artillería. 

Don Artcnio Ramón de Aranda. 

Don Juan dg. Uriza. 

Don Alei-andro Malaspina, del Orden de San Juan , Capitán 
de ^aviü de la Real Armada, y Comandante de la Expe^ 
dicion que da vuelta al Mundo. 

Don Antonio Pineda y Ramírez , primer Teniente de Reales 
Guardias Españolas, y encargado de la Historia Natural de 
Ja miíma expedición. . , 

Don Tadeo Haénke , Botánico pensionado por S. M. y em- 
pleado en la misma. -; 

Don Jo£eph icaria Egaña, Teniente de Policía. 

Don Joaquín de Castro, Cura Coadjutor de Pacarán. 

Don Juan Pedro Munarris 

Don Esteban Goyenechea. 

Don Felipe Useda. . 

Don Mí^chotr de Foncerrada, Oydor de la Real Audiencia de 
fcanto Domingo, . .- . 

Don Juan Pedro Zaldias. 
Don Eugenio Aiscorbe, 

Don Manuel de la Torre. ' 

Don Joseph Melchor Rodríguez. • - , 

Pon Dionisio. F^rfen, Oficial de la Secretaría de Cámara del 

Virreynato. 

Don Fernando del Mazo. Por quatro exemplares, 
Don Ramón Caballero. 

Don Federico Mothes , Mineralogista pensionado por S, M, 
Don Alonso Gutiérrez Cabiedes. 
Don Benito Merlo. 

Don Manye! Arámburu. ' 

Don Salvador Difulao. " . 

Doct Don Agustín de Landaburu , Capitán de Milicias de 

Cabañería. 

Don X^ope Domínguez. , . 

Don Manuel Joseph de la Rey naga. ' " 

Pon Juan Manuel Otoya, Oficial de la Secretaría de Cama- 
ya del vjrreynato, 

Don Luis ,de ^riza, Miflisíip Comadpr de la Real Ca^Ji 
dg Guayaijuilp ' • 

Sr. 



Sr. I5on Atr.bro.io Higginsde EáUenaV , ^lariscal de C^nipo de 
los Reales Ejércitos, Gobernador y Cajitan General del lRe>n» 
deCíiile,y Píeside;ite de su R-^al AaJiencia. _ 

Sr: Don Demetrio Guasque, Archivero de la Secretaria de Ca- 
mará y Virreynato. rr> • 

Sr. Don Joseph Maria de Acuna, Capitán graduado de Teniente 
Coronel del Real de Lima. , , o i t -u 

Sr. Don Miguel Cebrian, Contador Ordenador del Real Tribu- 
nal de Cuentas, y primer Consultor del Real Tribunal de 

■ Minería. . , t,t ^ • 

Sr. Doctor Don Cosme Bueno , Catedrático de Matemáticas , y, 

- Cosmógrafo mayor del Reyno. j , rr • 

Sr. Marques de San Felipe el Real, Contador Mayor del Tri- 
bunal de Cuentas. , i t» , u • „^^ 
Sr. Don Manuel Villar , Minirtro Contador de la Real Hacienda. 
Sr. Don Juan Domingo de Ordo7goy ti, Contador de Resultas del 

• Real Tribunal de Cuentas. 
Sr. Don Ramón Dueñas. 

Sr. Don Toseph Gómez del Castillo y Olivares. 
Sr Don Diego Morales, Capitán de Milicias de la Pa^. 
Sr. Don Manuel Joseph Pedemonte y Talavera. , , -- 

Sr. Dcctor Don Juan Antonio Arcaya , Notario Mayor del Tti^ 

bu nal de la Cruzada, 
Sra. Doña Ignacia Ximenes. 
Sr. Don Andrés de Salazar. 

St. Doctor Don Vicente Morales. ^ ^ . 

Sr. Don Antonio Escolano y Concha, Teniente de Milicias del 
Real Cuerpo de ArtiUeria. , j , t..,! 

Sr. Dan Joseph Ignacio Lequanda, Contador General de la Kea( 

Aduana. 
Sr. Don Ignacio Mareatégui. 

Sr. Don Joseph Suarez. , , ,r i, j n . 

Sr Do'^tor Don Fermin Bernales , Cura del Valle de Palpa. 
Sr. Don Joseph Gato, Empleado en el Real Tribunal de Cuenta«4 
St. Don Manuel Belsunce. -m i -c - • 

Sr Don Manuel Rubio, Capitán de Dragones de los Reales bxercito?, 
Srr. Don Pedro Antonio de Sorrondo y Oyarzabal. 
Sr. Don Nicolás Chavarria. 
Sr. ■ Don Joseph Velazques. . 

M, R. P. M. Fr. Francisco Alvares de Ron y Zuniga, Ex-PfO- 

vincial del Militar Orden de la Merce d. 

jSr* 



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Sr 
Sr. 
8r. 
Sr. 



Doctor Don Juan de Borda- Nave, Canónigo de esta Sta. Iglesu. 
Doctor Don Joseph hUrÍ3i At^iísd^,,. ^ ^' 

Don J^rancísco Abarca, luc^^üidm de este Santo Tribunal 
Marnues de Lara , Catador .Mayor del Real Tribrar'dc 

Dori Mijuel Salvatierra. 
Don Manuel Concha. 
Hu'aia^f Meaendez Escalada, Gobernador Intendente de 

"^ ^f^^f--e Bedoya , Teniente Asesor déla Inten- 

Do^. Mariano de Oxeda y Venero, Ayudante Mayor por S. 
. M. ,.del Regimiento de Infantería de Milicias de Abaocay v 
Eicnbano publico y de Cabildo de dicho Partido. ^ 

S^la cíer"¿d.enf '""''^' ^"^^'^"^ '^ ^^'^^^^ ^^ ^* R^^' 
Doña Manuela Cayro. 
Doctor, Don Joseph Várela y Bohorques. 
Dortor Don Pedro Aviles , Cura de la Doctrina de la Zapa- 

Don Felipe Llanos. 

Don Jgnado Melendes, Subalterno deí Tu7.ffado de Policía 

dT. ^n ^u '^ '' ^'^'' -Congregación dfl Oratorio '' 

de la R ;T r a ' f^T'^^"^'" Adoiinistrador por S. M. 
^ la iieal Casa de la inclusa. 
Don Juan de pies Correa. 

Doctor Don Juan Martin, Cura y Vicario de Guacho. 
l>on Francisco Moreyra y Matute. 
Don Felipe Pinar, 
Don Francisco Retes. 
Den JLorenzo Puente y 
M¡!iria<5. 

Don Mateo Bonilla, Fiel 
Tabacos. 
Don jVíanuel Biistarnant 



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Sr. 

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Sr. 
Sr. 
Sr. 

Sr. 



Quereja^u , Capitán de Dragones de 
de labores ,de la Real fábrica de 



Sr. 
"Sr. 
Sr. 

Sr. 



~^....«.,.«,,ic- y Campino. 

Don Vicente Arnao, Cura Coadj.a,tar de Crar^poma. 

Don Joseph Alvaro Cabero, Témeme Coronel de Exército,. 

y subdelegado de CaKatámbo. * 

•Don Loreiizíj A!oivzo de ia Madrid. 
Don Bartolomé Gerci. c- 



6if. Don Antonio Alvarea y Xlfnenes, Gobernaáof Intendente 2» 

Arequipa. 
Sr. Don Ma<iu€^l Artieda, SiiMelegado d€ Moquegua. 
Sr- Doctor f)on Joseph Míg«€l Villaka. 
Cr Don Donníngo Pagazaortundca , Subdelegado del Partido áfl 

Cotabambas 
5r. Don Josepfc Coquete y Faxaído., Capitán óe Caballería áe 

Milicias de ISÍtieva JEspaüa, y Co;iiisio«ado de Minería fOtS.Mí» 
Sr. Don Tomas Camargo. 
Sr. Don SantiaLgo firrázuíi. 
Sr. Don Manuel López, Capitán y Ayudante mayor de Milicias 

de! Real Ci^rpo de Artillería por S. M. 
El Iilmo. Señor Doctor Don Joseph Pérez Calaina , Obispo de 

jQnito. Por dos eífiem^larcs^ 
Sr. Don Ramón ürrutia , Capitán de Jníantería de Milicias y S^h» 

delegado del Partido de Piura;. ', 

Sr. Pon Bonifacio Montalyo. 
Sr. Don Pablp Gaicia Monroy, Capellán del Regimiento Real 

de Liína.. 
Sr. Don Juan Feli^ Berindiiaga, Tenieirte Coronel de Pragor.«$ 

de los Reales Exército*. 
Sr. Don J«an Antonio Gordillo , Oíkiai de la Contaduría de Ut 

Real Aduana, 
Sr. Don Pedro Ángulo Portocarrero. 
Sr. Marque? de Feria, Coronel de Caballería de Milicias, y 

Alcalde Ordinario de esta Ciudad. 
Sr. Conde de San Xavier, del Orden de Santiago y Tciiient© 

'Coronel de Caballería de Milicias, 
Sr. Don Raymundo Marres , Oficiai Mayor de la CoBiadaría di 

la Real Casa -de Moneda, 
Sr. Don Francisco del Pozo. 

Sr. Doctor Don Juan Manuel de Arrióla , Cura de G^samantanga. 
Sr. Doctor Dojí J-uan JosepJi Potaii, Cura Rector de U Parro- 
quia de San Sebastian. 
Sr. Barón de INordenílicbt , Consejero íntinio del Rey de Polo- 
nia , y de la Repúi)lica , y Pirector tíeneriil por S. Mo C«- 

tóli ca de la comisión Metalúrgica de este Reyno. 
Sr. Doctor Den Pedro Vicente Caüete, Teniente Asesor de ¡s 

Intendencia de Potosí. 
Sr. Pon Jofeph Antonio Pando, de la Real y distinguida ótáMi 

d@ JCacios m. ^ Adnunistiador General de la Beal Renta d$ 



r*^ Correos á[e este Virreinato. . " "^ - ' ú^v 

El Illmo. Señor Dan Bartolomé de las Heraí, Obispo del Cuzco» 
Sr. Dort Manuel Villalta, Coronel de los Reales Exércitos , j», 

Subdelegado del Partido de Tinta. , 

Sr, Don Francisco de Paula Sanz, de la Real y distinguida Ór-^ 

den de Carlas III. Intendente Gobernador de Potosí, 
Sr, Don Juan Maria de Galvez y Montes-de- Oca , Coronel d9. 

Milicias agregado al Regimiento Provincial del Numera de esta 

Capital, y Gobernador Intendente de la Provincia de Tarma» 
Sr, Doctor Don Joseph Corbi Rico y Zegarra, Dignidad d$ 

Chantre de la Santa Iglesia de Arequipa, 
Sr. Don Juan Miguel de Marticorena. 
R, P. Joaquín Zambratio, Superior del Hospicio de Agonizante 

de la Ciudad de la Paz. 
'Sr, Don Josep Gil, ^.-^ 

Sr, Don Miguel Arana , Archivero del M. I. C. 
Sr, Don Francisco Charun , Oficial primero de la Contaduría de 

la Real Aduana. 
Sr. Don Juan Joseph Morales , Oficial de la Contaduría de Tributos, 
Sr. Don Juan Ja=;eph Pérez 
EL EXCMO. SEÑOR. , DON JOSEPH ESPELETA , CABAL- 

lero de la sagrada Orden de San Juan , Mariscal de Campo dft 

los Reales Exércitos, Virrey Gobernador y Capitán General del 

nuevo Rey no de Granada , Superintendente de Real Hacienda, y 

Presidente de su Real Audiencia Pretorial. 
Sr, Don Lorenzo Antonio Cárdenas , Coronel de Milicias de la 

Provincia de Tarma, 
Sr. Don Carlos del Corral , Brigadier de los Reales Exércitos, y 

Presidente de la Real Audiencia del Cuzco. 
Sr, Don Benito de la Mata-Linares , Regente de la Real Au-» 

diencia de Buenos-Ayres. 
Sr, Don Antonio Boeto, Regente de la Real Audiencia de la Plata 
Sr, Don Vi.torian de ViUada y Albar, Fiscal de la misma Real. 

Audiencia. 
Sr. Don Hilario Malaver , Fiel de la Real Casa de Moneda de PotosU 
Sr. Doctor Don Domingo Vazques de Veiasco, Cura-ínter de la 

Doctrina de Abancay. 
¡t/í. R. P. Fr. Francisco Vicente Urgate , Lector Jubilado, y 

actual Definidor de la Provincia de San Francisco del Cuzco. 
»Sr. Dan Gaspar de la Cruz Gimena y Muñoz de Guzman , Mi- 
{'" nistro Tesorero da Real Hacienda en la Real Caxa de 

Huayatiuil Sra. 



■Dofía María Josefa "Dki.^ 
Don Juan Miguel de Castañeda. 

r &ttrc^-l- de Colpa en et Obispad. 

Don^MSljurra, Diputado del Mineral de Pasco 
Don Miguel Oyague , fiel Adinunstradoc de la Real t^asa, 
de Moneda de esta Ciudad. ^^-r • o 

Don Pedro Joseph Loyola, Coronel de Milicias. 
Don DoiTiin»o Casas Noboa. o,.' 

Do" Juan fafaya, Boti.ico pot S. M. en esu Reyno del Perú. 
, Don Buenaventura Gutiérrez. 

Don Toseph Cbrisóstomo Ruiz. « j .^ a^ 

. Don Vicente Veza, Ingeniera Ordinario, y Comandante á* 

dicho Real Cuerpo enesta Capital. , 

Don Francisco de la Mata-Linares, Caballero de la OrJen 

' de^í^rava, Brigadier de los Reales K^írcttos, y Gaberna- 

dor Intendente de la Concepción de Chüe. 
.. Don Tomas Ignacio Palomeque, de la sagrada Orden de Saa 
Tnan V Ovdor de la Real Audiencia de la^Wata. 
R P F: Tuan Antonio de Olavarrieta del Orden de Sati 
* Francisco, Capellán de la Fragata los Dolores de la Compa- 
ñia R^al de Filipinas. \ , _ ^_ 

.. D^n Amando Alcayie M.nge y Valdes, Opositor a Curatos, 
y Cura-ínter de Atabillos baxos. , j„ i^ «.nta 

r Doctor Don Jorge Herboso, Canónigo Doctoral de lo Santa 

Iglesia Catedral de la Ciudad de la Plata 
r. Doctor Don Bernabé Mariano Laada y Encalada, Cura j 
Vicario déla Doctrina de Otusco, en el Obispado de TruxiUo. 
r. Don Jaan Bautista Gallardo , Subdelegado del Partido de 

ir. DoTEuel del Rivero, vecino del Pueblo de Jauxa. 
ir. Don Julián Barrera , vecino de la Villa de Chancay. 
Ir Don Silvestre Bosquerreschio. ^ , -. ^ 

r Marqu s de Ruiz de Castilla Coronel délos Reales Fxército. y 
Gob Wor-Intendente déla Villa de Guancavelica y sus Part,d_o^ 
VI R P F. Tuan Marituon Provincial de la bagrada ReUgioti 

de áan Francisco, en su. Provincia de los doce Apaso^^es. 
VI R P F. Manuel Sobrevida, Guardian del Co^gio de Misio- 

ñeros Apostólicos de Propaganda Fide de Santa Rosa de Ocopa. 
Sr. Don Juan Antonio Valdes, g^^ 




Sr. 

Sr. 

Sr. 
S. 



Sr. 



Bo. >eph 0?.es, Ofidaí ^. la Ací«i„tocf«« 4e í, Real 
Doctor Don Ambrosio Cruz 

.Tiienroc!eMilic¿?í^^,^ í .''^ ^"''=''''* Capitán deJ Regi. 
l.alterá¡ *'""'^»,. l«~e«e .eo«,n^l ¿^ MiUdas.de Ca, 

iPoa Pedro üreta r Perak» «rtmí nc • i n» 
sorería déla ft^.i .^ "^^^^ »_,^^^"« -Oficiaí M^yor d« íji Te- 

Doa í^i-^fidaco Prieta ' ' 



Sr. 

Su 
St. 

Sr. 

Sr. 
Sr, 



Sx. 



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,üon. Juan Agustín Mansanar. 

Bernardo ds dicha Cmdad "''■^'■'S"' '^^ ''" 

tdTdf la" g=l'» T-í» B"» y Zabala Cura Propio y Vi. 
Cátio de la Doctrina ás Santa Rosa. '' 

üoctor .:)„n Antoaio Valdes y Ugarte Cura Propio y Vicaii. 
de la Doctruiide Tima ta dicho XJbUpado. 



^íim^ '>!■ 



1^^: 



Fol. i'rg^. 





f Núm. óp. T; 



MERCURIO PERUANO 

¿ÉL ¿lÁ I. DE SEPTIEMBRE DE 1791. 



lU fjií 



INTRODUCCIÓN AL TOMO_ III. DEL MERCUm Tm 



ruano. 



a •.{> 



„ Kstnitiendo- los funestos vaticinios ^^^ ^"""^íf "^ ^i5S 
rio Peruano uW existencia efímera y pásagéra , el ha conciuiao 
í"s ocho primeros meses de " su establecimiento desempeña d^^^ 
honor los objetos de su instituto , y cumpliendo con exactitud sut 

útiles y solemnes promesas. . ,. ^u „,,éVtro Pros^ 

Por fundamento de' laá qué extendimos en nuestro rros, 
.ecto célocamos la aceptación y auxilio del , P^^hco 'esperando 
Loreciese una empresa gloriosa ar Pai^ T"" S^ obscU £ 
pía á disipaí las preocupaciones con que han pretendido obscure- 
cer sus brillos las pluitias menos instruidas , degradando al f-f- 
rú y. sus ingenios del privilegiado lugar que ocupan en el mapa 
del UniversQ. ... , . 

Pero frustradas nuestras esperanzas nos^ vemos obligados 
á' repetir cbrt disgusto las mismas quejas que' expusimos en la In- 
troducción i los quatro meses que acaban de concluirse ; pues en 
este tiempo se han acumulado ~ con mayor esfuerzo las sátiras, las 
invectivas, y todo el aparato de vedadas armas, fabricadas en la 
©fieina de la calumnia. 

Nada se ha omitido de, lo que pudiera hacernos abando- 
nar nuestro honesto trabajo'. Con' el mas eficaz empeño se' ha so- 
irritado, publicar nuestra' conducta do-mestfsca, el arreglo de m&s-r 
tra vida, y el carácter de nuestras costumbres icotño si el sec 
auctores del Mercurii} Peruano (uúk xCtt aXéhiMÓ contra la'Re- 

K 4 ligios 



, S.I9. ' 

potestades, y «,, delito que1bI¡HL^ld!rt^^r^^^«^^ ^^ »«í>«^ 
places ;. no admitiéndose que aun^ '«a^í f ""^'"'^ ^^ '"^ ^óm-. 
personales censuras,, un moderno pÍ "''^'^ '^^'^'^^'^e'^s «a.. 

VIVOS, debe juzgarse'como a poster dad i''""' f ^^'^'^"^ ^ ^o' 

río esperábamos con todo ol . ^ ^\^ ^°" "^'^^"°«- 
;^ores d. la gl^ia , hon "^^^J^^J^^^^'^ ^ Quietos. posee- 
dedicacion y esmero-, r^<íoHéleL? f;^^ -^ ,/T"'P^"'^ "««tra 
infama-. Repetíamos con J^exnrLn "'7^'^^'^ ^os Jaii^ele^ de 
^\co (x):No hay pX iigun r n^^^ ?! - a.^editado^ Perió! 
Piritu de parddo,.Ja%nvidia y el odio J Preocupación, el esu 
Jos mouvos mas respetables para Ipu'nar 1? ^^'^5"/^^"^^^^ ^« 
^.sus defensores ,, y oprimirlos có7Sl> ^^^"^^^^ v ^^^^^^^^ 
anientos no experimentó Descartes Jp^ • ^'^A'^ '"^^«^ ^^ata- 
^a.?^Que na sufrió el des.^^^^^ ^¡^"^^ y Y Sue- 

Sacüdir el yugo de Aristó ff^! ^ qT^ ,''' í'' ^'^'"^^^^ 
^s en, no admitir la corrección' del '^Zdt'ÁT"''^'. ^"' ^"^^^- 
¿e Ja Iglesia Romana ? .No oaderió at P°' '''^°' ^^^ «bra 

descubrimientos?, Tischo^^línamaL 7''^ guando publicó sus 
iío^.en Alemania fae,ron quli S/t: ''''' '" ^"^^^^> «^oí- 

P-aItiv.,^SSoTa;ur d ¿n^í '^ ^^^^^^^.tura e. siem- 
pues el emblema pxo^pio éi^^'i^d^r^ '^^^^^^^^ obscurecido; 
a r^atura-leza ett- las^ espigas d tílo r.f F^ "' '" ^''^'"^'^ 
U cabeza, quando se- encuentra»: Ss -Ir^f Tf" ^ ^"'^'^^-^^ 
quando se engruesan y llenan con If ' ia huj„jjj^„ doblegan 
«o. Así en e?ta. parte no ltr^ñ?K "'^'^"'^' ^ ^^"^^^'o gra^ 

^e recomendarse co« er^uT.""^^^^^ '' ambicioso- [dSo 

República de las letras rcomVarrta^^^^ I,"'' •^"'^"^°^- ^" ^* 
«iucciones, «-^ntrarrestar ai Mercurio^ y sus pro- 

por 



«i ^LSS!^d^' E^^^t'^^-- y -^"-I- en Roma por 
Sembré 17^^0(01,%.^' 'l^ ^os x„ej,o res diarios de E«ropa Se^ 
. í^) Montágiié Ensay,os lib. a. pag, 407, 



pot cierta dase áe liombres que distantes y separado? del ame- 
ro pais de las Ciencias no han descubierto ni en lejanía el fra-- 
goso camino que .conduce á su elevada cumbre : mucho mas si 
se atiende á dos despreciables motivos que se -han alegado para 
la queja , y á los cargos en que se apoya la censura reducidos 
á r&er ei Mercurio una violenta sátira en los mas de sus tas- 
gos, ocultando la hiél d^ la picante ironía aun en aquellos que 
enc]ubr.e con el velo del elogio y aplauso. 

íJn escritor deJ siglo ( 3 ) decia muy bien que los ne- 
cias se ofenden fácilmente de las mas ligeras sátiras, -figurándose 
siempre ^e pretende ridiculizarlos : pensamiento , añade, que es una 
conseqüencia precisa de su poco mérito ; pues conociendo á pe- 
ear del. amor pxoprio , ^^ue son mas dignos de vituperio quede 
alabanza , dan una interpretación maligna á las expresiones mas 
inocentes. Siendo .pues este vicio «n mal necesario en semejan>e« 
temperamentos,, desesperando de su remedio nos contentjiinos >coa 
la rectitud y pureza de nuestras intenciones. 

Ellas se han propuesto por noble fin entre otros varios 
objetos la reforma de algunos abusos. ¿ Y podríamos conseguirla 
«in descubrirlos é impugnarlos ? ¿ No hemos convencido en la 
anterior introducción , que este ha sido el medio de que se va- 
lieron tpdos los escritoras para corregirlos y en mendarlos ? ¿ Lle^ 
garán jamas nuestros rasgos á igualarse en claridad y vigor cot» 
Jo* estampados por los serios y graves Autores de la Nación? 
léanse .entre otros .( pues en defensa de la misma causa lo pre- 
senta el ingenioso Poeta que hemos citado ^ á un Eclesiástico d« 
arreglada vida y constituido en dignidad, el Doctor y Canóniga 
Üaxtolome Leonardo de Árgensola en la epístola que empieza ( 4 ) • 

Dicesme, Ñuño, que en la Corte quiere» 
introducir tus hijos,. 

Allí Ja pintan infesta de los mas atrcces y vergonzosos áelito& 
en todas cl&ses , condicií>nes y estados. 



Tienen aquí Jurisdicción expresa 
todos los vicios , y con mero imperl» 



de 



3 ) El Marques Argens: Filosofía del buen sentido. Reñex. 6. § 6, 

4 ) Pag. 234. Edíc. de Zaragoza en 1634. 



^J 



^ ^nimos juveniles hacen presa ; 
juego, mentira , gula y adulterio , 
%íes hijos del ocio, y aun peores 
gue los yió Roma en tiempo de Tiberio. 



con otras muchas pinceladas qiie forman ese horrible retrato al que 
janí^? podrían llegar nuestros apólogos y exclamaciones. 

• j , „^^ ^^'^ esparciclo las mas vivas y ásperas sobre el pre- 
cio jel ZJf^rcüm, caracterizando de estafa al Publico la ju^ta pa- 
ga ^e los precios de su impresión , y demás á que necesita su 
establecimiento; Quando los productos líquidos de su expendio 
lue^en ^e la consideración que infundadamente se juzga, 5 porque 
'^t^^ '^ culparse recibiésemos el premio de nuestra fatiga ? 

¿En que buena República hay oficio , 

9"ea los que lo profesan no alimente, 

y les sirva de fondo vitalicio? 

Bien noble y liberal es la Milicia; 

y no hay con todo General que crea 

que de su profesión es vilipendio 

acudir muy puntual por su mesada, 

yunque dexe al morir virgen su espada ( 5 ), 

i.loÍP pues al jyi^rcurh será delito lo que en qualquiera otra 
profesiofi es justo, honroso y permitido? ¿Si los que se empleáü 
en extender semejante censura pudiesen examinar los datos dé 
ni^estro fondo , bien presto se desengañarían de su error obliga- 
dos ^confesar, que no el amor del inferes sino el de la Patria 
anima y sostiene nuestros desvelos. 

. feriamos injiístos ppr efecto de excesiva sensibilidad , si 
exponiendo nuestras quejas no publicásemos también los motivos 
de nuestro reconocimiento. La alta protección de los Gefes su- 
p.^'?;!_?! 9.0 ^ discontinuado en ijuestro fomento , el que hemos 
logrado Igualmente de los mas ilustres personag.es del Reyno. 
Con placer nos extenderíamos en descubrir nuestra gratitud á un 
esclarecido Prelado (d) .cAiyas sabA^s produccioues fian honrado 



tanto 



( Oí fiarte Ep.j. Xom. 2. pap. 21. 
poete QHítp, .. ■■■' ■ v^ 



,. : * , . . -32.2. ' ,. 

&to á nuestro Periódico , si su Bioderacion y las constituciones áe , 
nuestra Sociedad no embarazasen distraernos á particulares elogios. 
Oblisados á seguirlas con puntualidad, renovamos los sagrados em- 
peños contraidos con el Público, dedicándonos á completar el res- ^ 
to del año con él misipo esmero con que hemos trabajado los -, 
anteriores meses. • 



CARTA ESCRITA Á LA SOCIEDAD ACERCA DE LOS YIEN- 
tos de este Invierno. 



j..va»- UY Señores mios : la contemplación de la Naturaleza basi-,, 
do en todos tiempos el objeto mas querido de las almas grandes. 
Por él'li solo pueden indagarse aquellas ocultas y primeras cau- 
sas Que influyen y ponen en movimiento todo el sistema del Uni- 
ver'so Las puras abstracciones hijas de la osiosa imaginación de 
los Aristotélicos están tan distantes de manifestarnos la realidad 
de las cosas, quanto no tienen otro fundamento que su capricüo , 
v%ste-'-no ha sido el que sirvió de norma al Criador. 

Yo que por una feliz casualidad ti;ie separé de estos de- 
lirios y conocí la luz , abandonado el estéril campo de las 
quisquillas metafísicas me he entregado á contemplar ia marcha 
n^agestuosa de esa benigna madre de los mortales. &i pasa ^^ 
diafno transita la semana 5 y quando dexo esta, no se queda ft 
estación sin merecerme algunos cuidados. -a. loe 

En la presente los he dirigido a la observaron ^de los 
vientos , con el designio de averiguar una opinión del Señor U. 
'Antonio ülloa , que creia que los continuos vapores ^^^ obscu- 
recen nuestro Cielo, se condensaban en la estación que entre no^ 
sotros figura el Invierno por los vientos que levantan,d«se del 
Norte los reprimían. Represos eran detenidos sobre nuestros va- 
lles , y condensándose en quanto les permitía el clima, se precipi- 
taban en aquella menuda garúa que experiiuentamos. 

Aunque el presente año ha sido muy encaso de aguas 
no ha dexado de haber uno ú otro dia en que ha^ llovido mu- 
Chisimo. Estando á la opinión del enunciado Don Antojo UUoa, 
en los dias de semejante llovisna , ó en los que inmediatamente 
les precedieron deberían haber corrido los vientos nortes. Fero na 
sucedido todo lo contrario. Los vientos en la estación presente 
jian sido cgfno en las antecedentes, sures y sudestes. Un^ u otia 



■ 



«nañana ha Soplado cíe! Cíf^tf ■«• «>^ t, t ^ i ■, . , 

9U« haya corrido el Horre y' eL l^í"' ^'Y'^° ^'" *■« ««' 

. Parece p„« i lo'.e ?„ dTLTiir ' .T'"'; 

«nejante fenónreao 4 los vientos r.or Í Podria reL.T "' "*" 
riendo estos con eievacinn nn =. j -^oanf reponerse, que cor- 
fefíor de la atmósfera 'v su o„ „ ° '" ^'f"'"' '" ^^ ^^"^ i- 

rosicion qu3 en lis anterí „i. >-wiwiiaao .eo la propia drs- 

aouella respuesta E soTlo T'vi,!?^"'''"" ' "" ""'''' ""»«'"«■ 
un? inferió? y otío su^rbr lin T ¿""""'^ ""^ quando se» 
.e aisipar. /j.pedir^.rc^'Xal^-dir^^ »- 

«done, las diTos^v^JmoT „t ^"^ /"■'• ""'^^^" ^^^ obser- 
que podrí ser T, f ^"^ producen tantas utilidades: bien. 

callao y Agosto ,8. de ,7p,,,^ Suafecisin.., 

Panfilo,, 

TRADUCCIÓN BE LA ODA TERCERA DEL LIBRO PKl. 
.ipero de Jos yersos dp HoraGÍo, ' 

_ O Nave en cuyo íeao es trasportado 

Virgilio, que a m arbitrio se ha fiado 2 

Kuegoíe que gm.zuáo alegt^ caima, 

\>uaJ desea mi anhefp ' 

Integra te conserves, 

í^e ^vuelvas libre al Ateniense suelo, 

í peí riesgo preserves 

^'sa ^irad preciosa dp njj alma. 

Af-í logres dichosa 

Que la deydad de Chipre poderosa 

le presíe sus .cocorros soberanos : 
(¿ue los de Elena herraanos. 
Astros ya, luminosos . >^ 



, Tí . , 



Constituyan piadoSótf 

Con su auxilio divino 

Plácido y favorable tu destino;' 

Él poderoso Eólo 

Todo viento á sus cárceles reduzc* 

Que a tu feliz arribo no conduzca gí 

Y del- Lípigo solo , 

Vue con su dirección le facilita , 
El Ímpetu benéfico permita^ 

Y tan próspero, ó Nave, 

Tan fácil y veloz llegue á impelerte^ \ 
Que su soplo suave 
A conducirte sirva, y no á- ^rd^rte,' 

! O que cruel sería { 

El que intentó primero ] ^ 

Hollar con frágil nav« el golfo fiero !- 
El corazón tendría 

Aun mas duro quie el- triármol y el aceró (,X'^ 
Pues que no le horroriza> ó amedr«nta> 
Kj el Áfrico violento 
Que irritado fomenta: 
Con el Bóreas continuo ronipirtiierlto 5'i 
Ki el ceño de las Hiadas proceloso,' 
Ni del Noto la colera severa ¡1 

Con enviste rabioso , 
Siendo el mas poderoso 
Que ea las ondas AJriáticas' impera,' 

Y á su arbitrio las ca^ma, ó las altera. 

2; Y que especie de muerte ha horrorizado 

A quién miró sin llanto, 

Ya el marítimo monstruo que engolfado' 

Nada, imponiendo formidable espanto j- 

Ya el mar que- brama inflado ; 

Ya las cerúleas rocas que amenazan,' 

Y quanto allí reciben despedazan ? 
En vano Dios con providente mano' 



324^ 



( I )' La traducción mas propia de este lugar de Horacio te^ 
triplex cines ^ectus erat , parece gue debería formarse en estos^ 
Ursinos, g^j 



H|^g^g 







425--. 



Separó de la tierra el Oúéanó , 

Si las naves con todo , 

Se han de entregar del mar á la íncleméncía¿ 

Atravesando rumbos de esté modo 

Que no bace mas seguros el cuidado 

Ni menos peligrosos' la freqüericJa. 

Mas nada hay que no emprenda él hombre osáiáo 

Nada su ardor perdona , 

Y al vedado delito sé abandona. 
El audaz Prometeo 

Trae á la" tierra el fuego q^tte ha!' nsvápáátr 
Al abrigo de un hurto enorrfie y feo-: 

Y sucedió- á este'fue'go-', 

Del Cielo torpemente arrebatada. 

Introducirse luego 

Entre íds hombres^ mü étlfermedadéi , 

Y otras calamidades 
Qué a-rruinaron la vida 

Oon frequencia hasta entonces nó adveitidá.' 
Así la inuerte que antes retardaba 
Asaltar á los hombres , ya atrevida 
El paso- aceleraba'' 

Y con mayor- poder los dominaba. 
Pespues también sé atreve^ 
Pédalo á penetrar el ayre leve, 
Con alas diestramente fabricadas 

Y á los hombres jamas comunicada»,' 
Estorbos rompe de Hércules, el brazo,- 

Y r halla para el Averno fácil paso* 
Nada el hombre arrogante 

Como difícil • mira-; 
Con ansia delirante 
Aun atreverse al mismo Cielo aspfra '5 

Y al supremo Toftante 

Con nuestras culpas siempre lo irritamos, 

Y que desarme su ira no dexamos. 



Su corazón cubierto se hallaría 

Pe un triplicado acero. 
El traductor conoce que de este modo ' soló sé" acerca á lá 
letra del original; pero del modo que traduce arriba ex^firüé toA 
mas vigof la mente del Poeta. 



Fol. 5), 




« Núm. 70. m 



^^? 



MERCURIO PERUANO t 



DEl. día 4. DE SEPTIEMBRE DE 1791. 



IPUBLICACION DE UN BREVE DE NUESTRO SANTO 

Padre Pió VI. y una Cédula Real de Nuestro Augusto 
* Monarca , por Orden del Superior Gobierno. 



EL REY 



— OR. quanto condescendiendo á mis instancias el Papa Pío Sex- 
to , se ha servido , por su Breve de vtinte de Abril del año 
próximo pasado , prorogar por otro Septenio las facultades que 
en veinte y uno de Enero de mil settcitntos ochenta y tres 
habia prorogado al Vicario General de mis Reales Exércitos j 
Armadas (empleo que está unido al de Patriarca de las Indias), 
de cuyo nuevo Breve, ccn su tradu(CÍon al Idioma Castellano, 
y Pase dado á él por mi Consejo de Castilla, he remitido, con 
Real Orden de quince de Septiembre último , varios exempiares 
á mi Consejo de las Indias , á fin de que disponga se publique 
en aquellos mis Dominios : Por tanto mando á mis Virreyes del 
Perú , Nueva España, Nuevo Reyno Granada, y Buenos- Ayres, 
jr á los Gobernadores , Capitanes , ó Comandantes Generales de 
aquellos Distritos , los de sus Islas adyacentes , y las Filipinas, 
dispongan cada uno en el suyo que se publique el mencionad» 
Breve en la forma contenida en el adjunto exempiar , rubricado 
de mi infrascripto Secretario , á fin de que llegue á noticia de 
todos los interesadps , á quienes corresponda. Fecho en Madrid 
% treinta de Enero de 1791. HJ yO EL REY. 

Por mandado del Rey Nuestro Señor 
Silbestre Collar, 
L 4 Para 



mmmm 




ré. 



Fam que se^ fiuMt^ttt en lar Tníiás ^ é hlar Filijiínar, ei 
Éfeü! Pontifísiff ,. -^ui: se cita y. sobre prorogachn de las facultaitf 
gancedidar al' Poicaría General de: los Reales Exércifat v ArfuadaS'^. 
iuy$i empleo^ exerce el Pceírrarca de las Indias^ x. 

I* 



Lima, y Agestó a|» de : i-Jr^r», 



> 



G 



Oardese y cumpTase ío que S. Mr inania en ía anfececfenfe 
Real Cédula; insértese erx el¡ Mercurio Peruano el Breve de sic 
Santidad' q;U'e se aGom'paña, para que se haga próblica su eonteí^ 
Bídoí segure se ordena.. K Gil s; ■.'PioTdsiff Franca, ■ .^ ..... .¿í»'-' 



m 



B RE VE 
DE NUESTRO MUY SANTO PADRE 



Fxpedidfa á instancia? de Sv M, Por el qual su SantiJad' PrarO'^ 

ga por otros siete años el Vicariato' General d:e los Reales Exér« 

citos' y Armadasy con las facíil'tades- que le están Goircedidas^ 

Pío VL PAPA PARA FUTURA 

MEMORIA. 



_ OMO ere los Exércítos de CARLOS , ILEr Católico^, que 
fué mientras vivió de España, de esclarecida meTiwria,. por loy 
snuchos casos que pueden oeuxrir freqüenremente , es necesario e^ 
fiíinisterio y asistencia de una ó mas personas Eclesiásticas,, que 
cuiden,, así de la debida administración^ de los Sacramentas y y 
saludable dirección de las almas de los que están sirviendo ea 
las TcopaSy ó la* siguen de continuo', como también de tomar 
Conocimiento de las causas y controversias pertenecientes al fuero 
Eclesiástico, que suelen ocurrir entre ellos , por causa de^ que 
Bo pueden fáicilmente aseudir á sus propios Párrocos,, ni á Iqs 

Ordinarioff Locales, ni á Nos, ó á la Silla Apostólica, y asi 
tkismn» de^ diecidiiiasí por tanto antes de aben» el Papa CLEMEN-^ 

TJS 




II. 



TE Xin. de feljí trcirona, Predecesor «uestro , ^ ruego de so~ 
¿edicho REY CARLOS por sus Letras expedidas, en igual for- 
«a áe Breve, á lo de Marzo de 17^2 concedió, de cierto mo- 
do y forma que entonces .e expresó, al que en aquel tiempo 
«ra Patriarca de las indias, y al que exi adelante lo fu^se, ^l 
JLlln lo sucesivo hubiese 'de ser Cap^llar. Mayer o Yicar«> 
de os Exércitos del referido REY CARLOS vanos ^tiduko., pr^ 
Vlle'gios y facultades EclesVásticas y espirituales, de los ^^^^^ P^^^'f^ 
usar y las quales pudiese «xercer con los Soldados, Militares y 
Ss personas de lalTropas y Ex ército. arriba cíchcs; caya co.c^^o» 

rabia de durar por. =.te -^'0\^-^ '^^ ^^""'^^^^^^^^ 
cié ia-s inendonadas Letr.s del enunciac-o CLEMENTE, PtedeCesoC 
íikestro, ^otno uias por extenso se contiene en dichas I-etras.^ 
■•-■■ • 3 Habiéndose suscitado posteriormente algunas rontro- 

■V-étsias y dudas acerca de dichas facultades E^l^^lásticas concedí, 
das al referido Patriarca Capellán Mayor o V^""« f .^^^^^^jf/^^ 
«i tos entre él y nuestros venerables Hermanos los Arzobispos , 
V Obis.í>os, ó ios amados Hijos otros Ordinarios Locales de Es-; 
l^TZl: ;,a interpretación , é inteligencia de las -— -^j» 
tetras ¿fel referido CLEMENTE Predecesor nuestro 4 este a fin de 
íufi "se extioí?uiesen y acabasen enteramente dichas controver- 
sia "dudas fá ruego del núsmo REY CARLOS por otras Le- 
tras suyas, expedidas también, en igual forma de Breve, a .14 
de Marzo de 1764 , ¿eclaió y decidió las dudas y comtoversus , 
flUfi «e babian suscitado , como va dicho. - , «^^ 

' 3 Después, ertaiido ya para acabaíse los siete afios , 

Tbt ios quales habían sido concedidos al enunciado Patriarca Ca- 
relian Mayor, o Vicario de los c^bredichos Exércitos los men-^ 
ííonados indultos, privilegios y facultades-, y deseando en graa 
jnanera el dicho REY CARLOS, que estas y aquellos se ccfl- 
cediccen de nuevo por otros *iete años , y que íe hubiesen de 
eritender , é interpretar según la forma y tenor de las enun- 
ciadas segundas, Letra, del referido CLEMENTE , Predecesor nues- 
tro , este condescendiendo á las súplicas que ^^^ j;;^<^^°" „^fÍ3f 
humildemente sobre esto en nombre de enunciado REY CAlvJ.U», 
confirmando, é innovando las sobredichas segundas Letras suyas, 
expedidas á 14 de Marzo de 17^4, como va dicho , y -quales- 
quiera declamaciones, concesiones, y demás cosas contenidas y or- 
denadas en ellas, y mandsndo y encargando su evecucion con-- 
€edi6 al que €n qualquiet tiempo fuese- Patriarca de las india» 
' ' - - por 



Wmámmn 



mm 



12. 

por otros siete años qus se hablan de contar desde que se con- 
TE pL ' siete aña,, concedidos por el dicho CLE¥e^: 

TE Predecesor nuestro, las mismas facultades, privilegios TiL 
dultos, los guales y las quales se hubiesen de entender é i« 

ton oirás cosas, como ma'í por extenso se contiene en Us f^ 
tras del enunciado CLEMENTE , Predecesor nLt o' expedidas ^o". 
bre esto, en igual forma de Breve , á 27 de Ag^s^o de 1768 
cuyo tenor queremos que se tenga por expJesado eflas pfesentL * 

41 ademas de esto, mediante que estaban oara ron 
jtiendiJr^'^l" ^"^ dichos siete años, con'descendien^Tos co" 
Ja rendida suphca que sobre esto se nos había hecho en nombre 
del mencionado REY CARLOS, tuvimos á bien proroSr en dos 
dmmtas ocasiones por siete años cada vez, ó concedef de nue- 
▼o al que en qualquier tiempo fuese Patriarca de las Indias, los 
enunciados indultos facultades y privilegios, no solo según la 
forma de [as catadas Letras de CLEMENTE, Predecesornuestro, sino 
también añadir algunas declaraciones y ampliaciones, según rias 
por extenso se contiene en nuestras Letras expedidas sobre ello! 
•n Igual forma de Breve , en 6 de Octubre de 177c , y 2, de 
Enero de 1783 cuyos tenores queremos asimismo que se ten- 
gan por expresados en las presentes. 

• u j^ ^ P^"" ''"^"*® P°^^ ^^ ^o« ha sido expuesto, ea ' 
«ombre de nuestro muy amado en Christo Hijo CARLOS Rev 
Católico de España, que los siete anos por los quales fueron 
concedidos antes de ahora la última vez los mencionado indul- 
tos, privilegios y facultades, se han acabado ya, ó se acabarán 
ttuy pronto; y que el mismo REY CARLOS desea en gran 
manera, que Nos proroguemos ó concedamos la sobredichas fa- 
cultades , indultos , y privilegios con las , enunciadas declaraciones 
y ampliaciones por otros siete anos al dicho Patriarca Capellant " 
Mayor. Por tanto Nos queriendo condescender , en quanto pode- 
mos en el Señor , con los deseos del enunciado REY CARLOS ' 
y a las suplicas que Nos han sido hechas humildemente ea su 
nombre sobre esto, con la autoridad Apostólica, por el tenor 
de las presentes , concedemos , y damos por otros siete anos que 
han de empezar a correr desde que se acabe el ultimo septenio 
concedido por Nos, a beneplácito nuestro, y de la Sede Apos- ' 

ínlV r/'n ' J ^^ ^"f ? ^^'^*"'^ ^«"^ Patriarca de las ' 
ladias, CapeUan Mayor, lai facultades que aquí adelante se di- 

ráa 



rán, las guales, ñosoíó se lian de ehtentíer segwn la forma y 
tenor de las sobredichas segundas Letras del enunciado CLEMEN- 
TE, Predecesor nuestro» sino que se han de interpretar según las 
declaraciones y ampliaciones que adelante se expresarán -, y las 
ha de exercer el dicho Patriarca por sí mismo , ó por otra , ú 
«tras personas constituidas en Dignidad Eclesiástica , ó por otros 
Sacerdotes de probidad , é idóneos , que han de ser hallados ta- 
les, y aprobados por el mismo Capellán Mayor, ó Vicario de 
los sobredichos Exércitos mediante un diligente y riguroso examen 
(en caso de. que no estuviesen aprobados por su respetivo Or- 
dinario ) á quienes ha de nombrar por Subdelegados suyos el di- 
cho Capellán Mayor. 

6 Las quales enunciadas facultades hasta el presente , 
legun lo dispuesto por el mencionado C LE MEl^ TE Predecestv nues- 
tro en dichas sus letras , se exercian con los Soldados, y otras 
personas de ambos sesos , que de qualquier modo pertenecen á 
dichos Exércitos, comprehendidas también las tropas auxiliares; y 
Nos ahora por las presentes las extendemos y ampliamos para 
que se exerzan con qualesquiera personas de ambos sexos , así las 
Militares, como lasque de qualquier modo pertenezcan á ios so- 
bredichos Exércitos , ó estén adictas á ellos ; de suerte que en 
lo sucesivo le sea lícito al actual Vicario General de los sobre- 
dichos Exércitos , y al que en adelante lo fuere , sin ningua es- 
crúpulo de conciencia , y tuta conscientia declarar las personas 
que hayan de gozar de los privilegios y facultades que se con- 
ceden por las presentes , que son , es á saber. 

7 La de administrar todos los Sacramentos de la Igle- 
sia , aunque sean los que no se acostumbran administrar poc 
otras personas que por los Curas Párrocos, á excepción de la 
Confirmación , y de los Órdenes , si el que es , ó fuere Subde- 
legado no fuese Obispo , 6 el dicho Capellán Mayor no pudiese 
adminitrar dichos Sacramentos de la Confirmación, y Ordenes poc 
sí mismo , y la de exercer todas las. demás funciones Parroquiales. 

8 La de absolver de la Heregía , Apostasía de la Fe, 
y Cisma : es á saber , dentro de Italia , y de sus Islas adyacen- 
tes , solo á los que hayan nacido en los parages en donde es 
permitida libremente la Heregía , y esto si no han abjurado ju-« 
dicialmente sus errores , ni se han reconciliado coa la Iglesia ', y 
fuera de Italia y dichas Islas adyacentes, á qualesquiera personas,, 
aunque sean Eclesiásticas , asi Seculares , como Kegulaies , que 



wmmm 




14- 
sigan dichas tropas, exceptuados los naturales ée aquellos para- 
gSf , en donde 'hay Oíicio áe }a Ihquisicion contra la Pirética 
|fa vedad, á no s-.x que hayan .caído <?n la Heregía €íi paraí^e eti 
•.tíonde €sta es permitida libremente', y «xceptuados también los que 
Hayan abjurado judicialmente «us «rrores, á no ser que hayan 
Í'?2Í. ^^ pagares en .donde la He-r^gía <s permitida libremente, 
y hahienuo vaeJto á su Pais., después de habfir abjurado jmdicii'- 
Ihente , hayan recaído en ia Heregía, y ^sto .solainenté en el fue- 
10 .de ia concíexTcia, ' ' ■'' -'■ • \ ^-•".'; .'¿■".' • . ■ 

,, 9 I-a de al3solv.ér tambieá ^é qifá^csqutóa 'extesos' 'y de- 

litos , por graves y enormes que fueren , aunque sea en los ca- 
sosreserrados especialmente áKíos , y á la Santa Sede Apostólica/ 

ro La 4e retener , y ie<ír solamente fuera de Italia, y'^ 
de sus Islas adyacentes (pero no !a de conceder á otros seme- 
Jaríte licencia ) , los I^ibros prohibidos de los Héreges , é Infie-'" 
lies que tratan de su religión „ y qualfisquíera otros , á eifecto de 
J-mpugnarlós, y de convertir á la Fe Católica á los Heredes , é 
Inheles, que acaso' hubiere en las Tropas ( exceptuadas las' obras 
de CarloT du Moulin , Nicolás Machiavelo , y ios Libros que tra- 
^^■"fí ^>f'''o!o^xi judicíaria ) , bien etiícndido que dichos Libros' 
. Jpfbhjbidos rio se podrán sacar de las Pjroyincus endoade ia He-' 
r^gía es permitida libremente- ' ' ' ■ ■ 

II La de decir Misa «na hora antes de la Aurora, y 
JJJ^. ^f^ después de medio .dia , y en caso de necesidüd tam- 
bién fuera de las iglesias , aunque sea al raso, ó en algún sub- 
terráneo ; y de decirla , si hubjere necesidad muy urgente dof 
veces al dia, con tal" que en la primera Misa nó haya sumido el Ce^-*' 
Jetjrante ja ablución,, y «^ mantenga en .ayunas j y también en Al- 
tar portátil, aunque no «sté del todo bien acondicionado, y se 
íiaíl^-^q;u£brado, ó maltratado, y no í^nga reliquias de Santos ; y. 
finalmente de decitla si no pudiere ser de otro modo, no hahien- 
oo peligro de sacrilegio, tscándalo, ó irreverencia, aunen pre- 
sencia de los Hereges y eí^comuígados , con tai que el que ayu- 
dare á Mi,sa no sea Herege , ni' esté excomulgado, 

'^ 12 La de conceder á los recien convertidos de 3a He- 

'^^.^.»: ^ Cisma , Indulgencia píénaria , y remisión de todos sus 
pé'<?adós ; como también á qualesquiera otras personas de ambos 
sexos perteníicientes á dichos Exérritos en el articulo de la myer- ' 
te , estando á lo menos contritos , si no pudieren confesarse j y 
eti 'las festividades de la Natividad de nuestro Sefior Jesu-Chris- 
ío',' de la Pascua de Resurrección , y de la- Asunción de núes-* 
ira Señory, si estando verdaderamente arrepentidos se confesa- 
re! 



»ní' V otra? fiestas de precepto, asistieren a sus. berimones íUex 
Z:¡^^L ,.a.eLna?- de pardo, de ^-^-^-f ^- 

JeshayaB sido impuesta. , ^-^^^'J^f^T^V^'i^é^ 
cutíipiir, en la fórm3L acdstrnmbrada de la Iglesia , y la áe ganat 
ellos -mismos las dictes Indulgencias.. ^ t^^ T,.ñP* ríí»! 

iT La de decir Misa de Re^^rm todos í^? Lunes del 
año"eB que no^ se rece oRcio de nueve ^^^^J""" ' J. ^f/^í^'^J'! 
esfe, en el día ínn^edíato siguiente, en ^^^^l^^^^^.f .^^¿^ '^^^^^ 
sea portátil, si no se ínvdiere decr de otro ^^^° ' .^^^f |;," 
fuere celebrada por el alma de algún individuo- f^^^^^'f^''^ 
citos, que haya fallecido^ en gracia-, ^f J^^f.^?. ^^„¿^%; ^^U^. 
^ual se aplicare, según la tntendorv d'^^l Celebran e del mismo 
¿iodo que si hubiera sido celebrada en Altar P^'^/^^a^^^;- 

14 La de llevar á los enfermos el Santo Sacramento 
déla Eucaristía ocultamente , y sin lur^ sí ^^^«^T^^Xk? cS^ 
ge. en donde haya peligro de que bs Hcrege.,e í^^^^" ¿^"^f" 

fan sacnlegío, ó ^reverencia, ^ ^^^^ ^^^^°^'^^^" ^^f'!^ Tárale 
en dichos casos para los mismos, enfermos , como^ sea. etv parage 

^"^^'^^Tf Lt'2:Sar vertido, d. Segte. los S.cerdo...af 

Seculares , como Regulares, si acaso hici^^^" ^f ^^S^^'^L, ^^ 
ge., por los quales á causa de los insultos de íf^ ^^;^g^^|J^ 
leles ,'^ no se puede transitar ni residir en ^^^^^'^¡^.^^^ 
16 La de bendecir qualesq-u.erá vasos , sagrarros ,^ ver- 

eídMras sagradas, ornamentos, ^ár^mentoá , y demas ^^'^ J^ 
itecientes ti culto divino- pero' 'solo l^s que sean «e«Jf"^'^ P^ * 
€l uso de los sobredichos Exéreitos , exceptuadas aquellas- cosas , 
para cuya bendición se ha de hacer uso del Santo óko ,. éi €« 

Su-bdelegado no' fuere Obispo. ^ ^-^-íovía* 

rr La; dé reconciliar lás Iglesias, Caí)illás, Cerfientenó^. 
y Oratorios, que de qualquier modo hayan sido profaivados e». 
loí-parages en donde dichos Exérckos htcimrt ""T'^^l^í^iÁ 
Pudiere acudir cómodamente á lo» Ordinarios Locales; P«¡^^!^^* 
ser con agua qUe baya sido bendita por ¿^Sürt Obispo, 6 Atxotns 
po Católico según se ¿costumbra^ y en caso de '^^^^^"^^J* ""£ 
argente, á,ínqtíe sea con agüá que "o^'s^é ^.^^"í^'^.^/^'^^^ ^7'.^^ 
A«obf.po Católico, á efecto de que se pueda decir Misa en. eUoír^ 
Domingos, y otros dias dé Fiestas. 5^ fina h üafu en el Mere, ftg, 

'nota Se ha errado la foliación del mr^ufh ^^^^ ' 

m Sabscriptorés eniiíi^rídea con la pluma este yerro 4e mpreatá. 




Jifs de /un?^'''^^'^^,-^^ ^^* SE MANIFIESTAN LOS 

parL e Mir; Y^'^'t'^ '^''^''' ^^ "^^^io dia verdadero"^ 
para el Mes de Septiembre calc uladada en tiempo civiJ. 

^dí^ri^'h t ^ ^^« P^eljHora de po-jTiem^Tlü^ínn;;: 
del de uií la Lun meridiano, nerse. dio dia verdadero 
rnes,'Lun. Ha. Ms. ,'Hs. Ms.ÍHs. Ms.|hs. Ms. Ss D. 




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IKIitivi. í- 1 



DEÍ, WA ir-pE ^í.PÍÍEJVIBIlE DE 1791 



CONCLUYE L^ PUBLICACIÓN DE UN ÍÍREVE DE NÜES- 
■ íío Santo .P.aclre Pió Vi. y una Cédula Real de Nuestro 
:*| I ^^JAuíUSto Jid^^^acca., por .Orderj dei Superior Gabi^j^tio, 






^■^ DEMÁS de esto concedemos á dicho Capellán Mayor «^ 
^e pue^da por sí mismo, á por otro, ti otros Sacerdotes de pro- 
tildad ,« idóneos., qu-e fueren Subdelefrados por él, y estén ver- 
«ados en Jas materias del fuero Eclesiástico (lo qual Je ha de 
coc$t,aj: i djchü Capcliají Mayor -por atestado del respectivo Or- 
dinario, ó por informe de.</íras personas fidedignas ) ., exercer qual- 
^Wiera juiísdiccion íiclesiástica cobre Jos qué en qualqujer tiempo 
ytuvaeren £.m^kados en dicíios Exércitos para la adminísttacioa 
7^. -i^*^'^^^^"^^^ ' y dÍTCccioa espiritual de las alrnaj^ ya seaa. 
CXer^gc-s ó PreíMterofi Seculares, ó Regulares, aunque ssaxi de 
Jas Ordenes Mendican-tes , del irn's^mo modo que si fuesen verda- 
deros Prelados y Pastores de dichos Clérigos Seculares, y Su- 
rcTiores generales de los eaunciidos Regulares 5 y conocer de 
todas las caucas Eclesiásticas, civiles, criminales y mixtas, que 
«,e Síuscuaren «mrs., ó .contra las sobrediohas, y d erras pe rsür.as, 
qjie .residan m .dichos ,Ex4rcitos, y que de ; qnalqiiier modo per-, 
t.enezcan al f^iero Eclesiástico , aunque sea sumaría y simpleojen-s. 
te, de pjaijo, y sin estrépiro , ni figura de juicio, atendiendo .solo 
a la verdad del hecho., y terminarlas con sentencia díHnitiva 5 co-- 
mo ta,mbienprocede.r. contra los inobedientes con censura^^y pa- 
rias Eclesiásticas, y agravársela* v reagravárselas ana y mas veces, 
e impicrar el auxilio del brazo Ser^lar. 

IVÍ4 • y 



bichos üJ¡s árí:íír l^^S\^'',^^ ^r licencia i lo, 
jorper hu.vos, queso, m^L^^" ^ J'^K E?érc,to, , pa«fe 
do,, y demás lacticinios, y carne e^ll O,* ■''''"' '^^'^S^"*" 
Pos y dias del año, en los cuales e^^í ^ v ¿T ' 7 °''^°'' ^'^"^^ 
alimentos (excepto por Jo tor^n t ' T P'°^'^^^« «I uso de estos, 
bados de cada'sem'ia y toT a%eman^ ^ ^H 

t>a concedido en todas v ¿di ín, !, , ^r "'^ ^ '^S""" ^^ e^"" 
eho clemente/, Prede^cesor nn.t. ^"' ^''''' ^^^ ^«^^^^'-^ 
dt. las presentes Letras nTetr..H ' '^^'^ ?°*^''" *" ^''^^"* 
litares, 'de qualquie/ gVdr ^^^^^ ^-j^- Mi^ 

no en los dias, que por et dicho ví o ^^^^''8^^^^" del ayu% 
citos les fuere permitida la S i General de los Exér^ 

«es y Sábadosl la o^arSml /.^^^^ 

^o ser que se hallen en actuaT/v ^ -^^ ^^ ^'"'^"^ ^anta 5 4. 
dicho tiempo de Quaresma Ts ma^t^^^^^^^ ^" campaña 'e«^ 

atención á sus míyores f:,tUZT% i^ ?r ^" ^"^^ *^^^o ' eu 
enunciados ExércitLTodrá dPH, )'í? ^^'^"° ^^"^^^^ de los 
ayuno , pero los C iadot y ^"0^ ''""T Í' '' «^^'^acion de{ 
ufares, aunque usa.do de' la UcencTZI ^l '°' ''''^'' ^^' 

f guardar el a3r^ /^ t S. J^t:^ ' estarán obliga^^ 

fltchos Mi"are¡,"de7;alquL'"Lr'' '" ^'^^"^'^ ^ ''^^'^ 
por la cortedad del sueldo 'a ± )^"' ''''"* ^^ ^""^'^ ' ^""'^ 
cías de los parages, y escaL; ^de l'^'J^'.^'^'^'^'^^^^i^^ Y distaí-^ 
l^uscar para su nroD^o nilc • ^.^'"^^^^bles , se ven precisados a 

P*4r á Lnor precTo' óToT^^^^ '" ^"^ ^^ P^^^^ ^«-- 

€n los dias en que les e tá nPr '' •/"?'"'^^ ' P^^^ ^«^ Puedan- 
«er en un mismo dfa y enTna^ ^' ''?''^" ^" ^^^"« ' ^^ 
«r Finalmeme J n T ''°"'"^^' '^"^^'^^^ P'^scado. ' 

pensar y absolved respecnvÍrn!ñf P^^^\<^«"">«tar, relaxar, diw 

los Ordinarios Loca^rtXTo'ot ^""^" T^"" ^"^ ^«^ ^^"- 
íos sagrados Cánones 'y tr el ConrT 'T ^S '^ P^'^"^'^'^^ P°^ 
votos, juramentos, Ugula^Sadis V "^^ ^'^^ ' ^°^^^ ^°* 
á saber , excomuniones .n/ñpnc ' ^ *'^"'"'^' Eclesiásticas : es 

«una , 6' todaslTanTones a S^^^ IJT^'^''''' Í ^ ^^"^^^^" ^^- 
trimonios, que contraSren Te ^ ''"^*" P^^^^ ^«^ '^^- 

^^U6U..^'^Z^^^^^' P-e«eciemes á dichos 



j.»j 'í- '«^"'yés ííuestra voluntad, que los Sacerdotes que el 
¿unciado Capellán Mayor tuviere por conveniente diputar para 
admiaistrar á los Soldados , y á qualesquiera otras, personas da 
dichos Exércitos los Sacramentos, aunque sean Parroquiales, como. 
va dicho, puedan usar de dichas facultades en todo y per todo,, 
aegun la-fortna y tenor de las ' sobredichas Letras del enuncia-, 
do CLEMENTE, Predecesor nuestrxj , expedidas a 14 de marzo 
de 1764 y de las presentes Letras nuestras respectivamente j y 
esto solo con las personas que sé Hallan contenidas y expresadas, 
así en las dichas , como en las ,presentes Letras nuestras. 
,v? .' -•< '2 1 Ademas de esto, mandamos que los dichos bacer- 
dütes que nombrare por Subdelegados suyos el Capellán Mayor»! 
al instante que lleguen á los parages adonde se hallaren los di- 
chos Soldados y Exércitos, ya sea de asiento, ya de paso, tia-i 
VAB de exhibir á los Párrocos de los mismos parages , las Letras : 
testimoniales, así de sus Órdenes, como de su nombramiento, y 
de las facultades , que les hayan sido concedidas en virtud de 
las presentes , para exercer dicho Ministerio ; en vista de las-, 
cuales testimoniales no les impidan los enunciados Párrocos que •, 
celebren Misa en sus Iglesias , y que en virtud de dichas facul- . 
tades, administren los Sacramentos , aunque sean los Parroquiales,., 
Y si aconteciere que se haya de contraer Matrimonio entre per^A 
soaas, una de las quales sea Militar, ó pertenezca á dichos- 
Exércitos, y que con motivo de estar en aquel parage la Iropa, •.. 
resida allí con ella, y la otra sea subdita del Cura Párroco de, 
aquel parage 5 ^n tal caso ni el Cura Párroco, sin imervencion. 
de dicho Sacerdote , ni este, sin intervención del Cura Párroco,,: 
asistirá á la celebración deldicho Matrimonio, m dará la ben-. ,, 
dición nupcial, sino que haa de asistir ambos juntos, y Uevac y 
por partes iguales los emolumentos de la Estola, que se aco§- ,. 
tu-rabren- percibir licitamente, / 

* 24 Sin que obsten las Constituciones y disposiciones Apostoli-;, 
«a«, ni las dadas por punto general, ó en casos particulares, en los, 
Coiiirilios Generales i Provinciales, ó Sinodales^ como ni tampoco los : 
eslat;uto& y costumbres de las Ordenes en que liayan profesado, 
dichas personas , aunque estén corroborados con juramento , con- 
firmación Apostólica , ó con qualquiera otra firjneza ^ ni los pri- 
vilegios, indultos, y Letras Apostólicas, concedidas , confirma^ , 
dap:, ó. innovadas 5 de qualquier modo, en contrario de lo que- 
T%idicho.* todas-y cada-una- de- las quálcs cosas , teniendo á\»». 
• ' -í-H V teno- 



90. 

o-ro, sellado con el scUo' rf^i ~p-. "^ í'-cma en S. Pe, 

Roma,,,to Carde,..! B„4íoí^"i '^*''"'^^»- " -í^^ 

Ja Jníerpretacion: de Len„„„„ ',,^-'° '^®>' ^I» *a. Secretario v de. 
Je acotnpana, estó bien y fíeW^ 4^ T ^' ^^^<í«ccio« <5J; 
ciemos y no^enra/- D.-jÍ/¿ l^"- ""'^^ ^^^ ^%o de mih setZ- 

ve expedido por su SanridaTt ' ntr?^'rV'* P^=^ ^^ ^ra^-^ 
rogando por otro, septenio ¡ts ^01?/ t\ ^'^ V^óxmo ,. pn^.- 
Ít5« Reales Ejércitos y Ktrmá-i 7f ^" d^ Vicariato genial de 

l^res d.; Consejo , remiendo preVnte ^ -'' ''^'" PorlosSe^.: 
«ores Fiscales , por aum prov fJo 1 t'? ^'^P.^^i^^rcr. Jos Se« 
concedieron- el pase i dicho ¿e^ ^"„^^"^^ y.sz.,te.de esteme,, 

jecnvos Tribunales Reales, en cnv^^í .^""^*^J^' J demás re,. 
delegados qiae conozcan: de las ^J '''f '^'^^i^s.a Jos Sub- 
J^fagmaticas del R^vno. Y para on^ ^ -<>ní.^ra)e 4 ias Leyes y 
aen q«e firmo en Madrid IvliaT. T''" t\ ^^'^ ^^"ificaí , 
teaentos y noventa.. D. Pedro eÍILÍ. '^•^ '^^'^^ '^^ '"i' ««• ' 
del onginai, de q,ue certifico, tlttet p"T' ^ ^' ^^P* - 

por I>o« FeCd\tií»a^t\^^^^^^^^^^ ^- ^'^ traJtrccíom 



,■ ^ .-._;.■ . 2?. 

jlrrieta , Escribano ¿fe ^ám^rsí mas antiguo del Consejo, que orr- 
gínales quedan en la Secretaría del Vicariato Cyeneral de lo-? Rea- 
Jes Éxércitos j Armadas de mi cargo. Madrid ei neo de Julio de 
faii setecíeritos noventa, ]r} Don ^oafuin García Orovio, 

Ef Copia deí exemphr remitido al Consep con R^al Ór-m 
^m ^e quince de Septiembre práximcy pasado, Madrid ininfa de Era-* 
fl? de mil Jefedeptcs noventa y uno. 



^■rrrrT 



fDEAS INSTRUCTIVAS SOBRE LA NAVEGACIÓN T FU 

htqge, 

ühqrre €S consfante que la ínve«cíon del punto frxo ha cor-» 
tido hasta aííora, y correrá en adelántenla misma suect* q;i^ 
la de la quadratura del círcirío, y la da la pi<r;.lra fiioíofal , n<y 
Sé debe deíímayar en «n trabajo conexo con casi todos los tamos 
que se dirigen á Ja felicidad del hombre viviente. El Coínerci» 
uiarítimo, la prosperida<.í deí estado, el buen éxito de una ex- 
pedición , á quien un insíanre de demórale es suiEa mente per- 
judicia! í la Gorntinrcaeion de ii:ia noticia, 6 de una orden , cu» 
ya brevedad afíanxa ral vez la seguridad de una plaza, ó de 
txn Reyno', para que no' sea sorpri.hendido de un enemigo as-" 
tiirto que sabiendo aprovecharye de la íituacion y la distancia 
invade con celeridad , y triunfa v la salud corporal y tal vez ]« 
«ípi'rifual de tantos^ hombres como se sacrifican, á una inconstante f. 
dilatada navegación, son objetos dignos del mayor e-^ffiero é incw- 
l)áeion. No deben , pues, los Señr res Fiti)toi y €fi' ¡ales de Mar!* 
na dexar ce aplicar t©ia> sus talentos á la ínveocioii de es-:© 
plinto. Es imposible el encontrarlo^ es rerJad 5. pero no es impo- 
sible el aproximarse á él : y esto es lo q'.je deíe.-^rrf^s quand» 
peTsuadimos á un incesante" trabajo en «sta materia. Éíen es que 
no todos tienen aquellos principios necesarios para nvevos inven- 
tos : pero no jüigamoá que haya Piloto que care2ea de 
nociones ,= qtte- dicen relación cora todos aquellG* métodos qa© 
pitscriheti los astrónomos- para hallar la longitud en la rñar» 
Setnejanté Piloto debería ser privado enteramente de navegar ,, 
«orno que sería aun mas perjudicial al estado y á I* Reli* 
pottf «íue \^ vBsX médico , un mal eonfeíor , y un mal sbo« 

gad© 



^ÉHÜ^ 




Z2. 



gador por eso el sabio Ministerio de Matma. ha ¿leterininsdo bjr 
materias de que debea ser examinados los que componen el Real 
Cuerpo de . Pilotos. La Aritmética, Álgebra, Geometría plana f 
esferica,^ dibuxo y Astronomía, son Jas ciencias en que el Mi- 
nisterio quiere que estén versados aquellos que componen este im- 
portante Cuerpo : ciencias indispensablemente necesarias para detec- 
TOinar con alguna exactitud Ja longitud en el mar. 

Este problema tan difícil como útil y necesario i, 'la 
sociedad y al estado, se reduce á determinar que hora 'es' eñ' 
aquel Iqgar en que se halla la nave , y que hora es en el mis-^ 
mo instante en un meridiano conocido; problema muy fácil de re- 
solver por medio de un relox de longitud. Sobre este princi- 
pio Gemma, Frisius, Metius y otros sabios de Holanda , cre- 
yeron haber resuelto perfectamente el problema: se prepararon para- 
la prueba, y el suceso no correspondió por defecto de. Jos- -reíbi. 
xes. M. Sulii reloxero de París, trabajó de nuevo, y dio á íuz: 
en el ano de 1726 un relox de longitud mas perfecto. M. 
Harrison en 1762 adelantó ^aun mas en esta materia, produ- 
ciendo una muestra marina, que parecia llenar el obieto que se' 
había propuesto: pero M. Berthoud, que ya habia comunicada al 
l^ublico sus ideas sobre esta materia en sus ensayos sobre la re- ' 
Joxeria, ha trabajado excelentes muestras, las que como lo ha ' 
demostrado la experiencia en la expedición de S. M. que actual- • 
mente se ocupa en esta5 , y otras importantes averiguaciones 
y descubrimientos, dan Ja longitud después de muchos meses de". 
navegación sin notable diferencia. 

Pero como no todos los Pilotos , y principalmente los 
de nuestra navegación costanera , puedan hacerse de semejantes' 
reloxes por su sumo precio ; y aun quando sus comodidades. 
les permitiesen hacerse de ellos., estos estén expuestos á varias" 
vicisitudes y alteraciones según la diversidad de circunstan-" 
cías; deben Jos Pilotos estar instruidos en la Astronomía, para 
deducir de la observación de la luna , la hora que es en el 
instante de la observación en el meridiano de las tablas, y ob- ^ 
servar con el mas prolíxo cuidado la marcha del relox, y la 
diferencia que hasta entonces hubiese tenido : de que se' infiere 
que no_ deben los Pilotos confiar demasiadamente en los reloxes I 
de longitud. El Todo Poderoso, cuya providencia vela constan- "l 
teínente sobre nosotros, nos ha dado en los cuerpos celestes 
Wa íelox inalterable, cuyos movimieatos jiq estáíi sujetos á vi- 

Cl- * 



^; ••':■■ ■■ ' 33. 

c|sjtüdes: si nos aplicásemos á penetrar sus movimientos, éi soliji 
bfitaría para resolver ios mas implicados problemas. 
jj,, En efecto contrayéndonos al presente punto, si un as-r» 

tr'énomo babiendo observado á las 8 de la noche el pasage de 
Ig.': ¡una por el meridiano , deduce según las reglas de Astro* 
n.onüa la longitud de este satélite de- la tierra de 2 seg. 20 j y 
ségun las tablas sabe que en Paris la luna á las 10 de la no- 
cfce tiene la misma longitud, inferirá estar el occidente de Pa- 
rís ; 30 , y que el relox de longitud reglado al tiempo verda- 
dero del meridiano de París le debe señalar las 10 de la noche» 
Otros varios métodos de encontrar la longitud en el mar, 
nos subministra la Astronomía. Los eclipses del sol y de la lu- 
na, las apulsos de la luna á estrellas conocidas , los eclipses 
de estas causados por el cuerpo lunar, las inmersiones y emer- 
siones deJ primer satélite de Júpiter, todos estos son unos me- 
dios muy seguros para determinar la longitud de un lugar: pero 
cómo todos ellos supongan un cálculo algo prolixo , los as- 
trónomos han anticipado á todos estos métodos el de las dis- 
tancias al sol y á las estrellas fixas. 

\,^. " ' Este método propuesto por Keplero , seguido por M,' 
liallei y perfeccionado por el Abad de la Caille , es preferi- 
ble á todos los anteriores : él no supone profundos conocimien- 
tos astronómicos, ni cálculos demasiadamente prolixos y compli.. 
cádbs : no depende sino de una sola observación de distancia r 
no supone la altura conocida con una extrema precisión: 
depende muy poco de la declinación de la luna , y de la al- 
tura de polo :' exige únicamente un horizonte despejado y cla- 
ro , y un poco de atención á la paralase y refracción. Todo 
lo qual prueba demonstrativamente que debiendo los Pilotos estac 
impuestos en alguno de estos -métodos para calcular Ja longi- 
tud, prefieran este, como lo hicieron M. Le-Monnier , y M. Mas- 
cheiini , á todos los demás por su exactitud y simplicidad. 

El cálculo que acabamos de recomendar se halla en varios 
tratados de Astronomía, mas ó menos claro según el genio de los 
autores. Si el Público tan interesado en ía instrucción de un Pi- 
loto, no se desagrada, produciremos sucesivamente el cálculo con 
la mayor claridad que sea posible á nuestras fuerzas : si el Pú- 
blico á quien continuamente oimos lo expuesto de nuestra nave- 
gaciott costanera, los mayores gastos q.ue se impenden en un viage 

por 



í».cu!ai- ton U „^ayor exactitud U longitud en el mor '^'i 

Vitantes, sino d* la .u«.íob d^e CeíJ 12L ° ''' 

jue cofl ^ s« giro va,, absolviendo ei crculrdél afio J/ZT'"'''^' 

tirados con .?uel^;.^:.";^r^^^^--^^^^^. ^-^- «< 
^€leyips de Ja 5-ciedad^ A f f ^"^ reposa desfrutando íof' 

Cansan en Ja sociedad ó 1; ffcl^ P-^rfetcxon.aí ;^ ^^^ ^ 

í2e Ja tiecra: v con .t: ' "^^'^ ^' '^" '^^'^ ^« ^<^ confine, 

comr 4 Icrque d. el T'''"' ^"^^octuccíon ya se dirige á Z" 
SlfmeW9 ^nSfu^íe 4i^Ia^^"'"' -^ ^"^ ^«^ngüecerU surcan u. 







fe 



Fof. 2 J. 



!5' 



% ÍS/um. 72. ^ 



«ñS^SE?' 







DEL ©lAii. PE ¡SEPTIEMBRE DE 1791. 



^ 



MERCURIO PERUANO i 



♦ 



EPÍSTOLA ESCRITA POR ANTÍCYRO Á 3LEÜCIPO, CRU 

ticaado la ínioleralsk y perniciosa Pfail^jícia 
de los Eruditos, 






r» 



e^Ss^tlíen, amado Leu cipo, quien lograr».)' 
Que el hombre algura vez abandon4ra ^' 
Ei atnoíT de sü propio eDtfii34ímiejito ?^ 
¿Qui^en refrenar pudiera ^'í-'; '-í^p is 
El ímpetu violento ' "' ■" 

(^«.e arroja y precipita con fre<}üencS* 

A buscaj sin temor la preferiencia ? 

¡Qué feliz, jqué agradable 

El tíato hufnaao fu0r?. 

Si este vicio fa;íai se proscribriera í 

JVo .entonces él org^illo detes-table ¿ 

A taníos partidarios numerara, \; 

No el mérito se viera despreciado, 

Ni ménoiS la discordia domináfa. 

No el derecho sagrndo 

De la amistad preciosa -^ '■'•'''■ 

Coii sacrilego pie fuera -udtrajado.. ' -^^ 

No con tanto fiaror se encarnizara 

El diente áe la envidia maliciosa. 

No fuera aquel engaño tan freqtenst» 

Que la rorpe jactancia 
Fabrica impunemente 

N 4 Para 



irtn 



Para ocultar su errot , 6 extravagancia, 
'í-* Fuera mas cultivada la prudencia, 

Y menos atrevida la ignorancia. ^ 
la verdad sacrosanta sin violencia 
Dictara sus preceptos celestiales , 

.*-. ' Y fueran escuchados 

^•■- Sin ser por el error desaprobados. 

-' Atentos los mortales 

^ # Cedieran á sus blandas impresiones 9 

4> Porque no se hallarían penetrados 

i¡-. De tanta vanidad sus corazones. 

mN?>'-^M?>«- Mayor sin duda fuera 

El número de juicios ímparcíales , 
^^ Y lograra qualquiera 

El sincero dictamen qwe buscara. 

El que una obra emprendiera. 

Sus fuerzas consultara , 

Y después no se viera , 

Ppr su mucha arrogancia confundido. 

Solo al premio aspirara 

Aquel que lo tuviera merecido ; 

Y el que ilustrar su espíritu procura 
Por el medio prudente 

De una reglada y sólida cultura ., 

No viera su progreso interrumpido 

Por la turba insolente 

De obstinados censores , 

Que abortan sin medida sus horrores 5 

Que á soterrar el mérito se aplican 

Después que á su furor lo sacrifican. 

Ko fueran pretendidas 

Esas aclamaciones 

Que se creen de ordinario merecidas 

Por aquellas bastardas producciones , 

Que contempla la propia confianza 

Dignas de aceptación y de alabanza. 

El anciano imprudente , 

Que airado contra el joven se fulmina. 

Solo por que en la edad mas floreciente 

Del mérito á Ja cumbre se encamina, 






ffh 



No su furia venéfica ^'^^^^ff ; , 

Ni de ser competido se f'f^'^* 

m menos por hallarse colocado 

En fortuna brillante, 

Quisiera ser honrado 

Con título de sabio el f f «"*«• 

Nineuno por mirarse celebrado , 

íis^límites rompiera de su estado^ 

ISIi juzgando arrogante 

Que su fama ó su crédito mejora 

Tratara confiado lo que ignora. 

El joven presumido 

Su audacia reprimiera , 

El ardor moderara de su genio » 

y expuesto no se viera ^ 

A caer en tan míseros engaños, 

Tomando inadvertido .^-^ 

Por fuerza ó valentía del m^^^ 

Lo que es pura violencia de ^osznos. 

No fuera tan común tan repetida 

Aquella libertad desenfrenada 

Con que la torpe envidia , 

La calumnia malvada, „^,/.j-, 

La emulación , la zana , la petfilia^ 

Conmel mérito airadas se conjuran, 

Y á dcKar se apresuran .oscurecida: , .: 

La opinión mas buUanJ» od&«-uí 

Esa fuerte avenida ^Wnma 

Pe dicterios , á, sátiras 1^^^^'""^* 

La bárbara discordia , fomentada 

Pe aquel negro furor en que la p^utna 

Es no menos sagrienta que ^^ e^sp^da. 

Mas todo •este desóíden uuportwno 

Sin duda , Amigo, nace 

Pe que ordinariamente cada uno 

En sus propias ideas se complace- 

Yo no sé ciertamente, ^ ■ ' > 

Qué destino ^ fatal, qUQ adverso ^uB^^%,., .1 
Sin límites ^xoáu^p,,,.^ v„„r,^„t^ 
Aprecio tan común, 'tan á^rm^m, . ^^^ 



11 4>'4 



í > 






io4 5 



■ niUÍ 




Oue origina y fomenta éí^ m rñék-aíéf 
I intrépido orgull»^, U imprudentia , 
Eí odio, la tenaz desAVenencia . ' 

Y mra copia de abasos criminales,. 

^e rompan 5Ín repara ios deber/s 

ve Ja vida sociable, 

Bisiparr sm plaeeíes- , 

Creyendo .ue^/Ln^rV'"'^^^^^^^^^' 

l^or hombre de gran ciencia , 

O que todo Jo alcanza ^ 

t-Ott tanta confianza' 

Profiere los discursos que medita » 

Y siempre solicita * 

Recibir una pronta deferencia ? 

P^nL^íl'^'^J'^^^ ^"Sénia satisfecha, 
piensa haber adquirido ^ 

ML injiLstO' derecho 
pe ser á este y ai otra preferido? 
|Por que arrojado y nec£, ^ 
^ara hacer espectable su memoria 
Quiere fundar su glom "^"^"^ » 

ÍPor^.n ' ^f ^ ^í^'^^g^ y menosprecio ? 
aer en todas inaterias muy expertos. 

l'JZ^'''^ r''''^^' dignamente * 
Que les son familiares los aciertos I 
iPot que ostentar pretenden 
Que todo coix derecho lo critican^ 
J sin temor se apifcari : 

í 1 or que osada y violenta 
Kepma la arrogancia 
Retractar un errnr r.«» i » 

r-^j ' error por ignorancia i 

»las de estos y otros vkíos qué tenar» 

Que 



■■MBrii 



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3^ 

Qne tto fialle ccymTinmétfie 

El mas fácil abrigo 

En el hombre infatuado ^ 

Que se ve torpemente 

Del amor á su ingeríía dominad©» 

£n tan mísero estado 

A tributar al propia enrendÍTuiento» 

Un temerario cuito se dedica , 

Y todo á su pasión lo sacEÍfíca» 
Por dar- un vil fomento f- 
Al quíniíérko honor que se fabrica, t 
Los fueros mas sagrados abaindona» 
Mira ai ageno- aí>l3tiso> con disgusto , 
y solo aquel es justo 
Que tiene por objeto- á su persona» 
Sin mérito concibe- la esperanza 
Pe adquirir una grande reeompensa» 

Y una soñada ofensa 
io prepara á una física venganza» 
Sus mas feos- errores 
Xe parecen abusos" tolerables 5; 
y las faltas menores , 
Que agenas coíisidera , 
Sin orden las abulta- y prepondera 
I/lamándolas groseraSy destesfablesi- 
Solo sus producciones son lattdabl'eS ? 
Si las de otro examina. 
Que son desatinadas imagina , 
© insulsas las • contempla y despreciables^ 
Iracundo y violento , 

Romper coa. el amigO' detennína y 

Si tal vez le parece 

Que puede competirle en el' talentov 

Su insaciable atnbi'íon, su anhelo ctece^.-^ ^ 

Vive eort inquietud , y no reposa?'!''^ rbns-jaíq 

En tanto' que no go^a 1 jrr'/i í.o:-. o 

Aquella' aprobación^ qite- no mereG^.-f"-^-"'^;? 

Como siemp^re el deseo lo- enardece-" 

De ver encarecida su memoria^ 

levanta coa intrépida^ locuc» .^i^raiq sQ 

El 



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9 



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¿■i 



SO»' ■ . 

El soberbio edificio cíe su gloría. f 
Y plantarlo procura 
Sobre el frágil cimiento 
I^e aquel ineficaz merecimiento , 
Que sólido y comíante 4e figura 
Su torpe vanidad y atrevimiemp, . 
En una concurrencia ; 
l^o puede tolerar la indiferencia: 
I-a toma por desdoro, ó por insulto , 
4«nque ofensa no es , porque no es culto. 
A aquel en quien repara 
Y^ ingenio sublime, se- comparas 
Mas ^i lo llega, á iver mu?-' exaltado , 
íí-ntonces inflamado 
3Del ÍHvido furor, que lo alimenta , 
Anhela degradarlo , deprimirlo , 
Hasta coasíituirio . . - 
Víctima de su cólera sangrienta. ■. 
Todo lo mas perfecto ú excelente 
I^ quiere reunir en su persona , 
^ para decorar su ipdigna frente 
Fabrica por su mano su corona. 
No hay materia tan culta p elevada , 
QuQ juzgue superior ó forastera 
A su saber ó ingenio comparada : 
Imagina tenar fuerza bastante í 

Para girar con brío en $u carrera , 
O se presume Atlante, j 

Capaz d^i^Gonducir. ..toda ía esfera, q 

B'i llega per ventura , > ,,:j 

A medir de sq, ingenio. la estatura ,í:j.> jviqmo.a 
X,6 añade con viciosa complacencia,' .v>;/;.^i ¡g 
Toda fiquella abultada corpulencig, Q 

Que saljc figurarle su ..deseo; ,.,,i ,/g 

Y pretende arrogante 051 f , ■ n^o svi'/ 

Que sea reputado U:.^ ,,. ..,,1 otii«í «3 

Otro, siendo .gigante i:TpQr!ipignleO'4f.i.; «5 dbupA 
Pero él , sierjíio pigmeo j. por 'gigante ■■ umo3 
El empeño tenaz , é inmoderado -■• ^'Ci 
Pe presunción taa loe*, ,st;iqínni nuj tr-v/^ 
!il Á ■ 



... ^^ - 

Árlsa mucWvéces me provoca, 
Muchas veces á lástima roe incita , 

Y otras la indignación me precipita. 

Y para que roi espíritu pudiera 
Desfrutar una plácida ventura , 
Yo, Leuctpb, quisiera. 

Que en todos concurriera 

Tu rara discreción y tu cordura. 

íQué gozo, qué dulzura ^ 

Mi corazón entonces percibiera . 

Tan apreciable fuera , ^^^^^ ^^ ^^ i 

Oua tió la trocaría , . , "> 

^or elnéctar mas suave, 6 la ambrosía. 

Pero yo justamente desespero 

De lograr este bien, si considero 

Xa soberbia porfía u«n,Ur*.« 

Con que la mayor parte de los hombres. 

Mudándoles los nombres , 

Aun de sus propios vicies se gloria. 

El que es tardo, asegura ser P=^°^""^^; ..,„^¿o i 

Piensa el que es muy loqüaz, que es muy facundo. 

El que es precipitado , que es a6hvo ^ 

Se dice el que es confuso , reñexivo ; 

Llámase moderado . 

El que es en sus discursos limitado. 

Aquel ha presumido que es obscuro, 

Que tiene elevación ; y yo aseguro 

Que obscuro le parece lo intrincado. 

Este juzga, y afirma cada instante 

Que tiene amenidad, que es muy brillante. 

Pero yo digo que es tan solamente ^ 

Genio superficial , genio aparente. 

Y el que callar procura , 

Porque de arte carece y de cultura, 

Pretende con ridicula jactancia 

Que pase por modestia su ignorancia. 

Y al fin , Amigo , todos 

Muestran su vanidad por vanos modos. 
Uno en todas materias se introduce; 
Que es digno le parece 



1 



jo; 






pe alabanza y hpaor qmnto fjrodyce» 
^o que ye como propio. Jo encarece: 
Es primoreo, es helio, ,es soberano 

■Lo exaita , lo pondera. , 

M tiquQ sea «na jusígrie friojer» • 

4sí cm este iasulsp jtneiuecato ' 

2>e ve repTOducido 

^1 ridícuí'us mus- á cada rato. 

Oxro muy presuEnido, 

nensa que «ti desatino recomFen,ía. 

^ #ue lia 4e ser de tocias a.dróíido* 

ím ^l& . por haberlo, proferido ^ 

^on una gravedad muy rev^renda^ 

Aqii^i rr,3ía .cotí crítica mjnños^ 

^odo io que a síi anti^o .no se ajusía. 

* 4« quftl agiera cos^ *• 

gice ^uí; e:5 maja , por xiue no 1¿ giaiu 

^síe se -muesíra derretido amante ' 

^el harrísoao fisíüo akisoasnteí ''.r^. 

;A ip que íio es pomposo jiama inculta "* 
J £1 ^ejnpie^a ,á íra:tar algün «ageto 

Í.O primero qm ^hsttVA .^s ú habla cultp. 

l^ara affr.mar que es hábil y .discíeío- 

Uno cree ser á ,todos preferible , 

Mo por qííe e^gafíado se ijiantiene 

^n una gras^edad desapacible : 

piensa q^£ de Ja ciencia xme no tiene 

*5 indicio bástanle 

|.a torva íeriedad d? sa íembiáníe ,« 

l^on su^fmn^ y rustica eoíereza I 

I^a máxima sensata falsifica ( i ) 

Que al Sabio propiamente le adjudj.í* 
la rara -kni.d^d y la dukura , ' 

* niíga ai literato la ,gere7.a. 

Se conclntr^ m el Jijer^^ sTg, 






( I ) Sciücet ingenuas didiscisse fideliter artes 

lí^moliiet mores , ñec sinit esse feros. Ovid, 



tci. as* 






* 




, MERCmiO PERUANO | 

1 -''eiL ÍJIA i^. £>£ SÉPtiEBJBRÉ DE I7JI. $ 



CONCLUYE LA EPÍSTOLA ESCRITA POR ANTÍCYRO Á 

Leucipo, criticando Ift intolerable y pernicio» Ptulauc» 
de los Eruditos. 



_ Tro siempre procura 
Hacer ostentación de SÚ cülmtt. 
Abusa de las luces que recibe,! 
Sin método , sin órdén las exhibe í 
Pone un rostro severo , un tortd ffctfti 
y refiere en un dia quánto sabe. 
Aquel otro concibe 

Ser hombre de feliz discetními^ftW í 
Yo , que probar lo intento , 

Un verso de Quevedo le repítd'. 

Él , juzgando que es mió , solamerite 

Me resí^ohde, muy hueco: éslá bonita. 

Entonces claramente 

Le digo; mire Usted i fé' ti6 la hé fetfeHtdj; 

Es obra de Quevedo. • 

jHoIa (replica al punto) ! <iuédo, quied'o 5 

Déxeme' gíustár de ello ¡ 'qué gran coJk! 

Ya es la obra primorosa , 

If el tai VérSó p^r grados vi ^blfekiíj» 

Á parar de hb-nHtó ert esVül*hd<^V -**- s^---^^^' 

Acaso un rasgo mío le presento, 

y <#^' Góngora, ó á Lope se lo aplico : 

O4 ^ 



Je parece un «nagníffco porfenf*^, 

y de aplauso lo colma en UQ momento. . 
Jo, cpxer de esto me pica. 

Que aqu^l rasguillo es mió, k replico. 

E emorices se france , y tal vez siente 

yue indignarse conmigo corresponde » 

Porqiie. jiwga U chanza a%o pesada •! 

Po^?"^ ""l'^' y ^"'•^^^ me responde c 

i?""^ ^ ^^^^ ^ ^'"^^^^^ JP«e^... novare ^^ 
M mto línJca-ments ^ ****** 

Aquello q.ue e» exórieo- fe agrada ; 

au elegancia pregona , 

Y eoit tfeson rid^alo' amontoíia 

*Jn fárrago d^ vocei retumbantes: 

t-on que quiere azorar ios circunstante» a ' ":" 

Por l^aoer adoptado ei vii prurifo * 

«t>e criticarlo todo ^ 

O por introducir coii Jlndo mod» 

Algu'n inu5itad^» terminito^ 

Pretend-^ el Insensato 

Pasar por un fomoso IketatOé- 

Otro' captarse espera ^ 

Solo por ses Autor de- ua mal escrito, 

JLz op¡oion lisohgera ^ 

^e exceJenre erudito 5 

Q««da su vanidad mvy sstísferh» 

-ronderanda su5 míseros borrones , 

Aun habiendo formado su cosecha 

*'or sticios arrabales y íincoae». 

Uíro es en sus capricho» íniufrible, 

^o hay como convencerlo, es imposiWei 

Siempre ha de ser su voto preferSo , 

Jí aun^ine en do* mil absurdos s^ deite 

Nunca se da á partido , 

Forque^ci«go< le n,i,o y obstinado 

^defender su error; ^que disparate I 

Otro Gon gran simpleza , 

Discurriendo que e^ todo es acertado, 

l'xofiere quanto ocurre á «a cabeza. 



•^ 






No 




No sea Usted (le ilgo) tan )ígcro, 

Reflexione y medite 

Con madurez , con tino, 

ho que tiaya de decir, para qu« evk« 

Sokar este" ó ?1 sAXQ desatino : 

Pero no faay q?ie tratar, porgtie f rimero] 

Se compríra la vid^ con dinero. 

Otro viye muy hueco , mixy glorioso 

Porque blasc>r)a altivo 

De tener pn ingenio |>rodujft1vo , 

Un estiló afluente,, numeroso, 

y no sabe salir el tal p£dante 

De un círculo vicioso y ,re.d,uadaníe 

De términos, ó ideas 

Que íleyan un carái3:er «emejante, 

2 Mas , de tanto desorden /astidiado « 

Asociarte deseas 

A la piadiira^ edad , con preferencia , 

Por haber , ó Jf.eticipo , imaginado 

Qu« en ella, qual se juzga coínynnjetUíPf 

Habita tn^s constante ia prudencial 

Ó que , acaso , tn.as pura 

Reside la r-aaon y la cordura ? 

Te fijiga-ñas , y es muy cierto 

Que encontrarás un viejo impertinente j 

Soheryio , delirante , 

Inerte , caprichoso , jpn quien advierto 

El iiígenio pueril , cano el setní>lantee 

De añejas ilusiones imbuido ^ 

y al paso que ignorante presumido^ 

Alega quatro rancios desengafios, 

y con elloí !a máxima establece 

De que solo merece 

IVIas saber, ó mas juicio, guíen tna? yíidj!l| 

Y solo mas aciertos, quien m^^s aQos. 

Es toda obra antiqüada , 

En su ingrata opinión^ esclarecida? 

Toda obra moderna despreciada j 

ÍWítaia con iiltragc j desagrado^ 



JSf* 




m 



í*- ... 

No porque éxlrmnancto su wtruftura { a V 

Haya tal vez, notado 

Que mérito le falte y hermosura : 

Sino tan Solamente 

Porque tiene el caráfter de reciente. 

Celebra efe su tiempo las acciones : 

Afirma que el primor y la cultura 

En su era únicamente florecieron : 

Pondera aun las vulgares producciones 

Que al Público en su edad se dirigieroa: " 

Míralas con tan necia confianza, "' 

Tan bellas, tan ilustres le parecen. 

Que ni enmienda , ni crítica mejecen ^ 

Sino solo respeto y alabanza. 

|Es para la vejez tan indulgente , 

Para la juventud tan inhumano , 

Que en su juicio tiránico , indolente. 

Con tal que sea anciano^ 

Hará mas un jumento 

Que un mozo de razón y de talento. 

Mas ya, Amigo, es preciso declaraite 
Que no me hará la Epístola importuno: 
í'orque no habrá ninguno 
Que se muestre ofendido en esta parte 4 
* dirá cada uno, ^ 

Bien : apliqúese el vicia quien lo tiene. 
Que a mí de ningún modo me conviene. 

fcl sutil artificio con que ciega í 
Pues d€ ella cada qual i &i se excluye^ 
X al otro los defectos atribuye : 
Parque todos presumen comunmente 
Que juzgan 4e su ingenio rectamente, 
i^ero ya <íti€ he podido dilatarte 
Con mí estilo cansad©, 



ni? 



■iíííO 



- Em 

('«) Indignor quidqua» reprehendí, non qaia craüc" 
compositum, itlepidéve putettrr, sea quia nuper : 
mtG ?«aiaai n»au<iui8, sed honorem et prarmia poseí. 




*■■«!: 



En materia tan áspera á tu oído, 

Para que ella reciba algún agrado 

Que merezca halagarte, .'| ui :> 

Permíteme, Leucipo, recordartf-^u-v.ía - 

Aquel sublime genio, . í^i; v;.^ 

Aquel genio ilustrado, fj^clfirecído , 

Que con destreza suma 

Los abusos combate del ingenio, 

Detesta los «rrores de la pluma : 

Que aun tiempo con las armas de su j«i<á(V' 

Con la varia invención de su concepto 

Sabe destruir un vicio ,. , 

Plantar spbfe SAS ruiívas «n precepto. 

Al émulo de Apolo refulgente , 

Que con su docta Xira y con m ca^ 

Fabrica dulcemente 

Tu embeleso y mi encanto , 

Tu pióspera delicia y mi «nseñan^a» 

Aqwel en cuyo elogio desalienta 

Mi Musa temerosa : 

Porque repara atenta 

Que solo su afluencia numerosa 

£s órgano capaz de su alabanza* 

Si , clarísimo Iriarte : 

Á tí , por feliz suerte, 

Ahora el Plecto m¡o se convierte 5 

Y ya que te presentas imposible 

Al temesario empeño de imiuitef 

Cisineédete accesible 

Al conato eficaz de celebrarte. 

Dueño de la eloqüencia , 

Intérprete fiel de la elegancia , 

Arbitro del primor y la cadencia , 

Confunda tu desprecio la arrogands 

Con que ciega y osada te provoca 

Xa .ceñuda perfidia ; 

y da á tus producciones inmortales 

Aquella elevación que las coloca 

Superiores ai vulgo, y á la envidia. 

jtio interrumpa el olvido tu carrera; 
Como Águila te eCeva pxGmxosó , 
J[ por rapto glorio» 







3». 

Del m.men superior que te iíumítta. 

O P,. vuelo de ingenio, ta encamina' 

Kasra fíxar tu «do aiiá .en Ja eafm. 

Ao desmaye tu pluma pcegrina, 

y con ^].^ procura ^. 

A tu patria ja gloría , 

Ki toas .incéro gozo á mi ternura, 
V;f '^'^' -tra-ctivo i tu iriemaria* 

vive |,iies, venturoso 4 eterno vive 
^e aplausos y de aCectcs coronaao, 
^ so^« el ako Olimpo colocado * 

4^qu€ik recotnpetjsa ilustre y rara 
\>i^e en la üílad posterior t? se prepartí 
Que todos á porfía P'^^.Paw? 

Te aclamaé'áa «monees de concierto 

^ Keroyco Simulacro del acierto. 



>if(j 



í^^ 



gri>ns.es, j^ hacefl ds t»ij peguero, ,,.dic.uJos, 

el título rfí R.?„"', - , ""'"'''^cido y sjsi úimeíBorial de 

tí de >r,ií.» „;,„ ^„i . ■* ,' '* coRocetse Mc ptócamente. 

mt lo T;4 plciS'r '"? "r" '° '''^"'''' ^* *«- 

deesu A«mtkrbe uná^ 'f'""" &c. , « «mbien el mote 

i*™ bíeve >,■„■""■ "'^•- ^"'"'"'- '^^''» P"„,. = la mano 
lar reinase, .uernot^lt^íríi ^'*. ""' "' .""^ "«"- 

. Su- 



*■■■ 



; . . . - • . _ • ?$* 

Sacedlo qtie iin'l*i:cüWart fcapáta'z'' cf icen que 'era }, andaba biís^ 
canda primas de guitarra á cambio de una muía , qtamfo eno» 
^ire entendieron su Éolícituá;, lo endilgaran a la dicha A-^amblea' , 
Aíáénáde que allí las vendían partrcuíares. Ei fué sencillamente^ 
jnas 1« sucedió lo que saelen decir í que fué por lana , y vüIvI» 
ttasqtiifedo'. 

La dicha Asamblea; én embargo de este- chasc©^ no solo 
«ígue adelante con su tema, síno c^ue ha tomado en todo quahto 
le es posible , los tnodoíf mas particulares, con- cfuc singularizars* 
de Í03 demás , que parece pretenden bacer Jo que entre los l'hé^ 
t)anos y Romanos hacian amigaamenfe algunas famiÜaí, que parí 
distinguirse de otras, ée poníarr cieftas- señales ó lanz-as eiv el muslov 
Por este mismo principio^ la unión que hair for¡Tva"do- con raL^x- 
clusion de otro que ík) sea de ellos,, es semejante' al pactH> que 
Roma, quando émpez6 á formarse, hacis en los contratos d'e ca- 
jamienfosj que parai denotarla perfecta, se metían- en- sociedad de 
fuego y agua 5 de donde vino la costumbre , qua para excluiíc 
á uno d'e la sociedad péblica, se k quitaba el íue^^oy ei aguíi ( $ \ 
Esta' sociedad á stí imitación, qiiita la música y ei refrezco par* 
CceittíjT á todo' ci que no sea Frimo'. 

Para hacera su parecer bieiref papel' que- se han pToptsés¿ 
to (íeseropeñar ,, sonr suS' modos sobre- manera singulares. Afertan ó 
menudo, no conocer á los- qu« hxn frarado otras ocasiones, cóme- 
lo- hacia SauT con' Uavid. Esta tnctác mas frequenteníeñre conf 
d acreedor, á quieni feeonriní'éndoles,. noso^lo no conocen, sino que 
«e levanta- urta pol vadera contra 61, que quando menos ío atolondran, 
-Eotences como ios- de Kphcso contra- San Pablo', que no' a'pr>nian« 
á' sus razones ©tras qoe Ó magrixí Dra Ephemrutn : los de la Asar». 
|>Ieá ño dicen ma:s , sfno^ que avilen ¿ . .. . Señor y q^^ este hoav- 
bre ha perdido eí respeto á la easa. Primo , dígaselo Vm. á la 
]Prim»: con Jo- que ei acíeedor sale como gato por brasas. Ho e» 
menos ducal el aiod^ que tienen de saludar, 6' d'esped irae de to* 
éo ei que noi e* d'e su sociedad'; pues á la espresioíi mas atentí 
carrespondeu' con- aquella risita que disuade Cicerón de ne rídea" 
mus fiíum sardonkum.Con 110 menor bizarria , todo^ se lo ápro* 

Ímn; pues el medicó, ei escribano-, boticario &c. dicen, es- d« 
a casal pero no' tienen un l«qHTero (qtíe les hace' falta} á ^ien 
decir: es dé la: easa, Qu and o se entra por sus saguanes^ ,q,Be lo^í 
tóen'ett pintados da escudes,- señalan' diciendo: estas%oíf ig-í j&vrma» 
flek< nasa. Toá&}f& por este tono-: «no-de la Asamblea habiéndose- 

áusen'" 



( 3 } M. Keal ¡ Cíencifr du gouveiaemenr. tom. 4, 



mgim^a^ 




4?r . 

ausentado^ escribía á iu muger eop esíe, liimt r A la Be^eutf^.wA 

^ñora N, de Ñ. mi. Prima., 6. é. P. en , la gran , Ciudad de. 
éimÍQ polis. Pero dos Primos que dieron en escribirte en metro > acá-*, 
fcárán de marcar mas su carácter. Eí »np- -áe eUo4.,#$ 45«»iiQ|(, 
joysa el otro. Dice elprirnero :,-.,._. >-^ n3J'-;,.v v,;í& oí -alb/j^^í- á: ¿sat • 
Ya, P/-/míj/ sabrá» qué cíe no"* "* ^\ " .-obálipzüjr 
descienden, Pcimo, los Reyes, &f.'ji% ¿X 
y que nos de Primos Reyes, nó;-.^^^*,^^}^?,^ 9„g(j 
_ . y esto has de saber que nos somos.: -*;■: , ,^ ^i 

Bí otro mis reverente , como que habla con un Patriarca ,, le €oa«, 
t^t^, por el mismo ciballereseo estilrde este mod» í -: 

.v' , Nuestra genea-gigantolágiay Primo ^ , 

va, Pmnp, sin par creciendo: -: o.^i¿:ai ;-:¿j 3^-í 
por lo que si naci, ya entiendo ^^r, -••»,, «[, r-i.-;'^ 
Señor.», lo que vale el ser tn Prim», 
. Que falta hace á esta Asamblea aquel dinamarqués Guíí* 
fertno Inoff,, de quien decia el Autor del Gerundio , era tan fa^ 
moso genealogista de las casas Ilustres de España é Italia, qu« 
á qualquiera lo emparentaba con quién la vepia mas á cuento, y* 
con eí Rey Bamba, ó con t). Yeremundo el diácono* Si nuestra» 
|0.QÍ9S merecieran otro igual se hicieran emprimar con el gran 
illogol , Preste- Juan, y el Mustí. Estoy temiendo no les venga á 
Suceder lo que á la Rana de la fabulaj que fué tanto lo que se 
tónchó por imitar al buey, que hasta reventar no p^Lróij pyes; u^ 
festuoso desden en una nación, como en un particular , es defe^r 
(<;> que les hace .poco advertidos $, muy odiosos ( 4 ).: y ?sifl -etílr 
1?argo de lodos sus , esfuerzos, lies sucede lo que i. dice 119, belllk 
estpíritu , que por masque procuren elevarse del hombro para arre- 
iba de los demás hombres, están al nivel con ellos por los pies. ( 5.). 
Y con lo que unicsmeate podian curarse de esta enfermedad, set- 
ría tomando á la letra lo que dice un Poeta.: Eípiiur potestdff 
foj-a. virtute 1. á). .Todo lo demás es agua de cerrajas;, pue^ ;p»^ 
Hjs^s, árbples |;eaeaíóg!cos qu^ eít^n sacando, que creo tendremos e»> 
fi.jf^e. una i>e]vji.,, in^yor que la dodonea, ^19 da{á> QtfJif Cos^tQ^ 
gjrifímmir ,. sino es lo. que cantó Marcial. •' ^y.-eá^-.^r mvi t ¡hm» 
Jleget et Dóminos hahare dehet ^ -^ í> '^■^jía:. :■ npiq^ 
Qíti fe non hqbet }, at^us concupist^itcr T'?*í ü^s'-.'rn fil 
„. ,• ... ,. {¿f49¡l Reges Dominr^us Concu^iscaitt. ■ -. :: b 

y.tns,. coa su sabia y discreta crítica dí^rán á esta C»ít*.'fl 
eJ^d^titiQ que mereciere : y rnaaden á su mas atento servidor r,: .;«á 
Sitaiópolis y Agosto 15. de 179 íf E/ jP. N. Bekrmo, 



ESTADO GENERAL DEL REAL ERARIO DEL PERÚ EN KL VIRREYNATO DE LIMA, EN FIN DEL AÑO DE 1788. 



VALORE S. 



Por cobrar. 



Cobrado. 



435.619. 2. 
95.340.6. 
19.277. 4. 



2.862.246. 5. 
920.939. o. ^ 
331.472. s-i 



Valor entero. 



3.297.865, 7. 
1.016.279, 6. i. 
350.750. i.|. 



550.237. 4. I 4.114.658,3. 14.664.895.7. 



1.^ Advertencia. En las Tesorerías de este Vir- 
teynato, y en su Real Casa de Moneda se halla- 
ron de caudal existente 2.264.143 ps- i ^. reales 
á fin del año de 1788; y aunque en el cotejo de 

I valores y gastos del mismo, solo ha quedado el 
sobrante de 25.958 ps. ^ rl. consiste la diferencia 
f de 2.238.185 ps, en que la primera suma com- 
prehende el residuo que habia de los años ante- 
cedentes : y como el presente estado se reduce á 
produdlos del de 88 , resulra únicamente su líquido. 



FONDO DE LA REAL HACIENDA. 



En deudas de efeítivo cobro 2,434,163. 

En 2.818. qs. 4 Is. de Azogue. ... 205.633. 2 |. 
En alhajas, fincas, y efedos v«ndibles. . 440.5 1 1.7?. 
En caudal existente 2.264.143. i f . 



EMPEÑO DEL ERARIO REAL REDUCIDO A 



RESUMEN. 



Ramos de Real Hacienda 

Ramos particulares de ella • . . . 
Ramos ágenos con igual salida 



TOTALES- 



COTEJO DE VALORES 
y gastos. 



Valor entero. . . 4.664.895. 7. 

Gasto total 4.638,937. 6, |. 

St)br. liq. del ano. . . 25.958. o. f. 

BALANCE GKNERAL. 



7.430.982. 2 1. 
5.344.451. 3 1. 



GASTOS. 



Gasto total. 

3.589.192,4!. 
699.065, |. 
350.750, I i. 



Extraordinarios. I Fixa Dotación. 



1.195.727, 
85.37'- 



2-393-395. 4 
613.693. 7 |. 
350.750, 1 |, 



4.638.937. 6 1. I 1. 281. 098. 



3.357.839. 5. 



2.^ Advertencia, Faltando el considerable gasto de 
1.281.098 ps. I í- rs. que en el presente año ha teni- 
do la Real Hacienda per sobresalitntes extraordi- 
narios, reducidos en el anterior á 372.467. ps, 2 -f. 
deberá contarse con este ahorro; y agregado á los 
25.958. ps. que hubo de sobrante en el cotejo 
con los valore.», compondrá un total de 1.307,065. ps. 
2 rs. á beneficio del Real haber para^ aumentar su 
fondo. 



OBLIGACIONES DE LA REAL HACIENDA. 




341.087. 3. Por suplementos de Ramos ágenos 
de Real Hacienda. 
Por cantidades á mutuo con cargo 

de reiniegro. 
Créditos atrasados y modernos á 

particulares. 
|, Imposiciones á rédito sobre la 
Real Hacienda, y Tabacos. 



2.08Ó.530. 7. 



EN EL VIRREYNATO DE LIMA EN FiN DE 178 8. 



i.^ Advertencia. No se incluyen en e^tas deudas las de difícil r*» au- 
dacion, ni lo que debe á este Erario el de Buenos-Ayres ; cuyo total 
importa 3.040903. ps. 4. rs. porque la naturale/a de aquellas, y el 
estado débil de este no dexan arbitrio para considerarse entre las de 
efeótivo cobro. 



2.3 Advertencia. Igualmente se han omitido entre las de esta clase 
los suplementos hechos de Ramos paticuiares de Real Hacien.Ia á 
ella misma, hasta la suma de 3.480.926. p^, 5- i rs. porque siendo 
su fondo sobrante de indistinto uso para urgentes atenciones no 
es obligada á su material reintegro. 



NOTA. Come el principal objeto de nuestro Periódico es el de hacer visible a! Perú, creemos no se miraran 
con indiferencia los Planes de R.'al Hádenla que iremjs presentando , para qu; sobre un trienio , ó ¿juatrienio ( st I 
acaso el Mercurio puede subsistir hasta entonces ) se pueda formar en el Público una idea ajustada del verdaJ^ro I 
estado de este Erario , y de sus recursos efectivos. l 






t? (C ' ouvu^ 3ÍS3 dp opp:is$ 
qns spdn4 oíunod9j^ p osvov 
'^ ^^^^Id ^^l vpudjidjiput uoo 
vdpuu4 ¡3 QtaoQ 'VXON 

•ojqoD 0Ai:p3j3 
qje u^x9p ou ajsa sp jiqsp opBjsa 

V»is» con su sabia y discreta crí£,ica dará}? á esta C3H,t#.'*l 
li|(^tlnQ qu^ mieredeíe : y maaden á su n»as atento se rvídp^ f,- >3 
SitaíópoUs y Agosto íf. de 179 1, E/ J?. N". Belermv^ 



V 



■üíklMiM 



Fol, 41-, 




-$ Ñáin. 74. 



SSSi^ 



MERCURIO PERUANO t 

.0EL pía .18. PE 0E?TimM^ PE 1791. ♦ 



PROPUESTA PE UNOS PREMIOS PARA |:AS PISERTA^ 

íGÍone$ pn que se proponga el método inas económico., ficii 
f pertnanente jiara .mejorar io$ .cAtniíiQS ..del Keynp* 



A navegación y los caminos son las dos arterias prlnclfale^ 
que entretienen y trasmiten la circulación de las comodidades y 
correspondencias de Jas naciones. Aquella en lo general estriva 
sobre unos principios de astronomía y íáctica, que han merecida 1» 
imas seria incubación á los sabios de Inglaterra , Frangía , y Es-» 
paña es^pecialmente en estos .últimos tiempos, Islivell-M.ansckeline , 
La-i<ajtide, Juan, Maxarrgdo, Ríos &c. , los han adelantado mucho 
con sus nuevos y exquisitos conocimientos. Contraída su adopcioa 
á las necesidades del Perú , se echa de ver que no requieren .im 
esfuerzo grande para .rfecpinendarlos, í>os ¡viajes costanexa^ que ha- 
cen nu^str-aí embarcacioaesj vexigen .mucha pricüca al tiempo misino 
que mt¥:'ha ;íeó:r-ica 5 y aun sobre ,esto .adelantamos algiinos a$junfces 
fin oteo Mercurio. Los camijoos de todo el -.tr^ínsiio de ^«le Virifejnata 
por su mal estado merecen un cuidado prefierente. A ellos se.contraea 
los primearos estímulos con que tiueitra Sededad implora los consejos, y 
la d.ijc^,ccion de .todos los |?oliticos y Ikeraios ¿ei? ibeneficio de ia Paíris* 
Lqs curiosos jqy^ viajan .por la .líuíopa., y especialineot^ 
|i©r la Jtai^i, se admiran .al ver los Cra^gmentos xjye ana eacisten d« 
los esj)^Gío$os y sólid.05 caminos , que formaron ios aníiguos M^o- 
inanos. aislas mísaiaas -rainas, mejor xj-iie los anales de Ti cito , y 
4e Fjloro, dan á xoaocer la grandeza de aquellos célebres conquis^^ 
-tadorjos ;del Üniyerso, y nos obli;gaa á venerar los nombres de los 
Appi.pg, :<ie ios WísLmaÍQ&, y 4e i®^ Valer i£«, Kn uuesica España $$ 

P4 ia 



43. 
ba incubado ínuclio sobre esta tKateria. El Señor D. CARLOS III. 
( que de Dios goce ) y el Excmo. Señor Conde de Florida-Blanca 
se han hecho el objeto del amor y gratitud de todo buen vasallo, 
ademas de inmortalizar sus nombres gloriosos, por los muchos ca- 
minos reales que han abierto y mejorado desde el centro de la 
Península á los diversos puntos de su periferia, como son los de 
Barcelona, Alicante, Cádiz, Santander, Vilbao, Pamplona. &c. Quan- 
do un Peruano encuentra en los viages de Nypho , Ponz, y otros 
libros modernos de esta especie algún rasgo alusivo á este asua- 
to, no puede menos de conmoverse, y envidiar á la Europa unas 
comodidades de que carece su pais, aunque este sea tal vez mas 
feliz ^or otros respectos. 

A Ja verdad, de los caminos de todas las Provincias interio- 
res del Perú casi se puede decir que no puede haber otros peo- 
res en el resto del Mundo. Los parages de tránsito menos peli- 
groso é incómodo son las laderas ; y estas mas bien se parecen 
á unas angostas cornisas pegadas á la cumbre de la cordillera , 
que á unas sendas destinadas para el incesante tragin de hombres 
y caballerías. Las cuestas , los balconcillos , los pedregales , y los 
derrumbaderos , son nada en comparación de aquellos pasos que 
66 llaman barbacoas, y escalones. Estos últimos son como unas sar- 
tenejas muy inclinadas, abiertas en la piedra viva, y las mas ve- 
ces con algunos culebreos, por donde baxa un hombre montado , 
formando con su cabeza y la de la caballería un ángulo obtuso, 
cuya base es el mismo camino en el promedio de su descenso. Con 
esto desde luego se viene en conocimiento que el riesgo del ca- 
minante es el mas grande , como que se camina fuera de equilibrio 
por un plano casi perpendicular^ por consiguiente al menor res- 
balón de la muía, ó descuido del ginete, es inevitable el precipicio. 

Las barbacoas constan de unos palos encrucixados á si- 
ínilitud de unos andamios, clavados en la peña misma, y sin su- 
jeción en los extremos. Por lo regular están colocados en las pro- 
minencias mas salientes de un risco qué interrumpe el camino, y 
al qual es preciso dar vuelta pasando por encima de estos débi- 
les puentes que tiemblan, y á veces se doblan con el peso del tran- 
seúnte, A un lado de estas barbacoas se eleva un cerro inacce- 
sible ; al otro , y debaxo de las mismas hay unos despeñaderos de 
legua, y legua y media, que comunmente terminan en los rios , 
cuyo estrepitoso curso apenas se percibe desde la cima adonde se 
halla abierto el sendero. Las primeras veces que se transitan estos 
arriesgados parages, sucede á menudo , que parece mas llevadera 
y segura toda la navegación del Cabo de Hornos, adonde qui- 



Mrii 



MM 



" 43. 

áe« «no tallarse ftas bien qW «rs« P«"«^J» ^ff/'t^^'o"*. 
cim» de estos peliarosos maderos. Los que hayan frequentaao ira 
callos dTmlL, y los del Cuzco, abonarán nuestras ponde- 
laciones, v iustificarán el miedo qué inspiran. ^ 

«,;nn. .1*» psta esoecie , y abriendo otros nuevos mas cómodos y 
SZos se Ln formado^ ^ todos tiempos diversos proyectos maa 
^rSs extensos y costosos, .egun las particulares miras de sus 
Lores Pe o hastl ahora no sabemos de uno siquiera, en que e 
Wa consultado la facilidad de su verificación con la permanencia 
deTsXfnecesarias,y proporción de los recursos -n I^ -o^^^^^^ 
y la humanidad. Los fundamentos de casi todos .^^^^/^y^f^^'^^^^^^^^^^ 
Ln aventurado sus conjeturas sobre esta ^^^^^j^' ^.^^^ f^^^^^^.^^^e 
la mita forz-da de los Indios , y el recargo en los derecnos oe 
aVnI especie comerciable. Este modo de arbitrar se asemeja al 
que costó la vida al infdix Abdoul-Hassan-Benamar ministro de 
Muley Meh me¡ Rey da Marruecos. Cuéntase de aquel cortesano 
qu« lequerido por su Monarca para que propusiese algún arb.t 10 
toferable que proporcionase aumentos al erario , respondió después 
de un mes y medio de meditación: que habia encontrado un mo- 

- do mpe 7 natural y suave para dar ^^^ ^^.^^^ V" Jn^mf 
anual de tres millones de piastras. Este se ^^^^ucia sola y sencilla- 
mente (como él decia) á imptner un nuevo tributo de dos pas- 
cas 1 cada hombre y 4uger sugetos al impeno Marroquino Mu- 
]ey-Mehemed indignado por semejante superchería mando aríojat 

- al mar á-su malvado ministro ;y este pago con el uhimo excidi« 
la tiranía de sus intenciones. ¡ Quantos proyectistas merecen un fin 
ieual al que tuvo Abdoul-Hassan-Benamar ! , . ' . , ^ 

^' ^ Nuestra Sociedad no ha dexado de combinar algunas ideas 

: sobre el asunto en qüestion , y las ha ventilado en diversas de 
. sus juntas Académicas ^ pero todas nuestras proposiciones se han 
quedado informes , ya por la arduidad de la materia, ya_ por la 
desconfianza d. ÚSoaos, ya porque nuestras tareas obligatorias 
, no nos han permitido , ni permiten actualmente una indagación 
tjroHxa sobre los diversos objetos que se deben considerar y cal- 
cular para dar un dictamen acertado. Por euos motivos, y por los 
deseos que nos asisten de ser útiles á la Patria , é invertir en su 
beneficio las miserables y únicas ventajas pecuniarias ejue nos tía 
proporcionado hasta aquí la circulación del Mercurto , hemos pe- 
dido y obtenido licencia superior para implorar los dictámenes de 
todos los sabios regnícolas, estimulándolos con unos premios bono- 
.« jjficos ^egurt lo acpstttíubiao tpdas lá^ Academias de Europa, i'ie- 



iil 



■ ■44' 
tibiáas, y ^r<HÍa2ca^ el feo .^ue de ^m espefamo^. 

^^fef¿.?T'^'-^!^ áel .corífertfe, .e ím pasada éJTé 
^as -círcjas n>ed3llas, Esms 1 ferrará « adenfís de lios blasones ás ül 

ílii¿«^r'f - «fogaiT^í ^ue las .í^3.eyere. Quando esté coa- 

'^^rS£^^^'^ " ^^^^ ^"^«^^^ ^^ íbr.al«iad de ^e 

^X^ft'^^^'''' «Wfé«.*asDi,ertadorTes, y que e«a* .estó„ 

Í^Smt F'^ ffiateria hasta el dia 30 del mes de Marzo del 
añopwximo dé.^í. ^osesc?rit0res -de. M Capital podrán ótt^ír- 

-^^^T^ a^mra caminada, que beberá venir ioclus^ en 
..^t^'^^'^f ««"^í^í-e y eiKurfseártcks del sugéto á ^uíen o&íie- 

'^«¿^ i^r^^'^^'^^r"^^ ^tormd. con er^mbr/ v.^rd^, 

jtto 



.iSírpa q«leíi.€íS las jbán trabajado. Üe este modo legrarán Iqs- elogios 
'jieí Público gíjiíellos que eácííban con mejar scierto ; y no su- 
i^fíñrán €Í sonr&jp ^ ver sus nombres en el catálogo- de -ios- de- 
sechados aqueilos otros qoe no tengan la felicid¿d de proponer í(!e.«» 
lopoTtuoaá y adaptables,- Mediante est^ pjfeGíiucion, se evitarán á .an 
^ismo .íiera/po las pá.rcíalídad^fl y cabítia:s^ á que cuera másgen ,&\ 
conocí rtiieinto y mirarfííemos í«eiprf«:os dé los escíilores y de l^s 
*oíaníeár 

Pató el ejcámen de las Disertaciones , se ekgírán írece 
■jiugetíís de conocida iast-ruccioní teÓTica y ¡práctica ea la mafáfia 
UropuffSta ^e los caminos .dei iieyno. Esíoá adju-dfcarárt los pia^ 
jnios S-egnn los resaí^ados de la vo-tacioii. Seis de ellos serán es- 
cogidos entre los. individuos de nuestra Sociedad :^ y Im steíe ,Egs* 
•Carites pe solicitarán del cuerpo de sabios de esta Gapital , y se 
ííombraTán á .pluralidad devotos en oriai de nuestras juntas* =^Éai¡ -:« I 
primer Mercurio del mes de Marzo daíénaos razón individual de .lü 
«lección y nombres de estos votantes ,. y as prefiowttá el dis d«s-> 
i':'tJQSdo al físcrutrriío. 

Este deberá vériíicarse ert láí? casas del Soctó que cn- 

ilonceí fílase Presidente de Ja Acadetnia, ó en Ja del Secrítariojdc 

«lía. ademas de los votantes podrán asistií á la junta algunos otros 

.ií'at r tota slque lo solicitasen -^ pero no tíendráñ voz ,ni voto, aunque 

■ gusten quedarse en -el congreso^ asi qtte se quiera proceder á :ia 

wotacíún j .<5tíe defoerá :hdceEse eort las ríJismas formalidades y .se- 

jCreto que se ohseivá erv las 4e todais Jas. Sociedades patriótica» 4e 

-jfos cReynos de Eítropá* 

Acabada lá voíáGÍoíí íé f-Máfi iiftá .cotísiihía =aí ÉXgbio, 
Señor Virrey firmada por todos loS individuos votantes, aunqae el 
-•dkt-ámen de alguno no ííübiese pr€^>a!€cfdo, -á fin de que íe sir- 
^na .iCf>tíü^ín&t IñS determinaciones del congreso* Para ello .se acom- 
pañarán las DiátíEaciüñes miomas desfinadas para loa prenriios ; las 
— ^e se irtíprimirán, como heñios dicho, siempre .que logfen el.su- 
:.perior beííepíácito. Luego íé procederá á -conferir los .premios se- 
•^Talados ; -y sí ios escritores premiados fuesen dé alguna Prowrt- 
«ía -distante, se les remítipán ¿as medallas por los respectivos cor» 
«ím ÍÉbfes de todo gásfo* • 

Eníre t-ánto que llega la; epocá ^esfínaáa á 4a veriíícacíoni 

d<f estas felices circiírtsfancía^y síipÜGamos al Público nos dispénsela 

malmtú ptoU-xída-d con qué hemos desnrenuzado las rJeas de er,ía 

.-propuesta:^ La eíípetier?GÍa nos ha enseñado que no son p^r demás 

'.^%uák§^uietá firieaudienc^s , 4U»nd» ^se -tsata de-asomar .algunas.ftS- 

fecíes 





-pecies en tono de promesa para lo futuro. Díginío !ás írtfírtítás cafr 
tas y consultas que se nos han dirigido por el Despacho y por 
los correos, sobre la interpretacioa del Prospecto que precedió á 
la publicación de nuestra obra. Muchos creyeron que en toda elía 
se compendiaría alguna nueva crónica del Perú, solo porque pro- 
metimos tratar algunos puntos históricos : otros se figuraron que el 
Mercurio debia ser el extractador y publicador de unos largos tra- 
tados didácticos, contraidos ya á la lógica, ya á la metafísica-, 
ya á las artes , ya á la minería ó al comercio. Otros en fín se 
persuadieron que cada Papel debia rscopilar todo lo que se pro- 
puso poc argumento universal de la obra , cuyo desempeño ape- 
nas podrá perfeccionarse en el discurso de muchos años. No sería 
ei:traño que se llegase á pensar con iguales paralogismos sobre las 
Disertaciones que solicitamos, y ios premios que se prometen. . 

Nosotros seremos felices, si este corto estímulo que pro- 
ponemos al talento de los Peruanos nos proporciona desfrutar sus 
buenos infiuxos. Estamos tnuy distantes de creernos unos sabios : 
solicitamos aprender al rnismo tiempo que deseamos que otros 
aprendan. Lo que tznicaísiente nos infíania, es el deseo de hac€r 
todo lo posible para servir á^Ia Patria, y merecer algún lugac 
en su gratitud. Tal vez nuestros débiles esfuerzos darán margen 
á que Ciros sugetos provectos y opulentos propongan mejores pre- 
jpios para ía sabiduría y el mérito contraído á unos objetos mas 
interesantes. Los jóvenes Amantes de Lima han dado el primer 
exemplar 5 y se persuaden q^ie no se mirará como despreciable el 
asunto escogido de procurar el mejotamiento de los caminos del 
Keyno , como que en ellos se interesan igualmente las comodida- 
des de íqs hombres, y la seguridad de sus vidas. 



CARTA ESCRITA 4 LA SOCIEDAD , T RESPUESTA DE 

ellcí. 
tp ^ Eñores Académicos : ya que Vms. se han propuesto el ob« 
O jeto laudable de dar á conocer el País en que viven, de. 
» hieran aplicarse mas á la parte delicada de sus c*<ístumbres, so- 
t> bre cuya materia ha mucho tiempo que está callado el Mercu- 
9> rio. Los escritos de Teofrastro, y de Plutarco son mas apre- 
f> ciabie* que otras obras de aquellos siglos , porque nos dan una 
f> jdea de sus modales y usos los mas indiferentes, 

i> En esta íníeligencia suplico á Vms. se sirvan contestar- 
fy me sobre un punto de mera curiosidad, pero que dice relación 
f>> coíi la. bj&toria. civU de esta Capital; y ds su Iuxd. Quisiera 

te- 




A7- 
%> -tener ur.a ic!ea cabal de lo que viene á ser, y de lo que se com- 
9} pone aauello que en esa se llama Puchero de Flores. Yo vivo en 
»r esta Serranía, adonde me he criado sin haber todavia visto á 
9yLima, sino en relaciones. Por estos lugares no dexará de h»- 
« ber otros que se hallen en la misma constitución de mi igno- 
jí rancia; y aun los que hayan estado en esa metrópoli, ó sean 
Tí hijos suyos, y estén ausentes, se alegrarán de ver tratada una ma- 
?> teria, que aunque pequeña, refresca las especies y la memoria 
9> de la Patria. 

» Estimaré á Vms. eíta graciosa correspondencia, y rogapt 
9> réáDios les giáarde muchos años. Patáz y Agosto 27. 1791. 

B. L. M. de Vms. i 
. Su mas atento y apasionado servidos 

D.... D... M.... L.... y M. ' 



CONTESTACIÓN DE LA SOCIEDA D. 

ÍLí L fondo principal de />«c^ero ie Jlores es una manzaníta á| 
tamaño de la nuez, un palillo, uno ó dos capulíes, igual número 
de cerezas, y el azahar de naranja agria ; puesto todo sobre una 
hoja de plátano al tamaño del quadro de una octava parte del plie- 
go del papel , salpicadas encima las flores de manzanilla, del ale- 
lí amarillo, de las violetas, la aroma, la margarita , sobre lo qual 
se pone una rama pequeña de albahaca de hoja menuda, llamada 
xnacisés ; otra del chocho, que trae una flor entre morada y blanca., 
tal vez una vara de jacinto, una rama de junco, cuyas flores son 
amarillas entre hojas blancas, y una frutilla pequeña; ( especie de 
fresa, pero mayor): todo lo que roseado con una agua de olor or- 
dinaria nombrada Agua-rica ó del aguardiente infusión de ámbar, 
vale medio real. 

Los diversos agregados, como la naranjita de Quito, el al- 
raricoque, las m.anzanitas ambareadas, las frutillas grandes, el nís- 
pero, la lúcuma pequeña, los claveles de la bella-union , los que se 
ponen al uso , las marimonas nuevas , las anémoras minutisas, los 
tulipanes y demás flores recientes sobre el doble, ó el triple del Puchero 
simple, recrecen el precio hasta dos ó tres pesos: disminuyendo , 6 
aumentando el valor según las festividades, ó los tiempos de las fiestas. 
Añádese al aumento del valor dicho , el precio de la floc 
nombrada artisma , tan arbitrario, que subs desde seis reales Hasta 

seis 



ÍÍ'!:i 



4#- 

stfi?, y siete peiei% ségra los tiempos, é la pte^mmM mso. Hcf 
está í-efcasrad-a á £ausa éé e.<?tar en ^jso Jas ,<^ne hacen ^tificiaies: 
Aávvttmnio, que janrias en todo el año falta el Puchero , variando 
soJamei?.!^ al respecto de alguflas flx)rés extjuisitíiSj g.ue .á faka da 
inteligencia no. Sjg faace-Ji dar en todos tiempos. 

Se vencíe ,es.te |3iec¿so aecesarí^imo entre eodas las clases dte 
wtígerés^ en i\n ángulo que se forma freme de las grad¿ 4e la 
Cátettrai, ctímo á. cínemeata pasos de distancia^ desde ,<i<íí^e vaa 
los expeciadores, ó á divertirse en los lances que se .pre-aenían, ó- 
á- estverar los q^ á ellos les sigiaen. 

j^ £a £alle qü& se forma jentre las mugeres q.ue vm^m ísta 
especie, se divide .fintrje las que venden por mayor, y h& .que ven- 
den pdr meíSíMr, Las primeras tienen la espalda g la Igiesia, y ven- 
den sobfé él suelo una é dos espeeies. $oa ^tas las hortelanas 6 
jardineras? -.á .cuya frente eistáíi jas q^e componen el Puchero sobre 
sus mesas, muy serias, y al misnio tiempo rnuy cortesanas. 

Se iiama ,esta, la cnHe del ^^^Ugre, Gonservaudo la memoria de. 
Jos funestos efectos que causaba en otro .tiempo á los jnfelices jóvenes 
aventureros qué caiag ea i:aanc/s de las famosias ti}:g^r!itass qu^ hoy ape- 
ras SQ conccen Qñ el estado mas miserable. A la verdad en el 4ia sale 
yá ún hombre feástanífemerite ayfoso, déxando sobre la mesa dos ó qua- 
fff© reales á persona eonocrda, que no «e desdega ele tomarlos en se- 
co, CrímiSa que éa aquel tiets^po feubisra sido imperdoriable á ambos. 
El Pücbérd ;é lo qué corresponde al P&chero sietnpíe s.e com- 
porte en las casas para serTÍr de regalo docoéstico y fiívorito. L^ 
íñá^darnás pulcras eseog'en las §ores -^ las lira:píaa de aquellas partí- 
cialás sre«4sás y semias.l'es qUe pueden manchar, y no hielen, ra- 
les como el extremo amarillo del azahar^ cuyas hojas se ambairea-n , 
igualraénte qiié las :^t margarita, la manzana, el capoli, el nisperí», 
íá frui'illá: .f roseado jnuevarn&iií^ .can agaas tpas finas , se intro- 
slücé í)a?b Je u-n vaso át cristal , ,:,donde se agrega jun braceritd 
cbii fuego roseado con el sahumerio mas fiKquisiío, mesclado con di- 
versos aromáticos, ^ fin de que perfumadas las flores se .^aumente su 
natural .olor. 

Est^ .obr?i, obra preciosa, se distrihnyeientre :I*s rnad^pas eco-» 
^omicarhénteí cada wna. pon-ñ su partición £^ el seno, y de aquí 
sk és. út favorito un áaahar, ó un pañitp de las flores, las qu« 
laf vez reciben masyator de la ma so hermosa que \a& 'repaf|e> 4u« 
ác las de ia tnlsma naturaleza» 




♦ MERCURIO PERUANO I 

DEL día í2. de septiembre DE 1791. ^ 



PEREGRINACIÓN POR LOS RÍOS MARAÑO N Y UCATA^ 

U a los Pueblos de Mama, hecha por el Padre Predicador 

Apostólico Fray Narciso Girbal y Barceló en el año 

pasado de J790. 

l,lir,„^'",""" ^ ¡Inorar las' tertües llanadas del Sacramento, po- 
bl.cando la peregrinación ,ue por el Mar<,ñon y Vcayali executó 
hámulos Pueblos de itf»,.., el Padre Fray Narciso Giibalcü* 
de C«mía™. Siendo ella una continuación déla del Padre Sobre- 

mrSrtn,?'" ''"'""" "' "'«O' ^ «■.alop.aréi.Lel^ - 
TeeonlÓ rS P ""'""P"?, ""' "™ descripción compendiosa del 
da nndL . 1 °' \" "'"'"° =' P""""". atendiendo á que na- 
da podemos adelantar sobre ios excelentes viages y cartas hidroerá- 
«cas.enque lo han delineado Autores dignos del L"or apredoT. ). 

».il errore^ orilTdo ' ''""" ?'■'"" ^' H^"- -an'chada \oÍ 
mi errores, originados asi por el escaso conocimiento de los oai- 

K» que riega com.o por lis parcialidades é intereses de ios M 
Co"n;:L2"'de "e'ü" "''^'T'"- '''""'"' ""'^ '»" «¡-pos' d!" . 

(O P. Manuel Rodríguez: Samu,TFir27E^^¡:¡r^¡;^^^ 



JUejífTíe preeminencia el Beni, y el Apurí-cnac. Pero fívorecítío el fe^ 
guftdo de la historia, la tradickm y la fama, deberemos tambie^f 
línirle nuestros votos ( 2 ). 

Kace et Apucimae del páramo- de Coñd'oroina en-, fe Pro- 
vincia d* Tinta á los 16 grados de. latitud meridional: se precipi^ 
ta al E. acia la cordillera de Víicanóta, y tOTciendo á las tre* 
leguas de curso al O. coníiaua separándola; de 1» Provincia d« 

Chum- 



( 2 ) Parece qxtQ nosotros podemos terminar la disputa g«ográ* 
ííca sobre quai de Iot Ríos que componen al Marañan es su ver» 
dadero' tromof. concediéndok esta prerrogativa al Ueayali. Su de- 
recho es inconcuso, i : porque sus fuentes están mucho mas dis- 
tantes que- las det Tunguragaa ó Marañon- ásl Padre Samuel Fritz* 
a : porque ei Beni, Paucartambo, y Apurí^iac son navegables bax» 
de una latitud en ía quai aquel aun no ba nacido, y.- poique el Uc^ 
yali no cede eii'la cantidad de aguas^ por eí contrario en la con- 
fluencia él se presenta mas ancho, y con una superioridad qiie ha- 
ce variar da rumbo al Marañon ( Coianii 1. c. pap. 69 ). 4; por- 
gue los antiguos Historiadores del Reyno,^ Acost. (Histor. Natuf, 
p; i<Í4 Garcilaso t. r. pag. 294. Calancha pag. 50, Montalvo Sot 
del nuevo murtdo' pag.^ 7 han reconocido por verdadero' Maraño» 
al Apurimac, ?: por»iue hasta ei año de 1Ó87 no tuvo tal nom- 
%re el que Hoy se' llanta Ucayaü, sino el de Apopara, esto es- G-rati» 
Paro, de donde se originó el de Gran- Para, que se le da igual- 
mente ai Marañon, ó Amazonas. En el referido año se suscitó un 
pleyto entre los Franciscanos de Lima,- y Jesuítas de Quito por el 
Pueblo y Misiones dé San Miguel de los Coni-vos. Pidió la Real 
Audiencia se le presentasen mtapas para sentenciar con acierto. 
Entonces proyectó el Padre Samuel Fritz el que se imprimió en 
Quito año de 1707, en que al Tunguragua llaman Marañon,. y 2I 
Paro U'cayali, ó Ücallaíe, voz que significando conHuencia la apli- 
caban los Maynas con especialidad á la del Paro, y Tunguragua: 
y de aqui el error del Padre Kritz. Pbc otra discordia seoiejanto 
eseguró ei Pidre Acuña, que el Ñapo era el Marañon. El grai» 
crédito que los Jestiicas m^i-ecian justamente por la mayor parte 
á los pritnerios sabios (Sarmiento Demonstr. t. i. §. 439 , 458 , 
y sig. ) hi^o que todos hayan seguido ciegamente la nomenclatura 
del Padre Fritz, ni se ha vaiiado en ei Mapa que daréiBos á lu3 
f)or no inducir confusioat 



ti' 

rtafflT>ib11cM. Entra P<" 1' «« AlmíMM 7 CofaVatribas "'"bf""" 
ío JnOo- Lando >l R. la del Cuzco , «gue por la d= Aban- 
«/ieffeaUo al NE. por cuya dirección fbrn^a ¿"^ ;" «"¡ 
»/n «n arco roe recibe tantos raudales por uno y otro lado.que 
1 invadeable. Fixa«d» el rumbo al N. Jos leguas n-a« abano del 
Tu n.e de^purimac. ron,pe la Montana de los A-les c«r..do 
„o, «mre cerros de ttna elevación increíble, y qae derraman en 
S'cÓ?"astpL A los r, abados .0 minutos le ^"t" r-^'^»- 
el rio'áe Cocharcas, 6 Pampa, que descende de los ates de Huan- 
cavelica Continua el Apurimac su curso recogiendo las vertiemei 
de UÍ Montafias de Guanta, y á los ,. grados y .5 "7™ « 
Je unt por el !l. el rio Qaillaba.nba, Umbamba, 6 f f """J"' ( 3¿ ^ 
wüda el .Lbre ptitótivo en Enec y Taraba. A os .a grattos í 
r^tofse le jun,^ por el O. el rio de ¡--/-Jl^'" i"', '^ 
eentilcs Mantaro { 4 V, desde donde dirigiéndose al N E. a 1<« 
frÉalsy .8 mini-^tó; se le iacor,H>:a el Perene, que nacendo a 
dos leguas de Tar^r.a parte esta villa, y recibe vartos desagües d« 
la rntriülpra ds Bombón, y Pasco. 

'* De Iclfluencia d.rplrene á U dd Padñtea ^-er^boc^n « 
el Apudmac ^ua^enta rios opulentos, entr. los quale» ^obt.s^^n 
dosf €l primero que le entra por el E. á los lo grados y 45 mi- 



( 3 ) QuilIabaíT.ba nace de los altos de Vücanota a los 15 gra- 
dos J nínutos, y regando con un copioso caudal de aguas que 
le tr'butrn tnucL U el atncni.nr.o valle de ^^-^^f^jj^* 
linderos oriéntale, de Anaibambay Vilcabamba, entra en el Apunmac, 

(4VEI Mantaro toma su origen con el noiitóre de ^'"^ ^^ J^"*' 
,ca en las Pampas de Bembón de la laguna Chtnchay cocha que 
tfene 9 leg^^s^ de largo, y . y ^ de ancho, a los .1 grados y 
3 minuto.. Dirige su curso al Sur entrando e por el ^- j/^.^*^ 
ríos rauáalcs: después de haber atravesado ^^ ^^^l_f ,^!, >^*Í» ^,f ' 
ce al E. recibiendo *ntre -otros ríos á 3 leguas del Puente de iscu- 
chaca un í-aette brazo que tea ce Huanca^.cHca. Al querer rom- 
per la Cordillera de Guanta vuelve sobre su origen, y fo^mj a 
Península nombrada TalUcaxa. Restaurando su dirección al B. sigue 
fcasta su embocadura. Equivocóse el Doctor D. Coprne Bueno en ase- 
gurar en ia Descripción de ^^uxa que el rio mencionafio llamado 
También Parí, e^a el que se cieyó antiguamente origen ¿el Mara- 
-Con. Es intolerable el desbarro|d€l Analista Kerrer?., quien lo jux- 
gójorígen del Ríq de la Plata, l. 3- Decad. s- i» 4' ^' ^°' 




y. hace variar la direcc on Ti NO /= ^'"J" '°,""'"'" «"»». 
Paro, y contrnuando el rumbo anterior á los 8 gZosy'°6 ^ 



■íiMiq 



ñutos 



porque seaun la, B.w j , Seguírnosla opinión afirmativas. 

f la^menTfTa del fit^-^^^t t HT^ÍsJT^"^"' ""«• 
líos paises el Padre Frav lvr;,„,Li n- ? , ''™ por aque, 

porlo^s Indios, ,d"nu;:íadfr¡r'v¡e'f 3': íol ls"daí"r '^'" 
tF.esta's calidaTes sino "T Paucartat^br o\"' ,T ""' '""="- 

embocase por el AouHrn.í^ ^°' el Paucartambo, si este d«. 

Beni por alain braio i. íü P"mero , y luego pudo pasar al 
do este rio^í t r °= ™"'""'""on, á por tierra; pues nacien- 

bo al'o riem/dé la 'de'l T '""'"'' ""l'" ^'""'""^ "' Paucarmm* 

que quando dob a al N paía'^'ntur en'eT'; ''' "~ *''^ '' ^• 
tanto al Beni, que en sus rótw'^ , Ap'>'™ac, se aproxima 
pació que hemorreferido ~"^""='^» ^"'o ^« «""£">■>= el corto es- 

.1 aeLfrme""eTrd^el!'tde"" '"'"'" '"%" ^="' J""" "" 
«fion el not™ ^: V\v^?i^"ll= XeUr^el'rtíenV'se^ 

Se'sr,r¿rnda'''de"s"'"' "^^ ''T^^ déíSi'itrr. 

«ud. Corre de S i N ?"" "'" ^^^ S'^^" '9 ¿' lati- 

ni ' 



ÉÜMi 




«utosi- se engruesa mn las aguas dd Pachitéa (7)7 toffia él nom- 
hreiúe Ucayall. Declinando en su curso de N. á N E. por la 
libera occidental por donde le entró el Pachitéa le tributan el 
Aguaitia á los 7 grados 55 minutos; el Mama, ó Cuxhiabatay á 
los 7 ; el Sarayacu á los 6 y 45 ; el Tapichi y Cano Pocati, que 
■e comunica con el Marañon enfrente de San Regis , á los j. He- 
cho ya un piélago que ocupa un terreno de tres leguas, se divi- 
de en tres brazos, y encuentra finalmente con el Marañon á loa 
4, y 25 minutos haciéndole variar de rumbo en señal de superioridaá. 
Próximo á esta célebre conñuencia se halla situado el 
Pueblo de Omaguas, desde el qual hasta el de la Laguna pueden 
computarse cerca de 70 leguas de navegación por el Marañon y 
Huallaga, no existiendo en todo el referido tránsito otros Puebloí 
que el de Urarinas, y San Regis. El Padre Girbai teniendo ya dis- 
puesto quanto era necesario á su peregrinación, quatro dias des- 
pués del regreso del Padre Sobreviela ( 8 ) , que fue el 30 de 
Agosto, se embarcó en la laguna de la gran Cocuma, y aportó á 
Omaguas el 6 de Septiembre habiendo hecho un día de mansión 
en Urarinas, y otro en San Regis, y vístose en la precisión de 

inter- 



ra el oriente que entra en un gran lago nombrado Roguaguado, que 
tiene mas de 10 leguas E. O. y 5 N. S. De este "lago por el E. 
sale un brazo que va al Mamoré, y por el N. arroja tres nom- 
brados Yata primero el mas occidental, Tamayaquibo el de en me- 
dio, y Yata segundo el oriental. Siguiendo estos un curso nordestal 
son sjn duda los rios Yutay, Tefe, y Coari, que desembocan en el 
Marañon después del Ucayali ( vide Condam. 1. c. pag, 94). El Be- 
fli, dado aquel brazo, sigue hasta incorporarse coa el Apurimac,en 
donde entra con media legua de boca, y nombre de Paro. Aquel- 
la comunicación, pues, ha producido !os equívocos de nuestros Geó- 
grafos acerca del Beni , quien con fundamento se reputa el tronc» 
principal de quantos componen al Marañon por el citado Padre Ro- 
dríguez Tena. 

(7 ) El Pachitéa nace á les 10 grados 46 minutos en. el fuer-^ 
te llamado Quiparacra: corre al E. y tuerce después al N. for- 
mando el no Pozuzo: sigue el propio rumbo por algún espacio y 
luego recupera el primero hasta la confluencia y embarcadero 
del Mayrs. Con este rio y el Piechis que se le une mas abaxo 
tudve -al N. y entra en el Paro. 

( 8 ) Mere. Per. t. 2. p. «42. 



ínter rumpií' el víag« por aígunts Tioras i causa Je las tempestades 
^ue swelen levantar los vientos en las aguas del Marañon. Qaan- 
do en su curato de Cumbasa se asoció al Padre Sobteviela, diez 
(de sus subditos se empeñaron en acompañarlo con la firme pro- 
testa de correr con él el último riesíjo ( 9 ): pero i pesar de es- 
ta fidelidad conoció el Padre Fray Narciso, que aventurarse coa 
ellos por el Ucctyali era exponerse á un peligro maniñesto. Se 
íjallaban fatigados de un viage tari dilatado , les era ingrato el 
clima, y no tenían conocimiento de la nueya ruta que se debia 
íeguir. Por estas razones los forzó á qiu regresasen á su patria, 
privándose del dulce consuelo de contar en sus trabajos coa unos 
.fitnigos fieles y compasivos hasta el extremo. En su lugar se re- 
pusieron catorce Gmagueses robustos, y diestros bogadores con los 
qua! es surcó, el dia doce en dos canoas al Marañon en busca de 
k boca del Ucaysli, y el trece bizo noche en ella, ^ ^ 

Ya empeziiba la Aurora del dia catorce de Septiembre a 
esclarecer las florestas dilatadas y sombrias que riega el antiguo y 
opulento Paro, quando la vista de aquella inmensa soledad recor- 
dó al Padre Fray Narciso la escena trágica de catorce hermanos 
sacrificados á la muerte por aquellos mismos bárbaro; á quienes el 
buscaba. Opriniido de esta idea funesta , y del ningún fru- 
to que había producido tanta sangre inocente dirigía sus clamor 
tes al Cielo desde lo mas íntimo del corazón »? no para que lo li- 
>í brase de los írabajos, hambre, sed, y las demás miserias que po» 
9f dian sobrevenirle hasta el término de morir ^ sino para que derra- 
»> mase sobre su alma ua rayo de aquella divina luz únicamente 
t* capaz de fomenta^r y acalorar en su pecho la caridad necesaria. 
»> para catequizar, reducir, y convertir la porción de infieles sepul- 
t* tados en las negras sombras del gentilismo j*. Fiado en la protección 
del Cielo , que imploraba coa las humildes y fervorosas deprecaciune» 
que hemis referido, pfiaeiijió i luchar centra las corrientes dal 
fio mencionado. Á proporción que las vencía internan lose p,>r su* 
grandes giroi, admirabí la? espaciosas orillas : iiiiicios claros de 1* 
* gran 



( 9 ) La generosa firmeza de estos indios puede deducirse de lo 
^ue practicaren en el Putblo de la gran Cocama: creyendo que 
Ibsn á perí-'cer á ir.anos de los gcntüts se dispusieron pava tnorit 
ípn tcdss las diligencias d.? un rstólice : hicitron testamento, y 
volvieron el rosno á dar el último á Dios al httiizoüte de su P*- 
üu sin rcostrar la meaor alteración. 



H 



yW" 



gran cantidad <?e agua» con qtie inundan las llanadas del Sacra- 
mento en el tiempo de sm crecientes. Iguaiov-nte atraían su acen- 
cton entre la multitud de peces , anfibios y quadrúpecios que l« 
ofrecían á la vista el audaz Cay man, y el Tigre atrevido é industrio- 
so. Es menester observar contriuiamente á los primeros, porque se 
arrojan sin temor á las canoas. Los segundos son los únicos que 
osan acometer á esos feroces anfibios, y que imitando al^ hombí© 
en la pesca de las tortugas hacen provisión para muchos días ( lo). 
Entretenido por una parte en la co^ntemplacion del vario y ad- 
mirable espectáculo de la naturaleza, y molestado por la otra de 
los insectos , calor de la región , burr.edad y desabrigo^ de los lu- 
gares en que pasaba las noches, avanzó hasta el 2 5 de Septiembre, 
sin tropezar en todo el cauce del Ucayali con el menor escolio 
que detuviese la navegación. 

Al rayar el alba del dia 16 continuó su peregrinación el 
Padre Girbal sobresaltado con la proximidad de los gentiles , cu- 
yos rastros se multiplicaban por momentos. Fluctuaba entre el te- 
mor y la confianza, sin poder adivinar el éxito del primer encuen- 
tro. No. tardó en manifestarselev pues á las ocho de la mañana s« 
apareció por la proa una flotilla de diez y nueve canoas que fa-* 
Vorecida del remo y las corrientes descendía con velocidad excitan- 
do en el ayre un fuerte ruido la algazara qiae movieron los In- 
dios al descubrir las dos Canoas que subian. El sonido de la cor- 
neta anuncia en iguales la-nces la paz entre aquellos bárbaros, que 
la admiten, reíor.",ándolo; siendo el silencio quien declara la guerra. 
Mandó Fray Narciso á sus peones que tocasen las suyas, á las 
que correspondieron inmedlaíaoicnte las bóbotas ( 1 1 ) de los gen* 

tiles. 



(10) Los tigres aseclian á ios Caymanes en las Playas del Í7¿^^ 
yaH'y y de que los tienen á tiro de un salto Iss entierran las una* 
en los ojos , por no permitirlo en otra parte la dureza de su» 
tegumentos. El Cayman luego que se siente herido arrastra al ti- 
gre, y se ínete en el agua donde perece este valiente qnadrúpedo 
por' no largar la presa. Á las Tortugas ia^ vuelven patas arriba 
para que no puedan huir,^ y luego van cargando y comiendo po- 
ro á poco. Las Tortugas boca arriba suelen vivir 20 © 30 días, 
J,os Indios practican lo mismo. 

( XI ) Las bóbotas figuran una fiauta travesera, hactnlas de lo» 
gruesos cañutos que fcay en la Moatañ* ; «u sonido es bronco y 
espantoso. 



tiles. Asegurados mutuamente siboMárón iríferponíenáb-el Híiíceíf^ 
tu o de amigo y sarpando en la orilla mas cercana saltaron t(¿' 
dos rojeando a Padre G.rba!, y ofreciéndole sus brazos y sus pá^' 
bre. viandas. No contentos coa el informe de los ojos le tocaba^, 
con las manos todas las facciones del rostro, en especial Jas mn^' 
geresque venían en aquella comitiv^a. Semejante acción parece ser' 
un movimiento mecánico que inspiran la admiración y el goíd.'' 
Tocada nuestra alma de estas dos pasiones á la presencia di u¿ 
objeto raro, o querido, duda de su posesión juzgándola ilusión de 
los OJOS, y apela al informe del tacto que reunid^o al pr mer se^! 

tf!::::j (^rrr "'"" ^"^ '''"^"^ ^^^ ^-^^^'^^ -^^^^ '^ 

comandad^^nr^ci^^t^r /^^^^^ <^^ ^ 
gunas mantas y resinas con el fin de cangeartfs s les foese pol 

qt^rma:Teer," '' ^''"^^^' If T' ''^"^ ¿nta „S:"/ad: 
que las mas veces les cuesta una hacha una canoa en que han 
consumido muchísimos dias de trabajo ( 13 ). ^ 

Ti - „ ^^ cominuuará 

{12) A senñhuí es se ereatam *" ', v' 

notkiam veri, nequs sensus posse refelli. Lucr Lib a 

da de una DÍeía Si.n , ! ' ^u . ' ^ 7 Quartas de ancho, to- 

do d b«,ne, j ra4andl"'cr-cal ;fdr;etfareT"ar„'''™"- 
do por el plan y costados solo quedan de , es ál«rn .í'^'' T 
grueso llenan de aeua el tmnro rA„.T ? "™ ^'"¡"^ ie 

hojas de patea seca?r/onren\'„°re™' JnrÁ'"? ^'""^^'' 
Clon se va dilatando la anchura del hS. t, ^'^ "P"*' 

do de trecho en trecho atrav'año^ de ladea fí mV'''oue°"'"r 
h reunión. La popa la hacen n„o^.,^ niaaera tirme , que impida 
punta piramidal. Q^adrada, y la pioa representa una 

NOTA. 
« ««utna, //<,r muy c.n>rída. csf^ck d^Tu^J^T '^''" ^'"' 



Fol.^7« 




i SÍERCmiO PER3LJANO g 



* 

^ 



©^EL DIAsj. DE SEPTIEMBRE DE 1^79^. 






CONTINÚA LA P^RFGRmACION PGR LOS «RÍOS WJfcí- 

ro«on y Ucayali á los Pueb.as.de Mama, hecha por el '^Pa^; 
dre .Predicador Apostólico Fr. .Narciso Girhal y "BarcClé 
,en el año pasaclo de 1790. 



'Gnducian -ervtre ítis eíckyos vz^\m ée 4a «ación 'Mayortthiil 

Kfüe habita "las cabeceras del rio Tapichi. Llamánse por otro norh- 
bre hsrbudoT ^OK tener la banba cerrada como ios -Españoles. .Se 

'Crffe áescienden de ;los soldados que se derramaron -por aquellas 
selvas, quando el ,f tentado de Diego Lope de Aguirre t:on el Ga- 
mitan Pedro de.Grs.ua. ;Es extrañísimo el piodocton que se las qui- 
tan, y deberá 5,er ;tawfciten muy doloroso. Tornan dos conchas de 
ique se sirven cornos; fueran tenazas^ y <pa<;ándola5 con píecipitia- 
cion van arrancando pelo por pelo, y haciendo tales^ guiñadas y 

■^vtságes coo las narices', ojos y postro , 4*4^ "^^^^^^ ^ ''^* al mis- 
itno tiempp que á compasión. Parece que los antiguos rooradorej 
det Perú tenían igual costun^bre para librarse Ue sus pecas bafbasj 
pues en nuestro M.us^9 .exísíeíi .u,nas ;e naditas de plata encontra- 
'¿as jen sus huacas, ^qué se^un la tradicioii 4e sps 4escej>djejite5 ser- 

'irian .al de.stjno mencionad.o. 

' ■ Habiejido el Padre Cirbal comido , con el Cacique 7 prin- 

cipales Gonivos, hallado su coraron dispuesto, y aun ansioso de 

■ PoctriíTj£íO, y hechóles algunos riégalos, ¿se sepa-ró lleno ^t ,gozo j3k- 
ia segj^i/ su via^e, £1 5,0 reparó al ^- una cordillera que cor- 
'tapdo 'por el S E. ,y'N,p. %ura;ba la que fo raía .el pí?n guillo del 
tíuaUag$. Aungue Ja conversación 4® ^^^ .Conivos io faaiáafí ale^- 
íad^j'y heclíp varjar la jdea de afiuellos bar bajos, considerando rla> 
ctótarvte que jgl llegar jíiteropestivaniente á sus Pueblos poáí» 
aiatmafflos, ¿izo áe adelantase ^una cahoá .que ansüCJií^ Wí arritWp 



5»' 

El 2 de Octubre participó esta, qiie habiendo desempS^acío su co- 
misión con dos vecinos de Sarayacu, preguntaron si venían escol- 
tados de soldados: cerciorados de que nó, prometieron dar partea 
su Pueblo. En esta contestación avistaron una canoa con dos hom- 
bres, á quienes haciendo señales de amistad se acercaron con de- 
mostraciones de placer. Fueron ellas suficientes para que nuestro 
Peregrino no recelase el proseguir en demanda del Pueblo antes 
de la repuesta que esperaba. Ordenóles guiasen á él , y desem- 
bocando al O.^ por un grueso cano de agua, bogaron contra sus 
corrientes , y á la legua encontraron algunas canoas que cargadas 
de comestibles salian á recibirlos. Después de muchas muestras dé 
ternura y sinceridad continuaron reunidos surcando el caño hasta 

. una laguna que á dos leguas de distancia le daba origen. Sal- 
taron á su ribera donde está fundada esta primera y pequeña po- 
blación de Sarayacu, circundada de bosques á Sn de espiar, y de- 
fenderse de los piratas que del Paro , Ene, y Perene &c. corren 
el Ucayali robando á sus habitantes. El recibimiento fue con todo 
el esplendor que pudieron manifestar los infelices Parios: alternan- 
do ei canto, la zampona, y el tambor con las danzas y clamores 
del regocijo, rodearon al Padre Girbal, y lo conduxeron á la casa 
AqI Curaca , endonde lejos de encontrarse por adorno los tro- 

. feos de la muerte , solo habia una especie de docel formado de 
sus mas preciosas mantas para que sirviese de asiento al nuevo 
huésped. Postrados á sus plantas, fixaban el sentido y la atención 
para percibir por las demostraciones y el interprete los deseos de 
un hombre que respetaban como á un oráculo del Cielo. 

He aqui un momento en que nuestro corazón se enter- 
Jiecfr hasta el extremo. ¿ Como se componen los sangrientos y bár- 
baros retratos del desgraciado Paño con estos rasgos de sencillez 
y humanidad ? ¿ Y porqué siendo ellos parientes, y antiguos alia- 
dos de los Omaguas, y Cocamas de los Pueblos christianos : por- 
qué necesitando absolutamente de estos para que les provean de 
herramientas de labranza, sin las que difícilmente subsisten ( 14 ): 

porqué 
'■ _______ 

( 14) Toda la Montaña está ocupada de árboles corpulentos, y 

los Indios para sembrar necesitan abatirlos^ y como sus hachas, por 

mas que las afilen, no hacen sino magullar los troncos, emplean 

dos meses lunares para derribar un arbolólo que podia executar- 

se en un par de horas con una de hiírro. Así padecen inSnito 

j^ra kbrac un pequeño espacio de tierra* 



■MÉÜi 



^ 



porque, preguntamos, áespues de tantos afro* áe reducicías las na- 
ciones de los Maynas, con tan bellas disposiciones de los Panos, ^ 
con medios tan ventajosos como ofrece el comercie ( i ; ) ^ ^^® •• 
la misma vida los obligaba, lejos de haber sido reunidos á formac 
una grey, han llegado por el contrario ala dura necesidad de te- 
merse y reputarse enemigos? ün rústico pastor que penetró las 
montanas de Caxamarquilla, pudo atraer todos los Indios por 
allí dispersos á la Religión y al Estado, facilitándoles un co* 
mercio mutuo y pacífico que les hizo conocer la santidad de la 
primera, y las ventajas del segundo, de tai modo que siempre fíe- . 
les ( i6 ) no los han ofendido ni en los grandes alborotos del cer- 
ío de ia Sal, y gran Pajonal , y . . . ^ , 

" Dexemos inquirir las causas de un fenómeno tan extraño a 
los que han nacido para gobernar el mundo , y disponer de U 
suerte de sus moradores. Su genio divinamente ilustrado es como un 
fuego que levantándose del polo, corre con una celeridad que no 
alcanza la vista, á colocarse en el centro de la esfera , é ilumi- , 
na en un instante hasta los átomos que ocultaba el negro velo de 
la noche. Nosotros por el contrario figuramos en nuestros alcan- 
ces aquellos débiles crespúsculos que dividen los imperios de la 
luz , y las tinieblas ^ con los que apenas pueden registrarse los 
cuerpos mayores, y aun necesitamos el auxilio del tacto para no 
engañarnos. Volvamos á nuestra historia. 

Quatro días estuvo ei Padre Girbal con los Panos mo- 
radores 



( 15 ) Entonces sí que mirando desde la alta cumbre de la im- 
parcialidad los hermosos paises donde florecen las ciencias y artes ^ 
ocupados en otro tiempo por la barbarie, se puede preguntar: i Quien 
ha abierto esos canales ? g Quien ha cegado esos pantanos ? ¿ Qwen 
há fundado esas Ciudades ? T responderán los hombres sensatos : el 
Comercio . . . En efecto los Pueblos, que han civilizado los oíros, han 
sido comerciantes. Hisíar. Politic. de los establee. ultram.X. i.p. 3. 
En la pag. 241. del tom'. 2. del Mere, nombramos con elogio al 
Presidente de las Misiones de los Maynas Don Pedro Valverde, y 
al Gobernador de ellas Don Francisco Requena. Volvemos aquí á' 
executarlo; al primero, por haber roto la barrera que separaba al 
Christiano del Infiel, y esforzádose á quererlos amistar; al segundo, 
porque en el informe que citamo?, propone se abra, y franquee el- 
comercio de unas raciones con otras. 
(16) Mercurio Peruano U s. pag. 140, 



bu^^dé Ids qué háfaitart la^ ofiUas détí-rlo Sárkyacu. De^n^- 
^l-lfcayak poi^ d iilismo canal- qiíe siirtó'á la erttradá, y'remt^" 
ddxontrz'süs cótmmrdéssrtibücó el 6'^M 4 de^ la tarde nér' 
el -Sarayacu,^ y á la legtíá^dé-navégacioTí tocó en el" Puerto: Ldi'- 
tí^-barayacu que pof um eqmvac2iCÍofí' ti& habían sido noticiad^*'' 
de*;semejánté arribo, ^se pusieron irrmediáiameht^ sobre las ármas-^^ 
pem-reconot^ndo s?r una comitiva pacífica cornahdadá por un Frayi ' 
^Z^^^ ^^^^^^^<^'^tv trocaron los intruméntos dé guerra por Jor- 
vffrdes-famós de la pató- y rodeándolo con mil irtdlios de ' caríñi^^ 
lo conteron a la- casa da la Cuíacá. Distinguíase esta del res^" 
tq en las demostraciones, y en la honestidad del trage, pues fíeiíi"" 
I^ ? fá una monja. Ei'a 'aqudiá An^ Rosa de quien habia- 
mbs en^ el M^rr^t» '51 , que traida por los Padres á Lima ^er¿"' 
*Í^^P."^^;«^¿?"^ ^í'^ió algunos meses en -él Beaterío de Sáni - 
t^Rosa de' Viterbo. Conservaba- un tiefnisimd afecto' á la religiárí''' 
cfrhstiána' procurando observar' sus máximas en qiiañto le era no, " 
siife--Lan1e"ntaba la tragedia de ios Misioneros sucedida el año de^*' 
^Adela-que hacia- autores á los Chípeos, cuyo atéritentado ref4^" 
m haber sido vengado por los de su nación, qué por esta caui" " 
sa^ies^ dieron un combate saíígriento, y los^derrotáron. Igualmente'' 
aíéguraba que en- la entrada del Padre' Fray Manuel Gil bor PozZ'^ 
»9 le salieron al encuentro, lo libéVtafón de los bárbaros que no ¡a*'» 
dexaban transitar, y suplicaron á Fray Francisco de S. Toseph í ir,\ 
se quedase con ellos: que habiéndoles prometido regresar subieron 
tres veranos consecutivos á la confluencia del" Pachitea y Ucayalf" 
y ba-xaron otros tantos aF Mátañon con el fin de esperarla. Lis 
relaciones, compostura, y deseos de Ana Rosa consolaron muchl^^ 
ai Padre Girbal. Y para no perder disposición tan favorable, vieti I' 
do que el descenso desde Lamas por el Hualíaga y Maranon r * 
subida por el Ucayali, era un rodeo muy dilatado, meditó atrave- 
sar la Pampa del Sacramento; pues según relación de ios genti-'' 
les quienes se ofrecían á acompañarlo, podía salirse z\ HuatlaE^^ 
enfrente de Curiibása.; El proyecto 'verificado ofrecik mil ventajfs 
no sok) por el "ahorro de camii^o, sino también porque viendo l«í- 
^ Pa- 



^.il^}A ^"«"«^'^^^^ P^^^é escapó deí estragó de Mah¿>^,por ha-' 
btí-é saMo unos- quanros' días ^ánres que sucediera, á dar cuenta á 
sus Prelados, y así acompañó álPadre Gil en su entrada al so.' 
coxxoík Mama, Mer cufio 'Pemhot, a. pa^. 144 



AUttÜil 



PáWOT eTbueh te|imen de Tarapoto y Cumcasa, $€ aHcionanau á^- 
!aV«^d$. civil, Goq. semejante designio despidió, á .los Omagueses' . 
retéáféíiáo ;d^ 5ü' aihtígua comitiva solo .at muchacho interpretei_y.se. 
abancjQíaóá la dirección de ios bárbaros fiaáo' en la Providencia \ 

divinar ' '' I ':'."' '\ 

El día íi «e principió , la arriesgada" empresadé pásár á C'mhba- 
sa.,. Escoltaban al Padre Global" cinco canoa? de. Panos y Conlvos, 
corí los qué baxó por el Sarayacu alT/cííYíí/z en busca' del rio Míi- . , 
iíOi^...Á'Ia legua, y media de navegación del segundo, tocaron^. en un 
PqejBlo de, Coniyos situado en la ribera occidental , Éildonde hi-.,.j' 
cieron nocbe por haberse levantado un furioso uracan. El 12 sir -', 
gUíi^í la' fiategación, y al acercarse el sol á su' ocaso' se . arrímia-. .' 
ron las canoas á la orilla del Ueayalj, para pasar la ñbthe en ui>á.,\ 
casja de catnpo que allí se veia rodela de muchos sembrío?. Era 
•le uno, de ios principales Panos que. acompañaba al' referido Pa-, , 
dre. En medio de la sala radyox habia un asiento" elevado repre-^ ;[ ' 
sentando uritirono, en que hicieron , subir y descansar al huespeíl, !^ 
Dándose el dia 13 al remo, encontraron, una Isla habitada de .Qo.- y 
niyos, y utí.póco mas arriba las ruinas del Pueblo en que vi-. ,' 
vian los dé Sárayacu en tiempo de los Misioneros , en cuyas in- .' 
mediaciones se líÍ2o noche á causa de un fuerte aguacero. El 14 
se^instauró bien temprano el vrage, y cerca de las nueve de la, 
mañana entraron las canoas por la boca del rió Maaoa, á quieri,'; 
por su suma íapidez llaman los gentiles Cuxhiabatay (18): bo-^ 
gaíjdo. contra ella hasta las quatro de la tarde se suspendió estst,;.^ 
faen^ para, descansar en una' de laS orillas. El 15 se avanzó poco ^^ 
por la morosidad de los Indios. El 16 al medio dia de navega-, < 
cion saltaron en el primer Pueblo de Manoitas , en que habiendo . 
déstr.utado por un . par de horas de Ja buena acogida que hicie-V 
ron al Padre Girbal y su comitiva, se continuó para pasar la no- 
cbe en. la segunda ranchería que solo distaba una legua. Kl 'T."' 
y , ,18 se remó en demanda del último Pueblo,, adonde aportó el,{^ 
Pa|^ re, Girbal por la mañana, aumentadas dos canoas que se agré-.^ 
garonen el tránsito. Este último Pueblo de Munaa. ha.bia sid»l't 
la .principal residencia de los Padres conversores. Su vista reno- "v 
vó en nuestro peregrino la memoria de su tragedia, creciendo á lo , 
aumo el dplor, quando reparó que algunas: Indias, traian adorna- 
áo ¿1 cuello con pendientes hechos de los destrozos de los va^os 
. ^;.;. , sagra- - ■■.-.- 

(i8j Se interpreta aguas de mucha c&rriente. 



^1 



sagrados. No encontró rastuo del Templo por haberse reducido £ ., 
chacra el lugir que ocupaba. Aparentando no obstante en el ros- 
tro el placer que no tenia su corazón angustiado , se mantuvo 
Jia<;ta el 20. disponiendo quanto le dictaba su cordura para ve- "' 
rificar el tránsito á Cumbasa con 30 gentiles que de toda edad * 
y sexo querían acompañarle. '" 

¿Que objeto tan grato hubiera sido ver surcar las aguas 
áel Huallaga i esta comitiva moradora del Ucayali ? Pero ella se 
dirigia sin mas rumbo ni inteligencia que su deseo. Aventurada 
á -querer romper montes densos y cargados de abrojos, á su.perac 
ios cercos escarpados que descendían de la cordillera, y atravesar 
ríos no registrados en tiempo en que ya principiaban las aguas, 
¿qué podía esperar, sino miserias, hambres y nauli-agios ? El Padre ''^ 
Girbal sufrió toda esta serie de inclemencias hasta el extremo de 
no tener mas abrigo que un pedazo de sayal , ni mas alimenta , 
que las frutas silvestres^ y quando dexándose arrebatar de las corrien-'^ 
tes de un rio, creyó iba á salir á las deseadas riberas del Huallaga, 
se encontró inpensadamente en las ¿e Wanoa. Semejante chasco : 
hubiera del todo extinguido el aliento de su espíritu fatigado, si 
en los grandes niales no fuera cierta especie de lenitivo no tocar 
64 el último. 

flesíítuido el 13 de Noviembre á los Pueblos de Mama ^ 
ys, solo peflsó fin regresar por su primera vereda. Los rios Cux-*' 
hiábatay, y Ucayali se hallaban muy pujantes con las lluvias. Ea-'' 
fregándose el 14 en dos canoas al impulso de uno y otro , el í8 
ya estuvo en aquel primer Pueblo de Sarayacu que se encontró 
á la subida. Salió de aquí el 20 , y el 28 á las nueve de la ma- 
Üana aportó al P^iéblo de San Regís de las Misiones de los May- - 
fías, habiendo pasado del Upayali al Marañon por el caño Pocati: ' 
desuerte que en doce días, quitados dos de parada, baxó desde 
el primer Pueblo de Mc^noa liasta el Marañon, habiendo empleado 
eti la subida un espacio casi triplicado. No queriendo los Indios 
gentiles co-ntinuar la navegación del ?vIaranon , los despidió con 
machas caricias y gratitud á la urbanidad con que lo hablan tra- 
tado, y sacado hasta San Regís, p.osponieado los recelos que les 
itnpideri descender á los Maynas, Subrogando con suma generosi- 
dad los Párrocos de estas Misiones otro número igual de canoas,' 
y .quanto necesitaba el Padre G'itbz). para subir á Cumbasa, con- 
tinuó su viagtí por el Marañon. El 1 1 de Diciembre tocó en el 
]PuebÍp de 1* lagi^oa de la gjran Copjima, y surcando aguas arri- 
ba 



H%*U'Niia¡Íagd;''eWrÍ>'el 29 en su Doctrina de Cumljasa después 
de mas de quatro meses de ausencia, dando firrá su dilatada y 
penosa peregrinación. 

La Religión y el estado pueden recoger frutos muy co- 
' piosos de ella. Queda desmentida la idea de la ferocidad y bár- 
'• barie del salvage habitador de la Pampa del Sacramento, y desva- 
' fiecido el temor que impedia íu reducción. Su coraron desea se 
' le instruya en las máximas del christrianismo. Máximas que di- 
rigiéndose al bien y felicidad del hombre, penetran sin A'iolencia 
en lo interior de su espíritu, y lo conquistan plenamente. La Re- 
ligión católica, beneficiando al hombre, tiene un poder infinita- 
' mente mayor para civilizarlo, conservarlo en el orden, y sostener 
el trono augusto de las legítimas y benignas Potestades, que to- 
'■ do el cúmulo de artificios que han inventado los Despotos para 
' tiranizarlo. 

Queda explorada la navegación del Ucayali , averiguado 
poderse practicar en qualesquiera de las estaciones del ano sin te- 
mor de escollo ó baxio que la embarace, y experimentada la ce- 
leridad con que puede descenderse desde 31anoa á los Pueblos de 
los Maynas, Ja que desde luego presenta un refugio pronto á los 
Misioneros en los insultos repentinos. Combinados estos principios 
favorables con los demás que dicta la prudencia, pueden originar 
unas Misiones florecientes que no sufran las desgracias de las pri- 
meras. Solo es preciso no perder los momentos. Apoyado en la 
protección y autoridad de nuestro excelso Gefe, el Padre Fray Ma- 
nuel Sobreviela ha empezado á tomnr los recursos mas eficaces. El 
Padre Fray Narciso Girbal y Barceló, que á principios de este año 
■ de ^1 llegó á nuestra Capital á darle cuenta de su peregrinación, 
ha fegresado de su orden á los referidos Pueblos de Sarayacu, y 
Manoa con otros dos Sacerdotes, un lego carpintero, y un dona- 
do herrero, á quienes deben unirse veinte vecinos de Tarapoto y 
Cumbasa. Pretende establecer un correo, para que dando noticia 
de todo lo que fuere acaeciendo, se prevean y dirijan las con- 
sequencias. 

Hemos dicho (19) que desde Lima á la laguna de I3 
gran Cocama se emplean viente y tres dias. De Ja laguna á San 
Regis, ó á Omaguas se gastan tres. De aquí, subiendo el Ucayali, 
á Sarayacu diez y ocho 5 qwe por todo componen quarenta y 

qua- 



(19) Mercurio Peruano t. 2. pag. 243. 



44, 

■^■«iusitenta. y qujtca dks. ^^1 t;<|g^^^6-|e ^^e^cjefíi^e jSe .fafay^e^i j-é 

yOraagu^s en _^iete.í pero de Omaguas á Xiaiá es necesario qmpj^c 
muchos dl&s ^^ pues por lo cotíjun ^uljiendo .los ríos ^_se necesjti^n 
tres para avanzar lo que se navegó ,^n uno de baxada. A propor- 
cion que se freqüente el Ucayali serí menor el tiempo que^se gaste; 
porque suele haber algunos brazos que siguen cpn dirección ( 26 ) 
y 5in los rodeos de la .^adre, por donde t'ogan _^enieralmente j^os 

..pocof:.ex.ercitados. Lamitad de.él, ,por la ©arte .quejaénos, se, abor- 
^íaria, si se facilitase la vereda del Mayro j pues descendiendo por 

.el Pachitea .y ¡Ucayali á Mama (21 ) , se evitaba un rodeo demás, 
de trescientas leguas. Aseguradas las nuevas conversiones qq^n Í¿9 

■ socorros del MftjTO y. Qniaguas, servirían de un centro desde donde 

-Ja luz -benéíica '.del ;EvaiigeIio dilatase sus ,ra^os .bo.soÍo ^^ob'^e l'a.s 
naciones que pueblan lo interior de las llanuras del Sacramento, 
sino también sobre todas las que se extienden por Ufi tw^sjojúti 

('límites al ,ott9 lado úel Paro. ''"^'' '*■ _ 

^e concluirá en el Mere, stg. 



(20) Esto se comprueba con lo que sucedía freq"uentemeni:e;^l 

Jpadre 'Comisario -Fray Manuel Gil en su .entrada al socorro de 

.,iM(???ofl. ,Salian los bárbaros -á detenerlp., pero cpn la p.ersuásiün,jel 

Vi'^halago y regalos los, cts-x aban .pasar, entonces, el .-Padre hacia que'sps 

^^«tneros noche y día 43ogasea .para huir de aquellos indios; y quan- 

.1^0 creta .que ios íiabj.a dexado .muchas leguas, volvían á prese.nta'jr- 

.Jsele otra vez p.or la proa los niismos. Esto era seguramente, por 

«que el Padre navegaba por los grandes rodeos .que .hace.H ,las ma- 

. <3res de los rips, y los ;índio3 prácticos cortaban por Los braj?;os rectos, 

r.(,'2i:) Las .entradas antiguas de los .Religiosos de la Prqyinc,ia 

^de- los doce Apóstoles, y las modernas de los Pa.dres d,e Ocopa 

,,i:pnvéncq;a que.es ,ex.eediija ia .nayeg^c^n jj-oj: el Ma^rOj.'S Piiohit!^ 



ÉÍÍÉMIÍÜI 



f-h ͣ^. 



''A'^JI'Í f. "'ti» 




f* Núm. 77. 



'9i.,4|. ...^ 




oj» fisdsfii 



.¿kiOil 



i MERGURIO PERUANO f 



^ DEL día 29. DÉ SEPTIEMBRE DE 1791. 

t 



CONCLUYE LA PEREGRIN'ACION POR LOS RÍOS M^- 

'' itáñon y Ucayáli á los Pueblos de Manoa^ hecha por el Pa- / 
dr¿ Predicador Apostólico Fr. Narciso Girbaí y Barc€ló 

en «1 año pasado de 1790., 

,., , . ':-..■' j ,c . .,• • . . i níur^-T 

2 jju quien podrá calcular las utilidades que resultarían al estado st 
con la' religión se , introduxese el comercio y navegación de aquelloS- 
tios? Él deiscubrimiento de fa América causó una revolución ge- 
neral en eí sistema político eh las artes , y hasta en las ciencias. 
Lacivilacion del Dorado ( 22 ), el Enim y el Paititi podría dailes 
un nuevo aspecto, y aumentar los coloridos que embellecen el re- 
trató 'de' lá" América Meridional., San. Joaquín de Omaguas "situa- 
do en la confluencia del Ucayali y Marañon, figuraría entonces la 
aniigua Tiro á cuyos Puertos llegaban las naves y. los ftu-tos' dj?, 
todo el mundo. Por el rio de las Ámasonas entrarían los de la 
América ' Septentrional, los" de Europa, y quantos á esta tributan 
el' África, y eí Asia. Por el Pastaza y Marañon enviaría Quito 
sus paños y estatuas. Por el HÜaUaga\ y Mayro .remitiría L/wa, el 
oleo delicioso qué destilan las frondosas parras y olivas que her- 
ttibsean las costas que baña el mar pacifico. Por el Apürimac, iriatí 
lái? pinturas y azucares del Cuzco y el oro de Carabaya. Pt>r el 
Beni navegarían los lienzos de Moxos y todas las riquezas del Pai^ 
titi. Opulento con sus ferias San Joaquín de Omaguas, ya no des- 

S"4 men-, V 

{22) En el Mercurio número 59 señalamos los límites de los dos 
^célebres imperios' el Ením, y el PaítitiV El del Dorado mas ^n-. 
tiguo.y" famoso' que uno y otro corría desde la ribera .pccidén- 
tal d'éi riíV'Páfo hasta" la' oriental del .Orinoco. Se ^diípuíat^a.^t 
nombre de su Capital: - querían unos fuese' OmágtíWv'iP^**'^*''^*'' 
yor parte -estaba por Manoa* Véase el Mere, «igj 



«eníitia. fa idea que s» tenia de él^ «guando se creyó caphal <Jef 
Imperio del Dorado. 

J' La apacible Ciisdad de Hnámaco' situada ea la iftediania 
«el ,.euiharcaderí> del HualLagat. y Mayro pedria desfrutar las mis- 
ólas ventaJAS^ y entonces todas la* riquezas en ella acopiadas ca-- 
Itiinaríaii cort seguridad al Callao para dirigirse asa- August© 
diieñov A ia revoiucibrí que iiKluciría el nueiía' cotniércio' en el 
sistema def poder y lia rravega-cioiiy se s-rgniría otra igual era las 
ciefic¡a&. El Físico de hería observar esos canales abiertos por mar 
ms dfr la Nataiiraleza e» medio délos foranidables ctrros de la eor-i 
<iinera para dar paso, á las aguas* Se haiiaría ocuipado el Natura*: 
liáti coB la variedad' á& animales y piarata* no conaeidos.. Ya el 
Geógrafo: no sitaaría á la Capital del Iai.perio de los Incas era el 
centro, de- las Sierra* de la Amérka Meridionail ,, sino- sobre Jo*,, 
Puertos del ciar que íi baña poí el Notíe^ ni enire estas costas 
y las del Sur ejitendería; espacios inmensos q^uandio» el Puetto- del 
Callao solo, dista ^ grados del. M^yro y Piav^-Grande. Con. admi?- 
racion. referiría la historia, qu^e en el Fesrrol se fabricaba» buq:ü^ que 
habiaa de navegar sobre las cumbres de los Andes, cortando, ui» 
plano ekvadb: db.? mil toesas; sobre la, snpeiñciedel Occéanow To- 
do parecería La idea encanta,, la tea/lidad es- obra del tiempo.. 

EXTRACTO DE UNA ORACIÓN GRATULATORIA, Y B¿ 
tiQS Ed'ictos Pastorales del Ilímo.. Señor Doctor Don Jo?eph Pft- 
íezt Calama^ del Consejo de S. IVL actuíd' Dignísimo Obis- 
pa die Quito^ 
C^, -^ - . '^ 

ORT notable Gomplacenciia repetímos eT combre de este Sabia 
y zeloso Preladoy qjuand'o se presenta la ocasión^ de anunciar al 
Público síis Escritos.. Como uno de los principales objietos del Mer^ 
«uriQf es dar é conocer , por el extracto de las obras qiae suce- 
sivamente se publiquen, los' progresos, literarios de la América, y 
sa actual situacison^ con aquella imparcialidad que deseaba un Es- 
critor moderno (. t ) ; el mismo desempeño de nuíistro instituto noi 
proporciona manifestar nuestra gratitud al imponderable lugar que 
fes producciones de la Socied'ad tran logrado en el aprecio de este 
Ilímo» basta favorecerla con su mas declarada protección. Eh este 
designio dimos anteriormente copiado á ia letra (2 ) uno de su« 

Edic- * 

•— , — . _, 

( r. ) É.I Ahate Nuixi Reflexiones imparcií^les sobre la humaníiaé 
ifc hs Zspañoíes en las /;?<í/¿»j; traducidas en 1782, pag. ¿i^ 



Edíctw Pastorales *^e pof ent«ynccs «os vino 4 las tnants^ Este 
solo bistañá pata l^acer ver hasta donde se extienJe su zelo y pas- 
toral vidlaRcia á fin de mejorar y iiacet feliz e«a :porcion de la 
América Meridional que está .:onfiada á su direcion y espiritual 
«oHertto ; pero u.n genio sublime en qaiefi se teunen cotí laa lu- 
ces del espívitu l<ís n<>b!^s seniitnierttos de la humanidad , y de 
ia Filosoña christia,na no pone limites á shs tareas: él las mido 
T,o^ las ínnurables necesidad^ del hombre. Quando se creerían ago- 
lados los recursos á favor de lo5 intereses de este , entonces co- 
mienza él i promoverlos. Un gemo tal, colocado «obre ei cande- 
I^Z de la Iglesia, atiende trenos á la^^rjlla^e. ^-\f^^-^'^^¿ 
Le á SBS deberes respecto á las necesidades de su Pueblo. Cons. 
tituido su Protector y Padre , hace consistir sa hoaot en un* 
calidad universal en su objeto , é incansable en .üs aíenconesc 
cada omite de quanto pueda de algún modo cot^ducir «« sol« ^j 
arreglo de las costumbres, y santificaron de las almas ^^.o tam- 
biera á las ventajas temporales de la cbristiana Sociedad a cuya 
frente se ye colocado-, y según la exten.von de sus deberes re- 
baja coii la solicitud ffias activa «n todos les arbitrios de la uti- 
lidad comxin ( 5 )♦ -j i rtt 

Baxo de este punto de TÍsta podemos considerar al lllmo. 

Sefior Poctor Doo Joseph Perex CaUma. En el corto tiea-.po que 
basta aquí rige s« Iglesia de Quito , es increíble quamo ha traba- 
lado en remediar male«, dtstenar abusos, promover obras puW^as, 
adelantar las ciencias: en una palabra; e« bacer fehz su Dio- 
<esi. En comprobación de esta verdad daremos una l-geira idea 
de los Impresos que se laa dignado remitirnos , en cuyo contera 
brilla su ;oelo y sabiduría, tanto por las ventajas de sus asuntos, 
quaiJío por su actividad en adelantarlos. _ c v 

Es ,cl primefo una pequeña Qracíon gratulatoria q.u«b. Y, 
leyó á S. M- I. C. aj posesionársele la Silla episcopal (4)- Con- 
tiene m^s sentí mjenti3s que clausulas. Su mérito no consiste jen 
aquellas flores efímeras de una eloqñencia de palabras, cuya bel- 
Jeza hace ma,s impresión que el vano soaido que las forma : vi- 
cio demasiado común en tantos Oradores, qae agijados de una ima- 
ginación rpcalentada se ocupan menos de su asunto que del m<v 
¿o de tratarlo, y prostituyen .su ministerio ( á pesar del buen gus- 
to reveíante ) tknío en las Academias como en las Cátedras Sa- 
grar 



■g lili I 1^1 ■■■ 1 w^iii . r- -T-, ' -— ■ - . ^^ 

.( j. ) pportebit eum ( Episcopurn ).pctvigii€m in ómnibus eJtmoc* 
té curáín. Istdor. Offíc. Cap. 5. ^ 
( 4. ) Fui el 2$. ¿^ F^btero",; del present€ añ©. 



gradas, sacrifican4o el ionio del Piscm^ á, los Stivs^los^ ^plaiisoa 
ác un auditorio que por lo común no se paga de "lo mas sólido. 
Pénos consiste en un texido armonioso de brillantes pensamientos 
9ue^ deleytan á los espíritus- superficiales sin tocar al corazón. El 
ministerio de. ¡apalabra es muy grave para convertirlo en nn juego 'dé. 
tspíritu: y los asuntos que desempeña,' muy magestuosos para cmi- 
fjundirlos entre placenteras imágenes (5). ' ' "! 

* El Señor Pérez Calamá, como tan exercitádo en el buen 

gusto del 4ivino arte de persuadir ( 6 ), sabe que este es el ar* 
te de los sentimientos, y que su objeto es triunfar con Una dul¿é 
yiolencia del corazón y sus pasiones , manifestándose el Óra'áoc 
animado de las que intenta infundir en otros. Todo ocupado de 
<?ste fin en la Oración de. que hablamos, aparece superior á esas 
puerilidades del Discurso que lo harían menos sensible y tocante. 
|Ienospreciando con San Agustín, en el designio de hacerse po- 
pular, las escrupulosas censuras de los que aman el afectado es- 
tadio de una elocución excesivamente culta ( 7 j, sabe que el deber 
dr.un Qrador es evitar ese sórdido desaliño que lo baria desapa- 
cible y fastidioso, y juntamente aquel ornato que es indecorosí4 
por afectado y nimio ( 8 ). Apártase igualmente de aquella expre? 
«Ion ti va y concisa que tanto agrada en nuestro siglo, sin maíi 
Ifiito que infundir obscuridad en el Discurso, á fuerza de queret 
en poco decir muchp (9). La, gravedad y el decoro , la enérgica 
ejípresiva, esa patética sublimidad con que el corazón se explica 
quando desea, comunicar ' siis sentimientos, es el único carácter dis- 
lintivo, de todas sus producciones, * 

: ^ ^ Ksta de que hablamos es una pública manifestación de IcB 
Sfptitníentos que lo animan como á verdadero Pastor. Es como ür» 
diseño de los que en adelante ha patentizado en sus consecutivas 

v^■' .■'■■■: . ^ •• ■ .■•/'■'' . '"'". ' '■"■, "■. .."■." " "Car- ■" 



;/j( 5^) iÚ ' Árt. dé Peinaré áT ÉspiñKfPreface.^ ' ■'"' 
, (,,6 ) Véase la. Carta instructiva que escribió antes de ser Obis- 
po, á u^ Predicador moderi}o &. impresa en México año. de 177^; 
(7 ) Meííüs est repr^Hetidant nos grammatici quam non intelli* 
gant populi, in, Psalm, 138. -■••'■* '••^ ;.: v . ;í.i,í .L:;fí'.v > .:: ■ 

• (8.) illa qupque elquentia^ gencris ' temperati . . . . nec í'nórñatá 
l^linquítur, nec indéceriter órnaturl, Aug. í). C.L. 4. C. 7. n. ^j, 
(9 ) Los Oradores debían tener présente el dicho de Horacio» 
¿ brevis esse lí^borp ? obscurus fio. Y la sentencia de Quintiliano, quien 
reprehende en Salustio este demasiado íaconismo. Cavenda ( dicey 
%ua5 nimium corripientes omníá seqültur, obscuritks: satiusqué ¿sil 



W7 



(f9. 

j^ajrt^f PsstQXalef. Toda, está- llgna .de liumanidad,-de amer, de be- 
neficencia y de piedad. Comienza felicitándose de mirarse ya en 
su amada Iglesia' recuerda la rnemoria de sus iBas ilustres Pre- 
idecesores en la Mitra de Quito, cuyo exempJo se propone á la vis- 
ta. En las acciones de estos es donde dice hallar estímulos para 
desetnpeñar sus deberes Episcopales ; y protesta querer mas bien 
la muerte , que dexar de ser verdadero imitador de sus exempla— 
res predecesores. Semejantes a estos son los demás sentimientos que 
vierte en su Oración. Los pobres le merecen después de esto 
sus principales atenciones : con una caridad verdaderamente pa- 
ternal ofrece en su alivio quanto tenga, sin reservar las alhajas 
ipas necesarias. Concluye ratificando su gratitud al M. I. C. poc 
los respetos y afectuosas demostraciones que dirigieron á su lUma. 
persona en su ingreso á la Capital. Uno de los rasgos que mas 
recomiendan el distinguido carácter de este Prelado, es la impar— 
<pialidad que, al concluir , protesta observar respecto á todos. SI 
jjada perjudica tanto á un Xefe,y juntamente á sus subditos, co 
ino las predilecciones, los favoritos, los nepotes ; la sabia acredi- 
tada prudencia del Señor Pérez Calama previno este mal muy de . 
antemano. Quando los que aman el egoísmo y la cabala, dirigen 
al principio de un gobierno toda su atención, á examinar por dón- 
ele se introduzcan mas fácilmente en el corazón del que gobier- 
na 5 el Illmo. de Quito les previene que ni es Griego, ni Roma- 
no : que. se considera deudor á todos , 3» que para él no hay , ni 
habrá otro carácter de_ distinción o preferencia que la virtud y lát 
doctrina sana. 

En sus Edictos Pastorales se miran realizados los efec-r 
tQS de humanidad y zelo que este inmortal Prelado expresa ea 
SU Oración gratulatoria. Animado de los sublimes sentimientos 
que forman su carácter , desde antes de llegar á la Capital 
de su Obispado, habia hecho publicar ' algunos para utilidad 
y ventajas de sus Pueblos. Uno de sus mas interesantes desig-^ 
nios fué el de cooperar al útilísimo proyedío de entablar comu- 
nicación entre la Villa de Ibarra y Asiento de Otábalo , cor^, 
)^. Provinnias de Asquandé , Chocó, y Barbacoas, y la Plaza 
<^e Panamá. La falta de esta en las Provincias de. aquel Reyno 
cori las confinantes, impidiendo la exportación de sus frutos y, 
«lanufaíturas , las habia reducido á suma miseria por los atra- 
spS; que siafrian en todos los ramos de su comercio. Para proS- 
Ugrarlo era necesario allanar caminos por sendas hasta ahora po^ 
cp intransitables. Las dificultades de tan ardua empresa cedierenf 
5|^^..b|||3^4ficojQflwip_,,;d4.r.c D. Juan Antonio Mon y Velar Je 



7-0» • . - 

cntop.cM Presidente áe Omt® , y hoy Consejero e« el Supre- 
ííio de indias.. Es.te z.eloso no menos que ilustrado Ministro « 
áíplicó desde Itiego toda m autocidad y fuerzas ai síenciouado 
|)roye.¿i& haciendo abrir ¡el camino de Üíij/t'ífcÜí^. El caritativo Pre- 
lado qu0 .aateriprínente fea^bia cooperado con sus gratuitas eto- 
gacÍ9iies i otras obras de esía especie ., quho tatabien corrtribuit 
4 esr^ de todos tnodos. Tai es pi objeto del i5di5l:o Pastoral qua 
¡expidió estando en la vhita de Latacunga era ii de Febrero. 

Ningún objeto maa digno de jíoa .caridad bien regla- 
ida que Us obrss públicas.. Su fomento no es una liberalidad 
fíue socorre las necesidades de un indigente ^ para qu« i poco 
vuelva á suinergirse en su anterior Eiiseráa.i es «í xin bien uni- 
%'er:'SÍ y permanente,, que afíanza tal y.ez la ventajosa subsisteit* 
cia de toda una Sociedad^ Por tanto igste zeloso Pastor penetra- 
do de equella máxima qye estampa en el priacipio de sy Edic- 
$o ,, s^luí publica. ,supr^ma l-e¡s esf-9 , íiene la íeiicidad públic» 
ide S.U Diüce.si pojr norte de todos sus desyel^os., cuidados y aren- 
aciones, Recuerda Ije.no áíi dolorosa compasión la svma m.iser¡a y 
necesidad que «;1 misítio .dice, íia palpadp durante su visita, por 
los aírasíos y ruinas ,de los obr^ges que en otro tierapo 'haciat» 
floreciente ^1 coaierdo .aiSivo de las Pipvíficias de Riobamba^ 
pambato , f X^atacunga , .cnotlvados de Ja faka d? fomento y 
exportación de sms íisanufacluras, Á visía áe esto , con^iderándo- 
• fe Padre , coosuelo y abrigo de iodos sus pobres diocíesanos ^ 
jiizga su mas estrecha obiigacion ía de em-pleat todos «j-s arbi- 
trios , y su rííita , .en jrei»edi.4r estos males. Para executarlo , ¿ 
las facultades .que con el mayor jubii» y amplitud de cor;fzon con- 
írede al Cura .de láalbucíio en beneficio espiritual de los opera- 
Tíos err.pieadüs en l^a jobra ¿iei camino ,€mpre¡ndido , Añade de 
fironío ia eshiJDJcion de soo f^^os para .ayuda d£ s-u costo. 

El jresto ip es;te Ediéto es una acciíjn 4e gracias á 
los Curas qwe s.e jofrecieren ^ contribKÍr para esta .obra ^ y unja 
ínsinuanre exborí.acion á todo «u Clero á ftn de que exhiba» 
Jas g-ratuitas erogaciones ,que pueda ¿íjfrir la escasez .de sus ren»- 
^as. Con $u a.cosíymbrada er.vidicion persuade la preferencia qué 
?n las .ley^es de ia caridad tienen ks obras dirigidas al bien pti- 
fclic.oí y ,uitjma.niente ñianifiesia Ms utilidades y ventajas que d^ 
esta deben resultar. 

Aun íene;noí5 «ti^oi dos Jídiílos d^e este Ilustrísimo Pre- 
,. iado , dirigidos al arreglo de su Diócesi , é ilustración del Cle- 
rp : Kl uno publicado al comenzar lij visita de la Capital en i^ 
de JVÍarzo , y .«i ©.ijo posterior ele i 6 de Ábái. Ambos contie- 
ne» 



Tlij 



7í' 
neti not?ibles y exquisitos p-antos de ctísciplinj. /Eclesiástica, y ' cíe 
Isa costumbres; dignos ci^rtamsnlfe de nro ser olvidados p«r uní 
Obispo vigilante y zeloso del bien espiritual ^Q- &as Pueblos, 
Ellos por tanto akarnente recomierídaa la pastoril soircitüd dei 
IlBStrísímo de Quiío-yCiTya atema penetracio-a es corrjpreKensiva. 
aun de las menores circunstancias- que reunidas influyen e» eí 
bien espiritirai de los Pueblos. En el primer Edikfta a-nuiícia la 
escrupulosa y exáffa visita que va: Á comenzar para examinar e! 
arre;Tlo de todos los obfetos á que se extiende este ímportanthii'no 
cEeber de la Mitra; pero anuncia al mismo tiempo que busca- el' 
cumplrraiento' d« este , nó su utilidaJ , iTaiiándosc él y todoa sus 
•donséstlcos muy lejo^; de quslquieT interés y aun asi qnc con ef 
hones.!©- pretexto» de Derecíios suele hacer tan xjjio^as; eit los que 
viven de sus ministerio*: , i las salutaciones E-cIesiá^tlcas» No- ol- 
vida el arreglo de su; Curra t quiere ea elía el mas protito y 
cxaéío despacho, confiando' en que su Provisor y SecretLíriO' no- 
íerán sino unoa fieles disperísadores' d'e la Justicia, y zelosos con- 
servadores- de las legítiinas secciones de cada uno^ 

La instrucdort del CTíra le nierece después d'e esto sus 
ríncfpales atcncionesv Sabe que l.n.s rentajas- espirituales d'e una 
glesía e&tan en razón de las luces y ciencia de lo^ Pastosos 
subalterno-s , y que seg^an la ignorancia , ó ilustración de los 
Mínistrí^s y es la relaxacion ó arreglo de las costumbres^ líastrar- 
los es el' objeto- de tod'os sus anhelos r por eso le^ propone aqui 
ttn exá<So y fácil método de estudiar para adquirir las luces ne- 
cesaras al deseiRpeíio- d'e sus ministerios. La lecci©n de la Es- 
critura , la del Catecismo- del Concilio , las rnstfucGiones de San 
Carlos Bor romea, y las Pastorales diel sabio- Pontifice Benedic- 
to XIV. son entre otras , las cristalinas fuentes de donde quiere 
que tomen, las impoftante* nociones de disciplírta Eclesiástica , y 
de la sana moral. Exhórtalos ig^íalmente ai estudio de la Litur- 
gia ,^ de la historia Eclesiástica y Civil , al de k política y 
económica ,. como igualmente al áe la Filosofía moral. ¡ Quar» 
cijerío es que las ciencias Eclesiásticas" solo encuentrarr su patro» 
cinía y su foirento en eí espíritu de un- Obispa sabio f 

Con no menor zelo promueve el arreglo' délas eostuí»- 
Bres,. I-a exacta observancia de los estatutos d^e la Iglesia, la mo¿ 
áestia del vestido en el sesd débil, y generalmente la extirpación 
tfe fos páblicos vicios y desórdenes. Entre csíos ía separacfort pri- 
vada y arbitraría de los casados lo precisa á mas pronto reme- 
dio ea^s» últintó Pastoral publicada á este fntento; Ei vínculo- dfel 
JOaírimonio es indisoiubk, y sin ^U ín»toridad legítima de la, Igle- 

si* 



sk. ánts -luien nece^^itan los consorte? aducir y ventilar las cau-', 
sas qu3 tengan paca separarse, no pueien, sino cometiendo un gra-í"^ 
visillo pecado, evadirse de suelazos, Bjxo de este principio el IlIrno..¡l 
de Quito explica su zelo contra los voluntario? divorcios : conmi-, 
na á los que viven separados sin haber antecedido las formilidadei* 
establecidas por la iglesia, aunque haya intervenida causa justa jf'; 
Ipsr excluye de la participación de los Sacramentos* ,. . "J 

Igualmente reprehende la negligencia en .aquellos Parro-'" 
cós , <iua poco exá'ílos en .el cumplimiento de sus deberes eit 
qaaato á la administracj^on de Sacramentos, en los que necesi- 
tan dei Oleo Santo, no usan del recientemente consagrado.^ 
P#:horia i ios Clérigos á la santidad de la vida , por la qué' 
deben ser el ejemplar y modelo de Jos fíeles, y por ultimo' 
l§s manda promover, sea predicando la Bivina palabra , se.a ad- 
ji^inistrando el Sacraínento de la recoaciliacion , quanto conduz- 
ca, á la prictiea 4e la sana njoral, y de los estatutos de la dis- 
ciplina Eclesiistica , eri especial de los que ha producido en 5üs.' 
fklidos, pata lo que les jrepite iel Pian dp esJtjidios pjopuss- 
tp: eti sil anterior de Visita, ■ . ^ . 

Confesemos en obsequio de la verdad que la' solici-- 
tpá T zelo que ^nima al Jlustrísimp Señor Pere? Calama, ad- 
jjiira- y ,ení.$rnece á un corazón christiano. Sin necesitar los vi- 
1|8 recursos dp La adulación y lisonja, de que nos creemos muy 
distaníes , no podemos dexar de decir, que él solo basta para 
hacer feliz ^u Iglesia, santificar Iqí. Pueblos, y prosperarlos. 
•jiaies son las conseqüencjas de una elección premeditada, quanr 
4é> al ííonor incomparable de la Mitra, sp #leva la ciencia , la 
yirttid y el mérito, I^uesíra América es afortunada en esta 
parte.; sus Iglesias se miran freqiientemgnte presididas de sé- 
j^e|ant?S' Paito res, zelosos. de la disciplina , incansables en el mr^ 
mstftio de ,ía palabra , Uepos de prudencia , de sagacidad , de 
¿i|i-ziíP*, y s,übre jLodo .de virtud y sabiduría para regirlaá con 
abierto : Pastores que hacen x>ficios de Padres pon sü's Pueblos; 
qW se sacrifican en su. alivio, que los instruyen , los esclare- 
ce ^, dos mejoran. ¡ Feli?; la J>iocesi que njira á su frente Pas- 
tíjres sabios y pelosos • Ellos convencen que aun, subsiste en 
todo su esplendor el espíritu primitivo: de la Mitra , y qué 
la- heroicidad de aquellos verdadero? Padres de los Pueblos, de 
q^e la Antigüedad se gloria , no es " un - hipérbole ' 4é la histó^ 
íia desjuefltidp en nuestro : si^lp^ 



ESTADO OENERAL DE<^ REAL _^R;O^ELJERO EN KL VIRREYNATO DE LIMA , EN FIN DEL AÑO DE .,"¡;. 



VALORE S, 



Por cobrar. 

J2Ó.807. I, f, 
127.191. j. |. 
17.965. 6, 



Cobrado, 

8Ó6.023. j. 
3S1.927. |, 



Valor entero, 

3.4<58.J46. J.f 
993-215. h 
369.892. 6.f. 



671.964.5. ¡ 4-i$9-689, 7.i I 4,831.654. 4.i. 



RESUMEN. 



Ramos de Real Hacienda 

Ramos particulares de ella 

Ramos ágenos con igual salida • \ 

T O T ALES- 



GASTOS. 



Gasto total. 



3.341.777. 3. 
6 90.003. I . 
240.5JÍ. 4. 



Extraordinarios. ( Dotación Fixa. 



919.712. 2. 
81.478. f. 
47.308. 3. í. 



2.422.065. 1. 
608.525. |. 
193.247. |, 



COTEJO DE VALORES 
y gastos. 



4-272.336. o. I 1,48.498.6. I 3.223.837 2. 



FON DO DE LA REAL HACIENDA. 

En caiiJal existente y pasta .... 2.826.372757" 
En 6.298. qs. 65ils. de Azogue 
* 73- pesüs 4J9.80..6. 

En alhajas, fincas, y efeoos rendibles. ,288.821. 7 f 

En deudas de efeaivo cobro. .. . 2.780.865. 3. 

EMPEÑ(riJí7~ERARIO REALREDUCIDOA 



Valor- entero. . .4.831.654, 4. §., 

Gasto total 4.272.336. 

Sobr. liq. del año. . j 5 9.3 18. 4. |. 



BALANCE GENERAL. 



_i: OBLIGACIONES DÉLA REAL HACIENDA. 



7.336.984. 5 f.. 
Í.3ÍJ.86J. 5 |. 



^ 387.003. Por suplementos de Ramos ágenos, I 

f 1. 983.601. j.|. Por lo suplido de interesados par- 
/ ticulares. 

900.610. 6. Débitos atrasados y modernos. 

4.065.769. 2. Principales á rédito sobre Real 
Hacienda, y Tabacos. 



c^ ir ' ^"^ Existencia de caudal 

se inchycn 400©. pesos que deben servir 

iJrr u''''^^' ^ ^' ^^^^ ^' Monedas 
tero también se omhen los valores de Ta- 

dTZ'Tr%'\''''''^ ^'^^^ y ^^^'^^ 

"O p.r dejebo de su reconocimiento. 



981.123. 



_^NEL VIRREYNATO DV. UMA EN FJN DE i- 



Formado por Don Diego de la Ve- 
ga Contador de Resultas del Real 
Inbunalde Cuentas, y Director Ge- 
neral de la Real Renta de Tabacos. 
£.n Lima 4 24 de Abril de 1790. 



(>)TK/\. Los jonaos cic Kí.nios par- , 
ticulares de Real Hacienda que importan 1 
l-7^2.\ji. ps. irs. no se incluyen entre /as I 
deudas pasivas, por pertenecer aquel/as al I 
Erario^ que solo es ohfigado á 'satisfacer \ 
las que van demostradas. I 



MÜHIII 



Wol 



f íJí f 



^r:'t..^'-.::t, 




i* Núm. 78. ^ 



73* 



MERCURIO PERUANO 

^ DEL día 2. DE OCTUBRE DÉ 1791. 




NOTICIA DE LOS TRACES, SüPER5tICíQNÉÍ, V EXErÍ 

cicios de los Indios de la Pampa del Sacramento, y Montañas 

de los Andes del Pexú, 

J^ E tres clases de hombres que hay eti el Universo destina- 
üosja. inventar Fábulas , y hacérselas creer á sus semejantes , no 
sabemos qual haya sido la mas atrevida, y fecunda «.a ixF.aginar- 
las o mas feiiz en persuadirlas. Las tres han innundado la tier- 
ra de vistones, y han tenido igualmente prosélitos de que np ca- 
resen en el día. Son estos los Poetas, los Filósofos, y los Aveor 
tureros. Los primeros introduxeron la mentira hasta en el Cielo 
y Ja hicieron adorar, á los Mortales. efiXu pidos... Los segundos dispo! 
nen despóticamente de Ja Naturaleza, y ?us magnificas obrasf y 
arrastran tras sí la Repiibiica de los Sabio?. Los terceros finteo 
xnaravjllas.a su arbitrio, y las persuadan á Jos Ministros, y Mo- 
narcas mas respetables. .'^•v,;.,' ', 
£, . , ^^."l .^^ Conquista de las Americas 'se' JeVantó tal enxan^ 
,|)re de los ultii^ps, en^nuesrro Continenre, que si fueran reales quan- 
|p. imperas y Ciud^ides opulentas, soñaron, sería necesario colocar 
^arte de ellos ,n el aglobo de la Luna, por no caber en el ter- 
restre. Mar^a cuyx; nombxe y conquista espiritual vi^ne ocun^an- 
do nuestra piuma desde el segundo Tomo del Merourh P./ulm 
iue la priínera, y Ja mas famosa Ciudad en aquellos tiempoV s¿ 
Mia^e la Cap.t,a_l del imperio del Dorado, dicho así porque ^ 

como en el Perú ^ smo porque también todo su ba^to territorio 
\''^'f'\y.-^lond.d,losl..^os,, hnilabat, cubiertos y a^^' 
los Rosques eran de ese metal precioso. Uno de su» descubridores qu 

*4 derro- 



!'!; 



derrotando los cuerpos, álfártsadp» áe Úk tropas que ietenálan su» 
fronteras, pudo llegar Hasta un punto dWe donde se avistaba ^ 
ia referida Capítat^ reparo .que sus murallas estaban coronadas d¿ 
jKstáttiSs, y Torreones de . fiínísitno oro que alagaba ínffaitaaient<j 
inas á ios ojos humanos, que lo& Jardines con que Semíramis ador^ 
|>6 los muros de Babilonia, , y. aun que él EUcio de ios Poetas» 
fina nu¿4a, tan ¿hi^i f creíble áespues de los despojoi de Atif' 
pualpa, y Montesuma, cundió con celeridad desde la América, ha'$^ 
|i el Norte de la Europa. Mientras los Písarros desdé el Perí^ 
Oídaz desdé Quito, y Quezada áesde el nue\ro Rey no,, se prepaí-» 
|ábaa á su Gonquista :. mientras la Corte de Madrid arJia. ert pre-- 
tériéíohés sobré él títíríd dé Adelantado, y se disponían Naves eti 
las radas de ^.si^^^ñsí: eí activo Ingles, y .otras Potencias abrían sua 
lircáá-, y duplicaban ¿us esfüertós con éí ña de adelantarse á lo- 
•^ar lá pré^a. Péró ésta á manera de los PalácxOis' encantados vo- 
laba de Provincia en Froviiicía ,■ buríaridose de sus investigadores» 
ia imaginación, y los ojos ven los objetos de un modo diverso» 
lÉ éStós áé les disminüyeíi cdri ía distaacia , y van creciendo ap'ró- 
iíbrcítfn qtíé sié atércari ; á aquella por qí ¿ontrario sé le abul- 
títii érf razón déí espacio qiíé los separa, y decrecen de tú ina- 
ttóíá toa la proximidad,- 4üe bieneri aparar en nada. Asi le sii» 
cedió á M; fláíégoy Rfiytitísco^ Mathátíío, y á. todos los Conquis» 
adores del DQfadd' ( i }» . 



(i ) Ert «t Mercurio anterior señalamos los iíflíires del' fábulo» 
10 intpfetio del Dorado: Puedéh verse en él Padre Gürftiríá ( Oiri- 
ndcb ilustrádéí t. i» c» r» §t jv <:► i 5. §. i» y 3.) la mayor par» 
te délas noticias que de él seesfKircierorw Estrafíatnos m\í¿h6V«í'»é 
ísertbíértdo él éhunciado Padre á mediados del siglo presente irt« 
tentase aun sostener lá existencia dé éste Reyn6 fingido , y qüé^ 
pudíendo haber ccíristiltado á éxs co-hérmíanos los Misioneros dé 
Maynas-y baga Uña ensalada dé M nombre» Mdnoa y Cmdaái dé tk 
íaguna , OmágtíéT\i y Enaguux. Tanrtbién es notable que M. Co^« 
.damine (1. Cr p; raf) perdiese el tientpo en andar buscando sí'- 
tío en que colocar á lá Giiidad del Dorado, y lago déParíma, f 
viniese á parar ert el Mábarí , y ifítéras déí Ytrpárá. El veídíf 
derb Lago dé Parírtia es la laguna dé la gran Cocamas: Bldnaa es 
«ombre genérico ttímprehensivaf en aquellos tíerápbs dé Ictó Fánóé 
Cocamasi M&més &c. 4ti$ etatt iiom&rosofs ; Enaguas ^ ú Úmagüiu^ 



Mas fell2 pudiera h^Ur síáo , porjf elíseo f o^rq^^^ 
l^JíltS^lStós, y ordenó .eat.uncia.e al Monarca ¿e su ar^- 

lll:: de p6rL , y .fatos.ro. ortaW - /."'-f * X J' 
tv.rima Mletia pot cuyos estremos coma «I cedro, y el e^no , 

Ss y los atrios ^/an suntuosísimos. En todas las pie^^s ^nteno^. 
íes bdMaba sobre ^l jaspe ia energía del piticel retratando^ los Atf. 

^t^^ÍL "^fiores X .quell^ Regios ^^í^"^^ ^^^;^S¿ 
fífrombras d¿ plumas cubrían los suete, y al ayre los perfumes 
¿aromas ftagantisímos. Introduddd nuestro Avét^ureroen elOa^. 
^^ al eiontro al Soberan<5 recnnado sobt. un tron« demaj-; 
fiH rodeado de sus primeros Omesanos, que ocupaban varios es- 
trados 4e oro superior al de Arabía. Fué recibido con suma ^hu- 
mamdad, y colocado inmediato al solio. El ce rernom al fiestas J 
\:Z¿ 'Jo que el Monitca quiso ac^ditarle su -^^^^ ^ 
placer, era asunto propio únicamente de las plumas de Homero / 
^irgilb, ó mas bíe« déla de Miguel Cerbantes Saaredra. Con- 
clmdas las diverdones, y queriendo ífg^^f \^f .^! *^^f 1,^,^ .„' ¡ 
„K)géníta del Rey, á quien el Dios Cupido habría ,^'^««^^^^^0 \a 
vioUta Jama del amor envuelta en la ^y'^««^^"'f S^" ¿^ ^Jl^''! 
«ed. Peío, nuestro Borhotques, que debía umr a las locu^^^^ dc 
Don Quíjue, las mañas de C«co, quiso ^ antes- ser depredador qu^ 
DoseedQí pacífico del nuevo imperio. í Elección felix que dio con 
*^ • , . -. ■■ r : -■■:> íií,i>M ,¡r:a.-L o;-i-.>- ^ i*' fel- 



es la Provincia de este nombre, de- cuya Capital "San Joaqum, ya 
hemos íiecbo' mención ( Mercurio número ^o. pag. 240.- ^i¿r^«r/tf 
núaieto 75 A: los lagos de or'O son 4aS' arenas -deeste :metal, qUe 
arrastran los ríos que de la Cordillera decieftden al Maranon , y- 
sus braaos, como iguaimenré al Orinoco- Las Ciudades, Estarnas , 
tejas?; de' »io &c. inventos de la -ambición;, y: deceos de hacerse 
roaravilloso. 



7Í' ^ , •■- .> 
^ en. un presidio f 2 V at^'.^ií- ■' " . ' "í-'Í-^ «'^^ 
y Oon Benito Q¿i o^ v 'ci 'o Te^"'''p " ^"'^^^ í>on Antonia, 
0raa Pa;//,/ >^ f-nienHn ? ^ Paz , con la Conquista del 

la ambición desmedida ( 3 ) ^ ' ^''""'^ ^^^'^"^ jusíaraeme. á 

r^^^os, ¿ penetrar las pSañas pTJ"''T'" ^ '^^^'^"^^ ^'í^^'-'^ 
todas eilas, M^naa, v ]as inmuno „ '"^^"^^^""'^^bemos que en 
CordUlera del Bra ijf no h^ "f. "'' ^"^ ^as^eparan de la 
pdo ^^^ ias ilustraciones á Jas P^ ''''''''' "^^^ ^^^^-^'^^ beodos apun! 
b.'^eviela^y Girbai, ni mas cultnf/ ^^''r'"''"''''^ ^^^ Padres So- 
Pcia que vamos 'á dar d^io tL'í^r '^' '^"'-^"^"^ °^^^^^ 
los Barbaros que las habitVn !„ '"F""^^'^^'^"^^' y <^^ercicios de 

hicimos en otra parte (4) '^" cumplimiento de. la.promesa q«5 

Casiques, de las -quales ¿df ?m, ' ''''°" ^" uno. ú do5,: 

y. aun enemiga, dé uLT % '^ '^P"'^ "^^'^'"^ distinta,. 

tPs, y de bixen parecer ;^^^^^^^^ 

desconscrtado , ó con ou-lnn; '^"e s.empte que nace, alg-und/ 
priman de la vida como :'ri''^'t ""^'^'^^ ' al instante 1,,. 

«>asclaro que los PeTua n'os y auT .f^"''^"'' '^^'"^" ^^ "^^^^^ 
vos , competirían con los Fnm .algunos, como los Coniw 

unturas, los ^.n^J^'y^^Z^^/'^ vida montarás , ia.. 

ennegrecieran.. Ponen todo sí cSL ""' ^"^^'^^^ ' ^°^'^«'' 

so, la frente v coIodHiu ^. *^"'^^^« en tener el cuerpo tie- ■ 

iiaLuna iLa;;^t ,os m^:'H-'" "^""^^'^"^ según dicea 
. y ser los mas bizarros,, y fuertes- del mu n^ 

•- " ' • - ' ' do. 

pioles á,¿o„Ít Jo™'. °!'"''""°''''' -«« ^^ 3á Es- 

7^ Y _ Capitán Genera). "u-v* 

( 3 ) Véase al Padre Fevioo r. a "nfeniTr-r» ,^ < •, 

(4) Mercurio JPeruano t. 2. pap. 145. 



• • - j^: 

•do.. Fara conseguir I0 prim'srG ciñen á los Ñiños desdi su tier- 
íia edad' la cintura, y todas las coyunturas con fajas de cá- 
ííamo. Para lo segundo les ponen una tablita quadrsda sobre 
la frente envue'ta en algodón , y otra sobre el colodrillo ,, y 
^on. cordones las van ajusfando , hasta conseguir su intento. 
'Asi Íes queda la cabeza prolongada para arriba , y aplanada 
j)or delante , y por detrás.- Prí<5rica que no pueds menos que 
alterarles las funciones del celebro , pues los- Bonzos, aquienes 
desde que nacen se les comprime la cabeza hasta que ad- 
quiere la figura de un pan de azúcar-, para que sirva de 
Altar en que el Ministro encienda el fuego sagrado en señal 
de iniciarlos en el Sacerdocio , son reputados por' estúpidos. En 
efefto nuestros Indios tienen la. nota de ser la gente mas 
desmemoriada de todo el Orbe. 

Andan por- la mayor parte desnudos aunque con al- 
guna di.stincion.- Los hombres llevan una camiseta de algodón' 
pintada de varios colores , con media manga, y que desciende 
hasta la mitad del musió:: llamanla Ust'u- Las muge res calcadas 
traen siempre una pampanilla del' mismo texido , que es Uil 
medio faldellín abierto' por los lados, y que solo las cubre 
de la cintura á la rodilla. Al sentarse' hombres y mugeres cru- 
san las áo^, faldas opuestas^ por entre las piernas para ocultac" 
las partes menos- honestas. Las doncellas andan' cO:no Eva eíi 
el Paraíso ' (5). Ua aspefto de esta naturaleza- nos sacarla de 
tino.. Al verse entre las- Naciones enunciadas muchas- Virc^nes 
en la' pubertad-, deberemos persuadirnos que Ja costumbr'e es 
una^ especie de antídoto contra' los dardos del impuro DIoí 
de los Huertos , cuyas heridas en Jos países calientes- ciegan'- - 
presipitan , y atropellan á los dos sexos : in fí:ri.^s , ígn¿sqtic ruiijit. 
Otras Tribus hay en' que todos- absolutam.ente Vígan com.o aque-' 
}íos- Atletas de los Juegos Olímpicos, que por el veneiínién-to 
de Orsypo ( 6 ) comparecían enteramente desnudos. Acción muy 
reprehensible en un Pueblo culto ^ como la Gresía ,- y quisa n¿ 
taato e-ntre nuestros Bárbaros por presisarlos 6. ello el 2rdo>^ 

del "^ 



(?) Pódia proponerse ei Problema siguiente. ¿Porque engre- 
íos Indios mtinsionados se cubren las casadas, y andan desnudas- 
las V-irgenes ?^ ¿'De dondi- les nace la senSaciOn- del' pudor en d 
acto ea que se rompen las barreras de ese p.reciüso estados " 

{6) Tlmcyd. Lib. u 




•■•?<- 



78.. 
del- Clima. Los hombres se cortan eT pe!o cíexandolí) caer <péf 
-delante harfa las cejas , y ^pcr detras hasta la raíz de- lá oré* 
ja , y ensima «e colocan el llauto , ó guirnalda entretexida 
de arrogantes, y vistosísimas plusnas. Se perforan las barbas, y 
•Jas ternillas dé las nariz^s amanera de los Persas , Árabes, f 
jVíalabares^ y traen varios pendientes de oro, y de plata. Ador- 
nan los brazos y cuello con brasaletés, y collares de dientes dehombre* 
■que han muerto en la Guerra , ó de animales : eehan ai hom- 
bro el- carcas, y llevan en las manos el arco, y la flecha* 
tas mugeres se cortan también el pelo por la parte anterior 
dejándolo caer hasta las cejas , pero cuidan la posterior para 
•que esparcido les cubra las espaldas, y adornan sus orejas con 
■fifi morosos di ges. Unos, y otros se tiñen los dientes, y labios 
de negro ; el cuerpo de varios colores , y el rostro de encar- 
nado ,: color que en la antigua Roma , servia de distintivo á 
_ Júpiter en los dias festivos, y decoraba el semblante de io« 
Héroes en süs entradas triunfales (7)» Sí al Dios Cu fado «c 
2e quitaran las vendas,^! y su madre Venus podrían ser el 
retrato de estas Naciones ( S ) .. Pero la «emejanza del trage no 
induce en ellas identidad de costumbres , como sucede entre 
los Maldivios, á quienes un ^'esíuarío análogo, ha hecho per- 
der hasta la idea del pudor. 

Comparados con estos nuestros Indios, y aun con otra» 
aiuchas naciones de ia Así^ , la Afrka , y la Europa se de- 
^en reputar por -conrinentss. A excepción de uno ú otro Ca- 
cique qne tiene dos mugeres, el resto abomira la polygamía , y 
Jo3 contratos con consanguineos inmediatos hasta el quarto grado in- 
CÍusive. Aman casarse con las de familia distinta , pidiendo á 
sus Padres sus futuras esposas con interposición del Casique , 
6. por contrato de aquellos se crian juntos desde pequeños, que 
és lo. mas común , y cohabitan qnando tísíán apios en señal 
<3e haberse efe(3:'4ado el matrimonio. Por medio de ia crianza 
... - . . , sue- 



(7) Quod rubens color Deorum sit , unde , et triunfantes fucie, 
vnlniuta Ssrv. in Virg. Echg. 6. No es el amor de la belleza la 
única causa porque se riñen los Indios de la Montana, executanlo 
también por libertarse de ks picadas de. los insectos , que con sa 
débil aguijón no pueden penetrar el barniz. 

( 8 ) Saidtán sa el Mapa en aquella poítura que permite la de- 
eencia. 



•, ^uM&m:sÉ s s^Émjs^ . 



m 



Jtteíeh' ertgéndratsé amore> tan tiernos , qué no faltan Artemisas 
4u*é sépulteiV . en sus entraña» las cénhás del difunto esposo. 
No son con tíxio indisolubles semejantes vínculos, y tan arbi- 
fío es el marido á dejat á\Ia esposa y buscar otra siempre 
«ue le agradare,' como al contrárip» Comunmente son las . iilti- 
ihas las que los"* rom i>enV Al fin paréeé que aquí las condício- 
liéá son iguales. Se sabe que entr¿ los Turcos, Partos, y otras 
jiáciones del Oriente sé inclina' la balanza a favor del hom* 
liré, que en sus serrallo* represerita üft gallo cercado de in- 
Áümerábies gallinas ( 9 ) . En Calicut está por lis hembras qu^ 
iésposan con qua'ntos hombres quieren', y aua los asaltan pos^ 
íás calles. Ert este País, dice un Sr.bio la física , del amor tie- 
ne lina fuerza ih ve asible : et ataqué es seguro y ningui^a I4 
lesistenciá. De mayores escésíw es capa¿ el hombre sin Religíórt'. 
Siendo ia' idolatría üt¥ mal tan antiguo , que algnnos^ 
fo suponen anterior al Diluvio (10), y tan pestilente , qu^ 
habiendo* contaminado todo el Mundo, cargó de tal siierte sobre lá 
antigua: Carra, qUfe fué preciso que los Caví: ni os executasen una 
íoletnne casería er» que arrojaitdo con furor sus chusos al 
ayre, mrentaron- perseguir, y desterrar de sus confines la mul- 
titud de odiosoís , é importunos Dioses, que rto los dejaban resV 
yirar cotí sus cultos (11), es notable no se encuentre en la 
Biayor parte de los Indios de la montaba. Creen en un solo 
í)ios á quien dan figura' humana, y hacen Autor' de la Tier^ 
fa, y el Cielo a donde dicen se retiró después dfe concluida 
hi creaciori- de aquella. Llantónle nuestro Padre;, nuestro Abue- 
Ip; pero ni le erigen Altar, ni le levantan Tetriplo, ni le trn. 
butan el menor homenaje, Solo se acuerdan de él qü an do tietíí* 
bjsr la tierra. Opinan que esto proviene dfe levantarse del Cielo 
á revistar á lo? hombres vivos , é inferir por él ruido el nú*" 
ftvero de los que existen, y que en cada '^s^a estremece aí" 
Orbe. Imbuidos de la referida creencia apenas sienten el irtenót" 
movimiento quañdo todos salen desaforado» de stis chozáii: , cor- 
fen, brincan , y patean la tierra gritando a^wí estaimi , aqüi 
estamos. Semejante superstición e» Origitiída- sin duda de aquelioi 

pfí- 

gni ■ I - I - mi\ •, . ' ■ rvi ■ ■ ■ « 

(9) Plutarcho escribe que Sureña General de los Partos, y ven. 

éedor de Craso, tenía diez mil mugeres, que lo seguían en la guerra?- 
í 10) Vide H¡ toir, de la Filosóph. U i« pag* 4o8. 
|xi ) Heíodot» Clio. Cap. 72^ 



-!4I 



8o« {, 

primeros ^^ú^k^xp, .gravados <n el. Lndfo del espíritu, huma- 
no acerca de la Adorable, y Bencfíca I^rovidencb de Dios que 
T,vla sobje los líiortaiea. . SentlíT^ientns inefables que jamás po- 
dran borrar, n,i la harbark, ni Ja idolatría, ni Jos pernicia^. 
50S y perversos Deístas de nuestro Sigfo, qne osan levantat. 
tJ-T '^""''t'^ ¡"["^^ ^"^ íes dio d ser, y cuida de su exk* 
t«nc¡a. iQuebeneñao tan grande . sería para el Genero Hutna- 
no, SI se pudiesen recoger á estos fingidos Padres de Ja FW 

rlTlZ 'T . '", "^'1^^ ^ '^"^ ^"^^"^^ ^« í^^ Amazonas,' 
tiara que pateando el suelo con los Bárbaros, siquiera d- este 
yodo reconosteran la Proyidencja Divida, y ao turbaran el ór- 
4ea esencialmente coneK6 con la felicidad y repaso del hombre!. 
^;.c ■ .^^^^"^'-^^^^^"^o Jss tradiciones de los mencionados In-> 
dios se descubren altraves de dens.s tinieblas «na ú ot^ vis- 
íírií u '?'''''' ^'''"^'' .acaeci.«.íe«os de hs primeras épó- 
Qas de ia naturaleza, y aun de Jos tiempos posteriores; pero tan 
aet>iles que es una temeridad querer deducir de^ijas Ja PreS 
dicac.on d. Ips Apóstoles ,:, H Aoié-rica Meiidional corna prt 
penden algunos, v.*viuu. pre- 

. Admiten también «a Ser «maligno habitador del centro de I*' 
tierj-a a quien hacen Autor de &us desgracia-? v «7 L^ . 

|;ir su .ombr^ Los ;r,as advertidos ^íne'.í, i l::^^l,^: 

nj r''''''^r ' ^"P°^f"^-^- ^^- delegados' laxo einombrí 
á^ Mohaaes, ,o Agoreros á quienes se- coníuita ha-ía en ín- T 
tos ,mai pequeños. Ellos ri.en las ir.trigal del amor 1. c ^T," 
jos hombres y el cxtto de las campañ^íf^ií ^^^^^.^^^^^ 

. _ Fara ^steíidet el imperíc» de Cupido se valee d^l P; 

<^das,del Reyno y.jeta!; una .de ..Jlas tragada se cree d smi4fir eí 
Tolutiien de ciertas partes ,de! sexo femerSno. v mc'ora^ su ti 
formación, ¡.a planta G^ayanchí traída por el' horr^bíe en ei ustl 
y por la muger en la pampanilla, ó untada en Jas pierna brS 
?os armas te ea hs^ I05, .c^ra^oties y proporcioi^a buen éxUo 
p quanto se emprende. ^*"'' 

S0 £oncluirá en el Mere, srg, ■ 



Fol. 8iV 




*^ 



MERGURIÓ PERUANO | 

Í>ÉL día 6. DÉ OCTUBRE DE 1791. "^ 




CONCLUYE LA NOTICIA 3^ LOS TRACES , SUPERSTI- 
cioniís, y Exercieios de los Indios de la Pampa del Sacramen- 
to, y Montañas de los Andes del Perú. 



*v^ TRA especie de Piripiri mascan y arrojan al ayre acompaña-, 
do de ciertos recitados y conjuros para dañar á unos, beneticiar »; 
otros, excitar la lluvia, la inundación de los ríos, ó al contrario para^; 
causar la serenidad, y el logro de los frutos: lo que verificándose, 
casualmente una sola vez basta para confimarlos , aunque haya mil . 
desengaños. Fuera de qué en la persuasión de que no pueden re-,, 
Sístir á losinfíuxos del Piripiri i quantos se sentirán arder luego que,;, 
conocen que seles solicita por medio de aquel ? Entonces fíxaran los ^ 
OJOS sobre el objeto apasionado, y descubrirán mil rasgos amables" 
ya- reales, ó ya fantásticos que antes se ocultaban á la indiferencia.^ 
Pero la principal potestad, la suerte y la desgracia de los--^ 
Mohanes está en la curación de los enfermos. Todo mal se atribuye^, 
^" sus encantos, y al instante se procura averiguar qual ha sido el. 
maléfico. Para ello toma el pariente mas cercano una cantidad de-, 
sumo de aoripondio í 1 2 ), y. cae al instante embriagado por la vio-- 
lencia de la planta.' Lo colocan boca arriba para que no se aho- 
gue, vuelve en si al cabo de tres dias, y aquel hechicero que en sus 
entresueños se le presentó mas al vivo al Moharis, debe hacer la 
cura, ó si ha nuierto el enfermo suelen execytar con él lo mis-. 
mo. Quando en ios entresueños no ocurrió hechicero alguno, to-í^ 
pan con el primero que tuvo la desgracia de que se representara^^ 
su imagen. ^ -, 

N'o puede negarse que los Mohatises han adquirido con 
ia práctica y trAdicron gran conocimiento de jmuchaá yerbas y 
- ■ • ■■ ^4- ■ ,. , ^'^- ■ ■ 

( 12 ) Datura Atboreai Lina. Spec. Plantar, pag. 179. 



8e. 

«enos con que hzcen áiños y curactntieT pasmosas ; pero la ma- 
ma de atribuirlo todo á virtud sobrenatural les hace mesciar mií 
ensalmos, y supersticione-?. El modo mas autGímdo de curar es 
colocarse- dos hamacas próximas, ó en> la vivienda, & en- el eampot 
en Ja una está tendido el eaferrao, y en la otra el Agorero. Em- 
pieza este á mecerse jmito. con* el otro, y comienza coii uni canto 
eniaheteá llamar Á. Us aves., los qua:dsú pedos y las plantas par» 
qu« den' ia salud al paciente, y de quando en quando se sienta» 
Hace mil morisq;ueta& sobre la. cara del. enfermo,, ¡& aplica sus pol- 
vos y yerbas, ó- chupa la-í partes picadas: sí la enfermedad se 
va, incrementando, junta el Agorera mucha gente del Pueblo, y 
entonando una cancronfcilla di'rigfda ai ai'ma d^el enfermo con este 
estribillo «o te vayar, no te vayas^ lo repite á menudo, y correspon- 
dido' por el' Pueblo se forma una terrible algazara que crece á pro- 
porción que- el enfermo desfallece á fin- de que pueda oirios. Quanda 
fio valen todos Tos ensalmos,, y la muerte se- acelera,, salta el Mo- 
lían de la hamaca, y procura salvarse aligerando los pies d'é la mul- 
titucf de troncos y terrones que llueven sobre él. Sucesivamen- 
te se agolpan todos lo* de la Nación drvidid<í5 en trozos, y cada 
vno, SI el que fallece es un guerrero,, se le llega y le dice r adon- ' 
de te vas¿Pbrquéno3 dexa?? é Con guien iremos á los Aucas (e«e- 
mrgor) ? Y le refieren las hazañas y matanzas que hizo, y los deleyte* 
^ue dexa. Esto- se practica en diversos tonos: unos- levantan la voz» 
otros la basan, y el pobre enfermo debe sopo>rtar con serenidaií 
«emejantes importunidades hasta que asomándose los primeros in- 
dicios de que va á espirar, carga sobre él una multitud de mu- 
geres, de las quales unas le cierran la boca y los ojojf de pot 
fuerzar, otras lo envuelven y echan sobre éi quanto topan, hacién- 
dolo espirar antes de tiempo^ otras ffnalmente corren á apagar li 
candela y disipar el hunvoí no sea que no vienda el alma el agujer» 
por donde debe salir, quede enredada en las tixeras del techoy y 
para que lo exécute con ligereza, y no vuelva mas á aquelh choza ro» 
deán sus entradas con inmundicias á fin de que su hedor la destierre^ 
Sobre el destino de esta hay varias opiniones r creen uno» 
que va al otro m^ndbá vivir como en este, aunque con mas des- 
canso; Uno- de los primeros Misioneros de los Maymr pregunta 
á un viejo moribundo si queria ir á la otra vida : respondió al 
punto que ú -y porqxíe sus parientes lo estaban esperando allá coa 
plátanos y yucas cocidas. Figurándolo todo materialmente, juzgan ea 
conseqúencia haber sus bayles y borracheras, guerras y paseos. Los 
tfu-enos son los asa^tos^ el estrépito de las exhalaciones los enemigos de»* 
íabesados que luego se convierten «a fieras, U vía láctea el bos- 



I 



ww' 



«3. 



^%8e ¿e divrctáftnes* A\ perrero se le Imre allí «n «spJ^ridido r«- 
fCibiraiemo: así al morir acostumbran ponerle una hacha de cobre, 
é «na flecha, .para que entre victorioso. Otros viven persuadidos 
de ia .tra^imigracjon no ^ solo á otrxss cuerpos humanos, sino también 
á Jos^ brutos. Los Caciques^ gue-rreros, y Kiugeres fieles pasan Mem- 
ore á los animales mas apreciables, aun mono , á un tigre , á na 
paugíí y como acierteii á iinfeiir .que el alma de su Padre, ó Ca- 
cique entró en este m©no tabón , ó el otro barbudo, le hacen mi! 
genuflexiones , y veneran como si Fuera un Patriarca. No lo pa- 
saría mejor Quinto Enio quajido estuvo en el pavo ( 13 ), ni lo» 
Brácmanes que se tienen por dichosos ú mueren viendo el estan- 
tmo de una vaca ó un caballo, y tjrandole de lácela (14) á fin 
de que lo abra para que su espíritu pueda introducirse con facilidad 
por aquella puerta .^.ue llamaremos del corral. Aunque á imita- 
ción de los antiguo.? griegos y latinos juzgan que algunas áni- 
mas vokegean por el ayre, ó en el fondo de los rios (15), y 
aun en la otra vida por cienos delitos, ó hasta que encuentran 
•en quiejí acomodarle; pero ^generalmente j^ara ellos no hay pe- 
cados^ ni infifcxno. A un Jesiiita que reprendía aun viejo ios pri- 
meros, y persuadía la ^^iisiencia del segundo. Le respondió este 
,,rn touo muy serio.- miente.% no hüj nada de eso; mis pecados son 
.muy buenos, yo me hallo con elios^ y no iré, ni quiero ir á quemarme. 
Convirtiéndonos del a.l,ma al cuerpo , luego que el mo- 
fibundo es sufocado co-n la tapadura de boca, narices &c. y eo- 
vueltoen sus manías, se Ikga el Indio, ó India de mas circunspección, 
io levanta entre los brazos del modo .que puede, y í!a un gentil 
grito al que hace eco el IJlaoío descoín pasado d« los parientes jn- 
nted-.atos, y d« mil viejas plañideras congregadas para el caso. To^ 
do el tiempo del aullido catán jen un afán continuo, subiendo la 
espalda de la mano á enjugar las lágrima.s , y baxándola á se- 
carla ^contra ej ,«uelo. De semejante alternativa resulta que pojr 
.pestañas y .cejas se les forma ua cerco de tierri^ ^ue las pan* 
mostn^osas,y no ¿e limpian basta concluido el luto. Estos prime- 
aros clamores teimiaao .con unas biiejias jarras de m^^ato ( 16) 



pa> 



Í ■ • ' I -i. I ' 1 1 1 1 .«. 1 . . 1 I . I . I . L ' M ... I -— — 

I S ) Cvr juhet hoc Mnmi, ^ostf^aam destertuit es se 
masomdes Quiruuf, pauone ex Pythíigoreo, Pers. Sai. 6. 
f 14} Meours des Sayvages t. i. pag, 410. 
\ I í ) ... Al(ae panduvtur inams 
sutj)ensg,e ad ventos : _alijs sub gurgite vaitp 
infectan eluhur scelus.. Virgil. JRn. L, 6, v. 733, 
U»j vé>5$ el Mercurio J'eruano t. 3,. pag. 140, 




^4* ' j' m: 

para' que ministre líquido al llanto, y líacienJó un grande ésMf- 

pito en los ajuares del difunto, unos quiebran las ollas, oíroslos 
cántaros, otros queman las cusmas para que se vaya olvidando su 
memoria. Guando el difunto es un Cacique, ó un fuerte guerrero 
se le hacen las exequias á lo Romano (17): duran muchos días 
llorando á coros todo el Pueblo por un buen rato al alba, al me- 
dio dia, al anochecer, y á media noche. Al llegarse la hora, em- 
'pieza la desgraciada música por la casa de su muger y parien- 
tes, entonando al son de sus instrumentos sus hazañas; y conte$- 
ta todo el vecindario desde sus casas , unos cantando como p,^- 
^aros, otros bramando como tigres , los mas gruñendo como el mo- 
no, ó graznando como los loros, y siempre cesan con el masato, y 
destrozo de lo que ha quedado del finado, siendo el incendio de 
iu rancho el que concluye los bienes y ceremonias. Entre algu- 
'íios Indios los inmediatos suelen cortarse el cabello en señal ^e 
r^emiraiento como los Mohabitas, y otras Naciones ( 18 ). 

- ■ En el propio dia del fallecimiento meten el cadáver con 

sus insignias en una tinaja, u olla pintada que tienen enterrada 
én uno de los ángulos del quarto, la cubren con una tapadera 
de barro, y echan tierra hasta el nivel del pavimento , y termi- 
nadas las exequias, no se vuelven á acordar ni de su nombre. Los 
floamaynas los exhuman quando consideran se habrán consumido 
^s carnes, limpian los huesos, forman su esqueleto, y lo colocan 
:én un ataúd de barro, adornado con varios retratos de la muei>- 
ée, como las tablas de los Egipcios ( 19 ) ? Y conducen consigo, 
-aunque no para imitar, á aquellos insignes voluptuosos que en 
-los festines mas esplendidos sacaban un esqueleto , en que vien^ 
dó aibuxado su triste fin se esforzasen á gozar, antes que llegase , 
Isuantos inmundos placeres ofrecen las pasiones humanas ( 20 ) ; 
'sino para repetir su memoria, pasado cierto tiempo que parece sjt 
'^e un año, soterrarlo segunda vez, y olvidarlo para siempre. ^A 
Wspeto y caridad pata con las cenizas de los difuntos, no es un 



( 17 ) Honoratorum virorum laudes endo condone memorantor, eas- 
eue noéniae ad tiiricinem prorequantor. Lex 1 2. Tabul. ^ " 

( 18 ) Moah ululavit: /« cunctis cafitibus ejur calviuum Isau C 
£5. V. 2. Reguíos quosiam har-bam. . . uxotum capta rasisseadin» 
dkium maximi luctus. Suet. ¡n Calig. c. 5. ;, 

■"1 19 ) Nekrm xylina Herodot. Euterpe. cap. ®?. ^ _ ■' 

X 20 ) Heu, heu, nos miseros quam totus homunoto mi estl • 

' Sic erimus cunctr, postquam nos auferet Orcu.u 

■§í^ vivamUf Anm H^ct €sse iene, í>etxon. «atyr, 



llas.ga.os, que aechen a '<». «"^^J.^^f ,¿"'"„ ) = T'^g"?'»* 

jos vivos á la voracidad de los perros y increíble d 

4,io de los Hircanios: ^"^hurnamdaa que reputa p^^^^ 
labio Marques de «ant Aubiri 024). Wo lo Cocamas, f, 

sentir ía que refiere el P^^'-^^'^^ueroa ( ^5 ^^ ^^^.^ ^ 

otros bárbaros del mismo P^^; '^^^^^f la. vida, ó se le da. 
.liberan sus Padres sobre si '^^^¡fj''^^^^^^ q^ieA los llore; ve*. 
,a la muerte para no cargarse d^ e los, "^'l^^'J ^,3 es , á m 
tificándose la segunda, •«sepultándolo^ ^quiera otro se acerque « 
,er que uno de los FOgenuor 3 « ^ua^quie ^^^^^^^ ^^^^^^ 

levantarlos. En ^^^^ '^^^^^^'^Z^^^^^^ el instante di- 

«los creer, que una madre ^«"^^"f^/^^i^^,^.? 5 Quando lofi tiei- 

^nos gemidos del intante P<^"en e nadarlos por sí .mi-smas 

,^ue Is capaz el cora.on ^-^^^^^¡^'¿'X^ ^^eputarán tan infelices 
de sus entrañas á las de ^'^''1'^^^^^^^^^^^ adelantándoles el térmi- 
los días del hombre, que juzguen ^'^.^^^^^^^^^ ,an cruel. Tienen 

>,o de sus desgracias, pero no lo harían d^^^^^^ . ^^^ 

.venenos. Es cierto que los Cartagmeses sacn^^^^^^^^ ^^^.^^ 

falsos Númenes (.6), y ^^J^^'^^^^^.X^^^^^^ ^«'^^ '^ 

ií la inclemencia, y la ^"'f "^. ' ^"" %^^seunte. Pero los IndiQfl 
efectiva, si no los socorre la P^^^^'^ .^f ,^^^,'^3"Tueblos. Viven des- 
„o tienen el fanatismo "i ind.gennas de ^^^J"^^ ^^. .h,i^ 
mdos, no hay mano que los oprima, ni Dioses q j ^^^ 



( 2i )^€oy:poru post dedes senos, qui credtdit annos 

V\ Pat: F.i:isc?Ft:éroa aeTelf^,.ida Co.pafiia.3e 






«6. 

*)rman «1 ma«to -., ,-,„■ «'"''"P'i «•« h. yuca de que 
prueban el aglT ' ¡e 2'°, "T""" ^ ''^''¡''*- í^«> «^ 
^ pone de ™y',B^U Sudad P ^ «'-"ti-ud d. ciénaga, 

«n retazo del Lq¿e co„ t .i ^"^ ''*''''■''" '» í^"ca. rosTa 

Paciencia <,8). Xa/ Ja tr; 't ^if* Jabeada, op„ U 
espadas de palo rcmue.en i, ,■ ' ^ ^^^^ ""^^ especies de 

dan va.nbien el ^iJZ^"^ *^^^ .concluido el iaboreo. c4- 
yor p«« del material „u'. ^'I '^"'''"?' '=' '"™='"'' 1^ ■"»• 

0'a.utaa„«rVe°Te'le?/,::'^'"^" *" '^ ««acotara r 
es la «ay-a. ¡a ¿sea vt ^*^«'"^, I"* W «ioi,c« ese„icÍ9 

ranas, cijinena. f , „ T -T '" *'*'"''"^"'» Janeas, ma, 

palos duiSlT^': Vmpln'zof aL?V ^""' ' *^'=''" '"^'^ 'i* 
tivos «cades ¿l\ZT^r:¡^lV% ^T"" ™° '"""'°' "- 
«tbaíana, y aechas^ n. '/*'*- '^"',''"Í P^"""' «Sí» á« I" 
y lo. dardo^ Trrtórjr.. ^-^««P^dos de las ,ÚUii„,s . 

íuiar, a.i,aj feroz Lo). Lo .¿ultai *"'" °"" ""''=*■ 
V^"";' A^^ la^iiltan, y .espet-aa cora seré,- 

«> » iii L Mt . -ij ,1 ^ , ,^. ,^ . ijidad . j 

iHed?éL';ír^f''''.^'^*'^''^^'-^"y* ^^^'^^^«^ ¿* Chantar, sp^ 
,fc.íÍ iu' r^ ''"•^•' ^^^^^ ^ 5^« ftstiyidadei corrida* de fa' 



??7- 
•icJad- les acometa, em k persuasión de set tan: violento eí 
veneno, que a-1 primer golpe de esas saetas- ma« terril>le& que. 
las de Hércules teñidas en ía sangre de la hydra de Lerna, 
queda muerto el quadnápedo mas fuerte (31 ). Tienen igtiaV dcs- 
tr.e7a en Ja pesca ,■ hiriendo con fiechas las cabeza-s^ da los 
grandes pe:ies Juego- que los deícubr^sn , y valiéndose da garlitoa 
y anzuelos de Imeso para^ los- menores. En el MerctiriQ' 7;. des- 
cribimos s\x!& canoas. I)e$de la edad de cinco años se acostum- 
bran á regirlas hombres y mivgeres ,■ así sen- fu*rfisim&s,- y mojy 
hábiles- en^ su maniobra. Bogan- parados , colocándose «1 uno 
de ellos en lái popa con un remo , para hacer oficio de ti— ^ 
monel ,. y otro en' la proa- , jpará ir descubriendo los escolios 
^iue suelen formar los árboles corpulentos que arrastran los rioj^ 
Péro' la pasiort' dominante, el objeto de sus fiestas, de 
*us placeres , y da su mayor felicidad es la guerra. Para em-» 
prenderla^ se hace congreso general de toda la Nación , pre- 
sidido ó por el Cacique, ó por q.uian áob^ comandar las Hues- 
tes. Se encienden las pipas dó tabaco ,. corren Ibs jarros de 
inasaío ,. y .quando' ya el' Dios Baco ha. comenzado á posesio- 
narse ds sus sentidos y potencias , se delibera sobre este im- 
portante asunto,, y la Nación- que debe ser el objeto de aua 
iras. Las eausas^ son , ó el querer robarlas ,= ó porque lo» 
tiene oferídidos , ó por que han sido injuriados de otros Pue— , 
blos- de quienes no- pueden vengarse. Resuelta ía expedición, en- 
comiendan al- Mohán' ciertos ayunos- que debeni praéíicarse coa 
todo rigor. Con est'e designio se retira del comercio humano^ 
y se mete en una choza íoÜtaria dedonde suele salir medio 
muertoi Él responde poreléxíiode la- campaña. Si¡ es próspero^ 
se le tributan mil elogios y Ib mejor del- despojo ,■ y si ad- 
verso ,. otras tíintas- maldiciones y garrotazos. Él dia en qua 
deben marchar se adornan de todos los ajuares y armas ofen- 
sivas que Hemos- referido , llevando' por defensivas rodelas fe* 
Xidas de cana, y forradas con pieles de animales, y se unc- 
ían d'e axí: los' ojos- á fiii do tener la vista perspica-z, y des- 
cubrir, al enemigo. Luego se ordenan en coluna: el General 



i&s 



f 3-1 ): Es dignó d'e rtotiarse', que estos indios nunca emplean ar- 
tfias emponzoñadas en sus combates: ¿y que nosotros que inventa» 
Dios mil artificios destructores del generó humano, y forzamos al 
hierro^ y al futgO á qUe sirvan coniia sus dt?st!nos ios. llatneiiios 
I^árbai03?' 



'!f1¡l 



lét hace un razonamiento exhoftíndoloi á-' que' teBí^áfi cfcíísfáíi-ií 
cía y valor, y de quando en quando sacude algunos chico-' 
tóizós-pór las piernas á los que repara amilanados, ó máí si-- 
ttlados. Dispuestos de esta' suerte parten al eríemí-go.' '■'?* 

Como todas estas piraterías- son freqüenteis y répén^ ' 
tinas; los Pueblos que habitan, son otras tantas fortificaciones' 
prontas á la defensa. Fórm'anse dé unos grandes ca.sérortes coa*- 
dos puertas de comunicación, una á' la Mantaña fragosa:, y' 
otra al terferio raso. El todo representa una media luna vuelr 
íá* la convexidad al bosque.- De este modo, mientras- son acb- 
Iñfetidd* por la u'na puerta', y los unos reprimtn el ímpetu:'' 
áél enemigo, Jos otros ganan por la" otra al bosque, y divH 
díéhdóse eh dos alas , sostienen con ventajas la- defensra-' del* 
Pueblo.' Qon el- ptópio fin ' el centro de Ja medialuna está 
seftibrado de agujeros profiindós , ó dá puas de palo' y pie-' 
dras durísimas , cubiertas de tierra, y hojas dé palma, que| 
atravesando dé una pa^te á otra lofe' pies- dé los incautos les* 
fftiposibilitan gvanzár c6.ti' celeridad." A cierta distancia tienen* 
sostenidos eh los árboles aígünds tambores hechos de troncos hue-"^ 
cbs; qué ' afiaijzados levemente ehef suelo, al pasar el ene-' 
lélgQ ■ hace saltar la cuerda, sé precipitan , causan estrépito , y- 
áVísan del peligro? petó c ó nao todos son ' dé una misma feria,' 
.Clítfendeh y burlan seirieja ates estratagemas. 

I/Uégó qué los Invasores ee consideran próximos á lás'pobti-' 
iiíóhes queC han dé asaltar,' s^ detíeften y' disponen en coluna; ÉV 
Oeáeral les hace segundo razonamiento, é inflama sus pechos. Ellos 
entonces sé ajustan bien Ips llautós', collares, y brazaletes , pre- 
Vréñeft las armas, y s0' enfurecen "¿intís coíitVa otros, queriendo ha- 
cerse formidables.' Desde allí echan sus batidores que vayan re-"" 
ftfstrando el terreno' y 'los irbples, y descubriendo la senda poí 
Üón^e debéfi partir con seguridad. Encontrada caminan con sünio' 
Síléííc'io, y sé arrpjaii 'con terrible aigjzara sObre las cacerías, 
pégáíjdole's fuego, quebrando y degollarido á quantos tapan, excep- 
tó lois nífí¿>$ qu9 coiiduceft cautivos. Después de haberse sacia- 
do -éu derramar sangra huíi)aíia, y róbajr qüánto pueden, prindipa!- 
itnenté las cabezas de ¡os que han muerto , regresan yictoriosos á 
iSüs' Pueblos. JLos invadidos, unas vec^s suelen ponerse en defen- 
sa , pero ordinariatBeme vence el que acomete; lo mas común es 
huir al bosque donde sé convocan para salir al atajo á los pri- 
íriáros, y suelen tener taj) buen éxito, que no dexan uno que lle- 
vé la noticia á su tierra, Pero .sea este próspero, ó adverso aca4 
iJán d&'dgsifíuk' al"Puebio qué.'ssaít»'^! .eá0nigo,'y s^ in'udañ 4 



8^. 

Si aquel ha triunfado en todos los lances déla guerra, ade- 
lantan un mensagero que anuncie á la Nación de sus victorias. 
AI punto que estas se avisan, se congregan todos los que haa 
quedado , en especial las mugeres , y salen al encuentro dán- 
doles mil parabienes y elogios, según el número de cabezas^ 
.que cada uno trae consigo, reprehendiendo y mofándose del que 
viene sin ellas, lo que enardece tanto el corazón de aquellos 
bárbaros , que morirán antes , que entrar en su casa , sin la 
cabeza de un Auca, á otra insigne señal de su esfuerzo. No 
.han estudiado seguramente el corazón del Indio , los que es- 
criben , que no se pica de honor , y que no tiene idea de él. 
Los Itucalis á proporción que van descabezando enemigos, van 
dividiéndose el pellejo que cubre el filo de la nariz , y for- 
mándose unos berrugones con hollejuelitos de palma , que intro- 
ducen en la división, y creciendo muchas veces el número des- 
de la entreceja hasta lar punta de la nariz , se les forma un 
caballete que los desfigura en extremo. Lo primero que exe- 
cutan con las cabezas que han conducido, es cocerlas, y sa- 
carles el pellejo entero del sazco y la cara , lo embuten de 
P^j* j y lo secan al humo, formando una mascarilla. Los dien- 
tes los extraen para sus collares , y las calaveras las cuel- 
gan en sus techos en señal de trofeo. 

Celebran á este con mucho aparato en casa del Ca- 
pitán , ó Cacique, señalando un dia determinado para el qual 
se previenen hileras de tinajones de másalo, y un gran sa- 
jón con diversos asientos , según la calidad de los concurren- 
tes. Llegado el dia emplazado se junta todo el Pueblo , atavián- 
dose con mil ridiculas invenciones. 

Los guerreros procuran siempre llevar agarradas por los 
cabellos las mascarillas que arriba diximos. Reunidos en la puer- 
ta de la casa del convite previenen sus armas , y figuran que 
van á entrar por asalto, vuelven para atrás como si fueran re- 
chazados, y á la tercera acometida entran de tropel , se for- 
man en círculo , empieza el bayle y el canto, cuyo principal 
asunto es injuriar las mascarillas , reprehendiéndoles su cobardía , 
el no haber ayunado, ni untadose axí en los ojos, y elogiar el 
esfuerzo de ios que las vencieron. La danza se termina bebien- 
do masato, y en esta alternativa de baylar , cantar y beber du- 
ran sin descansar dias y noches, hasta que se consumen las ti- 
najas. Coa bastante donayre, dice el Padre Figueroa , que no 

sa- 



^1 Imi' ) 



sabe como tienen ^alieza para tantí> tuiáo, garganta para tan- 
to gritó, y diente p^ra tanta tinaja. 

-'• - Concluidas estas se levantan todos, se forman en d(M 

alas, Una enfrente de otra, comienzan á danzar, se embisten. Se 
tkan de los cabellos, se apuñetean, y se van á sus casas. Se- 
ftiejantes á los Coribantes, Sacerdotes de Cibeles, que en los sacri- 
íficios á esta diosa baylaban blandiendo las cabezas , y luego se 
topetaban , como si fueran carneros. 

' Los cautivos que conducen nuestros bárbaros son tra» 

tiados con suma humanidad , como si fueran sus hermanos: ca* 
4ídad que observan entre sí mismos pidiéndose perdón quando 
'se han ofendido, é igualmente con todos sus huespedes , á quié- 
nes saludan besándose las puntas de los dedos, pasándolos de 
'2illí á la barba, y extendiendo luego la mano á usanza nuestra» 








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-r;^ hh ^?"íH-?*! P^ ? ' Í 



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Fol. 5tí> 

_., I^MÜtp-.x.: 



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S^4S^-y M^-i ^Sahrev^^^V ^-^Uan .del ^r. 

M ITY Stores. Rtíosr -rdoy -á^í*^^. ílas <lebi#« ^B^^ 'P^ ^•' 

dos^tio . PaTa Llaxecimie^to de est. me ha ,par.Qido .-^^"^^^^í 
vL vLrias noticias intecesante, , 51*1^ si merecen .w -^íobacaoj i 

d« m^. ...i no.^ cí.. ob^o.^ -;^^ ^^, ^ •:, 



Gm^rdim de Oco^» 



MOZáSfE Xuá .SWmBAD^ 



dre Fray Manuel Sobrevela «n le«aiít&x.>«i: líaí* j^ AiA^m»- 




99Í-: ^U>% 

^Sáiis^,^^^'^^ ^^í^> q^^nto honor recibe el Perú co«^. 
í^ar' y í fb'ar eL ..I ^^"^^»^°V ^"^ ^^P^^^ emprender, perfección 
^iiropa. Y ¿n'^w^!;^^^^ obras qué parecia reservado á 1*. 

tt&J'^-iA aunque (como hemos dicho en otra parte ) va en Oui 

iniento la LlreÍbn Lh! ^ -^^''^^"''"^^ P^^^ ^« esclareci4 

Padre. kl¿T forZ, n J m"°''T '^^"^^^i'Ja^ P^^ el enunciado^ 
t^^es f^^^,^^ TT^ ^^ '^^^' 1»^ expediciones espiri- 
íue hasta aoo^hf ^^^ Andes , el que reunido á los Mer^rio^ 

re"aí a »„/^n ^""^^^ ^''"'^ ^ publicado sobre el prepio asunto 
SlS'"^ í^'^í^^ pero e.ácta historia original en^od^5a^ 

• --.'ib 



!Íi 




II lof «r^™^^/ I^^TERESANTES-DE LAS ENTRADAS^ 

Tcíft 'L?r /'f' cada uno de los Partidos confinan «¿'I 

«..o?" del ¿1 i "^ ^«^«j A-des para mayor esclarecimiento" 't 

^^ del Mapa que se da á luz sobre el curso de los '> nft 

^X- motivó prindipkl' que tuve para conde.^cender en la ímnr. ' 

efpf^r?ue"'°''r^^"^" '^ primero que s"h?g:bdo';rí 
ei í^eruj, fue para demostrar sensiblemente á cada imt ^1 - 

Subditos los caminos por donde debea di'i'irse ? L P^m / 

as Misiones existentes en las Montanas T e te Y^yn^oVí 

los de innumerables Naciones bárbaras , en cuya con veSoV L ■ 

l^^^'^^\-^;^^^os,redecesore. su abrasado zelo' coa inm ni fa"- 

U Real t^Sir- '"' ''"'"^°' ^ P^^P^^" ^^ ^^^' en descargo de 
xa Keal (ronciencia , y eterno reconocimiento á nuestro Católico 

p*- . .^^ __^ ._ ...... Mo- 

,»S\l ^^""^^ ^^ ^^"^ '^37 hasta el presente son 54 "l^slleligiesoí' 
S^ch crrV". '"' ''°'^"'" ^^^ Perú á mancipe loa inS!' 



t\ 



Üoiíarcá ^ue á este fin nos concíuxo de España, «y nos Jnaríti€* 
ae don mano liberal á sus expensas. . ^ 

5,. Los mismos caminos podrán, tambief? servir de guia í 

^«;n3P"4orea : del- Perú que quieran; penetrar aquelJas ,y,a5taíi 
Regiones, par^ enriquecerse con las preciosas producciones de qu^ 
abundan (a), pues sus inmensas y feraces llanuras, están pobía^ 
^as de árboles útiles y yerbas medicinales: la multitud de aní- 
Jiaales así terrestres como volátiles es infinita : los rios están lle- 
cos de innumerable variedad de peces , y en sus orillas lavan y 
recogen los gentiles el. .oro y la., plata, de cuyos preciosos me- 
tales fabrican brazaletes , medias Iuna«, chapas y vhfinfis c©p apa 
}^ adornan ( -i). . - ,„,í ., ' ' :' ' ^ T 

fara que el Mapa saliese con menos yerros de los qu« 
se han advertido en los que se han impreso en varias partes dé 
Europa , no satisfecho con las observaciones de las entradas que 
tengo hechas á las Montañas por casi todas las fronteras del Pe- 
rji, he examinado cuidadosamente los Derroteros y J?lanes-qu« 
desde el año de 6¡i han formado los Religiosos de iri orden, y 
je conservan en el archivo de mi Colegio -, y en quanto á la cot 
locación de los sitios á que no he llegado en mis viages por U 
parte del N. he seguido á los SS. Condamine y Anville, cuya 
fxactitud (fs generalmente aprobada de todos. , ' ^ 

^v\:...- Tal vez parecerá á algunos exorbitante, el^nómero ¿¿ 
^J«as y jornadas que aquí señalo en varios caminos y rios, aten- 
dida la proporción que regularmente se observa en las 'distanciaos 
de tierra con la que demuestra la escala del Mapa por elevación ; 
pero no lo es en realidad, pues son tan grandes los rodeos que 
ocasionan frpqüentemente las subidas y baxadas de altísimos cer^ 
^95.» y- % giros de los rios que se encuentran á cada paso, que 
#n un día no. se, adelantan dos leguas en linea recta aunque 
jse caminen , ó se naveguen mas de seis, como lo tengo experimen- 
.taao. También me ha ensenado la experiencia que es menos trabajoso 
y peligroso navegar diez leguas por los rios, que una por aquello» 
.enmaranados bo,<?ques y malezas. Desde qualquiera parte que se en- 
.|re a la Montaña, es preciso montar la cordillera oriental ó- de 
.los Andes^ i la qual miió Dios tan empinada y escarpada por 
la parte del oriente, que parece quiso impedir á los moradores 



( 2 ) PSercurio ,59, tom, 2. pag. 226, 
(3 5 Tena: Misión. íib. i. pag. 100. 




raice feaxar á ellas por algunas^ Q\iebradás de caminos- agtios 'f 
pélí^wáoá* á '^t&^s cí^S'ií^pre^ipiVfcíSj-dtrruÁ^aderos y Gifena^as- qife 

*lc«&ea»"é"t*í4í>^Mr'é^l' '^i3*dMr' dí^ísü* áfgi^íss á? ¡bs fáifabsos IMá^éfi* 
j^ y : íKr¿¿^&' " Es^si^ oíSstólcf-iifeS' fóéren» sin? d"ud^ la? cáaisa' • piiiiti*» 
jte!' dr hafepéfee nia 1 agrade' casii itód'as la? expedicibnes^ díer.Mjmafíaéi 
asi ea< er? tiempo- dfe los Pncas , como: en el* de' los- Espfañolesf, j^ 
«fe- que en- los- primeros rotí^ afíós- dé; la» cooqiuisPff rvo-- hufciese en>* 
f«adó- KeligiéSo'í aí'ftínoi ■ á- laj 'éonveísiorv^ dé los^ infírtitos^ MrbaíDW 
iltie* 1* ha4kaíí''i( 4 )¿' Sin* entísfeí^x»^ feff>->^rwros©s tiijí>s- dfe rm:- P, 
San= Francisco' dlespues- dieí bafcer cGgidb' á* miín«*- lienaíí M Copio* 
SÉB miés'" dfe- iníifelfeg que- Ifes* ófreí'tópon las Costasi las Sierras, y. lo5 
^aüésj páncipiaron- á vencer^ esrás^ difíéultadfes fácil itandb- eiü efaffii 
ftfgr: varias* entradas- y; cafliinos- de^ que voy á: dkr una- bKví«r* 
Irta^ ñ?>ticiar,-«ís'ervaíid(>'raí mas- individiuaí- y extens» parffqiiandbtsaí^ 
gtííi áf lít*^ iai \dtíra? qiíé- 'estoy tT«fea^á*miíe>> g©ti- el* tótuHo- d^- íiiz «/»«• 
íSjMdí de: íar Wbnt^a^^ cm^iriant'és' ccfv el' Verú , que mafíifiestif iif:^- 
j»^/W' pfdípvfvr ^ ' adk)ériót^ dk' IWr primipáies- enfradits- dhdk' rl- 
m^n^yadh- Pea €hn^ui-sPav Mht' mnmnercáiieí Ñacibne'r d^ húrBaror^ue 
ihw<- í?7ütt¿ff- y vinsTV em' aquel' nuevo' mimáor sus castumlirss y' ritffti 
Uff medíffP mas oportitn&T pa^w reditcivibs al gremio de' la TgDtsiüt^^ 
9i IW éBt^énd^ d^' Mitestr»' Soh^ano'i> f ^hal mente' las preciosas pro» 
éñtírvione-sy Urorof^ ik: tc^f? Keynof mirñal^, 'úsgmV.yminnral' ^'^ 

z'WtMimm^ h LPt myn^m-n. besde* e^ 

FíW'Éídb' dft Hiuánujeat- 

^ R«y Felípcí ÉirjrJttidb^ fiíjb' dV !á' Sknra' PVovintiá; cite- Idr i^ 
%ó'swlesí dfe- Limar ,, feé' eÜ primero ( 5')' Q^c en* eP afícr' i tf jri; ^rr# 
W^' ébn' a%«fti«s c&nYpáñereS' pot* laf Quebrada^ dé Clltitclra'O' á^ 1^' 
iKbnt*fías= db^ Hwáttuco- con' eE g^lbrioso' fin* db- convertir las ííátit»» 
líes de los gentiles Pim^tagíímy Chu-seotyTaHnna.yvSy Tthganrstr f 
^arap^ehos q'ue- v^ivian extendidcfs (' <5 ) por e\ E. diesde los- ctJii- 
^es de Gffiyichm- y PJ//íro ñast^ lia;, batrdií o|Su€sta dfel* rio de Hif- 
lítíccfr:: bor élí N. fiástít Eaar rifis^rás-^sL tib'Tttííbrajyo*, y por el^0S, 



»0 



( 4 y Amiflrr eompr. Hiír. paf , 4:. 

f f) Cordova: Coroni Fraiticisc;- ifck Pera; libv f ^ p«g> Hí» 

^6^ Tena; Lib. I. pag. ^Tí*- 



* ÁCdV r6H* l« PM'r«Fáy Ignacio "3* '.''f'^r. I*'* 

^r^wS^S <;¿* .S- y ¿ aJ ,6 n,„. alm.v y; vi™nr e^ 

^ 7f*' *'^?¿Í|'¿;,v » dkigi6 d- l^Ure Fray Alón» €^ 

^ueTo yb?r¿1 do. ?ú.b,«s,* d«.ray..on ^s .V W ,™- 
ftndo crudirehte I» vida' * tódws- IdS Rel.g.osos. Esta latal tfes* 
2.^tí« no ertibiS- eP fervoroso íHi. drl' I*-ad« Fray torenzo T.- 

^d&bV* ¡«er-narbo. atíb' dé. 6.- hás.a la «W*; Nac,o«^d. I^ 
C.íí.ífrf-( irV V eii> bréíe convittieron iiías de J. mil- alma» qa« 
í:S« í'dol Pueblo., <J»e ta.mbieh. ,ab*i«ú.ro« poco u.-nj,. 



^T'^éyrt'^ 



^j- tiriT-ri'f ';W.. 



■ I «iiV iTir-mrr 



-í |:7 )'€tít'dovaí Lib. IV pag. i^r.' 
ff»> Cordb^aí Lib. r. pag. i^5. 

( ¡ r ) ISá ¿ádln eí cóhbtida Goit el «oiabre: de iJí^ít¿^» m 
ctjya conversien se esta trabájúnU^ «» ei ái^ ' "' 



S-í. 
* cuj.. Mva.ion .e defendieron con ':: d /uet • ^ T ^ ' 

del V. p pX p' „ M ?¿- t'=''a""° . lui^n acompañado 

Pueblo con su íeletk f ,= 7»ñ 1 '™ '^^«5 /="ia formado un 
tf.0 Padre Bfe^tT q'u -2 /„" edió\Tprd: V^*""."""""' *- 
y permaneció «n novedad hl4e° afio dl% " '*°''"«° '*'='^'''''' 
de socorros desamparó la ConmHon c^n «í 1^ ' '".''"' P"'^ f^"* 
confederados ^CMse^s coi "^rT^ I^ífacaJo dexo, que 

tv?ri-^-r;ix.-:if-L^^°vif:r^ 

«paaes y sexos, p^fo tan viciosos que ijymas tenian vkn. ^I > T • 
txaaos : v se acabarnn rJ-. ^o.. ? '^'*'- -'*;.V«-nas teman visos de 'christ 
«e cruel oop pÍ r f ' ^^- '^^^ ^^ ^^ ^^° ^^ 704 con la muer- 

ícente e Pu.bkL ?/r> T"'^"" ''^ ^' ^^^^' 'í"^^^"^^ «"ica. 
*ucMic e* ruebíecito de C^c-^í-ré) con muy pocos indios ( i7\ 

j,>i£,ri 'SíJSrs.:;.. í írg-', ¿ 

las"a et r,V T ?"*' " '"'*'"* ^ ^=' Montaña .or ¿ orlen ¡ 
r^I ^?x-r ^ ' ^ ^^ ^' Pueblo de Pozwza que hoy edste v 
fio d. los Mi5,ioa,ros ,a Ja3 entradas y salUaa á li Monrañ.r; 



( 12 ) Amichr pag. 9, 
( n) Amich: pag. 75, 
U4) Anaich; jpag. 75, 



crja 



¡¿^.a^tsg 



¡^ 



rtia de Carados para eí suítíáó de los Conversores levantó ixn Hos- 
picio con su Iglesia eq el sitio llamado Cb:¡glh, y con el mismo 
Bbjeto se erigió otro coa el nombre de 3Iu^a, y ambos son en el 
día Pueblos de Conversiones. 

/ j j ^/^'^^ ^"* ^"^"^ de 725 hasta el de 55: se hicieron 8 en- 
tradas desde Pozuzo ai embarcadero del Mayro y Pampa del Sa^ 
ínento (15) sin otro fruto ^ue haber descubierto la Nación dé 
Carapackor, y recogido algunos prófugos de ia de los Amales. Año 
de 760 penetraron los Misioneros de Ocopa la Montaña "con in- 
mensos trabajos y peligros desde las Conversiones de Caxamarqui^ 
ila hasta las riberas del Ucayali en donde lograron la conversión 
de los Seuhos o Mamitas; y en el año de 66 habían extendido 
SQ conquista a los Siphof y Combos que reduxeron i 5 Pueblos' 
con ¡os nombres de San Francisco de Mama, Santo Domingo de 
PV.^«., Santa Barbara de Achani , Santa Cruz de Aguaitia , y 
San M.gnel de los Combos. Con el objeto de auxiliar estas con- 
versiones con menos incomodidades y peligros por la vía del May^ 
ro y no Fachitea se hicieron tres expediciones (16) desde PÍ- 
Zttzí a la Pampa del Sacramento en los años de 63 , 6? y 67 
Xa primera fue funesta , pues habiendo navegado por el Pachitel 
hasta los 9 grados de latitud , quitaron los infieles Casibos la vi- 
da al Padre Fray Francisco Francés. En la segunda se llegó has- 
ta ^el mismo sitio, sin otro efecto que haber explorado y demar- 
cado la navegación del Pachltea desde el embarcadero de Ma^^ 
ro situado en los 9 grados y 57 minutos de latitud, hasta el Puer-' 
to desgraciado que fue en donde mataron al Padre Francés. Ert> 
iá tercera pasaron de la confluencia del Pachitea con el Ucavalí^ 

LIV^a"'^"'"'' f ^'"°? P°' ^^ '''''' "^^'^^^ 9"^ 1^5 dieron ioí 
lafieles de que los Stp^bos y otras Naciones se habían sublevado ' 
y muerto a todos los Misioneros, que eran 6 Sacerdotes, 4 Le- 
gos, y 5 Donados. De la especulación hecha en estas expedicio- 
S h/"« q"e<^e orden de este Superior Gobierno se hÍ2o ef 
ano de 83 con el fin de explorar, si desde Pozí^za podría abrir- 
ía""'»''''' ^''í^ i"'"'* ^^ en>barcadero del Mayro; resulta, qué 
fe descln?:;"'" ^ Poz«z. hay 33 leguas que pueden camin'ar!' 
se^ descansadamente en 6 días: de P.z«z. al Mayro se regula- 
ron 16 leguas que podrán avanzarse en tres jornadas: del ecabar- 
-■ cadero 



Os) 



Amich: 
Amich: 



pag. 
Pag. 



86. 
H9, 



IJ3> y íío. 



0%- i" 

jQ^átm ,dél Mcp^^e i la .umoa, ?<?e-;|p«íí>^ fVachiteít y Uenyatl «e> 
.cucáun j7 o yeguas pot' ;i<i5 ..g^aná^á .^i?&s ^gue hace el íio, y 
¿ueden ^nav^egarsé en 5 ¿ias', y .en dos ó ftres , desde la di^* . 
,cha ufíion hasta Mtaiioa. t>e m3.aexa. que .deíi^ ^Huanaco á Ma- . 
-ma liay ,170 leguas^ que se caminarán poc/íierríi ^j' £:n canoas ea 
.ijí,4ia3, luego que ;ics ^del jí^ueblo de fPoiwdo .pongan expedito k 
^íííüía el ca-rninp^^de .Pow^ro' al Míj^j^rs por Ja ,<:ani;idad de 43. 
ps. segu.a ia, contrata formal gyc fJcjecpn .coni^igp ^a .el mes -d^ .. 
Julio -del ¿fi© 4)a5ado ¿le .510, y 4e-a&ca:'bl:ezca la .pobladon for*, 
íj^cada en «I embarcadfrro^ según S. M. tiene^.mandado en re- 
miendas Cédulas, especialmente en las de ios .^a'ños .77, y J9- 

Riendo yo en el año de 87 cerrados , ,é arnposihi litados 
^oBoS 4os'^a^ínos paía M jestauracioa de Jas Misiones de ManoA 
'¿Qr xiaxamc^quiM, ' Mm^ ^ éCufhm>, .p^es ^uncjiíe .pQf €ste . 
wkf [Tip jjodia llegarse *asta ^1 rio de .Haéfmco, -fakaron .;las ca * 
tx^" v' zmoQ^to^ .cJesde .eí afw ,jáe ¿3 ,,en ,qBe se trasla^^on lo» 
Indios 4 I9.S íibetas .del fio eatayrronáds ,en donde se fundo un 
íuefclo con el acmbre de Haya .Qrande % determiné ^^bti.í , y. 
dexé nambeado en el mismo año, un camino desde Huaíiuc» 
al expresado Pueblo nuevo, con la noticia de. que .des^e .^u em- 
itóadexo ^BQ^Ia 4>^íse .^^^ .4Wz jáias .íiasta el Maraíion^toa-' 
aon»¡V aportarse" :en 4 ^ I^^q^ áéí^ca^di, J ^ubirse^^^me-, 
r\o¡, de '20 á Jos Pueblos de Mama, Siguióse ,.con %^ividad U. 
'apertura del di clio camino en Jos 5 .a^"s de mi gobaernp^ y 
^a1?5éndose acabado ccn fe ücidM , queda ^proporcionado .e.1 ^^ra- . 
cííámo terreno de mas <ie 19 leguas de Montana para íeliQi-r 
jdaxi ^de Jos veduos de #ÍMánuco , y m ha, dad? ^pí^^cipio ja U. 
Vestaüracioii -de jas Misi^^ñes de Manoa, segua se jrefiere <;<}Ciá)ie- 
clsjon y claridad ^en los' Mercurios ..q^e tratan J.^1 .^Vi^ J^^: 
"'¿^bamps ' de' ivacer for el ^Hmihg<í. f Ucayalh '. . ^<>r:■i^s^^ x 

IOTRADA$ A LA MONTAÑv^ l'OR LA .PAUÍE 

I". de Tartna> 

.O-'ünítt^e 14 ,aordiHera ie lós Andes ofrece ^t ¿a ^ parte de 
la Provincia de -Tarma dificiles eatninos para rnteíoar ,| ia Mon- 
taka-,.no obstante s^ ' faci^tf^ron dos has.t^ el cerro .dj Ja b^l| 
el primero s;.' franqueó "desde el Puebla de Paucar tambo por el 
de.Huan*ab.amUa-,^-,c-4>.yo -AiPáí»*ito se ,€«ipkabaJi -*€« -diajJ^-**- 
segando se di.igió d^s,de Tarma por 1,1 Q,uebra^ d? Falca ]y . 
Chanchamayo, y por e$« >se -llegaba <al cerro de Ja.^.a^«n «1 



mismo tiempo. AI referido cerro eoiTcarréti de té taii intefí* 
de la Montaña muchos Indios gentiles en busca de sal para stt 
consumo y comercio. La veta de sal corre desóe lá cumbre 
del serró al S O. por espacio cíe más de j leguas , y otra» 
tantas acia el N D. con 30 varas de frente. Es de piedra con 
alguna mezcla de barro coloradoi ^ . 

El primer Religioso Francisco que se avan^ió á k* Mdi*** 
itaña por esta parte, fue Fr. Gerónimo Ximenez (17); el qiasA 
pasó en el año de 635, desde el Pueblo de Huancabamba al di- 
cho cerro , en donde levantó una Capilla con la advocación cf* 
San Francisco de las Salinas* De aqui pasó á Quimirí en don- 
de fundó otro Pueblo con el nombre de San Buenaventura, f 
ansioso de extender la Fe católica entre otras Naciones bárba^ 
ras se embarcó, y baxó por el rio Perene en compañía de 
Fr. Cristoval Larios y 28 españoles, todos los quales murieron 
á manos de los infieles Campar en el año de 657. Sucedi&i- 
ron á estos en la cotiquista del cerro de la Sal, y rio Pé* 
teñe los ya-rones Apostólicos Fr. Josepb de Sama Maria, y Fr>. 
Cristoval Mesa, y trabajaron con tan feliz efefto que el año dé 
40 tenían fundadas 7 Capillas de gentiles Amages y Campat, - 

En el año de 641 , el V. P. Fr, Matias de Ylle»*. 
cas (18), y los Religiosos Legos Fr. Pedro de la Cruz, f 
Fr. Francisco Peña , arrebatados del ardentísimo zelo de la con* 
yersion de las Almas , menospreciando las vidais, y fiados úni- 
camente en la Divina Providencia, se e^mbarcaron en Qmmiífi, f 
después de haber explorado todo el río Perene sigureron su návéi 
gacion. por el Paro , y Ucayali ; y habiendo llegado hasta Cer* 
ca del rio Aguaitia (19) murieron ¿ á manos de lo* crudéJt 
S.t^iha€ ó Calleseeas, 

La voz común dé que e\ cerró de l?i Sal eMs^ Vif^ 
«o de minerales, de oro ,. despernó por estei trémpo la codieíi 
de algunos españoles que gobernados por un Cabo , y acómpatii^ 
dos de dos Relígiósíss' Francescos liegarcm ad drcho cerro (so); 
X aunque los Indios se alteraron con su vista , diísímutáron , f 
los trataron con aparí^acias de amistad y rendimienio; Deseo** 

Y 4 . íoi3 ■ 



(17), CordovA^; Libr 2. pag» i *4r- 

f 18) Cordova : Líb. 2. pag. laf, 

(19) Amich : pag. ;i. •!£ • 

( 20 ) Amich : pag. (5. 






100. 

^os los Españoles ^e internarse mas en la Montaña, sé embarcaron 
con los dos Religiosos, y siguieron su navegación auxiliados de 
JOS gentiles , los quales prosiguiendo en su fingida amistad 
a ios tres días de navegación persuadieron á los Español 
.ies que hiciesen tercios de las armas con el pretesto de 
que se acomodarían mejor para no mojarse ; y habiéndolo con- 
«eguido llegaron a un rem.anso, en el que tenian prevenida una 
emboscarla desde la que mataron á flechazos á los Religiosos 
y lispanoles, á excepción de dos que acertaron á echar mano 
de una pístela, con que hicieron frente á los infieles , los gua- 
les temiendo las bocas de fuego les dexaron el paso franco r 
se ocultaron en los montes. Con esta revolución y otras que 
luego sucedieron , se perdí® por entonces la conversión del 
cerro de la Sal (21). 

Año de 671, ei P. Fr. Alonso Robles, acompañado de 
algunos Sacerdotes y Legos , entró desde Huancahamha al cerro 
de la Sal, y logró fundar un Pueblo (22) que constaba 
de 800 gentiles Ama ge s^ Pacanes. En el año de 73 , aumen- 
to su conquista espiritual con mas de 20^ Indios que juntó eti 
otro Pueblo con el nombre de Santa Rosa de Qw'miri , y ca- 
da día se iban agregando otros infieles Amages -^ pero algu- 
nos particulares, de los mas obligados á mirar por el servicio 
de Dios y del Rey , llevados de un vil ínteres obtuvieron en el ana 
de 674 (23) el dominio y dirección de aquellos infelices con- 
versos con exclusión de los Religiosos : por lo que viéndose los In- 
d-ios sin instrucción, ni dodrina , se volvieron á los montes, y 
a su gentilidad. Trabajóse mucho en los años siguientes p'ara 
restablecer dichas conversiones 5 mas no se consiguió otro fra-- 
to que las crueles muertes que por los años de 694 ( 24 ) die- 
ron los infieles al P. Fr. Juan Valera en Huancahamha [y á 
ios PP. Fr. Francisco Huerta, y Fx. Juan Zavala en el rio 
Qmmiri. 

' Los sangrientos estragos y muertes de tantos Religio- 

sos hicieron tal impresión en los hijos de esta santa Provincia 
de los doce Apóstoles , que nadie se atrevió á emprender nue- 
va conquista, hasta que el Señor que siempre vela sobre su grey 

"" """" •-'■-'- enca- 

tt ■ I . 

' ' ■ ■ I I n 

(21) Amieh: pag. 6. 

(22) Tena: Lib. i. pag. ^t, 
( 23 ) Amich: pag. 33. 
(24) Amich: pag. ya. 



f er, 
cticamlnó por la parte de Tama en el aña <?e.T70^, al' P. 
Fundador de Ocopa Fr. Francisco de San Joseph, que abra- 
sado en el zelo de la salvación de los infieles solicito y ^len-^ 
tó á los varones Apostólicos Fr. Fernando de San Joseph ,, 
Fr. Mateo Brabo , Fr. Honorio Matos, Fr. Cristoval de San Jo- 
seph , y dos Religiosos Legos : y después de haber hecho Mi- 
sión en la Provincia de Tarma , se internó con ellos (25) a 
la Montana, en donde trabajaron con tanta actividad y ^^lo , 



SiZ¿, Eneno, Pichana, y San Tadeo de los Antes. , .^ 

En este mismo año de 730, se descubrió el gran Pajonal,-^ 
llamado así por los muchos Pajonales que cubren los montes 
q.ue lo circulan (26). El dicho Pajonal , es una gran porciocí 
de serranía que desde los rios Em , y Perene se extiende,^ 
J?as de 40 leguas al N. y 30 de occidente a oriente. Por 
la. parte de N Ó. confina con la, Pampa del Sacramento, de^ 
.quien le divide el rio Pachitea ', v^^ la del occidente con los,' 
altísimos cerros que tributan el caudal de muchos arroyos y, 
tíos al gran Paro. Dio principio á la conquista espiritual do 
lios infieles Andes del Pajonal el V. P. Fr. Juan de ia Har- 
ija , internándose desde San ladeo de los Auus , c^ue es por 
4onde los cerros períniten una entrada escabrosa que llamaa^. 
franca; y en el ano de 733» ^^bia conseguido la fundaciori 
de dos Pueblos con los nombres ^ Tam^ia^qw.y Aporoquxaqu:,^. 
U abundancia de mies descubierta en el Pajonal atraxo qua-; 
tro operarios insignes, que fueron los VV. PP. '^,'-r ^^""^1, 
Bajo/Fr. Alonso del Espíritu Santo , Fr. Cristoval Pacheco, 
S' Fr.. Fernando de Jesús, Jos quales en el áfio de 73? ha- 
bían hecho crecer la conversión á j numerosos Pueblos bien ^ 
instruidos, conversos y empadronados. Al socorro ^e^ "^^^ ^^'í" . 
dieron los zelozos obreros Fr. Pedro Domínguez . Fr. Francs- 
co Gazo, y otros que siguiendo con a¿lividad . U '^bo»^ '■■-^^- 
Itian ya 'en el año de 39 diez Pueblos ' ^,«"7,^^% ^^^ "en lor 
cios mil Indios, sin los muchos millares^ '^ ^''^IJ^ÍrZo^^- 
años precedentes habían encarnina4o al .. C:/^l«,.entre párvulos ^ 
adultos bautizados. 



l:^i,tS:j:|: 8Í ,(n) A,.ich. pag. 94, y .m-n.«. 




- 102. . .. , .•..-.,. 

Con tin (kViCes pfOgreíos sígaíerén «ías' eofjversíones , 
y tas del cerro de la Sal, hasta qae en el año de 74a abortó 
el Infierno un monstruo que dominado de ambición y soberbia ^ 
la^ arruinó todas coa estrago dé almas , vidas , haciendas ,• y 
ultr-age de ambas Magesíades. Tal fué el apóstata Jua-n Sa-ntos 
pretenso Inga Ataliualpa , que rebelde á Dios y á su Rey dio 
principio á su funesto alzamiento en el Pueblo del Pajonal lia-* 
inado Quhopmgo , al abrigo de un corto número de conspira- 
dos. Fácilmente s& hubiera apagado este fuego en su origen , 
si^ao se hubieran despreciado los primeros avisos •que dieron los 
Goñversores ; pero con el desprecio de estos se dio tiempo pa- - 
ra- que el rebelde se , reforzase ron el aume^nto de parciales., 'f^ 
fortificase los puestos que inutilizaron los esfuerzos de la tro- 
pa , que por varias partes entró á la Montaña con intento dé- 
aprisionarle. Clamaban los Misioneros al ver que se perdían nnuí 
^Misiones tan floridas, .'iojradas y Cultivadas á costa de *u san- 
gre, sudores y trabajos. El deseo de mantener en la Fe 'á *áai- 
neófitos , no les permitía separarse de sus establecí miemos, es» • 
fqrzándose á mantener sus puestos hasta sacrificar sus vidas ( 28 l;^ 
cp'aio lo hicieron los W. PP. Pr. Domingo Gaicia , y Fr. Jo* 
jejjh Cabanes , quiénes cor» un Donado murieron en el mismo' 
aSo de 42 á manos de los alzados idel cerro de la ^I, ^statí* 
do componiendo los caminos para facilitar el tránsito ^- .Ja# 
ttopas destinadas por esté Superior Gobierno para la pr-i-siori" 
del rebelde. Los PP. Fr. Francisco Otasúa , y Fr. Salvador^ 
pando, no obstante los sangrientos estragos de sus heroja* * 
^^^ (*'9)» "Sé atrevieron á entraí hasta Quifniri , en donde poi 
•spacio de tres meses estuvieron persuadiendo al iel«lde su re^ 
diíccion, hasta que deseftgafíados de su obstinación y perfidia 'SO 
irettrarori después de habéif sufrido indignos tratamientos. CoA'] 
«Ste desengaño cedieron los PP. á la fuerza del rebelde, y de* 
c^ioipararon enteramente :&irs MisiGneSé 

Año de 779, siendo dignísimo Prelado de Ocopa •!' 
jfc Er. Joseph Sánchez , Guardian a'ítual de la Santa Recolec- 
ción de Lima, se proporcionó entrada para la restauración de 
las dichas Misiones del cerro de la Sal. El Colegió tomó de ait 
cuenta la apertura del catíaíiio a -bes'tia desde Falca ú ChmcÍKk»\ 
-- tnayOf 

ji'^2\ Tena : Lib. 3. pag. ^6. 
{ 2p y Tenaí Lib. a. paj. -215. y aa*. Lib* 3* pag» yf. 



■■I 



^m \ fóbrícésc tin Fuerte á expensas del Real erario : guar- 
necióse con tropa para contener las invasiones enemigas, y at 
áió principio á «na población dé fronterizos; pero censiderand|» 
Jos riesgos y peligros de ser intercept^dosi de los gentiles io» 
«ue entraban por el nuevo camino de la Quebrada de Píiictf, 
Hr otras causas que se tuvieron presentes , mandó est« Superioc 
Gobierno en el año de 84 la demolición del Fuerte , y e.l m* 
lirp de la tropa, colonos , y Misioneros. ..ja 

-'li'' Año de 87 se determinó por la misma Superiondaa 

^%e' se abriese un nuevo camino exento de las invasiones de 1q* 
bárbaros por la parte del valle de F/Wf ; cuya dirección y 
apertura se encargó al Señor Gobernador Intendente de Tarma 
Pon- Juan Maria Calvez, quien dirigió á los operarios con ^ 
mas aaivo y distinguido zelo : de suerte que en el año de 83 
liabia logrado ya entrar á muía hasta el referido valle , en doo- 
«o fabricó un Fuerte que guarneció con tropa , y restauró los dq* 
Pueblos de Vucara y Collac , qi*e estaban perdidos desde el al- 
zamiento de Santos Atahualpa. Yo contribuí con víveres y berra*» 
tniema^, y fabriqué Capilla y casa para dos Misioneros qu« 
toy subsisten con el destino de Curas, 

Pero todos nuestros afanes y trabajos servirán de peco 
fí no llegamos á posesionarnos del cerro de la Sal , construyendo ut) 
"Fuerte cerca de la confiuencia del rio Chanchamayo con pJ ^ 
Saranccchaf y otro en el referido cerro segura lo tiene í>rd.e« 
«ado S. M. en su Cédula de 7 de Marzo 4e 751. Este tul 
ütil proyeílo puede irse proporcionando en el dia á poca costa» 
•i», gracias á Dios, no se temen por el camino de Vitfic io» 
fiesgos de sorpresa de gentiles que n-iraron con espejo de att- 
irento los particulares opuestos á la empresa , en la entrada pos 
'h Quebrada de Palca : ya tenemos en dicho valle dos Pue- 
t)los cubiertos con un Fuerte que puede en caso de infasicn , 
4Íer auxiliado prontamente, no sol© de ios moradores del Partido 
• de Tarma , si también ^el de Jauja ^ fvves á este afeito aibrí 
50 en el año de 89 , el camino de comunicación de ^Anf" 
bamba al valle de Vitcc. Solo resta que desde este valle se 
vayan abriendo las cinco leguas de canino que hay hasta los 
tíos Chanchatnayo y Wlaroncccha ^ y que e» su confluencia, que 
es hoy la linea divisoria de chumbos y christianos se fabrique 
por los mismos interesados un Fuerte con los gruesos made- 
íes de que están pobladas sus tiberas. 

£su* 




!l 




•• K Establecido ya el Fuerte y una población de frontay 
rlzoí^ en -el expresado sitio se removerá la tropa á lugar pror 
porcíonatJo en la banda opuesta del rio, y se irán fundando' 
los Pueblos quí se .'■ juzguen necesarios en tai distancia que 
puedan auxiliarse por agua y -por tierra los unos y íos otro^. 
Pe este modo er.írarcmos sin tewor , ni peligro por el valle 
<3e Quirniri y Nixandarií , y avanzaremos hasta el cerro de la 
Sal , en donde deberá construirse el Fuerte respetable manda- 
do por nuestro Soberano. Conseguiréisos U reducción y suje- 
•cion de las fanviüas, .de .: gentiles y apóstatas, que viven ei} 
'los dos- enunciados pueblecitos , ó su téiiro á lo interior de Ja 
Montaña. L'Ss nuevas Poblaciones podrán forrRarse , no solo de 
lolí gentiles que lograremos atraer por medio de lo3 regalos 
y comercio 9 si también de los que voluntariamente quieran ave- 
cindarse en aquellas feracísifnas tierras , y de muchos pobres y 
ociosos fronterizjos que apenas tienen lo muy preciso para 1^ 
mantención de sus miserables familias. Mas para lograr que es- 
tos entren en tiempo oportuno á hacer sus rosos y chacras 
en las íierras que íes repartan, es preciso que los Subdele- 
gadados los tengan numerados, y los apremien con rigor. Es- 
tas pobres familias se podrán mantener al principio con ceci- 
J*as y maíz que les subministrará el Colegio de O. .opa de sm^ 
-iimosnas, hasta que edgan los .prímeros»frutos de frixoles , sapa- 
-Jlos , inajces , camotes y maní , que todo se. da á los quatrp 
"ínesesí con k> que. 4>odrán pasar hasta el auo en que las tiecr 
ras Us rendirán abundantes plátanos , yucas y otros efe(9:ps. .Pespu^ 
se les obligará á qu,e formen chacras de caña , coca- y aig<>- 
don 5 y en cambio de estos efectos introducirán los habitíi- 
«doreS de la Sierra, como lo hacían antes dsl sAzamieoto, chal- 
lonas , vacas, aguardiente, ropa, y herramientas ^ y los mi*m(^ 
"Huevos colonos podrán criar cerdos, cabras, gallinas y otr^s 
animales , con que estarán mas abastecidos y regalados que en 
ía sierra , y íio Us sgr,á t^a «epsible la contribución del 
tííbuto, . - 



9i ■tLii:' i..'. * aií¿iJ> -jn!» &;-:jí oU ' 
tai fiíirití ^irí 9!ip oni n;í? «b f^^i: 
«ap tsi>n'3üftrj03 a?, a-- 




lí ■ • 



"üiiih 



OB SERTACIONiS METEOROLOCICAS DEL MES DE SSP- 



tiembre Hechas á las 12. del diá. 



-i-.n 



Días 'del I Termómetro del Termómetro de 
mes. I ^ Reaumur. 1 Farenheit. 






;V 



5- - ----14, 8.-- -65 , o 

6 — - - -15 j 6-- -57 , 2 

9^^^ -■^■-14^/% -i Jl(íj;-b;----' ;"■ .■ ^"|, ^ 

16- 13 , 5 52, 5 

17 - 14, 6 6j ,-0 .- - 

CONTINUACIÓN Á LA LISTA DE SEÑORES SÜBSCRIP- 

tores ai Mercurio Peruano, 

El- Excmo. é llimo. Sr. Dr. D. Alonso Nuñez de Haro y ¡Pe- 
ralta , Arzobispo de México. 

Et Illmo. Sr. Dr. D. Baltazar Jayme Martínez Compañón , Ar- 
zobispo de Satita-Fé. 

D. Juan Bernardo Delgado Campo déla Vega, Corresponsal de 
la Sociedad en la Ciudad de Chuquisaca. " > 

Sr. Dr. D. Marcelino Pinto , Abogado de las Reales Audien- 
cias de Lima , Charcas , y el Cuzco. », 

5r. D. Diego Tanco , Administrador General de la Real Renta 
de Correos del Nuevo Reyno de Granada en Santá-Fé. 

Sr. Don Andrés Rodríguez , Archivero de la Secretarla de Cá- 
mara y Virreynato de dicho Reyno, y Corresponsal de 1¡K 
Sociedad en Santa-Fé. 

Sr..- D. Francisco Sebastian Fernandez Valdivieso y Urquizu. 

NOTA. Ta Sé advirtió al p're de las Afecciones Meteordvglkag 
fiel D/ies de Agosto, que 6n los días en que no se notaban, era /or 
que se habían observado las mismas que en los anteriores : lo qm 
jervirá áe regla en lo sucesivo. 



I UtI 



,^ABtA ASTRONÓMICA EM ^^tJisS MANIFIESTAN LO? 
«iias de Lün;?. , Jiota de salir y .ponerse, y. la hora de su pas« 
_,- .-^o.r el meddíanoj y el tiempo .tn.edioaí medict día verdadero ._ 
para ei Mes de Octubre cakuladada en tiempa civil. 



DiasIDia^iHorá de sa-LPaso porierHora depolTieBipo 
delude |iir la Lyn. 'meridiarro. I ners?, ¡dio dia 
mss.tun. Us. Ms, :'H5. Ms. Hs, Ms. ' Hs, 



medio al me- 

verdadejco- ._ 

Ms. Ss. Ds, 



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NOTAS If^ 

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TuÑ '_ 

De! curso ct les Riví Huallagay /'< 
yalt.j de la pampa del Sacramento 

Lepantaao 
Por el PFr. 'Manuel Sohrepiela.Gu 
urdían del Colegio d' Ocopa 
Dado á luz^ 

Por la Sociedad d^ jamantes del País 
de Lima Ane í-Ji¿. 



'¡asrph Va^que'^feuÁp- /^' 



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r NiSm. 81. 




5; MERCURIO PERUANO f 



DEL DIÁ 13. DE OCTUBRE DE 1791. 



ENTRADA Á LA MONTAÑA DESDE JfAUXA POR C0% 
mas , y Andatnarca, 

^N ninguna paítese presenta la cordillera de los Andes ma» 
inaccesible, que en la entrada de Jauxa por Cowiai- j And amar cay 
pues es preciso atravesar tres ramos rígidos, que hacen poco mé* 
«os que iívti'ansitable el camino por los continuos precipicios ,. y 
por las muchas y heladas ciénagas que se encuentran en sus ¡n- 
termedios. Esta fue la causa por que en las primeras entradas 
^ue se hicieron por esta via , se juzgó imposible la apertura de 
«amino para bestias ; de íuerte que los viajantes se velan obli- 
gados á condecir en sus hombros las provisiones t«n Indecibles 
trabajos y fatigas. Mas el deseo de la salvación de los gentiles 
que salían en los veranos al Pueblo de Anddmarca pidiérido el 
Santo Bautismo , alentó el espíritu del V. P. Biedma para ven- 
cer aquellas dificultades, al parecer invencibles. Este varón ve¿ 
-«laderamente Apostólico, después de haber empleado su fervoroso 
«elo en la conversión de los Panataguas y CáUisecas, vzsó en él 
Tifio de 673 al valle de Jfauxa^ y desde el Pueblo de Andan, ar^ 
«w -^ I ) se internó á pie con un Religioso Lego y dos Donados, 
«n jnas.provisíon que un poco de ^ueso y rnáiz tostado : y dcruéi 
«e haber caminado ocho días por tan ásperas y fragosas jendas llecó'á 
ia tierra de Jos infieles Cam;)flx, que le recibieron con estrafias deinos- 
Giraciones de jubilo y benevolencia ; y fundó un Pueblo con ¿1 
mmhte de ^amaCrtíz^dt SóMMor^:Vmiítónit ( s j las Kaciorcs á« 

Z 4 Pari'^ 

( I ) Amich: pag. n. ' 'T"7'""^""^^'^"nT^ 

(a) Tena: Jib. i. pag. 31, 







Pangoas, Menearof, Ampaih, y Pncsrumh, que tenían sus hibU 
taciones por Ja parre del . Sur ^ los Satipos, Copiris, y TomírhatU 
que vivían en h parte del Norte, y los Catearos, y Piñatartí ert 
ía del Oriente. Todas estás Naciones eran conocidas con el nom- 
bre genérico de Andes ó Campar, y se distinguian entre sí con los 
particulares que ho referido, toraados los unos de los ríos y para- 
ges en que moraban, y los otros de los Curacas que las dirigían. 

Noticioso el V. Siervo de Dios Fray Francisco Izquier- 
do de la abundante mies que el Padre Biedma habia descubier- 
to en Sonomaro, pasó con tres compañeros desde Quimiri para au- 
xiliarle, en el año de 674. Consultaron ambos sobre la difícil en- 
trada por Andamarca ; y convenidos en que era mas fácíl el ac- 
ceso desde Quimiri por el fio Perene, resolvisron que las entra- 
das debian hacefse por esta via, y que para descanso de los Par' 
dres se estableciese una población entre Santa Cruz y Quimiri 
en el parage llamado Pichana, en donde moraban muchos infieles 
íue hablan manifestado deseos de ser christianos. Con este objeto 
I>a?6 en el mismc año de 674 el V. Padre Izquierdo ai referido 
aitio 5 y s penas había fnndado' el Convento y la Iglesia, quand» 
Jn Indio cabeza de parcialidad, llamado Mangaré, poseído de ua 
íuror diabólico entró en el Convento ( s ) acompañado de sus alia- 
üos, y con una lluvia de flechas que aquella infernal canalla dis- 
jpáró contra el Padre Izquierdo^ un Donado, y un niño christia- 
lio, los dexó traspasados y cosidos entre sí, de modo que parecían 
los tres un solo Erizo. Cebado iíííiw^-oré con. la sangre de aque- 
llas víctíiaás inocentes subió con sus parciales por el rio Ptrene 
¡con ánimo de acabar con todos los Conyersores. Halló en el ca- 
inino á los TV. PP. Francisco Carríon, y Fray Antonio Zepeda, 
iqííe baxaban desde J2a/m/r/ para auxiliar al Padre Izquierdo en su 
«ueva fundación, y les quitóla vídá con la mayor crueldad. Triun- 
fante y alegre con estos progresos llegó á Quimirt , y habiendo 
' xnanifestado á los Indios las muertes que acababa de executar, y 
la resolución de matar á todos los Padres, acometieron y cargaron 
•obre él y sus parciales, con tantos pa,los , piedras y nracanat^ 
que los hicieron pedazos } y una hermana del mismo Mangaré 
tomaftdo una grárt piedra, díó con ella tales golpes en la cabezt 
de su hermano, que le hizo saltar los sesos. Con estos sangrien- 
tos extrago» estuvo por algún tiempo, desanaparada la Coav«r«io9 
*■'■'". ''.-'. de 



Ti I Amich'; pag. a8.° 



^JJ.'JJ.^.tltli i iwi'üii tm 



A¿ '':í^\ 



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STe !?anta Cruz,, hasta que el fervoroso Padre Eíedma volv-.ó a eít« 
trar á ella con algunos compañeros el año de 68 rj habiendo antes habi- 
litado el camino á mu Ja desde AndumaTca 4 Sonomoro. En breve 
tiempo restauró el Pueblo ds Santa Cruz { 4 ) , y fundó otro con 
el nombre de San Buenttventura de Sevini. En el año de 684. 
abrió camino desde Sonomoro hasta la unión del rio Ens con el 
Perene 5 y ansioso de reducir al gremio de la Iglesia las mucha» 
Naciones que habitaban en las riberas del rio Paro ^ se embarcó 
el año de 86 ( 5 ) , y baxó basta cerc* de la confluencia del tid 
iPacbitea con el Ucayali, en dond^ la numerojx Nación ds los Conivo^- 
le recibió con agrado ; y desando fundada una Capilla y Pueblo, re-^ 
¿resé haciendo uii exáctisimo piario en que refiere ios nombres de, 
todas las Naciones que moran en las ribttas de mas de 40 ríos que' 
tributan el caudal de sus aguas al gran Paro ; y en las orillas del rio 
Camarinigua estableció otro Pueblo de drivos (6) con la advo- 
cioa de S'^r» Joreph, dexando aJIí con #1 destino de Conyersor al. 
Padre Fray Antonio Vita!, Este Religioso perseveró en el diclio-f 
Pueblo hasta que le dieron el informe sini-estro de que los Piréf** 
habían muerto al Padre Biedma y á su« comp.aiíeros j y .consi-r¡ 
dei-ándose solo y sin esperanzas de socorro , se baxó en canoas ' 
con 6 Indios gentiles por ei Uca^ali hasta ej rio de Jas JmazO' 
ñas, por el que subió y se internó en el Hmlhga, siendo el pxi^,' 
JWfro y único que hasta hoy ha completadjo ei curso déla nave-.^ 
gation de estos riosi pues entró desde ^au^^ por Andamarca has-';' 
n la uniotí del Ene eon el Perene: corrió todo .el Pízí'o y Ucayalii'" 
aubió por el xMa/añon, y Hualiaga hasta ei rio ÚQ Moyobamba ; y' 
labiendo desembarcado en sus riberas salió por tierra á Caxqmarca. " 
Año de 87 deseoso el Padre Biedma dje volver á yisitay * 
? sus Conivot (7 ), se emfjarcó en la dicha unión del £«e con ,el'^ 
revene, llevando en su compañía dos Sacerdotes, un Lego, un Do- 
nado, y varip.s Iiidios christianos que asistían en Sonomoro ; mas i • 
poc^ dias de navegación por er Paro dieron en una emboscad^ 
«e Piros, y ComavoT que los flecharon y mataron á todos. Cor? ;*. 
este fatal golpe para la Santa Prevjncia á& los doce Apóstoles '^ 

11 ■ ■ , se . 

■ mmi, my , .imL . ^¡ ^ m'" '" -- -' ' ' '^ 



1^. 



(4) 

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(7) 



Asiích : pag. 
Tena ; lib, i. 
Tena t lib. i. 
Tena : lib, j , 



41. 

pag. 

pag. 
pag. 



lOf, 

123. 



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s^, perdíerpri enfeamt^jte;^ las. Conversiones de J'íJ»»*^-»:^ porquiéa 
como el SieryodC; Dios había llevado consigo á casi todos losi 
cperapos , que, asistían en Sonomorv, poseídos los demás de un ter*í 
í^?!»^ . pánico , abandona con á Jos conversos 5 y viéndose estos, siitj 
I*astot;, se volvieron á los montes y ¿ su gentilidad. 

En este desamparo siguieron dichas Conversiones hasta.; 
é¡ afjode 713 (9) en que el V- Fundador de Ocopa , discur-Í 
rjíSndocpmo rayo á. impulsos de su abrasado zelo por todas la$i 
ffpnteras^ llegó. á.I^s, de, Jfflajfíi^ y dio principio á su restan ración^: 
3^ la. prpsjguió con tant4,, felicidad, auxiliado de algunos zeloso$t 
Qperarios.de esta Santa Provincia, entrera, los que sobfesalíeron losjí 
l^^res.Fray Fernando de San Joseph , natural délas Montañas;, 
és,Burgpr, y F.ray Juan.de la Marca de nación Francés, que* 
e|tt.cl año de 730 tenia, fundados ya 4 Pueblos con los nombres 
áe Stmmoroj Chavinty Je^ut Martas y Catalipango. Este último fue 
destruido en el año de 37 por un Cacique llamado Torote, el qual 
4gspues de haber quitado bárbaramente la vida á un Donado y 
ái varios chrjstianos , pasó en el mismo año al Pueblo de Sonomo" 
ro,; en donde di» muerte cruel á los VV,PP. Fray Manuel Baxo, 
B^ray. Alonso del Espíritu Santo, y Fray Chistoval Pacheco (10), 
Apenas se tuvQ la funesta noticia de esta tragedia , el Goberna- ^ 
dor Don Benito Tponcoso juntó la tropa .que pudo en el valle- 
deyauxai y con ella, y algunos Misioneros entró á la Montaña j 
y logró la entera pacificación, reducción y arrepentimiento de^ 
los rebeWes, y procedió al castigo de los mas culpados. Execu* 
lado este , se atendió á la fábrica de un Fuerte ó Castillo para 
resguardo y . seguridad de los PP. y neófitos : construyóse bre- 
iremente de los muchos .y gruesos maderos que produce la Mon- 
taba 5 formós* en figura quadrada, armóse con 4 pedreros, y que- 
daron de guarnición , un Alferes y 14 soldados con los pertrechot 
y municiones necesacias. 

En el año. 736 se aumentaron dos Pueblos de ]a Na*» 
tion de los Chicbirenes coa los nombres de Parúa la alta , y la ^ 
baxa: se .restauró el de CatalipangOy y se prosiguió tan felizmen- 
te en la conquista de otras Naciones con el espiritual refuerzo 
de^la je¿ií,od^_,»3i|¡Qa„q«[«,„' lleg4.de F^paña el año de 37, que 



se 



( 8 ) Amich : pag. 69, 
( 9 ) Amich ; pag. 76. 
4 10) Amich.: pag. ioi< 



irt; • 



ciori- de los de Santa Craz h^i^tz el año 751 , en «l^^e /^/^J ¿1 ^ 
Atahualpa, insolente con la Indiada que le seguía, pasó desde laf 
Wisionei^ del ceno d« lá Sal á Sonomoro con el fin de obligar i 
que le rindiesen vasallage los Chichireneí y ^«ier. Hallábase el 
Fuerte falto de víveres y armas para sostener un dilatado cer- 
etí''(i«);y aunque los neófitos se mantuvieron fífeles a Uioi J 
al Rey, se vieron precisados á abaRdonar su patria, y_se salie- 
lott con los PP. al valle de >«xa por no dexar la Fe de Je- 
su-Christo. Este fin tuvieron las celebradas Misiones de ^«axa, ad- 
quiridas por los Misioneros á precio de imponderable^ fatigas, y de 
tañfas-ividas sacrificadas en las aras de la Fe. 

La ruta desdé Andamarca por Sonomoro hasta la unión 
del rio Eve con el Perene se caminaba á bestia en i© dias; pero 
hoy- se halla enteramente cerrada. Por esta causa , y por conside- 
lar que aun quando se volviese á abrir el dicho camino, serit 
íieíhpre muy fragoso, y principalmente porque en restaurándose 
las Misiones del cerró de la Sal podremos internarnos de «J" i ■ 
Sonomoro con menos dificultades, según nos dexaron advertido el 
Padre Biedma y sus compañeros, me resolví en el año de 89 « 
facilitar el camino de Ocopa por Monohamba al valle de F/Voc ; 
y con licencia de esta superioridad lo puse expedito y corriente, 
y restauré el Pueblo de Monobamba^ que se perdió en el año de 
86 «on el alzamiento de 5* nfo/ Jtahualfa. Asociado del Sub'^ 
delegado interino de yauxa Don Juan Romero Calvo, di princi- 
pio á la expedición, á la que concurrieron quinientos fronterizo» 
que sustenté, y surtí de herramientas á costa de mi Colegio. Com-; 
pusiéronse brevemente todos los malos pasos de 7 leguas que se* 
regulan desde el Pueblo á^Tauri, distante una del de JtfttJCíZ, has- 
ta el Tambillo, en donde principia la ceja de Montaña : luego se^ 
franquearon 6 leguas hasta el antiguo Pueblo y ameníiimo valle'' 
de Mombamha : se rozaron y abrieron otras cinco para la comu- 
nicación desde Monolamba al valle y Fuerte de Vitoc-, y final- 
mente 



(ir) Los Misioneros que vinieron de España en los años 31, 
y 37 no solo hablan conservado las Misiones restauradas por su 
V. P. Fray Francisco de San Joseph ^ sino las hablan aumen- 
tado con los dos Pueblos de Panw, y con 16 masque fundaioil 
en el Pajonal. Tena lib. 2. ^ag, i82t 

(12) Anüeb ; pag. 42^. 



Íl$i 



¿ tE^^TMPA-, a; .U ^ MONTAÑA POR I.A PAE.TE:_ . 



A 



-•íj 



entrad, a .c,«,^.r. que la ya e.pre.^da por^„á.;.,,,^ ( ff) f^t^^f 
so a Jos .^ná,. del pueblo de T^^^, distante 7 . J^»as ^Jl . 
^^; embarcóse en .1 rio áe ,P,,^.., ó Cb,,5>.rL f^" io! 

cienio que por ma ym era un rodio ^^Qthituu^ ; Juego pa,ó' 

Ouitt^'.' % ^r'' ^ ^-<^^^«^., y después Lró^or^la 
Qqebrada de Conch^gar4 y C%«ia , y por tod»s y en%odM 

Jo^ph Cavenes coa algunps eornp.n^ro. : dírigtó su-ruía de..de ! 

tamha Tzntayhamba , P^lmatampa , Chur^bamha y Sa^bamba ; y '' 
J I '« ^f'-^S^^^idad d3 ios G^mia^s, regresó, sin n^as fruto que 
eí de naber bautizado aígurjos í?iños de Indios serranos, que hu- 
yendo dp loa Cura? y. de Jas, Justicias , viyen expatriados er, 
aquellas Qu^br^das., eon.t^ Jg^oraneia ,y Jj^rb^ir-i?. AUg apena. • .^ 
íse .distinguen d^ Jos gentíies. , . ;• ,^ ,..!':. í^^! 

, ,. ^^^ ^^ 7^7--S'S dirigieron con ei ' propb" intento, ' y córí ''- 
ei de teciiitar entrada para aprisionar al rebelde, el V, P, Fr 
Mpuel Alcarrán, ua Religioso Lego , y un Donado (lO: mas 
lubiendo bpado por la Quebrada de A.con,.á..l^ orillas dei rz* . 
^punmafi íumn Sachados , y r?>ueríqs U :niíi39S„ .^ J.lov. -^¿¿-^7 

Tgnié.^dose noticia en Ocppa, que loa g«ntVl«s- Aniix ó 
-.«#/, habían hepho varias salidas en los aáos de ' jf y 79 
por las Quebradas de Fiscatan y San^hamb», y manifestado deseos 
de |er christiatjQS , e.ntrar.Qn por dicha? Quebredas en el año 
de Si I.OS PP. F^, Valentía Arrieta , y Fr. Joaquín Soler; y 



en 



( 1^ ) ÁiTiich : pag, 35, 
(14) Tenn. Líb. 2. pag. 
( J J ) Amlcli : 120. 



i8i. 



•n ct ^áe Sa.febjEÍeamn íaiTa -Capilla cerca de la* tibe a' del 
tío de ^auxa , que., los gentiles- llaman ií/ár^íflí*-/? , por lo que íe 
|>usieton el nombre del Pattccinio del MaraarOé Concurrieron á 
visitar á los PP, algunos infieles dóciles que daban esperan- 
iza de convertirse 5 pero enfermaron aquellos, y desampararon el 
íiíió. ; Año de 86 volvieron á*. entrar ai mismo parage los PP. Fr. 
Bernardo, Ximenez Bejarí^no, y Fr. Tadeo G-ücs ; pero á pocos meses 
^^feriíM^óíj también, y se abandonó enteramente dicha' Conversión, 
.f '_ ., Aunque en el principio de mi gobierno habia determi- 
liado hacer entrada por la misma parte para restaurarla ; no ío 
puse eh ejecución , reflexionando sobre la mucha distancia j 
fragosidad <\q\ camino , y que podíamos aproximarnos á los di- 
chos „ gentiles mas facüisncnte navegando .erí!'- balsas por ¿i rio 
^purimac désáé la Conversión de Simáriba': de Ja que paso í 
liablar con la brevedad acostumbrada. ' ' 

Año de 84 entraron los Misioneros de Ocopa por las 
Quebradas de Tamboconga y Sana hasta la pampa de San 
Jigüstini hallaron algunos gentiles en las orillas del rio Apu*' 
Ttmac que los recibieron con, muestras de agrado ; y en el año 
áé 8j hicieron una casa j Capilla á media legua de distan- 
ícia del .dicílo rio con la advocacioi^ 4<í da Asunción de Simdri* 
ha j adonde acudían algunos infieles con el fin de instruirse^ 
y de adquirir herramientas. Año de 88 llegué á la visita de la 
ffcférída Misión: y viendo que nada se habia adelantado pdr 
^ue'lós gentiles eran muy pocos, y vlvian en la banda opues- 
íá del rio, por cuya causa carecían lo mas; del tiempo de doc- 
trina ; pasé ai lugar de sus habitaciones, y fabriqué cerca dé 
«llt «na casa y Capilla con el nombre de San Antonio de In^ 
tate ., que ya no subsiste por haberse pasado la mayor parte de 
los infidej, á la banda de Simáriha. Al mismo tiempo mandé i 
^^^*' .??• Conversores, que subiesen y basasen en balsas por el 
•pretlfcho rio , y regir.trasea los gentiles que moraban en sus 
íhárgenes. I)e sa excursión y diario, resultó , tjue podian erigir*. 
•¿' 6 ■ püéblecitos ó Capillas rn proporcionadas distancias, desde 
la unión del rio de Pampas con el Apuritnae hasta la del de 
^Jmxa 6 Mantara con el mismo rio. En projecucion de este pro- 
3?e(ao,_ el P. Fr. Mateo Méndez auxiliado de las tavorahies pro- 
J^^!>i^?^ 9u.«,jf ífanqueQ el. Seijot. intendente de- Huairanga> 
•iihiÓ'^eí año de 8p como unas 5 leguas por el rio ^^^ttriwar, 
-J logró ejubkcer una leduccéoo c&o ;,«! numbis de San l«i^ 

Á 



t ff. '','''' *" ^" «'«^ íííínaao asr í>c¡t :J6f ien^!fes, en"aori- 
¿e fabrico Capilla y casa con k asistencia de los mismo» r 
de algunos fronterizos. En el año próximo pasado de oo ' se 
acaba de fundar Conver5Íon , distante 4 leguas río abaxo' do 
Sjmanba con el titulo de San Buenaventura dé QuiempMc t en 
cl mjsmo año se ha fabricado de nuevo la casa v Canilla 
de SJmánl^a: de todo lo qual se ha dado parte con documentof 
y díanos á esta Superioridad, y á nuestro Soberano. j;^¿'r/^j 
disa de Huam.^^S leguas, y se andan desea nsád.meTtrá 
muía en 5 días ,^ dirigiéndose por Tamh, la Pult^gría , Tambocém 
^a y Sana, * ^umvnvm 



r;i.ín,'3:> jsf> '^ísí 



te 



,mmA.DA DE CHACHAPOYAS HASTAí LA'tÉíSN 

Aj.i\ 9up del rio Mgyohamha con el Huallaga. '^-t^> 

P.^í:. n"'"'' ('<5)que entrf>pdresta parte á la Montaña fué 
Pedro ürsoa con Lope de Aguirre por los anos de fc^o Lle- 
go -hasta la desembocadura- dtl MoyoBitmha en el Huallata 't 
fabruro -5. embarcaciones con" el t,bjeto de pasar' al reeonocimi'en- 
ta del rio de las ví»Wzd«<jr ; más el tirano' Aguirre le quitó lá 
▼Ida, y íe levantó con eí armamento ; >e!^o al fin pagó en un» 
IJprc^a SMS delitos. *^^ " • 

^La segunda entrada fué hecha cerca- de los años d¿ <??o por «I 
:G«neraí Don Martin de la Riba ; quien conquistó el terreno de 
l.afnas J^Cumbasa ( 17 >, y lo gobernó 30 años por merced qué 
Je hizo S. M. hasta su muí^rte ^ en la- que se agregó el Go- 
tieroo de ^los Lamjstas ál Corregimiento de Chachapoyas 
... Año de 685 (18), el P. Fr.AÍexandro* Saladar ni 

Jlgioio Francisco se internó desde C^^c/f-^j^ow á la Quebrad» 
éel m Huambo ^ en ^únáe conumstó las Naciones de los «en- 
files Cheduas , - Jhnes i y CBkos , Y \o5 reduxo á tres pueblcL 
me ?.e coírservarpn niti<?ho *i«mpo ron el título de Príídencía 
Me Sma '^om 4fl ^Hmmbo^^ feasta^^: que -fín^ímenté se - entreearoa 
^Hi Prdmiarío de íTrüxillo.' .• '■ ;..-..* «■ ^"^ 

Tie Chachapoyas al rio Tiicallaga'^íe :.^B;iÁm/m% 
de-£áiminO£ aiirtios v rí¿VicTvn<ír^¿ . •■¿¿i- ÍLir-'J_i - 




jíf^«Tnanáo qwttto ó claco leguas cada d,U puede llegarse con 
¿Lescanso á bestia en i6 , dirigiéndose por los pueblos, y tam- 
bos siguientes: Tauíia , Ventilla, Bagasan{2,^\x\ empieza la Mon- 
taña , y en las tres iornadas antecedentes deben los arrierros 
picar las muías para salir de la Sierra y de la Puna ) , /í/rw/- 
r,ante , Pucatamho , Visitador , Sant^ Torihio , Moyp^amha ^ Quil" 
0/arrumi y Calaveras y Bdla-vista y Potrero ( de eae k Tóbalos o Sfi 
necesitai» dos dias ) , Lanías y Cum^asa, De aq.ui al Puer- 
to d« jfuan Guerra hay 4 liguas de una hermosa pampa 
poblada de arboles ¡elevadisitnos , que &c camina «n dos horas 
y media 5 y embarcado en dicho Puerto se llega en poco mas 
de una hora á la ««nfluencia áel Moyobam^a con el Hunltaga» 

ENTRADA Ó BAXADA POR EL MARAÑON DES- 

de Tomependa en la Provincia de Jaén has- 
ta el Pueblo de la Lag^una de la 
DGran Cocama. 
Eade «I Puerto d& Tomependa que e^á ..en el rio Chin^hipe^ 
«• fcaxa en 9 dias hasta ei Pueblo de k Laguv^ , en esta for- 
ma : desde dicho Puerto se navegan c&xi balsas eij un dia 30 
leguas que se regubn l^sta la boca á^l Inmsa (ipj» stn que 
dfba causar admiración que sa navegue con balsas tanta distan- 
cia en io, ó 13 horas; pues la rapidez con que corren unido» 
los rios Chinchipi: , Chachapcyat y Marañan , es extra-ojcdin^ria. 
En este inrerraedio se encueatran los sifiiíeníes Pongos; Rente^ 
ma , Cunugiacu., Ujure , Zinquipongo , y Fíiy»ya ^ que está pasa- 
do el Pueblo de csíe nombre ; Tulipa , Tariquira , Cacangarisa . 
( este es el mas estrecho de todos los Pongos ) , Tamburana , Moa- . 
/>? , Huanguana y y otros 16 cuyos nombres omito. Son los re- 
feridos Poagos unops estrechos formados de paredes d^ piedras 
elevadas y pendiemes , por las que se píesignaa algunos rauda- 
les con tal violencia , ^ae ocasionan terribles olages , remolinos 
y reventazones , y hacen sumergir las balsas. Estas se compo- 
nen de 15 palos de 13 varas de largo, y algo luéno? de an- 
cho, poc no permitir mayor extensión ia angostura de los Pon* . 

A 5 gos. 



("9) La navegación desde dicho Puerto hasta la boca del,; 
hnasá , ha muy pocos afios que se prailica ^ pero están ya muy ; 
di«stros en ella Iq% Ir.dips de Tomependa , y se ahorrao algunas 
jornada* po< esta vía. 



gos. CaSa ufia llera 'SU bartsacoa altt, y en éUa se aseguííijl 
tís cargís ^o'n fueirtes ataduras : ea sus esquinas, j en las Wz^ 
J^es -cda qu2 van üriiJos los palos, se clavan con firmeza otróf 
^ tineáia vara de alto en forma de pila retes, y en ellos se 
5flaht;an los navegantes quando en los Pongos se sumerge ís, 
Mriá , la qué prontamente vuelve á nadar sobre las aguas. De 
lá" tíoca del /mijri al Pueblo de \z Barranca se emplean $ dias, 
tfn" Ibs que se pasan los Pongos de Cumhincima (20 ) , Exoarri- 
¿ír-^^ir ( 21 ), ■Huaratayo ( 32 ) , y Manseriche ( 23 ) . Pausad© eí« 
ftr :^e tómari en Borja barcos, ó canoas , y desde aquí toda I^ 
AavegacioTí por el Maranon es un paseo tlelicioso y sin péli- 
^ío. 'De la barranca á la Laguna puede aportarse en 3 días. 

El 

. « • . — ■ ■ . ■ ' ^ ^ 

(20) Este más bien que Pongo puede llamarse 'Salto: pues 
viniendo encaxoriado elrio tropietan las aguas en una gran pe- 
fia que está á la orilla, y ocupa hasta la mitad del caño; y ^a- 
y%*rido' precipitadas , causan tan furiosas y levantadas olas, que 
especialmente en Ja subida es preciso descargar y tirar la em- 
barcación á la opuesta orilla. 

^'X'ií') Este Pongo está formado de una pared bastantemen^ 
euTvá por una parte , y por la otra de una recta, y ambas fot- 
ifílán un inédíó circulo. El rio se extiende por aquella curvatu- 
ra'' en que parece se estancan las aguas: estas porfían en salir 
por otro cauce, y tropezahd* en peñas le obligan al retroce»- 
so , y chocando las que retroceden con las de la corriente cau^ 
sáa grandes reventazones y remolinos, de los que se .libertan Jos 
n^aVegantes tirando los Indios desde la orilla la embarcación con 
bíjucos. 

'(22 ) El mrsmo riesgo hay en este Pongo que en el antecc» 
dente; y sólo- se distingue" en que las paredes de una y otra ori- 
lla sori tan lisas y peynádas , que no hay en donde, hagan píelos 
Itfáíós para tirar' la embarcación con bejucos en la subida pot 
el*"i?ió: y asi és" preciso espetar que la reventazón se de.sbaga al 
inffiülso de la corriente. 

{23) Es un estrecho de casi dos leguas, que forman dos 
yaredés paraléTás de peñas que oprimen el rio; de suerte que -la» 
<íóó 'varas que tiene antes de la unión de este con el rio de San- 
ti&b se re<íucea a 50. Er continuo embate de las aguas . en las ; 
P^Vba' be(íh6''''unós formidables huecos á manera de casa& con 
■4US .salones ^ quartos , tesátnaras &c. 



.1*! 



- ' fjt tegi^ésó áésJe la Xagtjina i Towí/íftlS* es óiaí^tr»^;^ 
t)^6Sd , pues á cada dia de baxadá le corresponden al thfnos^ 
tres de subida: de modo que de la Laguna á la Barranca se^ 
empleara 6 dias , y á Borja 8. A los 3 días de subida desde la 
Barranca se encuentra un raudal nombrado Onoaga en que ya em- 
piezan á verse piedras, y cesan de molestar los zancudos , flue hasta 
este punto son inseparables compañeros. Pasada una vuelta del rio 
s© halla el 3 raudal dicho Sarape. En la vuelta siguiente el 
5' llamado Paygüero. P'asadas dos vueltas, el 4 con el nombre 
de flacas. En la siguiente el 5 nominado Chote. En otra el 
Piatero. En la inmediata el 7 Fatiga. En la otra el 8 Calen- 
turas i y al pie de Borja el último llamado Pedregal. Todos 
estos en la subida son malos pasos; porque como es preciso 
subir por las orillas del rio , y este lleva poca agua en los re- 
feridos pasos , es necesario levantar la embarcación con palan- 
cas, y empujarla hasta que se encuentra suficiente hondura. En 
lini dia se pasa por el estrecho de Borja a Santiago : en 4 al 
Congo de Huaracayo '. en dos al de Escurribragaíz en 3 al de. 
Cüfnbánama : en i á la boca de Imasá ( quebrada pequefía ett 
que se deka el Marañon*): y en 1 al Embarcadero por el río 
Chuehupga. Del Embarcadero al parage hay 2 dias por tierra, que, 
se caminan á pie por entre bosques y malezas: en eí primet^ 
4ia se atraviesa 54 veces una quebrada llamada Cubasa , y st' 
llega al parage, dicho así porque se atraviesa el Majrañon en; 
una balsa hasta Pcmar4 j que son unos potreros desde Jos qiie ' 
se' \a. Á Totnependa en un dia á bestia, y en a á pie. 

BAXADA POR EL MARAÑON DESDE LA LAGÜííA 
al Puertd dé Tefe, Colonia portuguesa, 

^^KT eí Mércui'ió 61 áélT. a pag. 243 publicó la Sociedad Ae'g*^ 
ékmica la noticia que me comunicó en la gran Cocama D. Juaí^ ' 
Saiitias Zenitayoga , Teniente de la quarta división de limitet 
¿fel '. Máraiñon , Teniente Gobernador de la Provincia de Maynasi^^ 
y Director General del Acopio de Víveres para subsistencia d8* 
la expresada división &:c ( 24 ') , sobre el tiempo que debia ocu- 
|J5ltse en la batida "deáde dicha Laguna -ó.' Tefe ^ yogando' dTá 
y Boqhe en canoas con celeridad : á cuya noticia me ha paregi- 

- '..•'.:..■ '-.A-^^ V> .' • .■■■■•■• r—"- -v 

( «4 ) Dicho Teniente- es t(«I. nias práctico ehi la navégaciÜfí ¿el 
ASatafion , jpues ba saas de > s afíos que navega f 01 él» 




^n'h.'J,? ^ ^"" P^''^"» 'l^^ *^ la navegación se ha^e ' 

bír de V.^ á ilT' '" '" ea la referida bax^cb , y para su. 
Sír f n ^^-^-^.íT^-í'» se n«ce*ita tripiicado. tiempo;, pues 

dcsje el Puerto de Tefe al. de C.,.ra.i se' emplea u^d^a TI. 

dósTrptr x'^^'^r * i^-^^^^^^^ hallad establecí-. 

Pueblos de las Misiones de Maynas ) r. í Ca.nuchJo, Jí Teva¿, 
4- a Nape,m.T ^ : á 0>;...^a^í j : á S:,r, Regir z y i . á (J^X' 
*" 9 ; 5 3^á^la ¿^.^"-^ ^ que todos sumL ^l' ^s.' . 

,/ . iii I>oa. D. Mariano. Sa^lazac Cura de Yitriora^uaff 
xadT'^"' '^t^'"/T" ^' P^°'^^^'--^ ^^ 1- necesaria eátaba: 

Sr d.íL , ' í '^'"^ '''^P?- ^^^ ^« necesitaba para subir y ba. 
íarí 1 ^^'^V' ,Q^'tO;, de cuya t^ticia no qu.iexo pri^ 
MaraLn ^^"«^°^' ^^ ^^ ^^-^3"'"^ ^e .ale por el Hualkga al 
Maranon., y se s^be en 4- diav hasta la boca áel ric F^^*.! 
zlí entra por este, y se llega eti un dia al Puerto^ de 5a«w 
T^^r"" al Pueblo- de K«.^,^ e« . á ^«ib^. , y en Toí 

ta ilo« íianos: en^ x y medio- ^ Hctméaio ;. á rrfcí*«/j<s em otro • 

L-^". i- ^ ^''''' ®^ '^S'^' «^ ™^* bfev^e^ P^5 solo se cuen* 
tm 27 dia«. Lo3. 13 y med:io> dichos por tierra haata Canelas t 
úe aquí se baxa ea 7 por el Mbon^za: á ^«íÍ<,*x r ei» d á 1». 
en t. J ^^^^^»^Í7 «'^^ ^«' á'^* I.ag««a.I>eo.-. se infiere, qu^ 
en mucha menos tiempo puedte irse, y regresarse áe Lima 2 U 
J^Agma^ que de la Lagma á Quipo r pue^ en la ida desde JLí- 
«* se Guemare 2j día* (26):, y yo empleé solo 59. e» ei rtf« 

ad Puerro, dd: f^//.^ . á <««„. x . al Puerto de Fampa h^ml 
^ 3ra maya-grcmie 8^ de este Puebto te «amina por tierra á 
auanuoQ, en. 4. dias » y em 8 4 Xzwav , 

.^_ EN- ; 



( > f ) A un día de siíbida desde Andoas se dexs cl Fasia^J 
X /« s;gue la navegación por el rio Bo^owaxa. > 

( 2^} Vid, Meíc» ^1 Tom. a, pag* 24^. 




ENTRADA Á lA MOKTAÑA ÚfSÍ)Z EÍ' PARTII>0^*BE 

P " -^ ^ ■-■- 

* Or este Pamela se puede llegar al río tíe Kuántjco; dírígiéít-i 
Cbse' desde C'kavrn z\ emh3 reidero áe Chrcopla^yt, dista r'tte Zd fe- 
guis. Las 26 se caminan á bestia err f días-, de^'cái-rsarrdo en Tan^ 
tmiayt)'^ C^rpa, Santa Roya, Chípaca, Momon^ Chicúpla'^a -^ y las % 
restantes se andan á pie desde%ste ultimo Pueble á su embarea- 
dero. De aquí ai de Fl aya- grande hay 9 leguas que s« navegan 
por el no Monzón, y qtiatro y. medica hasta la unión cié csie rio 
con eí de Hnánuco. Ei eauncíada Piíeblo cíe Plsya-frrande se 
frincrpré á fnndar por los afios de^í coft I(« pocos "Iruii os qué^ 
liabia en ía Conversión de Cuehzro, y con otro? que se agreearoa 
de las Conversiones- de Caxamar quilla, y logró siempre la asi'Iren- 
cía de los Misioneros de Ocopa, de ia que eareáó,el de San 
FranGÍSGo de Monzón 6 Chicoplaya. Este debió sti origen, tres" ¿ 
cuatro años ánres que el át Ftay^-gran-Je, k \z casualidad de ha- 
lerse internando Don Marras i^badia hasta el rio Monzcm, en áohX 
de halló quatro 6 seis Indios de nuestras CoaveTsíones , y atrayén- 
dolos con dádivars y promesas para que] le auxiliaran en sus proyeci 
tosy logró que estableciesen jus ranchos en Ja ribera de dicho 
tío. Al principio fueron asistidos en lo espiritual por un S'acerdoté 
secular, y después por un P. Mtrcedario qaeduraron poco tiempo. EÍ 
P. Ft. Francisco A Ivarez de Vilíanue va en la visita de Conversiones' 
J^ue hizo en el año de 88 , hi señaló ei sitio del embarcadero 
adonde debían trasladarse , le que todavía no se ha verificado, y 
encargó d cuidado de sus almas al P. Predicador General Apostó- 
lico Fray Juan Sugranes, á quien en virtud de un oficio, que coii 
fecha de j8 de Abril de 8> me dirigió el Señor Cobernador In^ 
fóndeníe ée Tsrma, imúmt Cura Con?ersoí del expresado PoeW(>í 

ENTRADA Á LA MONTAÑA DESDÉ EL PARTIDO DE 

TR* Pataz ó Caxamaqutila. 

*^L ©rigen yr progresos de las Misiones de Caxamarquílla se 
llalla relactonado Gen lá rn&yor exactitud y claridad por la áTow 
t^Hdáá Académica de Amctntes dtí Fatt en I05 Mercuríoí fíntece- 
dentesíen cuya ateneion solamente digo, qae d«>sde «í Parxídd 
éf Paíaa hay ,abrertoff tres camines pop los <jtre ptiedé llegarse al 
fio Haalhga : el primero de Tayabamba á Pampa Hermose, dií^ 
Um^ «ntte 8* 4<j h^»s ^ne u andan á pie , é eo guan(J[a "eii 

7 



t^A* . ., , , . ^ 

y el Valle : por este se regu!ay|\ ,,jo leguas que tambiea se ca- 
minan á pie ó en guando en 8 dias. Ki tercero desde la Cape-* 
ll^tjnia: hasta, Pajaten, en cuyo tránsitci se regula la misma distan-*. 
<:ia con poca -diferencia. De Pajaten se baxa en canoas en dia f 
»edio hasta el Pueblo de PachiTa, que mandé fundar en el ano 
4q 90 con el fin de qne los navegantes por el Huallaga tuirie«e«f 
lugar en que descansar y surtirse de lo necesario. 

Fr, Manuel Sohreviela, 




Wí! 



NOTA BZ LA SOCIEDAD. 



f'j^t^ 



N la Fe de erratas de hf Mercurios perteneciente f ti mei 
de yulio advertimos ^ que en el primer Mercurio de la Peregrina-» 
eipn del P. Scíreviela , que es el r¡ttriero 59 f« la pagina 22 f 
íini II dende dice fixándose el primer meridiano en la Isla' del 
Hierr» , dehia decir fixándoíc el prin^er meridiano en el Pico de 
Tenerife. Kepetinics aqui la propia adviertencia. En el Mercurio 
9^ P^S' 7^ 1^'"* * ^^ aseraó que Los IndJes de la Montaña se 
cortaban por atrás el peloála.raiz de la oreja, y en el Mapa sa^ 
ten representados con grandes tnehnas, TI Mercurio adoptó la coS' 
fnn^re general f y en el Mapa se copió ur.a particular tribu que 
4e distingue ds las otras en que los hombres cuidan mtt-* 
ftio. el pelo f creciéndoles hasta la cintura y y encima se pO" 
men tina espacie de pelucon , formado de los cabellos de sus ene^ 
migoSk Con es'ta Nota termirtam^s por ahora nuestras incuhatío-* 
nesa&rca de la Montaña ^reservarido para lo sucesivo escl'ar,e^ 
cer algunos pmtos que solo se han tocado por encima , principal". 
pte»teoJ»f'' h' qifermira á la Historia- .ISlatural. Recibirá estti':itH 
ftuevo lustre si tiene hmn éxito la segunda expedición del P, Oi^^ 
i^l , « en P1*^(ts fíanos pusimos cantidad de polvos bien preparado* 
típn SH correspondiente instruccien á f<n de que nos remita, quanté 
pllreyno 0niv}a^ ofreciese de raro ^ y I digno de las atencioñef 3» 
Sf$fiíi(h de un Filósofo, . : , 

jEp }ftípsi|;. íoi Jín, --^j ¿oadff ^ict á^s mil ,. debe dec« 



IBI 



Mi 



Foí. 121, 



i, Núm. 82. 




I MERCURIO JPERUANG | 

DEL PIA 16. DE OCTUBRE P^f-S^i.,. , 



MB3ICINA PíiACTlCd > 

IbESÜLTADO DEL PRONÓSTICO Y PRílCAÜCIONES 1^4*. 
«a el Otoño Publicaidos «a el Mercurio Peruano Tam. L Fag. íjf^-^i 



\>^ Onocfic lo pasado y te presente, y vaticinar k) futura, dect|( 
Hipócrates, que era ei carácter ciistintiv'o del buen Médico ( i )u5 
«íaráicter taa. emínetjte) que <!(uerienda el Padre de las Musas de- 
Jinearnos ert la persoiia de Calcas, na hombre Miperior en los ccA- 
HDCímientos al resto de los liumanos, ¡urt Sacetdote íntimo ííoh» 
sejeto, y el mas favorecido de Apoio^ no ©ncontcó su di»ina 'es» 
tusiasmo otíos coloridos con <iue' acabar el r^tato( 2 . A.ia.Yfir* 
^adesta ^ una prerogati-va propia solo del Sec Supremo, q«£ v4 
las cosas> en su ínmens9'dad/: en aquella innFvensídad donde; no afc* 
4ema laauTora conj la, noche , sino brilla de coBtjhuo el i^spían^ 
4or de. un eterno día. Así participar de ella de qualquier modicK 
«g acefcaíse á su «olio excelso,- y romper los vínculos .<pQe¡'"n«i 
jáetienen en la cárcel de nuestra tnoríaljdad, .como se explica^ Cá^ 
ceron^ No^ptrosv desde luego no podíeraos atener ei perffectísfmo; jf 
uariversial conecimiento/ djsl Ctiadox ; perq por una luz em^ud* 
4e íél mismo, que esclarece nuesíFas aplicaciones, y jnanifiesta lal» 

'■ B-5 sa-r . . 



«w* 



i^j-yujj jü li n te l III r H wU j-Liww. ' I J i J i u^-U». i jb i: < mjjj.iíjíhií Jí. t ítíiií. ¡.ni f HKB 



— ^1")* Mi'fip-^ - P r a en o ^^- -^^^v E-pid; 4rtb: ^. 

^,2 ) Calchas Thestorjdes oMgufum iofige cptrnuf», , i) 

^^ui noverat, et praesertíia, et futura ^ ét pr^eter}ta ^e»^ '^ 

?r» Iliadi Lib* í. Vw. 70* / 



12 2. 

sabias leyes que ha eítablecido en la naturaleza, prevenimos h$ 
conseqüencia,s de aquellas que se dirigen , ó al orden de la. Vid* 
civil, ó á la cultura y fertilidad de les eampos, ó á la ccaiser- 
vacjon de la saluJ human.a. 

La de nuestros conciudadanos es ijara nosotros un objeto- tan 
^ianaido , que deseando perpetuarla íes anunciamos en el Mercurio nú» 
mero 30, fundados en el referido conocimiento y las liiáxímas in- 
contestables de la Medicina, las calamidades que amenazaban inva- 
dirle en el Otoño, proponiéndoles igualmente la« preraruciones trns 
oportunas, para hacerlas menos funestas. Con el propio designio, 
yelde acreditar la seguridad de nuestros pronósticos, publieamos 
ahora sus resultados. Se extrañará que siendo las conseqüencias 
del vaticinio dirigido al tiempo mencionadov. salgan á luz entrada 
ya la Primavera. Semejaite retardación es hija del carácter de las 
epidemias, é inconstancia de las estacione*. Se síibe, que las pri- 
meras acostumbran nacer y terminar coa lo^ equinoccios, exten- 
diendo sus periodos desde el que les da el ser, hasta el siguien- 
te que las finaliza ( 3 ) ; en especial quando los tiempos del año 
Jio guardan el tenor debido , propaginck>se laíS constituciones del 
uno hasta los términos del otro (4). 

De esta naturaleza ha sido el Otoño- que acabamos Je 
tolerar. Sus términos se prolongaron hasta los del Invierno. No- 
Jiaraos (5), que at dar principio empezaron á ponerse frias laa 
mañanas, y permanecer caluroso el resto del dia. La mismx al-» 
ternativa y bochorno continuó de suerte que á mediados de Agos* 
lo todavía se hallaba el Termómetro de Farenheit en sesenta y 
©cho grados. En todo el referido intervalo los Sures fuéton es- 
tasis y blandos, y los vapores tan raro? , que -no solo no podían ret> 
nirse para producir la garúa que purifica la atmósfera, y viste 
la tierra de un verdor amable^ sino que disipándose fácilmente 
con las impresiones- del Sol la exponían á ser lierida de sus ra-» 
yos. Aumentábase por esto la fermentación de los lugares panta* 
nosos, las exhalaciones pestilentes, la sequedad y recalentamiento 
de la tierra, y subia á un alto punto la corrupción del ayre¿ 
siendo un claro indicio de ella la multitud de moscas que no se 
extinguían. A mediados de Agosto empezó á variar el aspecto del 

Cie- 



(3) Van-Swietea ad aph. 1412. 

(4) Hipp. aph. 4. Lib. 3. 

( 5 ) Mircufh .J^irumo T, i. pag. 



279. 



»«3 

Cielo eonaen.dnao«,l<« ^^^r^^/SÍ!: "nTece-de'""^ 
i los fin«s ael prop.o mes v«lvio a ««"" « , dando fin ai 

irfoS:¿'¿=:- ^'„.rs',ie ven...... 

el Otoño, ^r^nr^s ame le precedieron con 

Cotnbín^Tido los grandes ardores qnt le P ^^^ ^^_^ 

la humedad d.I terrena en que v^vuno^ y j^.^^^L dominarla en 
perimemó en u%i.no3 d,as del f^^^^.^'^^.^e adelantado al equU 
él una general putrefacción, y ?^^ f^^J,"^"^"^^^^^ eerían freqüen^ 
noccio las tercianas y ¿^1^"^^"^^ ' ^"fA/ ^"'í o vaticinamos; 
tes, rerniciosas y del "^f f/;:^^'^^^^^' / fi Le.a de nuestros 
En e&cto, el tiempo verifico ^^ J^^^'^^^ /^^^^ida estación, qi^an- 
pr^^Ssticos ; pues apenas fue ^«"f '^¿l^^^;''^^^^^^ Eran gene- 

ro se presentó un sm -™^[°^f^^/„t en especial tercianas ^ 
raímente de la clase de las ^'^;^'^"^f "^ ; J^^ Je ios síntomas. 

variando en quanto ^ ^" .^^/^.^ » J.^'^e" ¡^pecto de continuas. 
Las mas-aparecieron ar^pr^nc^^^^^^^ 

lo que es propio de las «^bres de uto 1 P j-^^^^^i^nes no 

longa, y duplica sus paroximos( 6^. Pero ^st^^^^^^ carácter de 

"deslumbraban á los Clínicos fS^^'^^^^^'^^^e guardaban exác. 
la epidemia deax^do por el l^''^,^^ ¡^'^^^^^^^^ 
tamente sus periodos , a las sensibles '^J^^^«^^^ ]^teúc\^s , cuyas 
,Ie las que sa «gu-^.n <:-nnuas ^^ ^ -;^^^;j^L3,5enen sobre 
frenas representan las del ladr Uo n^o^'^"' > i reculiares á 

?í una película, y i ciertas vibraciones f^j ,f ^° , J^' ¿ p ^rott 
:ias fiebres i-ermitentes Restaurando 1 do^^ P^^^ 

r-u^^^rroTotraf a^l^bln^ --^-r"^^tnX:nfe eT 
paroxismos, presentándose al q^arto mortales: otra ^'^'^J^'l^^l 
fXn desde el primero amenazando arru.nar la vida E^o^nc s p^ 
iecia esta en todos los órganos cuyas ^"^7"" .^J^^'^J^^f ^^^.^^ 
-relebro era acometido de un sueño profundo, ^^^/"^^^ ^''f. 

4 tfiíax: los ojos aparecían roxos, ó relucientes ^^^^ .f^^^^^l^^^i 

5 ^cara toda descompuesta era el original de a que de^ nbe H,- 
^■nrrnt^T (i ) Lz icngua muy puerca , hediondo el haiuo , una 

^1 r^r^sU Í;r todí el peílio, el pulso íreqiUnteabat^^^ 
, *fbn dureza y señales de infla,rriacio^ i y dolor o faig. vehemu.^ 



(6) Sidenh.sect. i . c 5. BceiUav. aph. 748. 







i-*\ .t's^. ..-, • 

ormas variaban su aspecm general en cmáas. ciaras, T^^ ^í? 
ce«d.das. til vteatre se haik^ba esíreniao , y s¡ asoma 8^^,^.^^ 
evacuacon era b^o^a y pestífera. Las nJugére S^s S^" 
C^ VK>Ienta, contagiones en t.:!a el cae4: ^inzo^Zr!^ 
que explicando su fuerza en los acces6s febriles, se rebayabln !í* 
g^ tanc^ en ía mte.nvision. El origen de .fl./d:pSS'^5^ 
aparata de hu.nores corrompidos principalmente la colera óü* 
ocupaban^ las pri.-neras vias ciesde cuyo centra esparcTan su St' 
^ . mauxo, ó contaminando ^a sangre , ó conmc^iendo os ^ 
tíos. Por fortuna el veheno no hÍ2x>- el extrago que amentaba. 
Js. ha. perecdo alguno, no sería segurameme üel íóm^ro ^ 
aqueílos que fueron socorridos oportunamente por nuestro. ír^^F^ 
sores esclarecuios. Gracias á la buena cascarilla que temrt^ % 
al excelente método ^n que se ministra L&) ^"e«»« , t 



..':í"4 o: 



■í¿_:¿ 



.a U 



^¿^^^^ T^""^ Profe«>res es- tan sencillo cotó6 

?S^S*, ^^^^^!'^<;!^=^^^ benignas prepamn é los enfermos. m,V^ 
tranddes un coam^énto de agrama, yerb^ i^díonda ?^S^S 
|estro) y crémor, endulzado con miel rosada. Si ^hav^SdS 



*^: y^^^ P^s "^o« su peculiar medicina y su método decía «^ 

I^T^iS^f ? é. corregida la Mng re, evacúan ksprimem"^ 
WinaT c^ a mterm^i^ con í^uatr^ í«t^as de 'tmttíra ^ 
cascarilla > y seis dracmas, 6 una on'za de sal pítreatite afiadre^» 

|omo aí^^Ep«>rt^ perottectóita^fíicarse bien. Concluida 1Í 
^er^ndd purgante, se reduce una on^ de cascarilla &e ¿^ 
h^a{ vwgArmeote de cortezon ^ór 'tenerla grues^o, supetScie iST 

wSo ^ "T"!. ^ í'"'^ xí¿am de tintura ¿Tse distribu- 
yen dándola Us dos horas que han •toínado la primera x&aVk 

« \^* f "''^^' ^ ^ '^^ ^^'^^ ^^^^ ^^^ '^^^ í* seguL xlcl. 
M, lomando «ncima agua natirwl, 6 limonada, ségualérada á 1«* 

enfeff-> 



I 



*2Í' 



Vri ^uíór iPatirIdo , ííé etiyás Aplícacíoael tia hecho tá 
iEljfópa el justo 'aprecio que se merecen, no honró á la verdad^ 
"hi á su Patria 'en publicar -se morjan en ella <fní>Gho^ dé los qüC' 
padecían 'fiebres malignas por el temor y morosidad de sus Pro* 
'ife-sores 'en -recurrir á la ancora sagrada ( 9 ). Convenimos desdé 
'itieg'o, que en su práctica ro tienért a<}uélla universal precipita-^ 
cion dé q.ue se glorian muehos Clinieos de Europa. Tratan coa 



r^Ttrui-» m:r.n 



lent- 



enfermos , y continuando esta alíernativa, falta la fiebre á-mas tar-»* 
'éút al segundo paroxísnío. Quaiido ea lo» espacios que estos de- 
•oían libres «o hay tiempo suficiente para ministrar la* quatro, "é 
'cinco tomas de cascarilla , se empiezan á dar entro de ia raísnffi, 
^ebre. En las malignas no hay mas preparación que alternar xí« 
taras de fuerte tintura, acorapafiada cada una con do» dracmas de 
•«al, y una onza de xatabe solutivo, con caliios tenues, plantar uca 
tpar de vexigatorios en las pant&rritlas si son soporosar , y va- 
lerse de ayuda» ¿"e tintura de la referida cascarilla, aiíftnada del 
í^ólvo, si están irápedrdos ios órganos de la deglución. Las dosis 
que aquí apuntamos están arregladas con respecto á los adultos,^ 
■^vigorosos, variando según la edad, temperaniento &c. Como la» 
fiebres r»alignáS y de Otoño se originan comunmente entre tjo*» 
■íáotros de hutnores corrompidos y esfancarfos en las primeras via«, 
iruídan iimcho nuestro» Clmtcos de que fluya el vientre al misi- 
<ího tiempo que administran la cascarilla. En esto se oponen ,$ 
*fúfi de Europa que estio persuadidos á que entonce» no aprow 
•*Vecha. Así en semejantes circunstancia» la mezclan con calmante», 
3r astrinrgetwes: quizá por eí te motivo les quedan tantos ictérico», 
:Ír obstruidos, fo que ya aquí es raro. En las quartana» se pre- 
veré al purgante, el Vemitivo dado unas horas ante» de la ac€«- 
lióti. Extíngttrda la iebie se s%iye el régimen qse describen ca- 
si ■to<áo» los Prácticos, esto e» continuar algunas torras &c. He- 
•ihos dilatado esta •Nota cotí el Táesignio de que la Medictna de 
>«stos paises dexe de ser una ciencia puramente tradicionarra. Es- 
'fefaWíss, q^ire ^moirrdfes ^el ptf><pio ^'fíi, -«I áttrer á la humanidad , 
y. desempeño de su mimisreriü, nos remitan nuestros Prácticos ;ií» 
observaciones: ^e -hiciereii. 'Si sus 'éeapactofties íío les perasitterea 
©rdenaria*s,,fo eiecutafá fe -Síí/céíif'aíí íinusu par ia gloría «i«e fttC- 
se debida 'á -*Us tálente»» y dedíeatíiím» 

^ ( 9 ) j€>3eph Emanfeeí lie ;Bavál©ís-Pocíor?Mtwisp6lren». 'De^Mor- 
bis; l-htiae grassaMibus: pag. 21, El Diario Medico de París, y el 
Bspír. de los mej. Diar. de Eucopa elogiaa esta apteciabk obrua» 





lemda^i fe''S ^e'jíes benignas, permitíená© algunos jKirojtfsmos, poí- 
^tte ksos de que estos arruinen ia yiclá, con las sacudidas íjue in?- 
áucea prestaran su duración ( lo ). La alternación del frjo, y el 
caier de las fiebres periódicas, executan en el cuerpo humano la 
(<gMe el fuego, y el agua en cieríos sacriCcios de los antiguo» 
¿omisos: esto es, purificar eníerameate las inmundicias, y quizá 
por esta razón les impusieron el propio nombre: ^ ,,.,-, 

F?brm Rotnani dixere piamwa Paires . . . Ovíd. 
f€ro en las njalignas que siguen un rumbo contrario ocurrep 
€Oia prontitud y mano liberal. ^ .:í 

Siempre que teynan epidemias de fiebres pútridas, deben tCr 
«lerse . las de disenterias , y que mutuamente se compliquen^ ó que 
mientras anas personas toleran las unas, sufra el resto las otras, según 
la. dl.versidad de temperamentos y circujistancias. Hay una gran 
se.^€|anza entre las causas predisponentes, y ocasionales que ea- 
gendxan ambas epidemias ( 1 1 > ai los humores pútridos pueden 
íranrenerse en los órganos destinados á la digestión, sin que au. 
«nentándose 6u corrupción con el calor y la humedad produzcan 
«na acrimonia, que punzando los intestinos excite coa violencia 
«u movimiento peristáltico, y origine una desenteria maligna. . 
De este género han sido las que han reynado en las 
^oe estaciones precedentes. Reconociendo una misma causa que 
Jas fiebres , con>v€AÍan también en muchos síntomas con ellas.^ Ta- 
les eran el hálito hediondo, la lengua puerca, fatiga de estóma.- 
«G, pulso freqüente, abatido, ó duro con indicios de inflamación, 
orinas crudas, ó muy encendidas, biliosa* las primeras evacua- 
xione* y pestíferas, convulsiones en las mugeres , y determinados 
periodos en que incrementándose la fiebre por ia aoche , se au- 
- mentaba igualmente la violencia de las evacuaciones. Uníase ses- 
eos síntomjas, movimiento á vomito , un gran ruido y mucho ayre 
ea ios intestinos ( i? )» relorújones y pujos: molesto^. A ptopoj- 
^ cion , 



. ( 10 ) Boerhav, aph. 754, , % 

. ; ( II ) Príngk: Míiladíjes des; Ajtmss c. 6, § 3...Tis.Qt; Aviso |i 

Pueblo pag. 231, :' 'i * ' i '^ 

■ (1%) Aunque muchos Prácticos no hacen mención de este sin- 

íoma, ^s cierto que el flato en los intestinos puede considerarse cq- 

tno. uno de los signos patognomónicos de la disenteria, en la qvtff 

. produce d,os efectos, Que pueden engañar * to« ppco exercjtaaos. 

■ ,idü iidjsivVjjqíi jBJsaniiiaois r^qoíüSlí^L .i«iU ^^fa íol ©b -liqíS 



,-■■■;■ • 117, 

""cíon que íba durando !a "enfe^tnedad , se aymentaban vioienta- 
jnente todos estos síntomas, y añsdian otros. Xas fuerzas' se aba- 
tían en extremo, la kngua ^se secaba, aparecía un dolor tenaz en 
el hipocondrio i2quicrdo , t's ai rededor del ciribligo, venia por ins- 
tantes el estímulo i ^depo/ier, presentábanse las evacuaciones cen 
Tanedad de colores , he^or intolerable, mezcladas con mccosida- 
des, sangre y ramemos. de la tnráca felposa de los inrestinos. El 
lecto se irritaba, -ulce-^al^a y afioxaba el músculo espbínrer. La 
jnisma irriiacjon cor tunicada al de la vexiga causaba dificultad- 
y aun retención de orina. En el último grado de estas calami- 
dades se fixaban ios ojos, cübrian los parpados de viu círculo 
amoratado, ^obr.evenia el hipo, una universal atonía, y la muerte. 
• Fu.eron sensibles y multiplicados. los extragos que ella 

^ hizo burla nuose del arte y sus socorros. Pero deberemos confe- 
«ar, que lo propio acontece en todas la^ partes del Globo, quan- 
do aquella dolencia es acompafíada de ese carácter pernicioso 
que en loe países calientes emplea todo sit furor. Se ha esparcido , 
<iue entre nosotros se conserva un específico que lo reprime y 

- quebranta. ; Oxala fuera así, y que tuvieran nuestros conciuda- 
«anos este nuevo y celestial socorro f 

Í.WI • Ent^ taatono nos cercioramos de sm eficacia, podrérao» 

"üecir con un Sabio, que no hay otro específico , sino el remedio que 
«e aplica en el debido tiempo ( 13 , Lo serían en nuestro clima ia^ 
sangría , la Ipecacoana y la cascarilla , si así se executase, y 
no se {pusiesen tantos óbices á sus saludables efectos. Consisten 
aqúelfe's por la mayor parte en la f;oea limpieza, y en ciertas 
pir&oai paciones deí Pueblo y el inmenso' número de Agirlas que 
le infestan. En los [hospitales donde puede entablarse un meto- 

' éo científico, sin temor de que sea invertido por manos idio- 
tas, se dexan los servicios llenos de inmundicia á la cabecera 
ÚG los enfermos con «I fin de que sirvan de norte al Médi- 

*co;, y de esta suerte se forma una multitud de sentinas, cu- 

"^asexhalacioaes pestilentes acaban de corromper esa atmósfera 
detenida, y ya alterada pox el hálito y copia de enfermos. La 

pru- 

■ , _i ■- 

Tales son el eructo y ei hipo ea los principios del mal; pues de- 
pendiend» entonces de esa graa copia de ayre, ni el primero ej 
saludable, ni el segundo mortal, 

( 13 ) Boeihaav. Praefat. ad Libell. de Mat, Medie. ' 



v.'M" 



T2! 



711111" 



^^^^ruáejBci.a , íiemandaba. ^ue, |g . jTiu4así»n , á oifiAní* , .j^ra* .precaver 

"__^r'^r¿ye' daño que in¿iuc'én. ' .. " ' _ ...,,, ' " , , ! 
','. "/' '., ' í-' Pueblo y los Agí rt.ás llecos .'de laj. ideas del r/- 
ci»o cometen fufiestos errores , y resisten á. los médicos que pp^ 
dian remediarlos. Equivocando con este afecto endémico los sín- 
tomas áé la disenieria tjüe explican sii vehemencia sobre ei jatestioc» 
~.^jré'tí<>, sjeadó estg ^5 mals Veces el primero que se afloxa , ulcera 
..""-y ?£'-'i^grV'^a <í'n ¿lia (14}, é inventando la chi mera del vicho 
V ?.l^.l^ ^waí^dp la enfermedad resjde en los tenues, ó en la par- 
' te dej ' colon que pasa por debaxo del estómago, &c. abominan 
' ía sángrín, y echan rnano antes de tiempo de astringentes, é 
' irritantes fuertes que ministran, íjq solo p,ot ayudas, sino íara- 
.bieft' en feeSIdás. ¿.Qual será el ^eCecto de'i Güayasvo, la casca 
..^^? 4^ ^rsLiiáda, el arrayan, el vii.ri,QÍo,.' ei _ aíumbxe ^c. ob^^OC^o 
2^,^?^'^^ 5a ñas partes 'téxidj¿ ^4^ ^.netvlo.sl, T/^. Jañam .'.,~ 

,',■;' ",^ " "¡^Qiúen pudiera des.imp.resiqna't' a^vulgo de sus falsas per- 
^suasíofies i Taflibien "desearíanaos ^ue nuestra práctica f'iese mas 
activa en está énfergiedad, y ciq prodigase Jos yarxbes ', porgue 
,.?í^n.^.í';^'fs .cierto^ queX^ei azúcar es un '.antisépíico . íecQa^ndabi^ , 
uh' precioso don' dé' 'la nátyraieza,^ cuyo', i^iso' puede minorar, /la 
,,ffeqüencia de ks epide;ii}ias;^é^ fiebres 'pü trillas', y malignas ( i'i'f, 
I.*-^?'^'^" ^^ ^^''fríP; '4ue es una sal estimulante, que cojamftvidps I98 

""^•rl ^4 1 ?f '".si? 1. c. :Ci»roo los c'hariataiies franceses acusan al^gáJico 

<«' todas las énfertuedades difíciles , asi jos nuestros' solo ven en 

,^IIas ál/F/c/;*. Pe aquí resulta jque ^or Jo común a,p[i>:a{? su cura- 

'í'°" .fl^.^^^P C" realidad no existe ,', como lo notó Í¡lt.y^üs\eu, Ul{qa 

. .^•'v?* ^ '" ■^*i'^í<?^P-^ ^^'^^^í^^t'iPíAS ^aquí la pluma, con)batíehdó,si;s 

*,ci'roi'es, y alui^bráiido'el ]oT}.^eii ,4^ ^tl'^Sj 'Xmida^^^s'^n p.uestc;a 

' propia' observacios , y en jas descripcífcnes del P. Giimillá Orí- 

,5.^^' ll^^^.^'.*.* ^' P^g' 234-) y -Guillerjno Pisón Histor. Natur. l^,, 

/*! ^" ^^' y '4>- *i U"* ,mano sabia y rnuy acreduMa no se bu- 

Afsé dedicado ^^i ■^T^?^^ -^^^'^^^'^'^rííiív^'^^^^^l^ft^Hk^ií'^ 

Carémos iuégo q[ué' se cbnckya'a. •" "" "-*' 



,ifiJTOr« OCw«SJ¿ ;5 i.- 



( »5 ) Wm !^fí?«^*? M45™^,P?S».;,Í^ 



?>,7fií/:;'.^^- (J 



') 






I MERCURIO PERUANO . 







DEL día 20. DÉ OCTUBRE DE 179^ 



C50NCLUYE EL RESULTADO DEL PRONÓSTICO Y l?í^ 

cauciones para el Otoño Publicados en el Mercurio Peruana" ^ 
^ . Tom. I. Pag. 27,J. l,^ 

^ Iguíendo él plárt de nuestro Pronostico para confrootar con éf* 
sos resulta db^ , no tenemos que notar sobre los hipocondría^ 
cbsf-, é, histéricas. Fácilmente se comprehende , que consistíendoC 
SUS ddlencias en una extrema aridez de' nervios habían tenido' 
in-fT?iitO' que 'sufrir ton' la sequedad que se ha experimetitado en, 
e! Otoño, y el Invierno. De los tísicos no «olo han perecido los. 
que venian declarados por tales desde las estaciones antepiores, sino' 
t&tobien'' algtínos' de aquellos qué teniendo una disposición orgá- 
nfóajó humoral bada' la enunciada' enTermedacl , se hallaban 
eíi- el periodo crítico de los veinte á los treinta y cinco anos.' 
M^ Señor' Don Antonio Ulloa creía ' que la propagación de ia.' 
tKis eri este Pais venturoso, no era . tanto un' efecto del 
Cli'tna ,quantodela falta de cuidado en quemar las ropas y ajua- 
f ^ c^ontagiados' ( 1 6 ). Hoy qué vemos.zelárse este punto interesanta' 
dé Policía, esperadnos que en ló futuro sean menores los extragos." 
J>- se vaya- reBa:^andD esté' accidente pernicioso. La misma con- 
fianza nos asiste en. quanto á las epidemias que hemos re fe-' 
IW», por el nuevo plan dé limpieza que se ha proyectado* 
r' executa ' baxo del gobierno de nuestro esclarecido Xefe. En- 
cabamos 'a los que dirigen uii asunto tan importante, procu- 
r<^-sa<:ar en la actual Píímávéta íoi* grándfes muladares que se' 
Jml'^sen ert' el céritro de la ''Cíudaxl/, sin" reservar ninguno para 
eM^.Strd,'-pues el tiempo; anuncia será"' Viiy caluroso: y si se' 
rmieíveri entonces esos depósiíos'-(fé'' materias corrompidas y fer-' 
iwé^tadas, se^ inundará |a atmósfera ^ dé exhalaciones, que nos 
fiauseo' grav^es^-daííosí " '• ' 'i"^ *'"», 

^>>.,,^,1 L.....^.. .„_...„.... , S:^ _,..... .._,^ . Aun- .,_^ 



tio* 



:>-h 



Aunque quancTo'reyna alguna enfermedad epidémica, sue- 
le comunmente cesar el resto de calamidades que invaden al cuer- 
po hunaano, ó si aparece alguna, participa del mismo carácter 
epidémico-, acontece no obstante ocurrir en medio de las mas 
fuertes y universales una, u otra enfermedad , qiie nace y corre 
sus t€rmit\o5 sin tener la menor relación con la constitución ge-* 
neral dei tiempo, por cuya razan las nombraba el docto Syden- 
ham, enfermedades intercurrentet. De este genero fueron alga-* 
«as Pleuresía? que hubo en las estaciones anteriores. La Socie-- 
rfai, pues, empeñada en ser mil al Público por quantos medios le 
e» factible, y conociendo, que del empirismo se han sacado los 
wvejores remedios que posee la Medicina, encargó á su Profesor 
experimentase ios efectos de la penca de la tuna ( 17 ), puesta, cor- 
tada, y soasada sobre el lado adolorido. En los Valles, y en espe- 
cial en la Sierra se recomendaban sus virtudes , y numeraban mil 
prodigios ^ pero no correspondieron baxo de los ojos de una atenta 
especulación. Es cierto, que el dolor calmaba en los instantes pró- 
áimos á la aplicación; pero recurria con una violencia, que obli- 
¿aba á suspender la tuna , y reponer el célebre linimento de ho- 
«rhaave ( i8 ). Deberemos con todo decir, que se necesita de ma- 
^or número de tentantivas para pronunciar una condenación 
absoluta. 

Tal es cl diseño de las enfermedades que han ocurrido 
en eJ Otoño y el Invierno, en que aparece una exacta conformidad 
entre el resultado , y el vaticinio. No deberemos dilatar la plumaj 
en ponderar los saludables efedos de nuestras precauciones. Fa— i' 
cilmeBte se comprebende , que si la sequedad de los nervios en 
unos , la corrü^ion de los humores en otros originaban las 
dolencias enunciadas, seria excelente, y proficuo un régimen que 
humedecía á los primeros, disolvía y precipitaba suavemente 4 
3os segundo?. AI menos así lo experimentaron quantos quisieron 
seguir nuestros consejos. 

Para completar y perfeccionar la descripción que va- 
mos haciendo, era indispensable añadirle una serie de historias 
particulares , en que cxpoDÍendo por menor el curso y sínto- . 
mas de la epidemia , notásemos igualmente el método de su cura-;-; 
cíon , las bütaá oportunas , y hasta sui mínimos efeííios. Menu—^ 
dencías útilísimas en la prádiica Médica: i^cro aun no podemos desrs 
cender á análisísí tan circunstanciada. Los Discursos meramente fa- 
cultativos no siempre pueden presentarle adornados de los arreos del 
(^ekyte y el entusiasmo; y mucho menos U doctrma clínica « 

que 

( 17. ) Cactus opüntia Linn. Spcc. ílant. pag. 4681 sdit. í7il« 
(18) álaísr* Rícdic, Sea, 8$0. jjów, s» 



ni' 

^U« síenáo ía historia de U part» tnai grave y lastimosa de nu, 
^tras miserias, ofrece un fondo melancólico y sombrío incapai' 
de ocultarse por mas que se varíen sabré éi los hermosos colori- 
dos de la luz. El mas diestro pincel solo podría formar un re- 
trato que imitase á los túmulos en que yacen las cenizas de Is 
feagala amorosa. Cada pastor se llega, esparce sobre él su pu- 
fiadito de flores, quema sus aromas, y fixa su verde ramo. EÍ' 
peregrino al mirar de laxos aquella halagüeña perspectiva, se acer» 
ca atraído del candor de la azucena, de la fragancia del nar- 
do, del verdor amable de la oliva ^ pero apañas repara que bax» 
de aqual aparato se ocultan los fúnebres despojos de la muerte,' 
quando se horroriza, vuelan de su imiginicioa las gracias y el 
encanto, y huye precipitado. , ' 

CARTA ESCRITA A LA SOCIEDAD SOBRE NO SER 11^- 
propit la Música en las Represcntacioritfs PramiiicaSíi 

SKÑORES AMANTAS DUh^AlS/ 

**EfB0S visto el puntual desempeño con que se lian satisfech» 
los asuntos que prometieron Vms. tratar en su Periódico^ pero al mis- 
ttip tiempo es de extrañar, qu£ hayan olvidado una facultad tai» 
interesante y recomendada por ios mas grandes Filósofos, que 
€nci<irra en sí todos los primores, todas las bellezas, y todos los 
eh.caníos qué tienen en particular las otras artes; quiero decir,' 
la Música. La Música qae ha merecido la atención del grande 
Alembert, y es el objeto acia el que desplegó su cloqü encía nues- 
tro famoso Iriarte á quien debe su mayor encomio. Esperábamos 
que por un rasgo al parecer indiferente hubieran hecho ver, que 
no sin fundanjento los Italianoj tienen sus dramas en Música; 
que esto no es fuera de la naturaleza del drama, ni ageno de! 
rapto y del entusiasmo. Yo, pues , sin las luces, ni conocimientos 
qne Vms. poseen, interno verificarlo, pasando antes por su censura. 
Porque juzgar de las costumbres de las demás nació* 
nes, de sus usos, de sus inclinaciones, por las nuestras; y sentic 
mal de aquellas, porque no se conforman con estas, es un modo 
de pensar muy extraño. Confieí^o por mi parte , que me es mas 
ingrato el horríjono son del llanto lúgubre español, que el que 
en una sencilla melodía exprime el lamento del Indio Peruanp. 
Así nosotros haremos ver, que si en los primeros tiempos de Itt 
República Romana no fué apreciada la Miísica , ^nereció tanto 
en los posteriores, y hasta hoy, connaturalizándose de sueiíe coia' 
el idioma y costumbres de los Italiano?, que lejios de ¿er ^jcíraña 
«n ia represe atacion de 6us dramas, es jmj?ort^otí$ima para a)^*' 

, -. . . ... iTífen- 



/ i 



^íjitac viveí* , esptíritu y . facilidráa á la ;exprésion, t^e tcompá» 

fin Ha rr>n la<; mnHiílarinne<; nrrnónica's dé' la V'ÓZ- ' intródtice maáf 



^f jitac viveí* , e _ 

pacía con las modulaciones armónicas dé' la voz, ' introduce 'ma¿ 

íacilraente ea ¡el alma Ips afectos , y cori 'iBáybr vehemencia los 

jiioduce. > \ ' .\ ' ' ..'' 

,.];,,'. Goracílio I^epote que nota la diferencia dé los gustos 
4e' ías" Naciones, dice (,i), qué era poco' honroso eh' -los pHnci^' 
¿ips de la República Rp man a este Arte: que, entre 'los ■ Griegos; ^: 
hacía honor al que '; lo poseía , y vilipendiad í^l que •cat'eciá át' 
4|. ^alustio ( 2 ) reprehend'e a una "Dama ' que era excelente en la^ 
danza , y la hace entender ^ue este, exercicio era indigno de una 
S|jíora de honor.^ Ciqeron decía, qu^^ara' actuar él ,bayle, era ' 
necesario ser locos,' ó ebrios ( §). Tero todo esto n ó venia dé ft' 
iíBpropie,dad, m fi^^lí míeúoúázái^^ de lá rivá-' 

Ijdad de los RotTiítnos cqn todas las demag naciones. La Gre-^ 
cia cent;ro á¡s Jas cieacias íiacia de. este 'Arte sus' delicias,^ su ho- 
itior, y aun el vigor , y el' alma" de* su filosofía. Nadie ignora, 
c«n vergüenza de nuestro, siglo, que, después (^e los, mas esplen- 
didos banquetes era la Música Vonesta "la qué ocupaba el resj».. 
^,1 día. Los , qu,e Iji exercitaban .eran ios grandes Xefes de, la i 
nacipn 5 los nías. distinguidos de sus sabioisV -La Mási'ca,' aquella 
Música varonil, que en siis modulaciones víg¿)rósaá^, incluía los he- ' 
^os de los héroes por medio del rithmo ( 4 ) , era el modo mas prO- 
Ipo de infundir, y llevar al alma los sentimientos heroycos sobre^ 
que j}e fprmaba la roultitud de sabios Guerreros , y Magistrados | 
de que abundaba aquella' na cíoni:" al mismo tíértipo" que _ Íes . 
s|ryia de consuelo, en. las "aflikiohes, 'dJe, álivíp é,A "Itís ^ trabájiós ,'^* 
3E..o,¿e ,d^s.ahogo' '^ri las an.gustiásl " ''' ' '' '' ' . " - '-^ 

IV.!" . Este Arte sublj.me, cuyo mérito subsiste, y subsistirá siem- 
pife, era en aquelíos felices tiempos' más que nunca estimado, y 
Jbacia el hpnor de aquella nación que" tuvo la gloria de perfec- 
cionarlo. Ignorar ailí 'la Música' se "tenia como falta de éduca- 
<*ipn ( 5 ). Entre iW qualidades que hacían un hombre cabal sé 
cpntaba la de saber manejar un instrumento, usar de las inílexío nes 
d^ la voz, poseer la Música. Quien la ignoraba sufría el me;nos- 
preqip, merecía uiaa pública censura de que np quedaba exento 
el sugetp de la clase mas encumbrada ( 6 ). Epaminpndas, y Te- 
líj.ístpcles son ef exemplo. 

lios antiguos estaban persuadidos á que la Música ^con- 
HgbuííiL á fprpar en los cprazpnes una impresipn que ..hacia prp- 



1 



nr. 



( ». ) De Bello Catilinar. 
ín Órat: pro Muren, n. tj." ' ^ 4.") Plut. de Músíc. pag. 1 140. 



(3. ) |n Ofátrpu _ , . , 

^ I X. ) Cic€í, Tuse. I, c 4, ( í. ) Coto, Nepot. in Praef, 



9Hm 



-túcíren los Jóvenes sehtiitiíehtos dé ptoví^ad f 7), Vhtorí, y Ans-f 
tételes en sus* tratados de Política, recomiendan 'precisamente lé' 
tnsenania de la Música á todos ícUos: y Plutarco juzga, que na- 
íla es mas prepio para excitar á la práctica de las acciones vis* 

irosas, que este Arte. 

■•'^ ' Describiendo Polybio la fiereza" de ' los habitantes de I^, 

Arcadia hace de la Música el mas bello elogio. Muestra estqfa- 
Jtnoso historiador , que la barbaridad de los Gitenienses consistiat 
tn no .haber adoptado este socorro, que en toda la Arcadia ha- 
cia el fondo de sus buenas costumbres y de su instrucción ( 8 )^ 
"' Quando fos Romanos no veian mas que ^1 engrandecimiento. 
de su República: quando solo estaban empleados en las ideas de sií" 
grandeza: quando sus corazones, quando sus sentidos se hallaban, 
encallecidos con el estruendo y el estrepuo de los carros, cort e"! ruidQ( 
«lelas lanzas y-la espada: quando percibian con furor el halarido 
descompasado del moribundo , y la algazara del triunfador en el 
orgullo de su gloria, entonces no merecía la Misica entre ^^ 
ellos el aprecio debido. ''■■" -"^ -"■" i ;*■"'""'■.'"■' *_^"~' _^""., .«^ 

Conquistando á la' Grecia,'" -los gustas de, ésta se apode- .^ 
íaron del espíritu de los Romanos, y el genio de aquella corf- 
Quistada influyó en eWos mas que el de Roma conquistadora ei»^ 
]as demás naciones. Empezó la transformación de esie Pueblo: co- 
menzóíe á sentir en él la dulzura: las letras emprendieron et 
vuelo: produxo Roma rivales á la Grecia: y si la grandeza de" 
aquel vasto Imperio entró en decadencia, el Imperio de su sabida-^ 
ria se extendió, é hizose dominante dé sus mismos Conquistadbrev 
La Música entonces se afianzó en Roma como en su _ 
patrio suelo. Las demás artes se difundieron en la Europa. En todaí* 
partes se hallan Filósofos que analizan la naturaleza: Teólogos, que. 
parece se acercan á la Deidad: Matemáticos, que calculan el calcular 
mismo: pero la Música solo en Roma', solo en Italia se pose_e eW^ 
su fondo, y ha tenido una perfección maravillosa, ÍTeproduciendof" 
«h cierto modo los prodigiosos efectos que de , ella se refiereti ea 

la antigüedad. ( 9. ) \ _ •. , ,... »-i ..,¿,c 

En. ésta la Música tenia una extensión mayor que la que 
$if juzga vulgarmente. Comprehendia fuera de los cantos musica- 
les, y^de los tonos instrumentales, el* Arte Postico , la /altacion\r^ 
el gesto y los accidentes con qus debe rer acompañada la declamación í;^^ 
d arte de componer, y dé escribir en notas la simple declamacionr^ 
míe replaba el son de la voz', la medida y los movimientos del gesto. -^ 
Bastaría esto para prueba de que no es fuera de propo-. ; 

sito 



( j/) Plut. 1.- c. (8.) Polyb. 4« p. '^89. ipri ' 

Í9' ) Qttií^^i^ ^' 9' ^* 4' Cicei. de Oíat, 1. i » R, 124^ 



.. Z?»^ ios rttlJanofi tengan ms dramas en Mtísíca; r tnucho 
iM«as quanda Rq Ijn , nos hace ver que la Música igualmente que 
las demás artes ha sido ua presente de Dios ; y que ella añade 
jas^viveja, mas espíritu, y n^as felicidad para introducir ai al- 
sna.os afectos, y para producirlos con jnas vehemencia. Porque 
"inundo p]i3 esta, penetrada de algún objeto que h ocupa, no le 
e.^ bastante elJenguage ordjoarío para expresarlo: ella se abalanza 
íiíera 4^ «i mis m, se entrega á los movimientos que la aí^itan. 
anima y redobh ^l sonido de su voz, repite las palabras; y poco 
contenta de estos esfuerzos Uama á su socorro los instrumentos 
<}«e parecen aJiviarJa, d*ndo á sus voceg una variedad, una entea' 
^pn y wna continuidad que )a simpl« voz no puede tener. 
áiüíi:.;, J^s. unión de la ?Vlúsjca al don de la palabra, ese vigor que 
gíS dft á ias vocea, y á ios íeniinj-jemos del alma halló en loa 
ílomanqs la mejor disposición. S^a«e por su cuma, séase por st» 
carácter , ó por lo que sea ; ellos se aplicaron, y dieron á la Musí- 
sic^ íoda h extensio;^ de que es capa^, Tenjan para el teatro 
una declamación compuesta, y que se escribía eit notas: de don- 
G# sj_ít.er}vao Ijs palabras latinas Canere, Camut , y Carmen-, ce-" 
ráo dice follín. Esta declamación se componía con los acentos, y 
^ escribía con piertas ootas que los demostraban? de aqui ua* 
í^nto figurado. I^o habia mas notas que las correpondientes á lo| 
?fes acentos, grave, ^gudo y cír-unSexá. Sus fíguras y sus noia- 
ore« se hablan en los Gramático? antiguos, 

4- mas de los «centos teniari las Miabas en el idioma grie- 
go y el latino su cantidad reglada^ gsto es, largas y breves;, 
de aqyi los tienjpos, I^a salaba breve yaiia un íiempo de la mé» 
<*^aa, y Ij^ sjlaba larga ocupaba dos. 

-^•.. ; t^t«> exactitud, este rithmo se connaturalizó con W 

Isomanos, y .ellos sjgyiendo no solo á los Músicos Poetas, sj<io 
aqn á los ^^as Carnosos Oradores, cuyas íirengas se pronunciaban 
arregladas al son de una flauta, ó de un baxo continuo, mantie- 
fien b^st;j el presente nn^i costumbre^ un uso propio de su ge- 
ni©, en el que son fnimitables por las demás paciones, aun por 
aqueli?:? qu^ s? tienen por mas cult.as. 

y si h^s.ta Los Qradores haciatj servir la Música en sus 
arengas, y \^ juagaban p^cesaria para darla toda la enegía, todo 
el espíritu de que eran poseídos; ¿que razón habrá para petsüa- 
d|rnos, qus sea elja extratigcfa solo en los crsmas, solo Min las 
declatijíiciones del teatro? Acaso parecería éíla' extrangera -en hu- 
esrjras repre3cnt^ciot>es CQi;i)icas , trágicas, ó mixtas; pero no debe- 
juzgarse fuera de proposito en las (peras, cuya necesaria Construc- 
ci*í^i. e3l4 fiindada er' el rithm®. Kn vano los Franceses, y los 
Ingleses han pretendido ceñir, eti Música ¡>\x& versos: están bien 



Jexos de vigorizar con ella la languidez de sus expresiones. Aua^ 
los Españoles que son los que se acercan mas al primor de lá:^ 
ópera', como vemos en las sarzueias , y en otras pequeñas piezas^ 
íebemos confesar que no tienen la naturalidad conque sifíue U- 
loqüela Italiana el valor de las notas, y éstas Ja quantidad de 
las sílabas. Dedonde resulta que el entusiasmo pueda tomar xo- 
da so extensión sin que sea embarazo el primor del Arte , ni la. 
dificultad de expresarlo, siendo natural á esa especie de dra^ 
la unión á la Música. 

Porque si el hallazgo de este Arte tan sublime y deli- 
cioso: si su primer uso asi entre los hijos de los hombres (i o), co- 
mo entre los hijos de Dios, fué dirigido por estos al culto de la 
Divinidad, y por los otros acia los objetos qtje reynaban en sus 
corazones^ y unos y otros se servían de la Música para hacer 
su expresión mas viva, como lo hemos notado j no hay razón pa- 
ra persuadirnos á que sea impropiedad manifestar las pasión*» 
con las diferentes armonías , melodías y modulaciones que ioclu% 
ye. La Historia sagrada nos presenta un coro mnierosísimo 4a.' 
3WÚSÍCOS, divididos en dos partes, que guiaba el Profeta Rey(ii) 
delante del Arca del Testamento , todo fuera de si, arrebatado de. 
un divino entusiasmo , sin que este rapto fuese bastante para;: 
^ue saliese de los limites de aquel caQto,en que en una acorde 
amifonia seguía el coro que le acorapañabs. Su5 Salmos, ese sa- 
grado rithmo, cuyo entusiasmo percibe aun ei que tartaipudea. 
al leerlos, eran según sus respectivos afectos cefiidor, al num«- 
ro, y á la cadencia que se habían establecido «n Us nota» de 
9ue hemos hablado. 

Esos "benditos Cánticos en que el alma »e recrea , eit 
qxie llena de gozo "al meditarlos fuerza ia expresión, y obliga 
á levantar el eco por \darle mejor tono á sus acentos^ muestran 
en cada verso haber sido construidos sobre las cadencias de U 
melodía. Los maravilloso^ efectos que nos propone la historia pro- 
fana, causados por los diversos tonos de los que incluye la MtS- 
sica, ¿ no dan á entender , "^i^e ella se apodera del alma, y que 
]a fuerza á obrar según sus nííídulaciones-? £1 joven de Pitá-* 
goras , la muger de quien refiere Galeno ( ia),qúe al son de hí 
fiauta enfarecía y calmaba á los hombres, aun quando por la ena-» 
l«iaguez tenian menos discernimiento para distinguir las difeterí- 
tes modulaciones de los tonos , son ia prueba. 

La meinoria de Ticrtoteo; y de Antigónides qna tfyi 



lon- 



( lo, ) Genes. 4. íu { ji.) Paralip. 23. zj, 

( la. } Be placít. Hipp. «t Pial. Jíb. 5. c. 6, 



0E 



conserva Plutarco ( 1 3 ),rJos quales -irritaban y calmaban á su,ar-a 
bitfio. la colera de Alexandro , precisamente persuade que n© es 
la Música agéna del entusiasn,io, pero que aun es su causa, y sii- 
ef^ctó al mismo tiempo, Contengamos pues, que ella es propia e.t* 
lái ¿.peras Ita-!iáhas,, /porque' es propiedad de lá Nación ser Mú-, 
sfca : J36'íque desde ériiallazgó de este Arte, ha estado un?da ,»| 
Ja'Poesia j y aun ha bechb'su fondo 5 y porque siéndole eonna^ 
ttirai elentusiasmo, puede llevar á ia ultima perfeccioH la opera. 
Mas: el famoso Yriarte en su Poema de la armonía y' 
liace ver como las difereníes modulaciones hacen en el cid® tan 
diferentes sensaciones , .qué varia n los sentimientos del corazo»., 
Indica, este ihSígné JPoeta claramenre los tono? , Tos tiempos,, 
ylo^' traspcirtes que debe usar el compositor , pata ío que per- 
tenece; a la ira, á la desesperación , a) dolor, al gozo, á ía risa. 
Se añade á esto, que los Italianos conservan aun en algún mo- 
do el arte de ía saltación , que principalmente consistía, ea* 
Ja¿.gestic-ulacion conque se ácompamaban los recitados , y toda re-» 
|>resentacion teatral ( t4 ); Cicerón, y el grande Roscio , dice Ma.-» 
Ciróbjo , disputaban , si el uno explicaba mejor el alma dp- suf' 
conceptos por ía energía de sus palabras, é el otro -por la, ges^. 
ticulacíün de jsus iniembros: y esto que á primera vista parece i 
ojos inexpertos chocante y ridiculo encierra un primor que ha-. 
ce 'cl aima de la representación. ',[ 

;^* ; Ceso en mis reflexiones poco sat i.? fecho del acierto, y te- 
feliéñdO" ftó fastidien al Público ( si Vms tienen á bien presentar- 
las ).' Si me engañase en mi temor, supliré en otra ocasión la, 
«•tiperfícialicfad con qíie he tocado lo que es propiamente el Ar-j 
te. Entre tanto suplico á Vms, que con su acostumbrada impar- 
cialidad se sirvan corregir, añadir, ó separar lo que . íjes.farezj:^^ 
<^ «aso jde j)üblicar esíe i;asg9 que les consagra : .'^..¡■.V...j.: ,i 

id »b .gÉi^inabí:» úl -sidoi >:. „ „^,„*^ „ • . * 

» «,-r r. •..«•. -M iif«^^.- > -V ©u.amante y apasionado, ., 

M^'*l áf Ji '^é\^¿ Í.Í.Á ji ¿.í^a./i. i .-.:«: :.ím sai nu3»í ícxdn h tsi>v\ Sil 
^'¡íb^^fP^*I^A^)}M^l .■r.n.in3iup .f> T.íU...-n *í , e.'i ^-^ 

i 1$, ) De fortun. Alex.- p. ^35. " ' ' 'y, .' .',.' ,". 



.v'h'iCi^. * 



^^ t* 



j:.:h:^H itfec 






Fol. ,f^ 

«• - ■ - --^ >ay - II i ii imL, i iJn.j..i^ i /¡ >» ■— ■ 

, g><|BIÍ—i*!Éi«ilMW— ■■■■ "^ 



f mRcmiq PERUAMO 




¡Tv, ^ 



_^. ¿jcemplac Monasterio de Trinítíirias pi^^^Izas! de esta Cm- ,;♦ 

dad de Lima. 



^'lendo todo el objeto, qufiív en , sus trabajos se, ba, propuesto ía>. 
Seffi^dad, ofrecer ai Publica ideas, j^tiles y agradables que contríí"!;. 
b]yyáii á rectifícar el espíritu,, y; enríguecerJo de noticias p.toyej»^ 
cHosas no m<¿nos en orden, á historia, principalmente del ^leyn^r 
y. de la Patria ,, que spbre crítica, bellas letras- y todo género dí^ 
literatura^, no será desyiaVnos de nuestro instituto- presentarla enC- 
«5te ensay^i un mohiiiTieqto ilustre, y res.petabie , que al paso que¡^ 
engrandece la piedad, de nuestros Padres,, interesa' noblemente nues/í. 
tros, conocimieat^s. J)e, tan. ^singular yeromendacioij es sin dudatí 
la; fundación del exejuplar Monasterio; de Trinitarias Pescalzas;^ 
que con tanta edificación y; exemplo decora. ;á esta:- nobilísima C*"- 
pita!. El zelo que promovió ,su,establec¡miento aun conserva bastaii?-. 
te. actividad, para, transiBÍtifse. á nuestras, plumas, estampando es-r* 
te rasgo en crédito de «u estimación, para inmortalizar por esté 
J^f^ío ei, fervor santo que. le dió_ origen,, y. la generosidad chris-^ 
tiana, que lo,. condpiíQ, bastí!, su perfecrion f pues como decia un 
antigjio ( i); las acciones hecoycas, apenas son conocidas, por los,, 
q^fi existeriep. la;épipca forísnada en que se, practican i es pre- 

DiC ciso^ . 

■. " ■ . ' , ' ._ ^ • V . , . ^ • ..• ií 

( I..). Xen,; ih,;vit; Impe/. iA^\thiuf aemh' sum, qtíae . fortitej^ 



císo-que el espirito socUI ;1as Sé á%*^z publica , para Ilevaí 
liasta la posteridad mas fetitada su niemoria. , ,,,^ „,„„., „.^,p<«| 
■ El Monasterio de. Trinitarias r€eofloiée-stt-iongcr|''5^^^!^ 
'Congregación del Oratorio naciente entonces en el País , 'y quk, 
mediado el Siglo XVF, mereció por institutor en Roma al inr, 
comparable San Felipe Nerj ( 2,)., Semejante á esps rios qui^. 
^eritran de. unk pura .aunque . pequeña fuente ; pero qu« pasando»! 
I^r urt nuevo y copioso manantial , á causa del mas grande ím«r^ 
^etu que allí reciben, y la diferente dirección que les lia un cau^^^ 
cé' establecido, se separan del que antes llevaban las escasas aguaé 
con que aparecieron^ asi la nueva fundación varió muy en brev^ 
911 carrera, convirtiéndose en el de Trinitarios Descalzos el ins<f 
tituto que en el primer designio fue del Oratorio. El Padre Fran- 
cisco Xavier de Ayllon, uno de los primeros Fundadores de es- 
fií laboriósáji «xetnplar y útilísima Congregación, sostenía y cuí-" 
tívava con zelo en la Iglesia de San Pedro ( 3 ) los Exercidos 
espirituales que con el titulo de Escuela de Christo, había in- 
troducido en ella el Licenciado Juan Pedrero de Santiago. Do- 
fia Ana de Robles viuda del Capitán Don Diego de Bedia quip'^ 
habitaba en las cercanías de' esté Templo, concurría constan-, 
témente, en el designio de perfeccionar su éspiritu, á aqueW 
las fervorosas asambleas, siendo siempre la primera que sé veí4 
en tan devotas prácticas de piedad. Consagrada sin reserva al es-'' 
tudio de la virtud baxo de la disciplina y dirección del cuerdo y 
experimentado Padre Ayllon, fabricó por consejo de este zelosp 
Sacerdote en -su propia casa, un Hospicio capaz de dar aunque 
no sin incomodidad habitación á doce personas. Concluido coti^ 
la mayor presteza este edificio subsidiario, el día quince de Octu-t 
líre del año de iñil seiscientos setenta y tres lo ocupó su Ve- 
nerable Fundadora con otras ocho virtuosas mugeres que con 
selecto se había asociado, conducidas todas con publicidad y ex- 
traordinario aprecie ppr el lUmo. Señor Arzobispo Don Fr. Juan 

(a) El Sunio Pontífice Gregorio XIII. confirmó la Coagrega- 
«ion del Oratorio en su Bula dada en Roma en 1 5. de Julio de 1 57^. 

(5) Pertenecía entonces esta Iglesia de San Pedro al Hospital 
ide Clérigos, y hoy con toda la fábrica que allí hizo la Congre- 
gación, al ¡Béaterio y casa de Amparadas, vulgarmente llamadas 
Recogidas, habiendo pasado el Hospital con el Oratorio á ocupa«, 
j^ aplicación qu« le bizo el REY el Colegio de San Pablo. 



I« AltBogHctt ^e oon teliglo» iel«> satsMurít y pnjdcncim g*- 
•bcfnjiba en aquel tiempo la DióceÑs. Este diligente Pastor , que 
«o omitiendo trabajo alguno por apacentar á 5U rebano, hafeia abier- 
to en esta Capital con sus sagradas Wnos las puertas del Orx» 
torio (4 , colocadas en su pequeño Claustro las nuevas Beatas, 
les concedió viviesen unidas formando Comunidad , permití éndolet 
también Campana interior para sus distribuciones, y Capilla don- 
de oyesen Misa y fceqüentasen los Santos Sacramentos. La for- 
ma de su vestido fue de Nazarenas, y su título varios uros las 
llamaban Hermanas Nerias con el Padre Alons» Riero , primer 
Prepósito de la Congregación, y Autor del precioso libríto es- 
piritual que intitula: Hoy ba ¿« íer : otros con el Padre Ayllon 
Director del Beaterío, Beatas de Nuestro Señor Jesu-Christo Cru- 
ciñcado. 

Eí nuevo plan de vida fue un estímulo mas eficax, un 
•agrado empefio para que estas siervas del Señor se aplicasen eco 
l^tyof mas encendido á la santificación de sus almas, en las di- 
vinas preces y alabanzas, en la oración continua y fervorosa, en 
la caridad ardiente y activa, en la unión fraterna, en la morti- 
ficación severa de sentidos y potencias. Confunde leer la auste- 
ridad y exactitud de sus prácticas. Su silendo fue profu ndo y sin 
relaxacion, su humildad rendida y sin hipocresia, su clausura es- 
trecha y sin la menor violación. Espectáculo admirable y de Is 
va&ífos edificación en que se representaban como persouificadas laa 
virtudes, en tantos simulacros animados de la santidad. En fin 
por un secreto, pero eficaz impulso de la gracia que animaba y 
regia á estas virtuosas heroínas, ellas anhelaban con ardor, y sin 
cesar clamaban al Cielo porque, el Beaterío se elevase á Reli- 
gión : fue^ para evitar los peligros de la inconstancia humana 
y sus lamentables vicisitudes j ¡fuese para dar á sus obras aquel- 
la estabilidad y firmeza ( 5) , aquella perfección y excelencia 
que abundantemente reciben de la espontanea obligación del vo* 
to, que hac5 practicar no por antojo y capricho, sino per pro- 
fesión y estado la perfección de los consejos Evangélicos. Semc- 
^ „. . - jant«s 

■»)l> ; \: < . ■ "1 1 , 1 . 1 :, , • ." . ' ■ " '■■ ■ ' ^"" ' ■ ' . " " ■ — ' - ' i ^ • J 

-,(4).E,n el año de 11674, 4ió licencia el Señor Almoguera pa-. 

ra la fundación de la Congregación del Oratorio baxo del instituí. 

^o y Constituciones de San Felipe Ner». Entraron á componerla 

diez y siete Sacerdotes seglares, de quienes fue superior el P. Riero, 

{$) Sio. Tomas: Prim. jS.e<yjJi(J. <iue$t. i$$» el comrouniter Dp. 



jaates deseos ^cupaba-s >el Ámmo de ío« t^eso% custfoSíés ée el. 
ta dqlicaáa y flM^ecieate viña: pero no :*ran solamente ^íos e*- 
pesados fioes, -aaoqiá* «art p&depoáos y <:Iaudafek9 , ios -^^j^ ctwk 
w*e&jstíbl€ íiíepza: los' impiimn á pretender tórrar con eí ?mpene¿ 
;^abk mtwo de k ppefesipa- solemne aquel delicioso huerto dei 
Jiviao -Espos9 : ot:¥3s -ratPas }u;iciosas y prudentes corte urrieroná 
|a€,erlos eatrar ^con el mayor ardor en este empeño. La historia 
Ecksiásíica les presentaba en abiindancia lastimosos sucesos ét 
Beatas congregaias sm -clausura ( 6 ), que lexos de regocijar ct>!» 
eá «x^mplo de sus vírtude'&á. la ígí»sía> casi en todos los siglóá 
M cubrieron de horror y dé {*ísce2>a per el escándalo de su re- 
iaqcacian. ílal ?s auestra desgraciada Instabilidad; Los EspartaÁof 
«9 hubieron menester iBuro» eí«r©taato q«e mantuvieron firmes 
&US pechos y pero enflaquecidos posteriormente por la delicadea y 
el luxo, se vieron en la necesidad de levantar murallas que les 
pusiesea á resguardo de isus eiíémigos. M«y desde- los prin^ijíté* 
4e la era christiana se vieron , dice San Posidio en la vida qü« 
jscribtó de Sai? Agustín (7), Congregaciones dé . rougcres oitidas 
fcaxo de un misino techo, eo el exercíeio y práctica -dé las' vit- 
tudes Religiosas. No pasó mucho tiempo sin q»e el delicado se- 
ató diese á conocer que su debilidad necesitaba de resguaídó, y 
ya en el Siglo JV. cobio se demuestra en el erudito tratada 
da Glausiira que com{i»so Jmn Bautista Thiers , se supoDÍa© en 
]p*lig¡osa reclusión las que poblaban los Ciauftros, aunq-ue rio sé 
encuentra ley general que désd® esa remota amigíiedad las pre- 
cisase á formal eiausara. Los soberaíios Sucesores dé Sa» Pe» 
4fo €n<:argados de la inspeceíoa y régimen de la universal Igle- 
sia , no pudiercaí descuidar su atención de esa porción ilustre 
4el rebano de J^su-Christo , eoi^o te intitula San Cypriano. Bo» 
wifecío WÍL foe ei primero que cotn toda la solemnidad de de* 
ifcho mandó ( 8) estrecbap coa la Clausura los Conservatorios de 
«ugece*. San Bí© V. estabiecióí para ellas una Hueva disciplina. Ba 
^~ MoMtíioQwn diwa F«stQr0li* (f-s»-)- espedida en Romá^- á a 8 dé 

- ' ' "' -" • -__—____»_ _ 

{6) Clericato Ton*. 2. Bem*.- Sacra mi Íf>eei«s.4o¿ Mttlhrer itm 
scttgregm^e sme Clmiuiea, ñims-afiixermt Eceksiam ter Qmmá- fe- 
re témpora, ' ; : -, ■- ' > :^t 

( 7 > Possid. í» vít* Sánete Atfg. Cap» 27, et 3 1, 
^S) In Cap. Pérfcíí/oja de Staít.. Reg.y Seac» 



-J^tíió láé rj'í)!? flieferiitiné 4\ie 1as'-^tf¿^ vivifeñ' en iCbíríTnídSd füV 
"'Seh' exhortadas- ^ pfo'fésa'T ios tres vot«5 'SDletffnes aftááiénáó l&l 
'%iíárto ik Cla«siMa-^ tiue fué!^n- expelidas (Jé lf>s Gláusirés fós cft^ 
TresJstiendo el ói?d€n íío Cfuisi^sén vivir conftyrtne á su áísfíosidorí^ 
■y ^ue -ningíina «e admitiese de nuevbcñ eWas .wo baitCv de las ^éxi- 
•píesaéas comiicifH-ies. Paí-emfon'k nájd-a ronferrries álaílisci^íiría 
Elesiástica ias Ct>ngt€gacion«íí de un ^x6 frágil, sin los feguareftíi 
l¿e unos Hiüros por todos íaáos impenetrables; y estimé, áieé íá- 
»aha ( lo), como inas conducente al decoro y s^antidád -dé la Iglc- 
«ia su tcítar extinción, que su €S:istencia. No obstante t^án ^stiré^ 
«ha prohibición por todas lo? lugares de la Christiatidad sif ve én 
crecido nú tnero esta especie de Convictorios 9 perd ninguno es 
Confirmado por 1? Santa Sede. El temperamento que ha tornado | 
segon ía observación de Matheusio { 1 1 ), es una prudente folerart- 
cía, na una aprobación expresa : los consiente, no los instituya 
Aiín permanece en todo su vigor la Gonstitucion de San Pió: j^ 
ew su virtud, concluye con mucÍK» ©tros sabios el Cardenal Peí 
tra (12), pudieran hoy obligarse los Beateríos ala precba altee¿ 
«atíva de una entera abolición, ó de una reclusión perpetua. 

Estas consideraciones fixaron al Pastor de aquella tictñ% 
grey,y á loa demás coadjutores de la empresa en el serio y fi^i 
ijie drctámen de que debia proéurarsele con la mas pronta y acti^'i 
■diíjgencia la profesión- ReKgiosa. Sin embargo aunque cónfórn^es 
todos en ctete consejo, por una especie de vicio corfto conháfüfkl 
ál hombre, y nacido de los diverí^os colores ( 1 _? ) con qu« Wirk 
ÍDS objetos, y que ^ hizo decir á Cicerón ( 14 )j que e^ntretantb qtíe 
ta demostración, ó la ley no sujetasen á una noble sei^tdiíitf- 
bre la libertad de Jos juicios humanos, se distinguirían cortm tós 
semblantes y tos sonidos de las voces los conceptos; ellos discoF- 
daroR extremamente acerca d«f instttiiro que bafcia de profesarse 
<en el Monasterio. Cierramente m> poc»s vece» la piedad- iñlstHá fe 
arma contra la piedad-, y ios mas grandes Santos' han' cóntendfdb 
ccn vigor sin detrimento de la caridad. Sin decir aquí' de" otr(fs 
^iBwcbos que se ofrecen á- caiíji paso ' en los ' Aiiáiés =de la Iglesra', 



Hr-"ilVi 



■ t^iii'^^in-ifí'ir>¿. 



( ü>}- texan. Tom; 2.; Cap 

{ ti y.Matheusf. in Ojfldal. Cur. Eííf/e/. Cap. 52. n. 6. 



I-4, ni- 3:8;- 



^^i^-^, 



■;iiS9 nú »^m 



(-i-3)Caré. Petr; in-Buíl, A-postr Tcfm: 4; ad Const. Msrt.-V.uri^» 
(13 ) Persms . . . Mil^e.hominuiw-^speieriet'rerú^-diícolhr'úfur 
rms ^uum cui^m m^ ne^v9t^^i^»mi^ m9L {i^-y^CÁietH. Úífic, 



:1 l'i 



-ían Pedro y San Pablo disputaron sobre et uso de los legales t 
San Pablo y San Bernabé discordaron sobre la asociación de JuaA 
Marco á la predicación: San Esteban y San Ciptiaiío disconvinie* 
ron en el punto déla rebautizaeion: San Agustín y San Geróni- 
mo disintieron sobre el tiempo en que cesaron les preceptos Lega-^ 
Jes: San Chrisóstomo y San Epifanio no fueron de un zcnesdoi 
íu:erca ^e las obras de Orígenes: San Bernardo y Sai» Pedjo el 
-Venerable tuvieron diferentes dictámenes en la interpretación del»- 
Regla de San Benito. Controversia» reñidas sin daño de la paz j 
pero controversias útiles que suscita el zelo para esclarecer la ver- 
dad, y que según la bella expresión ( 15 ) del Cardenal Baroi- 
.nio,á manera de unos vientos impetuosos, á proporción del impul- 
po con que agitan los arbole^, los solidan fixando mas sus raices» 
Tal fue la naturaleza y el fruto de la controTersia suscitada sobre 
e! it^stituto i que debían ligarse en su profesión las Beatas. El zea- 
loso Director de la F,undadora que pudo con derecho decir , que 
babia arrojado iá setnilla, Apolo regado, y -Dios dado el incre* 
Zí^ento á: aquel precioso plantío, deseaba eficazmente que fructt- 
6case conforme á la naturaleza del grano que le dio la existi^ncia» 
¿i Apostólico Prepósiío de la Coogcegacion que habia visto nacet 
en, su proprio suelo y hesedad aquel delicado almacigo, que tras- 
plantado i ptri tierra pingue comenzaba á crecer con rapidez x 
|M!íinosura, procuraba que aquellas plantas tan cuidadosamente cul- 
tivadas, floreciesen y diesen frutos de la especie misma de^su orí- 
£en. Este era el especioso designio de los. Padres Rieco y Ayllon. 
^llos intentaban introducir en I4 Iglesia un nuevo Orden Regu- 
lar que profesase lel mjsmo género de vida que tan laudablemente 
;praeticaban, Debijeñdó á su fervoroía observancia ei aprovecharaient» 
jdff su fispirÍHi, se, consideraron obligados por reconocimiento á 
,soUcitarl*e m m mayojr pj-opagacion su mayor gloria, y por zelo á 
«xteudfit en beneficio de las almas és.e divino íuego. Siendo, poí 
ia, perfecjon á qae can la observaricia /del reciente instituto babiajci 
urrjbado, sm conquistas-, quisieron ser también saa Apóstoles:. y 
jgmulos áe j$}X insjgce patri¿irc,a { i^ ) deseaban embellecer, au- 
íBeíitando este nuevo y diferente orden Religioso , el orbe de la 
_;sia, al modo qufi fil mundo se hermosea con la variedad creci- 
^í los entes, As» pre{en4lan que el Beaterío fuese- elevado á Re- 
- - . - -Jigion,. 



I 



^ i^ y Barón, Anoot. |i25, et 1131, < - » t ■ ^ 

(;í ). ínítlt.. Copgrgg* Owt> 4e Urbe cíip. 4» ^ «wu* ViV»"i 



Mi 



ligíon Baxo áe nuevas Constituciones conforree á ías del OFíttorio. 
. De diferente modo pensaba el lUmo. Sr. Almoguera. El vín- 
culo de los votos en el instituto de la Congregación es , puede de- 
cirse a«í, un Hirco-Ciervo místico que no presenta al espíritu si- 
no las ideas repugnantes de voluntario y violento, de libertad y 
obligación. La profesión Religiosa en el Oratorio no solo es extra- . 
fia, es opuesta ( 17 ) al espíritu é intenciones de su Santo Fun- 
dador. No quiso entre sus hijos este liéroe de santidad extraor- 
dinario en todo, aun en el órd.en de la gracia, víctimas que pot 
la flaqueza y vicisitudes insuperables de la condición de los mí- 
seros mortales, pudiesen ser en algún tiempo forzadas ; sino hos- 
tias pacificas y voluntarias , Sacerdotes seglares , siempre y ente— 
támente libres. Este es el carácter y distintivo de esta Sociedad 
Apostólica ,. establecida por ese modelo cumplido de Sacerdotes : 
una sujeción voluntaria: de arbitrio no de necesidad: una espon- 
tanea dependencia al Superior (18 ): y las Constituciones sin 
voto, sin obligación, sin reato. Tan firmemente persuadido estab» 
San Felipe á la utilidad y ventajas de este método de vida, que 
tratando su hijo espiritual el caritativo Patriarca Sxn Camilo de 
elevar á Religión con la autoridad de la Santa sede , la Congrega- 
ción que con aprobación de esta ( 19 ) habia instituido en Ro- 
zna de Clérigos Ministros de los enfermos, fue de sentir contra- 
lip ; y con todo el ardor y vehemencia que el fuego en que se 
abrasaba su corazón dio siempre ¿ sus exhortaciones : con todo el 
influxo y ascendente que sobre las deliberaciones del Santo Lelli» 
lograba su paternidad espiritual , le aconsejo ( 20 ) desistiese de 
sii pretensión , considerando mas conveniente á la gloria de Dioa 
y al servicio de los enfermos, se mantuviesen él y los suyos en li- 
bertad y sin votos. Sin la menor Hesitación hubiera obedecido San 
Camilo á este consejo , olvidando su pretensión ; pero él ha- 
bla recibido un orden demasiado expreso del Cielo para conti-. 
Iiuár en su propósito , y se hallaba de antemano vigorosamente 

ani 



( 17) Urrutigoyti: En la vida que escribió de San Felipe Neri. 
Xib« !• cap. 31. 

(18) Instit. Congreg. Orat. de Urbe: cod, cap. 4. 
\ 19 ) El Papa Sixto V. aprobó la Qoegregacion de [Ministros 
«le los enfermos en su Erébe expedido en 18. de Marzo de 1586, 

(20) El Padre Sancio Chicáteli compalero de San Camilo^ ea 
lai vida, que escribió de este Patriarca. Lib. i. cap. sz. 



144- 
amrmádoá. permanecer en su emp^fío , pop, boca del misma Dio»., 
( si' • ); '^-ae desclavando los; brazos" de la Cruz , con . inefable bei**^ 
nrgnjdad íe cíIko : Ed pmihnims ; ¿ ^«e ex . lo que temes ? ^rosigué 
iSjvbra que has comen%a¡h', pues ns es tuya sim mía.' '•''' 

- ; Tor otra parte la dificultad de la empresa le parecía aí 
S*éñor Alnioguera insuperable. I>os prolixos exámenes y las severn. 
censuras que -por irazofij por derechíij y por costumbre deben pre-'f 
ceder para "caracterizar de necesario ó provechoso en la Iglesia üil" 
nyévo instituto Regular 5 las dilatadas demoras que lo$ demás hatí'/ 
•snfrjdo antes "de. ¿et aprobados; la multitud de ios ya establecidos; ' 
tSí distancia en fin de Roma que pudiera enfl'aquecer el clamor poc 
la- dificultad de esclarecer las dudas y desvanecer las difícultadet. 
que pudieran suscitarse ; todos estos eran unos obstáculos , qutf 
juzgaba si no del todo invencibles, de muy costoso y difícil allana^,' 
íTJientó, y quandó muciro de una consecución tardí'á y distante, cort'*^ 
que no acertaban á' conformarse sus ansias de ver Monjas 4 sus Bea-"'^ 
tás_, ni sus temores por íos peligros de la tardanza: ó porque lat ' 
diemora podía entibiar el empeño de la pretensión; ó porque ett ' 
la di i ación pudieran fallecer los pretensores. De todo concluía ser 
necesario y convetiiente elegir entre los institutos ya aprobados por.' 
el- Yaticanójel que. se trataba impetrar, para que en su profesión lo*.' 
gtasén aquellas aímas fervorosas realzar su mérito, y dar mas rá« ' 
píííó vuelo á su espíritu. En esta situación, este Pontífice ilustré, 
nó menos por su religiosidad que por su l^itra hubiera visto como. 
una indigna apoetasía su tolerancia , y se hubjera juzgado vil pre- : 
váricadop de sus, voto? , si en la elección de que; se trataba no hu- 
bf^se conspirado con todo el fuego de j^a mas justa pasión á la ' 
preferencia del instituto, que ¿ presencia de los altares Santos él" 
xnísmo habla solemnemente profesado: mucho mas quando hallan- ■' 
dose decorada y fortalecida con muchos Conventos de Agustinas, x 
Bernardas, Dominicas, Franciscas, y Teresas esta Capital del nue- 
vo mundo -^ dei «agrado órdpív Tripitario, de ningún sexo se veít 
eii' e^ar pi una ftola faiiiilía, ''• 



!3:i ^ru.ii 



Se. continuativa» 



(21 ) El inismo: Lib. 1. cap. p. El Señor Benedicto XIV, en la 
Biila. de h Canonización del Santo: y ¡(a Iglesia en la V.; ¿íCcioii. 
del' Ofic, ójie iea ¿ti'ííesu ie dedica, ' ' * ' Í " . '^ 




Fo!. ^^ 




* MERCURIO PERUANO % 



Í¿ V' 



DEL día 27. DE OCTUBRE DE 1791. 



^ii'i'::Zi '^< 



CONfiisíÚA ÍÉt DISCURSO HISTÓRICO SOBRE LA FÜPÍ- 
dacion del exemplar Monasterio de Triniuiias Descalzas 
de esta Ciudad de Lima. 



■+^ A solidez y firmexíi de estos discursos hicieron el mas pleno 
convencimiento en el espíritu del Señor Alinoguera. Por tanto fué 
de parecer, y lo promovió con toda la actividad y eficacia que á la 
razón añade la autoridad , que el Beaterío se elevase á Religión 
baxo de la regla é instituto del orden de la Santísima Trinidad, 
.jíprobsdo (33) ya desde el .siglo 16 por Inocencio III. y confír- 
..mado ( 23 ) pojr Urbano VIII. en el siguiente. Las contiendas de 
Ja razón en nada son semejantes al inútil choque de débiles lefios , 
que en su colisión se acaloran, se infiaitian y consumen: son como el 
jgQÍpe recí^jjrocfl de s.ólidos metales, que aunque caminen sendas opues- 
tas y giren círculos contrarios, entr^* si mismos se unen y estrechan, 
^ jara exprimir de la tnateria que cemprehenden un suco dulce y 
delicioso. Tal fué el resultado de la enunciada contraversia ; y al 
.mpdo q-ue diferenti?5 jnstrumentps templados por r4a no diestra segu ti 
las reglas del arte para un concierto , lexos de causar confusión , 
hacen arrnonia : ó cpíBO Í<?S diversos elementps en el mundo, y dis- 
^,|int!(3^ bikfíiores en el cuerpo, conservan al uno y otro, lo pejrfeccio- 
,.nafi y jeíí\b«lle,(;en,. si je equilibran^ así aquellos diferentes modos 

Es . , . ■■ de 



(2a) En JO de Febrero de 1575. 
4,33,) iti 12 4e A^ta 4e 1^24? 



.(V^u.. 




de pensar, que cierta miente no tuvieron á alguna negra pasión, 
«itio al verdadero zeio pof origen , reunidos por Ja triunfante fu» 
erxa y soberano atractivo de la razón , formaron un solo dictamen; 
y de común acuerdo del Siñor Almogüera , el Padre Ayllon, la 
Madre Ana , y todas las que debían profesar el instituto sobre 
que se deliberaba, quedó unánimemsríte elegido, yor el deseo de ma- 
yor estrechez y observancia, el de los Trinitarios Descalzos. 

Desde el momento de esta resolución no se perdió ins- 
«ante, ni se omitió diligencia. El Señor Arzobispo miró como un 
doble deber de su profesión y de su solicitud pastoral , praiticac 
todos los oficios que pudiesen concurrir al logro de tan piadoso 
designio. Lleno de ios conocimientos necesarios sobre un negocio 
de tanta gravedad é importancia, lo dirigió con acierto y lo ma'» 
xiejó con destreza. Sabia que después de la última Sínodo gene- 
ral ( 34 ) nadie puede sin licencia fundar Monasterios, ni Convert- 
tos : que la suya aunque necesaria como Prelado Diocesano , se- 
gún lo dispuesto ( 25 ) en los Concilios de Trente y Cilrcdonia, 
no era bastante : que á mas de esta, iadispensablemeatt se ¡aecc» 
sitaba el permiso y aprobación del Papa ( 3Ó ), sin la qual toda 
fundación seria ilícita y nula, quedando ligado con el vínculo de 
excomunión ( 27 ) el temerario Fundador. Sabia finalmente que 
aun obtenido favorable el rescripto Pontificio, la fundación sería 
insubsistente si careciese de la permisión del Monarca j quien pof 
2a soberanía de su potestad y dominación ( «8 ) sobre todas las 
Iglesias y Conventos , tiene derecho (29 ) á admitir 6 rechaTae 
sus fundaciones según lo juzgue mas conveniente á la Iglesia y 
al Estado. En exercicio de estas supremas facultades, nuestros So- 
beranos fielmente pesadas las circunstancias, han negado no pocas 
veces sus licencias para fundar Monasterios, y también ba n maa- 

dacfo 



(24) Concií. Trid. Ses. 25 de Regul. et Monial. cap. 3. ' 

( cf 1 Id. ibid. et refert. m cíp. Qtiidem i o. causa 1 1 . Quest* 84 

(26) Cap. I. de excesib. Praelat. in d. , 

( 27 ) Ciemíent. de Paenit. Cap. Cusientes ;• 

( 28 ) Así está mandado en varias Leyes de la RecopilaciíMi 
de Indias, principalmente: en la Ley i. áei titulo 3. y en la a, 
del titulo 6. del Libro i. y en Real Cédula del Patronato de u 
de Junio de 1654. Lo que con copia de Doctrina ilustra el Se» 
fior Solórzano. Libro 3. de Jur. Inüar. Cap. 23. á núm. íj. 

[ ay ) Fiaso de Reg, Patnoii. Indiar. Tom* i* Cap. Sj« n, 4^^ 



5s^^^^^t^?Pv!^^Tl 



'47-. 

do continuase la obra, p.ro q«e tampoco ^^J^-^^^^^ ^^^^ 

!e habia fabricado: para ^^^ ^^^^^""^ ^"^^.7^4^,1 le mi^^^^ 
I luí los fuesen un monumento de la autoridad Real que muda, 

ii^yii j j Í.WV ^aji^a í^p alraníar la susmrada clausura 

ejercicio estos legítimos in?dios de ^"^f í^. VeY v ai Papa, 
¿I Beaterío. Aun mismo ^'^^P^ «^"'"\^ MJ ^*/; V^^ 
Hizo á la Silla de San Pedro las mas humdde.s y verdaderas p re 
ce V al trono de Esoaña ia representación mas reverente ; f.com, 
pifiando lsr:eeur.o. 'de lo, inforn.es .ue ^^¿^^l:^^^^,/:^ 
L míivor eficacia sobre este objeto el Venerable Cabildo de es- 
: M^poLna Iglesia, el Ilultre Regimiento ^^ -ta muy n^^^^^^^ 
• Ciudad V los Reverendos Prelados de las Sagradas Religiones. 
E t e-« todos los oficios que d^-andaba para s„ --c^.o» 
. el asunto ; ninguno omitió ni aun retardó el »^^^:^, ^^^^^^J^^^ 
e^tí imoortante obra, que por tanto se debe toda a su i'astorai 
TLZ^a twatud/EmpleLo en esta piad.sa oc^ac.o^<l- 5 
las demás de su cargo afiadió su religioso ^.f ' , ^«J'^/^^f/^^' 
para darle, como puede creerse, en premio f* ^^' ^^ ¡¡''¡^^ 
descanso. La mayor p€na que smtio su coraron P^^r^^^J^ «" 
los últ.mo* suspiros, fué no haber ^«"^l"''^^ « ^f ^,"- j'"^,,^"* ' 
imponderables ansias, y trabajó sin perdonar ^;>;'^'^^^'^'/^J^^^'^^í 
ror arraig^ir en ef espacioso huerto de su «^"1^'^^,," ^^, f^^/f""* 
Lnta: no tuvo el consuelo de ver prosperados su 3 desc s^, pe^ 
?o acabó d, negociarlo allá ^n el Ciclo, ^^-^.o P^ « e lUmo e« 
U Silla de esta Sama Iglesia el Excmo Señor I>«; °' J^^^Jf^^^ 
^W d^ Uñan y Cisneros i quien estaba re.servado «1 rel.gmso 
placer de ponerla obra tan piadosa la «'^^"^\ ^^"% ^\^f '"* 
de la íglesííi y la del Imperio oyeron con benignidad y agr^- 



¡"TT" 



( 30 ) Iderr; eodem Cap. niim. 45. 

( 31 ) Hízose e&ic recuíso en 7 de Juaia ¿c ^^TS» 



t pr^te^íT^'v f '^^1f ^'^ áí^nto1>reIaao, celebraron su ' z^* 
sa preterís on , y despacharon sus órdenes conforme á s...! J,^T 
sos y reg ado. deseos. El Sun,o Pontífice ínocendo XI Zt" 
bó (32) Ja fundación del Monasterio : ele^ó el BeaLio á Ue^í 
gion, y concedió se profesasen en éi los votos solemne ba.oili 
^stKuto Trinitario según las Constitución^ yR^Tj^^ ti 
Descalzos de esta Sagrada Orden, con la *dvocacTon y dtul d¿^' 
Ss Ti ^;-^ J;-:Cf-„Crucificado. Ei gran iClon JrcL C AR? : 

b^i? asÍn;i i ^A^ /^'''"™'^^^^^^"^^^ ^' ^^" recomendal' 
resnetah^t T I "''í -^^ ^"'""^ ^^ ^''^ ^^^^ 'Audiei^ia. Este 
respetable Tribunal, distinguido siempre por la intearidad v ..hi 
dtHia d^ sus juicios, después del mas serio escrutinlt del Jas rna'' 

ar^srnTeWTr' ^" ^rr^. ^^^) P-^ ^^ esfabledmielto^ 
cL !%rr ^^T-' y i^"^^ ^^ ^«^°í« actuado puntual noti- 

:^<^clí^rfel£:Í^.L^Í3..). solidó con^u supren. 

ee^ioní^"^ finalmente la plausible noticia de estas soberanas cónJ 
íeaTpúb-i" ?'"'?' PT^ de Campanas la anunció solemnemeni 
te al Pubaco: y la Cmdad toda se inundó muy en breve del 
Tue rr"^T r^" ^in número de gentes de todos los órdenel 
t\r rnnT"'^^ Gerarquia del Estado concurrió en tropel á feHd- 
tar con Ja mas smcéra alegria á las fortunadas Beatas: y estas íi 
timamente penetradas del mas vivo reconocimiento por L mpon- 
dera^ie beneficio al Dador soberano de todo bien perfecto y al 

Dbs la^l^f '"'"'' ' ^"^."^^^- «u dicha; después de rend^ir i 
JJios Ja mas fervorosa acción de gracias, cantando en su Capilla 
^on la mayor solemnidad el Te Deum hudamus-, y agradecer á tí 
- ' do 

npí ^^^ "Fué ^aprobado el Monasterio con las reférira7corícesio- 
bre dT.óL^'""' Innecencio XI. en su Bula de ío de Septiéi^ 

ü;5^^ ^¿' lo mandó el Señor CARLOS II. e^n W^édulaex^ 

pedida en San Lorenzo del Escorial el día 30. deSétiemb. de 1675. 
^it^fV 1 ^^i*^^ I<^ prevenido por la anterior Cédula/él 

K^f/ ^cuerdo dio facultad para que se verificase la elevación d^l 

ZTójj^ ^^'^"' P^' su Auto próf'eido en 15 de Noviélnbre 

(35 ) Aprobó el REY lo proveído por esta Real Audiencia . 

ílarzo dTilso^'*''"*''' "^^^ Monasterio en su Cédula de p -de 



<ícv'^|ln^ro'¥e' pefslS^s-^'cók'tó^^ más i'fa%les expresiones, el honóir 
y voluntad con que las favorecían , creyeron no poder dar prue- 
ba 'tn as decísiya dé su reconocimiento al Cielo y á la tierra, que 
apresurar su sacrificio. "Á este fin ocurieron prontamente con los 
mas eficaces, y humildes ruegos al. Señor Arzobispo, quien condes- 
cVtiHiendo edificado y gustoso cort sus fervorosas ansias de consa- 
grarse quanto' antes en las Aras de la Religión como un holo- 
causto puro al Señor, eldia Teintey dos de Mayo de mil seiscien- 
tos ochenta y dos vistió por manos del Padre Ayllon el hábito Tri- 
nitario, y admitió 'á la heroyca Madre Ana , y el siguiente dia á 
siis once compañers^s al Noviciado. Poco tuvo que añadir á lo que 
por espacio de nueve. años se había practicado en el Beaterío, et 
nuevo Estado. Asiduas, fervientes, extáticas en el exercicio déla 
oración aquellas almas escogidas., hasta el extremo de no haber 
sentido ni una sola el ingreso del Señor Almoguera hasta el Co- 
ro donde todas oraban: censtarltes en la divina Salmodia y rezo 
de las Horas Canónicas: pobres , humil'des, penitentes, y exer- 
citadas en la práctica de las chriítianas virtudes, apenas tuvieron 
que -aumentar en su Noviciado la observancia de ciertas formali* 
dades y ritos, que aunque no entran en ia substancia de la vi- 
da Monástica , lapromueven y resguardan, siendo como el antemu- 
ral quci 'defiende y asegura la fortaleza de la Santa Jerusalen. De 
ápices' se compone la perfecion , y se conservan sin trasgresioti 
los- grandes preceptos, A medida del cuidado que se da á las co- 
sas mas pequeñas: así exactas y atildadas aun en las mas mírti- 
mas acciones y ceremonias de Ley y de Regla las Novicias Tri- 
nitarias , muy desde los principios de su encierro hicieron apar-e- 
cer en sus Claustros todo el orden y concierto, toda la regulari— 
(3ad y perfección dé los mas antiguos y observantes Monasterios. 

Avanzado ya el año del Noviciado, en cumplimiento dc 
lo ordenado por la Sínodo de Trenco ( 36 ), dentro del bimestip 
anterior á la Profesión la Fundadora hizo su renuncia, ratificando 
Ja donación que de sus grandes riquezas había hecho á favor de 
su fundación. Sus compañeras, aunque pobres de ios bienes de 
la , t-jerra, observaron esta formalidad .de derecho, haciendo su des- 
apropio de todas las acciones que por quaiquiera título pudieran 
pertenecerles. j, Ninguna exhibió dote : franca y graciosamente fifé*: 
•i t'^.A ' I i.'- ,.■■*■' t,5 . í. , , ron 



i ¡6) Conc. Tríd. Sess. ^5. de Regtil.-et^Mcraái.tCap. i=y,. 



ron admi£Í<ías "tGiJas %l nuevo TEfstatfo, Como por ^n itcano ínes^ 
crutab|(? de su Providencia , Pios ha abaldonado al mundo á in- 
tjejcminables disputas, ca,íi no hay accioa, cosa, ó suceso sobre qus 
jpo sean varios y discrepantes los juicios de los hombres. JLo mas 
^dmirabl? en esta oposición de sentimientos,, ^s lo que con delica- 
d€:za observa ( 37 ) ,el célebre Padre Buífier? á saber, ^ue pue- 
den contestar 4.os ó mas personas un rnistno asunto, y todas te- 
i}f r razón : sirviéndose feliztiíente para explicar este pensamiento 
del exemplo de las perspectivas, que registradas por distintos lados, sft 
diría con igual verd.ad que se vea objetos diversos : so<iteniend» 
uno con justicia que mira un León fucioso que io espanita; y otro, 
que descubre ijna Dain?, encant.ácíora que lo hechiza. Este es el 
prestigio que se descubra en la disputa sobre la dote religiosa^ 
En esíe asunjo han formado con fundamentos mmy sólidos, dictá- 
pienes inuy opuestos los Sabios, Unos piensari que es un crimen 
horrible i otrps juzgan que es lícita y conveniente: y los unos y 
los otros animan la verdad según Jas ¡contrarias ideas que en su 
imaginación representan Jos diferentes puntos de vista de donde la 
Contemplan,. |^« e§ solo una doctrina segura ( 38 ) y generalmente 
recibida; es nji punto decidido ( 39 ) pOf ^l sumo Pontífice Cíe- 
píente VIL fue en la exhibición y recepción de la dote monas* 
tica no hay ni }a menor sombra de simonía, siendo congrua, no 
precio. Conforme á .esta sabj.a y doctrinal decisión , el Papa Inocen- 
cio VIJí, conceiió i\ los ^|onasteriQS ( 40 ) recibiesen dotes de 
Jas que efi ellos profesasen^ peso prohíbiéoiioles al mismo tiempo 
todo pjcto de yecibir paga alguna p.or eL ingreso ,i la Religión, y 
admitir al Estado .persona^ inhábiles para é!, con la esperanza del 
.logro. Esía doctrina c.oí?cilia aquellas dos extremas sentencias, y 
«eñala los límites de lo íí:cito y lo probibidp en esta materia, ün^^ 
jí,05t.umbre sí <!".« m se encuentra origen, ha ertablecido ( 41 ) que 
las mugeres para su st^stentg y vestido lleven dote no solo er> 
el sifílo , sina también en la Iglesia s quando se desposan cotí 
"^ ChriS'- 



(37) Bufñer: Prejudic, vulgar, exám. i. . ^j • 

(38) D. Tboro. Secund, S«eumi. Quaestí. 100, art, 3, *d 4.» VaiCt. 
ibid. e£ cnsímun, Theo!. 

(39^ Comp. Privi), Mendic. verb. Monial. § ult. 

( 40 ) I>. Francisco B-if* Vallunibrosan9 Trace, de Sinaowa, pa^. U 

trt. 3. «.57- 

( ^1 ) Miracid, de Sato. Jlonial. Q 8, a. f. 




Chrísto, >oBitj''<}liaf1<ro cotí álgan íiotrV.re ccntrnen matrimonio : y 
]os Monarcas Kan formado leyes ( 42 ) para otiigar á Jos Padres á 
que doten a sus hijas, rió wlo qviando se casan, sino también 
quando profesan €iJ 'Religión. Pero esta regla de las dotaí.iórts no 
ts tan estrecha, ni de necesidad tan absoluta que no admira íus 
disperisas. Siguiendo la anaíogLi entre ambos rcatiimonios , como en 
el carnal el mérito solo hace en ocasiones veces de dote, admi- 
tiendo el varón á su esposa en su sociedad individua, y recargán- 
dose solo de todos loa gravámenes de! Estado , por la estimación 
de las prendas personales que la adornan, y la esperanza que ellas 
le fundan de la prosperidad y ventajas de su familia: la virtud 
y ciertas qualidades que hacen titiles á las personas en los claus- 
tros, llenando algunos oficios indispensables para que escasean ó 
faltan los ministros, hace no pocas veces se admitan al hábito sin 
llevar otro dote a! matrimonio espiritual que solemnemente celebran 
con Christo. Así fueron admitidas las primeras Novicias Trinitarias: 
«ea porque se consideraron necesarias -para ensenar á las que las 
habían de seguir, con la doctrina y el exemplo la observancia re- 
gular 5 sea porque no pareció conforme á equidad privar del be- 
neficio de la Profesión , á las que con tanto zelo y fervor habían 
concurrido á fundar en lo formal el Monasterio, negándoles el in- 
greio á la Tierra de promisión que ya veian con sus ojos, después 
de los trabajos del Desierto que sufrieron sin reprehensión; ó poc 
que el crecido raudal qtie erogó la Madre Ana, cubrié superabun- 
dantemente los dotes de todas sus Compañeras. Últimamente ex- 
pedidas todas las diligencias previas , y sobradamente abáuelto el 
año de probación que para el reciproco examen y aceptación exi- 
ge como esencial el derecho, ( 45 ) el dia 7. de Junio del año del 
Señor 1683. la esclarecida Madre Ana de la Santísima Trinidad, y 
en los dias consecutivos el resto de las once Kovicias inundadas eit 
lágrimas de un júbilo santo, y de un fervor inñamado que hací- 
an el 'expéc'táculo mas edificsnté y delicioso á los Angeles y á io« 
hombres , pública y solemnemente pronunciaron en manos dei Se- 
fior Liñan los votos de Religión. 

Elevado á este superior orden aquel cuerpo místico , ne- 
cesitaba una cabeza proporcionada á la nueva naturaleza de que 
estaba constituido. JNecesitaba una Prelada que con una autoridad 

no 



4» ) Baid* Leg. fin. Cap. de Dot. promi«< 



43) Coacil* Xiid. ses« «5 de Keg* cap. x5* 




cr~ 



m 



I" 



no precaria ( 44 ), sino proprra de s>i oficio,- cen-.ujai pot95tíd;y» 
que no espiritual , realmente dominatjva ( 45 ) superioi; á la q.ue 
gozan y exercitín los Padres sobre sus hijOS : con una. jurisdic- 
ción económica ( 46 ) fobre los bienes y temporalidades del Mo- 
nasterio, sin comparación mas amplia que la que practican en sus 
casas las madres de familia ; pudiese según las diferentes ocurren- 
cias ya amonestar, reprehender y corregir á sus subdita. ; ya itritax 
i 47 ) ó dar valor á sus privados votos ; ya custodiar ó e.xpendej 
las rentas con arreglo á las necesidades del Convento. Aunque^ea 
la Bula de aprobación y erección en Religión prevenía el Señor 
Innocencio que del mas cercano Monasterio pa5asen Religiosas que 
presidiesen á este , enseñasen en él la dÍ5ciplina moná.stica , y re-p 
gla?en la observancia regular ; ignorada esta, farro3lid,ad del Bte" 
ve por su retardación en el camino, y teniendo el Excmo. Pre- 
lado experimentado en la Madre Aua madurez, juicio,, vigor pa- 
ja sostener la ley, dulzura para insinuarla en los corazones, zelo 
para velar sobre su observancia, prudencia para tomar los tem.- 
peramentos ; le habia continuado durante el tiempo del Noviciar 
do el cargo de Supriora que exercitó desde el principio á satis- 
Í4Ccion de todas sus Subditas en el Beaterío. 

Se concluirá tn el Mere. sig. 



( 44 ) JLedesm. Tom. 2. Sum. trat. 10. 

(4J) gn^an, Rodetio. Q^^€sf¡on, Regul. Tora, i, quaeít. «J. 

(46) Id, R«?defic, ibid. n- 

(47) Swwea de Rílift. Tract. 4q,!^9^r,J«*'V;í* í^9ri5X'':rnB 

tí JL lili 

. . .. í-:£3Ít-« 
. - .ul>(U)iiéü<>J edfiís» 



.4-^;* uh it i.^ .!üj,' 



(fsus Hosp 

'^■"TT ~ 

^ UisiauciJ 
&.b!osí los 






D; Guay- 
as hjy 




HOSPICIO': CABECERAS- 
Pueblos 



Hi^ípi-ii) de Lima dista de üco- 

pl 50. Icn.ni 

Hospicio it Huayüllas dista de Oca 
pa 130 leguas 






cío i 
02a á 
091* a 

o3( a 

-De Hnan 
%¡y ¡¡i 



0371 
Pucará 

OUÓ i 






íT.ReHuanta 





Namero 


RELiGOSos Exi.os nos- 


¿c In.lios 


pici.ii, y Cüiutiiiuncs 


vNcoítus 


P. Fr. Jo«fph Llcf3 P.'orundor 




Tr. Fuscbi 1 Ssnz comp.HKTo 




P. Fr. Antimlo LaleoM. Presidente. 




l'"i- fjla? Lafuento cw.npañeri) 




! Hermanos D'mailos terceros. 




1^ Fr. Krarici-eo A-andi 


a+í 


P. Ki. Bartolunlí OiKoas. , . . . 


Icri 


.''. Tr. Antonio Di.ií 


s«! 


P. Fr. Francisco Cumbreras . . . 


372 


P. Kr. Cr;itonal Gonzalei 


3S8 


P. Fr. Joscph Coriéz.. . . • . . 


ní8 


P. fr. Manuel Ccl.oa 


io;8 



Pampa !iertnosa 

I Sien .... • , . . . 

Valie 

P.-.xatem 

JucuibimSi 

TaraiM-to, Indias, y Mestizos . 
CuT.''a?3, y A^iel^to de Mt-raUs. 1 

Pichiií 

HOSPICIO DK HÜANUCO DISTA ! 
ii Ocripa ;u leguas 

P()ZU7.U 

Muña , , 

Cha^La , ,,,,,, • > > 
S.n A.-.toniíi de Playa gt.-nile , . . 
S ¡•ra,i,is-,,>..ic Mi>n7.on, o Chici'viaya 
VALLli DK VITCC, DISTA Dli 
Ocnpa 30 leguas. 

Pucará ... 

S.ri Teodoro de Collac . - . . . • 
San Francisco de Mjnubamb» . . . 

HOSPICIO DE HUANTA, DISTA P. Fr. Asustin Sobreviela Presidente. 

Üeopa 50 leguas i Fr' Diego Sanche!, cojnpañi 

Hermano Ji 



RELÍGÍ0505 PARA LA SE- 

qiiela de los Exercicios de Comu- 
nidad en el Colegio. 

P. Fr MmueiSolirevieia Prelado delCüleg.y lie iod»s lasMisions. 



?. Ft. Vicente Günicz .... 

i'. Fr. Lili' Colomer Presidente 
Fr. .|uin del To.-o cumpañcti 
P. Fr." Ramón Avno^a . . . 
P. Fr. Jt.seplí Conde . . . . 
P. Fr. Ta.lc-M Caballero. . . 
P. Fr. M.at.o Bengoechéa . 
P, Fr. Juan Sugrañes . . . 



P. Fr. Gaspar Marced . 
P. Fr. Gabriel González 
P. Fr. Jostpb Cañáis . 



P. Fr. Francisco .'Mvarea de 

\'il¡anut-vaCorni>ar.er.¡';sDafia 
P. Fr. Manuv-i P.rez Vicario 
P. Ft liiüan Hurtado 
P. Fr lu:ian Real 
P. Fr Vicente Serna. 
P.Fr Miguel Arias 
P. Fr Joseph López 
P. Fr Antonio lloecero 
P. Fr Kn::enn» Moros 
P. !■ r Manuel Grircíi 
P. Kr |.)vtph Jurado 
P.Fr Francisco Caballero 



Fr Verisimo de la Asiincion 

Fr ^í^•Jel d-I Carmen 

F- Pedro de San J^jseph 

Fr Peiro Ramos 

~r Pedro Jurado 

Fr Francisco Solaiai 

Fr K Juel Bur_^uet8 

Fr Joseph P.njils 

Ft Bartolomé MuSoz 

Ft M.iNUel Gallardo 

Fr Sebastian Rodríguez 

Fr Vicente Gamio 

Ocho Uerinan. Dona:!, tercero» 



Iloínicio 
vbícer; 



op .1 .■ CliCjO 

03 a Ter,., . 

DrCírr , ^ 

Di Puqurl I Í'UQUKLDON CABECERA 



hay 



opordS.S.E.hjy ^ Itruut i 
(^AkT. 



Asunción de Slmariba, ilútate.. . 
San Luis de Maniroato . . . 
I San Buenaventura de Quiempiric. 



MAKOA , Y UCAYALl 

Ch'íhe... 



(¿Pe Ca«to 

H COI í 

^ 001 i 

^Dí Achao 
Y ''ay 01 á 
fe 0U3 á 
3 oaj á 
^ 00a i 
% Ua 

í 001 a 

&. ouíá 



HOSPICiO DE CASTRO , DISTA 

de Ocopa 740 legn,as. 
está situailo en los 43 grados di lati- 
tud meridional. 



CASTRO CABECERA PRIiVIERA. 

Gnercon 

L'sullru 

~ Jtecmun 

Tev 

0'>H<,mco . , 

«.et.,\an 



Doaado 

Tadeo Giles 

I Fr. Agustín Anas 

[ Hermano Antonio Rodríguez .... 

P. Fr. Narciso Girbal y Barceló 
P. Fr. Buenaventura Marques 
Fr.Juan Dueñas y un heriiiaao Donado 

P.ARA EXPEDICIONES DE MON- 

taña. 
P. Fr. Francisco Menendez 
P. Fr. Diego del Valle compafíero 
P. Fr. Juan .alcalde Misionero circular 
P. Fr. Agustín Pinedo compañera 

?. Fr. Francisco Conejo Presidente 
P. Fr. Mateo Mendei curapañero y 
.^ueve Fiscales 



kDeChoncli 

Jhay i á 



oui a ¡ 



Vuu» . 

De Cjstro por el E. hay 5 lepuas á 
'\CHAO CABFCERA SEGUNDA 

Vuta yuiochao Ysla 

Matao 

Curacu 

Il.tyar 

f'isui . . 

Lialin Ma 

'-inua Mi 

Chauliiicr Ula 

De Cxstro poe el S. 5 leguas, i 

OlONCHI CABECERA TERCERA 

Vilupulli 

Rjuco 

Nutuco 



P. Fr. Manuel Rui» y dos Fiscales 



Pucará, CtilUc,y Momiamha se restauraron en788 y 8» 
Los ali'tados en estos Pueblos son muíhos , ydeben 
ser obligados i residir, 6 á que deíen la» tierras 
CA/top/jya ^e reduso ávida civil y chtijtlana afio de 83. 
Tjrjpoio y Cwnl'oiaie nos encargaron afio de 89. 
Jucutliambt se fundó con algunos Vallejinos afio de O9. 
i'ichi\3 se estableció con Paiatinos afio de qo 
ilamruato conversión de Infieles establecida afio de 89. 
tiuicDipiVic Reducción de Gentiles f'inilada año de 90. 
En^ircrr/ía se fabricó de nuevo rasiycapilla afio de 90, 
Vckizaie ha principiado ron Pampa'ti>linosinoien 91. 
A Manoa y Uciyali han ido 4 Convtríorcs año de 91. 
Se han franqueado mas de JO leguas de camino á bestia: 
Se han surtido los Pueblos nuevos do lo necesario: y todo 
se ha executado con la ü.-no^na del Co!e:Mo. 

Fray Manuel Sobrevida. 

lJm<t ■■ Fu la /imiirmn Ri-af Caí de í\i>io- Expautos^ 



P. Fr. Antonio Olmedo y dos Píscale 



Dado á luz pot U Sociedad Académica de Lima 



iií-niiv!iá evtí l'lan á sab=r...iReUgiososPuebi( 

Colegio de Ocopa ¡ ..35 | 

Hospicio de Lima ■ ■. 
Hí>siiciodj llnaylillasysus 9 Pueblo 
ilupiíiü de Huanuc<i y sus f Puebto 
Valle de Vitoc y Monobamba , .. 
Hospicio de Huanía y sus 3 Capilla 

Manoa y Ucayalí — ■ ■ 

Cabecera de Castro . . 06 

Cabecera de Ach.io ■ 

Cabecera deChonchi 

Cabecera de Puqueldon 

CabeceradeQiicylen 

Cabecera de Quenac 

Cabecera de Tenaum 

Puerto de San Carlos 

Cabecera deChacao — 

Cabecera de Quereliiapu ■ 

Cabecera de Calbuco . 



03 i 



•'I 



Suma total de Religiosos y Puebloi 



Achao y sus anexos hay Espafáoles 

Chonchi y sus anexos hay Españoles 

Puqueldoii y sus anexos liayEspafioles .- 

Qiicnac y sus anexos hay Españoles ■■■ ■ 

Tenaum y su* anexos hay EspafioleJ- 

NOTA Que los otros Curas no han enciado el 
num. lie Españoles , pero según las listas del afii> 90 

Suman 



13a 

1985 
11 04 
'499 

1207 
1309 



"335 

057 

1Ü81 



35»' 
1041 

5 5á 
= 54 



5336 



Di Quey- 
Itnhiy 1 1 



hay" 01 



De TeiiJ ■ 
uinhayoaá 



04¡í 



oda 
04 á 



Be Ch.icao 
hay 01 al 



03a 
05 .'i 
oS i 



Vcbuac 

A'3-hddu 

Uellf 

Quthui Ysli 

Cn;linY>iU 

De Cislra par el S. hjy 14 Irgujc ¿ 
OUEILEN CABECERA QOIKTA 

Paylad 

C.mnni • 

Cliadmu 

Hyylad 

TaiKini 

A-(.r;i 

Caylín 

D.- Cur/ro h,<; 1 2 \,^u,t a'. N. D. á 
OtIENAC YSLAYCABhCiiRA éta 

Míulin Ysla 

Caluyachi Ysla 

Apiau Ysla 

AIau Ysla 

Oí Cjiíro a¡ N. N. D. huí 8 ¡(ru<is i 

TENAU.M CABECERA SEl'TÍiVlA 

Ouetalco 

Ca'en , . 

(.)nicavi , . ■ 

Cnaurague ■ 

Chogun 

Anihue . Ysla 

Bnrachauqne Ysla 

Chegñiau Ysla 



Puerto de San Carlos: Españoles 

Chac.w está zn ¡ run al N. d: Tenaum 
CUACAO CABECERA OCTAVA 

Estero de Chacao 

Caulin 

Manao 

Linau 



P. Fr. Juan Caso y once Fi'ca'.ea 



P. Fr. Pedro Garcia y ocho Fiscales. 



yNeofiíu» "i 

'>S ifc 

aué ^ 

i"3 ^ 

'•.99 í^ 

"^ lÁ 

478 f' 

"^ 7 

2'3S_ 4. 
"5 



P. Fr Miguel Arnau y cinco Fiscal»» 



P. Ft Felipe Linares y diez Pízcales 



P. Fr Gerónimo Zurita Cura interino 
P. Fr Juan Periano 

P. Fr.Ant'jr!ÍoGadea y catorce Fiscales 



Total de Almas 



NOTA sobre los Pueblos, y CapiUas que 
aumentado desde elafio de 787 hasta 91 



DtCMui 
hay «I : 



04 a 



Luicn . 
Huiti . 
Cju.acüe 
CaypuiU . 



Pndeio . . 
yuetalmague 



_PÍ7 
3164 



QUERELMAPU CABECERA 9- EspaSs 

Maulin 

De Citira al N. -V. O. hjy a a á 
CALBfJCO CABECERA io Esps. Ysla 

Mem--n 

Caycaeta Y'-la 

Guar Españoles Ysla - - . - - - 
Poluqu 



Olí Maichíl 



o» i 
03 á 

03 á 

04 i 
o:Já 



Chope . 
San Joaquín. . 
Chiduapí Ysla 
Tabón Ysla . 



P. Fr Antonio Antunes 



P. Fr I.ínacio Vargas Cura inierirto 
P. Fr Diego Lozano . , • • 



• : 



o,f 
03 á 



Aptao Ysla 
Challagíie . - 
San Rifael Ysla 
Caylacn , . . . 



119 



3; ! 
i<í + 
l:á 

'522. 
305 

378 

t6i 

sia 
090 

130 

309 
964 

±71. 
»oi6 



071 
115 
14a 
14a 

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Fol. if3.. 




1^ Nnm. B6. - _^^ ^ , 



MERCURIO PERUANO 



•ji-tivii; 



DEL "JMA 30. PE OCTUBRE DE 1791. 




CONCLUYE EL DISCURSO HISTÓRICO SOBRE LA FUN- 

dacíon del £xenipUr Monasterio de Trinitarias Descíilzas 

4e 'Pí^ Ciudad de .jLiínav 

" Eeíia'^ya !a'Í*rof«íon soíemtie, eran precisas otras formalidades-^ 
para la jnsíicucíon de Prelada. No bastaba una simple roniir^cions 
era necesaria una elección Canónica (48): en la qual observándole 
la forma establecida por derecho, especialtnente por el Trideti'?' 
tino (49 ), » congregadas en capítulo todas las Profesas, por sus sufra--, 
¿ios sec retos quedase ritamcnte electa laque sóbrela mitad prevale- 
ciese tn tnayor núrc^ero de votos. Para proceder legítinnamente se 
tizo la convocatoria de la comunidad, y Ja indicción del dia en 
que había de practicarse la primera vecz este serio acto. Bien temi» 
la Ma4re /Ina por. la estimación con <]"« Ja djstinguia el Prelado, y 
oo£')^l amor, respeto y costumbre de obedercerla en sijs hijas, que 
podría caer spbre sus hombros el peso gravísimo de la Prelatupéi, 
Üh^.dolor excesivo se airoderó de su alma. Horrorizada del empleo tan- 
to^ por lo que descubre de brillo, como por lo que incluye de car^ 
gb, se postró á los pies de su benigno Pastor, y del ccngjrcsó to- 
d* d¿ exemplares Religiosas: el ayre tocante con que habUba, sus 
llgriiTias I, , ia expresión de su,dol,or deramada en su semblante con".» 
térnado, excita ocio 1^ .oompasicn en ;lps ápimos hubiera triunfado 
de los díct^Hienes, si la razón , y una luz superior que las gobcr- 
; ', ■ . F í-..- .- -.,.-..... Paba 

'(48) NicolausV. in Bull. dat. f^oxna^e Nx)n. JVIartij Ann^ J4(f7. 
^Kl^'W^. ^!^Í Pontifícat^- ^jj ,j^ ny-^J\ írdúA^rL ór^yM^ ( v{ \ 
149) Ctnc. Ind. fies. 15. de Re|.uJHifa^^ 6?^, Uíís^tít»; i^av 




naba, no hubiese prevaIcGta« de' fa sérfirí'csa. Expúsole» c<m sen- 
cillez y candor, pero al mismo tiempo coa aquella eloqüencia viv*'; 
y animada que interesa pop el sentimietito,- su entera ineptitud 
para la hueva clase de gob'ierno: representóles su edad crecida, su? 
«al.ud aruinada, y sobre todo la debilidad extrema de las fuerzas, 
de Su e-ípiífhíT: pidióles coa -los ruegos ¡mas bumikies y yfárvorosos 
la dexasen acabar sus últimos días, confinada en el estrecho recin- 
to de su GiCkia, y únicamente ocupada en la observancia apetecida de 
su nuevo Estado, del que por su ancianidad avaniada poco tiem-. 
pe» podria ya gozar, y pudíendo acaso ser mas útil á la Religioti- 
por sus oraciones, que por su gobierno. También tiene ía virtud 
&US sofistnas , que sin dificultad .cottoce, desata y desvanece un es-» 
pirita despreocupado. Así ítxos de persuadir á las Electoras para 
que variasen de dictamen esas ingeniosas y sutiles excusas que tanv- 
"bien supo aumentar el temar samo y la humildad , las confirma-, 
ron mas en su propósito: que se hace mas digno del honor y !a Pre« 
latura, quien con ge'tteroso despeg» la' rechaza y la huye (50), 
Esas repulsas del Báculo pissieran en nueva luz su probada vijc-r,. 
tud ; y de común concierto con el Señor Arzobispo, todas las Rg* 
lígiosas la eligieron y acktnaron á pesar de su humilde repug- 
nancia, por Ministra perpetua durante todo el tiempo de su vida:; 
para que se admirase en ella una maestra consumada sin haber si-. 
do jamas discSpuIa , sino del Espíritu divino j y una Pféíada per-' 
fecta, sin qiae alguna vez hubiese sido subdita sino de la fe. Di'si- 
tincion búnrosa , pero justa y debida menos al carácter de su' 
persona y mérito de Fundadora; que á ía excelencia dé su vir-' 
tud , y á la superioridad de sus talentos. Resignada en los decre- 
tos eternos , consignó sus lágrimas en el seno de la obediencia , y, 
cargó sobre sus hombros todo mn Cielo, De nttevo tomó, ríias para,' 
no soltarlas jamas, las riendas del gobierno, y las manejó con tas 
exquisito prirnor y destreza, que por un prodigio raira ves acón-»' 
tecido, constantemente hubo una recíproca satisfacción entre ella y, 
sus subditas. Kstas, sin exct'peion de alguna, admiraron siempre ea 
íodas las determinaciones de su Madre el acier;to y la sublimidadl' 
de los dotes de su espíritu y corazón: acuella logró acabar tran-', 
qailamente sus, días ( 51 ), con el consuelo- de que ninguna de sus* 
tijas habia remitido ni un solo grado de su prííner fervor. Con- 



(,50) I>. Bern, Epist. 126. Quís^ui& dominare non ap^etit, is 
jrr^ ctff fruc-títaré pTcesrf caterif. 

(fi ) Murió k Madre Ana ^n 30 d^ Sepúentbfe del aáo de 
707, de edad «íer ^^ años* 



9Vt)o sf^lifío , y tarahitn pertcancnte, jorque no terminó con fJt 
\"jda: pues desde el lugar que ociipa( ?e.í?ua !o con.'icicra la pie- 
dad ) en la mansión dichosa de los Rieniíventur^idoí:, santamente se 
complace de ver jterpetuadas Iss virtuces religiosas en sus Chus- 
tros, y ardiendo indeficientes en manos de esas prudentes Virgo- 
res las ]ámp¿ras del divino amor, Kn las memorias inéd;tas que 
aunque 05117 di^ninutas reliíiiosamente se conservan en los Ar- 
chivos de este insigne Monasterio, se lee con asombro el compen- 
dio de las cxemplarísiraas vidas de las primeras Fundadoras, cícri-' 
to por sus hermanas que obiervaban de cerca ?us acciones, ó poc 
aus mismos Con¡c?cres que íabian á fondo Jas interioridades de su» 
espíritus. Es muv laoientable la pérdida de un shu dante tesoro 
de semejante?; manuscritos , que contcnian las vidas de muchas 
otras Religiosas de extraoraimario espíritu y santidad. Eso; precio- 
sos Papeles , que para extender la Historia del Arzobispado que 
estaba trabajando, se confiaron al Doctor Don Tv'Ianuel Clerquo 
Cura de la Doctrina de Huaras, perecieron con su m.uerte en la in- 
cultura y desamparo de la Sierra. Nosotros vemos con cdiíicaciotí 
que el Monasterio conserva lozano todo el verdor de su primiti- 
va observsncia , y un fervor siempre nuevo. Las Religiosas de 
íiuestros días en nada se desmienten de la estreche?, y exactitud 
en que se distinguieron sus institutora^. Pudiera decirse, que como 
i Elíseo, ha trasmigrado á ellas el espíritu de Elía«, ó de fus pri- 
meras Mac':?^.^. Si aqui tuviese lugar el entusiasmo, ó fuese per* 
inítido celebrar las virtudes de los vivos, nos detendríamos guíto- 
sos en fürL-iarles íu digno elogia; servirá de bastaníe prueba de U 
virtud heroyca que aun se practica en este edificante Monasterio, 
Ja esclarecida y prodigiosa vida de .ia Madre Maria Antonia de Saa 
Jcseph, Publicada el &f.u de 83. para honor de la virtud y edi- 
ficación de las almas, en la Oración Fúnebre pronunciada en sus 
Exéquiss. 

Con tanta sc-Iideí y hermosura se fixaron los cimientos ^ 
T se elevaron los muros de esre edilicio espiritual, ene dííjpuej 
de un sig¡r, de duración conserva todo el lustre y firmeza de una 
fábrica leciente. P^ro el fervor «ante , y la txácta práctica d^ 
las ir^as acrisoladas virtudes, r.o hubieran pedido por si solos dar'- 
_Je existencia y eiabnidad. Kunca hubiera visto Lima nacót trta 
^uerpo ReJigirso en su suelo, si dando ttóda la atención á miuis- 
frarle en abundancia ei alimento que ruíre á bsai.mas, no se buj- 
biese cuidado de pioveerlo ('.ti su^ento que mantiene los ci^erpí'% 
El deftrctü de rindo bast.Tr.ie p^ra una congrua -íusfentaciou hu- 
bjtra hecho sia duda que se le deucgasen para la erección loc'as laf 

I icen- 



* 




.^"?f<^' ■»^ , -• - ^ .- ■ - - . , , . 

licencias. Estuáíóíamente se ha omtrido tocar hasta aqút este pun- 
to , por pertenecer á las temporalidades del Convento de (jére va-^ 
iHos á hablar í parecié'rtdonQS mas oportuno método seguir ett esta-^ 
norkia el órdeu de las materias, que la cronologia de Io'9 tre^tpos. . 
El voto de probeza es- esencial á las ReügíoiTes; mas no'_ 
toáas lo profesan en igual estrechen y extetísron. Aiguftas solemne-^ 
jaertte la ofrecen á Dí.os no mercas enf común que en particalarí-y' 
entre estas, anas esperan Ifertas de 1» mas viva fe, que la Provi-^ 
dencia por sí misma les envié todo el socorro necesario, como W, 
Teatirtos de S. Cayetano f otras, puesta su confianza en el consef-. 
rador de la Naturaleza, salen á procurarlo, por la humilde men- 
dicidad de la piedad de ios fíeles, como los hijos del Seráffco Pa- 
triarca San Fraricisco.'- Estás rto tienen atro patrrnronia que la mise-, 
líCordia pública, ni otra renta que la* límonías. Las- demás aun-. 
ijue por voto obligan á una absoluta renuncia de íosbiene* de 
la tierra á todos sus individuos; pero la Comunidad no solamen- 
te puede, debe tener rentas que á los particüiareá ministren lo; ne« 
cesario- para el uso de la vida» La. falta y aun la escasea de fon- 
dos las haría demasiadamente onerosas al Público. No siendo^ 
¿ste obligado á sostenerlas de stis propíos bienes 5 la denegacíóá 
de sus socoriros haría ía extinción de Kiuchas Conventos,' mrnoráa- 
díwe de necesidad por carecer de auxilios, can notable p?r]uí- 
cía de l3 Iglesia y del Estado , eí mí mero de las Religiones, 
Qitanáa así permanteciesen , aunque nunca inútiles, no serian tají 
provechosas, debilitada la observancia por la inevitable distraecioíi 
de .los Religiosos á temporales solicitudes para consultar á su sub- 
«ístencia» Estas poderosas consideraciones fueroii sin duda las que 
Ríovíeron el ánimo deE Señor Gregorio XV, ($2 ) para revocar to- 
das ks licencias que para erigir nuevos Conventos había concedi- 
ólo sin tropezar en su falta de fundos el Señor Paulo V. y man- 
dar qrte en lo sucesivo no se edifícase Convento ni Monasterio sia 
rentas proporcionadas, segttn la áiversidad de los lugares, á man- 
fener doce sugetos. El mismo orden se ve decretado ( ?J ) pof 
diferentes Sagradas Congregaciones en Roma. El Señor Solórzana 
í 54 \ trae uní Real Cédula, en que después de hacerse mención de 
* ' . un 



( j» } Eí Señor D. Pedro Fraso de Reg. Patrón. Indiar. Tom. s. 
Cap. 8j. ttum. í2. 

' (53)' La Sagrada Congregación de Rota en Decreto de 17.de 
TAgc^sfode 1 62 1, y la Congreg. de ceíeb. Mis. en 21. dejuni© de 16*5. 
'■' (54) El Señor Solorzana de Jure Indiar. Lib. 3. Cap. 35, 
num. 2^. trae la referida Cédula de 14 de Jumo de i6i6. 



Utl^B^líy 'pontificio ¿(írigido ai Reverendo Arzobispo de esta Dió- 
cesis se mandan extinguir los Manfasterio?, que no puedan mantener 
al menos ocho persona.. Igual arden han repetido muchas veces- 
nuestros Católicos Moriafcas ^ y novísimamente ei benoc JJ. t,AK- 
LOS Wi que con tama sabiduría y amor i sus Vasallos Jíige la 
Ñacíon/acabaí denegar por falta de fundo la clausura, á un. 
Beaterío de esta Cítídadl, por crtra parte muy recomendable. i , 

" No hubiera sido otra la suerte del de Trinitarias Ueseal-. 
i^s' si como aquel, hubiese tenido la desgracia de carecer de con-, 
¿rúa suñciente á la honesta sustentación de una Comunidad Reli- 
giosa Este fué el primer cuidado del REY guando se solicito su, 
gracia y ¿oberano permiso' para la ftindacion. Su providencia Pater- 
flal extendida á todos los lugares y personas de su vasto Imperio, 
no podia negar su atención á los alimentos de una porción de la. 
mas delicada áá rebatió de Jesu-Christo en las tierras de su do- 
minación. En su Cédula expedida á eite efecto ert el Escorial, ha- 
Ge especialísimo encargo á esta Real Audiencia del cauto y escru- 
puloso • examen ^ue debia hacer de las rentas destinadas a sostenec 
V conservar la fundación , para que ni su merced se mtitihíase, 
rnra falca de este apoyo; ni «rígido el Monasterio, sus individuos.' 
perccíeseai por carecer de lo preciso. En ^obedecimiento de este Real- 
orden, ese íntegérrimo tribunal aunque bien cierto de que se pro- 
cedía de buena fe, y muy lexos de toda suerta de fraude y cb- 
repcton , con una sagacidad y cordura propias de su sabiduría. 
y prudencia, apuró el examen del fundo hasta dexarlo perfectamen^ 
te ¿crisolado, y no procedió á dar la menor providencia, ni infor-»,, 
inar favorablemente á Su Magestad para impetrar su soberana con-j 
¿rmaeictí, entre tanto que no estuvo satisfecho á toda ciencia, de 
flue el Motias£erio lograba la dotación necesaria para su eonser- 
íaeiort. Formóse esta de p' í«ií pesos que la gtiierosa Madre. 
^tta, fundadora igualmente déla fábrica material y del espiritual 
edificio deí Monasterio exhibió m.ágnánima, para que fincados con 
seguridad, sus réditos mínistrasert á una decente y frugal susten- 
tación de personas Reli'giosasv 

Asegurados los alímenroá de la Comunidad , era preciso 
dar nueva forma y mayor extensión á la fábrica del .Convento. 
La Capilla interior y el pequeño patío que pudieron ser bastantes 
á formar el Beaterío, y hospedar en sa estrecho recmto a solas 
<3oce personas; ni correspondia á la magestad de los sagrados ofi- 
cios que por su constitución y Regla lleva un Monasterio, ni a 
la amplitud de habitaciones y oficinas, que para diferentes destinos de 
labor. mÍÉistcrio y distribuciones regulare» demanda una Comunidad 
' :cre- 




a?cefídi4n a tr,^mta de Velo n^^ró, y seis cié blanco. El homenaff¿'^ 
4 Dios mas pu^hco y soiemne , y el mas abunJantc «amero le ' 
religiosos votQá con gi^e este se dedica y eneran lece nedian 1^ 

pontr la decoración del cuito, y la cusíodia, de U Casa del Sen- 
sor. Veinte años habian corriáo después de la Clausura del Mov^ 
nasterto, sin que est-- hubiese varia-io .su antigua fábrica, nj ds- 
sahogauo su primsti^a estrechen. No se complace Dio. ea ios su* ' 
í imientos de los justos por cruddad, sino por clemíaGia; no por 
el seqtiíTiieato que causm^ sino por #í frkío que producen: por 
4a expiación y el raérimv f!o por el dolor y la tortura. Su terna-' 
M paternal desea enriarles ei consuelo pa abundancia: pero su' 
ptovidencia- eiema espera i que ío merezcan con su re^gnacion . 
r_io alcancen cQn ei ruego. Los anhelos devotos de las ReiigioJ. 
«as^y los humildes surrin^ientos de su incomodidad, tocaron el 
^^ír^^Tr^^ ^■''P®^"* ^ apresuraron ei n^omento de sus deseos y sus 
votos.^ljlagó ei tiempo predefíaido es ios coas-jos eternr><5 : y por 
Tino de aquellos raovimieníos íntimos y egcaces de la diestra del- 
Altísimo á que la creátura no resiste, tocó Dios el coraxon def 
Maestre de Campo Don Hernando Oururnendi Caballero del Ór- 
tíen de Santiago, para que en la fábrica de aquella Igesia y Con- 
vento emplease el copioso caudal con que lo había enriquecido. S* 
corazón piadoso y magnánimo de que dio tan ilustres pruebas, 
princj pálmente en la institución de crecidos dotes que hasta koy 
están proporcionando honrosas alianzas á las ilustres familias á ^ue 
ios destinó, en nada se detuvo, Ofrecido el pensamiento, al pun- 
to conoció venía del Cieío 5 y no s& detuvo en deliberar, enfla- 
queciendo su fe por demoras afectadas, 6 pof abultados peligros. 
Casi a nn tiempp le ccurrió la |dea, resolvías su execucion, y prini 
apio la fabrica. El día yltimo de Enero de mil setecientos y ocho 
se abrieron lorcimíénto<! del Templo con toda la golenv^idád y for- 
iíjahdadcs prevenidas para este act© religioso. £1 Señor Arzobisp(> 
en cympüniienío de su áehsr ( ?5 ) hizo u.^o de los ritos y cere;. 
snonias rctíblecidas por la Igiecia jara semejante función, ^efiald 
ei lugar del Edifícioí y puesta la primera piedra, concurrió á fivar alljL 
con su.s sagradas jnanns^Tna Cm-z, qm es el signo ( 56) de ereq- 
Cíon déMünasteíio, Qonfiniió $ín interrupción, y á grandes expensas, 

' ' ■ ' , ' la ' 



. >')■■ ) '. 1 1^ V 



~ ( ?5 ) Azor ínst. Moral, parr. 2. Lib. 9. Cap. 3, Quaest. 4,^ • 
{S^j Gioss. in Cap. Nenw ver. verif. - . v 



I^ principiada obra, hasta concluirse, coa toía U solidez, propor- 
ción y belleza que hasta hoy se admira. Al ntismo tiempo qoe la 
Iglesia, se trabajaban \m Claastros eon las habitaciones y oñcinas 
que se Gonsíderaron mas necesapas; y concluida la mayor parte-- 
de ía fábrica, se resolvió hacer el dia treinta de Mayo de sete- 
cientos veinte y dos^ la Dedicación y estrena de esta .nueva Casa del 
Señor. Para autorizar mas ía salenvnidad de esta sagrada función ■ 
eí Excmo. é Ilusírisimo Señor Doctor Don Diego Morcillo de Au- 
iíon conduso la larde arvteríor áesáe la Iglesia Catedral el Au-- 
gustoSacraraento, acompañándolo la Real Aadíeneia y demás Tribu- 
nales, eí Cabildo Eclesiástico y Secular, ei Clero, Religiones y 
Colegios,, la Ofkralidad Militar, y ía Nobleza toda de la^Ciudad.i 
Llevaba en la Procesión el Guión Don Bernardo Gururnendi. Es- 
ta distineioTí' en medio de tan respetable y autorizado concurso, le 
era propria y debida al carácter de Patrón ,. de que gozaba por; 
renureeia que de este honor le hi^o la Reverenda Fnndadorx, yv 
por eí derecho que de nuevo se había adquirido ( 57 ) edificarte 
do á sus exp'en&as la Iglesia y Monasterio, Bendixo el Templo y 
celebró en él la primera Misa el Señor iVIoTcillo: y sobre el Ve- 
nerable nombre del mas grande de ios miscerios , que por especial 
Constitución, debe/i llevar todas las Iglesias y Gonventos del Or- 
den ^ á causa de wn^ singular devoción que el Patrón profesaba 
al primero* de los Arcángeles-, se tituló todo el sagrado y Reli- 
gioso ediScioi de Trinitarias Descalzas de Saa Miguel. No se ciñ6 
á,^ sola esta fiesta lai celebración de la esfrena: el magnánimo Gu- 
rurnendi lüi contintuó por tres dia^ con la mayor pompa y raag- • 
ixíficencia. ., ^ 

^y.^ , Á.v:nque pzrSÉr celebrar la dedicación' del Templo se pro-:; 
em'o que el Convento ttíviese yá figura, y muy avanzada su fá-. 
b^ica, toda^via la obra interior rK> estaba enteramente concluida. 
Cad-a^, Religiosa tenia en particular su habitación, y una ú otra 
oficina pública el común; pero faltaban algunas piei^s indij^pen^. 
*%%e*,c» ifeft MoTiasterip, y a iodo el edificio esoS .últítnos ; rema--, 

: C 57 ) El Patronato, que es el dereclío que tiene alguno de pre- 
sentar ál Obispo Ministros idóneos para lat iglesia que edificó, do- 
té ,. 6- auraerKó considerablemente, se describe; ]us hfínorifícwii^ me" 
rosmiy et' utíie alicui carspetens iñ Eodcshi ^uam de Ordm^rij em-. 
sensu emsintüit f fund&v'it f.vsl í?e^i^>.. Sitts ;_ efectos le contieftea 

tií '^í versos^ ,,_ ^__--_;¿^;;^. ^j,:^r-j^,-^^.-^^ ^^^^ .^ 

Fatrono deheftir henos', ánüf, ¿móíufffeni'uWf» 



\ 



1 6o. 
tes, .'-y delicados filamentos qu€ lo embellecen , y para su labor, 
j tiltima rerfeccion necesitaíi de tiempo y de dinero. Faltóle 
aquel á Pon Bernard® Giirumendj, Varjon de misericordias, cuyas 
piedades aun subsisten ; -dexando abismadas en el dolor á sus ' 
amadas hijas Trinitarias, que no pudieren encontrar otro consue-'' 
lo e« su pérdida, que la esperanza de su reposo en uno de esos 
Tabernáculos eternos, que para el misericordioso fabrican ert la 
casa de Jacob las manos de los pobres. A los tres meses de es- 
t-renada la Iglesia, lo llamó Pies para darle morada en el Cielo, 
en recompensa de la que lé había fabricado en la tierra. Tuvo ' 
el go2o de vey concluido el Templo que erigió i la Peidad y- 
pero catnbien el desconjueio, de no dexar finalizada la obra dft 
todo el Conyento. Para que no quedase incompleta, ordenó eníu' 
testamento que con los réditos de una casa, y una hacienda 
que del mismo modo que el Patronato finalmente cedió al Mo- 
nasterio, se continuase hasía su última perfección la fábrica. No 
se vieron las Religiosas eir el conflicto de detenerse á «oiicítar' 
130 Dispensador iíel , desinteresadí? , conocedor y vigilante , qual'. 
convenía k su Fieeesidad : todo lo encontraron en el Señor Poc-' 
tor Pon Joseph de Santiago Concha , Marques de Casa Con- 
clia, y Oj'dor Pecano áe esta íteal Audiencia. Su benignidad nativa - 
lo llevaba con dwlce peso Ápía la condescjendencia, quando no ío 
resistía la justicia, mucho mas qaartdo se interesaba el beneficio pá-'' 
blico , ó la piedad christiana. A ia menor súplica de Ja Madre'' 
Cy.priana Maiía -de las í^lagas entonces Ministra, se encargó del restó- 
de ía fábrica que fakába al Convento; y_á_¿u zeló, actividad y" 
pericia, pudiera también decírsela su g#nio arcMtectóníco , se de» ' 
bió en breve la com.ius'on perHecta de la obra, con toda la sa-' 
lidez, commodidad ,' desahogo y hermosura- qtfé-'^cdrresponde 4 Ii» 
edificí(í).4e esta especie y destina. ' ' ;'.'..■:. •■• - > -| 

.:,; ..j'í Tal ha sido la fundación del Mdnasteríp ^ de ' Trinitarias,' ' 
Beicabas de San Miguel de está Ilustre ' Gáfiitál , ségun la relá-^' 
cion que después éel mas prolixo examen de los papeles qtié 
en- él cjiíídadüsamente se archivan, formó un gepio exacto y lá^' 
borioso, de quien 5obre Jas mas puntuales noticias, hemos tam- 
bién tornado alguna vez la expresión. ■Fündacióheñ Ib^ material 
firme y hermosa , y en lo eí^piriíüal sólida y elevada. Obra,- cuyos 
cimientos abrió lá gracia, cuyos pírog tesos a se'gtiró él zeió ^ y i', 
la que coronó la santidad de las altrias privilegiadas que hasta hoy 
- han profesado su fervoroso instituto. Así vemos con admiración y 
«íomplacenci^á perfectamente cumplido el vaticinio que sobreco- 
gidos del espíritu dej. Señor muchas veces hicieron de esté Re- 
tí-: 






j6t. 
ííaioso Convento San ', Francisco Solano, y elV. P. Francisco det 
Castillo Se sabe por una tradición cotjstaate que quantas veces 
«^■.=,han' Dor lascasas de que se formó este Santuario aquel Apos- 
tf de^" Pero, y este ( 58 ) héroe de santidad bañados en una 
IleWía santa sus rostros por er gozo que rebozaba de su corazón, 
Srumpian en un rapto profédco semejantes expres.o^nes. Esta 
S«%a tierra privilegiada, tierra santa en cuya posesión prpto 
habTde entrar un Pueblo singu,íarmer,te escogido ae! benor, 
EÍelia se dexará ver el Templo del Dios vivo, y la Uudad d. 
■^- ^ Tierra pingüe : sus colmas jinanaran la leche 



?1I miel- y sus llanuras, presentarán á los ojos una perpetua 
Lmavera' Aquí estará el ponte de la mirras allí el tnagestuoso 
Sbano, cuyo? robustos' y .^levados cedros penetraran^ e^n as nu- 
bífde Cielo sus cabezas,: á este lado estara planeada la Val 
frondosa cargada del inmenso racimo que destiara e vino pre- 
nso que e^^^^^^ Vírgenes ;á aquella parte el pensil a tue no, el 
So Suerto -hermoseado con los lirios evadidos y fragrantés qui. 
Wnd xecreoy complacencias del D.v^o E.poso W suceso 
h* correspondido fielmente al anuncio. Nosotros añadimos que 
;te Wn^ Monasterio no bace solamente ia ediHcaaon y _el exem- 
So S que también es «I escudo y pre.idio de la Patria: auto- 
?zaXe^« sentimiento con el gran San Gregorio (59) 4ue 
Sríbw i las oraciones de tres mi Monjas que había en sü 
So^^Roma, la defensa de aquella^ capital del Orbe christia. 
«rStiada en sus días por los Longobardos ; y con el sabio Pon^ 
SLeS^ Señor líenedicto XIV, ( ^o ) quien no dudo afirmar. 
oue las oraciones de las Monjas sostenían en el tienipo de su 
pTnt ficado áTgi-a« <:iu,dad vacilante por mil calamidades que 
ií W^nV'í W^ fat^nur, han, Urh.n mulns ah han. 
l^m calmitJbJ jmatam, star, non ptats^e, mst jraeces 
l^uae msmrm monimum mens0m mi tracundmm mm^assent. 

,';. :- • .' NOTA* . ^ ' "■'•"■■ ■■"-■"■■í" 

C ¿^ ,^«>« sf kmentati freqiientementp los Autores del Bsj^ka 

■'^rrsTTa'^ríi^^^'i^"^^^^ .^\ i^'^^^u' ^^ ^^^ 

. V' ^ .^V. Kprnvro del V. P. Francisco del Castillo, 
tudes en grado neroyco aei v . 1 . ^^ 

(col D. Greg. Lib. 6. Epist, 23. _ 

^ \lli Benedic. XlV.Insnt.Eccles.Instir. tSV ;, 




' r(Í2. 

Üe ioí mejore F Drarior de las yerros que ínevitabíemsntr suefe»- 
sacar de la prensa sas Escritos por la íncaria cíe los amanuenses, 
ó par la ceteridítd con que este genera de piezas se da á la es- • 
tatnpa. Dos errores de basraiTté bulto grabados' en el ETer curto zn^' ' 
térior nos precisaii á formar la misma queja. SI uuo es de ero* • 
nologlú , ei otro sobre jurlsdiecion. Aquel se lee en la llana pri-: 
mera á la linea <f. Aüí .se dice que en el siglo XVI. aprobó- Ino- 
cencio IIÍ. la Religión Trinitaria : y al pi. de la plana se pone 
la data de esta aprobación á lo de Febrera de 1575:. Este es- un 
xnonstruoso anacronismo nacida sia du'da de- la maia foriT^cion- de 
los números, ó de la demasiada precipitaeion con que se impri- 
mieron, J^orharío Contr nacido en Anagní de la ilustre casa de los 
Condes de Segní, á ios treinta y siete años de su aáaá fué ele^ . 
vado á la Silla de San Pedro _ea 8 de Enera de upa., y en sii 
Coronación tomó el nombre de Inocencio llU l^sté Papa, aunque - 
por dictamen era contrario al establecímienta de- nuevas RehViones- 
y por ta?n£a en el Canon 3 del Concilla IV. Latera nense que 
convoca, se prohibió la institucian de naevas órdenes Regulares - 
no obstante baxadesu Pontificada vio nacer la Iglesia á los hijos 
de Santa Domingo, San Francisco,. San Juan de Mata, y alga- 
lias otro^. IVIas para su establecimiento fue necesario que los mas 
patentes milagros diesen á conocer el benepüciía de Dios en la 
erección de aquellos Reirgíosos Cuerpos. No concediá licencia pa- 
ja la fu;ndacion de los Predicadores y Menores, hasta que repe- 
tidas veces se representaron á su vista Santo Dominga y San Fran- 
cisco sasteniendo en sus hombros la Iglesia de S.Juan de Letratt 
vacilanre y desplomada r ni permitió el instituto de los Trinita- 
f ios , sino quándo ya se le apareció, al tiempo que celebraba 1% 
santa Misa en aquella misma Iglesia, un Ángel vestida de Wanc* 
con Ja cruz roxa y azul , que era el misma vestido y distintivo 
que para sue orden le hablan mostrado S. Juan de Mata, y S. Fe^ 
íiz de Valois» Diá esta aprobación el Señor Inocencia eí dia 10 
de Febrera de 119^^, y murió en Perosa á 2a de Julio de iti6l 
Así fué essa aprobación en el siglo ic. Urbano VIII. confirma la 
Religian en el siglo XVII. que mal puesta con letras en los óri- 
ginales, se e;stamp6 por XVII. siguiente, 

Al reverío de está primera hoja en fa lines «5 se tro- 
pieza con el otro yerro. Tratando de la necesidad que hay de 
las licencias del Monarc» para fundar nuevos Conventos en sus 
jDoíttimos, Gontinást así el Mercurio; ciuien £ar h sobsrjníj de su 

Í9^ 



15j. 



f»tesfad¡ y nominación solre to^a^r hs Tgleshí y Convsntat ^. La claiS- 
sula en los originales está concebida en estos términos ; ^¡cn por la 
soberanía ds su patzftui y áomin-Mion sohre io^as- las tierras suietas d 



su imperio^ y por la Regalia y fueros d^ su Real Paíronaía sobre to- 
das las Iglesias y Conventos Se. No es mucho, pues , que sustraídos 
dos reglones quedase trunca la clausula feaciendo íin sentido falso, 

OTRA. 

•"-^ A muerte intempestiva del Director de nuestra premsa , ae^^ 
cida quando se tiraban los últimos Mercurios relativas á las Mi- 
siones de los Andes, impidió se publicase con ellas el Estado que 
hoy damos á lu%. Las Señores Subscriptores h eoioearán e» stt t»- 
gar respectivo. 




i 






^. 



Fol. 1^4. 



H Núm. 87. 



MERCURIO PERUANO 



DEL día 3. DE NOVIEMBRE DE 1791. 



# 



0: 



TPROGRESOS DEL PAPEL PERIÓDICO QUE SE PUBLI- 

ca en Santa-Fe de Bogotá , anunciado en el Mercurio Peruanf» 
Tomo u pag. 306. 

•*-* L sagrado y recomendable nombre de Filósofo, que nuestro si- 
glo ha profanado atribuyéndolo por un cierto delirio , á libertinos 
y fanáticos, declarados enemigos de la verdad y de la razón, solo 
conviene propiamente á los que emplean sus luces en la felicidad 
común. Es una especie de crueldad contra el linage humano la 
indiferencia de aquellos que se reconcentran dentro de si mismo* 
jpor gozar el estéril fruto de sus meditaciones , y entre tanto lo 
miran gemit entre las necesidades é infortunios que lo cercan, 
•ín esclarecerle sobre los medios de aliviárselo*;. El que ama ver- 
daderamente la sabiduría y la virtud ( carácter propio del Filó- 
aofo ) , no puede prescindir de sus ideas la de la Jíumanidad ( 1 ) : 
mírala con preferencia, y á su impulso dirige todas sus atencio- 
nes á las ventajas de los míseros humanos. La Patria le merece 
"sus principales desvelos, siendo, quanto mas ilustrado , mas zeloso 
de los deberes de Ciudadano. Pero ¿ que hará él , quando la So- 
ciedad misma á quien pretende esclarecer y mejorar, recibe como 
, .. , ■ ,^. . H 5 agrá- . 

' (1) Sobre la verdadera y propia inteligencia de esta palabrs, 
^^la necesidad de no separar á la Filosofía de las sagradas má- 
■ sienas de la Religión, véa^e el Mercurio Peruano, tom. i. pag. 13. 
y 14: tom. u. pag. ií2.,"en donde expresamos nuestros sentimientos 
en está materia, y ahora los reproducimos deseando se tenga siem- 
pre á la vista lo que allí debamos asentad* de*de el principio. 




agravios sus loable? fatigas, íjuatidry hay quienes tomen el víf em- 
peño de deprimirias y desacreditarlas ea el conc?pra del Páblíco, 
por un principio de úmot propio, de envidia, ó de ¡áreres ? Ea- 
tónces necesita toJí la constartcia de su filesofia para hacer bien 
á ios que rehusan recibirlo, debiéndolos considerar por su r^ 
nueacia tanto mas dignas de compasión. Como no trabaja para 
mendigar aplausos , espera con rosifo sereno los tiros de la mor- 
dacidad : re6átelo3 $in inquietarse , ó los desprecia ; pero no pue- 
de observar sin dolor que los que debriaa estar animados de esos 
propios sentimientos de beneficencia, ó que por ventura los afec- 
tan, estos mismas se interesen en favorecer la ciega obstinación de 
un vulgo tniserablemente {?reíx:upado. Pluguiese á Üíos que qirao- 
t03 aman el saber pensar estuviesen de acuerdo en sus tareas. 
i Que feliz serid entonces el resta de los hombres! Conbinada» 
entre sí , y mutuamente vigorizadas las luces del espíritu, cada 
qual fomentarla como propias las producciones útiles de los otros s 
quedaríais descerradas las preocupaciones : reynaria tranquila ea 
todas partes la verdad y la virmi : el Filósofo gozaría el dulce 
placer de servir á sus semejantes, sin que la enaaiacion desarmase 
íus designios ; y jamas hallarían un apoyo «eductor el engaña, 
2a ignorancia y las pasiones. 

Nosotros: no prete/:demos atribuirnos el tít'ulo'^de Filósofos, 
sino es en lo que respecta 9! amor de la Patria. El común in- 
tererés de esta nos haría desear la realidad de esa agradable hi- 
pótesi ; pero ya que la infeliz condición del hombre ho permite 
verificarla, aliéntanos no obstante en los laboriosos afanes que con- 
tinuamos, por una parte el favor de aquellos buenos patriotas que 
cooperan á nuestro intento, sea coadyuvando á él con sus luces, 
sea franqueándonos los monumentos necesarios : per otra la ra- 
pidez con que se va propagando en diversas partes de nuestro 
continente ese espíritu patriótico que dirige nuestras operaciones, 
como observamos en los 25 Números del Periódico de Santa- Fe 
que hemos recibido. Debemos confesar que nuestras fuerzas se 
reaniman, viend-o que por medio de él se promueven ai mismo 
tiempo en aquel Reyno los intereses de la humanidad, y la ilus- 
tración pública. Conoceráse mejor por la idea que demos de sii 
mérito y progresos. 

Él sabio patriota Autor dé esta empresa, bien que sigu* 
¿iverso rumbo y método, camina' al mismo fin que nosotros. Sin 
eatrac en uda la variedad y extensiva de materias que abraza «1 

Mer- 



■ ■*■■ ' 



íi.j , 



.M,:.\Ui\ *v.uj 




ÉítrcarU, limítase á 4a parte moral, política y económica, que 
se propuso en su plan número i. á que sigue agregando ademas 
de las noticias particulares, uno á otro rasgo, ó pequeño discur- 
so, coa que ameniza y hace mas agradables sus Papeles. Trabaja 
"solo, y sin mas aiuilio que algunos pocos, que hasw aquí ie han 
remitido; ea ios demás da bien á conocer I.a extensión de ^as 
luces., y Ja profunda penetración de su talento, capaz de unas, 
tareas para las que parecía no ser suficiente un solo hombre, ^o 
Qtteal presente hace el. fondo principal de M obra son cinco ó 
ícis Discursos divididos en varios números, dignos por su forma , 
estilo y amplitud, d£ tener lugar distinguido entre los que se pre- 
asentan á las Sociedades .Académicas en sus juntas publicas,' La- 
irejdadera generosidad del hombre qu^. consic,ie_ e,n tra^^ajar a .a- 
yor del género humano por am.or ai pairiotismo (2),: el mal 
gusto de los Eí^tudios públicos, y la necesidad de su reforma, 
desterrando de bs Oílegios las ideas abstractas y las preocupa- 
ciones de la Escuela, para cultivar las Ciencias útiles { 3 ); las 
ventaias de sacudir la inacción y descuido con que se inutilizan 
,ín aqiLel Reyno las , px.op.orcjones qufí tiene para mejorarse ( 4): 
el proyecto de erigir un Hospicio púb!jcx>, y ^«ab lecer una So- 
piedad patriótica (O^ lo^ •vetdíLdefX)s derechos de .la libertad del 
íiombre, ennoblecidos, y conservados b.axo el suave yugo de un* 
Jegítima subordinación y dependencia (6); tales^^ son los objeto? 
cue Gcuran su pluma, y todos se observan desempei.ado? con acierto. 
F.l estilo, bien que variado conforme á las materias que 
írMa, es siempre enérgico, persuasivo, y por lo mas an.imado de 
un emusiasmo oratorio. Sus ideas tan sublimes como interesantes 
sus dfiMgnios. De todas maneras promuev? el buen gusto, i^ ci- 
yilizaciou, la Industria, la Agricultura, U,s Artes, el r^omercio, co. 
PÍO que son l^s verdaderas fueotei de la felicidad pubhca , y 
particular en todo Pais, Estimula á sus compatriotas con el fu^ 
«esto retrato de los males y miserias. 4? 1^ Patria. He aquí dos 
de aquellos rar,?os animados de viveza y de energía , en qpe les 
presenta sus defectos CQU esa géneros* intrepidez propia d? un 
buen Ciudadano, q«? no teme irritar los espíritu^, con ta qu? 



( fi ) Nun?, 3. y 4* 

X I ) Num, 8. y 9- 

í 4. 1 íMiím. i®. J tf y 12* . • 1 

(jy Num. 13. hasta ei 20. ( dV Num, 21. 7 ^F!'"*"'' 




|Ós ínflame con el amor patn^Stico/éá^er designio de que se'fnlfe- 
resejí en su felicidad. »> Pero ¿para que adelanto estas propo- 
.« siciones (acaba de imaginarse á la juventud poseida del buen 
ft gusto en la Literatura ) si aun veo en vuestras manos el có- 
7> digo de la ignorancia, si aua florece la manía de argüir , si 
w todas las señales que ofrecéis son de unos furiosos rematados, 
9> sin juicio, ni discernimiento? Este Reyno que veis sumergido 
. w en la última barbarie, y á pesar de su vasta extensión , habi- 
t> tado solamente de mülon y medio de hombres miserables, sin 
99 Ciencias ni Artes, Agricultura ni Comercio , en medio de su 
9t miseria es el favorito de la Naturaleza ( 7 ). 

ff I Ahí Yo no puedo decirlo sin ei mas amargo dolor de mi 
ñ corazón. Embriagados de la maldita pereza, poseídos del torpe 
9* sueño de la ociosidad , permanecemos constantes en la mas 
» reprobada inacción, nos contentamos con una vida puramente 
9> animal, y despreciamos tanta muchedumbre de proporciones, de 
m las que una sola bastada á enriquecer muchos Rey nos ( 8 ). « 

De 



(7) Num. 9. pag. 67. 

(8) Num. Ji. pag. 81. JIJ Esta idea que aquí se da del Nue- 
vo Reyno de Granada, es sin duda la que trasportó al A«tot 
hasta figurarse á la América christiana sumergida hasta ahora po- 
co en aquella incultura y barbarie de la América gentil , que con 
colores menos propios pintó el Señor Ulloa en sus Noticias Ame* 
ricanas. El retrato formado por este sabio Escritor, é inserto en 
el núra. 24. pag. ro8. del Periódico , tan lejos de convenir á la 
América en los tiempos inmediatos al nuestro , aun no es muy 
ajustado al verdadero carácter de los Indios baxo la dominación 
de sus Incas. Ni estos fueron tan bárbaros, generalmente hablando, 
ni aquella ha estado no hace mucho tiempo obscurecida entre lasfunes-^ 
tas sombras de la ignorancia. Si no habia llegado á florecer en ella 
toda lá ilustración pública de que es capaz : si es verdad que ne- 
cesitaba esta para propagarse el vehículo de los Periódicos; no lo 
es menos que hasta ahora poco , no ha carecido de nociones lumi" 
nosas de Humanidad y Política, Vid. Calancha en su Crónica, al 
Ilustrísimo Eguiara en su Biblioteca Mexicana , Peralta Lima fun- 
dada &c. &c. Por lo respectivo al Perú , el Mercurio ha dado á 
luz, y seguirá publicando una infinidad de hechos y monumentos, 
que patentizan la iIustu<;ion y cultura, Uato de su estado actual, 
c«SK> del antecUr* 



ti 



De esta misma muerte hablaban en tiempo de las anti- 
guas Repúblicas los Demóstene^!, y Tulios para promover los in- 
tereses de la Patria : lenguage que los constituía arbitros de las de- 
cisiones de unos Pueblos, de quienes eran oidos con respeto : len- 
guage necesario quando se trata de que comience á salir del ver- 
gonzoso estado de la ignorancia y de la inacción un pais, que se 
supone no haber jamas percibido los saludables influxos de la ilus- 
tcacion, y del buen gusto; pero lenguage que desagrada en el 
dia á los oidos inénos acostumbrados al sincero clamor de la rer- 
flad. Así no es de extrañar que el Periódico haya sufrido ¡a. 
oposición de algunos críticos importunos, ó mal humorados, ó mal 
avenidos con las útiles ideas que promueve. Las preocupaciones 
de un vulgo caprichudo, la ciega ignorancia de sus sólidas ven- 
tajas, el interés, sobre todo la envidia , ese enemigo irreconcilia- 
ble de lo bueno, pasión propia solamente de las almas abatidas ( 9 ), 
8on sin duda quienes han suscitado contra la obra unas censuras, 
que sin atreverse á combatirla en lo substancial, se apoyan por la 
mas en ciertas palabras ó mal entendidas , ó maliciosamente acri- 
minadas (10). El Autor ocupa especialmente los números 5. 6. y 7, 
en rebatirlas , y lo hace con aquella solidez y moderacioa 
tan propias de un filósofo. En todas partes se encuentran falsos sa- 
bios,, espíritus superficiales, y Archíloquios, insectos insufribles de 
que habUtnjs en otro lugar ( 1 1 ) . En todas partes la verdad 
«era mal recibida de aquellos á quienes descubre sus vicios y 
.errores; y siempre tendrá que resistir obstáculos y combates, 
en espeeial quando se dirige contra un vulgo preocupado. Este 
no tiene para juzgar otro criterio, que sus errados caprichos: de- 
«agrádale lo sólido y lo recto, y se complace en lo que reprueba 

la 

m • 11 .1 . I lili » II I » 

( 9 ) El tnostruf de la Envidia nunca es mat fiero que quanÍ9 
se introduce en el suelo de Minerva : entonces se conoce todo el fu' 
rer de su tiranía . . - Alié veréis que qu rindo alguno se ve en la pre- 
. fisión de alabar las producciones de otro , lo hace con tal artificie , 
-fue las mas veces se traslucen ciertos rasgos denigrativos de la mis» 
,ma obra que se aplaude. ( Tucidid. lib. 6. ). Este pasage con que 
concluye la última Nota del num. 24. del Periódico, no se ha 
podido hallar en la obra de este antiguo Historiador, de las Guer- 
ras del Peloponeso : quizá se ha padecido equívoco en la cita. 
{10) Véase la advertencia del Autor núm. 12. pap. ^3. 
( 1 i j Mercurio Peruano Tom. 2. pag. a. 




la ia2on; no escucha á los que le enseiían los principios áe sn fe- 
licidad , y je paga de un ayre ridículo de agudeza, aun quando 
e5te se atreve cfijitra lo mas sagrado. Quien conoce el carácter de ' 
Ja multitud, mira con desprecio 8^s injustos sufragio.':: T» m? per-_ 
Sitado y dgcia por tanto un Orador, qug mi obra es buena, quand0 ■ 
S9h pacos los que la aplauden '^ y 0I contrario d?TConfio de su (jcier-r 
to f s! sale al gusto de todos. En efecto para contentar á la mul- 
titud seria las mas veces preciso adoptar ideas contrarias á Ja rec-» 
tí| razón , y por ventura haccAse digno de la misma suerte que • 
l'or esta causa han sufrido algunos Periódicos de Europa ( 18 ) , 
Jiláe SgntaFe puede no agradar á muchos, por.que no pierde el 
tiempo en frioleras; y por lo mismo esperamos lo continuará su "Aui- 
tor, lisonjeándose con justicia, de la utilidad y acierto de la obra, 
Tiene á sy favpr á todos Jos buenos y sensatos , y los que lo 
impugnen serán solamente aquellos que en el sincero retrato de 
los mai.es de la Patria se recono7cafi comprehendidps en los defeca 
. to9 y preocupaciones, que procura desterrar: pudiendp decir icq^ 
.«n téleby^ Po^ta ^spanol; (13) 

Á iodos j y á ninguno 

mis advertencias tocan: 

qi^ien I^s siente, se culpa ^ 

el que no, que las oyga. 
Lo,"? límites que nos prescribimos, no permiten dar Xiv\% 
tá^x mas extensa dgl F^riódipo^ cotiiP deseáramos , papa que el Pú^ 

blico " . 



~" y/y ,'i< ' j' ' 



( la) Repetidas veces ha suprimido el Santo Oficio en el todo , 

ó en ^ parte diferentes Periódicos^, así ejítrsngeros como naciona- 

Je?, por contener errores perjudiciales, y sacrilegas invectivas. De 

este nnm.ero son mochos Pi^cursos del Cm^er , como también 

,íu Corresponsal , Ql-VHisude de Madrid , e\ Observador, prohibido» 

.del tüíln en ei úliimo Auto q'^.e^ se publicó er; 27. de Agosto. 

ptima mente sabemos qy.s s,e ha mandado suspender en la Corte 

la publicación de estos cinco , y demás Papeles de esta .clase. h,l 

'Gobierno,- y ei Tribunal d^ la F.e jamas olvidan la scUcuiid de 

reprimir ¡as producciones relativíimenie nocivas á la Religión, y al 

Estado. Eaxo de la proíeccion M primero, y en U esperanza de 

no merecer la censura dg! segando, ss han d.ado á luz , cpriren, 

y correrán nuf.'^tros Periódicos sin desviarse del principal objeto 

para q\í& fueron e.stablecidos, , r • . -i OrA 

( 13 ) Nuestro inco^nparabls Dpi> Toms» íJe ínartíj pn el ¥j[tJ- 
jiogo de la* Fábulas literarias 



,,vv;\ ■<*^.--., 



17». 

Mico se hiciese Cáfgo de su mérito, y de las sabias mi- as que m 
propone su Autor j pero parece indispensable contracrsios ma« 
especialmente al numero z.-j.. A ia frente de él se íee este epí- 
grafe: Discurso sobre el Mercurio Peruano dado á luz en Li Ciu- 
dad de Lima , por una Sacie Jad d¿ huenos Patriotas , estahlecHíV 
laxo el titulo de los Amantes del Pilis. Comienza comparando Ia 
íitüacion de ia América en el riempo de su descubrimiento, coa 
Ja de la misnría en el presente, para lo qual aduce la pintura que 
de ella hace Don Antonio üiloa , y es de la que anteriormente ha- 
blamos. Suponiéndoia sumergida hasta ahora poco en la incultura 
y barbarie, expone la utiüdad de los Periódicos, como de ua medio el 
mas á propósito para facilitar la públJca ilustración^ después aña- 
de í » Estaba reservado para el año da Í791. romper este silencio 
» indigno de los espíritus peruanos, üfectivameote quando nosotros 
w dábamos á luz el nwm. 1. de nuestro Paj^elj también daba el suy« 
V Ja Corte de Lima 1 * ) ; pero con esta ventsjosa diferencia. 

»> Allí se han unido catorce Literatos laboriosos, que in« 
w> teíesados en servir á la Patria con sus talentos, baxo el titulo 
» de Amantes del Pa/V , acaban de publicar una obra apreciable . 
9> con cuya noticia honraremos nuestro Papel. Estos son los rarac- 
»> teres que la. enuncian: Pros/>ícíí) del Papel periódico intitulado 
m Mercurio Peruano ^ de Hisioris, Literatura, y noticias publica f^ 
» que á nomhrt de una Sociedad de Amantes del Pais , y como itm 
9) de eller promete dar á lux Don Jacinto Calero y Moreyra, Este 
♦í Sugcto es el línico que ha publicado su nombre; los otros aua 
w siguen disfrazados ba:íro los de Hermágoras, Homótimo, Mindi- 
w rido, Agelasto , Arlstio, Chrisipo , Teagnes , Hypparco, Thi- 
»» meo, Basilídes, Paladio, Archídamo , Cefalio , y Hesperiófiio , 
9t que es el que corresponde en Ig referida Academia al sobredí- 

^9} cho Don Jacinto Calero , según acabamos d« rer «n ios 3Ó. 

#» Numeres que han venido á esta Capital. 

« Las materias que se han tratado hasta el presente acre- 
9t ditan muy bien la capacidad, erudición y buen gusto de aque- 
9> lia Sociedad de Literatos. En todas sus partes van desempeñan- 

.9) do ios varios objetos que ofrece el título de la obra, y sohí» 
íí que se han propuesto tratar en beneficio del Páblico, Este ha 

da- : 



(*) » El num. I. de aquel salió el a. de Enero de este 
9> afío, y el nuestro el 9. de Febrero del misino ; e«ii <iue ai>i« 
i» iiubo de áiféreaeia tieiuta y ock« diss. a 



f> dado á conocer su fina ilustración, correspondiéadole'» con haber* 

»i se subscrito un número casi incieible de personas autorizadas, 

9* cuyo hecho no dexa duda de que allí no solo reyna el amor á 

« la literatura, sino también aquella generosidad patriótica, qua 

9» se congratula en contribuir á todo lo que hace honor á su País. 

ff No ha sido el intento dar un extracto circustanciado 

>»» de toda la obra, sino una idea de su mérito en quanto lo per- 

»> mite la concisez á que estamos ligados, y al mismo tiempo com-» 

•»> placer á ios Americanos instruidos, quienes no creo miren con 

9f indiferencia esta especie de noticias, como el vulgo ignorante; 

f# artes por el contrario, les serán plausible* , conociendo que ya 

9» la América vá sacudiendo la pereza en que yacia , y que en 

ff breve tiempo podrá hacer un papel mas decoroso en el Tea- 

H& tro de Minerva, 

ff APÉNDICE, a 



i 



»> Después jde haber explanado esta noticia, nos pí- 
f> recio conveniente circunstanciarla un poco mas , insertando uA 
'■f9 hermoso rasgo de aquella eloquencia raronil, enérgica, y filo- 
9> sóñcsL , que conocen pocos de los muchas que se consideran maes- 
'»> tros en esta difícil Arte. No la incluimos por el honor que nos 
9f hace , sino solamente para que el Público forme un concepto mas 
n gxacto de lo que hemos dicho acerca de la instrucción de los Auto- 
»> í,es del Mercurio Peruano. Estos Señores nos han hecho la honra 
^ de subscribirse á nuestro Papel (*) después de haber publi» 
'pr cadp en 9I número 34. del suyo el siguiente Discurso. í< 

Aquí transcribe la noticia que en él dím.os de su Obra, 
son 1.a que concluye ; y en consequencia del pronóstico que allí 
■mismo hicimos en ótden á adoptarse este género de escritos en 
Jas ciudades mas principales de la América , añade el aviso de ht» ^ 
jberse publicado un nuevo Periódico en Ja fíavana, ' f 

Se concluirá en el Mere, srg. 



^' í * ) " f^^ ipedio de una apreciable carta dirigida al Excmo. 
^ ^eñoy yírreyj firmada del Secretario dp la Sociedad, i nombre 
fl9 podgs s^s Individuos. << 



rf'«^..'-.^ 



J-j^. 



íi^i'tam't cTí-o^t z^'^-iin m <• 0?' 



~\,- 



5S!S¡ 




I MERCURIO PEEUANO 




** üttque ipl |ulcidso y apreciable rasgo que acabamos 4e cppí|ir|^ 

«« «n .elogio muy superior á nuestro mérito, y por cjonsjg¡yiepte^no| 
confesamos reconocidos aj horijor que n^os díspensaij sin embargo I^ 
jmparcial ingenuidad de loa /ímantes de Lima no periTiite .q^uc- íi| 
I*í33l'-Co forflié de ellos un concepío equivocadp, quaí ej ní q.ye ?i¡|:ff 
diice este Di's.cwrso. En la lüsíori^ de la So(:iedad (tomo 1.. nntn. 7 ) 
te expresan otros tantos Individuos ^uaitito? ¡nuítiera el P,erJód,ico $ 
deberáse eaipero recordar lo que al prjncipi,o de cUf iu3v;er;ímos - 
por estas palabras; lo qu* t^idavía quedaré ^risjüéUg en un fnist.eri^sjf 
grefisfrio f ef la ^ofitiva enutneraciojj de los ^Scpips , y sus rtm¡hr<¡t 
^erdadsrot. Allí dixííi\os que 4e Ips qiie coínro^añ \^ Sacíed^^^ 
úíit^s d^ dispersarse, en su reunión soJam^rite sjs pnipirpn Hornóíjmp^ 
fíesjjeriófU^ Hermágor^Sf y /iristio ., á .I08 ave -se ¡agrega 4^sj?VJj> 
Chrisipo. "Teagves y Hy^parco ¡, y 7 hmeo se .p^en-cion^n .solo tornj? 
Socios de mérito: Archidamo y Cephjflh ^ ciyno dos gfiwos suj)^ 
fiores, í^^Je nos jaiüxliian eco stis luces, jy; recomiendan ^par^, con ]f j 
I>tí.blíco nuestra Obra: BaíUides y P<í/<?¿(oj^n .flu,gíid¿d de ,SocJQf 
ProtéctoEes. Tfidaví a pues gued^ sin poder Jíiarse ,(;on ce^ri^idumbrf! 
«r Qt^ajero de ios que componen I^l Sojcieiú^ tr?iba jando en eli^^ 
Igualmente debemos advertir qu^ el .nqnntbre asi^nsado ^ 
Pon Jacinto Calero, np es Hcrparíóflo {.14):% j)yijtS:g.unque^^,ste §Qcip 
descubre su verdadero notnbre i la üenié á^ la qW, .y en ,1^ 
ProípeCío í es ánicatriénte ptxr.qup po podía quedar ocultó , quan- 
^f„.^5f^,5* ^V-.Jüíf ^^K^^^f^or (corno se .expte^A eji ,Ia misma 

-; ^"^'•> '/,'■ ',■ ' •.''^: ■ iX '' , ' ■ ' Hit- - 

'( Í4J Este 'ihíátrado y laHotiojO Socio se Wla a.uiílMé' é^- 
picada en una comisioa honotífica del Real Sejcvicio. 



^w 



^M 



Historia para que adelántate nuestra suficiencia, y en cierto moio reuniese 

ep sus funcicnes la representación de toda la Sociedad entera :1o que nb'. 

fw.é sino estando ya rejueha y determinada la publicación del Mercurio.' 

i" . Pt^r lo demás," ños lisonjeanios de que en el Periódica 

S^^, incluya, para que el Público forme un concepto exacto dej? 
Mercurio y. sus ■ Autores,, un rasgo ^dictado por aqu«l espíritu de! 
imparcialidad y de candor, tan necesario en quien desea- utilizai;! 
con sus producciones, y cuyas leyes son pbr consiguiente el alñ! 
ma de \a, Sociedad. Cumpliendo con ellas,' produximos el juicio 
^ue hacíamos d^l Periódico y de su mérito, según se podia cole- 
gir por los dos primeros números. Pero á pesar de esto parece 
ha desagradado al sabio patriota que lo publica, ei que hablan- 
do del suefío simbólico de su número 2. en que introduce el 
elogio de. Ja paz,; hayamos álcho:. pero no es mas que un sueño» 
Estos son los términos en que se explica en una Nota : 2Vo cree- 
mos que los Señores Autores del Mercurio Peruano miren como 
tosa de sueño los innumerables bienes que describimos acerca de 
la paz: ni que la establecida entre nuestra Corte y la de Breia- 
ma tien^ visos de peco duradera, ó de nada ventajosa á los Es" 
pañoles. Quisiéramos saber el verdadero sentido de la expresión so- 
hré que hacemos el reparo. 

Repetimos que la imparcialidad y la moderación hacen 
él carácter de nuestras producciones : y con este no es compa- 
tible ese espíritu audaz que osa citar á un temerario examen 
Jas determinaciones de los Gabinetes. La expresión en su sentí-"' 
¡do obvio y natur^al recae sobre el mismo sueño, y no sobre el 
objeto que en él se elogia. De aquel,, y no de este diximps que no! 
era mas que un sueño, queriendo signiñcar que el bosque^ la Deidad 
representante de la paz , los Personages que la acompañan, el ve- 
nerable Anciano, el Discurso que se pone en boca de este , &c» 
todo no excede los límites ' de una ficción poética, desempeñada. 
«egun las leyes de uña. rigorosa y exacta prosopopeya. Si aun- 
esto no es bastante, decimos que los bienes de la paz bien pue-, 
den llamarse sueños, en qiiánto el resto de los humanos los con-* 
cibe tales, posponiéndolos al brillo falaz de las victorias, mientras 
su legítimo valor solamente es conocido del Filósofo, quien lo con- 
templa en sus abstracciones según su verdadero aspecto: con lo 
c[üe concebimos quedará suficientemente satisfecho el reparo. 

' ADICIÓN, 

^^'""l, , Quando se iba á publicar el rasgo anterior , recibimos' 
los riutñeros 26 y 27 del mismo Papel Periódico de Santa-Fe. 
En la parte principal de entrambos continua el Discurso sobre 
pi?iyi3¿i Isi-iSi lab nyñhúnoA noj«jrai»- ** -i 



ii 



^ 



i 



T' ,*' ''.rruFla otra poeía junto con la Carta , cuyo t*, 

Cartigena 3. de Jumo áe 1791. ., ,:.^«í-í .í_^í» 

S'Ífi;>,;iAu¿. S-' PetiéáJco de Santa-Fe.S Muy Sefiot tnío: V» 
;o.S^t:íTuar.^,ue:.. dirigido á^ü»^^ y 

fs,rp:nfaJc::,.x:"r4u¿rYoi^^^ 

So .i a^as^pe^yoa ,u^ co»,pr» ^^¿-^e cada d,a, he^fraa^ 

TTm tn^ ívvnteste V de que mis. reflexiones corran por todas par- 
Sresun^paí de let.a desmolde,, cuya complacencia me parece 
S la mTL que puede tener sobre la tierra ua tujo de Adán, 
^írnassí^ precia de crítico, como verbi graUc^ fe, que es ¡o 
^ue ^as aíunda e. estos xiem^s. ^. pues, ---^,y- -"¿f /- 
X este fíustp/que le . supücp, con la mayor humil ación.. Ko se,a 
rSm tan'Sío con un corresponsal que se. le. quiete mtíoducir. 
sin 'mas ir^fres que. el andar en las. manos de los entendidos, y» 
:^üe ^t^^ti^po que anda entre Ips^pies de algunos xdiota^. 
Así lo espero de su bondad, y vamos adelante. ,j,; u! r.^^^ 
Se acordará Um. que en la segunda m.a le d.xe como 
landaba su Eeríódico siendo el favorito de las , tertuh^as ., no solo 
^le^i^^res' sino religiosas , sin excluir las Monjas, í^orquen^^cons- 
,ta que hasta las Legas se olvidar, de que .lo son, teniendo sus 
• buenos rato, de penodicantes, v^to el dolor es que un solo ex e ri- 
piar le suele servir á mas de cien personas , si acaso no esa una 
' tercera parte de la Ciudad. Cuidado no me haga Um. la injusticia 
de Golocarm-é en el númerg. de estos .subscritores o arlequines pe- 
riodistas; porque aunque soy algo Eclesiástico , no he exer^ido to- 
davía las funciones de Preste. Pero pasemos a lo mas importante. 
^ ^ • En una de, las referidas tertulias ( y es la mas erydi- 

U de nuestra indiana Cartago ) acaba de leerse el N. 4- del Msf^ 
"^m-i* ~¥fru0no , que también nos diviene ai mismo tienipo qjie el 



'■-jftrjgr'.raKaí: 



»* íKíií^iüs ,Wb lu ec«a.Wím ^up fl ¿a « (*/ 



to r.í cí^fectos , esiin mgo muy fino y delicado; en <,ua^ 

^^f'íj"¿^5« .aplaudiendo en la Tm^ dicha composición , entró na 

íríf ¿ *^Í habiefTdoln visto, 'sin éfc^argode los elogios que líilo-^t 

^an£^'^*'Í'°'^'7'" íuese á vulgamarse,y ée tmte^U 
Ute andarse leyendo pot los corrilíos, o cantando por las^ eallt» 

S.«Í4'''' PTuí'??"^ *^ ^ ^^^ chnstíana.^sto-n^s:íop! 
^hendró , y -fiabiferídofe ^e^áido Ja razón «n qiíe sé forídaba, «^ 

m m^ciras; pero emre todas eka fué la que ñas hizo ínas íuefza. 
..í tí^ 'V^ .^'^"^ d€ tittestra Ley y de nuestra Moíat «s saa- 
J> tiírtno. Lejos de permitirnos tidicuHiár los obktosde la Religión 
^> nos píecepróa que /«í ma/ /^«fáí :>? del^en tratar san^Ln-' 
^íe. En nada se ha de abusar del decoro y dignidad, con ^mt 
-» rros mittda el Ev&fígeiío -que tratetíios todo Jo «agrado. Ab^ía 
;** t^^s, iTTorqtié en el centro del Cferistianismo se íian de hac^ 
t*^ ^^^^^2^J ^^^1^$^^^ i^nñ^msis personas de fereaiías. 
•*^-4«3ps'^^deiZebedeo, Elias, Susana &c.?.¿ Acaso igWmos <m 
» son unos Santos colocados en el catálogo de la Iglesia, y teñí- 
» dos en mudhisiirta Yetieractoft sobre las Aras del Santuario ? Es- 
?<*^-* *^^"^*^'^ "°^^"°' y por -tatito indigno de dwcuiM q4ie 
y '^e;dtéft serhe^átités noiAbres stíío Jjaira jubete, y no para eli»- 
I|' ?fV^^?7^" ^l "^^^*^ bebido. ¿Qué dixeran los Hereges, al vfec 
.^.*^^ ^stbTS ttán ios hitnttbs con ^e hon^raba nuestra Poesía \% 
^** mémorta de los Sant^? En fin, ningnn christiano puede ígnotóc 
"» lo mucho que hay escrito en ia Biblia y Santos Padres acer-. 
ir ck dé éáre/pttfito. Yo dexo de Citatío porque hablo con- pét- 
»> ióbás insfiruidas. W 

A ¿i - • ^*^* > *^*^^"^ ^® dídho, fué la parte itias notable -áel tvta^ 
mínientó qtje soé)re la ^lo^' hizo rínestío- Eclesiástico. La Tertu. 

.^Ita imediatáfhérite íe dítidró én dos bandos : én tino se sostenía 
'Ití^'^ícho, y eb'-étótío wdu lo cóntratio. Ha^a las Bsmas emta- 

ron 

II _ 

( * } M £5 ia gue ioseitamos en el N. ant^xior. « 



As-.-^>-Z 



^\ 



ff4. 
focí }«ii «partido : -y .potabr«vÍ3f )a qüéjtibrí; íe -reduifo á una apues-. 
tá de cincuenta pesos^ pero ba;íp de ««íta -condicjofi : ¡que se e^eri"! 
biese á los Aca.iémicQS , Antotes -dsl Bíercurh Peruano ^ y ral d^ 
Periódico .d« Santa-Fe, suplicándoles «e sirviesen formar, un: Pijt 
carao, sobre dicha materia, por considerar ijíijiy digno de Ja ilus.-* 
tfacion pública, que sa írare coa tr».ÍA la critica que corresponde «9 
aiunto tan intetesante. A aquellos Señores se les ha e?cfitQ cofl 
ki 'misnja fecha que á Uxn: y como á mi se me f»a nambradíO ;{XQf 
ke Tertulia pata esta solicitud , repito mi suplica , PTOtneti^.átdpjne 
de su atención y urbanidad no quedar desagrado en una cosa ;.^MÍ<^ 
é'üm. ie es tan. fácil, y tan útil .xm solo ú notsetros, ü^-áytodd 
¿1 Publico, cuyo objeto es el de «u Papeí. rv-ir .'rs cir-rn 

También me ba parecido conveniente aeíjmpsñaffsa otja ¿^ 
«I, que sobre la misma Déciioa hiz<) el referido íEclesiást ico, csjt 
«I fin lie iiesagraTÍar en ¡parte los respetables «pjnbires^ ide angusllfti» 
santos' personases. . Aquí, aungae ¡carece»©^ ¡de Pí«tw, 7Abu«áiis*í^ 
dé Críticos, y han salido mas de diez docenas poniéndoles mil fal- 
tas á la expresada glosa. Qüiáéramas -íabér, qué sentía Um. acer- 
ca de su mérito, porque quizá seria este el único medio de po*\ 
«Hiéraos 'en paz, . ' - ' *•>- .^ .- ^-.^^ ■ 

En fin Señor Editor, üm. perdone estas molestias: y 
ya que en ninguna de las txcs anteriores he tenido la fortuna de 
ver contestación de üm. áírvaae; honEacme conja deviestíivl'iuier» 
por la d%nidad del arigumenco que la motiya. Dios guarderá Ura* 
muchos felices aóos que le desea su mas atento jipaisionadlp ístrrl^or.'^ 
Licenciado Cawih Cantu&so» /..{9.iC W---. ., ;; ( -..-¡y *^ 

S.' .",;,'<■'' ' '" /■' :;• 
Entirémos que el Autor del Periódico, según promete al pi« 
de esta ^ Carta, se haya toma'do el tcabajo de responderla. Poc 
lo que á nosotros hace , suplicamos al Señor tertuliano Licen- 
tiadi) Canauexo ^no aumenie &hs hamhes ioon la gener»s;id*4 4e la 
francatura del porte, con motivo de escribirnos. Hasta ahora jpp- lo 
lia «xecmado faltando á su palabra^ é -sa-tisfecho con la |im«¿-. 
dente que remitió á Sania^Fe ,- ó arrepentido úe meterfie^ >cor¿#x- 
ponsal om hs eruditos , áao .ser que tema -quedar .d«í^ayrad<> , 
siendo su, correspondencia con Ja ^oaViai tan infeliz contó con. ííJros. 
No obstante nos damos pea suficientemente nQÚfícJtdos .en ,toda 
forma, para responder .ai traslado idel Ecksíáítico en .el tjifewipal 
severo ide su teriuJia. Ikerario-crítica. Lo ..haremos, con Jo ojiftiDoi 
conteste «i Aitt©r.:íde.ia: ©ácima glosada, á .quien^fion .*ste 4^^- 




*77' 
críbimos, como reo prircípal del sacrilego atentado- que se no»: 

imputa. Emre tanto recusarnos al Actor, por incurso en el mismo,- 

deíHto^ tafíto ; mas Guipabiemence, quanto el carácter de su Estado: 

ló übliga , tr.as'qiire á ninguno otto, á fratar santamente. las £9^\ 

s as santas : ú no seí que lo indemnice el haber compuesto su. 

glosa entre sueños V ó el proüxo' cuidado, de -advertir en las no^'' 

tas la alusión' que sus Décimas tienen con ias fábulas déla Mi-. 

tología y juntamerice con las Historias sagradas; d sea la escra'» 

|)Uít>sídad^ deíens€ñatn<5s que cantando jeremías se entiende proH 

fétlzáñdoies' á /ot j^tíi/sf , para i-que ningún . niña de escuela al, 

lóii'ieeí-'for. los -conillos,^ 6 cantar por las calles sus v:zrsos yi* coi^ 

meta el gravísimo error de figurarse. á.este Profeta entonando; al 

mñ de la iifa de Otfeo , algunas tiranas ó yoleras. Incluicémos 

también, su px^esía, para que el PibÚco itnparcial pueda reconocer por 

'ífíí^inismo'-'si'en ella desempeña el fin que. se propuso, de desor 

.hbtii'pi9rÍ&s ,nspet{ihhs -^mbrn d? a^usihs¿. ftmtes ^eumages» .t 

ilst ítm ■í;5{ohn^.fin;- í'>ít:-x)¡. : : -•:; ->:f¡£3 nsri x t í^^^ií"^ *^ 

-i30£ .ñiü ¡zi^noí -^.-y,^ ^fWEÑO POÉTICO' !;• ^■■l!^'^^ny■> .si i.?*í 

. "oq ib oíbj-xr. ooir.u i- ;. - • ■ ■^- ,,'■'''■ i*' 

ÍÍÍSERTO m Et INÚMERO 57, J)^h PAPBL PERIÓDICO. 

^h &niiin¡i ^ <)■;;'--■ ■••. DÉCIMA; -í :-'^ r.>f;-'-- ^> >.^p f^ 

¿r'M/píTecíthdo !a iíra Orféó , | Llamó i la cista Susatiav "^^^ 



,jíí"U ¿Y» cantando' jeremías, ¿í 
•Jl^i^ 'í ''itíaylabárt -unas folias * ^- ■-»- 
[ JLos hijos del Zebedeoj 
ín esto el Píos Ji^nieiseo 



Que asomada á ■ l-a veijcanatí lotí 



10*1 



: :Se rascaba • la ' 'tru.)llera.',' 

Y la dixo: ¡quien te viera , a 

Gran Duquesa de Toscana.! ;> 

,íjaybnoq¿&í í*-> o[í-.r' iSL SA.,- ■ -- • > 



-nv);.! o^-'ít'u7''.oí iníi^i 



%. nocfcé al sueño entregado, { en donde ostentaba el arte 



'Atmindo, me pasrecia 
queen medio de un Prado vi» 
H'n Alcázar elevado í 
de pinturas adornado 
estaba con rico aseo 
pero lo que mas recreo 
me causó, fué un lienzo hermoso, 
en que aparecía gracioso 
tacando la lira^ Orf^o. ; 

Varias cosas ejccelente* 



i mil caprichos diferentes : 
Job sus dolores vehementes 
lamentaba en elegías; .. .. 
pero por opuestas viafi *fc-ín9\ 
se dexaban ver Edén, - "! 

Egypto, Jerusalen , í 

y cantando Jeremías (O* 
Atentos oían sus trenos 
diez Israelitas ancianos, .# 

I sobre el pecho las dos manos. 



I y los rostros muy serenos 



No 



/ 






y'uño 'lá'C'á9a*de"ÜHses *' 
en su centro contenia : 
Penélope se veía 
formando de lino y lana 
una tela, y nada vana 
bordaba en ella á jni ver; 
tnas gana asi una Mugef ■ 
q^tte asomada á la ventana {6), 

A Marsias, el que á Cibeles 
fue acompañando en sus viages, 
estaban otros salvages 
coronando de laureles : 
Entre rosas y claveles 
lo vi ; pero mas afuera ' 
el mismo su suerte fiera 
maldecía, y muy corrido 
al pie de Apolo rendido 
se rascaba la mollera ( 7 ). 

A este quadro otro tambiea 
se seguía no inferior, 
donde ostentaba el Amor \ 
todo su ardid y su tren : ' 
El Dios Júpiter muy bien 
acreditaba quien era, 
convertido en lisonjera 
lluvia de oro: en fin baxaticlo 
á Dánae venia nombrando." 
y la dixo : ] quien te viera í ^ 

La Torre de bronce fuerte 
á esta voz quedó rendida, 
y comenzó á tener vida 
el que dio á su Abuelo muerte. .^ 
Pero ¡ ay Armindo ! mi suerte 
aquí se mostró tirana: 
llegó en esto la mañana, 
cesó mi sueño estupendo, 
y yo desperté diciendo : 
¡Gran Duquesa de Tose ana I 



■J4 



1^6 a'sí'Iós 'demás / ^Ué ^^eirbs 

dé apreciar lais Profecías, 

á mundanas alegrías 

sacrificaban su esmero , 

y según á Jo que infiera, '■'-',' 

iáylaban unas folias. 

.'Oh espíritus corrompidos! 
los primeros exclamaban 5 í '■ .'^ 
w^s no por eso dexaban ' *^" 
de baylar los aturdidas ( 2 ). 
Entre unos bosques floridos , 
perspectiva de un paseo 
muy hermoso , vi ua trofeo 
de dos enlazadas Sillas , 
y ante él puestos de rodillas 
hs hijos del Zebedeo. 

Un Cáliz en medio de ellas 
estaba bien figurado, 
y entre los dos rotulado , 
Podemos y con letras bellas (3). 
Acia otra parte centellas 
csparcia el gran Timbreo 
sobre Aretusa y Alfeo 
ya unidos en dicha estable , 
porque anduvo favorable ' 
«H esto el Dios Hymemo ( 4 ) . 

Un quadro grande y hermoso 
se dexaba ver enfrente, 
de pincel muy excelente 
y de asunto misterioso. 
Allí un Pueblo numeroso 
aplaudía con voz ufana 
á una ?<luger soberana : 
y est« pasage era aquel 
en que inocente, Daniel 
¡lamo á la casta Susana (5). 

Mas adelante lucia 
©tra porción de Países, 
í 

'(1 ) Cantando Jeremías, se entiende profetizándoles á los Judfoi' 
ya' en Egypto , y ya en Jerusalen las grandes miserias que habían 
dé venir sobre ellos. Represéntase Edén como acordándoles el lugac 
de stt erigen, perdido también por el pecado, Aufi- 



dEil 



( 2 y Auií^tif . tlgutwj huttm f sraelitM oían res^ttcmament* tt' 
Profeta, los mas io 4éspre<:ia>*ni fc^ciendo poco g»S0; de sus :íQwtÍQf^ 
y lamentaciones, ,, , , ..., :.... j ^ ;..,:■>-. .\-.f, V' 

( 3 ) Alude al ^as»ge de t Midre de los ZebedéOs ( esto es Sa|i^ 
Jüar» y Santiago) quando pidiéndola Jesu-Christo que se sirviese co« 
locar 4 /US hijos junto 4 <^i en su Reyno, uno á la diestra y otr« 
i la siíiíestra} preguntándoles el Salivador si podrían beber las amar- 
guras de su CaJiz, respondieron 4[ue si podían; Possumus. 

C4 ). envidio en ei lib. 4, de m& Metamórfoseos dice que Alfe» 
cazador de profesión, habiendo perseguido por, mucho tiempo á Are- 
tusa' Ninfa de Diana, fué convertido por esta Diosa en rio , y Are-; 
tusa en fuente ; y qne rvo pudiendo olvidar el amor que la tenia , 
mezcló sus aguas con las de la fuente de aquella Ninfít, la» qua- 
les corren apaciblemente,, por Sicilia. Por esta unión se dice que 
liy me neo (Dios de las bodas ) lea fué favorable, 

( 5 ) Se sabe que condenada Susana por el Tribunal á ser ape* 
dreada, a causa del adulterio que Je imputaban los dos ancianos, 
llevándola ya al lugar delsuplicio, salió Daniel inspirado de Dio?^,, 
quieri 4 presencia de todos probó su inocencia, y h malicia di .• 
los falsos testigos que la acasaban, 

(6) E o esta Décima se instruye á todas las inuggres, prin'- 
cipalmeníe las casadas, qual es la ocupación mas digna y deco- , 
rosa dé^ su estado. Propóneseles el esemplo de la castísima Reyne 
Pen^lope , quien en la dilatada ausencia de su marido supo triun* 
far de las iiícitas é importunas pretensiones de los muchos que pro»: 
cufaron. spduclíla , yaljéíídose , del ingenioso ardid de entretenerlos" 
hasta'co^OcUiir cififta^;teU , en la qu al deshacía de noche lo que 
trabájala áe di»., En esto regresó Ulises del Sitio de Troya al ca-;- 
bo d§ inu<:hísimos a^os de ausencia. 

(7) En Marsias Sátiro famoso ( que segur» la fábula fué aman- 
te de la I)íosa .Cibeles, y la acompañó en sus peregrinaciones );, 
*e^í?gi^í^. un ignora rite, que preciado de sabio, solo (js apJa«-aido dft :. 
Jos idjoxas, coíno,.;^l Esíe tuvo. J^ ^$dac¡a de desafiar a Apo,b i. ver :» 
de ios dó$ quieií ;era mejor l^wc-05 pero le; eoáíóí«iUí ,caí<^ í©s» y 
vanidad, ^porque quedó ve,ncido afrentosamente. 

( 8 ) Figúrase hasta d-upde llegan los ardides del amor; y que en tne» 
diando el ínteres del oro queda rendida la mayor fortaleza. Por lo qtiie 
mira áia fábula, se sabe que Actiso Rey de Argos sabiendo pr.rel Ora- ; 
culo qiie tnorírla 3 manos de un nieto sujo, ma.ndó encerrar á Dánae su 
lípjta bija en una torre de broncej pero Jupití'ir que estaba enamorada 
df, la Princesa, se burló de todo, basando trasformado en lluvia d^ otOé ■■ 
Eréctiv.ameAte engendró á Pqíágo, q«iea desj?^es.cumpii4 la '^Eedie*'. 
cüdá déí Oráctilo. ,, ^ , . .. 



f^^¿?^v^=)-. 



*^ 'i-^ 




p Núm. 89. 3 .;.„ . . 



Tól. lJÍ9* 






K- ! ! I 



MERCURIO PERUANO 



PEJ. día IX). PE 3M0VÍEMBRE DE X79»* 



CARTA REMITIDA PEL VALLE DE CAÑETE SOBRE tA 

propagacian , sieipbta y plantío de ios Cedros.- 

SEÑOmS ACADÉMICOS, '';'^ 

Al yer en el Mercurio del r« de Septiembre , .<í«e U genew 
sidad de Vras. esúmulada del zelo por ía felicidad del Perú se 
-avanzas ministrar el mayor • alie Léate en el premio á sy$womo- 
lores, singu lame nte en el gran asunto d^ los caminos i barí; «n- 
Uba yo qu§ sji espíritu es mas glgafMe que ' lo qué apaíece; pu|5 
siendo tan respetable cocno sabád«> ^1 adagio r In agendts a Jad* 
lioribus est incipjendum , ^m^, quieren extremarse con la cosa 4 
m ertieuder mas ardua, que á -los grandes talentos ofrece la eoíis» 
títucion natural , política y civil del Reyao. Parecíame, pues, de, 
bian Ci0.níraeíse á algunos &sijoios d.e mas £á£Ji h^cknn , sunqu« 
00 füjesp de ítan yniversal imeTes;, 

El hallarme de presente disponiendo el terreno para uií 
plantel de Cedrcg en la hacienda de m r^idejicja , me trae un 
exempU) A h m^^w , c^ue pjudier^ ser x.bjeto de la propuesta. Xó 
^e íengo e.xp.^rim€r.ta.io ce este .precioso árbol, que ya no es pa-^ 
ra'i^osotros exótico ( « ) , me ha feecho desear muchas veces qiio 
ce propagjue por todas partes. Que Vms, entraran prome£ie«do si»- 
^ ^. ; , - K -5 -■ ^ , Pre- ^ 

, ( I ) Ah0.f?i 30 gñp? se reputaba por tü ,el Cedro; no habiendn 
en Lima sino el que está en. el Santuario de Cochatcas, áp quiea 
«e ignoraba su especie, y utubiea $u edad. 






mt 



\Bi, ' ' "~ "■""■"; ^ j ■^v;. ~~ ,.,, . . — 

..premio á los que criasen en sus terrenos mas námero de Cedr^ 
3ena una cosa muy análoga á lo que todas las Soledades de ¿T'- 
ropa han propuesto de.de su origen , deseosas de ^ Ira^^^^^^^ 

^cultura coa los árboles mas útiles , ó provincianoró ex ran.tr^J 
i Quien ,gnora que la Agricultura es un ramo el mas prS¡ 

tque debj promoverse en todos los . países ? ¿ Quien que los 3 

ies y arbustos son casi de primera necesidad róol vemos qí^^ 

"t.n2 n v''-'^ ^'""* '^ "^^^"' y lo ^'^^^ para que nos S! 
Ten? De ahí viene, que en todas partes se incube en el cu i 
:^o y cna de ellos. Aunque la Naturaleza no nos ha negado c^ 
nio en otras partes lo que llenan estos últimos destinos fuero Tí 
Jos que respectan al primero. No tenemos maderas en estos^"alles 

^Í rebr"hrr"'"'''V'"i' "^ -nstruir nuestros bSümenos 

«irn S rífJ^ ' '"^^ ^' ^^"""' y ^í ^«bido precio que 
exigen ios costos de su trasporte. 

Por todo pues debíamos anhelar, y no negarle á núes. 

tro suelo unas producciones que nos brindLfa benéSo en X 

tiempos, y sería un venturoso recurso, principalmente en las «- 

dkas en'^^rr ' '"' '' ^^^^^ ^"^ ^^^"^^-^ '« ^-» observado pefS^ 

cía del Reyno ba podido reparar tantas veces á costa de cflu¿ 

dales inmensos que antes tenían sus habitantes; ya en lo vent 

dero no podra verisímilmente ejecutarlas por la gran decaden* 

c,a a que ríos han reducido los tiempos. No tenemos pues ex^ 

penencia del Roble, del Alerce, del Caobo, deT Pellín Raulí 

y otros ^ue ordinariamente remedian nuestras urUíias v oor 

t^ Me be contraído al Cedro, del que ya se Tn hecho vaSS 

y favorables tentativas, j OxaU s, hicieran de los demás que ac^ 

^odan! como se hace en todas partes, y vemos se ha verificas; 

con tan buen suceso en México con nuestro Molle que fué del 

Perú, en Madrid y Aranjuez con este mismo, con los Chopoi 

^ntrarío clima el nuestra l^ll7rí^ 

muestro ^garrobo ;^ que es regular se logre allí mejor que eí 
Vizcaya,donde las Actas de su Sociedad dicen que va cTedendo (. )T 
ira, r..U»t!^ '^ contenido á Vms. la natural inacción de nuei- 
tros pacanos, ^«e 4 vista de la benignidad de su suelo , pronto 

" siem- 

i {z) ÉKtact. áel año de 1787. " 



^mpre ^Jií^pedar y nutrit Us phmtó tiñr ftftgttnu' y extra* ^ 
fi^s, quiere neciamente carecer de sus provechos , ó sacrificar et: 
dinero quando las necesita, mas bien que verter una gota de su-' 
dor por hacerlas doméstica?, y el desahogo en sus mayores trabajosa 
Dóyles á Vms. la razón en esto; porque quien tanto pospone ¿ 
no tomarse fatiga tan gustosa, no le moverán los premios de in*" 
teres y honor de una Sociedad : pues aquel siempre es corto á 
la] ícomun codicia, y este es una especie dé honor que en nues- 
tros paises no ha jurado aun domicilio. Desisto pues por ahora 
de exigir de Vms. una propuesta como esta , por lo dicho y por 
otras razones ^ue me ocurren > y no se esconderán á su sabia pe- 
netración. 

Pero no puedo menos que decir algo sobre la entidad 
del Cedro , terreno que puede ocupar, y utilidades que puede 
producir: concluyendo con el modo de sembrarlo, plantarlo, y aun 
trasponerlo á partes distantes; para que excitada Ja curiosidad, 
y con esta la emulación, tal vez se logre que algún dia se pro- 
ponga oportunamente el premio sobre la multiplicación. 

Han dudado algunos si el Cedro Americano es un mis- 
ino con el del Líbano, Fenicio, ó Asiático; y á mi entender no 
simbolizan en otra cosa que en la elevación y frondosidad, y aU 
giin tanto en sus semillas ; diferenciándose en todo lo demás. El 
Cedro Asiático indígena de la Arabia, es una de las especies del 
Pino, y por tal colocado por los Botánicos con el nombre de 
■ Finus CedruT en la clase de las Tplant&s Momecias Monadelfias { i)t 
es su fruto Coniforme como los demás de su género, y resinoso 
hasta en su semilla : qualidad que impide el propagarse á largas 
distancias, como se ha visto por Jas repetidas veces que ha veni- 
do ai Perú, sin que se haya logrado su germinación; como ni 
tampoco dt otras así mismo resinosas ó balsámicas. Nuestro Ce- 
dro tiene carácter diverso : pertenece á la clase de las Pentandriar 
^ouogimas (4): su fruto ^i homhidforme Whte de escamas, y su 
lemilla alada, ó á manera de una ala de escarabajo , en cuya ex- 
tremidad inferior contiene su pequeña almendra aplanada. Por es» 
ta circunstancia corre la misma suerte que la otra; pues todas 
las semillas aladas por demasiado endebles , y oleosas fermentan y 
se enrancian prontamente; y mas quando se extraen de su» cap- 
sulas, 

' ' — * - - i - iii- n i - p :: : -1. ':' ■ ¡, ííu i 

( 3 ) Lin. Spec. Plant. Cías. si. pag. 14»* 
<4 1 Id. Qias. s.. Píig. ai^a» 




■I 





sulasj ó estas-se retiene» -aMeí-ta 3.; L«« jogos cíe! CeSrú non fétícfó»^ 
y acres, nada guiñólos ,nr resinosos, y con todo cortada su ma- 
cera en tiempo, y entrarído en sequedad adquiere ona fragancia 
prodigiesa, qu-e como si otro, le da el rango de símbolo cíe la 
incorfuptibükiad. I>8 la qaalidad de su? sales procede también sti 
, Sotkíez , su loíania j su corpulencia y su^ duraciotr , que se man- 
ean é interrutfípen en los demás arbole? y plantas por los insectos, 
enemigas de todo lo fétido y aromático. El Cedro descuella se- 
ñoreándose de todo-: su pompa y su elevación encaman : crece, 
y se engruesa á medida del tiempo que ss le permite vegetar : 
y si al Roble le dan de vida io^ observadores 3^50 años, al Ce- 
dro no hay quien se la haya averiguado; y por mas que aquel 
ensancha su volómen , nunfca puede igualarse con este, del que 
ordinariamente se hacere. bunques { S ) y canoas muy grandes 
de una sola pieía. El que refiere el Padre Acosca de Tlecocha-^ 
iaya tres leguas de Oaxaca, tenia t6 brabas de circunferencia de 
SU va'^e, y 12 en el tronco; y no es medida disforme para la de 
otros que nos cuentan los^ taladores y viageros, 
,. ¡' Su elevacií^n es según el sitio en que se le coloca, 6 

Jos árboles de quienes está acorapanadoi Estando solo en descampa- 
do crece á un tamaño regular, y á veces escaso y no ageno de 
brotones , buruletes y corvaturas , tanto que en su mesquindad y 
desgreño parece que llora su soledad. No es así quando se vé 
acompañado aunque sea de los árboles mas gigantes : entonces 
parece que se reviste de «na sensible emulación : crece, se engro- " 
«a, y con rectitud y magestad se eleva sobre la cima de todos, 
como sí pretendiera el Imperto universal de los vegetales. Así se 
ve en qualquiera de las montañas que habita , sobresalir á todos; 
y en nuestros valles no falta una que otra experiencia. La cau- 
sa física es ; el Cedro consta de solo raíces laterales, lomeras, y 
muy amantes dé la humedad : esta^, como su tallo, son poco elás- 
ticas ó vidriosas ; y estando en soledad ó descampado , el sol le 
toba los jugos, apretando á un tiempo sus tobos capilares ( 6 ) ; 
y el ayte lo combate . de modo, que no dexa sosiego á la propa* 

gation 



ñÉttAAHáfiOS 



,mUi0SSti^'-mtmímm»*ma^ mm. 



( 5 ) Bn lá Chacatjtlá de lá Buerta-muerteque está en la Ma?- 
ialena, hajr una pieía de estos que tiene de largo s y f varas, 
4e ancho 1 y f , y de alto i .y sesma. 

(6) Un árbol q^ue se halla cesguacdaio del sol | y que tras* 



ím 



j^á^cton áe fas Táícesj ¿fesqulcíártáoTas áe Tos centros a q«e caminaií 
y de donde han de percibir su nutrimento , y tronchando no pty- 
Cas veces el vastago que descuella debilitado por la niistna causa ( 7 ). 
Así es necesario que vuelva á rebrotar, y lo que le fuera favo- 
rable, sí se hallara cercado, para empujar con mas vigor por el qué 
han aumentado sus raice?, es causa aun de su aniquilación en el 
desamparo; por sucederle otra f muchas veces ío^ que se dixo 
antes, hasta que perece, I>iré pues lo con:lucenie á este reparo. 
Ko sucede así quando acompañado í entonces impidiendo los in- 
inediatos el violento choque deí ayre y ia vehemencia del caloE 
del sol , de este recibe lo que necesita sobre el calor subterra- 
reo que hace de agente en todas lás plantas ; y del moderado 
ayre ambiente absorbe blandam-^mc h-? partículas substanciosas quo 
ayudan á su nutrición, y que anhelándolas en raion de lo que 
«e aumenten sus hojas y sus taUo-;, trepa por percibirlas de lle- 
no sobre la cima de los dem'as árboles que desde luego no tie- 
nen la textura y mejor proporcian de poros que se advierten en 
el Cedro. . , 

La Madera y fruto de lo-? árboles son él estipendio de 
las fatigas del agricultor: y aunque del de nuestro Cedro no se 
'hace ninguno de los varios y muy útiles usos que de los otrosj- 
pero no carece de utilidad , y en algunos casos puede Valer aura 
la vida de su dueño. La semilla del Cedro tiene virtud emética, 
y de seis ú ocho de sus pepitas machacadas y desleídas en agua, 
se forma un vomitivo eficaz , suave y seguro, como se puede vec 
en el Florilegio Medicinal dispuesto para las gentes del Cainpo, 
El jugo de sus tallos recientes hace el mismo efecto : enseñando 
'Ja experiencia , que sin mas diligencia que masticarlos, se remue- 
ve el estómago y provoca la náusea. Pero la madera es á tocias 
luces la mas estimada por la variedad de aplicaciones que adrni* 

te. 



pira poco, conserva por largo tiempo la humedad que contiene^ 
y tarda mucho tíias en endurecerse que otro que esté muy ex- 
puesto al sol ; y se observa constantemente, que los árboles de- 
fendidos del sol brotan con mucho mas vigor que los que están 
expuestos á sus rayos. Duham. Física de los Arboles Tom. 2. 
'%,. 4. pag. 51. de la trad. Española. 

( 7 ) Véanse con Duham. los Elementos naturales y chí micos de 
Agticultura del Conde de GuUlenberg, Trad. ds Oitega eap. 4, j 





I 



te. Ella es la primera qye se dedica al xuxk y ornato ác los Tein« 
pío , emulando al antiguo Setin de los Orientales , que tanto pa^ 
l>el hizo por elección de Dios dictada á Moyses en la construc- 
ción del Arca, del Testamento , del Tabernáculo , de Jas Mesa? 
de la Proposición y Candelero , en todas sus vectes , en el Al- 
tar de los Timiamas , y el de Jos Holocaustos , en las Colunas , 
y Oirás piezas que se refieren en el Éxodo ( g ) . Los Rabinos 
«atendían por el Setin el Cedro de que hablé antes ; pero Ala?, 
pide citando á San Gerónimo , y los 70 dice , que era una mafc- 
dera incorria Rtible , y que siendo ligera excedia á todas las de^ 
toas , no solo en la fortaleza y solidez ; sino en el lustre y her- 
piosura que Je dada el pulimento. Dice también ser de un árbol 
altísimo que se cria espontaneo en los bosques, de que se corta- 
fean tablones muy largos { 9 ) , No es fácil se encuentren carac- 
teres mas propios en otro que en nuestro Cedro; que si no po? 
elección de Dios como pudiera probarse de esta y otras circuns- 
tancias , á lo ratínos por la conformidad de accidentes que le haa 
encontrado los hombres , el es el destinado á servir á la construc- 
ción de los Tabernáculos, estatuas, retablos,! col u ras , mesas, 
y demás utencilios de las Iglesias y Oratorios. No están limitadas 
$ solo este servicio sus nobles qualidades : se hacen valer con 
preferencia en la Marina , j es notoria la excelencia de nuestros 
IB^xeles sobre todos los ¡que surcan los mares por solo este moti- 
vo, Él sjrve á nuestros muebles mas exquisitos ; y sabemos la 
predilección con que lo yen los Artistas para el ensamblage, tallas 
y relieves, Sólo el valer tanto le niega entre nosotros otras m^- 
ehisím^J dedícacipn;ps 5 pues si abundase como pudiera , servirla á 
la construcción y reparo de nuestros bastimentos, á las fábricas 
fir nuestras casas y de nuestras oficinas , y aun para los caxo- 
nes de trasporte, como sucpde en Cuba, Panamá, Huánuco y 
Otjros lugares, 

]S¡p es posible qye como en estos, prospere en nuestros 
valles y .encañadas , donde no pueden salir espontáneos i falta de 
las lluvias 5 peto habiendo ríos , manantiales y acequias con que 
fertilizar h íí.erra , con mwy poco trabajo pudieran mas que me- 
«Jianapsent? criarse. No halla donde el perezoso : pero tantos r i n- 
fpnp9 que ocupa el ícho y ei carrizo: tantas hondonadas llenas 

de 



(8) ^.xod, Cap, 35. et seqq, 

{9) Ym^ QQXn^k Alapide sobre est? l^u^ar. 



■.>M 



,áe paxiro-bobo, y otros inátiles matorrales que hacen la comm 
guarida de ladrones , facinerosos y cimarrones ; las tierras reve- 
nidas ó muy húmedas de que se apodera el gramalote í las mar- 
genes de nos y acequias que se pueblan de sauces, chucas ^ 
otros arbustos, ¿no pudieran estar llenos de Cedros ? 5 Guanta utí^ 
Jjdad reportarían de esto los dueños de las Chacras, qul aumen* 
tase la de los frutos ordinarios de que siempre viven quejo* 
«o& ó por su escasez, ó su mala salida? ¿Los dueños de la gran^ 
quebrada de Caballero, la de Sisicaya , los de Pachacamac,^Lu^ 
tía y otros sitios semejantes tienen poca proporción , para sim 
perjuicio de Jas tierras labrantías, hacer planteles de Cedros que 
con el tiempo les diesen un crecido caudal? Aun no ha faltad© 

.1^^! A^"n ."^ ^^ í^"?'^ ^^ ^° 'l"^ P"^'^^ ^^"^'^ «'n monte ar- 
tihcial de Cedros , le hallaba al producto muchas ventajas res- 
pecto de las que daría un terreno plantado de caña-dulce, ó de 
«ro qualquier ramo de nuestra Agricultura (lo). Per. no ha* 
blemos de esto^ siendo tan arduo ver un exemplo práctico que 
al paso que desengañase , pudiera excitar la codicia , ó la faísi- 
B» coo que aqm se hacen todas las cosas. 

Se concluirá en el Mere, sig, • 



( lo) El Excmo. Sr. Virrey Don Manuel de Amat, calculando las 
Taras cubicas de terreno que contenían las Haciendas de S. Tuan 
y Villa que fueron de los Jesuítas, y los pies de Cedro quí 
podían plantarse : la entresaca que podia hacerse desde ij años; 1» . 

I?vn f , « T^f'^ *^ P''^'° "°"^"" ^^^ '«l'íe forastero, y poj 
aiayor la leña de los esquilmos desde el quarto año con la del tier^ 

^Lí """"T' I '" P''^''' ordinario, ahorrando al dueño las do. 

raen lafHt- %"'rV^-'"^'^ ^'' ^^''^^' ^ contingencias qul 
traen las Haciendas de Cañaveral, sacaba á favor del dueño ul 



m 



CONTINUACIÓN Á LA LISTA DE SEÑORES SUBSCRI 

tores al Mercurio, Peruano. 



:-T 



^.-^ -f • !•> , 






La Señora Doña María Luisa Ezterripa ,• Camarista de la Reyni 

Nuestra Señora , y Presidenta de Quitói" " 
El Excmo. Señor Don Luis de las Casas , Teniente General d 
los Reales Exércitos, Gobernador y Capitán General de la Ciuda 
de la Habana , é Isla de Cuba. 
El IMmo. Señor Dofl. Don .Francisco Maran , del Consejo de S 

Magestad , Obispo de la Concepción de Chile. 
Señor Don Juan Bautista de Aeta , Oficial Mayor Intendente ( 
la Real Renta de Correos de la Ciudad de Santiago de Cbil< 
Ceñor Don Francisco Arroyo. 

Señor Don Juan Fermín de Errea, Capitán de Caballería de los Re 
les Exércitos , y Teniente Coronel de las Milicias del Re^ 
miento de Arequipa. 
Señor Don Francisco de la Fuente y Loaysa, Caballero de 

Orden de Santiago , y Coronel de Milicias. 
Señor Don Gregorio Josepii de Barrañao , Juez Real del Partí 

de Carangas. 
Señor Don Manuel Joseph de Veleí, Ministro Tesorero de la Re 
Caxa de Carangas. j| 

Señor Doa. Don Joaquín de Barragan , Cura y Vicario del 1 
UQficio de Totoxj^^ 



i Nóm. 9 o. _^ 



Fol. .iyE^« 



MERCURIO PERUANO 



DEL día 15. DE NOVIEMBRE DE 1791 




CONCLUYE LA CAÍITA RF MlTlDA ÍOEL VALL15 DE CA- 

" nete sobre ia propagación, siembra y plantío de ios Cedros, 

^ L máyór fncónv^eriíente que esto tíéné i »ei ét tíeiTipo y 'cff-» 
cunstancias que se juzgan necesarias páfa que Ifeguen los Ce- 
dros ei estado de ser útiles, y las preoCupacioneí? que se pa- 
decen en lo general acerca de éstos plantías. El Cedro , dicen, 
fía menester muchos años para crecer , y entre tanto , j <?ue daü? 
¿Quien vive tanto'? ^j Quién coínpratá una madeía que na'da. va- 
le , pues ño es el Cedro cfíello como el del comercio de la otra 
Costa? Todas estas ■ ^roposicionjÉs , y otras de su calaña que o¡- 
«ros, son hijas de la pereda , de la tReiquíridad, y de la afectada 
ignorancia que ordinariamertte ánima á nuestros connaturales,'Es- 
^á'^jiien ; ¿Con que ei espítim del hombre que siempre vive de 
la'espeTariza , no alca'n'zará á tnanteneria mientras que crece urt 
árbol'? ¿El hombre, pOp la tíiayor parte símbolo Segur© de ía 
evangéiica higuera íiifructíféra , no ha de sufrir tronco que desde 
^e lo planta^' tto'íü^ adule con sus próveehos ? Ni el íústica 
más zafio llega á pensar así, *Y si tan limitados contempla los 
pl^^^s ^á Su vivir , para que tanto engolfarse er¿ las ádquisícioneí 
perecedera!» ? ¿ Para que es fincarse , comprar terrenos , y fundar 
Jíáyorazgos' ? "Ño "nos engañemos "El primer objeto del liombre na- 
tltital- es stj ' conservacitim áuvidá no es mas que una ansia de per-» 
pfetüarse en " siu fama , en Su descendencia , y en las obras de s-ix 
talento y de "sus manos ; lo que hace el mayor argumentóle 
la'-ijjmbrtalidad de' su alrtia. Pues si 'es conforme también - á la 
iMímíkléza ^píepéndéí ^á los -Tiládi&s -^ue nes GOndmcen i aquellcxí 





fines , ¿ para que es excluir áe ellos el pTtntío de árboles que 
ha prosperado á tantos? ¿Pata qué- descartar á los Cedros quan- 
do por tardíos no quedan incapaces de ser pábulo á la vida , 
substentáculo á la vejez, herencia de los hijos , y placer de los 
sucesores ? Quando esto no fueran por su larguísima duración-, 
quedaria en ellos un padrón de inmortalidad para sus primeros 
dueños , haciendo vivos los ©ficios que á los héroes hacen después 
de cortados en sus mausoleos y en sus estatuas. 

. Pero esto no llena : responderé de otro modo. Los Ce- 
dros han menester muchos años para crecer , si han de ser ro- 
tustísimas ; y siglos, si se imaginan como el de TIecochabaya s 
pero no si han de crecer como los demás árboles, excepto los 
sauces. Aun digo mas, que descontando á estos y al mora!, no 
encuentro de los conocidos otro que tanto se aventaje. Yo mismo 
que vi plantar los primeros al Padre Fray Joaquín Gómez en esa 
Recolección de San Francisco , los he visto cortados , y labrados 
de ellos un retablo para su Iglesia , una caxoaería para su Sa- 
cristía , y otras piezas de escultura ( n ) . En la Hacienda de 
Casa-blanca de Padres Agonizantes de este valle , el Hermán© 
Francisco Pérez tiene labrados varios muebles de u o que él mis- 
mo ayudó á plantar entre otros que viven muy frondosos j y en 
el intermedio han dado muchos esquilnaos para leña. Este exem- 
plo ( y permítaseme esta digresioncilla ) debia estirauíar á todos los 
hacendados á quienes una vara de madera cuesta ai doble que 
en el Callao , por la dificultad del acarreo y conducción , con- 
viniéndoles además para qualquier reparo , tenerla á mano , y 
Bo sufrir las duras fonseqíiencias de la tardanza , del tramonte 
de ellas en las playas , y á veces su pérdida por la mala cons- 
titución de les puertos. Se contentan con tener sauces, como si 
estos fuesen las de Arequipa , que hacen á todos usos por su ex- 
celente calidad. El sauce nuestro no es así , ni puede desempe— 
fiar á un hacendado mas que para el ramo de pura labranza, • 
cosa semejante: para lo demás necesita maderas sólidas, de bue- 
na 

fc II > ■ ■ ■ »■ ■ - ' ' ■ 

( ii) Se extraña mucho que ya que por el poco tino de los 
Amistas sufrieron estos RR. PP. una tala tan desmedida de estos 
árboles preciosos, tengan abandonados á !a inclemencia de su huer- 
ta í^s residuos de las obras que se mencionan, que son de valor; 
pu4iendo venderlos , ó poner á cubietto de soles y lluvias para 
i^K^ndo se necesiten* . ^ - 



■¿l'^. 



3 90. 

«a iiel>ra,' y n» afecta» á la carcoma y corrupción. Aunque íoa 
dichos de Arequipa sean tan buenos como ponderan sus habitan- 
tes , ¿ quien les quitará lo estoposo y suelto de su fibra ? Esta por 
resistirse á la guvia , á la lixa , y otrés instrumentos , jatnas po- 
éxÁ formarse de ellos un mueble decente, y menos las famosas 
tallas en que suelen emplearlo. ¿ No fuera mejor que en vez de 
sauces criaran Cedros , y que el gran Valle de Tambo , ativa- 
do del inútilísimo paxáro-bobo, se sembrase de nuestro nobilísi- 
mo vegetal ? 

Llamólo así, y vuelvo á mi asunto, porque no es 
niáestrd Cedro como se imagina. Es tan sólido , tan aromático, taa • 
roxo y fino como el mejor de la costa de Nicaragua. Las di- 
chas obras , y otras muchas lo tienen ya acreditado ; y si algu- 
no ha notado menos solidez ó desmayo en el color , es por ha- 
berlo cortado sin tiempo, y labrado sm la suficiente seca. Pero 
se apura por que diga ¿que dá mientras llega á su sazón ? 
Respondo : mas de lo que se piensa : porque da mucha leña para 
el bogar en los esquilmos de cada año : para la salud un ayre 
purísimo y balsámico que la conserva , absorbiendo el nocivo y 
pestilente (12): para refrigerio y recreo una sombra fresca , so- 
nora y plácida en la continua oscilación de sus hojas : y para 
cjevacion del espíritu , la rectitud y rapidez con que enseñando 

su- 



( 1.3 ) No hay Filósofo en el dia que no reconozca la salu- 
bridad 4^ las arboledas artificiales para los Pueblos sus vecinos. 
Los árboles en quienes so reconoce infinidad de poros anhelante» 
y €x hal a-ates , recogen por aquellos como por unas verdaderas es- 
ponjas, lo pútrido de las exhalaciones ya animales, ya palustres, de 
q^je hacen no la menor parte de su alimento ; y por estos nos 
vuelven en su traspiración un ayre puro , y tanto mas balsámi- 
co y saludable, quanto en sí son mas aromáticos. Riveyro dice que 
la Providencia atendiendo á lo que abundan entre los Trópicos la* 
materias corrompidas, emanadas de los muchos lagos, pejes y ant-* 
males muertos Ácc. colocó entre ellos casi todas las especies aro- 
máticas que bonificasen el ayre para hacerlos habitables. Sin em- 
bargo, esías emanaciones salutíferas no parece deben ser á toda 
hora-; pues por los experimentos hechos en nuestro Pueblo de la 
Magdalena por el físico Don Antonio Pineda, Naturalista délas 
Corbetas del Rey, se halló ser nocivo de parte de noche el ayre 

tras- 







iv^Q en busca- dé^ dtíd, Si» ítiaíograt G»nii© ©í- hombr* I^HMÁt^r 
d»- sui iiiítueneias. 

j Gk , y guando la pereza dexará de buscar apoyaos tattV 
fn\rola&? Si en nuestros hacendados hubiera actividad , y un poco 
de bien entendida economía , no solo plantaran el Cedro ; pusie- 
ran, también el Ciprés, el Algawoba, el Olivo (13), el Moral j4 
Otros, cuyas maderos y productos cada día se hacen mas necesa* 
tíos. Con destinar el re&ídúo de las tierras útiles , los contorno»-' 
de las viviendas , y hacer quatro faginas á los principios con su*' 
esclavos , estaba conquistada esta tierra sama de dificultades , sia 
^e después teagan jama* que molestarse, 

MéTOPQDIi/ SEMBRAR, Y TRASPLANTAR LOS 

Cedros. 

*i AftA la siembra de Cedros es necesario coger la íemilía e»^ 
SftptietBbre á Octubre. Este es un árbol que no sigue igualdad- 
ca su empuje : en na mismo terreno , y á diferencia de seis á- 
©<jhov pasos unos brotan temprano, otros tarde, y otros quando' 
deshojan los primeros 5 sin que pueda averiguarse la causa. Lfti 
ftwcíjficacioa va censiguieme al empuje , y en esto me fundó para' 
pc¡e£erir !»>= semilla de nuestra primavera j porque no viene otra.- 

bien 



I 



tíaspirado de ios árboiles ; cuya qualidad se cambia con la luz , 
cwt el calo* del &0I, y el nwevo aoibiente de que estuvieron pri- 
vtdoa y cxckan quand» mene ei día , el debido tono eri la cir-^ 
c«*iacttm fetiiaaral de eatos vegetables. P'éare á Orteg. Curs. Teorie^ 
á» Boían^ Capu 4. zxt. 1. á Rivyer salud de los Pueb. Cap. it, 

^ 13 ) Al meíitar estos árboAes quisiera hacer otra dise^taciofl^• 
cea ¡cafActejseSi de fuego. Vemos todos los días que sin mas qua^í 
eáaecer na arrendamiento algo ventajoso, se entregan los OKvaretíi 
á tunos viles ««re siáxt arios, que «n el momento, con pretexto úñ~. 
pfiéa, tod© lo reducen i iefia á viíta de sus d-ueños. Lo mismo sitv 
cede con las Huertas , con las Chacras, que no tienen ya ni me-»- 
di* vara de tietica po4r lo regular ; convirtiéndose en leña, Jaárillos^. 
y adobes estoa pceciosos fondos de la manutención pública, por el • 
díesgseñQí) de k)S unos, y .ciega ambición de los otros. No faltará» 
«asion eniqiíc. yo eaclt« sobre es>te punto el zelo de la Soeiadaé 
ytüxka del iGoi>ie»EnQ, que á m.i .parece-r es 4 qmm toca poner fr»?-» 
m i^itsm locura civil digna de multarse coa €x4ccionea enocmesw 



.■■'r•'>í;^' 



fcféff' eit' \á> siembra' cfitt-e los calores deí Estío. Gógefl^c stis va^ass. 
6' sean bellotas, quando dexan dé parecer verdes / 6 eftíptexánÉ 
abrirse por sí mismas j y si han de llevarse á' parage remoto-^ 
es necesario no dar lugar á que se abrán , y rémitirlaí entré rott$^ 
g©, ó- alguna cosa fresca para que lleguen enteras. • 

"'-' En tierra negra de huerta sufícienténiénte btimedá, snélS 

ta?j y si estuviere apelnnaza Ja 6 fría, abonada con' lín poÉo dé es- 
tiércol viejo de vacas , y en parage reservada del Sol se for'rñaíí 
íjna era ó cocha á proporción de la cantidad que quiera s'etñbrarsíf. 
Igualada bien la tierra con una rastra/se saca la semilla de sus 
vacas, de las que se eligen las rnaydres ; y separando las- qtfé 
tavieren la almendra ma^ gruesa que se conoce por el tacto, Stf 
van tendiendo con alguna Separación y orden ¡sobré la superficie 
¿e la era. Hecha "esta operación , con- otra pane dé tierra igualJ 
mente preparaJa , «lue debe haberse apartado, se irS cubriendo 
«uavemente quañto quede tapada la semilla ^ evitando cargarla miii- 
cho, en que tendría dificultad el nacer, y en que lo mas re^tilafiE^ 
jíerderse. Si esta cubierta pudiera hacerse de mantillo dt estiefcdl 
¡muerto, ó de hojas podridas de árboles, serla mas segura- y abuli»»' 
4ante la germinación. 

Por que las cochas del suelo tienen suí riesgos é incomo*i' 
óidades , y mas en tierra infestada de malas yervas, he acó-itunfW 
brado yo hacer el almacigo en maceta^ ; que ofrecen la propoiíi 
don de mudarlas de una á otra parte, si el sol tí otro enetni-í 
go se desmandan; y escardarlas y regarlas con facilidad. ESt0 
éltimo se hace suavemente , desde que se ye que la titírra • há 
perdido la necesaria humedad , con una regadera muy fina dé lá-i 
*a-, ó de otra vasija en qué como ella pueda imitarse una blar»- 
da lluvia , que nó"desentier're la semilla : y esta circunstancia- eá 
iBuy oportuna para tod© almacigo. De este modo me han iSaii'tM> 
tan bien, que en sola una maceta he conseguido ver logrados' i^ 
. fin del año, y crecidos á la altura de media vara cerca de cié» 
arbolitos. No es lo mejor amontonarlos así : rnuUiplicandó los ties- 
tos, y poniendo mas holgado la semilla saldrán mas lozanos néc^ 
sa-riamente ; no perdiendo el cuidado de que aquellos espacio^ hb 
Jos ocupe la maleza. Desde que tienen pulgada y media de alítjí- 
la , es necesario que el agua abunde ; pites son como hijos de 
tí^^^ y mantenerlos al calor, y no al rayó del sol.' ■ ' '■ 

" ■ ' Al año ya han crecido los Cedros^ lo que apetecen Ia« 

jfia?íx>list«s . ¡jai*'- pasasios 'át'' ¡os < Viveros. Miibif'' soit tíñóí-' ' segunéá» 

alma- • 






\9}' 
almacigos, en que el árbol se vigoriza , y toma el cuerpo ncGe^, 
sario para pasarlo al lugar de su destino, que suele ser á ios 
tres ó quatro anos. Para los nuestros el vivero se dispondrá en 
lugar seguro y pingüe, del largo que se quiera, y en sulcos tirados 
á cordel que disten entre sí tres pies. Á distancia de los mismos se 
van colocando los pequeños Cedros cubriéndolos de tierra lo sur 
ficiente para que no se blandeen, ni tuerzan, pero sin enterrarlos 
mucho. Acabado el plantel , que será en el dia, se riegan pun- 
tualmente: y quando den muestras de estar bien prendidos, se 
abre el sulco por en medio de ellos, para darles después el rie- 
go , teniendo cuidado de dos cosas : de escardarles á menudo las 
yerbas que depauperan la tierra , y revolverles estiércol de va- 
cas viejo ; que por mas benigno y libre de simientes no rumia- 
das, aparenta mas bien el inocente abono que en los bosques les 
éa.a tanta prosperidad. 

Con este beneficio y el agua abundante, antes de los 
tres años se hallará el Cedro en estado de trasplantarse de fir- 
me. Qualquiera sabe como se hace esta operación : que los hoyos 
deben estar anticipadamente abiertos en distancia de tres varas uno 
de otro á lo menos, y pasar las plantas con su tierra ó césped j 
abrigadas las raices para que na se venteen. El mayor cuidado 
que esto requiere , es colocarlos donde no pueda atrepellarlos ó 
morderlos el ganad». Es menester confesar que este es el enemi- 
go común de todas las plantas, y el azote de los cultivadores. 
Para evadirlo se usan dos medios: ó rodear cada planta de una» 
faroats de Espino por todo lo que puede alcanzar el animal , 6 
cercar todo el plantel, mientras los árboles por sí se ponen á cu- 
bierto de los insultos. Esto puede hacerse clavando a vara de 
distancia estacas de sauce macho que tenga una y media ó dos 
de alto; y coa carrizos ó medias cañas, que abundan en todas 
jíartes , hacer un texido como de canasta, todo el largo de la ar- 
Iboleda. Esta cerca, aunque parece molesta, es muy segura y útil: 
ío primero, porque el sauce arraiga y crece aventajándose á las 
plantas : las libra dg la vista del ganado y y resguarda del 
choque del viento que pudiera combatirlas y arruinarlas como se 
dixo. . JLo segundo, porque íe logra una alameda de mucho pre- 
cio aun quande el terreno Sía pedregoso, haciéndola el sauce 
antepuesto un muro que la defiende, cada dia mas la hace pros- 
perar, y se dexa cortar con utilidad, quando el Ced.o se halla 
ya cprjJUientQ y jcesistente. Si s$ plantasen contra algún cerro 

que 







ímih^ 



194' 
que esté frente al. viento, dominante , no necesitan los árboí«s 
de parapeto por esta parte, pero sí para el ganado. Si fuese pre- 
ciso ponerlos solos , sea ó al resguardo de los edificios , ó en- 
filados contra el viento Sur : entonces el primero defiende á los 
demás, como lo ha experimentado Don Jayme Palmei en su gran 
huerta , que con esta advertencia en lo mas infeliz de su ter- 
reno tiene ya una alameda bien aventajada de quien tampoco 
pueden quejarse los frutales , por la gran elevación de los Cedros» 
Si el Conde de San Carlos y Vizconde de Azcona , en lugac 
de haber plantado sus Cedros en la laguneta que hace frente á su 
Chacra, los hubiera puesto con los que perdió entre los gran- 
des sauces déla meros de su acequión, serían la embidia y el re- 
creo de quantos transitan por aquella singular alameda. 

He dicho lo que me ocurre sobre la siembra y plantío 
de los Cedros, por el deseo que tiempos ha me asiste, de que ten- 
gamos en nuestra casa una madera por la que todos los dias es- 
tá saliendo para otro Reyno nuestro dinero, y que pudiese _sin 
€Ste expendio servirnos para otras muchas cosas, y mas en tiem- 
po de calamidad. Quiera mi suerte que despierten mis compatrio- 
tas , y se hagan dignos de que algún dia esa Sociedad ofrezcífc 
premios para ei que mas presentase de Cedros criados &c. 

Dios guarde á Vms. muchos años para ilustración de la Pattltt^ 

S. Rafael de Gual«ará y Septiembre 30 de 17SH. s 

I 
De Vms. su afecto servidor y Capellán. 



"P NOTA 

-■-' L siguiente Estado se publica con el mismo designio que se 
han insertado otras noticias venidas de fuera del Reyno : esto es 
cumplir lo que prometimos en el Prospecto ^ por lo que respecta 
á-ios asuntos no comprehendidos en el recinto del Perú, de extrac- 
tar los pasages y. casos ^ue mas puedan interesar nuestra curiosi- 
dad y nuestras mismas ocupaciones. Para una y otras sirve ^l actual 
Estado de la Havana: á la primera, para los cálculos del Comer- 
cio general de la Monarquía ; á las segundas para ofrecerles uti 
exemplar de la industria , que introduciendo la noble emulación 
debe darles el tono de que carecen , quando dueños de la por- 
ción -mas rica del Globo nos vemos posíergades en los adelanta-*- 
BÚenios . á, Us íuéaQS feraces^ 




KCTÍCIA DRtOS CAUDALES Y ÍTRUTOS PE LA ISLA DEÍ 

"'^íibá, que ic han exporudo de la Havaria en todo él año de i7'S8. 

N. de Cauda lesr, 
^íatk íicünaclá , ', , ,,,,,,,,,.,, ,í>esos , , n ¿.251:098 tr 
Td. . . .labrada ,,, 1 »,,,,,», , Onzas , , , >> 10.^7» >* 
"pro acuñado ^ >»»>»>»»>» 1 » » > P^^o^ , , >» 301.404 >j» 
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Impclríe de OíO y Pkta ,,,,,,,, 1 ,, , , , w 3.487.1 óo » 
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Libras 



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Concha? de Catey ,.,.,,.,,,, 

í^f é , , » » » » »tt>xi>i,yyi Arrobas, , , » x.649 h 
Azúcar blanco , , , , , , , , , , , , Id.,, , » 577-664 t* 
fd. . . . q.uebrado , , , , ., , , , , , Id. , , »> 483.260 m 
v^K DEL REY. 

Tahaqo í^lyo exq. ,,,,,,,,,,,, Id. ,,, m 81.703 j§ 
Id. . . . ?.aiF*a. , , , , í ,,,,,,, Id. ,,, » 202.448 á» 
.^^■:.. . De Particulares. 

^c^IvQ exquisito ,,,,,,,,,,,, Id. ,,,,»» 254 « 
Cigarros ,>,>,,,,,,,,,, Id. ,,,, »J 1.492 « 
Cotorras. , , ^ ,,, ,,>,,,,,,,,,,,,,,,» 053 »* 
Tozas de Caoba ,,,,,,,,,,,,,,,,,»» ai6 v 
Mt • • • *^^ Cedro. , , , , , » , , , , ,i*fj í , , , » Oí 6 >* 
ISvano ,,,,,,,,,,,,,,,,',,,»» 012 »> 
Palo brasilete , , , , »r>^ .^., , , , , , , , , , »» 741 » 
Id. . . . Mora ,,,,,,,,,,,,,,,," 248 »* 
I^« • .». • j^^ayacaa „ ,,,,,,,,,,,,,,»> i fo » 
Barril de ' miel d«, Gaña , , , , , , , ,,,,,>" 799 »» 
l^XÍjas.» ,^ Id. . Ás Abejas ,,,,,,, ,,,»> 6.451 >• 
Barr. Aguard. de Cana , ,,,,', > » » » > j '> 11.160 '>» 
Cueros^ ^l pelo ,,,,,,,,',,,,,,,,»» 14.291 >f 
id, . . . Curtidos , , ,, , •, ; , , , , » , , , > " 2.364 » 
Pujc« , ,. , , , , , , , , , , , , Arrobas, , , , »» 826 »# 
Alg^onjimpio ,,,,,,,,,,, Id. ,,,,,»> 68i »» 
ld._,. , , con pepita ,,,,,,,,,, Id. ,,,, »> x.075 »» 
tjppo? 5' , , , , , , , , , , , , , Docenas , , , »> 387 »* 
CfiíT;^ .flanea }»>»>», » , , , , Arrobas, , , »» 16.153 *• 
14> . , . amarilla ,,,,,,,,,, Id. ,,,,,» 1 59 »» 
Almidón •,,,,,»,,,,,,,, Id. ,,,, »» 3.787 » 
Arroz pilado , , , , , , , ^ , , , , Id. , , , , , » 8o(^ » 

> 068 »» 



Cacao 



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, Fanegais ,, 



liquido importe de lo« Frutos , , , # > > > , » »»• ^^jpi.djo -*► 



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JFoI. i.p^. 



^ Ndra. 9 1 . 




MERCURIO PERUANO | 

DEL PÍA 17. X>K ?íQyj?:M3RS PE 1791, J 




JPROYÍICTOS tlTERARJOS^ 



ÜN I^s fortunas de los Sabios están sujeta* á e«a funesta law 

constancia que forima el cjxricxes: 4e la vida humana. Arisíótelef 
4espu,es de haber .de^friatado los apiausos de todo el Orbe, pene- 
%rmdo su nombre, ,su ^veneración y escritos hasta Jas Regioneí 
incógnitas, x:\ifo retrato cubría de dolor y lágrima? -al Héroe su 
discípulo pof po pode^r doáninailas su espada conquistadora ( i )s 
Aristóteles, ha iAo ixisensibLemeAte .dec^y^ndo eo un abatimiento 
^xc^sivo,, 

. _ Pomba^rido y desíeorra.do de la Europa , se juzgaba im« 
t)eraria tr.ai\quii.Q en el JS¡ii_£.vo M-yndo .qixe lo adoraba como á um 
-Oráculo ílel Cielo. P^ro los implacables Sectarios de Descartes, y 
Newton tíansjti:.n ¿I Océano, é introducen la discordia y la guer- 
ra en los remotos Países quje k sirven di2 último asilo. Los pri-^ 
pjeros desde iyego han conseguido muy poco en sus tentativas, 
po habiendo levantadlo -aquella polvareda q«e se esperaba de su» 
purhilimes ; pero los segundos han avan7ado con ventaja , en es- 
pecial, después qy^ uno de íijs ínas iiüsfcf&& corifeos traté ai Fi- 
lósofo de la Grecia con aquej alto menosprecio, coa que é\ mism» 
pabia tratado 4 sijs Predecesiores eu gi Liceo, y pcoclamó ía li^ 

M 5 ber- 



{ í ) ^iut, ^4e t/f n$. anifn, 



itll 



bertad en la Escuela (2). Casi todo ha cedido á esta enérgi- 
ca voz. Los Newtonianos ^se multiplican con rapidez: destiérrasCi 
el' idioma de las q[ualidades, y se sostituye el de Ia& atraccio- 
nes. Los lugares que poseían los Comentarios sobre el ente de. 
ra-zon , apetitos de la materia &c. son ocupados por los Mus- 
ehémbroek , Jacquier,. y P^rás , y condenados aquellos libros á los . 
líumildes destinos que siguen á quantós no indemnízala Religión y^ 
jus elevados Misterios , después que se les acaba el séquito y fu- 
gaz aplauso de lo'» mortales. \0 témpora I ]0 mores I En \os Actos, 
y Conferencias escolisticas rio se oye el nombre del Estagyrita, sino 
paTa ser impugnado. 

'''' En medio de estas desgracias y desolación, aun le que- 

daba una sombra de gloria. Los estatutos de la Universidad se- 
ñalan su obra de los Físicos para que sirva de texto á las Lec- 
ciones que se dicen en las Oposiciones, y Grados de esta Facul- 
tad. En fuerza de la referida ley' , Cartesianos , Newtonianos y 
Eclécticos, después de haber blasfemado contra Aristóteles desde 
el banco, suben á elogiarlo y exponerlo en la Cátedra. Á la ver-' 
dad, este hecho que podría reputarse una representación paíatómímica, 
no, corresponde al decoro y magestad de nuestra Escuela: mucho me- 
nos el que se delegue la facultad de interpretar á Aristóteles á los que 
no , han militado baxo de sus vanderas. No es posible que en él 
corto espacio en que se preparan ias Lecciones pueda entender- 
se un Autor sumamente obscuro. Sábese que uno dé sus intérpre- 
tes decia, que páraselo comprehender la voz Entelechia fué ne- 
cesario se la expusiese un Espíritu. Averroes después de haber 
Jeido quarenta veces la Metafísica de Aristóteles, aún no pene- 
traba svL sentido. Ni esta obscuridad es ua efecto de las versio- 

^y , nes. 




i 

IWIfTi! 



( 3 ) Libertas ablata ScholiSf oblata Magistris 
Eventu felice redit : jatn caique licebit 
Jngenium exercere suum , partosque labores 

Promere . 

Non quid Aristóteles dixit, vel dicere quondam 
Discipuli caeca^ et captiva mente putar unt , 
VestigarCf sequi , ceriumque docere tenemur»»,» 
¡ O felix etas ! , Felicia témpora ! \ Félix 
Qui daré jucundis studiorum témpora luiij 

Intendis Physicae ! 

€/• P. Isidtf* ¿9 Cdis Pflus, ai certam» Physic, «m. i^ti* 



'^és, ¿s «n vicio inherente al ©figínaT. El intsmo Filosofo se íoa- 
"'ba de haber cubierto sus escritos con un veío misterioso, que él 
■jjolo podia levantar. • i 

Semejantes consideraciones inspiraron al Doctor Don To- 
*ribio Rodríguez, Rector del Real Colegio de San Carlos, proyec- 
tar un nuevo método que indemnizara á sus Alumnos de execu- 
tar esas contrarias representaciones. Él se reduce á elegir un ín- 
dice de aserciones deducidas de los Filósofos Modernos, las que 
deben sortearse entre los Opositores. Pero protegidos todaría los Ma- 
'iies de Aristóteles por ¡Personas caracterizadas , y las Leyes de la 
[^Academia, io hubiera seguramente abandonado, á no ser sostenido por 
'% Señor Ministro Protector del enunciado Colegio , Don Ambro^ 
'sio Cérdan y Pontero Oydor de esta Real Audiencia y y los Vice^ 
rectores y Mae/tros, quienes en la presente «posición han implo^ 
rado ¡a autoridad del Superior Gobierno. 

La exposición del referido método está exactamente des- 
lindada, y fundada su utilidad en los Informes del Rector, y Se- 
fior IVJioistro Protector, acreditando el Decreto que los ccompaña 
la prudencia con que nuestro esclarecido Xefe pulsa los asuntos 
de su feliz Gobierno. Nosotros creemos satisfacer plenamente nues- 
tros deberes con publicar las tres relevantes Piezas , sin necesidad 
de insertar las dirigidas por los Vicerecioies , ni el índice qües- 
tional que por ahora se fea formado. 

Juzgan algunos se acerca un terrible momento, en que 

líbn movido el mismo solio de Aristóteles, se le va á arrancar con 

■ violencia el cetro de las manos , ó á asegurarlo con pertinacia. No 

' es así: el Claustro de la Real Universidad de San Marcos es muy 

éátió y respetable. Si la mayor parte de él se compone de An- 

" tianos , esas canas son su gloria y ornamento , pues no son 

de aquellos que retrata la incomparable pluma de Aurelio ( 3 ) . 

,.• ->/ ■ -.>. t- Son 



c í -' 



('3 } Ah\ pudét ad nugas istas injlore juventae, 

Majorum stimulis, inculuisse diu» 
jih 1 doUt ingenium studiis melioribus aptum, 

Ridiculas damno res didicisse suo, 
fíoc viiiutn est senilusy qui, quae calcata per ipfáf 

Est via, ca¡cari á posteritate jubent. 
Recta sit, an falláis Jsthaef .via, quaerere ,Holant '^ ^ 

Facta á se, nóh quae sifit fa^ienda^ vidcnt. 



üi 




T99. 

Soa hombres íntegros y prudentes <?ue no adoptan por t?i«canfsm^ , 
ni iresisteni por capricho, y que en" sus contiendan miran corno una' 
luaxiiiu- mviola-ble- Ta qu« prescribe Cicerón»: Nof et refelleye sint 
pertinacia, ef refelli sin? iracundia: pósmmuí ( 4 j. La anuencia del Se- 
|ior Rector , Doctor Don Tornas de Orranria , que se refiere erí 
el Decreto del Superior Gobierno, para la^ tentativa qu€ se solicita"' e» 
Vn testimonio irrefragable. de que la Üniversi'dad de 3. Má'ícos está li- 
bra de aqu'ella.'í yulga;re9 preocupaciones que han desacreditado á otra» 
muy célebre^.. Después de esto , ¿porqué se' ha du^dar^ que el 
esclarecido- Congreso- de Dbctores y Maestíos medite con impar- 
cialidad' las^ ra-iones que se le expusieren*, considere el gusto ¿et 
siglo, los deseos de nuestro- amable Soberano por el mayor lus- 
tre de las letras en todos sus venturosos Dominios,- y elija el mé^ 
todo que- mas conduzca a^l espiendoc de las Aulas ? 

ÍNFORME DEL DOCTOR; DON TORmrO^ RODRJÍÍÜfíí 

Rector dt!; R-eai ConvicsJorío- de San Carlos^ ^ 

EXGMJ. Señor:. 



L examen qw sufren, ó' la* piuebaí qtiie' dan' de" su' ídortéfu 
dad los Opositores á las- Cátedras de Filosofía, se reducen á ex-- 
poner por el espacio de una hora- un capítulo db los sorteado» 
«1 día antecediente sobre los libros dv ^hysico AuditUy ák Coeío, de Oe- 
«erflfíOMgdeAristóteies,-y defender su'docfriná- contra las impuepa- 
Clones que le hacen dos- coopositores eií igual e.<pacio de Un* 
hora. Este método, contra: el que se ha escrito' mucho lio sol<y 
íuera de España' sino también- dentrb de eiir,. eí sin-'embafgo 
muy plausible baxo deí verdadero punte de vista- en que debe 
considerarse. 

En' un tiempo en que ocupaba- tbdks las Escuelas def 
mundo el-; sistema Aristotélico, y en que los Estudiantes decorabar* 
te letra del Fiiósüfb, y la' Únic* que expUcabáfl y comentábate 

»-«— ^__^^...__.__=__ los 

íiis frustra tente r fshos evdhts reñsUs,- 
Cum sit pfopositi dura fene^tct tenaX.- 
Verjl'cra, et eíatae vocssy- vuliusqae mi'nscer'^- 

Ne mutífe quidem cuín rai'iohe siñunt,- 
An^d. I^nuar, Re.spub; I G, pag. i8^;,' 
{4) Tuse. Qua^st» 1. 2; 



■20O* 

ios Maesífos ,• ^ qiíé cosa, fíi'íf Wéti pén'*ácíá podría ofréceYse que 

este género de pruebas, para cor.ocec ei aproverhimienco y capa- 

cicJád de los earídídátos ? Para calcular el verdadero y le- 

, g'íútfío Valofy e«o! es, las utilidades de qualesqüiera estable- 

címienfos, uso5 y costumíbres , se debe' ateadef á los tiera- 

¿, pos d« s« orígan' , á las máiim'as generales que reynarftn , á' las 

..{^jpfeocu pac iones que domin-aron, y á los grados de ilustración pe» 

*,j^Culiaf á cada siglo' y edad. Un sistema literario', ó' político que 

^píioy es perjodieial, pudo ser út'ñ,- y aun' necesario en riempos'an* 

^ terioresy y el que fué áníes odioso y defesfable", ptíede hacerse 

^, íríuy Ventajoso deipne.^. Todo lo que no es bueno ó fnaío en sí^ 

6 por sif naíi*ral'e¿3,' sufre está alteínáítVa áégün la Vicisitud' <Í€ 

, los t-ieiírpo?^ y variación de circunstancias'. 

No ño9 hallamos en la desgraciada é'pócá dé íedro 'de2 
Ramo pafa teineí deci'r con desembarazo,- que esíe método de 
,. Oposiciones, útH en otro tiempo (peca siempre respetable) lo 
. dexa de $et hoy ,- y con respecto á los Colegíales de este Real 
Convictorio' de San Garlos. Esta verdad, cuya evidencia confío 
demostrar, ya puede' pu-blitarse sobte los tejados, al favor de loi 
[ copiosos rayos- de luz que despide e'l sabio Gobleíno de V. E., 
^ Jr á visfa del crecido número' de hombres doctos y despreocu- 
fíadoS, de qtie abundan esta; Capital' y Keál Éscirela , dónde se oyen 
€om:batlr con libertad y freqüenci'a errores respetados lio ha mucho. 
Sin eiribargo de este fono' de seguridad y eoníiánza coa 
^iie pensaba, y hi hablado hasta aquí , el proyecto qtie contie- 
. tíe tsU con-sulta hiíbiera quedado' sepultado' en el silencio y el 
olvido,, á qu'e me habiaa cowíentido el feo a;specto', y mala re- 
comendación de toda novedad aunque importante ^ y el aeáfa-» 
i^iento' y deferencia, qú'e debo' fributat á muchas canas' respe-» 
fablesj si- ei Senbt Ministro Prcfectór del Convictotio ño me hú- 
biera íeani'mado y esforzado á que lo pTomoviese , y tuviese el 
¡honor dfe exponerlo ante la superior,- é ilustrada: autoridad de 
T. E. Una aprobación tan recomendablej únaá prueb^as tan d'e- 
. cisivas- de su^ amor ,- vigiMn'cia y telo á farof de esta ilustré 
. juventud,, estímalos son tan poderosos, que río^ pódian menos que tenes 
efecto erí m'i- obedi^rncia y respeto. Y considerando el pertsatnienta 
ínas- cOfflb su-yo' que como- mió ,- ya trato expxjnerlo can vivos 
deseos de su' feliz éxito, y protestando que nú me anima otea 
«spírku que el de mirar por la mayor gloíia y decoro del Coiegio. 

Su'S Alújanos cuitivani s»gtto siís particuljires y ai;ít'oi-iz*' 
..... Ú9i 






-20 1. 

4o5 estatotas «na Fil-osoffa libre, y se hallan -clisfíéhíados ^é la 
obligacron de adoptar sistema alguno, y el que hasta hoy haa 
preferido, es opuesto al Peripatético. Esta libertad en que los p6so 
lia reforma de Estudios, que hizo la Junta Superior de Aplicacio- 
ties, los alejó no solo de la profesión jurada, y conocimiento ín- 
■^mode la filosofía de Aristóteles, sino también de sus libros 
íilosófícos que para esta clase de exercicios adoptaron en la an- 
tigüedad jas Universidades. Con todo, desde la primera vez «Jue 
se formó concurso á la Cátedra de Artes propia del Convicto- 
rio, esto es, de diez años á esta parte, se observó el mismo rtié- 
todo que antes de dicha reforma : quiero decir, exponer un capi- 
tulo de los referidos libros de Aristóteles, y defender su doctHrta. 

Esta relación sola me parece bastante para dar á értt^n- 
.der, que no s? consultó , ni oyó á la razón que desaprueba un 
proceder tan encontrado, y que en esta inconseqüencia. influyeron 
desde luego la veneración á la antigüedad de nuestros establecimien- 
tos escolásticos, y el fastidio con que miraron los profesores an- 
tiguos el nuevo plan de Estudios. 

J.OS libros adoptados en la erección de Universidades, 
^ue sop los mencionados antes, son los mas obscuros de todas las 
obras de Aristóteles, cuyo mérito por otra parte es casi incomparable, 
Ko hay lectura mas ingrata, ni mas penosa: y su inteligencia, 
aquella que sea capaz de satisfacer, es desesperada en sentir de 
ios ma?^ cabios antiguos y modernos, cuyos irrecusables testimo- 
nios «ería fácil aglomerar, si formara una Disertación, y sí no ha- 
blara con y. E, que sabe muy fejen y por sí mismo , la unifor- 
inidad 4el consentimieíjto 4e los sabios sobre ia espesísima obscU- 
tidad de dichos libros, 

Y después de §sto, ¿será racional, será justo obligar á estos jóvenes 
en edad y literatura, á que expongan unos libros que no han leido: 
linos libros digo, que aun meditados con la mas escrupulosa y detenida 
atención y con los comentarios á la vista, han sido, y serán siempre 
M íortiira ele ios nriejores mgenios : á que defiendan opiniones y 
sistemas flue han reprobado: á conciliar en fin verdaderas ó apa- 
fentes antiiogias, y entrar en el por menor de sistemas que á^ie- 
ms conocen ? Pues e-sto es puntualmente lo que la fuerza de la crfs- 
ÍMmbre ha exigido, y exige de los Carolinos. ¿ Pero con xjué fru- 
t» ? con qué suceso ? Con el de exponerlos á la irrisión de los iii- 
teligeníes, A expensas de mi dolor debo protestar y decir , <ráe 
$K^ Q^Qiima^^ »Qí>, wa» ^uta befa, por los desprói)os»ias y con- 
tra- 



i^Ái'n 



20ÍV 

traelicciones que se. profferett : y todo esto* es conseqüencia de 
educar á. la juventud ea una especie de Filosofía, y exigir de 
ella el Magisterio en otra. ¿Como podrá explicarse, no digo ma- 
gistralmente, pero ni aun mediocremente , un joven que no es 
dueño de un cuerpo sistemático de doctrinas, y de un libro que 
no' ha tomado en sus manos, sino es para escoger puntos, y que 
solamente lee mientras le dispone un Maestro la lección que ba 
de recitar ? El Caroüno que mas sabe de la doctrina peripaté- 
tica, es el que con el designio de oponerse dos ó tres meses ano- 
tes, pasa ligeramente] sus ojos por un compendio ó curso de di- 
cha Filosofía. Esto es , Excmo. Sr. lo que en realidad iucede, y na- 
die . ignora. 

Por todo esto, y considerando muy propio de mi car- 
go promover el mejor ayre de los Colegíales, y consultar su ma- 
yor decoro, no debo mirar con indiferencia un hecho que los 
desdora y rebaxa de aquel alto grado de estimación, en que se 
colocarían, si variado este método, se sostituyese otro mas análo- 
go á su educación literaria, y que entrando en países conocidos 
desplegasen sus ingenios , y las semilk^s que recibieron y cultivan. 

Meditando un medio seguro que concille y reúna todas 
las utilidades apetecibles, estoes, un modo de examen suficiente 
para descubrir la sólida exquisita instrucción filosófica de los 
Opositores, y con atención á que ellos son jóvenes, he preferid* 
entre otros , el que se forme un índice de qüestiones útiles, agra- 
dables, graves y fecundas, comprehensivo de todas las partes de 
]a Filosofía, como son Lógica, Metafistca , Física^ y Filosofía Mo~ 
ral, qual es el que presento, mas como ensayo que como obra 
perfecta, pero fácil de perfeccionarse. 

Las qüestiones van numeradas, y deben según el platt 
de mis ideas , numerarse otras tantas pequeñas cédulas de perga- 
mino , de las que puestas y revueltas en un cántaro, ó globo 
hueco, se saquen seis números en otras tantas veces, uno en cada 
vez, ya sea por mano de un niño, ó de uno de los rivales, y 
que cotejados después con las qüestiones á que corresponden en 
el índice, el Opositor de turno escoja sin apartarse del sitio , y 
sin pedir dictamen á otro, la qüesíion que mejor le pareciese de 
las sorteadas, y que allí mismo diga por sí la opinión que ha de 
defender, y la proposición, ó proposiciones que ha de establecer en 
su disertación , dando, de este modo una prueba preliminar de su 
instmccion y suficiencia: de^ todo lo . que tomará razón el Secre- 

utie 



i 



503. 

río , y jíará á Tos replicantes «nts céduías, en que esfeén el fítMÍo' 
de ja qüesriün , la opinión escogida, y la proposición ó proposLcio» 
nes que haya ofrecido establecer ei disertante, Este á las veinte 
y quatro horas disertar^, y defenderá su opinión contra los ÓQt 
argiiyentes. 

Sobre el espacio clel tiempo que baya de durar la di&erta» 
cioi^ , el Que deben ocupar los replic.antes, y el método de argüir, 
putde observarse io que se pra-ctica ha^ta hoy: quierQ decir, que 
el diseitarite, ó legepte llene isaa hora por aiapollefa ., y ios ar** 
guaie^ií antes raedja hora pada uno. 

A rnychos ha parecido ípuy gravosa wna bora entera pa-s- 
ra sola la Lección, y que el ocuparla es obra de la memoria, 7 
no de la instrucción y capacidad. Leer por el espacio de una ho» 
ra, así como ¡el í:o.r,ea|-, son dos co'^tumbres que reputan como bár^ 
fear^s, no solo los extrangeros, sin.o también ios J^íacionales : poE 
tanto juagan algunos que el tiempo de media hora es bascante 
para exponer y probar quaíquier apunto ^ por grave que sea. Yo 
no insisto sobre .este particular; pero ^esearia que Ips replicante? 
usasen igüaimente de l.os dos métodos íücgistico, y socrático,. 

}il usQ del silogismo es muy importante , y debe con- 
servarse : pero seria íambiíín muy importaate que despue§ del ac?? 
gumento que llaman en forma, se usase del ¿liálPgi^ ^f^ í^^'" ^ 
castelhnp , al arbiírio d«l examinador. En las Oposiciones á Cá- 
tedras, el primer lobjeio de s»s disputas no es la indagación ds 
la yerJad de los puntos controverfid.os , sino de la idoneidad de 
los contendores j para este fin no hay medio mas seguro, que el 
diálogo , y preguntas sueltas y concisas, con las que se puede 
estrechar al disertante á xjue de razón de toda la materia, y ei? 
toda su pxtetjsj.on. JSl silogismiQ §.e cifie á un solo medio, y aun- 
que el que ^irguye suele tocar otr«s arguroeníos en materia '•, ppro 
el que sufre el examen no se pone pn la urgíante necesidad de 
«na co;itestacipii breve y á continuación , de preguntas y repre- 
guntas. Adoptadp .este método, que hace muy prolixo el exárjieri 
en. el espacio de una hora que deben durar las réplicas desde 
luego bgst^ BP^h hopa para quíí el disertante e:;ponga su ^unto, 
y lo pi-uebe;\, .:.; 

Ma? «e» Jo que fuere de esto , lo que c/)nyiene es bacet 
«n .cotejo del método de leer sobre Afi-^tf>teles cotí el que se ha 
expijiesto, La primera ventaja que resalta en la comparación de ain? 
boa á ^vor del nueyo método, es Ja m^yo»" eijütision dv A^t«"? 

ria* 




tías testó es, la prueba y examen se hacen sobre f oda !a Fiíosd- 
fía, y en el antiguo se limitan á Jas teorías metafísicas de la 
Física. La segunda es, que aqtii camina la razón libre, y con el 
uso y goce de sus derechos y prerrogativas, quando en aquef 
se esclaviza y sujeta al dictamen de otro. Tercera , en el mtto-» 
do que propongo , se exige con justicia den á conocer tos Colegia*» 
]«s su aprovechamiento en las opiniones, sistemas y materias que 
han estudiado en cumplimiento de sus Constituciones , quando eti 
el antiguo se Jes obliga , á que den á conocer un Magisterio 
que no han podida adquirir : á que defiendan sistemas que han im- 
pugnado; y á que expongan libros que no han Icido, ni es fácil 
Jos entiendan: que es lo mismo que decir, que son precisados í 
caminar sobre una linea recta con los ojos vendados. La quarta, 
y efecto de las antecedentes utilidades y ventajas , es que en es- 
te método se expedirán con facilidad , fluidez y acierto : porque las 
materias son de aquellas , en que han adquirido un caudal sufici- 
ente de ideas y voces, y en que están exercitados, quando cní 
el otro se exponen á un manifiesto y preciso deslucimiento. 

Además de ser poderosas y bastantes las razones indica- 
das para variar el plan antiguo, no hay por otra parte el menor 
inconveniente , sino es que el proyecto presente es nuevo ; que 
nuestros mayores no conocieron, ni observaron otro método dé 
Oposiciones: y que las Constituciones de ia Escuela, practicadas poc 
tantos anos y por tantos sabios, son contrarias á este nuevo esta- 
blecimiento. 

Pero estas no son dificultades que deben preponderar 
á las razones expue'tas. Lo nuevo no está retudo ni con lo bue- 
no , ni con lo mejor : ninguna cosa es mala en materias de estíL 
clase, por solo str nuera. 

Si nuestros mayores establecieron y practicaron lo que 
iiasta hoy se observa , tuvieron otras razones que ya hoy ^no sub- 
sisten, principalmente respecto de los Colegiales Cirolinos. 

En las anteriores edades reynaba despótica la filosofía 
Aristotélica: ella sola ocupaba , y manejaba el Trono y el cetrd 
de la r»zon : ¡ que murho , se aplaudiese, y siguiese como una 
ley reíigiosa la máxima de jurar en las palabras del Estagirita ! 
"Ko?ot ros mismos pensaríamos como nuestros antepasados, ó á lo me- 
aos guardaríamos silencio, si no se hubieran variado las circunstan- 
ciaSf ó hubiéramos vivido en sus tiempos^ Peto hoy, que el raun» 
-- .-. ^^ -^^^..^.^.,.- - .,. .. • id^ 





«05. 

dp literacio piensa de otro modo : hof que aun en España na 
solo los Colegios seculares, sino también los regulares , y algu-^ 
ñas de sus Univeisjdades han mudado de faz á sus estudios : y 
sobre todo, hoy que en esta misma Capital no solo el Real Con- 
victorio, sino lo que es mas, los Reverend«s Padres Agustinos , y 
los de la Buena-Muerte siguen otros sistemas opuestos al anti- 
guo, sin escándalo de los demás cuerpos regulares , y acaso con 
aplauso de sus individuos particulares, ¿ ^ue cosa hay que nos em- 
barace ? que mas debemos esperar ? 

Nuestra misma Universidad ¿ no es cierto , que por es- 
pacio de veinte años examina á los Carolinos en la Filosofía que 
estudian , los aprueba y da por suficientes é idóneos, para que 
pasen, á estudiar la Teología , ó la Jurisprudencia , asentando en 
sus libros las partidas de los exámenes, y Conclusiones generales 
de esta misma Filosofía ? ¿ No es igualmente cierto , que para los 
(jrrados mayores y menores , y que en las mismas Conferencias del 
^urso anual se defienden libremente opiniones y sistemas enteramen- 
te opuestos al de Aristóteles, presidiendo y replicando en estas mis*- 
mas actuaciones los Catedráticos de la Escuela ? ¿ No es también 
constante, que Í05 Carolinos Catedráticos de Artes concurren con 
3US discípuioa en los dias de curso, y les explican en las Aulas 
de la, üniversida^d la misma Filosofía que estudian en el Convicto- 
rio ? ¿Y que hechos mas reiterados, mas públicos y auténticos 
|e podrían des;ear para ultimo convencimiento de que la mis- 
ma Real Escuela no solo tolera y permite , sino que también en 
cierto modo adopta y abraza^ el cultivo y estudio de una Fi- 
ípsofia libre, y que comunmente es conocida baxo del nombre de 
Moderna ? En Ip que ciertamente es digna de nuestros reconoci- 
mientos y aplausos, pues no ha sido obstáculo para que la ra- 
zón recupere sus , prerrogativas, y falsifica con su sabia condescen- 
dencia la aserción de Condillac, de ser las Universidades impedi- 
juentos para el progreso de las Ciencias- 

2 Y por ventura no es palpable, que todo esto nos con- 
duce como por la mano, á adoptar este ú otro nuevo método dp 
Oposiciones, mas acomodado á las ideas y estudios del dia , y á 
la educación literaria de los jóvenes de San Carlos ? ¿Que inmen- 
5© trecho hay que caminar para tocar y pasar á este extremo ? 
¿Que trastornos y airasos pueden sufrir los Estudios, ó qne in- 
iíOíiveAiemes hay qujeteiner? ^ , , '^- 

£1 yiaor de las Constituciones de la Escuela en orden i^ 

¿«eguÍK 



20^. 

seguir y enseñarla filosofía Aristotélica se ha reducido á una jie- 
queña cosa, y es á exponer un capítulo de Aristóteles al tecibic 
ios grados de Bachilleres ( ¿ y como ? en el acto mismo de habec 
ames defendido una conclusión opuesta á su sistema ) , y quando 
se lee de Oposición á las Cátedras de Artes ^ mas sin que todo es- 
to tenga influxo para la enseñanza de le Filosofía Escolástica. Ya 
se ha dicho, que el Carolino Catedrático de Artes no explica otra 
Filosofía en las Aulas de la Universidad , que la que se estudia 
en su Colegio. No lo sé de positivo, pero es una conjetura poco 
aventurada, asegurar que ei R. P- M. Fr. Bernardo Rueda , ya 
como Regente , ya como Catedrático no ha explicado en los dias 
de curso^otra Filosofía, que la Cartesiana, que es la que ha adop- 
tado su Colegio y Universidad Pontifítia. De suerte que los Ca- 
tedráticos enseñan la Filosofía que ellos mismos adoptan , ó^ la 
que han abi.:'.2ado los Colegios . ó Comunidades de que son in* 
dividuos. 

Luego ya no hay mas ra7on que contradiga, ni otra bar- 
rera que vencer , ó salvar , que este natural apego á los uso5 
inveterados ; pero esta afección tiene objetos que la conserven. No 
se pretende , que todas las Cátedras de Artes se provean de este 
. modo , sino la que es concedida por ei Soberano al Real Convic- 
torio ; después de esta aun quedan dos que se pueden mantenec 
en el pie antiguo. Para con los Maestros y Doctores no hay las 
mismas razones que para con los Colegiales de San Carlos. Estos 
son jóvenes que no estudian filosofía Peiipatética , y que resi- 
diendo poco tiempo en, el Colegio , no pueden extender sus cono- 
timientos hasta hacerse consumados sabios , y conocedores de las 
diferentes Sectas , y correr libremente por todas ellas. Al contrario 
las otras dos restantes son para hombres ya formados , y que ha- 
yan tenido tiem^:o para entregarse al estudio y obras de Aristóteles. 
Pero se dirá acaso, que abierta esta puerta con respecto 
á la Cátedra del Colegio, tendrán la misma suerte las que que- 
dan. Este efugio indica , que ya no hay adonde acogerse. La cen- 
se ¡üencia no es forzosa : porque no hay un cuerpo interesado que 
pida esta reforma , como lo es^.^ Convictorio. Los particulares s© 
conformarán con la costumbre establecida ; y si esta se varia , 
ya será por un común consentimiento , lo que al fin se verificará 
tarde ó temprano , y qualquiera que sea el éxito de esta solici- 
tud : pero no serenaos nosotros los que tengamos el dolor, ó el 
eozo de verla. 

ülti- 



Últimamente el pre<;ente proyecto no excluye aun por lo 
que toca á las Cátedras restantes la defensa de la Escuela Peripa- 
tética. El índice no es de propo"iciones afirmativas, ó negativas, 
sino de títulos de qüestionesj y dtxa libre al Opositor á que e ija 
la opinión que le agiaJe siempre , que esta no sea contraria á 
Iti Fe , buenas costumbres , y á las leyes de nuestro gobierno. 

Al concluir mis reflexiones vuelvo á protestar ante V. E« 
que no me impele otro principio, que el amor al Convictorio, la 
ípropension á sus glorias y al es^pleador de sus Alumnos, Las es- 
timables qualidades de haber sido yo el primer Colegial Maestro, 
después Vicerector , y en la actualidad Rector de él , son tí- 
tulos muy justos de mi gratitud y reconocimiento para empeñar- 
me etí la presente solicitud, como Lo he hecho , y haré en otras 
nuevas que tengan el mismo objeto ; y haciéndolo ante la legí- 
tima y superior autoridad de V. E. me pongo á cubierto de la 
fea , é injusta censura con que se me pudiera notar , de queret 
imponer leyes ^ pues yo no las dicto, sino las procuto obtener 
exponiendo las causas que en mi concepto son de mucho peso. 

V. E. por cuya autoridad tienen vigor y fuerza las Cons- 
tituciones que dirigen la enseñanza de esta noble juventud , co- 
noce muy bien que la naturaleza de tos estudios del Convictorio 
pide esta innovación, que complemente su perfección debida. Es- 
tá vacante la Cátedra que ie es propia^, y se está tratando de 
proveerla. Esta oportunidad aviva mis deseos de interesar todo 
el amor de V. E. al bien pébUco, y á esta principal Casa de 
educación; para que si mis meditaciones tienen la buena suerte 
de merecer la aprobación y agrado de V. fí. se sirva mandar, se 
pongan en ejecución en la presente coyuntura con asistencia del 
Señor Juez Prot,eetof del Colegio , y que en su eonseqüencia se 
de cuenta á S. JVJ. para que se digne confirmar este nuevo mér 
todo de Oposiciones, ó mandar lo que fuere de su soberano at- 
ÍJítrip, X-ima y Ocíubc^ 2^ de 1791. 

JOoct, Toriiío B-odrigez de Mendoza* 

Se concluirá en el Mere, sjg, 

) 

NOTA. El num. del Mercurio anterior está errado : dehe 
^fgr pQ> Suplicamos g, los Señores Suhscritorffs enmienden este yerro. 



Fol. 200. 




^i^ Núm. 92. 



MEKCURIO PERUANO 

DEL día 20. DE NOVIEMBRE DE 1791. 



CONCLUYE EL PROYECTO ANTECEDENTE. 

INFORME DEL SEÑOR DON AMBROSIO CERDAN Y PON- 

tero üydor de esta Real Audiencia, y Juez PiotectoE 

del Real Convictorio de San Carlos, 

EXCMO. SEÑOR. 

\^ UANDO yo elevo á la ilustrada inspección de V. E. el ad- 
junto pequeño, pero interesante Expediente, creo proporcionará di- 
<:hosamente un apreciabíe servicio á las Letras : un sano princi- 
.pio de lucimiento loable á los Colegiales Carolmos: un digno 
elogio al imparcial discernimiento de la Escuela j y una manifes- 
tación del justo aprecio que se merecen las laboriosas tareas del 
Rector actual del Colegio, cuya dirección de estudios me ba si- 
do encargada por V. E. 

En la representación que él di-rige por mi mano á su 
superior eximen, vierte un incontrastable cúmulo de fundamentos 
sólidos que conspiran á caracterizar de oportuno y admirable , 
^jgi ; método .que propone para exercicics literarios en la Oposición 
i' la Citecira vacante, que como propia y peculiar del Convic- 
torio, exige no se preíenten sus irdividuos Opositores ,á la lid 
literaria con otras armas de sistema, que las manejadas dentro del 
seno de la Universidad miíma durante el tiempo de sus estudios ; 
de donde han adquirido derecho para ostentar en juicio compara- 
.tivo sus progxtsos científicos,, i que eííá vinculado el vencimiento 
según los saifragios siempre jusijlicados del respetable Claustro, ó Coü- 

O 5 greso 




209. ' , . 

greso de los legítimos estimadores del preferente manto, revesti- 
dos en el mas alto grado de los mismos conocimientos filosóficos. 
Las reflexiones que reúne con diestra finura el Rector acerca de 
la Filosofía del xefe y antoslgnano del Peripato, llevan en sí mis- 
mas una muy visible recomendación, sin que haya hombre alguno 
de media.no alcance, que no venere en Aristóteles, las riquezas 
de entendimiento que la Naturaleza le produxo, ni admire como 
prodigio haberse reunido tal colmo de luces en un solo sugeto. 
Sin embargo nadie hay que ignore la adúltera pcosntucioa 
que han sufrido los Escritos del Sabio Estagírista, así en sus tra- 
ducciones, como en los varios Comentos después de la dilatada sene de 
mas de dos mil años de su formación, bastando para el mas cer- 
tero ju-icio consultar al docto Doctor Parisiense Juan de Launoy 
de varia Aristotelis fortuna : al célebre maestro en Ferrara y Ro- 
ma Francisco Patricio, en sus discusiones ^ paripatéticas: al biea 
conocido Renato Rapin en su comparación entre Platón y Aris- 
tóteles: al Conde de la Mirándula en su tratado acerca de h 
vanidad de la doctrina de los Gentiles; y al nunca bastantemen- 
te alabado Luis Vives en sus causas de la corrupción di las Ciencras. 
Si los debidos límites de una carta Oficio, ó Consulta lo 
«ermitiesen, no me seria difícil producir un exacto texido histórico 
ton que renovase á la tenaz memoria de V. E. así las suertes 
Tarias habidas en el trascurso de tantos siglos, de las obras de 
Aristóteles, como las revoluciones ingeniosas suscitadas sucesivamen- 
te contra ellas: la elevación y la decadencia respectiva de sa 
aprecio y reputación : el realce de su estudio, su abandono y pro- 
hibiciones : los errores de que ha sido convencido especialmente 
á esfuerzo de las posteriores observaciones y expenmentos ; y la 
multitud de falsas suposiciones con que ha logrado en vanas épocas 
empañar muchos de sus innegables aciertos un crecido numero de 
snalignos é ignorantes impostores, á quienes pudo encaminarse la 
expresión de San Ambrosio en el L. 1. de Officiis sobre que era 
mas de temer el Liceo, que l,os jardines de Epicuro. 

V E. sabe bien, y es preciso confesarlo en obsequio de 
la verdad, que la ancianidad misma de la filosofía Anstotéhca 
cuya trasmisión hasta nuestros dias con favorables ó adversas no- 
tas es ciertamente prodigiosa, ha atraído unos fautores o sectarios, 
tan ciegamente adictos ó apegados á la enseñanza derivada de los 
mayores, que puede asegurarse sin riesgo ^^/^"^^"'l"^ ""/'°'': 
se enseñado, ni propagado en muchos anos dentro de las Aulas 



jsüs^pssi^^cíf'yí:! 



210. 

y Academia?, sino una vana y loquaz Filosofía,, tanto, mas terri- 
bJe y arraygada, quaato se ha presentado con el apoyo nada 
Biénos que del respetable nombre del llamado Divmo Estagirita, 
De aquí han dimanado en todos tiempos ias esforzadas quejas 
de los Sabios, y aun de sus mas nerviosos defensores ; entre quie- 
nes el misma jurisconsulto Portugués y diestro Poeta Antonio 
Gobea, Apologista el mas empeñoso de Aristóteles contra el in- 
pugnador Pedro Ramos, persigue acremente á los glosadores y 
maestros que revistiéndose de Aristotélicos han inventado nue- 
vos y horrorosos monstruos de voces , para charlatanear y alter- 
car dias enteros de las mas fútiles y ridiculas naderías. 

En medio de todo lo hasta aquí expuesto, es notorio e! 
común sentimiento de ios Sabios, sobre que nunca debería defrau- 
darse á Aristóteles de una muy encumbrada alabanza por su 
Política, Arte Poética, Retórica, fragmentos sobre la historia de 
los Filósofos, y otros tratados. Si su Lógica es exacta , y medio- 
cre su Etica í tiene según la expresión del célebre Heinesio en 
su Historia Filosófica, algo de ridiculez su Física,? en que por otra 
pa-te no abrazó ó comprehendió la coordinación general de las 
partes dei Universo : siendo su Metafísica llena de tal obscuridad 
que muy poco ó nada se puede aprender con su lectura á no 
iriLiarse con perfectas nociones anticipadas; por lo qual es compara- 
do Aristóteles á aquel pescado Lagivia , que arroja de sí un hu- 
mor o tinta negra para ocultarse quando es perseguido Aóq 
inas, qualquiera sabe que en la Metafísica misma representa á Dios 
Aristóteles, como sujeto á las leyes de la Naturaleza, y sin pre- 
visión de las cosas de acá abaxo, añadiendo que la Providencia 
VKirn no se eítiende á las sublunares, ó á todo el mundo ha- 
bitado, y á esta parte del Universo que se comprehende entre 
€1 centro de la f.ena y la región déla luna. La mortalidad de 
la^alma resulta, ó se d.duce de los principios que él mismo es- 
tablece, aunque en los libros de Arñma la declara inmortal- v 
sostiene la imposibilidad de la creación del mundo, baxo del axioí 
ma que no ,se puede hacer algo de la nada : de donde con- 
cluye que es eterno el mundo. No menos es motejado Aristó- 
teles de haber fixado el principio de los nervios en el corazón ' 
y negado la existencia de arteria en el hígado: no menos que Tot 
varias inconstancias suya., como la de expresar en el 2, Libro d« 

S d Lib' :• Ifi:! mÍ ^'''^'' '' -perior, siendo as/qf: 
€» el Lid. 2. dé- Iqs meieores Cap. 1. cree ser ias tierras sep, 

ten- 




tentrionales las mas elevadas. Su Física c!e que he halilado antes, 
está llena de expresiones vacias enteramente de sentido, y de un 
lenguage que nada significa, como quando dice que la materia 
tiene un deseo y una agitación natural de perfectionarse , y que las 
formas son substancias que subsisten por sí mismas -, ó quando 
pretende explicar las operaciones de la Naturaleza por medio de 
ijualidades ocultas, y virtudes específicas. 

El reconocimiento de tales defectos de Aristóteles, ó pro- 
pios é sobrepuestos, y la constante duración de las demás sec- 
tas posteriormente suscitadas en quanto á la Filosofía, han sido en 
los siglos mas amantes de la verdad, ó mas imparciales, el prin- 
cipal móvil para su estudio y enseñan7a, por un método conciliativo 
que diese la debida predilección á las mas sensatas verosimilís 
opiniones de la multitud , diversa de los maestros y escritores de. 
mayor nombre, y mas recomendable antigüedad. Consiyuteiite- 
tnente acabada la adhesión servil al sistema Peripatético, ó al de 
otro alguno pariidario, ni en las Universidades, ni dentro de las 
Aulas de los Colegios se ha jurado en la palabra 6 dictamen de 
alguno de aquellos antiguos xefes de la Filosofía ; sino que úni- 
. camente ss ha aspirado al mas seguro conocimiento de la bondad 
y verdad, adoptándose los tratados dispuestos por los Autores im- 
parciales que han entresacado de las mas sensatas produccione» 
de la antigüedad, los mas seguros y probados principios de ense- 
ñanza en las materias filosóficas. 

Como la Filosofía en su vasta extenclon de nobles ob- 
jetos y elevados designios , requiere para su posesión entera una 
casi universal sabiduria; este es el veneno y origen de la difi- 
cultad y aun imposibilidad de encontrar un ingenio tan admira- 
blemente feliz, que sea capaz de enriquecer al Orbe literario con 
una obra completa filosófica, trabajada con el apetecible método, y 
desnuda absulutamente de toda preocupación ó débil plagio 5 pot 
quanto es indispensable una muy vasta extencion de conocimien- 
tos, y muy exacto discernimiento para elegir de cada secta lo me- 
jor, y poner en práctica con acierto aquel consejo inestimabltt 
de Cicerón, con que asegura San Agustiji en el Lib. 3. de su» 
Confesiones haber sido muy movido sobre no deberse seguir par- 
tido alguno,, sino abrazarse la sabiduría y la verdad en quatquiec 
lugar donde se encuentre. El atendible cúmulo de las reflexionet 
basta aquí indicadas me conduce ya á tratar acerca del Plan de 
qiiestioaes propuestas por el Rector pata ios puntos ea la Opo- 



i 




Z12* 
«don próxima i la Cátedra de A.^tes, propia ó peculiarmente des^ 
tinada á los Colegiales Carolinos. 

Repito nuevamente, contemplo miiy oportuno que el en- 
sayo del Qüestionario presentado, lo sea por esta vez en los exerc icios 
venideros ya que en los docientos veinte y quatro dubios , o pre- 
ííuntas filosóficas se comprehenden pumos mus interesantes a la 
íntima Filosofía, que en los tres solos Tratados destinados por cos- 
tumbre para picar; y que además de esto los Opositores, todos Co- 
íegiales, rtutridos dentro de la Universidad misma con los cono- 
cimientos é instrucción que debín ostentar en el juicio contradic- 
torio de la Oposición, están únicamente deseosos de que sus actos 
literarios se verifiquen por el m-iio propuesto, sin que se les obli- 
gue á defender á Aristóteles, de cuyas sentencias propias o su- 
puestas se ven freqüentemente en necesidad de separarse según 
las regias de filosofía moderna, donde hay mucha fiuyor exten- 
cion de ideas y materias, que en las obras llegadas á nuestras 
manos baxo del nombre del Estagirita, cuya igual suerte corren 
los resultados de la filosofia Tradicionaria y Grecánica , sin de- 
berse perder de vista que la Junta Superior de Aplicaciones al 
prescribir el método de estudios para el Convictorio , se acomodo 
oportunamente á la preferencia de la misma filosofía moderna. Kn 
efecto los 8. Libros de los Fhicos de Aristóteles, los 4. áeCoelo, 
y los 2. de Generatione, et inieritu, en que se ha acostumbrado 
picar puntos por los Opositores, les presentan muy ceñidos límites, 
á SÍ3: prueba y lucimiento, poniéndoseles en la mas violenta y 
sensible necesidad de circunscribirse á ser examinados por un Au- 
tor que no han saludado en el Colegio, ni en la Universidad mis. 
ma; y en la de sostener unos dogmas, contra cuyos principios han 
«ido imbuidos en la duración progresiva de los Cursos. En medio 
de tal angustia , nadie extrañará que los Opositores todos se ha- 
yan unido para solicitar de V. E. se les exima de sufrir la pre- 
sura consiguiente al aiitiguo método , y que sus actos de Oposi- 
ción se verifiquen por medio del Qüestionario propuesto, donde es 
visible se contienen además de las materias tocadas por il Filósofo en 
sus 14. Libros mencionados , otras las mas delicadas é interesan- 
tes á la verdadera, y no inútil y afectada Filosofía. 

El memorial que traslado á las superiores inanos de 
V. E. subscrito por los Vicerectores, Maestros y Colegiales qu? 
salen á la Oposición, es el mayor y mas auténtico comprobante de 
sus uniformes deseos , á que me prometo se dignará desde luego 

d«fc- 




3f jy- 

deferir V. E: así en beneficio -f para consuelo de éstos jóvenes 
aplicados ; como para que ^irva la observancia de este método de en- 
sayo que puede acaso arraer su entable en lo venidero, respecto de 
otras Cátedras de Filosofía destinadas no peculiarmente al Colegio 
como la que va á ventilarse , sino al común de Profesores en 
Ja Universidad, donde estoy bien informado, que ni 5e estudia, ni 
se enseña por Aristóteles, á quien solo suele saludarse quando con- 
curren semejantes Oposiciones. El término de la del Colegio va á cer- 
rarse en el día ; del mes que inicia: y según esta estrechez de 
tiempo, falta el necesario para dar á la propuesta presente la subs- 
tanciación y Claustro, donde ( aun quando según su ilustración y na- 
da preocupados sentimientos, no recelo contradicción á un pensamj- 
tnio que á nadie perjudica una vez qué están convenidos todos 
ios interesados ) seria indrs^pensable alguna mayor demora por los trá- 
flüites consiguientes á un Informe y sus previas discusiones. Se- 
gun el éxito que se reconozca, favorable ó importuno del nuevo 
método, pensaba yo conveniente se sirviese V. E. al t/empo de de- 
cretarlo desde luego por esta sola vez con- respecto á la CáteJra 
^el Colegio , prevenir al mismo Rector y Claustro reflexione se- 
riantente , sí podrá convenir se entable después respecto de las dema* 
Cátedras de Filosofía ; y que en tal caso proceda según la notoria sa- 
biduría de la Escuela á disponer que por algunos de sus mas 
Ilustrados Doctores, se amplié el Plan de qiiestiones filosóficas ba- 
xo de la base de las obras de Aristóteles, en los puntos por él tra- 
tados, ó que corren baxo de su. nombre ^ añadiéndose en las omi- 
tidas los dubíos ó preguntas que merecen ventilarse según los 
dictámenes de ia filosofía moderna, sin olvidarse al Filósofo así en 
su obra Parva naturalta, donde trata admirablemente en la mayor 
J)arte de nueve materias muy interesantes , según las he leído en 
la edición que conservo del año de 1530, traducida ai jatin y 
comentada por Nicolás Leónico Torco ; como en sus qüestw'rer m», 
€á¡iicar , sobre que hizo igual obra el mismo ilustrador, de arjíen 
son no menos apreciables sus ^üestioms amatorias, y lat naturalcr 

Dexo expuesto á la Superioridad de V. E. ""' i parecer í(.b;e él 
adjunto Expediente, cuya resolución pende de sus mas acendradas 
luces. Lima 10 de Noviembre de 1791. ^ Exmo. Señor '-' Am- 
brosio Gerdan y Pontero ^ Excmo Señor Virrey de estos Tlevnos 
prey Don Francisco Gii y l<emos. 




I^,f^^ 



f 



SUPERIOR DECRETO.;- 6k>í 



2I4« 



lima 3 de Noviembre de 1791. 

V ISTO este Expediente con presencia de lo que sobre los tnemo- 
tiales producidos por ei Rector y Opositores del Colegio de San 
Carlos expone en su Consulta el Señor Juez Protector de él : y en 
.atención á haberme expresado este Señor Ministro que habiendo tra- 
tado con el Señor Rector de la Real Universidad sobre su conte- 
:-nido leba manisfestado e¿te no hallar por su parte inconveniente 
en que se haga por esta vez la tentativa de que se piquen pun- 
tos por los Individuos del mismo Colegio, en la conformidad que 
-se propone por el Pian de qüestiones presentado ; y mas estando 
todos ellos, que son los únicos interesados, unánimemente convenidos: 
Pásese el Expediente al mismo Señor Rector de la Real Universi- 
dad , á fin de que procediendo desde luego á poner en práctica poE 
esta 'vez el método insinuado de picar puntos para la Oposición 
próxima de la Cátedra vacante de Arisóceles perteneciente al Co- 
legio, disponga después á vista del efecto que produxere este ensa- 
yo, se axámine detenidamente por el Claustro pleno, $1 será con- 
veiiiente el entable de igual método en las deraas Cátedras de Fi- 
losofía , ó en algunas de ellas; en cuyo caso encargará á los Ca- 
tedráticos de la Facultad ia extencion de un Qüestionario mas di- 
fuso, en que se comprehendan las materias todas filoüófi cas, si algunas 
se hubiesen omitido en el formado por el Rector del Coiegio : infor- 
mándome con todo lo actuado p^ra que pueda por esta Superio- 
ridad dictarse la deliberación que corresponda, en cuyo igual ob- 
jeto podrá presenciar los actos literarios de ios Colegiales el mis- 
mo Señor Juez Protector, como Director de estudios del Colegio. 
Una rúbrica de Su Exc. ¡j;;^ Franco. 

BENEFICENCIA. PÚBLICA. 

•L¿ A Beneficencia es sin duda la mas grata y estimable entre laf 
virtudes del hombre. Por ella mereció Tito Vespaslano ser nombrado 
el amor y las delicias del género humano; 1 ), y que en su muer- 
te 



( I ) Eutrop. JLib. 7. 




te lo llorase todo elOíbe considerándose íiuérfano (2). Epítetos 
y demostravínnes mas dignas de decorar el templo de la Fama, 
que los soberbios de Conquistador y Filosofo con que el terror y 
estupidez de los mortales fomentan la colera y los delirios de los 
devas^tadores de la tierra, y subversores del orden y derechos sa- 
grados de la Soberanía. ¡ Quanta diferencia de una pura y ge- 
nerosa mano que se extiende solo para proteger ai desvalido, á U 
otra teñida en una sangre inocente que pide venganza al cielo, 
-ó en la; negra tinta que esparce el fanatismo y la prostitución ! 

Hemos dicho que la compasión y la caridad acia los 
infelices, ha sido siempre el carácter distintivo de los venturosos 
■paises que habitamos (3) , y acreditádolo con testimonios irrefra- 
gables por lo que respecta á la Capital (4). Un hecho reciente 
va á manifestar la difusión de este espíritu de Beneficencia en otra 
Ciudad del Rey no, siendo su primer dechado aquellos en quienes el 
'*.lto honor de la toga h^ce eficaz el €;íemplo. 

Ko habiendo en la Ciudad de la Plata casa de Niños 
•expósitos, el 22. del mes ¿e Sjeptiembre del presente año á las 
ocho de la noche expusieron dos gemelos á las puertas de dos 
Señores Ministros d,e aqueiia Real Audiencia. 1.a enérgica compa- 
ración que hace Lacrecio ( ? ) entre ,el niño recien nacido y el 
naufrago, que arrojado por las ondas sobre la inclemente arena 
lucha con sus miserias, desnudo, íiecesitado de todo auxilio, sin 
descubrir el horizonte de sus males, y llpnando con sus tristes ecos 
el ayre , debe peculiarmeníe aplicajrse á los desgraciados párvu- 
los que buscan su refugio arrastrados por los atrios de los Pode- 
rosos. ILIojran eij su desamparo , no eacontrando por Jo común 
-otro socofro que la desapiadada tropelía con que se les r#pele. No 
-sucedió así con los qug vamos refiriendo. Apenas aqu,ell<;s compa- 



sivos 




{ 2 ) Aurei. Vict. de Caesarib, ,et in Epitom .. 

(2) Mercnrio..Peru.ano. ^T- %• pag. 398. 

( 4 ) Sde^-curio. núm. 2. 66. 61. 

( 5 ) Tum porro puer ( ut saev'rs projcctus ah tmdit 

Navita ) nudus hum iacet infans indignuT omné 
; Vitali auxilio, cum primum in lumims oras 

Nixrbus ex alvo tnatris natura prcfundit^ 
Vagi tuque locum iugu'bri completa ut aequu»i estp 
Cum tantum in vita restet txansire malorum' 



Je sus Espora. Y P^^^^^f ^ ^aád, que loé de sus éantos 
6',. hijos que ^^^^ ;\!::'^J\1 é^plendot á la Sagrada fuente, y 

Juntos en la casa ^^ :'''^^^^^%¿ ¿cféditá ser los Magistrados 
[e en señal ^' JT"Z/^<^J sus c.sas los .silos de la mo- 
los ..fdader<. ^^^^^i¿..,y -1 Vez Pend- ^ -| 
cencía: pueS *» J^' 'f ^^ertós^ es únicamente por prüteger a 
columnas las ",^«^^"^f ¿'¿'^ ^üe lá insulta y la combate. ^ 
aquella, y, reprimir al ^^f^^, **^,. ¿^^„„icó esta noticia , no m- 
Senttmo. que e 1^^-/^^ Benefactores, para que es- 
ákase los nombres de los ^^^f^'^\ ^^^^^^¡, ¿, monumento. Pe- 

culpidos €ñ este ^^^l ^'^^'¡/'J ^l,á^¿. Por mas ^ue los 
,a ellos tieriéri otro mas sohdo en su P ^^^^^^^^^^^ ^^ ,,^, ¿..ve- 

Escritores se faúgú.i en ^^/j^^'^^J' ^^a que sU Vida ', 6 por- 

los, están -P"--'/,/¿,ta-^ P""'^ ^ P-'^"^ ^^ ^^'^^^ 'I 
4ue las consume a osa^da > ^^¡^J^^ ^^^ ^.j, del océano , se 

resto de V^iumenes r"^'"^ ^^^^ Solo el berleficio no mueie ( ó ), 

suceden y extmg^en mu u^-";-"- demostraciones mientra. Vive 
ni las alm?iS que o /^'^\7"- . ^i^,, ^^n que riegan sü sepul- 
él Benefactor . lo. ^^^J^^J^^;^" Seros, que ius e.cómius tbr- 
Cfov ron eiogios m«^ eluquentes y .u ^ ^^^^ ,1 viento, y 

„,.dos por la_ ^^\-^f .^^'°:^^J¿at 1 e cedro y en el bronce, 
aun que las inscripciones grabada. 



(6) Bo^m^od hinefit, haud ¿erif PhuL in 



Rud, 






i 



I 



Fol. sry* 



-% Núm. 93. - 



di 



MERCURIO PERUANO 



DEL día 34. DE NOVIEMBRE DE 1791. ^ 



CARTA DE DON JUAN DANIEL TTEBER MINERALOGIS- 

ta pensionado por S. M. en respuesta á las del Pseudo- serrant; 

publicadas en el Diario Erudito corma las utilidades del Barril 

A K^íilgamator lo. 

SEÑORES DE LA SOCIEDAD ACADÉMICA DE AMANTES 

DEL PAIS, 



ÜY Señores míos : leí atentamente el Diario de Carttf 
escritas por el Buen-serrano, dirigidas á impugnar^ ó mejor dí- 
icia i destruir el nufvo método de Beneficio por trituración en 
Barriks. Confieso á Vms. i/ig€nuajíiente que sus reflexiones no 
xjie captaron la atención , y por lo tanto hice ánimo firme de 
eo formar .contestación ajlg^una, de modo que pens^ cansar 1% 
imaginativa en rebatir unos pensamientos, que queriendo fundac 
«.US opiniones en lo? principios íjue nos ministran las Ciencias na-* 
turaies, cae ai mismo tiempo en errores bastante groseros. Este 
desAÜtnío se aumentó en mi , quando se me aseguró íjue este 
Diario se dirigió por un sugeto de esta Villa ^ sugeto que lia 
fjmpeñado todo el golpe de sus esfuerzos en destruir toda la 
«nerte de eíte Beneficio , y qwe mas de una vez he sufrido los 
resortes de su mala .voluntad: y no era mucho tuviesen esta suer- 
te los ríis|;os de ¡uíia pluma dirigidos por el encono. Pero como 
estos Papeles deberán pasar por mano de la gente juénos culta, 
en la que tendría sin duda mucho peso un sistema qna gene- 
taimente se adapta ron el suyo , yarié de ánimo y to«íé la re-» 
soiucjpij 4e contestarlos-, para que j^esando ambas ©pinione»"? e« 

P J i* 




I 



ti^: ■ ' "i ..... 

la balanza de uri verdadiérb discernimiento, no dexáí^n de exectj- 
ta-r sus observaciones sobre un método generaimente recibido -€0^* 
mo ticii por los Sabios de .la Europaj y estimado como uno de 
Ips mejores descubrimientos de este Siglo en materia de Benefi* 
cío, y que en ninguna parte del Universo podrá hacer tan rápi-. 
dos progresos como en esta parte de la América meridional, adoiv,. 
4e la Naturaleza ha m.anifeítado la abundancia de s*ís-- mas ti;-^ 
¿as producciones. Este es el objeto de esta carta, y -este m!sraq^ 
él fin con que la dirijo á Vms. Lo único dp q^ue podré lisoa- 
jfárme , es que los borrones de mi pluma son dij-igidos pqit 
lih espíritu de verdadero amor á la Nación, y que este misma 
hará, sacrifique mjs desvelos en .adelantamiento de sus Minerales 
cón^ei esfuerzo de mis cortas luces. Pero antes de entrar en un 
prolixo discernimiento de sus partes , permítaseme dar alguna mas 
idea de. su A.u.to.r, y del carácter de los Diarios ; pues, creo con-, 
tribuirá mucho, para formar el concepto debido sobre el mérito^ 
¿fe la Obra. "' ' ' •*"' 

Si sus pensamientos fuesen fundados en una sólida teó- 
rica y práctica , sus conseqüencias serían de acierto ; pero todos 
I9S que conocen á su Autor, sainen que sias estudios y desünQ 
Kan sido distintos de los que debe tener un Mineralogista, y que 
jamas ha tenido la práctica de solo un dia en esta Ciencia: pues 
quando ma.s, reflexiona inspirado de algunas noticias que toma de, 
dos ó tres BenefíciadoTes, que los niira como Oráculos en pun- 
tó 'de Beneficio. En el Reyho Mineral no obra el . hombre" sino 
pbi- comparación práctica, ó especulativa. Es un hiinistro de ia 
Jííáturaleza, y por mas que se halle dotado de entendimiento y 
de industria, si no examina las varias producciones Minerales en 
que ha de exercitar el discurso, ó la mano, serán pocos los acier- 
tos que pueda tener por sola refiexion. Un Mineralogista que, 
pretende desterrar una obra que tiene sólidas esperanzas , debe 
haber baxado á las profundidades abiertas, y examinado en su se- 
no sus bastantes producciones : y quitando con precaución el velo 
que las cubre, deberá saberlas sujetar al arte de la Química pa- 
la disolver, romper y separar sus partículas mas tenues, y des- 
ciibrir sus principios primordiales que la Naturaleza ha cubierto. || 
con varias combinaciones en su vasto laboratorio. Sin estos cono- ■ 
cimientos, creo deberá tomarse como parto de ligereza y arro- 
gancia conceptuar como inúti'es y llenos de demérito los priaie- 
lós pasos dfe este nuevo método. 

Si paso mas adelante, examino que todo el carácter de 
U Obra es puramente sistemático} y que por mas que se c»- 
' ;/• "■■' "■ ' íuérxc 




^3k£Áí*4s:di 



quieté hacer' ver los precipicios a que se v q^^ ^^. - 

r,-, todos los ««ratos í°»«" ^„"?, J'i, " en ;i se ^nda rf^; 

jktsuadit cot^o i!'""^ "'''^^;'°\,''S'pUm¿ ádeliniar: preo.; 

Betieficio del Perú, y '° P°¿°^,°ndo SLrios los errores, Hí! 

capación P"n'™'^v^"^„!Ji'Sos á la humanidad, sin qué pot 
cíüsado los ■n",.8'^"í'" P"í"'™ en as Artes humanas en los 
e^ se haya H'"." ¿"^ ^ ir^°Í3rca Hcifse progresos, y llegase^ 
siglos /nleriores. Para que la í ,ba„<,onar el espíritu sis- 

al estado en que hoy se halla, luep, ftn6„enos á uní-í 

temático -que se «Mpefiá '?.'f ""',"' y la expetienci» 

bip6te.i general, y que 8»«f '. P°' JjJXza , no á comprobái- 
¡Tindu.esen por los caminos de la ^»\«'^^;^ '¡5,„,,fi^,. 

'»» ''^'^"^;:r e^tr'^t^v^^^^cS^s, P-¿e.^it.r e, DÍ^- 

^ del Viernes.» de Julio; y :*LP""" íeXh de allí en' eí. 
*>dar si en las 'o hbr^s de a qu se fix.^^^^ a^_^^^_^^^ 

hr^: ta iSt::si.ix^S\f b '¿^::^- 

cara por «na ilación segura . .uego sum» 5 . .r^ri^r ñnp al serra- 
V 1, T3 v,^fi^;^o V «3 no oue<io comprenender que ai bcrr* 

t-r'rcL"1¿':cLrr.„''toda.a la e«rana paradoja ae i„. 

Saar, t/irt,« si- estas' 50 libras »*" '^"'f ■■^"« . t,, P" ha '.e- 

-^^'drSa:ri''T»dt'a''L::^so!y.s^n%o'^y^i 

parado del amalgama y ^^y^^ ,'.:^^,^¿^ Si aun todavía fal- 
cara «''Complemento dé U« 47 f quini^ies. ^» ^ „„^w' 
íTrT mas 3ue . bkn podría ocurrir semejante duda ; pero quan- 
Xm eíSSer^ci^^bon^^P^^^ de unos taleutos tan ^onocid^ 
f^'Ss^del^^ M^.ero. m P.TÚ. Ma. no -tranet^ S^e^ que 
tí:!.knse:.fluiea:solQ ..c* lo que oyó ^enr pues esta es la 
«leX Kfirterai: de los. Plagiarios , y rasemos adelante. 
' ^ En lo restante de est. Ftrirdico se pretentende demos- 
%rar 4a inconseqüencia de" las posteriar.s operaoones • cotr^paradas 
X^^^4^ los..-5a,(ton.., ^.p^.iIo:s. hace ea^-de 






los Beneficio? íiechos desde 5 rÍA w^i, 

y mn^ndo el nú.Tiero de cLoL u ^''^* '^^ ^^ Mafjfli^ 

cíel amalgama a, ,8 libras: Tapara Ve J^ ''^' ^ '^ P'^ducta 
c=e que habla el Mercurio Sero ' ''.^ ^^^^"« ^^Vi 

unstno modo del total del amál;^^^ ^' ^^edando solos 72: dVl 
-mente para U s.,::^'^^^!^^^^^^^^ 

«"a regla de proporción y dice sí o T''' '". ^'^'^^«^' f-^"»* 
72 deberán producir 1798; y como 'oio ^^"'0^'" » ^74 libra., 
Proporcoa ,.4 libras, Jo iv^osdeo ^ f ^rj^^* ^^J^- ^ U 
~yp ^ -^ ve aíji , exclama coa 

gran despotismo, el demérito d^ lo» , 

E^clamacior. ialuSa «»1 ^ ^^""^'' operaciones, 
"le^a de cada B..;efíc oH^ca^u' s'' V""'"' ' '"^^'^^ ^^ »««- 
«o bgero, fomentado de^a prSio deT '"^^-^ ^*^ "« ^«í- 
Si todos ios i«etales fueran de una ^1^'"'''''^""^" ^ ^"^«"«^ 
Siendo diferer^tes, con una diferen"a rT *^^^''^' ' ^^^" ' P^^ 

emente narración, parece que sen^Ltes 'n ^'^ '''^ '"* ^^ ^- 
focarse en ía clase de sofismas ^^ /'T'"'^"^^ ^^^^^^n ca- 
iace .n Us de^ostraclo^esTica. ""'" '^'^ "^" ^«^ ^y •* 
ir.rc...a n^lr?''ri^j:;;,,^^^,^f?,^« ^«e hace me,.o„a el 
desde ,4 de Febrero basta eí o di J u"""' ^'* ^^ l>eneficbdoÍ 
pero de inferior orden, según e^snJ"' '"" ''"^^^^" ^^ ^^^or, 
íey de 6 «.arco, que' selai6 I ~e Re^l ";"'^^^^^^-> ^ ^^ 
las pruebas de b diveria stiert/ H. f^ ^* ^^-'^^ «* ""a de 
veces vienen combinados 4^*1 L^. "''' ?^^"^'^^> ^«^ «"« 
gentes especies de gretas cu!l,h^' '*'" '^ ^«^^'*^> ««« di- 
to ó cobre. Estas diversa, rnih ^^' ^''^ ^^ ^^ ^'"^ áe hier^ 

abundan, y por consiguiente de mr.or é'met '"""'^ ''* *i«* 
conocirniento ei «no de los BrincS J ' "^"'"- ^ «to 

«eralogía para la e.traccfon T Ses '"e'l ™- '""'' '' ^"- 
funda la Qulnvíca Metaló rcícaLrriiJ-' ^ ""'"^ *" «I"* «o 
^alvo qae el Buen>serran?^uiefa ene .tr"" ^'" ^^^ Beneficio. 5 
t«les .ean de la naturaleza ^dérprime.o' ''''''"'' '^-^ i«» me-' 

ios ^3, restantes ai cumpUmi^Ü ^^.^ * '^"''^*^^ ^"^*^í T 
iniciaron en 38 de dicho y eonchí..^ I ' ^V^' «>per3ciones sí 
f ela-ves que expde la Ribera di IT * '' ^* ^^'"^^' ^^" ^^ 
iavas. Preganto%.hora :^ admite íur^"''"' *" "' *^"^P« ^^ ^ut 




*»»>^: 



«ciBpartcfón con vftos Relava»? *.h^/v«.»-. , 22 r. 

»« ventaja, es de yTrmárcor o^n^ ^'"'^"í'" '" ^'^^ ^"S^"'-^« ^ 
den en la Ribera le 4 áT Taun "f '?' ^' -^^"'^'^ ^^^^'^ "'- 
caozan de 18 á ao onzJ? , í^ -ay Ingemos que solo al* 
contribuir estos re.tos SZllJ^^n ■.^"^'^''^ "^"^=^^^^^ P^^'-'^^^ 

trara que aun t)e estos se p^ecfe e" /raer L '' ' ^ "^' ^^"^^^'• 
plata que se extraxo en sn primer b^n% í"^'^^ ^'"'"^'^"''^ ^« 
mfalJbk su cálculo, y coVsaí L k 1 ""• ^-"'^onces daré poc 
«íx^icios á la humanidad ' ^^'^° """^ ^' ^^' ^^^JoS^ 

«o, al juicio de «n verda'dero cr" cí S 'MT"' ,P^^^.^-^"- ^ 
«ínor Patriótico el dar á lu7 nn.'l « ^ acreedor á llamarse 

«on y experiencia rSe'ternofodfr''"" '""''''''^ ^ ^" ^^•■ 
f émdo pna alcanzar ía verdTd sí Icr '^'" ''•* "^ verdadera 
infalible proporción en^el^t¿r'o^'ls':^r'' '' ^^^^^" '^ 
gradúa eí Buen-serrano • v \] 7nJ ^'"^''^j^g'^tas, co!«o los 

^^n Jug.r para unas Irivect af íl""' ' f ''"'J'"^''^' observacioaes 
trañas délas re/^las de m.? ^^^'^' ^^ "" ^^^'^ ^^^o , y ex- 
t^uc.trosig!o:,íe';ol^:ta!:r.H'"' ^.'^^^""^^ ^^* críticos de 

*« verdad. ^^^''^ ^^ ^^S^^» epiteto de amor 4 

Ca.one. produjeron LZ'J''" ^"'"'i ^ ^^^^•' ^«« ^^i 
424 reáreos resultado dt L o cI/ ''"'''• ^' "^^'^^ '^^P^^» í<« 
P^ra los 7a docientos n« ^e barcos ^'t T'""""' ^"'^'-^^^^ ^«^<» 
^-/nrre e.tcs corresponden áTm.rcof Tl^V ^'^^ ^^^^^"'- 
aqtii saca una Nota reduríHí, t í f ^ ^ « ^"^«s- ^ de 

segundas operación 's' comp Idas con k ''' '' 'j"''""^^°" ^^ ^-' 
Clon el Mercuno número % P"«»«a ¿^ gue hace men. 

cíal Ja natrt Jrde"c"r B^Tnir °^^"^^'° ^««^ -^^'"'^ í'-Par- 
í^elaves, de oue h. . ? Beneficio, ejpccialihentií el punto i 

Don F;a^.^^í^ r^ ::;:;? ^:-^" ^el AdnSíLf? 
gmente aquella dirainucion ni r^^n!:.^ / ° ""^. '^'^^'^^ ^^"^i- 
laciones. Porque f como deJ T? '''* ^^^ ^""¡^^^^ í** «pe- 

la vista eidecirr/ccnío de irfRlf'''"r' '' ^' P^"^^"'* ^ P^í^^e- 
«e podrá sacar ia' n-^rna ley con clm dif'*" "^^^"" meta! P.., 
« "^. í V tñ el Beosícjo s© gxttsxo roda ia t^Iafa 






' ?1o'rarte de ella? Si rindió toda íii ley, e» un tUmt&emm 
Cu^;^q" brar a^^^^^^ - produxo toda la P -a que. 

? •, fn¿ de^-cto dei arte, y entonces no es del caso. Pero con:>, 
od^ Juos benficfadores de'esta Ribera saben este -c reto ¿coca., 
es Qu^ no lo practican en sus respectivos Ingenios, siendo la utw. 
I dad enXces triplicada , que bastaría á enriquecer os sin mar.. 
hdad ^'^'"""' ' .^._:o„ 2 Yo tengo las razones individuales de.- 
E'':„i:re;be"Soren iodo .! afio d. po, y ao rep«o un., 

^"^ ''^'V„%f¡:[rcomraerme í otros pu«o, de poca couseqüea- 
, ,h,an ratso díi uitimo intento del Diario; y es de- 

"S^l^é. Z ^?duíS df di^intas semanas se. debía sac.. un.^ 
W ^edk V Lunciar esta al Público, y no corno lo que se hi^ 
ley ^^^^f ' y !f ;^^^^^^ 23. Siendo esto así , g como se dan*, 

zo por el ^^^'^^^''*^""'"f'?. •? „i de la lev de los metales neo» 
ni Público una noción individual ae la a-y wc 

"*"trn tlsS-'^^orTu Pre«andt1:s me.lles ricos 4 los pobre» 
^fm?o" poduc,;, y defiLundo estos i acueltos sena conn- 
iniemé ¡1 decir que los PW.><^« vecinos habían rendido a razo» 
ir4 ^/r'cof síenl -'^ ■ ^e 3, V >os/e labor^ Sir^l'pdti'li^re; 
4o 'f«¿"--¿:^;;;%'''En.'¿n^«d::.inTuTrá con seguridad U cW 
:r'd:'tti;i.r-'píod'ctos «ando p„r el contrario sena una 

ir-i ^tc;s.%e a,ui ^^^-X^^S/r.ititicr-soTe'n': 
te que _fn las eP"',"^'™" l^'f^ ^ „-"„to q"e decir, que todos lo. 
te?5:sTnrre^nifu;a-^isp le.^ 

^^Z^;t£X S'XiVXn:f el Diario del .0. 

^ ^"'%„ esto pretende el. Autor dar "- W- ^Xt^caí 
)(,, «rdaderos intereses "e la Maquina Para e.o - hace, -a^ 

BP délos lío Pf-s '7?f ,,''! d:\ t "4s! asciende á la can- 
"onde 6 por .00, agregando '\f%f^'"^^„¿,¿„ii^ ,23 ca^o- 
llidad de. doce, mil pesos anuales. Por los Bcneiic i ^^_ 

WS hechos en los meses de Febrero ? Ma?" ' ^■% ^ , 




^:^,<:^^í\ 



iimiii 



pesos < reales ascknde á i'^^-i ■p«s'os 3 reales: cTe lo qwe infiere qíie 
importando los réditos y refacción en los citados meses sooo. peso?, 
tuvieron que suplir los Dueños de la Maquina 605 pesos 7 reales* 
Sin contraerme al aumento de un marco 2 f. onzas que 
adlamente pone por Caxon ^ que podria confutar con claridad se- 
giía io que tengo expuesto en nús respuestas anteriores 5 paso á-. 
reflexionar en lo correspondiente al ó por 100. Y desde kego parece 
esta utilidad regular en toda suerte de negociaciones; pero esto es 
consiguiente quando la negociación se halla bien establecida: quan- 
db su giro se halla bien reparado de todos los inconvenientes que 
el tiempo pueda ofrecerle por diversos accidentes : de lo contrario 
e* querer suma facilidad en los pasos que ofrece la Naturaleza; y 
que esta por sí se muestre franca aun en medio de sus mas ar- 
duos caminos. Si de este nuevo descubrimiento en la Europa se 
Ifubiese querido hacer igual observación en sus primeros pasos , 
adonde se empeño ingente cantidad de dinero, seria .necesario que 
abandonando su método, jamas llegasen á conocer aquellos Sabios 
lás utilidades que hoy experimentan. ¿Que seria del comercio de 
la Francia en las Indias orientales, si á los primeros pasos de sv 
establecimiento hubiesen querido fíxar los Planes de utilidades? ¿Que 
seria, si á la pérdida de quince millones en la Isla de los Madacasos, 
y á los fatales trasportes acaecidos en el Surate, en Ceylan, San- 
to Tomas, Siam, hubiesen abandonado la empresa ? Jamas Hegariati 
ala feliz época que hoy cuentan, adonde su negociación les fran- 
quea una utilidad de mas de ciento noventa y dos millones de la 
compra á la venta, según las demostraciones mas modernas. 

Se continuará. 



NOTA SOBRE LOS ESTADOS ADJUNTOS, 

^'Olocada la virtud entre los extremos, no pocas veces declJrva 
acia alguno de ellos, y se hace un vicio. Todas están expuestas á 
este desorden, y mil tristes sucesos nos lo hacen conocer todos los' 
dias. Así el amor á la Patria llevado hasta el entusiasmo y el de- 
licio , es un crimen; y guiado por la razón es un noble senti- 
miento de las almas generosas. Esta pasión inflama á la Socie- 
dad , y nada la inunda mas de placer, que la proporción de de»- 
cu-brir al Orbe entero los tesoros ocultos que la enriquecen y 
decoran en qualqnier ramo que pueda contribuir á su gloria. La 
juiciosa critica, la encantadora filosofía, la sana moral ofrecen des- 
á¿ Nuego un S'n número de rasgos amenos y brillantes, que al 
jpfc4«i que deleytan, instruyen con facilidad al espíritu. Gustosos lo$ 

ais- 




álstr¡bu5mos, amentzanáocoa ellos es.te Pjrí¿^h9 siempre ané íá 

tj^onumdzá los presenta. 

^ La Historia que recrea ?1 Hombra poniéndole delante de 
los Ojos todos los tiempos, todos los lugares, todos los sucesos. 
m menos informa al corazón con los exempios de las acciones h^rov- 
cas que enardecen el ánimo, y lo excitan por «na noble emulación'» 
im! arlas ó excederlas , siendo para nosotros el mas poderoso estí- 
mulo la relación de aquellas que e.xecatsron nuestros héroes ; puet 
Siempre hacen mayor impresión los exemplos domé.^ticos qae los extra- 
nos. Con este objeto hemos pedido repetidas veces noticias regní- ~ 
colas, que estampadas como pequeños ensayos puedan servir en 
algún tiempo á ejftender una historia continuada y completa del Perú, 
Todos estos movimientos de nuestro deseo no conocen* 
Otro principio que el dulce amor á la Patria. Este nos hace de- 
testar aquel vicio de apreciar mas los efectos extraños que lot 
propios, y nos facilita seguir el ótden que dicta la razón natural prefí- 
tiendo el propio bien al ageno. Por esto en concurso de piezas de otr* 
especie, elegimos siempre aquellas que son análogas con aquel de- 
signio, estampando con anticipación ías anédoctas concernientes al 
Reyno. Entre las Ciudades que por su situación y hermosura, por 
eí claro origen de sus habitadores, por las riquezas de que gozan 
y por los aventajados ingenios y literatura que los distinguen* 
mas lo decoran y engrandecen , se numera como muy principal 
J» de Arequipa, Su descripción es un objeta que ocupa nuestras ta* 
reas é incubaciones ; pero siendo aun muy diminutas y confusa! 
las tioticjas aue sobre tan importante asunto hemos podido ad- 
quirir, reservamos su publicación hasta que con investigación ma» 
Jabonosa podamos lograr mayores conocimientos, y satisfacer ea 
esta parte los anhelos del Publico y de la Sociedad. Entre tanto 
para temp;ar nuestros deseos damos á luz los dos Planes que poe 
Jo respectivo al Estado Eclesiástico se ha dignado remitirnos el 
eiempl.ir y escUrecido Prelado de aquella Piócesi. ^\\q% son un 
inonumenio de la infatigable aplicación y exactitud con que trabaja 
en quanto conduce al arreglo d« su iglesia y buen orden déla 
Disciplina, robre que vela con un zelo comparable al de los Borro- 
i?)eos en Milán y iax)ibertin¡s en Bolonia. Esperamos que la fi- 
delidad en pubUcarloa estimule á nuestros conciudadanos á que 
«ps franqueen otros de este genero, y los demás preciosos escrito» 
y memorias que conserven, relativos á verificar nuestros intentos. 



í/z el Mete, antecedente pag. 213, Iw, 36 dondj dke ; 10 de Nov, 
debe leerse 1» de Nov. No podemos diferir h advertencjg, de estft 
yerro de Imprenta pe la m. mi fiesta ccntradiccion que envudve coif 
ia fecha del Superior Decreto qus sigue. Los demás se reservan 
^«r* ia- Fi? de Er-f^tas ^ener^ r^us se publicaré á Sií fiem^a. 




II 
II 
i\ 



L^Lg^MLlg.^í^j^^^^^^^^^'^ • 



< »j^ j;^j^ y^i' wr Uí 14- ^T Trf^ii iiM '■" .ü±lJ!í^ t¿* trf< j«!»» jw J»ML ^*' ^^' -'»>»•, 



r- ^TAnOGFNERAL OUE DEMUESTRA EL RESULTADO DE LOS CINCO PLANES, A QUE 5ERE. 
H H,!c« tos Ramos de contribución de seis por ciento a favor del Real Erario, de las Rentas Eclesiásticas de esta 
r^^In V n.ó<-esi d- Arequipa, de que son causantes mas de ochenta Expedientes substanciados con audiencia del 
Fta en vkludde Breves Pontificios, y Reales Cédulas deS. M. la última de 6 de Marzo de , 790 a cuya opera- 
d^ ; ^P ncipio el , de Diciembre del mismo año ; y son el 1 P Rentas Decimales de la D.gmdad Episcopal, 
Cabildo y tos participes. 20 de los 67 Curatos de la Capital y Diócesi 3 P de Religiones y Monastertos 
V = Minltros de Iglesia Catedral, y Capellanes de Religiosas. 5 .c Obras pias y íibricas de la Diócesi, y asimismo del 
?o°al ¿e bsd s tercias partes que resulta de 540 Capellanías de la Capital y Diócesi, rebaxada la tercia parte que 
e consitea incobrable, puestas por el Altabeto por los nombres de los Capellanes. Fecho en 8 de Jumo de 179.. 



Renta De- 
cimal. 



Quanas 



Aniv. de Ci- I Aniv.de Ca Líquido total 
bildo in sacris bildo pleno.. de entradas. 



Pensiones. 



Líquido so- 
brante. 



Subsidio. 



ILUSTRISIMO. SEñOK OBISPO 

Señores partícipes de renta decimal, y Pensionados . . . 

Curatos de la Diócesi 

Religiones y Monasterios 

Ministros de Iglesia Caeedral.y Capellanes de Monasterios. 
Obras pias , y fábricas de la Diócesi ... • • • 
Dos tercios de Capital de Capellanes i.444.40«- « i ■ • • 



.21.644-li 
.57.864-2.. 



j... 



,80.50» -4» 



.8.955-6. 



.8.955 6. 



.1.046 -6 , 



.2.046 -6. 



....2.5ÓS 



..31.600 i ....14 446- if 

..70.365-7.. ....10.564 -.li 



.568.- 



.I28.9Ó5 -4. 


....41.7: ! -6í. 


.149.877- 7- 


....31.813 -I i. 


6-953 ■ 3- 


17Í 


...i7. 336-1. 


....15-876 -í* 


..72.220 -7Í 


2.166-4Í. 


487.319-^" 


.116.864 -í. 



...17.153 -yi 
,..60.1 15 -3. 
...87.243 -li 

.118.162—4 
....6.678 -3.. 

..11.460 -"¡i 
...70.053 -6 . 
.370.867 -5. 



1.029-2} 

3.606-41 

5'^33-S' 

7.089-3} 

400 -7" 

.......687-3} 

.,..4.203 - jf 
..21.750 -3Í 



■ m^»w'^ ^if«rTwrT ¡yw'"ü ^»-' W! 9rí ^*^''^ ' > ñ'm t t,* nnW 'n^ -t^l 



^■•urt »v *\^ fn' ' '*n *»* íw w*"' 



r*w w* i^rWíí*' 



I II 
11 
II 



^m^m^^^^^^^^ s^^É^^^^^'! 



I 



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I?- oí¿*if 



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• 9. íio'oZ.*" 

|£-680-¿ I--Í91-8I1* j -fi- ^i8-i^"" 

.^- tíví ii-^-bz-^8-' -19- «i^-1^7"" I • 



f^- < 



• i .9 



¿;wc. L^OS fftWJJ- Jt- '^í(,f »,,e„ 



J?«w 7;» Fíf íí^ En'-ütas general ^us te ^ublicafá á su tiem^Q, 




yESTADob^LOS SESENTA Y sfe^ CURATOS DE LA CIUDAD Y OBISPADO DE AREQUIPA, CON EXPRESIÓN^ 

% de sus Títulos de Pueblo, y distinción de Clases, Nombres de Curas Propios, é Interinos; y asimismo de los Sínodos que les corresponden,^ 
li y de las pensiones de Seminario , y otras con que están gravadas, y délos valores de Primicias, Obvenciones, y Capellanías perpetuas, regu lado i- 
5 por Quinquenio lo eventual: mandado formar por el Illmo. Sr. Don Pedro Joseph Chaves de la Rosa Calvan y Amado, del Consejo de S. M.^ 
^ para instruccionde su Secretaría de Cámara enlas ocasiones de Concurso de Oposición, y otros fines. Fecho ea Arequipa á 18 de Julio de 1791.. 

'^ ^^^^-^^===^ '} 

NOMBRES DE CURAS. ^ 




D. D. loseph Antonio Gonjalex. D. Joseph Amonio PeieiiJ 

Di,a. I)„n Tadeo de la Lloia. T| 

Doft. Don Pedro Otaiu. J 

Diin Juan Domingo ZamacoU. ? 

Pv.a. Don Manuel Menaut. ^ 

Don Joseph Martinei Villa, w 

Don Santiago üivila. ^ 

Doft. Pon Felipe A'censio Delgade. J 

Doíl. Djn Juan Felipe Portu. £ 

Don Pablo Gómez Talavera. ^ 

DuA. Don Francisco Pantaleon Ustirit» 4p 

D,>n Pedro Nolaico Hertera. ^ 

D. Juan Laso. T 

Doil. Don Mariano Lorenzo Vedoy», ^ 

Doíl. Don Lorenzo Viicarra, Vicat. Don Ildefonso Veltide. ^ 

Doíí. Oqt Joseph Escobar. í^ 

Don Mariano Bello, ^ 

Don Cayetano Tapia. C. Don Círlat Ponce. ? 

Don Juan Baltasar Pacheco. (^ 

Don Andrés Joseph Delgado S(, 

Don Juan Joseph Rondón. ^ 

Don Pedro Joseph Salas. «^ 

Pon Joseph Felipe López Orteg». fe 

Don Melchor Rodric-uez. ^ 

Doi5l. Don Feliz Ramón de Osoiio, ¡i) 

Doa. Don Jacinto Aranibar. Zt 

Don Mariano Pacheco, Penaloza» £ 

Don Estanislao Oviedo. fe> 

Don Martin Noiberto Zel>yet«» ^ 

Doft. Don An^el Carvajal. ^ 

Doft. Don, Francisco Burja Tcraiu»^ * 

Doít. Don T.jmaJ Ritiz Abad. ¡T, 

Don Joseph Marelino Paz. J^ 

Dan Rimon Cjceres V, 

Doá>. Don Doningo Pacheco. ^ 

Don Nicolás Caballero.. ai 

Don Tomas Zabala. W 

Don Antonio Velasque2> ^ 
Doa D-iaiingu Diis Barrera. C. Don Frsnciico Gorraalez. jí 

Don ^ 

Don Joseph Narciso Dongo. ^ 

Doíí Don Luis Prieto. C. Don Joseph Antonia Cueto. TÍ 

Doa. Don J'iin Jrwei.h Manrique.. 2 

Do;t. Don .Mariano Abril. <^ 

Don \mbrosio L>iai. C. Don Santiaga Rireri. fi! 

Doít. Don AUk.i .■ViMoi»i.> l>»:edss. ^ 

Don Jiuin Joseph Villanueva. * 

Do;V. Don "Bruno Duran. ^ 
Doíl. D.)i> Al.-xanJro Birriga. C. D. Cayetano. Ce rirantes. «^ 

Don Marcelo Rivera Abad. 'T 

Do-1 Leaniro Valdivia, C. Don Betiubé AdtusoU. % 

Don Isidro Gudiño. j 

Djh. Fernando Castelo. ^ 

Fray K;idio Daza Roldan^ de San Ftanciíco ^ 

Don Ii;oacii> B.trriga. ^ 

Doo Miguel Cano Pacheco. ^ 



Don Ale'o Rodriituez Olmedo. 

Jo.iquin Pulido, Provincia de San Fnnciic*. 

Lorenzo Velasco. 

Juin Antonio Corrales. 

l*cdr,> Antonio Vedoya. 

Joseph Zegarra. 

Miguel Adrián de la Vega. C. Don Ramón Málaga. 

Toma» de Veri Portocatieto. 

Tonvas Oriiz de Castro. 

n de Utizar. 



'• '^^'^'■^/<^">fe.X..^ % ■''%pjf'"%jí>' •'-%jk-%^}e''%,.^''kJ'' 






;NTA^REQUíPA, coi 

distinc^^ ^os Sínodos que 
trio , y^s? y Capellanías p 
: maní'van y Amado, del 
aria de* e° Arequipa á i8 



¡ase 



Cía 

2, 



NOMBRES 



'I 

I \ 



'7 



D. D. Joseph Antonio Gon 
Dod. Don Tadeo de la Lk 
Doa. Don Pedro Otazu. 
Don Juan Doíningo Zamacc 
Doa. Don Manuel Menaut 
r>on Jaseph Martínez VilU 
Pon Santiago Divila. 
Doél. Don Felipe Ajcensio 
Doól. Don Juan. Felipe Po 
Pon Pablo Gome?; Talaven 
Docl. Don Francisco Pantal 
Pon Pedro Nolas,co Herjet 
P. Juan Laso. 

Puft. Dojí Mariarta Loren? 

(I 
Po6l. Pon Lorenzo Vizcarra/ 

Pos5}. DoT JosepK Escoba,.! 
Pon Mariano Bello, í 

Pon Cayetano Tapia. C. Dfl 
Pon Juaa Baltasar Pachecd 
Pon Andrés Joseph Delgaci 
Pon Juan Juseph Rondoa 
Pon Pedro- Joseph Salas. L 
Pon Joseph Felipe Lcpez!' 
Pon Melchor Rodríguez. 



^^^>^*"^^.^%,..^.^.t#e^/ % . 



'ib 04 



T Núm. 94. 



'■n'!'"ü:2= V 



MERCURIO PERUANO |S 



DEL DlA í7 DÉ tíOVÍEMBRE DÉ 1791. 






E 



CONTINUA XA CARTA ANTECEDENTE. 



S necesario, dice un Sabio Político, que ios garantes de ci- 
tas empresas sean la pacrencia, la prudencia, la apticaeion y la 
perseverancia. Sin estos poder<5sos medios, nunca hubiese llegado 
Pedro Primero el Grande ^ i teaet tn la Rusia ios establecí mieni'» ir 
tos de las Ciencias flsÍGas y mecánicas. Nunca llegaría la Fran^íe' 
ciá á ser «I teatro de la Literatura física, sí los ^ impedimentos, » 
costos y desgracias que acaecieron por tantos años en sus pri- 
meros ensayos, hubiesen alterado el grande ánimo de Luís XIV*--» 
Si el no ver logradas en el espacio de 5 tneses todas las ventajas de -t 
est« Beneficio,. fuera argumreuto de su inutilidad, no vería el diari» 
^ hoy nuestí!© siglo uno de sus descubrimientos mas útiles i la"? 
Immanidad e,n ía construcción de los Para-ra^os. ¡ Qné años , qué is 
gastos^ y qmé oíbservaciones no costó á Mr* Pristley su inventor i 
para verla en toda sn hermosura! En la Aercstaciorii ó navegas-u?!-! 
ci<Mi por el ayre tenemos otra prueba eficaz paia nuestro rnténto-sb 
Amores de este asombroso invento fueron los hermanos 'Mongokríf» 
fieres. Mr- Bianchard fué ei primero <jue le di6 alguna dirección, y t 
ha atravesado el mar desdi Inglaterra á Francia: y los Señotef.fjj 
Mr. Pilatre^ y Romain han sido la víctima de este nuevo estímu* •'^ 
lo de ía ambición humana. Gon todo ni la dilación del tiempo, .. 
ni lacemulación, ni otros iguales obstáculos implen que en el dia dfe i 
hoy se trabaje para ponerla en su éltj^ma períéccfon, -'5 

Á -estos poderasos arbitrios logra hoy la Europa ver '^*»^^ 
blado su suelo de sabios Naturaiisüás. Ve la Francia en los- BuWnís 
fones, Beüdcres, Morbeaux, Láfeoicieres , Macqueres , á tttontoneffi'íj^ 
los monumentos de su aplicación: la Inglaterra, en los Kirbaneá , »'^ 
Sa veris, Pristleis: la Alemania en' los Esc tu te res , Cram'.Tieres,-í 
Homberges, Bornes í la Sue<sia eá-. los^ Bergiñáñ^,. Bíanáés ,-y ^oA^^-- 

Q 5 no 



■ if 



nTriT 



225. M 

Bo dilatarme Verá toíc el miinío en Ta sucesión de sus épocaf 
que la aphcaaon , la prudencia , la consuncia y la p^S^ 
rancia ^on los. únicos medios que harán florecer las ArtVs coa" 
«US ^hue^as descubrimientos; y que por el contrario, el de"a ¡ento^ 
€n superar los pnm.ros obstáculos, y la falta de ap icacioa á "^^1* 
Ciencias, es, y será la causa de los atrasos del Perú >íí 

En conseqüencia de lo que va expuesto, quiero insinuar 
los motivos que han impedido hasta el dia de hoy el peSo 
curso de la Máquina. Los impedimentos que ofrece para s^SZ^ 
•o^^estabiecirruento la fábrica de una Máquina, son constantes rpe-* 
lo en ninguna parte son de tanta entidad como en estos lukres ^? 
adonde el arte de la Mecánica es absolutamente ignorado. ?Oue 
oficial sabe con perfección colocar, unir, combinar y di^ndir las 
diversas proporciones que exige la Maquinaria? La absoluta i-no^ 
xa«cia de que se hallan poseídos, causa triplicados gastos, sin "que 
aun por esto logremos la satisfacción de verla con fortaleza. Yo se 
que $1 algunos operarios no hubiesen venido de afuera , jamas ¿ 
vemmosen la situación en que hoy se halla. Dexo al silenio • 
otros puntos por no dilatar mas mis periodos, aunque darian bas. 
tante luz para conocer lo que á habido que vencer; y paso á 
lo mas esencial. Como todo el objeto se puso en concluir la ex- 
presada Maquina, se dexó el reparo de los ingenios, de modo que 
nos. hallamos sin que pudiesen dar una molienda regular; al mis- 
mo tiempo los dueños quedaron sin bastante dinero para el labo- 
reo: de Minas, y llegó el caso de no beneficiar la Máquina, sino ^ 
«na corta porción de Caxones. Pruebas de esta verdad son los Dia- 
rios dirigidos a Vms. adonde observarán que se han beneficiado 
únicamente los 8, los i o, 6 los la Caxones semanales. La Máquina 
de..6 Barriles despacha de las 6 de la mañana á las 7 de la no. fc* 
quatro Beneficios, que á ratón de Caxon y medio, son seis Diario^ ^^ 
y en toda la semana 36. Abastecida con unos metales de 7 á 8 marcol ^• 
producirá una utilidad dupücada de la que se observa en el método do 
Buytrones ya por el ahorro de pepnes, ya por el de azogue, qHe según 
nue^ttds Beneficios asciende des á 4 onzas por marco, quandoeil 
Ja Ribera se nota según ej cómputo formado por el Real Banco 
de 12 a 13 onzas. La razón dada por Don Asencio Arizmendi 
Cenefiriador de esta ribera á conseqüencia de los experimentos hechos 
en.Ja Maquina de Don Nicolás Ürsainqui, es una prueba incontesta- 
bJc^üste manifiesta un adelantamiento de 30 por 100 en materia 
oe.iey, y en el azogue el ahorro de lo qye llaman perdida; y 
en materia de gastos, dice que los diez y ocho Caxones beneficia- 
90i €a «i üu^tída lieaea ia cantidad de 66 pesos, y en bs Bat-» 



fffes" soTos ^5. E^os mistftós' Récíiós toHfíriíiafl 'fós eyp€ timen tos; jui> 
rficia e> qué se hicieron en la Máquina de Azo^üeros el año- if oj- 
iado de 1790, cuyo por menor no refiero, porque se, estd^eri 
manos de Vms. sus resultas , á cuyos superiores talentos áo^o 
su exacto reconocimiento. f 

Por lo que toca al 4 por 100 de refacciones , cuya su** 
tna es de 4800 pesos anuales^ no puedo menos qué admirar esfjt 
funesta preocti pación , y conocer quan lé~5íds va del espíritu xíríti* 
co que pretende simular 5 pues quando mas , consigue qufe kH» 
Ujas sensatos conozcan lo defectuoso del método que ha emplea-^ 
do en refutar esta obra : porque sin mas exáttien qué su antojo!, 
y el decir que cuestan las maderas caras en este pais , saca* unfc 
•■liuma tan considerable para refacciones. Era necesario que entendie- 
'Se las varias combinaciones de la Máquina, y reconociese la qtfe 
nadmitia semanalménte composición, pora lograr el catáctef de ve^ 
ladero Censor ; lo contrario es regar de inútiles borrones el pa- 
pel, y causar un perjuicio graVe- al Público alucinándolo con s^ 
dejantes relaciones. 

'•^- La Máquina se "compone de tres Ruedas principales^ s^ 

'€xe, en esta forma: Uiia Rueda dé agua , y dos de dientes , por 
medió de las quáles se da el movimiento general á los Barriles» Lo 
"óhico que admite composición semanal son algunos dientes que 
se quiebiran con el exerciclo, cuyo gasto asciende de 3 á 4, pesos 
guando mas:' lo restante de ella se mantiene hasta el dia sin no- 
Vedad ; y teniendo la correspondiente fortaleza, no hay recelo de 
-teiteradas composiciones sino después de algunos años. Con todo 
'doy para gastos de Chumaseros y Bolillos , y alguna rueda de 
^dientes íque se rompa, lóoó péáos anuales ; pues costando 400 pesos 
'cada üná de estas , parece seir regular para los restantes reparos 
€00 pesos Y ve ahí que juntada esta suma con la de 4 pesüs 
•'tnanales, tenemos de gastos i ?oo pesos. Ahora bien 5 ¿ en que no^ 
't cias, en cjue práctica va íixado el calculó dé 4800 pesos ? ¿. Así 'se 
Consultan los verdaderos intereses de la Nación ? ¿ Así piensan los 
«-Amantes dé la Patria ? ¡Que delirio ! '• " ' ¿ -- J- 

*'"^ En el Diario del dia 14 quiere nuestro Buen-scírano^e 

"le disuelvan Jas figuientes preguntas, para tomar sus números'^ y 
repetir sus cálculos. Y aunque pensaba omitir su resolución ptor 
ahora } porque constasen con mas fundamento sius resultas en los ex- 
' pertmentos judinales^' queJ se harán á presencia del Señor 1-hten- 
.' cíente ds está Villa í con todo por sacarlo de su curiosidad , y \fec 
''quanto antes tirados sus cocejbs, he querido contestarle sucinta- 
ineate , COSÍO 1©. hago,' Dice la prinaera |- Sí la Má§mna corre dr* 




«oche. Segaíiáai ^U9!|>#Aíi?<^ f mííndan#«ocupaf '^rcer^: quanto sf* 

latió se les 5«is.faí:e. Rg§p9i>4o 4 1^. pñ^t^i la Mt^gipa no car 
Biin» d« oeche, si soIq; 4^ 4ia; y d^sde las ó d^' 1 a mañana hiji- 
Cai l¿s 6 Q 7 de la ta.t4« beneíícia 6 caxones. Respondo á Ja ser 
gunda: los peones que ocupa, son diez, y dpS' mayordomos. Á 1^ 
^rc?W satisfaga), que á los peonzas se les^ paga:, en esta forma: á Io$ 
é9S JL^v^d^res m^stros i 8 reales por áh,. y á los otros. dos á 6 
ff.ale5 íf y á los seií restantes que sirven en e}. manejo de la Máf 
llJ3Ína,i quatro reales;, los mayorcíomos, el uno tira, de sueldo i^ 
pesias, y ^ otro; 6, Creo ser bastante este contesto al interrogatorio, 
„JWí4 ^ue. «!l Ai«jg9 salga de sus duda^ , que yo paso á ver 1^ di* 
.-«eiFtaeiiífi proli|f.a sobre el punto de relaves del Diario 17. 

I^ra entrar % averiguar el origen de la, mayor pérdida dfi 
jWOgUe que se pbservó en el Beneficio de Relaves, filosofa antes 
4el?r§, 1* causa general de estas pérdidas,, sujetando sus discur-. 
«Pi a.1 encamen de, los inteligentes ^ que es lo' misnao qije decir, quie 
«iéndolas en las luces que nos ministra la Química, conozcamos 
los aciertos de sus investigaciones. Yo, aunque en su sentir no n^ 
ifiuenig %mm lo? inteligentes^ quiero vet si el modo de sus inda- 
gaciones es? cQnf9.rme á los principios, que nos ministra esta ci^^» 
cja, y al^Sitjlo cpn que tratare los facultativos estas, materias.. 

Dice puesj»^ que la5 pérdidas del mercurio provienen de que iq- 

t.n corporado con' los metales se desliza, se precipita, ó disuelve, u 

Aquí pone la precipltacipn ppr lo mismo que la disolución. Cosa 

fxtraiííi de un facultativo Químico 5 porque la. precipitación es la 

separación de una, substancia, que hallándose combinada con otra 

: se le pre^íita un tetcer cuerpo ,. que por tentr mayoy afinidad 

i con una de estas dos substancia* principios ^ las separa y se une 

con íiquella con quien tietie mas afinidad: y formando una nue* 

va combinación desprenda á la otta , la qual queda entonces 1|* 

i>re en su estado natural , y tal como se hallaba antes. Al coqi* 

■ trario, I9. disolución es la separación de un cuerpo por la accioit 

4e ©tro e»; infinidad de partículas minutísimas, por lo que pierde 

su estado natural , y no se baila tal como estaba antes. Prueba» 

é^ esía verda,d tenemos en la historia Química» Si al espíritu de 

uitro se le presenta cierta porción de plata según el grado de 

epneentrftCio-n que prescribe el arte, la disuelve en multitud de pa|-- 

tcs tenul^itnas , pierde su natural textura,, y fojrma una combio.a- 

,C¿on dfi dos substancias ; pero si se le presenta un álcali fíxo , c<^ri 

^! qug tiene inayor afinida,(á el espkitu de nttrp , se precipita ja 

plata: e^tQ es, coatr^.e su natural te.*t;ura por la, reunión íntima de 

«tts í»ítíq«iftí, y 4aw4í> «A .í*ía4p íte cal. <te.pi*t», vuelve 4 41* 



I 




amíguo' sw. Si al Turbíth míncfaí, esto es, ai árido vitriólico que 
disolvió' el* mercirríov ?e ie presenta una tierra absórbeme, el á.l- 
kali marmojú otfo diferente , pierden estos su forma f)riracídiai » 
y prodücíer^do una- sat alumbre , un tártam vifriolado, ó la saí 
deGlaubtry precipitan el aniegue, cuyos átomos- reunidos forman 
el mercurio- vivo. Ésfos mismos. fenipnienQS nrríS presentan las com- 
binaciones del sublinrado' corrosivo , del hígado de adufre , y ottos 
varias, cuyos precipitados poü las sübsfañGias interoíeáias , sen 
©tras tantas pruebas de esta verdad; De aqiií resulta que la p«e- 
«ipitaeion y disolución' son cosas- «jntíárias, y qu€ hablar de este 
modo,, es ignorar la teoíka déla Química v y esto llamo yo y> cau- 
Jar que lo» Mineros de£ Fetii se precipiten en medio de ia obscji- 

* . Sigue adelante , y díee í que ésta división causan los se- 

teí-metaíes, xugos, óantinionios de que naturalmente se hallan im- 
pregnados. Supongo que aquí habla de ios metales Pacos-, porque 
contraerse á los Negriíloí, u otra especie de metales, sería fué- 
fa del intento, espeeiaimente quando su disertación se dirige a 
4)uscar el origen de la pérdida de azogue de sus respectivos r*- 
Javesr En esta atención, quisiera , que este buen- Amigo me dise- 
SU qu€' análisiá le ha hecho ver que los^ mfetaks Pacos están com' 
l>inados coa los semí^metales. Yo no veo ert mis procedimientos , 
que el Bísmut , el Cobalto, el ZinK , el Antimonio, el Arséni- 
co , la Magnecia , el Blend entren en su? formación; ni menos veo 
que la Uocimástica haga mas anumeracíon de medios-metales: lo 
énico que comprueban- mis experimentos, son los conocimientos 
que referí en el contesto al Diario de 3 de Julio. Yo le suplico 
©or amor al Público de quien e^ apasionado, me dé una instruc- 
cion en que manifíe.ste, de que simples se valió para su análisis: qjie 
alteraciones obseívó: que fermentaciones , que disolucipnes: quales 
fueron sus^ resultados y finalmente v como los supo distinguir. En- 
tonces me daré por convencido en esta parte , y lograré e«e nu^« 
vo conocimiento. De otro modo tendré que notar su poca sincexl- 
dad, y ei. Público sabrá lo poco que le interesan su» relación*», 

Sg continuara 



M 



SEÑORES AMANTES DEL PMS. 



-, . UY Señores míos; sacudiendo el polvo i «no» oíauuscritos 
encontré la adjunta carta, que me ha parecido digfia de la ip 
ptiblica. Si V«tó. hicieíca el mismo Jijicio, gm^^fé amy m^^mm 




B. L, M, i Vms. su afectísimo servidor 
CARTA SOBRE LOS MARICÓN Es!^"''"' 

A 

-^nn^'^'' Leandro: no puedo menos que admirar la prontitud 
17 <l«e exiges de tr,í noticias 5obre la. costumbres de los mo- 
radores de esta Capital, quando calculando los dias empleadoren 
in. v,age desde tn, partida, apena,, me podrás considerar residen^ 
ío Tu'oue'hT '•^^' ^'^"P\-"V limkado para poder execut^r- 

4s< rZJ^ residido aqui bastantes arios, bien la. conoces: y 

ind.;,? ''"^ '" -P'''*''°" "* ^' *'"« ""^ "'^'•^ tentatativa para 
indagar como practico tw teiones. Sea del modo que -fu^f»! 
procurare* complacerte. T *"^*'» 

,^nM„ ' ^j^'^ ^^^ '^'""^ y agradables objetos' que aquí se pre^ 

de un iTl ''' '"' P''^'" ^'* ""''' '^ dignidad'de su sexd; ^uÍ 
turale.a O, '^"/''"^°'*' ^ "'^^'"'^ procuran desmentir á ■ la naú 
d^JS;/^ ' ^'"^" """'^'^^^ conciudadanos, si viesen un ente 
■ del ^uerir.r' f ''/^ *"'""' '" ^"^^ ^ '^^ '"«^S^^^^ ? KI ayté 
íRov,m,entos todo respira en ellos una afeminación ridicula y ex- 

•excefr W '™^'"' ''' contrahacer ios accidentes ir.ugetiles. esr 
- «^«-í^o. No se, SI te movería mas la indignación, ó la risa el 

^raura"ie.f '^^'T -í 'T ^^^ ^" ^"^" ^^ ¿bello W concede i 
Tel^In . '■' f"'^- >''* ^^ «^''*^ ^" meaudísimas trensas, la 
Tnclslí" ^^ ^^^«, áe modo que .n la extremidad forma ina 
fr?.?? ^'í^' f^^""""' P<^^^e^^<^ risos artificialmente dispuestos 
les c^uelgan a lo. dos lado, d^ la frente, sin faltarles Icís parches' 
deT¿ nA fu^"" las cienes. Ei descote, la. manguitas altas quj 
t^Z if ei i>^«^«.deseubíérto: ía chaqui, i i la, el fomento que 
róulta del modo posible la ropa por detras, todas «tas y mií 
xL ■ dJ.""? '"'f ' le» sirven, ya que en público no pu.de n renun- 
* ar dei íoá^ al v^siidp viril, para modificarlo de tal suerte que 
el m^nos pers^,ca7 ve un feombre adornado con la ro^a de añi- 
cos sexos. An se presentan en tan extravagante ttzge: la mano 
en la cintijra, embozados en la capa con ayre mugeril , la C4- 
^e2a eígwicfa,' y a manera de un aiolinete en continuo movimieit- 
to, ya reclinada sobre el un hombro, y ya sobre el otro: n«¡- 
nm m pasos i «wn^asi h$cen mil rídieuloi contoneos con §1 

cuer- 







cueirpo: dirigen acia todas partes sus miradas eon un desmsyo 
afectado, y con tales ademanes que pueden excitar la risa al ir.as 
consumado melancólico: hablan como un tiple, y remilgándose: se 
nombran, y se tratan como si fuér*.n unas ninfas, siendo así, 
que sus costumbres por ventura son mas bien de sátiros^ y . . . , pe- 
ro mi pluma no acostrumbrada á semejantes retratos, por mas que 
H esfuerce, sin duda dexaría el quadro imperfecto : la célebre 
aventura que he presenciado en estos dias hará que la copia sq 
aproxime al original. 

Ocupada mi imaginación de semejantes visiones , no pu- 
de menos quando vi á mi huésped que manifestarle el asombro 
que me habia causado tan raro fenómeno. Él ya hecho á miraje 
las gentes de esta especie, me respondió fríamente que depusiese 
mi admiración, pues estos defectos no llegaban aun al exceso 5 
y que si quería divertirme, y formar una idea cabal del modo de 
pensar de estos hombres singulares , me llevaría esa noche á un 
sarao que se hacia por el cumple años de uno de ellos. Acepté gus- 
toso la promesa , y llegado el instante que esperaba , partimos á 
la casa del festín. Esta presentaba una entrada destruida por el 
tiempo: pasado el patio, llegamos á una sala que no tenia por te- 
cho sino el mismo cielo, ni mas aliño que las paredes carcomi- 
das: luego se seguía la quadra, la que estaba regularmente adornada, 
é iluminada con algunas luces 5 y á un lado se dexaba ver un aparador 
cubierto de muchas vasijas de plata : pero lo que arrebató toda mi aten- 
ción, fué un largo estrado donde estaban sentadas muchas negras y mu« 
Ja tas| adornadas de las mas ricas galas. No me dexó de admirar 
este trastorno de las condiciones, pues veia como Señoras las que 
en nuestra Patria son esclavas; pero mas creció mi admiracioa 
quando unas tapadas que se hallaban próxírras á nosotros, se de- 
cían mutuamente: ve allí á la Oydora, á la Condecita de .... á 
Ja Marquefita de ... . á Doña Fulanita de .... &c. de suerte 
que iban nombrando qusntos Títulos y Señoras principales habia 
en la Ciudad. Yo estgba fuera de mí, y no podía decidir si era 
ilusión, ó verdad lo que pasaba. Mi huésped, que por un gran- 
de rato se habia divertido con mi embelezo, por cierto. Amigo, 
me dixo, que Vm, jamas ha visto cosa igual. ¿ Quando pensó 
Vm. ver tanta Condesa, tanta Marquesa, tanta Señora con mas 
btrbas que el animal crcciÍ9 en puitas, lasciva esposo de cabras, sQ" 
gun la fina y primorosa expresión de un Proto-culto ? Pensan- 
do que era burla lo que me decía, saco mi anteojo, lo aplico á 
lOiS tostados rostros de esas señoritas 5 y al punto j que admira- 
ción! las veo cubiertas de mas espesas barbas que la infeliz Con* 

de- 



^^W^' 



úma Trifalái : I íesfre tienrpo llegamn de ftiera un'is mailámítas ác 
esté -ja^x.y: ítí\'a litándose del .estrado á recibirlas , en^efiamn unos 
p*.<? tari grandes como serían los de Poli fiemo , pero bien hechos,. 
íQae es «sto ! la digo á mi hn«sped. Que ¿ en esta tierra jaay 
tai clase de mugsres ? Él viendo mi sencillez é itíadvertencia, ape- 
nas -podi'a coaterter la risa mordiéndose los labios ^ finalmente re- 
c&fei-aEidG su a3Te serio, me dice: estos son del número de aquellos, 
cfiyas gracias y donayrss orve .refirió V, esta mañana^ aquí na 
temen á nadie: y por eso fiM:án adornados coa todos los vesridc» 
y- galas del bello sexo; pero las tapadas que V. ve, como vie- 
nen ,ds Icxos se contentan con traer la cabeza matizada de jazmi- 
nes y una iríáñfilla , no despojándose del trage de hombre en lo 
testante. Apianas habia acabado estas razones, quando llegó el AI- 
ca'id'e con sus ministros , los que .con bastante diligencia tomaron 
toí^ss las salidas^ y forijjajído «na sarta de Cpndecitas, Marquesitas, 
y^ Sefioritas ^ biieíeroa un botín del refresco que estaba prepara- 
do, y Iks conduxeron á l^ cafcel, ea donde á sus Señorías por aliviar- 
liáS la cabeza, cao gf^Q prolixjdad les quitaron su precioso pelo, apli- 
cSttdólgí al mismo tiempo el confortativo de una buena tostada. 

Tal pena es digna de locura tan monstruosa, ¿ Mas po- 
dretnos bailar rabones que di«>Gu1peii (gsta falta? Pl.aton pensó qu« 
al principió dpi rnpndp to¿os ios hpaa'bxes babian úáo Andrógi* 
liosf petó q:ue liabiéndpse insolentado, Júpiter ios dividió en las 
do? n-íiíadies, ho.qibrg y ;:?ug,er ,: por lo que era tan natural la pro- 
pensión dg] ún sexo para el otro, | Ño podría también decirse' 
qué en muchos hombres quedaton algunas reliquias del otro sexd, 
^^ue natupjilmente se hacen luanif estas ? Ambas conseqüehcias tie- 
líen la misína solidez y fuerza que e| sjstetna arbitrario de Pla- 
ton t Jo cierto es , que sojp unas cabezas desentornilladas y íle— 
oás de vieotG pcdian dar ea la manii ^^ parecer lo que no sonj 
ihanía tan ñntig.ua; que en ios tietnpós de Augusto se encontraban 
en 1,3 culta Ronia estos Andróginos contrahechos. Horacio nos re- 
presenta al joven NearcQ cob el cabello ( í ) graciosamente es- 
parcido en l^s espaldas-i y perfumado de olores exquisitos^ y á 
lyguifinG (2), s:pberbio dg la hermosura de su rostro. 

Bien veo, querido jLeaiidro, que estos rasgos excitarán en 
tí I9 risa y la indignácjon al miSnio tiempo; pero creo, que mi 
pronta cor.descendeücia á tus insinuaciones dará mas incremento 
é' la fina correspondencia del afecto con que te ama 

Androginópoljs y Agosto 10 de 1773. Fiialetes.' 

En el Mere,, ant',(h la pag,. 222 Un. i^áicei 120 pesos léase i20&. 



( i) Od. 20. Lib. 3. 



( 2 ) Od> 10. Lib. 4. 






r Núm. 95. 



MERCURIO PERUANO i 



DEL día i^ DE DICIEMBRE DE 1791. ^ 

t 



>E 



CONTINUA LA CARTA ANTECEDENTE. 



^jrr— N la seqüela de este discurso hallo iguales disparos, puet 
,^ice así : w se jprecipita aquel (hablando del piercürío) q^e 
^t tocado con los a7.ufres y antimonios queda convertido en 
^9f Otra tercera especie que igualmente nada por él agua, qu^l ^- 
,.j^ cede con el Etiope mineral ; cuya composición no es otra qiie 
W azufre y azogue íntimamente penetrados, y en este caso corre 
, v- con jos relaves desde la Tina « Dexo en silencio el analizar 'el 
^precipitado de azogue con los azufres y antimonios, poy no , ca(¡>- 
^ar el discurso; pues será punto célebre el patentizar al Público 
*4as resultas de infinidad de ridiculeces bastantes para Henar fíe 
. 4pudor aun á sus mas partidarios, y me contraygo al Etiope minetal 
.jque se origina en los Beneficios. 

Yo le permito al Serrano el que en los Pacof haya 31I- 
^^una pequeña porción de azufre; pues aun de esta podría dis]^- 
piarle, si se atiende á que calcinando este metal, ni el olor, ni 
^^jOiénos el color dan indicio de que entre en su unión, omitiendo 
^'qtras observaciones, por no parecer prolixo. Para la formación .tíel 
,.:Etiope mineral en el Beneficio de Barriles ( y en quaiquiera otro) 
,.es necesario haya bastante porción de azufre: dé lo contrario nunca 
^llegaría á conseguirse esta combinación , capaz de causar una 
excesiva pérdida, como la que Se tuvo en los Relaves. En cada Bar- 
.,til se ponen 12 f quintales de metal ,.y, el azufre que pueda cbn- 
V^^fier sera i libri«, y aun me alargo; el azogue que se le intro- 
j ..iáüce son 250 libras. Pregunto: ¿ y de esta mezcla podrá originar- 
le el Etiope mineral? ¡Que error ! Xa scfíai que nos da la Quí- 
■Aíca pata, conocer esta combinación, es ««ue' el {nercurío se noa 



KS 



pié-' 




«34. *■*■ 
ftesent* disüeit© en forma "de polvo negro. ^ En que Beneficio de 
^atriles tiene reconociólo que aquel se halla en este estado ? Ka 
la Miaa de cobre Pardo,, que nominan en estos países, Negrillos^ 
S\ se benefician par crudo, es verdad se observa ests gran tras- 
torno: y la causa es ia mucha cantidad de azufre, pues ha ha-.. 
pido metal que reconocí tener un 4 por 100 ; y pot^ esto ní»- 
ghn inteligente los tritura antes de descomponerlo por la combus- 
tión. Quanta sea la porción de azufre que necesita \i preparjk— 
cion del Etiope, manifiéstanlo los experimentos del Señor Maloviri, 
^u$ observaciones sorí la píueba mas completa de lo que lere- 
go dicho. 

Pero quiero concederle, que esta docis de abogue sea bas- 
tante á formar su pretendido Etiope mineral. ¿ Ño es cierto que 
los álkalis y otras substancias con que tiene mas afinidad , lo 
descomponen , separan y precipitan el merciírio ? Conque teniendo 
muchas sales de esta especie las partículas terreas del metal Pac$ 
(y aun mas li sal marirta de que se usa en su Beneficio, que 
siendo una sal neutra jamas está exenta de su base alkalina ) bas- 
tarán á hacer igual desunión. Siendo, pues, esto indubitable ¿ adon- 
de está el Etíope ¿aüsa de la pérdida de azogue ? Creo se habrá 
ocultado entre los antimonios : toquemos este otro punto para aVe- 
. jiguar ríias el acierto de sus íílofofías. '• 

Concibo qUe como científico en la facultad, quando trs- 
' ta del anfimonior habla del que es propiamíue tal, esto e-, de 
' aquel compuesto de azufre ; y regulo que tiene brillo metálico, 
peto muy obscuro, cuyas parres se nos presentan como un con- 
' junto de agujas langas aplicadas latefalmente unas á otras. Pues 
este, no obstante no hallarse en el metal de la disputa, jamas 
puede formar el Etiope mineral en la trituración, porque esta no 
basta á separjf la parte de azufre que contiene: es necesario que 
las sublimaciones, calcinaciones, ó destilaciones lo descompongan^ 
y quando mas por via húmeda haciéndolo hervir en un licor al- 
kalino para extraer el Kefmes mineral. Estos son los únicos me- 
dios que nos préstala Química para destruir este medio- metal. Si 
echamos la vista á su parte regulina, menos puede contraer unión 
■ perfecta; pues quando mas es superficial, que á poco instante se 
destruye. 

Si por "'antimonios entiende los destructores del azogue, 
esto es , los medios-minerales; yo no se de uno que haciend» jun* 
ta con el mercurio nos presenten aquel fenómeno. Las diversas 
clases de piritas, tampoco; pues las amarillas, que se componen 
de azufre^ hierro , y wa íf^iueacia de cobrej y una tierra no tne* 
'*'i ti- 




tilica, no pueden precipitar el tr.erctj rio aporque la afinidad del 
azufre es mayor con estos que con aquel. Quedemos en que J% 
expresada combinación en el Beneficio, es supositicia y ageñ^ <3q 
epatarse entre los conocimientos mineralógicos. .., * -í 

Pesfíijes de esto sigue asi ; v Pisuélvese el azogue quan»:. 
»> do halJa en los metales la colpa, ó caparrosa que con la sal 
» que se f)repara para el Beneficio , y las partes nitrosas deque 
»f apenas hay tierra que carerca , se forma el sublimado corrosi*^ 
V vo, ó solimán crudo, (t ¡ Extrañas paradojas se me proponen! , 
¿Co,iaque de estas tres diferentes sales se fortra el corrosivo ? Ya, 
Oie persuado que el Bu-en-serrano no ha' visto ni los primeros,, 
rasgos de la teórica : quiero hacerle patentes sus errores, ,„ 

De la caparrosa que rrntieruí ácido vitriólico , y deí 
mercurio se forma el Turbith mineral ; del ácid.o nitroso se form4, 
una sal nitrosa mercurial -^ y del ácido marino únicamente el .su- 
blimado corrosivo. Pero hallándose estos áridos con sus álkalis en 
Vna misma masa, como sjupone, se obseryan diversas combinacior», 
i?es según Jos diversos grados de atracción, ó afinidad , en c<itx 
forma : el viitriyolo por tener mas relación con las bases de los,, 
íptros ácidos se unirá con ellos, y formará una sal n^utra^ y deí. 
nitro y sgil marina la agua- regia ^ é interpuesto ¿1 azogue ten- 
dremos una sal nitrosa mercurial por ger el nitro su verdadero; 
disolvente. En sst^ su pujgsto .quisiera demostrarle los diversos fe-, 
ixórnenos, que presentan estos simples en 1^ suerte., del Beneficio s, 
pero 1,0 dexo para el contesto djel Diari.G 20, pues por ahora, 
importa seguir ios últimos pasos ¿& la qüestion, -. 

Asegura t) ser probado por esto, que el a7ogue per-», 
»> dido,, ó que se halla de menos al exprimirse la pella, está coa 
w los Relaves á quienes acoippafió desde Ja .Tina. « Proposición 
^Isa: pues el a^gue disueko ppr Jas causas significadas, tiene un 
carácter salin*), y siendo las sales disülubleí en el agua por su 
primordial oríge^)^ es clafo contrae esta tnisma propiedad el mer^ 
oirio; de fnodo que al tiempo del tinarse cor r^ junto con el agua, 
4in que por mas precauciones se pueda retener, y no está con 
ios Relaves, como se pretende, Pos disoluciones distinguimos en. 
este Beneücio; un;i Quíniíica, provenida de Ja conglutinación con 
los ácidos, por la qual pierden su natural brillantez y toman di-y- 
versos colores y formas; otra mecánica causada de Ja circulacioK 
del Barril: esta no ocasiona pérdida, pues disolviendo la masa 
en porción de agua, tienen los ramemós mercuriales Jugar de po* 
sarse, y precipitados vuelven á reunirse ; la otra es casi ¡mposi-?^ 
H9. PÍ3v,larla;.,y |).Qf Ip, taato .gi ar.t,e.ílg> ij.o..Peí)gfi<íi;i4!0g, coAsi,^tt¿^ 



*3^« 
en poner coíi fal ^rópércíóh Tó« síÁpIef, qué íio foriñéh íémejafttif 
alteración en el azogue. De aquí resulta que de la primera di* 
lolucion nada retienen los Relaves; pero de la segunda, cosa cor- 
ta: de modo que es falso decir que todo el azogue perdido re- 
fiehen dichos Relaves, según indica el sentido natural y obvio de 
íüi palabras. * 

Finalmente omitiendo la crisis de iguales proposicione* 
de que se halla regado lo restante del Periódico, quiero ver co- 
mo funda el origen de la pérdida de azogue en los Relaves. » Es- 
*j> lo cierto (expone ) que los Relaves Beneficiados por Don Fran* 
>> cisco Rufia en los Barriles tuvieron una exceciva fricación coi¥ 
» el azogue, y que de ello provino deslizarse este..... y qué 
»» saliese en espuma con el agua. « Pues ve aquí convencida por fal- 
tó su reflexión. Si fa circulación de los Barriles causara la expre- 
«áda pérdida , quando se benefician metales Pacos sucedería lo mis- 
if^o ; pues él movimiento circulatorio, causa de la frotación, es igual 
eh ambos casos ; y aun en este , sería mayor la pérdida por los 
adufres y antimonios que supone entran en su combinación: esto 
es falso, como lo probaré ; luego igualmente es supositicio y fal- 
so su principio. Las razones dadas por Don Francisco Rufia son 
liís pruebas evidenteis de rñi proposición : para ello quiero poner á 
3á vista de Vms. aíg«na« ; y sea la primera dala en 13 de Fe- 
iJiíeto, aSónde ' aparecen beneficiados 51 caxones , cuyos productos 
«íonceptuados ala sexta parte fiacen 424 marcos con pérdida ge- 
neral de 50 libras ( no expreso los nombres provinciales de consu- 
mo y pérdida; porque qualquiera de estas es una verdadera pérdi- 
da , y esta distinción es mera suposición ), que repartidas entre es- 
tos, correspon4e al marco á I onza 6 oct. 5 toms. Sea la segunda, la' 
«fe 20 de Jianio «n que se labaron 8 cáxohes, y produxeron 59 mar*' 
eos 3 onzas con pérdida de 15 libs. 7 onzas que le pertenece at 
marco á 4 oTíz, y media. Sea lia ^, la de 14 de Mayo adonde apa^ 
recen 79 iharcos a onzas ceh pérdida de 21 lib. 8| onz. y le cor- 
responde al marco 4 onz. y 41^. Sea la quarta... Pero no nos Canse- 
uios: estos documentos los tiene el Público, y ellos son fieles tes- 
tigos de mi verdad. 

Tenemos ahora por legítima conseqüencia, que la frotación de 
Barriles qo ¿auso aquella pérdida: busquemos , pues, su verdadero 
©dgen ; pero antes quiero se me diga, si aquéllos Relaves se han dé 
beneficiar por crudo, ó por calcinación. Lo primero no puede ser; 
pues quando ün metal -se beneficia por crudo con perfección , de- 
be dar toda la plata que contenia, y así sería inútil reiterar el Be- 
Aitficio: f ef0 -éi -ao i!$ ite ««tcaiK> téd» la pofcioa, üié defecté del* 
• '••■ fa- 



^ 




-fceiittátívo t toh que es preeíáo recurrir á la calcinación para es» 
traer el corto resto que tenia ; pues el método crudo no basta pa- 
ra desminéralixar la combinación contraída con algún metal imper** 
feéto, que ha perdido su flogisto en su formación. Así lo practi- 
qué yo, y creo harán lo mismo los Beneficiadores de este gremio*' 
Éii esté supuesto vuelvo á preguntar, ¿sí después de esta opera- 
clon sacan el aumento del azogue , que se expresa en el Diario? 
Creo, que como facultativo me responderá que no : pues el mer»; 
ctirioí siendo por su esencia volátil, la menor acción de fuego bas»» 
ta á disipaiflo ( salvo que nuestro amigo haya hallado el secreto 
áe fixarlo con alguna combinación igual al Etiope mineral , ó su- 
blimado corrosivo ): pues si esto es indubitable, ¿ corno" se pretende 
cl aumento del azogue ? Una calcinación, lexos dé tener favorable 
efecto para el mercurio, causa su destrucción; pues aunque va« 
ya el metal sin partes heterogéneas, allí se engendran, allí se pro— 
oticen : de modo que puestos al Beneficio causan las diversas com- 
binaciones que tengo insinuadas con el mercurio ; y vé aquí el- 
lAotivo de la pérdida excesiva que se notó en los Relaves, y ñola 
que se manifiesta. En esto convienen todos los facultativos : y por 
nó referir otros, el ilustre Barba en todo su Arte de Beneficio, es- 
pecialmente en los capítulos 7, 8 y 9 lo demuestra con prolixos expe- 
rimentos. Es verdad que todo esto tiene sus remedios, y yo me 
hubiera valido de ellos, siempre que sus frutos nos hubiesen sido- 
de ventaja : pero la corta ley que produxeron, no daba mérito pa-^ 
raque haciendo mis observaciones pusiese el punto de azogue ín 
d mismo pie que los otros. 

Contemplo que estos principios debian ser los fundamentaleü 
de su crítica : tntónces podrían disimulársele las imposturas que 
rierte j quando por el contrario se hace únicamente acreedor á quá 
el Público sensato conozca su preocupación, y le imponga la iaíar!« 
me nota de fanático partidario. o Ttfcn-i'i 

En el Diario del día 20 pretende probar jj que los áumeft-^ 
Utos de nuestro Beneficio se deben á la casualidad, y no al Artej 
j» quando por Buytron deben á este los Mineros la acostumbrada 
99 ley por este beneficio, y en ningun evento á la casualidad <« Pa- 
ra probar sus asertos trae la diferencia de íey que se notan en? 
los tres Mercurios y y la. correspondencia firme que se observa d«fe 
ensaye menor al mayor en ¡los Beneficios que se hacen en est*:> 
VS'lla , cuya uniformidad , dice, acredita la verdad de sus princi* 
píos , y la falsedad de los nuestros. Pues ahora quiero probar Ja- 
«^u-ridad de aquei método y la falibilidad de este , respondjeBdoíj 
ás 'la» dos pruebas de qtie se vale. Poc lo qix^ toca á las difereos; 

"-' ^ cía» 






cí-as acaecidas en los Beneficios que manifiestan los tres Mereurhr^ 
tórigo demostradas suñcientemente sus causas en el lugar que le 
corresponde: y estas dan una prueba patética de no originarsí 
del BeneGcio , sí de las distintas clases de metal??, , SqJo.: resta., e(t 
prcbar ja ninguna seguridad^ del Buytron. 

-■ En pEÍmer lugar quiero hacerle ver la falsedad de su cmX'i' 
ye menor por abogue, que es el que se usa generalmente en c&tj^ 
pais y la seguridad de! nuestro: esto es, el de fudicion, Gonocid« 
I»or el nombre de Ensaye real ; y haré ver con esto , ser falsa 
k uniformidad que' pretende. Para elLo me valgo únicamente 
^áel Doctor Barba , autor de conocido mérito, y el mas fa-j» 
raoso profesor del Buytron , maestro y guia del Perú. Pues es-.-{ 
t?, tratando de las calidades del Beneficiador, dice lo siguienta.> 
en el capítulo segundo a Y' en todo caso no se admita por Be- . 
99 nefíci:idor á ninguno que no sepa hacer bien, por lo menos, urj 
>i^ ensaye rnenor por fuego de toda harina, antes de incorporar e| 
>> caxon., para enterarse- de la plata que tiene , y saber con certi- 
>* dambre Jo que debe sacarle» Y para dar a conocer las fatalej- 
resultas del en-^aye menor por a2ogue , sigue asi: h Mucha sutn^; 
V de -ducados ha costado en este Reyno la ignorancia de este avi« 
» so, y aun hoy se le están experimentando sus dueños ^ referí-»- 
»> re dps casos que han pasado por mis manos , para que se ha-»-: 
»> ga i^ayor estimación de fiu importancia, Pepos años ante?: 
wque yo fuese á la Provincia díí J^ipes , había trabajado en ua 
^ para ge llamado Xaqpegua un pinera en. una yeta die que sacó 
«cantidad de metal riquisimü: ensayólo por azogue á 4- ó s pesoj 
«por quinial ... Hallé dei metal en ios desmontes, ensayólo pof 
» fuego ,. y tenia á. 900 pesos por quintal; y asegura que el mo-?* 
do;' ordinario del abogue no ascendía d mas de 4, 6 ?. V.n el se-^ 
guíidio ' pasage . dice , hablando ,dg unos metaies 5oroche<; « Por e|... 
j>ensaye ordinario de azogue njosíraban ninguna p poca ley ^ echá?r",{ 
jfbanlos por ^hí los m'ineros^.,..ensayél.QS, y hallé que tenían á. 6<í 
jí y mas pesos por quintal ip lluego el ensaye menor por azogue 
es falso: luego aquel que seguía por el de íundiciDn estará ma$ 
seguro, y sabrá con ceiridumbre lo que debe sacarle, Yo me guio» 
pwír este, y ios de esta ribera por aquel,, es consiguiente que mi 
Báneficlo es mas seguro, para sabe? |a hy del metal, y fi>ar su. 
icorrespondencta. H debemos suponer, .que ují hombre de íaniia ta-p 
lento se cercioró por repetidas ejcperiencias para dar al Públicp 
todas esta.s luces. Así lo da A gutender pn otra parte encar;¿aii* 
do á los Beneficiadores , que de ninguna suerte se valgan de est« 
Cttsaye poj: S£c absoIiíjame;>i9 fi^UÍ?ie.¿ «í.íuíq 4eLde fundición,.. 



wm 



iguaü al qtre nesosotros ttsámds,* aunque mas metodizado , y con 
inas precatíciones que se saben en la Docimástica. 

Pasemos adelante , y examinemos el último estado del Ben€>- 
ício ( omitiendo ios gfaves inconvenientes que s« ofrecen en el 
espacio de 17 dias de su duración^ qtíe obligaron á este hombre 
á usar del cocimiento y que contribuiría á cerciorarnos de su ixin- 
guna probabilidad )í esto €3, el tiempo de la lava; y veamos líts 
jeglas de que usan para asegurarse si el metal rindió toda la pla- 
ta , quando ven que el ntetal no demanda mas azogue habiendo 
jdo y estado el Beneficio bien dispuesta quattdo se acabó la li$ 
de plata , y comenzó la de azogue, quando er cuerpo de este y 
«I de plata están limpios, y de color que tira tanto quanto á 
dorado'i entonces tienert pof derto suspende'r ía operación. Pue» 
de estas^ dice el misma Barba en el cap. 20 las siguientes pala- 
bras f< Sujetas á muy gfandes yeíros lían sido laS reglas que 
» hasta ahora se han guardada para conocer si está, 6 no el ca- 
w xon para lavarse. Y después de anumérat las señales que ex*. 
?f#puse, concluye .-porque estas y otfas no- se escusan de falencias, 
» pues pueden causarla otros accidentes. La regla infalible y cierta, 
w es mirar si tierte el azogue recagida la plata toda que por el 
» ensaye nvenof de fiíego que se hizo al principio, se supo té- 
■f* niá el caxon í y sí no hubiere llegado á ésta, aunque mas mues- 
«» tras de las sobredichas teníga, no se lave. 

Sg Concluirá en el Mefc, sig, ; 

METEOROLOGÍA. , , ,\ 

OBSERVACIÓN DE UN TEMBLOR EN LA VILLA DM 
Pateo comunicada á h Sociedad en Carta dirigida por 
su L S. H. 

t» L día \¿i de Octubre á las 9 y 17 itiín. de la noche se sintió 
■■-^ en esta Villa un fuerte temblor que duró 5 seg. Su dirección 
fue N E. SO. su movimiento undulatorio s el cielo se hallaba 
nublado , y muy obscuro por el N. y N E: el ruido que \o 
acompañaba fue bien fuerte, y figuraba las descargas regladas de 
tin regimiento, ó ^ las que nos describen las memorias literarias 
de la Gran Bretaña (i) de aquel meteoro que apareció allí Ja 



CO *• «• í?» «4»« 




íllsl 




f4»- 
«oche del i^ de Marso de-f'718* -Sienád raros eo esta- Vijllát- í^ 
temblores, se ha extrañado en especial este por su singularidad e# 
el estrépito y movimiento. 

El orden con que uno y otro se sucedían , provenia segura 
mente de que habiendo en todos estos~ lugares inmensos depósitojf 
de piritas, estarían colocadas á trechos algunas m¡a?-s de fllfts 
^ue se comunicaban por conductos pequeños : y habiéndose pega— 
• do fuego la primera, atacada por alguna porción de agua &c. s$ 
(Comunicó sucesivamente el incendio alas siguientes, que con syf 
(explosiones y- derrumbes representaban los tir«s de artillería, t 
En ningún pais de la, tierra debian Jos Físicos dedicarse C09 
.ftaas esmero á «bservar ios temblores, que en el nuestro. Su his>- 
Aotm .ofrece por la mayor parte escenas trágicas en que las vio?' 
lentas convulsiones de la tierra no solo han destruido las bellas 
obras de las manos de! honabre , si aun desordenado muchas 4c 
•la naturaleza , que las servían de apoyo. Como ninguna revolji- 
cioa física acontezca en ei globo, sin que lo precedan ciertos anuti^ 
^Cíos emanados de las mismas disposiciones que van á originarlos*; 
si en fuerza de una continuada aplicación llegáramos á carácter 
^ifizarlos > aca«o podriamos evitar muchos de aquellos destrozos. L^s 
-Fastos de la Física refieren, que Anaximandro y Pherícides poseían 
^l *rte de pronosticar los temblores : y Don Juan de Barrenech^a 
Sostituto de la Cátedra de Matemáticas en la Universidad 4^ S^ 
SVIar,cós, quiso Éeducir á cómputo en su Relox Astronómico esta 
viftud celestial. Pero no hablo aquí de esos vaticinios, ó sueños 
H»strotógíc©s-, indicios del poco adelantamiento.de los Reyncis -tiwi 
)^s ¡ciencias verdaderas .( 2 ) que miran los tiempos remotos , sin© 
del conocimiento de las mutaciones de la atmósfera , y superficie 
iiri^ 14 tiefra que preceden á sus temblores. La dirección dé est0s 
que es gepeca,Imentje lá que siguen las cadenas .de los térros de- 
te también examinarse por las utilidades que ofrece. Las profun- 
das excavaciones que los Persas han practicado del Tauro al Caii- 
<-t:tsa y ' iV-Cáf 4t: .par^ facilitar ■ la traspiración de las materias ít^ 
flamables, ha libertado aquellas regiones de los terremotos que $e 
víjacian sentir freqU^nl^eíHe siguiendo la dirección de las enutw 
, ciadas montañas, :: v 



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t.ifm 



tfm^^^ffim^im^ 



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-0^9 ) Bougu^r: figure de U terre pagi LXXIL 



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W Núm. 96, 







MERCURIO PERUANO | 

DEL PÍA 4 DE DICIEMBRE DE 1^9'. f^ 



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COmZLUYE tA CMtk 'AlSITfíCEDEOTE. 



5 ^ ERA pues conforme al arte, y <:on infalibles princjpíoé- tin 
'niétodo, cuyo, princípáos, fned.os y fines, .están ^^^"^ ,f^^¿".|t; 
fios2 íCottio se >odrá fuociar una .<:ohstant€ correspondencu del 
¿nsaye menor al mayor, quando el fundamento de ^s á^mostra^ 
Lne. Ao es sino un conjunto de íi;.kbks1 Yo^^ en^uentr» 
iiñ solo Beneficiador, <iue me fynde «fl principios teoric<.s s«« «pe- 
Taríon€S.;pues entonces ¿ como es razonable, ni ju^^to el pretender 
que los apoyos de este sistema sean los mismos ^n que se lun^ 
dat, hs Concias físicas? Ello és necesario W f« *2"^^!^^ 
gínen erroies ii^evitables , y parece que la ^^^^ ^^ ^'"^J^ 
Isí nos lo íla á entender : recorramos algunas de suj *íf<^**J*: 
ra convencerlo. Ef Doctor Barba haciendo rclaaon de ios pode» 
"¿osos productos de este rico Cerro díce:»> asciende a quatro«en- 
wtos cincuenta mil'.ones ,. « y sigue en ei capí, ulo i . »♦ lí^sta ^ro- 
^V«edad ka sido causa de no haberse hecho caudai,como^ se d^ 
„ hiera, ¿e los desperdicios que ha habido en el befteficíp_ <te 
•,:, los metálesele pUta ^ pues sin que Ja .¡xageracjotí aumente el 
*», número, han sido mucho* milioncs íós que se han perxitcío, aw 
„ en ia ley que no han dado por no ser entendidas sus dife^en- 
;, cia« y ngituralezas, procediendo acaso, y sin fundamento ni nd- 
„ íicia cie«a de la plata que tenían, y debían sacar los que^s« 
», ocupan "fin este ejercicio i como en las descompasadas jérdi- 
«das de azogue,, pues son hasta hoy mas de 334. 7^ quintales 
f, W que en e«a ViUa &e han consumido. « ^sto f^T^^.^^ 



S4iii 



ir-. '4 



y seis? Pues ea esta atenciort mandó este gremio de AzXueroTí^ 
%ncho Valenzuefa, para buscar en la cleJncia de FeS 1 el 
ahvio de sus atrasos, alegando aquellos motivos, y la Senrí 
ée la. Minas. Replrió estd tnismo por los. años de Idiív ,6 t 
ror 5US Procuradores el Licenciada Don Juan de Ibarra v Do» 
Sebasma de Saadoval. Ni se me puede objetar que en e tos* ^i^m! 
^s^^^^^^^^^ adel.n.anñentcs, U yo veo q^ria^S: 

mas ^eglas y mt-iodo que se observan por los antiguos se rracti' 
can hoy; y oxalá se tuvieran sien^pre á'la vista lof DicumJntos 
del grande Barba, que la situación del Perú sería de meíor suer e 
, As. nos lo da á entender un Xefe- de esta Villa en el dí-* 
^«rso pronunaado a la Azoguería sobre consultar los remedios de- 
tstos inales en el ano de 1779. -Sin embargo ( dice ) de esU 
,^ miserable constitiicion, no leemos ni .sabemos que para su ret 
9* mediQ se haya intentado algún reparo ; antes bien mirándola 
• con frialdad ha continuado la desdicha, y' coa ella la ina« on a5 
V lo acredita la práctica de este método en tantos año^, sin que 
« se haya, intentado reformarla , ó perfeccionarla por el discur! 
ZJ^~" T *'^*^^ , ''^ .^^^^"'^ ^^' ningunos conocimientos que 
poseen^enda mineralogía los prácticos Beneficiadores, prosigue „ Pré! 
» guntad los motivos de cada operación á los. que las dirigen i 
n pedidles ios fundatnentos de su opinión: y veréis que toda 
•» ella rueda sob^e unas razones frivolas, que sin mas apoyo quí 

ZtáLn'''''^r'Tr ''''''''''' ^P^^^^ ^" aquella simple 
n definición que nada adelanta al definido , ó se co.ivierte en In 
f, djculo vicioso que dexa siempre inquieta la curiosidad y maí 
« adelante. Ello es innegable:, vosotros lo publicáis, y atribuís el 
p, mal beneficio a- la pobreza de los metale». Así lo oimos todos. 
»> y en medro de esta confesión ingenua á que os obliga la ex- 
„ periejicia, rehusáis los medios, y despreciáis las proporciones, u 
ffixtrana paradoxa! Conocer el mal y rehusar el remedio. 
¿' ¿. '^í^^^.'^/fí.a^' Buen-serrano, si con otros testimonios irre- 
fragables le bicie ra veer la suma ignorancia de sus facultativos 2 
jQue dina, SI igualmente le pusiera de manifiesto, que hay homí 
bxes, ^ue ao «abieudo leer ni cscrjbit carecen de toda instruci 

cion, 



«» 





thñ, y solo tienen . . . , Peyó so q^iem mmUt los rasgos de m¡ 
pmma con hechos tan vergooia^ dignos mas bien del silencio 
«ue de sa-carse al Páblico?. 

No me pusiera á referir semejantes -hechos, si no .tuviera pof 
garanten a unos sugetos fidedignos que habitando entre estos Se- 
ñores tocaron hasta la evidencia el resorte de tantos , males. Ni 
menos me persuadiré que un ligero esámen hubiese sido el norte dft 
sus avenguacioaes en asunto adonde se halla vinculado el biert 
de la Corona y del Estado ; antes por el . contrario debo . creer. 
,fl«e las .sucesivas experiencias les dieron, á conocer tantas fata- 
Jidades. Se confirma esto con los Planes, de Ingenios del próxi- 
.*iO pasado ano de lypo. Por ellos se convence la excesiva pér^ 
Ir f/^^^^ ^r^P^^'^' ^"^ semanalmente se experimenta en es- 
.íe Real de Minas. Conserv-o en mi poder algunos, y por estar ma* 
prontos los del Sefior Marques de Santa Mari¡ ^deO^^ 
•valgo de ellos, -v^'i-- (I n ..«*(«,««. 

i En la semana 21 de Enero (dice ) se beneficiaron 30 C*. 

.íofles, que produxeron 103 marcos 7 onzas , con pérdida ^é- 
„neral de 124 libras de azogue. En la de a8 se lavaron 30 Ca- 
.iones que rindieron j,i marcos, y se perdieron 103 libras.EnJa 
,.de 7 de Febrero de la misma porción se sacaron 06 marcos v 
.se perdieron paJibras. En la de, i 8 de dicho invLonc,T¿J^ 

ítl ir"*' ' ^'""' ^^ ^'^^«»- En la de, 2 j, de Ídem sacaba 
,122 marcos, y perdieron 71 libras j. y así las siguientes. ¿QuieJ 
m se admira al^ reconocer unos desfalcos tan ccnliderables ' pue? 
formando el cotejo d* como le corresponde al marco, vemos ascierS 
4e a 13 onzas ,,y, quart. adarmes? Pe aqui es necesario, que 

i'r r"T "^n ''"^"' ^^^^^ ^<^"^igo abundancia, de plata ; pu^ 
Íf/M "^ f"*"^Sf"'^ J»^^«^ ,^°^« en media saturación, es indlt 

.purable, evadirse de este inconveniente. Ello ha de ser así, ;aunque 
Buestro Anqr.mo no lo quiera: y si no¿ paraque son aqudlos In! 
dios que con el nombre de Caguachiri. toman en arriendo lo* 
parages de los Ingenios, por donde corre el relave que se e^ 
EeM al tiea.Ro d^ ia lava? Todas; las ge otes ea ho^ot . de la v^ 

i;^ I^^^f^:^. ^^.^^- ,^..prov.,,,,,,,,^ 1oM.sp4íc4 

''i? ''" V-^ '^^**^ ^^ ^'t° -es preciso "confesar .ia'-pineuni véntak 

,ju^,se hace con ei pr^^nte niétodo, j concluir: ser SslaiSS 

feg.s de qu? se vaie el Diario para demostrar su proposición^ pT. 

,#^^3^ firí>i>^,giej^^^^ 4 l^«#cio.PQf Smim .mas con^r<^ 



^44^ 

CÓTíicítffvente te <|U)í 'líe <t)b^ííí/a/«tt «u giro 5. pforqtíe para contraerse 
cot> irtdívidualidad á todos k)s puntos que ábrí«;a,'SerÍA ;ne€csaTÍIt 

• •'• '.El fen^ye íttertár es e4 futráamí'mtK de todo> Ssnefício: evel dei. 
Ite que ix)i -seMli 'la Camrdad de pkta que debemos extraer de 
los merales ; y por 'li^ tanto debxf ser el nws^ exacto y seguro v 
^m »;> pTotetíet e'ótt en-gafia en asiíFíter tati importante. El eti« 
i$afé ^Real de qü^ usamos, és el único que- se -conoce por verda-»- 
**írí> éti la facultad r su* principios y protjederes están fundades 
•«» ■^ímcipíos ciertos demoítrsfdos por la expertencia. Todos lo;^ Au*~ 
*mces 'que tratan He él, tnanifrestanf sus verdades , especiatfiftónte la 
*EKjciíiiástic3 de Crammer , y la prácríca de Mr. Macquer, Y» me re- 
filriita á 'dlí» para el *iue quiera tomar una individuat noticia tte 
Ws 'íestí'tas^- . ' . .. 

Supuesto este conocimiento y la naturaleza del * metalar ^sf- 
>gXie *t segundo páso^ esto es, el ensaye poí Barril pe^i^í^tna.^ De 
ífüda 'él íffetal tñolido toma de diferentes partes un quintal, e iñ- 
^troduico en el Barril con 'la sal y vitriolo que le corresp<md!e^ 
ííonfortwe el reconocimknta hecho -de las diversas combinacíone» 
«(ftue tenga, l:é agua que deba ponerse, la gradúa - la expeñeñcia> 
imés hay ciertos inetóks que exigen' mas porcicrfqufe otaros ;■ pe- 
ífo 1« r^la firme es, que este la ma'sái tnas fímirá qtfé -Cfásá', pu^ 
íi3e otra modo jamas resultaría una general míxtian de los siníjí^, 
^ae es eS dbjeco á que $e dirige. Antes dé 'poner el mercurio •« 
•le da Uina circulscion de media hora por éste inconveniente: -si 
*1 azogut^ entra desde su principia, los «ácvio* en su combina- 
'«Ébft tienen lugar de destruir alguna porción : por estoes neces*- 
Tío que preceda álgiiná tríturaeton tnediana, para que el árido vi- 
«Iríólico «e una €on la vase de la sai marina, y forme una sal 
Tfeutra , que por ¿I nombre de su inventor se dice sal de GlaW- 
^Vcr. En estos pas<5s sucede indispensablemente la fermentación, 
■Ttiue consiste «n te rarefacción de las partk alas metálicas por me- 
"Úio de los ácidros, que ímfoducidos por sus intersticios las sep»- 
íliSiW y -dividen y disuelven , «dquiriendo mayor volumen que él- 
que teníart antes; y de aguí resulta la desmiueralizacion , "ó d«*»- 
*«i«íón de litó partes bererogeneas, ^en que venía envuelta la pla- 
ta, E^n este estado 'se le echa éltnercurio, sin que pueda ya te- 
ner íriterackín seaisiWe , y los ácidos están en mediana descom- 
yOitáúñ, y tíei* i\ig*í de íiomar -el annáiígartKu Deíjmes de 3 A h 



%3fa* ^e iTfíftttto^ ei Barttl , se obsetm «i -híy ó «o dMos- 
>«k>n seftsfb>íe. Si la hay s=^ U3a de algqnas «ubvtarfcias alkaltri^, 
^ -planchas' de tóetra j ^y si ^ft hay,, 'áe' le echa otta tanta' pbtcicíti 
■ia« 'agua qvís ánfte^ , y segu/i la práctica es de 20 á soífíot'^'cii- 
-^^ento, par» que láf nia?a .esté sTvas ficiiíida , y teiígan lugarídepí©- 
■^«Írselos gl-óbulos mercuriales. Finalmente, se lava é»»' tocias laiS 
^tecauciones necesarias, y se ve et prodvícto: si corESSpoiide con 
~Ml ensaye Realj será el Beneficio cumplido pero -sino, es nece- 
sario seguir los experítiíentos hasta verifTcarfo.: Con este r^giraett 
"ic hacen por mayor ios* Bepieíícios^ y si se guarda rorí inviolable - 
%iertte las reglas, corres^ponderá fodo^ el resultado- á las observa- 
ciones beehas , con la diíer«iKÍa de rríedia ochava por quintal, 
=7que es lo que se permite á un BeneBciador erf Alemania. 

Ls» pérdida de a-zogue en esle níetodo no será excesiva; p«^ 
•guarido mas ascenderá á 4 onzas por ma roo ^ supongo , teniendo 
■la Máciuina todas aquellas disposiciones previas, para que los re- 
laves no- arrastren tras si las paríícúlas de aaoguer L* cantidad 
gue se deba poner de este, hade ser de tnoda que sus paríícii4«s 
tengan un contacto universal cott la masa; ptíes de lo contrario, 
jamas llegaría et mercurio á recoger toda la plata» La práctica nos 
enseña la décis de urí 20 á 25 por iooí estas rsisma nos rige pa- 
"ra*l tíenifpo que debe seguir €l Beneficio , que es el de 3 á.4 
"^ras^ puef por repetidas «xperienx;ia8 saberra» , «jue lo mismo da 
tn 3 ó 4 horas, que en 6 ó ti, 

• * Esto és lo súbstarícíaí <íiié he podido rffsnífestar por ahora, 
*J)«es ^I asunto no da margen para dilatarme mas; y dexo hasta 
Wejor ocasión la observación de otros puntos esenciales, pues par- 
' ra que Vms. hagan ort exacto paráíelo de estos des métodos, y sus 
^formales ventajas, cr«o me he extendido mas de lo que debía. Por 
■^sto paso á contestar el áliimo pu-nta del Diario. Este se reduceá 
■^éigniác^r , qoe ¿ eomo siendo tan claras las uülidades de la Má- 
■i^uina, no se ha dado una cartilla, <rt que se ilustre al Público 
iBobre ei modo de proceder en los Beneficios para evitar el de- 
«embolzo de mas de 2 r 2^) pesos gastados en la fábrica de -seis Má- 
t%»rnas? que esta inacción es poco zelo del bien público: y qie 
?Íóío Rufía es el que da avistas de las T«ma jas, qtiando los otros SS, 
nÉon slí silencio dan una prueba nada equivoca de su inatilidad. 

Si él giro del nuevo método estuviera bien establecido, de 
..ÜBodo que nada impidiera sra curso, pudiera con justicia notárseme 
-^ |i^«o iselastf «i bi«n -PóÍ9ii<so; •peR? tú tan "tiene les incoi^*. 
tíuk ve- 



vcíiientev que expt^se , 5 como podré pHaif? 4'. instruirla ?■ -Mas- 4ar 
caso que así se halle 5 ¿ que fruto podré aacac, quando estos S3. 
.xmr«a este. íiegocio con una formidable oposicjon ? Todo su mr 
íento es ec^ar por tierra esíe proy^qto , de moda que á ao se* 
Ja Ilustre mano dei Xefe que lo sostiene, lr> veríaraos hoy desaia- 
paraao. Nadie ignora los arbitrios que se fraguan por los del paf- 
tído,^ para desacreditado 5 pues ha llegado el estado de prapeu- 
^er a la. ar.iquilaaon de I03. dueños de ia ]W4qu¡na para que yiéa- 
..-gose sin fuerzas desamparen la empresa. ' ,. .., '"-.J. 

Yo, para ellos soy un objeto de horror y de ígtiotniaiav¿pu¿ 
conque esperanza trabajaré en cctBíj oicarles mis corraa luces? ¿Qu^é 
fruto pcdícé íacar de un PÓ;b)ico que mira con desprecio el m^ 
menudo paso de este establecimiento ? Vms. saben las consequen- 
. Cías de una preocupación 9 pues ellas justifican mis silencios. Mucho 
.tendría que esponer, si diera 1 luz lo que reservo ea, el pech9: 
pero, omita tnps este ^upto, pues, el impulso de la tazón me arre- 
bata ; y referiría ver4ades, que mas ,4e .quaEcaJftiíáÁqqs impwt». 
>,*■«« tendrían que sentir ,aus resultas. ,;•, ^5,^..^ ,,. ,,,^¡,-,, ,,',,jj ^, '\^,J^ 
.:^ ^ Que Ruña publique las ventajas y "y" no los oWoíVs.^o di- 
re la causa. .Ellos tienen Bairiies, es verdad i ¿ pero qué usL ha- 
cen de ellos ? Poseen una ignorancia absoluta de los mas cortot 
rasgos de la Mecánica; ignoran Jas diversas combinación^ de la 
.JVIáq,ui,na:.xiO;entJend«a sus proporcipn^s t y de aqui e% ,qu^ cg^ 
Jno no saben remediar qualquiera descomposi-cion que :5ucede ,-$ii 
Plenos, el forao darle firmeza , abochornados claman que no sir- 
ve, que no tiene efecto. ¡ Que locura ! La prueba tenemos en Don 
Agustín Flores; este ha puesto cinco Barriles de á 25 qqs. sift 
mas regl^ que su capricho ; pretendie^ndo manejarips, á brazo (¡|e 
hombre, ,¿ Que movimiento uniforme? ¿qué meacla perfecta habrá efi 
.: 3,3 trituración ? ¿ qué subsistencia 2 Un pesp tan disforme, sin que 1^$, 
.proporciones de ia ciencia Maquin.5)ria lo alivien, ¿qué efecto^ ía- 
vorablec tendrá? ¿Pero quales han de «er, sino los que son con^ 
*igu:eníes á ^seipejanifis errores y locuras? ¿ Y qué será, llegando al 
Beneficio, especialmente de Negrillos I Hacen algunas tentativas ; no 
«uvo bwen efecto; pues I4 Máquina no sirve; aquí se suspenden, 
y sin pías diligencia pasan á. declarar el fúlmen de anatema con- 
tra los ^arrileí. ¡ Que ignorancia ! ¿ Un asunto tan crítica con^o 
pl desenírafí«r los fenómenos xle la naturaleza, y reconocer sus in- 
pnítos resortes, que solo el estudio continuo y una observaciat» 
cogitante puecíe ^^yjpearlqs,, se pretepíie ab^aagnaj: ^ . iin í^^^ 9^- 

tito 




.a's '^ruí'íüi'iííM&íi xilS^; 



«rto que fallarse venados tert sii. prímerrts pasds^? rRaro emuciásw 
iro! Los Barnes serán de provecho , fe? la rnano que los ¿bi^r-^ 
na t,ene buen ,rnpulso. ¿Que diríamos, si se pusiese en r^af,o. d¡ 
«n Tártaro de Cr.mea el órgano de la Basílica de San Pedro2 
Ko. causarían horror sus disparos-: ella tendría mil desconcie .* 
^? dS^^S" ^;;:/srr '^ sido, y será uno de los^i;:! 

En este echa todo el golpe dé suS átrtoP'nhch* I?» *» -" 
«. di« d.bia„ lo. Mineros de LL publ1 ar s„?ge„ 'rofraa S 
ft^a'^efr" 8'""^' V'^-flfiencia de la gra. suma <|ue ha" 
franqueado para el costeo de sbs Máquwas. Tengo mmifestado las 
causales que han impedido ™, buenos efectos, y así no ™ de! 
tengo en contestarlo: vamos i lo substancial, esto es,á 1^0'» 
.con de lasouce preguntas que contiene. Es la primera- sí loi 

Zt: ío',r'^" '"• ™" ■"^' «nura,ue antes rTespo'ndl'qt 
aot^que los Ingenios están construidos al método Alem,n- como 1^ 
ffioheoda es por seco, no hay diferencia substancial en a Tu.ile 
-dt '"üJZr''' '•' '" '"'''" »™-^-''<'= los cedazo. ¿™ „' , 

ti¿rr^,:™: — : ts^e-:^--^- 
rcti^t:;e^rSc,4^'.':,^T:;",-Tace^ ¿s« 

?."adoñlLf"^ en la operación? Como el mecanlsmo^d' Z'en'^, 

liSt-otrSu-nrL-ar^^ 

mediatamente á la Máquina. cedazo int 

Tocante á las ocho restantes Dre^unta»! nsAts a: 

sitdf la-ií^e '^i^^.:::-^\éS¿zr- ^ 

m individual en el contesto al 01^7 anterior Tn""^ "^'' 

£^V^^:^":ntx-r£~S¿ri 

^r:*atlVus^t^"" * ^ "'-■"'' O' cosL^^r; P¡r 

,.an.!""¿'aTo'nVct.': r,a"i„?e«l':„ ci" ^'"t'''"'^"''^ ^ 
«^uo pa» ^ .rese«e\¿«-:;:t?raTU: t ^p^S ^rTi 



trabajo, no^ dan- lugftr paw, q«e yA me ,SPm«yga'ía' ^rmax ,u«^, 
ohra de verdadera utilidad. Era necesario í,ecorrer tod<?s los pun-^^ 
tos de la Mineíalogíay de la Química .metaUic^ca: hacer un pro-, 
lixo análisis de todas ias substancias metálicas de este Cerro: esta, 
c^ separarlas diferentes compaginaciones que entran en su com- 
T^o^icion, examinar cada una en particular, xecwíocer sus pro- 
piedades y analogías ,. compararlas con lo xiue ensefi^ ja teori- 
«Entonces serviría .con utilidad ,al Público : lo contraria, 
sería darle una noción tan confusa, que servirla únicamente para 
Hefiarlos de íiniefelas. Una regla general menos le ser^^a veí-itajo-, 
sa ' pues la diversidad de metales les causaría infiaidad .de ira»., 
portea al ;paso que quisiesen .aplicarla,: y, ^io. mW^ V^. m^:. 
jRiemir'iínis observaciones. -i :-'■■ «.hf^ --vf-i ri^d ;.m ^^i»'*^-' 

. Si hubiese mejor oportunidad íendre la satisfacción de* 
vetiíicaíio, pues -mi «bjgto es sacrificar ^mi descanso por sus in-, 
teresei. EÍw tanto «s necesario 41^6 el estudio y la apUcac.oa. 
*üplan este defecto V pues sí no será inútil ^1 llenarlo de obras., 
^uandoyiyen.íin la menor luz de \^^. principios. Esto es lo que 
L ha ^^^^^0 conveniente exponer .^^n contesto de los s^^te Día- 
.ios y cieo tengo demostrado fion .esridencia el míente xie n>i, 
exordio, y \fué decir ; que al pa^o que pretende apoyar 5U sis-, 
Í^TeLbs principios que nos miniaran las ^^enc^s na^u^^, 
cae al mis^no^ tiempo en errores bastante grp^ ros. Que ^\ ,esp - 
í^ críticfcpn m^^xmv^ .imm A P^bUco, lo ^^str^la, 
s^tie de sus fteom^n^^ 9 ppr «It.imo que su amor pa^ri^-, 
í^esmuy opae^ni carácter de un buen n^conista, y ^ J^ 
^^MÍbeLoo y4.^US Reales Mimsnos,,^^,, protege,. M 

pr.s«nr, -^^f ^^^^^^,^ ^, ,,,j, ¿^. ¡^^ & 'lisonia'ion; ^ 
Diarion imaginando ha he^ho -uno .de los mejores sery;,c?os a la 
nS nSo ^ Ie>seg«ro qup apenas. p< 4 r^ .e.y.r^,cje m bre^ 
^'XUaque f^lLfdl íbrtir uno. üo^br^ deyo^s, pe«,, «^ 

«inetaiPgms. ^^^^^^ 5^,,, ^,,3^,,, ^, >,i,d de Vms. par mu- 

chos año^ {)ata ,qup manden 

Á su mas 3íento y afectísimo servidor 

Q. S. M. B. 

^utfn Daniel Weher. 



^ 



Fol. 249« 






I MERCURIO PERUANO t 



^ 



DEL día 8 DE DICIEMBRE DE 1791. 



REFLEXIONES DE LA SOCIEDAD SOBRE LA CARTA 

antecedente. 

LAS preocupaciones, esos respetados íáolos del coraion del hom- 
bre , avasallan su razón hasta el vergonzoso extremo de obli- 
garlo á venerar pOr regla invariable del acierto, los absurdos de 
la costumbre , y los errores de la tradición. 

Si genios superiores no hubiesen sacudido las pesadas cade- 
nas del exemplo, el Mundo se hallaría sujeto á las extravagancias 
de la fábula , y las ilusiones de la impostura. El Astrólogo in- 
isensato contemplaría á la Luna , como catísa de un gran núme- 
ro de fenómenos que no ha podido producir ^ y el Físico igno- 
rante temería la aparición de los cometas, la presencia de la ca- 
nícula , y el influxo de los astros. Los mismos Sabios apoyando 
Jas cualidades ocultas para explicar lo que no podían comprehen- 
der 5 y sosteniendo con esfuerzo el horror que fingían en la na- 
turaleza al vacío, han afianzado la antigua expresión de Séneca : 
que á manera de un numeroso rebaño , siguen los mortales Iz 
senda trillada por sus mayores ( i ). 

En todos tiempos, pues, el vigoroso clamor de Persio- » m#es- 
9> fuerzo á desegañaros, y haceros olvidar vuestras envejecidas y ri- 
9> dículas ideas ( 2 ) í< no obtendrá mas respuesta que la que el or- 

T5 güilo 



'^*^''Xi ) Nihil magis praestandum est, quam ne pecorum ritu sequa* 
*'iñár antecedentiiim gregetn. Lib. de vita beata cap. i. 

(2) Veteres avias tibi de puimone repello. Satir. $. v. 92 




güilo pone en boca de otro Poeti : » nosotros doblegados de Tos 
« afios, y encanecidos en la experiencia , no sufriremos la humilla- 
w^cíon, de aprender y ser enseñados por ia menor edad ( 3 ) «. Refle- 
iion despreciable , pero que vemos extendida generalmente para 
impugnar el nuevo Beneficio de Barriles. 

El Mercurio , observando la exacta imparcialidad que se ha 
propuesto desde los principios, ha publicado la Carta antecedente» 
deíando al tiempo, juez supremo de las demostraciones , el dere- 
cho de decidir esta reñida controversia. Peroj sin faltar á la rigo- 
fosa neutralidad bien podrá decir, que conocimientos ilustrados di- 
tigen las operaciones entregadas antes á una práctica ciega ▼ 
tradicional. ' 

Sin aquellos nunca serán considerables los progresos de la Mi- 
nería. Esta Ciencia dividida en los importantes ramos de la Mi- 
lalogía , Metalurgia , Docimástica , Arquitectura y Geometría sub- 
terránea , exige la incubación y estudio , para evitar los yerroi 
que hacen perder el tiempo, el caudal y la constancia á los que 
00 logran otra guia que el capricho y la obstinación. 

Por su maligno influxo la Alemania se priva de las ventaja» 
que le ofrecía el nuevo método practicado por el célebre Orschall* 
Este hábil profesor, cuyos conocimientos en la fundición de metaleí 
llegaron en sentir de los sabios Heliot , Stahl , y Henckel á un 
grado de perfipccíon del que no ha podido adelantarse ; se ve per- 
•eguido por la cabala, desacreditado por la emulación , y sus lu- 
ces despreciadas coibo innovaciones peligrosas. No puede leerse sirj 
disgusto la relación que forma de los injustos resortes manejados 
por sus enemigos , hasta lograr por ellos abandone la ¡nspeccioa 
de las Minas en cuyo trabajo se empleaba ( 4 ) . 

La misma acalorada resistencia sufrieron en la Corte Im* 
perial en 1588 los primeros ensayos de la extracción por azo-« 
gua, que con acierto executa el hábil Minero del Perú Juan da 
Córdova en los diferentes metales que le entrega el Barón Luif 
de Hoyos, Las ventajas de sus tentativas movieron á que le en- 
viase á la Bohemia á repetir el Beneficio en las Minas de Kutten- 

berg» 

■■ • 

( 3 ) Nos vero aetatis tantae ¿ num sapere docebimur á viro 
tantulae aetatis ? Antigon. v. 737. 

( 4 ) Obras Metalúrgicas de Mr. Juan Christiano Orschall Ins- 
pector de Minas de «u AUeza Sereoísima el Laadgnave de Hese* 
€aidU« 1760. 




tergí pero no correspendíencto el éxito á hs esperaniaa , el Di- 
rector de ellas Lázaro Erker persuade no se hagan niievos gas- 
tos ; pues con los demás Consejeros los reputaba inútiles : no 
atendiendo á las reflexiones que hacia ese hábil Español, de sec 
corto lo expendido, pues solo llegaba á 34 florín, esto es á 17 pesos: 
de habérsele solo franqueado desmontes para las experiencias ; de 
ser muy frió el tiempo en que se practicaron : y que aun 
quando esas últimas pruebas no hubiesen logrado toda ventaja ^ 
eran constantes las que habia demostrado en las primeras, acre- 
ditando ellas , seguia un método fundado y rerdadero ( 5 )• 

El orgullo nacional concurrió en mucha parte á la in- 
feliz suerte de esos descubrimientos. Ser enseñados, por maestro» 
Extrangeros , cree el necio entusiasta, es descrédito del esplen- 
dor y gloria de la Patria. Como si las Ciencias hubiesen íixado 
eft alguna su domicilio , ó no fuese mas perjudicial á su estima- 
ción y brillo, la ceguedad é ignorancia, y el desprecio y menos- 
cabo de sus mas ricas y apreciables producciones. La Francia ja- 
iras hubiera llegado al alto grado en que la colocan los insig- 
nes Geómetras y Matemáticos que han ilustrado el presente y 
pasado siglo , si por ese altivo desden hubiese rechazado la doc- 
trina que le ministra el sabio Español Martin Población, riom- 
brado por Francisco 1°. en 1599, primer Profesor de las Cienciat 
exactas en el Colegio Real que funda en Paris en aquel año ( 6 ). 

El amable CARLOS IV. deseando como aquel escla- 
recido Monarca la felicidad de sus Vasallos , sostiene en el Perú 
baxo de la direcion del Señor Barón de Nordenflicht los hábiles Mi- 
neralogistas que remitió su Augusto Padre, siendo la Villa y Mi- 
neral de Potosí el primer teatro de las operaciones. En ella ha su- 
frido diversidad de dictámenes la utilidad de la Máquina de lot 
Barriles: no siendo otra la oficina donde se han formado las cri- 
ticas impugnaciones del Buen-serrano, según lo asegura el Direc- 
tor Don Daniel en la anterior Carta. 

Repetimos nuevamente, que al Público sensato dexamoa 
en libertad de decidir si las demostraciones de Don Daniel sas- 
tifacen los reparos del Serrano : no pretendemos prevenir su dic- 

tá- 



( 5 ) Método de extraer los metties perfectos y otras substan- 
cias metálicas por el mercurio por Mr. Ignacio Born. 1788. pag 14, 

(6) Reflexiones imparciales sobre la humanidad de loa Espa- 
6ole$ en las Indias por el Abate Nuix. pag. 18a. 




2 5.2. 

táraen , anteponiendo nuestro juicio ; pero dos poderosos funda-- 
mantos de razón y autoridad , apoyan la utilidad y ventajas de 
los Barriles, j «a's 

Ud expediente legalizado que se nos ha remitido en el 
ultimo Correo del Cuzco asegura los progresos de la Máquina 
en los Minerales de Ampara, Partido de Paucartambo. Abandona. 
dos y desiertos por muchos anos, ha establecido su dueño Don 
Andrés Graz el nuevo BeneBcio , logrando correspondan á quince 
marcos Caxon los que antes no poJian costearse por su escasa 
ley : conseguida la misma feliz suerte en los que posee en Cura-* 
buasi, Partido de Abancay ; corriendo ( y es lo mas admirable ) 
con su dirección y,. manejo un joven de trece años nombrado. 
Antonio Morales. 

Auténticas noticias alanzan su establecimiento en los Minerales 
de D. Francisco Lanz, Provincia de Huarochiri ; en los de D. Juaa 
Bautista Arrieta , Partido de Caxatambo ; y en los de D. Joseph 
Coquet nombrados Cachi; cuyos dueños se hallan satisfechos cotí' 
e nuevo Beneficio, por ser miyor la extracción del metal, menor' 
el desperdicio de azogue, y considerable el ahorro de costos en el 
trabajo: según rodóse demuestra en un circunstanciado Plan diri- 
gido de Potosí , que tenemos á la vista, y á su ti.mpo daremos 
a la pública luz como un convencimiento inexpugnable. 

Pero lo que mas rinde nuestro dictamen, y persuade las ventajas 
de la Máquina y utilidad de los experimentos, es la Real Orden que 
con fecha de 3 de Junio del presente año de -791 , dirige el. 
Excmo. Señor Conde de Lerena al Excmo. Señor Virrey de Éue- 
nos-Ayres. Aprueba S. M. las providencias para lor ensayos y cO" 
tejos, expedidas por el Señor Intendente de Potosí: se digna ex- 
presarle proponga la gracia, ó merced que le sea mar ada.otable i' 
declara importantes los servicios practicados en aquella Villa por 
ti Señor Varen de Nordenflicht , no dudando execute los mismor 
en los Minerales del Perú, los que ofrece S, M. recompensar ge 
nerosamínte : se avisa el recibo del modelo de ¡a Máquina con 
30 Pinas de plata, y la pella de este metal amáígamjdo con el 
0zogue : se ordena aumentar el fondo del banco del rescate hasta 
trecientos mil pesos, con el objeto de socorrer á lot Mineros que 
no tengan con que construir las Máquinas ; pues po*- el cotejo y ren- ^ 
diciones verificadas con ella respecto á las que resultaban por el an-^ ' 
tigua método, son considerables los aumentos con el Beneficio de me" 
tales i muffho menor el consumo de azogues-, grande el ahorro dei 



I 




't.^íifi^fi --Ñi'yhg. ¿'^¡"x. 



25:5. 
t/etnp9 y de jornale f , y ventajo f o de todos modos á la Real Ha- 
cienda y Gremio de Mineros, 

Un testimonio tan suverior y respetable hace el mas 
firme apoyo de la utilidad de los Barriies: si desatendiéndose sus 
expresiones , las experiencias que hemos publicado , y la respues- 
ta dtl Director Don Daniel á la inpugnacion del Buen-serrano , 
se obstinan nuestros Mineros del Perú en rechazar el nuevo Bene- 
ficio , debemos temer se les aplique la misma invectiva, conque sq 
censuraba en un célebre Matemático de París la tenaz adhesión 
á sus antiguos principios : El rehusaría ir al Cielo por un camino 
que no fuese triano-ular. 



CARTA ESCRITA Á LA SOCIEDAD SOBRE EL ORÍGJÍN, 
tí inteigencia de la palabra Subscripción. 

M 

■'•^•* CJY Señores mios : como el Mercurio de Vms. ha internado 
no solo á las Ciudades cultas del Reyno , sino también hasta los 
pequeños y remotos Pueblos de la Sierra, donde es tan ignorada 
la voz Subscripción, como la de Filosofía : un amigo que habita 
en ellos , y de quien soy consultor ad graviora , habiendo visto 
el Prospecto del Mercurio Peruano ha querido le comente la pri- 
mera voz por ver si le tiene cuenta entrar en el número de loi 
que Vms. convidaron. Mi respuesta parece ser digna de alguna 
atención. Con este motivo la remito á Vms. por si gustaren 
darla al Público. Dice a^í ^ 

Sulscripcion en el comercio de libros significa la obli- 
gación de tomar un cierto número de exemplares de un libro 
que se va á imprimir , y una obligación ret íprora de parte del 
Librero, ó Editor de entregar los exemplares tn tiempo deter- 
minado. Las condiciones ordinarias de \^ Subscripción se reducen: 
por parte del Librero á franquear los libros á los Subscritores por 
una tercia, ó quarta parte menos del precio en que se vend«^n á 
los demás ; y por la de aquellos á pagar anticipadamente la mi- 
tad del precio , y el resto al tiempo de recibir los exempla-'e?. 
Este es un contrato de ventaja igual para unos y otros; porque 
por ese medio logra el Librero hacerse de los fondos necesario» 
para executar la empresa que de otro modo sería superior á sus fuer- 
zas ; y el Subscritor recibe el interés de su dinero en la reba- 
sa del precio con que se le darí los libros. 

Las 




Lis Sühscrtpcíoms traen su origen de Inglaterra, y no 
ha mucho tiempo que ellas se pusiecon en uso en otros países; 
l.as primeras Subscripciones fueron propuestas á mirad del último 
sijlo , para la impresión de la Bliblla polyglota de /"í^alton que es 
el primer libro que ha sido impreso por Sabxcripchn. Ellas pa- 
saron de Inglaterra á Holanda , y comenzaron después á introdu- 
cirse en Francia. La colección de antigüedades del Padre Montfau- 
con fué en este Reyno la obra primera que se publicó por Subs» 
cripcJones,y atcndó tanto el número de Subscritorer, que se re- 
pelieron muchos. El mismo método se propuso después para la edi- 
ción de San Juan Chrisóstomo por los Padres Benedictinos ; pero 
no corrió con igual suerte. 

Posteriormente se han impreso en Francia muchos otros 
libros por Subscripciones como son la traducción de la vida de 
Plutarco por Mr. Dacier^ la descripción de Versalles , y la his- 
•f)ria de la Milicia francesa por el P. Daniel &c. En Inglaterra 
aoa muy freqüentes las Subscripciones , y la abundancia de ellai 
lia ocasionado no pocos abusos que empezaron á desacreditarlas. 

En Madrid se han propagado igualmente ; y casi no hay 
libro que no se imprim.a , ó reimprima , que no sea á costa de 
Subscripción. De Madrid ha pasado á las Indias este precioso inven- 
to, como pasan los géneros y las costumbres: y siendo una de 
las favoritas del siglo el dar Papeles volantes , que saliendo en 
ciertos dias instruyan al mismo tiempo que entretengan, se ha pro- 
yectado en esta Corte el que anuncia el Prospecto que se ha re- 
mitido. Es consiguiente, que entablada la Subscripción en el Rey- 
no, pueda esta servir no solo para el fomento de los Periódico» 
5iue actualmente tenemos, si también para que puedan darse á luz, 
¿ algtjnos de los Manuscritos que atesoramos , 6 la traducción de 
alguna obra extrangera interesante, según se está ya ejecutando 
«n Santa Fe ; ó que viendo nuestros ingenios abierto el camino 
para los costos de la impresión, se esfuercen á producir algunos 
rasgos dignos de sus talentos. 

Hacer colocar su nombre en la Li'ta de los Subscritorei 
^e un Papel ; no spIq es proporcionarse un conducto para hacer- 
pe conocido , sjno que esto ( lo que es mas a preciable ) arguye 
Rusto y patriotismo : motivos suficientes para que Vm» se subscrib» 
ti Papel, cuyo Prospecto ha leído...». 

Aquí concluía la respuesta , y concluye también esta que á 
Vmí. dijrige Su afectísimo Nicandro, ■- 

FA- 





FÁBULA, 
EL GALLO y EL CUERVO. 

Üíi Gallo' que blasonaba 

De tener gran lozanía , 
De este modo en cierto día 
A un pobre Cuervo insultaba : 
Sal, Avechucho, de ahí: 

Quita allá, que si otro fuera» 
Avergonzarte debieras 
De ponerte junto á mí. 
£ Y qué ? . . . ¿ vuelves á mirarme ? 
Mil veces lo he de decir : 
Pues . . . ¿ habías de servir 
Tú , ni para descalzarme ? 
Asi mira , no me espanto 

De que mejor me presuma. 
Por lo hermoso de mi plmna^ 
Por lo alegre de mi canto. 
Al contrario, nada veo 

En tí , que puede agradar; 
Porque ni sabes cantar , 

Y eres muy puerco y muy feo« 
Díxole el Cuervo : querido, 

Después que me has apocado , 
Ninguna gracia he notado 
Que hayas de nuevo adquirido» 
Viéndote he estado entre tanto , 

Y el mismo eres en rigor j 
Pues ni es tu pluma mejor , 
Ni mas alegre tu canto. 

Asi adviertan los que fueren , 
Como tú, vanos y necios , 
Que nunca ágenos despreciot 
Propia estimación adqui«rea. 



0$^ 



XA* 



I 



TABLA ASTRONÓMICA FN QUE SE MANIFIESTAN LOS 

dias de Luna, hora de salir y ponerse , y la hora de su paso 

por el meridiano, y el tiempo medio al mediodía verdadero 

para el mes de Diciembre, calculada en tiempo civil. 



Dias Dias Hor. de sa-Paso por 


elj Hora de 


ITiempo medio al me- 


del : de ür la Lun. meridiano 


. 1 Ponerse. 


dio dia verdadero. 


mes.Lun. Hs. Ms. Hs. Ms 


í Hs. Ms. 


Hs. Ms. Ss. Ds. 


Mañana. Tarde. 


Tarde. 




oí'. 6 


. ir . 3J . 5 . .41 


. . rt . 4J . 


. 1 1 . . 49 . . 32 , 6 


02 . 7 


. tarde 22' . 6 . .28 


. mañana . , 


. II . . 49 . . 5 5 . 08 


03 


. 8 


.01 . 16 . 7 . . 16 


. 00 . 29. 


. 1 1 . . 50 . . 19 . 09 


04 


. 9 


. 2 .03 . 8 . . 00 


01 . 13 , 


. II . . so . . 34. 3 


os 


. ro 


. 2 . 5í| • B . . 44 


.01 . 54. 


.11. «51. . 09 . . 6 


oc 


. I r 


.03 . 38; . 9 . . 28 


. 2 . 38. 


. II . . 51 . . 35.. 3 


07 


. 12 


. 4 . .26] . 10. .13 


• 3 . '7- 


. 1 1 . .52 , . 01 .1 


08. 13 


• 5.14 


. 10. . 59 


.03 . jp. 


.11 . 52 . . 27 . . 6 


09'. 14 


. 5 . 02 


. rr . . 45 


• 4 . 43- 


.11 • 52. . 54 . . 7 


10 


I? 


. 5-49 


. mañarta 


. 5 ..27. 


. 11 . . 53 . . 2; . . I 


1 1 


' 16 


. 7 . 36 


, 00 . ,32 


. 6 , 14 


-II . 53 . . 49 . . 8 


12 


.17 


. 8. .23 


. I . . í8 


.7 . 00, 


■II . . 54 . . 18 . . I 


í3 


' 18 


9 • 09 


. s . .0; 


. 7. . 49 


.11 . . 54 . . 46 . .5 


I4i' 19 ¡ 


•9.53 


. 2 . . 52 


. 8 , 3^ 


1 1 . . 5 5 . . í 5 • • 4 


15 


. 20 


10. 35 


^ 3 . ' 38 


.09 . 25 


-íi - . 55 . . 34 ..4 


16 


21 II. 19 


. 4 . ' 23 


^ ÍO . .12 


-II - . 56 . . 13 . . 7 


tn 


p 2 í iTiañana 


. 5 , ,9 


ir. 01 . 


-II . . 56 ..43 . . 5 


18 


33 00 , 01 


. ^ . . 5? 


.11 . 50 . 


. II . . 57 . . 12 . .9 


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24 


00. 43 


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larde . 40 


. II - . ?7 . .42 - . 9 


20 


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• «í • 33 ' 7 • -34 


. 01 . 27. 


.11. . 58. . 1 2 . .9 


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. 2 . ij. 


.11 . . 5 8 . . 4 1 . .0 


3^ 


• ?7 


.3.15;. 9 • ' 53 


.03. 10. 


.11 . . 59- • 13- • 6 


33 


,. 28 


,4.11 . 10 . , 22 


. 4 . 6 . 


. K . . 59 . 43 . . 7 


34 


. 29 


. ? . í i: . 11 . . 24 


. 5 . oó . 


. 00 - . 00 . . I 3 . . 6 


2S 


. 01 


. 6 . 12 ' . tarde . 26 


. 6 . 07 . 


, 00 . . 00 . 43 . 4 


26 


. oa 


. 7 , 13 . 01 . .27 


. 7 . 09 . 


, 00 . . 01 . .13 . .1 


2' 


.0^ 


,8.12. 2 , . 25 


. 8 , 09 . 


. 00 . . 01 . . 42 . 6 


2e 


. 04 


. 9 .09 . 03 . . 19 


. 9 , 06 . 


, 00 . . 02 . 13 . 3 


29 


. ojl. 10 , 01 . 0^ , .09 


.10. 00 . 


zoo . . 02 . 42 . 7 


3^ 


• oljio . ^3 . 04.. 57 7 


.10 , 50 . 


, 00 , . 03 , . 1 1 . 8 


3' 


» 7 • 1 1 . 42. . 0; . 43 /' 


II » 40 . 


.00 , . 03 . . 40 . 7 




-0OTINÜ\C10N DS LA LISTA BE SEÑORES- SUBSCRI- 
tore^ al Mercurio- Peruano. 



La Sociedad Patriótica di la Ciudad de Quito, 

Señor Doctor Doíi Francisco Martínez , Dían da la Santa íglesía 

Catedral de Sama- Fe de Bogotá. 
Señor Doctor Don Joseph Celestino Mutis, Director de la Real 

Expedición Botánica del Nuávo Keyno da Granadav 
íeñor Doctor Don Jacinto: Maiiano Alcayde Monge Escalante y 
Mendoza, Comisario del Santo O&io de la Jnquisicion , 
Cura propio y Vicario de la Doctrina de Cabanilia , ea 



ti Obispada del Cuzco» 
^efíor Don Juan Daniel ^eber, Director de la Minería y Real 

Socabon de la Intendencia de la Villa de Potosí. . 
Stíioi Don Juan Ignacio Blaque , Capitán de Bffilicias del le- 




2r8 



OBSERVACIONES METEOROLÓGICAS DF 

vembre hechas á las ,. del d, 



^SL MES DE K 



r>ias del 



las del I Termómetro de I t "^ " — 

mes. ^íí^-rro de Termómetro de 

• j Reaumur. Farenheit. 




1 ,j ^ o^ - -é6^ Q 

4 14, S._. _^^^ 5-.»^ 

5 - 1 $ , o - - . g<5^ ^ 

8 -- - -.^4, 8 6s,^6 ^ 

^ 'S, 8 ^57, 6 J^ 



lí, 6--. 6f rf\,W 



<8 . 

'Ti f - - -57, a.... 



«i 



Fol. z6o» 



f* Núin. j)B. X 



I MERCURIO PERUANO | 

# DEL día n DE DICIEMBRE DE 17 9^' T 



Uca\?íí» *I V ^ 



3)ISCÜRSO SOBRE LA FALSA RELIGIÓN , X CQSWU^ 
bres supersticiosas de los Indios áe Perú. 

3r ARA conocer el hombre el Ser Supremo no necesita de ínáes^ 
ítro que lo instruya; hay en él utia lux emanada de la mia^ 
tna Divinidad, que sin falencia le muestra á «,u c : hacedor. Por esp 
-t«da« ia« naciones han convenido sieínpre^en. que ha^y nuroeo 
artífice del Mwndo que lo rige y lo conserva. La naturaleza 
mísm^ da las pruebas mas enérgicas de su existencia y su po- 
ider: la bóveda celeste adornada de astros luminosos qwe usur^ 
^an €l imperio de ía noche, «1 <sol Soberano de los años y 1<^ 
días, los campos cubiertos de jftoces y.^oradaa mieses, los quadru- 
pedos que hollan la tierra , las aves que giran por Ja diafana re- 
'gion del ayre, y los ^jeces -qiíe -HAbit«-n-el Jíquido-clfimento dej^ 
aguas, ensalzan la gloria del Eterno postrando la raagnificcncia 
y destrez.'a de su mam. Solo el boinbre v^teidoK* apartándose de 
Ates caminos de k luz 8ig«ió Üas tinieblas Ae sus desvarios subs- 
tituyendo la impiedad á la Religión, f .tributó * las xnaturas lo^ 
,cultos que exigia su Señor ( i ). -'•'■- nr"^ , ^ '. i ^ 

Bl' ítesóleiíté CMm ^r^do jde laíSínfiMiÉ^í>oflves'-v« «"^ ^*"' 



it) Innatíim ' est Qumiris .<gtnTt.mtm d^gnoscer^ -verumi 

Amisit , muitis frihums quoA ¿Lehuit unUxOi .[], 
.S. Piosp. L. daíi^via»' ■ -^;í;.í Li. loi al .a ,^^ » 



K • 



2ÍI. 



Vfíu «ff. 



are, y no habiendo sido instruido por éste del cuTto que debía 
á su Criador, atraxo la ignorancia á su posteridad, y estableció la 
idolatría ( 2 ). Principios tan siniestros dieron origen á tradicio- 
nes quiméricas, y conduxeron al hombre á los mayores absurdos. 
En tan lastimosa situación todo es Dios : hasta lo mas vil re- 
cibe las adoraciones que á él son debidas. Unos queman sus in- 
ciensos al Cocodrilo ( 3 ) ; otros ocupados de un religioso pavor 
se postran ante la voraz Ibis que se alimenta de serpientes : e^*» 
tos erigen estatuas de oro á un mico; aquellos veneran al per- 
ro ( 4 ) , á los peces marinos y fluviales , y temen profanar el 
fuerro y la cebolla que nacen en sus huertos , si alguna vez los 
introducen en sus viandas. 

A tal extravagancia eran semejantes los delirios de las gen- 
tes del Perú, quando Manco-Capac( 5") lleno de astucias y ambicioíi 
«e supone el hijo y el enviado del Sol para establecer su cul- 
to » y gobernar á todas las naciones en su nombre. La brillan- 
tez de este luminar. Ja estupidez de que se hallaban ofuscados los 
Peruanos, y las fabulosas relaciones de aquel dieron principio á 
«na nueva Religión , y á la iVIonarquía de los Incas. Como es- 
tas se gloriaban de traer su origen de este planeta , propendie- 
ron coa el mayor empeño á dar muestras del zelo y veneracicwi coa 
que cumplían las voluntades de su Progenitor. Le erigen en la 
Capital de su Imperio un suntuoso templo, en donde prodjgaa 
el oro y la plata , adorn|ndolo con ma¡jnlfi:as e>tatuas de to- 
da especie de animales. JEI Sol no resplandece en su altar so** 



I 



la- 



( 2 ) Haec futt prima genr qttte Deum ignoravit , quoniam prin» 
<epí ejus f et conditor cultum Dei d paire non accepit makiictus 
ab eo. Lact. L, 2. Instit- c. 14.' 

,.( 3 ) Cocodrilon adorat 

Pars haec: illa pavet saturam serpentihus Jbim 
Effígies sacri nitet áurea céreo pithect. 
*" Juven. Sat. 15. 

(4) Illic coeruleos, hic piscem fuminit , illic 

Oppjda tota canem venerantur , nemo Dianam ; ' ' 

Porrum ét Cepa nefas violare : ac frangwe mortal^ 
Id. ibi*--' ''-■■•Vil, .íioc^ vtva\\';ii -t.\xU. ít ^ .' ;\.,iK 
{$) Fundador del Imperio del Peni» l .d .q>oi4 .<: 




2^2. 

lamente baxo áe la figura con que lo representan de ordinario ; sína 
también en los ído'os Apuinn (ó), Churi Inti (7), Imic Vau- 
qui (8) y Tarigatanga {9)j recibiendo los mas rendidos home- 
nages y adoraciones. 

Se dedicaban Vírgenes á su servicio ( á Jas que dieron 
€l nombre de Acllacunas ) que viviesen perpetuamente en Jos 
clau'^tros de ?u Templo ( 10 ) y cuidasen sus altares ; prerogatí- 
va que las hacia sumamente venerables, y al que intentaba ofen- 
derlas acarreaba la nota de sacrilego. Solo el Inca y los Cuci^ 
patas ( rr ) podian acercarse á las aras de este numen, pero dan- ' 
do señales del mayor respeto con sus' genuflexiones y silencio.' 
Así se presentaban en el Raymi, una. de ¡sus mas solemnes fies- 
tas , que con danzas y cantares celebrabari en el mes de Diciembre. ' 

Los Monarcas de este Imperio zelosos del culto de su 
Padre, seguian en sus Conquistas máximas muy distantes de las 
de la antigua Roma. Esta en el mayor colmo de su gozo quan- 
do recibía á sus Generales coronados de laurel , colocaba en el 
Capitolio los Dioses de los países vencidos para hacerlos (12) 
partícipes de las víctimas que ofrecía á sus Deidades ^ pero aquellos 
al, mismo tiempo que extendían sus dominios, aumentaban los ado- 
radores del Sol ; y si depositaban en su Templo los ídolos de laj 
Provincias subyugadas, no era para darles ia adoración de que 

, i . los ' ' 



{6) El Padre y Señor So!. 
( 7 ) El hijo del Sol. 

(8) El hermano del Sol. 

(9) Uno en tres, y tres en uno. Algunos AA. que asegu- 
ran la venida del Apóstol Santo Tomas á estas regiones , dicen 
que habiendo estado en el Cuzco, predicó el Evangelio y en- 
seno el Augusto é incomprehensible misterio de la Trinidad: mas 
que con el trascurso del tiempo, y por la crasa ignorancia de 
Jos Indios se alteró esta tradición , y los Incas supersticiosamen- 
te la acomodaron al Sol. 

( 10 ) A)li permanecían hasta que se casaban. 
(11) Sacerdotes del Sol. 

4 12) Roma triumphavit quoties Ducis inclyta cufrum 
Plausihus excepit ^ toties altaría Divum 
Addidit , et spoliis sihimet nova numina fecií, 
o, Prud. in Syramacb'. L. 2, 



los habiari privad^, siao gic^ tgaerto.i cotTif> un«5 rellenes, é ga?» 
ratr^CiS. (áe la fidelidad d? sus nuevos Vasallos ( 13). 

" No oijstante el" interés que teniaa los Incas en fotmeti- 
ta|E.ií.r?r culto <^ue las ega tan úúl y pravechosQ ; pues con los- 
vfncujos sagrados de la Religión' les ^seguraha la diadema (14) 
y ^,1 escrupuloso cuidado con que procuraban mantenerlo ; uno^ 
d^e ellps' observando eí giro perpetuo del astro del dia , se vióí 
obligado, á decir,, qu^ esta contiaua agitación era propia d€ una 
criatura, y qiie indicaba bien ser aquel dependiente de una cau- 
sa' sHpiretnaW todo, lo regia. Lleno de tan sublimesv ideas ,que^ 
s| hicie^ro.n m¿ifies.taa á su razoa despejada, confesó su omnipo* 
tinsia, dlmiol© el atributo de Pachacamac ( 1 5 )• 

' En medio de las espesas tinieblas del Paganismo no po-- 

¿ia- brillar coiv mas claridad aquella luz celestial que ilumina ea 
su o^í'i^'^íiíQ á los mortales (16). Pero como, aunque de quan- 
¿o/exi (guando, entce l.as naciones entregadas al error y esclava* 
J* si^s c.agcichos aparez\:a, un Sócrates, se cierran los oídos á li 
^§cd?d, y^se cubren los ojos por no ver su hermoso brillo, per* 
m^ngcip. en. su auge primitivo el, culto supersticioso que tributa» 
ban 4 una criatura. 

lyi^a si atendemos á la hermosura y benéficas influencias 
^e-'-eetej planeta Varemos hallar algunas razones que hagan su 
v£rr¿ en^ cierta manera disculpable^ pues derramando sus luces 
sobre 'la tierra alegra los espíritus, alienta los cuerpos y los vi- 
vifica ; produce las tiernas flores, ^ubre los prados de yerbas sa- 
ludables, madura las crecientes espigas de Cetes, y sazona los 

fru- 



' ( 13) A pesaí dé esta costumbre general, el Inca Huayntt coñ^ 
s^lió al ídolo. Wmac ó habladpr , de cuya voz corrupta se de* 
ÚKÓ el nombre de Lima. ^^^ 

(14') Los Indios persuadidos á. que los Incas eran hijos del 
Sol, "ios miraban como Dioses, de tal modo que la menor ofen- 
sa que se pensase Ijacerles, era gara ellbs el atentado mas $z* 

crilego. ,.,»•••-. 

(15) El Omnií)Q,tente ,>l que en el valle dé Lurin engte- 

fon un Templo , . . . ^ 

(í6) JBr^f /.«i?, vf/a quai illumiMt (^mnem hommem vtmtntm. 



fcmoí ék Famcma f ^ero au«Rsa gozarán de tal in-^ulto aquellos ( 1 7- > 
que colocan su esperan7a eiT inanimados simulacros,, que, mirm 
eomo Deidades las ar^ciosaa obcas de I03 hoa.bres, que veneran 
las estatuas; de oro y plata., que adoran la efigies de a^pimale?; ^ 
y la iíiutil piedra labiada por uaa tosca tjiano , porque sa ^a£\> 
güedad Jíolameme se hace recomendable y misíenosa. _ 

Tal era el objeto del culto del común de ia Nación : íi% 
Cí)ntenta. con' adorar al Dios de sus Conquistadores, y. tenaz con. 
«r-vadora de las deliraate^ tradiciones de sus antepasados, preten^ 
dia hallar una Deidad en todo sitio , en toda necesidad y en toda 
fBinistetio. Por todas partes se dexabaa ver- las Hua.casy [ '» ) en 
donde sacrificaban á sus ídolos, les hacian libaciones de chicha, 
©frecian cuyes y coca , insuflando, 6 consumiendo por medio de^ 
fueeo las especies que les presentaban. Concibiendo que de la vo, 
luntad de ellos dependían su vida , su salud y buena fortuna , 
como la fertilidad de los campos, se encomendaban en sus pre^ 
ees á si mismos, y todos sus haberes. 

No contentos aun con semejantes Protectores, inventara^ 
Izares ó Penates que cuidasen particularmente de suá familias y 
fuesen' los dueños de sus habitaciones, cuyo ministerio^ significa. 
ban dándoles los nombres de Conopas ó Guancamayoc [ 19 ). bu^ 
chacras que mirab?.n como una parte considerable de sus bienes, 
no eran destruidas de un numen que. propeodiese. a la fertili- 
dad y abundancias de sus cosechas. Las Compás ( 20 ) estaban 
«ricargadas de contribuir toda el agua necesaria para regar su J 
sembrador: á las Mamateras (21) correspondía multiplicar el 
©aiz, y preparar mieses copiosísimas: las Huancas (22) teoRa 



*w 



fe 17) Infelices eiutem sunt , et Ínter mortuos spes Hlorum «jí, 
eui appellaverunt déos opera manuum Uminum , aumm et Mfgen^ 
tum, artis inventicnem , et similitudines animaltum y aut ía£iam 
inutilem opuf manus antiqjUOA*^ Sap. C» 4-3? V» IQ» 

(18) Adoratorios. 

( 19 ) Señores de Casa. 

( 20 ) Piedras, á las que pedían agya* 

( 21 ) Mazorcas de piedra, á, la? qwe ped^n. grandcu cosecha» 

áe matz. 

(22,) Piedras lar^as^, empinadas etv. s«a G|»a,cras,, ^m ^^^^ '^ 

Tutel^re& «uidaban d^< ^ aumeme*. 



iifmMii-UJiíiiiyW 




. 26?. 

Ja ¡n.ciimbencia de procurar eí adelantamiento de sus labores eo-" 
ino señores peculiares de saueí terreno. . 

Sü.!ici:ando para todo eí auxíiio de la Divinidad, la par- 
ítiri, siendo indivisible, y la comuiíicaban á criauíra* viles pi- 
va 'as de toda secación, é incapaces por sí de producir los efec- 
to; menoj prodigiosos. Este error ios preparaba para otros mayo- 
reí , conduciéndolos á inquietar los Manes de sus Padres. El sa- 
gíTiJo del sepulcro era profanado por principios de reüiion y 
los miquis (33) erigidos en Dioses recibian en los campos I03 
«acrifíciüs de los vivos. 

Tan extraña demencia no les hacia palpables, antes cu-- 
fcriendo todos sus errores con el velo de la piedad, les persua- 
día la asistencia de un Dios particular en las rocas, en las sier- 
ras encumbradas, en los valles, en las quebradas, en los rios 
y manantiales, y en todos los lugares que habitaban los hom- 
tores y las fieras ( 24 ) ; de modo que no daban paso sin que 
invocasen los nombres de estas Deidades que habia criado su 
imaginación , y les hiciesen una ofrenda. 

Supersticiones tan ridiculas y degradantes fascinaban á 
estas gentes j y como la religión tiene un influxo superior en las 
costumbres , su espíritu ocupado de tan quiméricas ideas sia 
Becesidad inventaba los ritos y muhipHcaba lo^ pre?agios. ' 

Quando la primera vez cortaban el pelo á sus hijos, 
íiacian ios mayores esfuerzos para celebrar esta acción. Creyen- 
do que ella era ei principio de su dicha , convidaban los parien- 
tes y vecinos; y llenos de un grande regosijo solemnizaban es- 
ta fiesta ofreciendo á sus hijos trasquilados oro y plata y las 
especies qus^ juzgaban apreciables. ' 

Lo mismo practicaban las madres con sus hijas quando 
estas plegaban á la pubertad j deseosas de su buena suerte, pro- 
Curaban vaticinarles en cierto modo con sus hechos Jas felicida- 
des venideras, 

Los 



( 23 ) Cadáveres. 
[■: ^ ^'^ ) ^?" portif, iomihuí, thsrmís, iahulis solaatis 

Assfgnare suos genios, perqus omnia membra 
i, Vrbis perqué locos, gcnierum ihiilis multa 

Fingere, nec p'epria vacet angulus ullus ah urr.hro. 
S. Piud, in Symmach. ¿.«3. .., 



266. 
''- tos enfermos corrían á bañarse á las fuentes y á 'im 

tíos^ practicando infinidad de extravagantes ceremonias, y escu- 
pían «n el Tchu ( 2 ; ') , persuadidos á que con tales acciones 
finalizaban «us dolencias. 

Si se eclipsaba el Sol ó la Luna , creían que estos lu- 
aliñares perseguidos por poderosos enemigos se hallaban fatigado» 
y necesitados de socorro. En tales lances movidos de la compa- 
íion empezaban á llorar y dar grandes halaridos , discurriendo 
simplemente que sus ecos llegarían á la esfera , y desconserta" 
lian al enemigo obligándolo á desistir de la empresa comenzada. 

Miraban las centellas que suele arrojar el fuego, como 
Señales evidentes de su enojo ; y temerosos de experimentar su4 
tigores , ofreciéndole maiz y chicha procuraban aplacarlo. El 
canto de la tórtola y otros animales fiinebres era para ellos el 
mas aciago pronóstico. Ya creian su muerte próxima , la de su* 
vecinos , ó la de aquellos en cuya casa se paraban estas aves 
eminosas. Deseosos de apartar de si este mal que les amenazaba, 
les hacían ofrendas , rogándoles que dexándolos á ,elIos libres des- 
cargasen en sus enem»igos todo su furor. 

Ocupados de una vana curiosidad , y deseosos de sa- 
ber lo venidero, ó de penetrar lo mas oculto, recurrían á las im- 
postaras y prestigios de la magia. Los Camascas y Achicamayo» 
eran sus oráculos. Estos pretendían venir en conocimiento de 1« 
mas obscuro arrojando el zumo de la coca mezclado con saliva 
en lá palma de la mano, y dexándolo deslizar por los dedos 
'mayores. Toda su ciencia consistía en observar el modo con que 
corría este líquido, en cuya vista decidían del suceso. Aquellos 
se juzgaban arbitros de la naturaleza , y presumían poder distri- 
buir los bienes y los males , las dolencias y desastres , la salud 
y la fortuna. 

A tan absurdas extravagancia? conduce la idea de ía 
Divinidad desfigurada y corrompida. El hombre soberbio de sus 
propias luces busca la verdad, y no la encuentra (26): corre 
tras las quimeras de su fantasía, abraza las sombras y adora sUS 
s obras 



í)í'j ''^ 



( 25 ) Especie de e<!parto. 

(26) i O quam difficilis eft ignorantihuT ventas \ .... ,_J.,J;p soj^ 
tpera sua nota sunt j homo aútem non cogitando, aut- disputando a^.^'-e 
^ui eum potest, sed discendo, et auiiendo ab eo qui fcire solus.po¿:st 
stdscere, Lactam. L< 2. de falsa sag. C. 14, 



BS 



msomamBB 



m 



sta 



©tras, é se bwrlá áe l<ys TatXJS, esFirer5:«s -de Iws lioinbres , y 
cksde la erriinenciá de su Trono Augusto contempla sus delirios^ 
él conoce ^as falsas ideas que forman los mortales de .su Cria- 
dor , y las fúiiles cj)iiiiones que erigen en dogmas que siempre 
se disputan. Él solo puede encender aquella luz qua^i. apagada, 
©oñ tuy^ auxilio pr^siime el honnbre poder adquirir la genuina 
y verdadera ^noción del Ente Soberano. Él solo puede niostrarse , 
y ésx á Kifs criaturas la inteligencia de que carecían jumergida^ 
*n fas tinieblas del error. jj :>.í , ' 

■izaría este efecto prepara su inmensa sabiduría los medios ma« 
©p^T^tunos. 'Ella descubre i la Europa esta preciosa parte del Globo, 
y ^or el derecho de conquista trasfiere á la España su dominio. 
Al punto resuena por todas partes la sonora voz de los Ministros 
Apostólico?, y se promui-ga la Ley del Evangelio. El estruendo de 
Jss armas, no dexó sentir bien sus primeras impresiones. El Perua- 
no aun duda de ía santidad de una ley ; pues que la ve á vece* 
profanada por aquellos mismos que se gloriaban de profesarla , y 
se creían inspirados de su divino espíritu en todas sus empresas. 
El Peruano da al Pios de clemencia el culto á que lo übli- 
gabán las cadenas , y conserva el amor á sus antiguos simula». 
crüs. Los tículta baxo de las representaciones mas sagradas de 
nuesfra adorable Religión para dirigir á ellos las preces en ^ el 
tiempo mismo en que el Español juzgaba las encathinaba .al Cie- 
lo. Por fortuna cesaron los dias de sangre y calamidad, y res- 
tituida la paz á este dichoso suelo se dexaron ver los respe- 
tables Preladas , Padres de la Iglesia Peruana (27 ). Discurricn. 
éo por todas partes, no como el rayo que lleva el terror poc 
delante, sí como la amable luz de la mañana, disipan las ulti- 
mas sombras , introducen la confianza en los corazones , y pre- 
sentando el espíritu augusto de la Religión baxo del ayre <Je ca- 
ridad que constituye su esencia , obró entonces con toda aquela 
eficacia con (jue posttó al pie de si^s altanes al Imperio Romano^ 

,J, M. M. de A, 

ICOTA í -'Se -rererva para- efra-^éafion hacer el examen critico 4* 

■tttgunos asuntos que comprehende el presmte Discurso. _ 

^, - -■„ >.^^^ "-'^ — " — " ' ■■ " •— " — • — ■' ■ ' ' 7~ " -— — • 

(•^r) lios Hjistíísimos -Señores Don Fray Gerónimo de l.oay- 

ssa, poí los a:ñ«s^e i0i. Santo Tcribio año de 1580, Don Bar- 
tolomé de Cerrero ano de jdm, emplearon su Telo, autoridad :y 
luces en extinguir la idolatria. Santo Toribio en especial en loí 
Concilio» Piüvincialea a" y i"" publicó medios amy saludable*. 




Fol. 2<í8» 




DEL día j5 de DICIEMBRE DE 1791. ^ 



física. 
carta escrita á la sociedad por el doct. don 

Pedro Nolasco Crespo , proponiendo algunas conjeturas sobre el 
origen de los Vientos, 



M 



UY Señores míos de mi mayor respeto t luego que corrió 
mi Carta de 22 de Marzo inserta por la dignación de Vms, en 
los 3fercurios de 9 y 1 2 de Junio, tuve que satisfacer la cu- 
tiosidad laudable de cierta señorita , y explicarle quales fuesert 
los Vientos direétos del Astro que alli cito, por serle ofrecible 
la idea de que la Luna fuese como un fuelle que gifaba des** 
pidiendo Vientos para todas partes. Con este motivo jne he pro- 
puesto tratar en esta ocasión de los Vientos. 

Como toda la Astronomía de los Antiguos estuvo fundamen- 
tada en las supersticiones mitológicas, tuvieron £ Jos Vientos pot 
hijos de la Aurora , vasallos de Éolo hijo de Júpiter y Seges- 
ta. También se apoyaba en alguna naturalidad por aquel Viento 

, fresco que subsigue á la Aurora , y en las observaciones de áí- 
gunos Vientos subterráneos que salen por las hendiduras y bo- 
querones ᧠los montes: bien- sea por el rechazo que estos ha- 
gan gciá algunas profundidades que corresponden á otras aber- 
tura¿ de la superficie ; bien por la expansión que el ayre subtet- 
yaneo recibe con los volcanes y otras intestinas inflamaciones de 

^'•'- X 5 mate- 




nlll 



«I 



I 

«ni 



2Í9. 

materias betummosas. Por eso dixo Virgilio: {Eneid. 1. 9' cí/f 
Hic vasto Res AEolus antro »>• r 

iBctantes ventos, tetnpestatesque sonoras 
imperio premit , ac vinclis , et carcere fraenat. 
^ Los Filósofoí no han podido generalmente hacer otra expli- 
cación de lo5 Vientos, que ocurriendo á esa expansión del ayre 
con su rarefacción: como que oprimiéndose con ella al ayre veci- 
no, este empuja al mai distante 5 y aquel , al que se le sigue; for- 
mándose asi los Vientos. Fué muy obvia esta idea en la contigüi- 
dad concebida de unas y otras partes del ayre que no se conside- 
raba^ elástico ; ó quando no se tuvo de esta voz toda la mayoc 
inteligencia de su perfecto significado : puesto que en el concepto 
de muchos se creyó que al ala de una mosca bastase a poner en 
movimiento toda la. esfera , dado que moviese el ayre vecino que 
la circunda,. Séneca distinguió al- Viento del ayre , como al rio 
d«l estanco. Y quando todos los Filósofos , desde Demócrito ade- 
lante, han conocido que el Viento es un ayre impelido por una 
fuerza tí^íraña ', la verdad es que hasta nuestros dias no hubo 
alguno que diese con ella. Descartes dixo en substancia lo que 
siglos antes habia dicho Aristóteles , involucrado sí en la idea de 
ms turbillones. No fué mas feliz Gasendo con el recur?o á laí 
exhalaciones acuosas : ni lo han sido los famosos restauradores de 
la atracción ; una qualidad oculta, que en boca del Peripatético se 
iiabia hecho tan ridicula. En fin, todos con diferentes algarabías ha- 
cen al Sol causa principal de los Vientos ^ puesto que con su ca- 
lor es el que ixus poderosamente enrarece eí ayre, levanta la» 
exhalaciones, las adelgaza, las atrae &. &. 

Yo protesto , que áasde las Escuelas hallé poca solidez en es- 
te modo de pensar: porqud aunque es innegable, que de una in- 
testina inflamación viene uaa ¿ran rarefacción del ayre, y con su 
«xpansion , la fuerza y embion que llamamos Viento^ no es posi- 
ble con sol» esto dar idea de todos los Vientos, ni explicar sus 
admirables fenómenos. Después con los años, aun desprecié ta- 
jes pensamiento» por ridiculos. 

¿Posible es, que al calor del Sol hayan hecho los Filósofos cau- 
to principal de lo» Vientos ? ¿ Y porqué será, que estos sean mas 
constantes, mas fuertes y pujantes , d&ñde esti mas remota esa 
mayor rarefacción? 2 No era natural, que el impulso fuese mayoc 
e» la mayor cercanía del agente que la da ? Pero ello es , que 
sieíjüo U wayoE rarefacción del ayre e» k xona-tórrida , son mas 



fbettes y constantes ios Vientos fuera ¿fe eíla ; mucTio mayores en 
las 7onas frias , especialmente en los hibiernos, y en los nnayoresi 
retiros del SoL Luego lejos de provenir los Vientos de un ayre ra- 
refacto por el Sol , parece que el ayre mas grave , mas grueso y 
condensado es el <}ue los forma. Ivi me es conciliable , <lue una 
expansión del ayre rarefacto en la ^ora- tórrida sea capaz de 
obrar con mayor fuerza en los fines , que en los medios y en eí 
erigen de ella. Los terremotos y los efectos de la pólvora que 
les son semejantes, quando se mina una plaza nos demuestran 
todo lo contrario. Notorio y constante es , que por grados desde 
la mina y centro del impulso , se va minorando Ja fuerza hasta 
extinguirse. Por esto no será de temer una bala en los confine» 
de su alcance , y era preciso que esto fuese así. La misma resis- 
tencia del ayre elástico aunque cede á la fuerza mayor, la reba- 
Ka sucesivamente hasta equilibrarse y hasta rendirla. Véase, pues^ 
que por ios caminos arbitrados de la rarefacción , lejos de babee 
Vientos mas fuertes en las zonas frías, debería no haber alguno, 
y tener allí el ayre un reposo inalterable. Por una tal analogía 
combatiríamos tambie-n otros varios modos de pensar. 

Todos han concebido muy bien sobre el efecto de los Vien- 
tos , quando dicen que es un ayre impelido por una fuerza extra- 
fía , y todos claudicaron en sefialar esa fuerza ; mucho mas en ha- 
cer al calor del Sol el agente principal de tan poderoso impulso, 
que conmueve los m.ares , arroja á su dirección las tempestades, 
quebranta los muros, desploma los edificios,- y se arrebata atin 
las piedras á lo mas alto de la esfera. Los mas sabios y los mas 
prudentes se abstuvieron de tomar en este grave negocio alg\in 
, |)artjdo, cediendo á la di-ficultad y á lo insupsrable de la empresa» 

Pero en medio de tanta obscurideiá, Bernardo Barenio en su 
Geografía general procuró abrazar quanto pudo encontrar y se 
había dicho por los Filósofos acerca de ia causa de los Vientos, 
en las siete opiniones, ó sentencias que señaló, conciliativas á *» 
ver de todos los fenómenos; y por ia quinta causa tatnbien pro* 
puso el nacimiento y varia situación de los Astros? pero sin mai 
, explicación, ni descubrir todo el fondo de esta idea. V case ai Cons- 
tantino Cart, crit, í, 0, Sin embargo á mi me parece que por ¡el 
\ Zíioáo de ejiplicarse. hablando á&l Sol (en la i. causa) su pen- 
«amiento fué atribuir á todos los Astros respectivamente , alguno 
¡de aquellos infiujfos reynantyes en la Filosofía d^e ¿u edadj par? le- 
fmXSit las ejíhalacibnes, adelgazar, o engrosar las wubes, e;irareceí 



pe^SSESBSEl 



Bllij 
ninl 




271. 
el ayre , atraerlo, llevarlo, impelerlo seguti la varía situación de 
los cuerpos celestes, y respectiva calidad de sus influxos. - • 

Yo, pues, en tal discrimen he pensado rectificar la proposición 
de Bernardo Barenio , haciendo ver que los Astros, especialmen- 
te la tuna,- con su diurno movimiento son la causa poderosa 
natural y necesaria de los Vientos: y manifestaré mis conjeturas 
como una explanación y un consiguiente de lo que tengo yá di- 
cho sobre la causa del fluxo y reííuxo de los mares. 

Si queremos dar con esa fuerza extraña que tan poderosa- 
mente agita el medio diáfano del ayre , desprendámosnos de buena 
fe de toda prevención, y despojémosnos de toda preocupación por 
los sistemas del movimiento de la tierra; y aunque sea por el 
breve rato en que se haya de leer esta Carta, supongamos y con- 
sideremos, que ella está inmoble en medio de los dos Orbes. 

Quando yo siento la agitación en que se pone el ayre de 
iin cerrado y abrigado gabinete , con el paseo continuado de un 
solo hombre que va y vuelve de uno para el otro extremo de la 
pieza: quando oygo que una bala de canon de ocho ó diez pul- 
gadas de diámetro es capaz de arrebatar con tal violencia el ay- 
re, que dexe sufocados en un exército muchos hombres al paso 
según su cei-canía y positura, aunque no les toque al pelo déla 
topa; recibo una idea la mas clara y natural, de la . espantosa 
'violencia con que el movimiento diurno de ios Astros a¿-ita ese 
medio diáfano del ayre. Mas sin ir á las estrellas del Firmamento, 
que por muy remontadas solo pueden enviar acia nosotros los 
»as tenuos impulsos , consideremos únicamente el fluido del Cie- 
lo Planetario. 

El mas alto de los planetas. Saturno, contiene cosa de dkz 
veces el diámetro de la tierra : pero esta, sabido es, lo tiene de 
dos mil y quatro leguas poco mas, ó poco tnénoi. i Pues que bate- 
ría no debe hacer ese solo planeta con la caterva de sus satéli- 
tes , para romper el Éter , y dar una vuelta en solas veinte y 
quatro horas por aquel elevado punto de su órbita , que dista 
de la tierra cincuenta y ocho mil semidiámetros de ella misma, se- 
gún Ricciolo ? ¿ Y que diremos del Sol, cuyo diámetro contiene 
al de Saturno mas de quarenta veces ? Pero este Astro se apW 
xima tanto á la tierra, respecto de' Saturno, que en su perig'eo, 
ó mayor vecindad solo dista de ella siete mil y sesenta y quatro se- 
midiámetros. No hablemos ya de Júpiter y sus archeros , ni 'de 
Ips demás planetas , todos grandes, todos enormes, todos monstruo- 
sos. 



i 




los. 'Consiáeremos solamente á k Luñá, que' aunque muy infe- 
rior en magnitud, todaviá' 'par "su mayor ¡cercanía ( pues so!o dis- 
ta de nosótroá sesenta y* qiíatro semiciiátrtetíüsi terrfestes) nos es el 
jílaneta mas sensible , y él más remarcable en sus movimientos, en 
.. «US períodos y en su impulso. 

Si un Globo, pues, como la Luna , cuyo diámetro según Ca- 
siní no baxa de la quarta parte del de la tierra, rodara sobre 
ella basta completar una vuelta ert sohs veinte y quatro horas y a> 
gó ménoá ¿ qué destrozos no hiciera ? En que- agitación no se 
'pondría el ayre ? ¿ Qué Üracánes , qué etfibionés no sé Sentirían 
contra las rocas, y contra los mismos montes? Aun no aparecería 
•por el horizonte con aquella espantosa fuerza y velocidad que tra- 
sera , quando veríamos, pero con ei major pavor y espanto, arre- 
batarse los árboles de cuajo, .y desplomarse los montes. ¿Pues 

* quanto mayor no debe ser la idea que nos "hayamos de formar 
cJe la rapidez y violencia conque gira la tuna en aquella des- 
medida altura de su órbita, para completar en el mismo tiempo 
sií carrera, cerrando un círculo de cerca de quatrocientas mil 
leguas ? ¿ Y quanto mayor será la agitación , la conmoción y el 
Combate en que se ponga ese inmenso fluido de la Esfera con 
el movimiento diurno de todos loa planetas juntos, que á la re- 
serva de Mercurio exceden enormemente en magnitud á la Luna? 
Por la verdad faltan voces para ponderarlo ', quando ni me son 

""francas las ideas para concebirlo. ' 

■' El embiort que cada planeta hace así al medio fronte- 

rizo de su dirección, como para uno y otro costado, es á medí- 

.da de su velocidad y de su grandeza: y sie'ttdo esta tan agigan- 
tada 'en todos y cada uno de los. planetas; ¿como podre- 
ínos eiplícar, ni ^concebir el valor de la Fuerza y del impulso 
con que el medio diáfano se arroja para todas , partes, mayor- 
mente quando se ofrece una conjunción magna , ó máxima de 
los planetas ? Uno le lleva arrebatado por la linea de sü direc-'* 
Clon, quando el ofrecimiento dé otro mayor que corre mas alto, 
ó en diferente latitud, pero próxima , ya á la diestra , ya á ía 
siniestra, je corta el impulso en medio de su 'carrera, y le obli- 
ga á declinar por nuevos rumbos. Habent iuus sidera lites. Tal 
le impele á lo mas alto, tal le precipita y abate. La concur- 
.";' íetícia dé unas y otras ráfagas, todas descaminadas, todas violen- 
tas , todas variamente impelidas por los ■ recíprocos combates á 
que las reducen irnos y otros Globos , Hace ^ue ese medio fugaz 
" - . del 



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^ 67 2t 

ael ayra se arroje como tin rayo ác!a la tierra ( qiie son faf 

antiguast Eonephias ) capaz de desplomar un edrficio , ó de su- 
wergiif una nave que no esté bien aferrada. Otras ráfagas tací- 
bien íuchando consigo mismas por Ja contrariedad de impulsos cot> 
que fueron despedidas, se obligan á dar vueltas sobre sí con ua 
inovímiento espiral, formando un vórtice que desciende á io mas 
bajío ; y chocando en ei sólido de la tierra, vuelve por otra 
Enea igual á la de su incidencia á Jo mas alto d« ios Cielos, arre- 
bantándose tras sí las;^naterlas que encuentra, y basta las mis- 
mas piedras para ocasionar después con ¡su natural descenso y 
precipitación la admiración de las gentes , coa las mas extrañas 
lluvias que se han vistp , y recuerdan los siglos; ó dando ese 
rnismo vórtice en el fluido del mar, forma Jas espantosas mangas 
Cque los antiguos llaman Tifón ^ temidas coa razón de todos 
ios r-avcgantes 5 pues algunas podrán ser tan amplias y dilatadas, 
que sem capaces de sorber y disipar les mares, quanto mas de 
mcer zozobrar yn navio, sin que basten á rompe-las las palan- 
quetas encadenadas, Ac^ui, pues, está la mas clara, y Ja mas ge- 
ruina idea dé la formación de ios Vientos. 

Pero estas son todavía unas noíicjas generales. Para con- 
traemos mas en jtan importasíe materia , ss ha de considerar 
HMs la íyuna, íambíen Venus y Mercurio ( quando están ioférip- 
res al Sol ), $00 los principales agentes de los Vientos , dado 
que ■ todos ios planetas al orientarse hagan su tal qual impre- 
sión €obr^ ía tierra , no habiendo fuerza mayor que la trasior- 
Re. Por eso, quant¿) se diga de la J-una , proporcipnalmente ,se 
habrá de encender de todos, y de cada uno de lo« planetas, 

Quando la JLuna está en ej hori?.onte racional de I^ 
tierra ( aqu#l pwnío qu^ corta de Ja linea horÍ7ontal que pasa 
por el cenirp d# elJa ) empieza para los orientados ei Viento 
que causa cea su giro-; y i medida que ma? se levanta, va 
por grados disminuyendo el impulso, y esforzándolo para ios que 
«ubsiguen al Poniente de aquellos ; sí no e¡Si que niídieo grandes 
serranías flp^ hagan su rjppercusion jj conservando el Vienco, aun- 
que con variedad de rumbos , sobre unos planos que estando 
^ las lineas primordiales dei jínpulso , d^bier.a po,r eJ tiempo pe- 
Wr jpara «■stofi , y trasladarse á lo« otros. 

Se CAíwpcehenderá mejor el concepto, s| nos forínamos la 
idea de un quadrante sobre esai linea horizontal, qiie pasa por el 
Centro do la tierra hasta el centro^ de la I-una , con otra per-* 

pen^ 




«74' 

|>endlicular que del centro de esta se tire fissta ua punto de su 
Cénit , distante sesenta y cuatro semidiámetros terrestres de ella 
misma* Una y otra linea se divida por grados hasta completar 
los noventa en el centro de la Luna. Puesto ei pie del compás 
en el centro de esta, tírese la curva desde el centro de la tier- 
ra hasta aquel elevado panto del Cénit de la Luna , y divída- 
se también por grados, empezando desde el centro de la tierra. 

Visto está , que la positura de este quadrante es ver- 
tical, y conviene nos form;mos también la idea de otro quadrante 
horizontal 5 ó que el tni'íniose incline y dobk ya para la parte dei 
norte , ya para la del sur , de modo que descanse sobre el eie 
de la Luna aquel que se considera tiene N S. , sobre que 
rueda , ó sobre que tiene al menos cierto movimiento de libra- 
ción. Pero en este quadrante horizontal invertiremos los grados de ia 
curva 5 de modo que el grado noventa sea en ei centro de la tierra. 

Por la explicación de uno y otro quadrante , cuyas fi- 
guras me pareció seria mas oportuno excusar , se comprehende- 
lán los siguientes teoremas. í." El impulso de la Luna íe in- 
crementa por grados en la mayor distancia de la tierra, y poc 
^1 opuesto se disriiinuye en la mayor distancia de la Luna. 2.® El 
impulso de la Luna se incrementa por grados en la mayor cer- 
canía de la^ linea de su órbita , y al opuesto se disminuye en 
Ja mayor distancia. 3.^ Según el quadrante horizontal , la mayoc 
ftjerza y actividad de los Vientos debe ser poc la línea qun 
va del centro de la Luna al centro de la tierra. 4.* Los Vien- 
tos deben rebaxar su fuerza por uno y otro costado , desdé di- 
cha linea hasta el exe de la Luna. <.** Desde esta linea del 
exe , se ha de considerad como una cauda de Vientos de menot 
fuerza , ó por todo eí semicírculo posterior , que también se dis- 
minuyen por grados basta rematar , en la dicha línea horizontal, 

í>e estos teoremas se harán manifiestos los consectarios 
Siguientes, i.® En la cumbre de ios rfíonte» deben ser mas fuer- 
tes y pujantes leí Vientos, que exi los valles j. sí no es que p^c 
su repercusión- y reffexion se reúnan y corran enícajíonados, 2.'» A 
quaíquiera distancia de la Luna sefá inferroT el Vieríto por la lí- 
nea que va dé su centro al centro de la tierra , que á otra ípxiüí 
distancia pbr la linea qíáe va del centro de la Luna á sn Ceak^ 
Así s;e puede combinar que una ráfaga dé ayré remitida por otrj 
planeta mayor y superior venza ;■ ó por el opuesto sea vencida 
^t las ráfagas aue desj^ide lá Lwa^ se^m sea d vario sitio d« 



wm 



Mi 

iimi| 



SU choque,. 3.% ^Aunque Jos Vientos, que mas ,se acercan á • la fi- 
nca horizontal por la frente del Astro deban ser rnas fuertes j soril 
también ménos^ durables, 4.° hos que están por la frente en Is 
innisma linea horizontal, sienten perfectamente el Viento Leste. Loa' 
demás por uno y otro costado hasta el exe de Ja Luna , y por 
toda la cauda hasta llegar al punto posterior de- la linea hori- 
Kontal, sienten los otros Vientos, que rumbea la brúxula. ^° y 
sea como el consectario general; que quando la Luna está efi 
nuestro Jiprizonte y tenemos Jos Vientos flechados de su frente, y 
los mas fuertes ; quando llega al Cénit, los inferiores de su cau- 
da ;^ y á este respecto por todo el intermedio-, del quadrante. 

Se comprehenderá mejor el pensamiento con el exem- 
plo de un cauce de agua que de lo alto cayga perpendicularmente 
^obre un piano. No es dudable, que el agua, dado el golpe, 
corre y se desliza para todos los rumbos del contorno. Semejan- 
temente el embion y el golpe que da el ayre impelido del As- 
tro contra el sólido de la tierra , hace y debe hacer, que si eí 
Vna llanura,, como la de jas Pampas de Buenos- Ayres , salgan 
para todas partes , según su,s rumbos, quantos Vientos demuestra 
la brúxula. Si las llanuras están hondeadas , como aquellas, coni 
lomas sucesivas , sucederá . lo que ■ allí se experimenta , de sentir-- 
se el Viento á soplos, £on freqüentes intervalos de su mayor pu- 
janza , y su prodigiosa variedad. Si se ofrece al paso alguna mon-' 
taña, ó promontorio , hará las repercusiones y rechazos que cor-' 
respondan á sus quiebras , á sus perfiles , y á los diferentes cor- 
tes de su vasta superficie, Pero en alta mar, distante de las Cos- 
tas y de las Islas, no puede haber estos Vientos de repercusión 5 
porque todas las lineas ' del ayre impelido se sumergen en el 
acto mismo de opnfnir $1 fluido^ y todos son Vientos directos 
generalmente. 

Se concluirá ^n el Merp. sig, 

NOTA, En el Merí.«r7 o anterior pag. 266 linea última, y pag. 
267 linea primera dice: fllrftza l(zs sofnhrfls , y adora sus obras ^ 
é se h^rlft de los .vanos esfuerzos B- D^he decir: aíraza las sombras, 
y adera sus caprichos. Dios solo conoce sus obras : él se hurla d^ 
l«s vanos esfuerzos &c,. 




g Núm. loo. T 



Fol. 275. 



V^J^'*^^ 




DEL día 18 DE DICIEMBRE DE 1791, ^ 



CONCLUYE LA CARTA ANTECEDENTE. 



Opuesto pties todo lo dicho , nos será ya fácil explicar lof 
particulares fenómenos del Viento. 

En primer Jugar se comprehenJe , porqué generalmente 
vienen los Vientos con interrupción á paulas, y como dixe an- 
te.?, á soplos ó bocanadas: á íaber, en tierra por lo ya dicho de 
Ja vana superficie que va descubriendo el Astro con su elevación: 
en alta i:iar á las veces poi los recíprocos combates de las rá- 
fagas que quedan ponderadas. De esto es consiguiente, que si Ja 
Luna orienta sola y sin consorcio de otro planeta, sean los Vien- 
tos , especialmente del Leste , pasageros : pero si le subsiguen al 
íiiio los demás , con diferencia por txemplo de treinta ó quaren- 
ta grados de longitud , se experimentará aquel Viento continua- 
«ü y de tesón , que ios Náuticos llaman Viento largo. 

En segundo lugar .$e comprehende , porqué hacia Ia« 
Costas del Perú en el mar pacífico, sean tan freqüentes y genera- 
les Jas calmas : á saber , porque continuándose desde el Chile una 
muy elevada cordillera de sur á norte, embaraza que el impul- 
so del Astro .en su horizonte toque ej fluido de aquellos mares, 
iiasia que remontado salva la linea de su impulso toda aquella emi- 
nencia ; lo que no puede por tanto ser sino á larga distancia de 
Jas Costas. Pero las calmas en .alta mar hacia la Itnca , provienea 
de que recostándose ei Astro hacia alguno de Jos Trópicos , el 

^ S arco 



y ..i n aaiiL M <it ,i m i.-aw,s>»»c-»aBP' ■m m K " »» '^ '>>>««a*iee>aw*ii^wtewf#j»ttli«. ^e^f«mtl^r«íS»mimimmnrM^mp6f<i^i- -'Tsssrt-. 




arco rnismo del globo terráqueo tnotfva el que los "Vientos se pa- 
sen por alto hacia la parte del Trópico opuesto, y eti la misma 
linea, si no e? que ios siiplaa al orientarse otros planetas. Aqui 
está desenttañadt) el misterio freqüeoremente noraJo , de que ua 
navio á las veces solo percibe el Viento ea los juanetes. 

Ea tercer lugar se coaiptehende , porqué en algunos tieoí^- 
pos del año reyí^ian en varias parres de i'a tierra, tales y tales 
Yiemos, coma son los que llama rt Paraca^y en las Costas del Pe- 
rú : los Nordestes, que Ikfnaii Brisas ea el seno Mexicano y 
Tierra-firine :' los Vendavales at opuesto-: á saber, porque según 
sea la positura del Astro, y puntos que corte el zodíaco y ya há* 
cia la vanda de Cáncer , ya á la de Capricornio^ dzc, son res- 
pectiracTiente varios los- periodos,, y varia la fuerza que en onas 
y otras partes debe sentirse de su •impulso. Yo protesto, que n ». 
irie merecen. un, ciego asenso todas ¡as relaciones que traen ios 
Náuticos en quanto á su generalidad r porque aunque sea ast , 
que las observaciones fuesen ciertas , no sabemos si fueron cons- 
tantes por todos los tiempos del año , y de unos y otros años. 
Pos exemplo : se dice que- entre et Cabo' de Buena- Esperanza y 
la nueva Oianda de los 38 á 35- grados- de latitud austral reynn 
el' O E. yo- creo que así sea , quando la Luna corra por aquet 
Trópico , ó se sostituyan otros planetas, pot iá repercusión y re«- 
chazo que haga dicha nueva Oianda. 

Es menester después- de todo' contraerse" á un crecido' 
nnmerp' de circunstancias :f. ya poje el corte y figura de la tierra, 
ya por el lugar de la Luna-, ya por sit varia combinación con 
Jos dema^ planetas. Supongamos que Venus en su perigeo-, vaya 
en nuestro hemisferio por las vecindades de^ la equinoccial, quan- 
do la Luna corra por alguno de los Trópicos 5 pero con una ma- 
yor io.igitud, v.g". como de veinte grados. Venus que corre mas 
alto , pero picando la- retarguadia de aquel exérciro de masas 
aereas que la Luna arrebata , hará con su mayor fuerza y cor- 
pulencia (■ cerno que contiene á la Luna ochenta y dos- veces ) , 
que esas masas agitadas: declinen de la natural dirección que la 
lyuna les diera , echándolas mas al norte si- estubies-e ella er» 
Cáncer,, ó mas al sur, si' estubiese en Capricornio). Así también 
podría ser notable, que los planetas superiores siendo boreales, 
íio hagan aquella impresión , ni' hagan tan sensibles Vientos , co- 
mo quando e--itan australes r por tener ellos su apogeo á la pac- 
te» dci Sepwnttion-j y ■ su- perigeo en el Austror 

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En quarto lugar se cotnpreíiende el gran míneria de ías 
cornentss de los Tnares, y la razón de que entre Jos Trópicos va- 
yan regulavcnence hacia el poniente: porque siendo por aÜí Ii co- 
mún carrera de ios Astros son ordinarios los Vientos de oriente 
■que las llevan : viniéndose á esclarecer lo que dixo e! Señor Uiloa 
en sus Entretenimientos , sobre que para poblar las Air-éricas no 
fué menester expedición prerrieditada , sino el alejamiento de las 
Costas, con que una nave engolfada y descaminada seria necesa- 
riamente conducida á eíte continente. Pero dichas corrientes to- 
xnan también sus direcciones ya por el norte , ya por el sur , 
•especia ¡mente fuera de los Trópicos , según sea la situación del 
sAstro impelente por una y otra parte de la equinoccial, y según 
sean los Vientos que dirige. 

Kn quinto lu^ar se comprehende, de donde viene aquel 
Vierto fresco oiie subsigue n la Aurora : es decir , por el ad- 
venimiento del Sol que le impele : ia causa de que ios Vientos 
sean híímedos ó seros , cálidos ó frios , según los medias de don- 
de fué arrebatado el ayre^ y según los cuerpos que involucra en 
su misma m3.<s.. 

En sexto lugar se comprehende, porqué el impulso di- 
recto por la frente del Astro sea menos duradero en unos mis- 
inos pianos , que io es respectivamente ei lateral : á saber , por- 
que el impulso directo de la linea horizontal se mide al cuerpo 
"del Astro , que con su elevación mome atañes mente se traslada á 
nuevos puntos de cielos , descubriendo nuevas regiones de la su- 
perficie terrestre: pero el impulso lateral se dilata por todo un 
semidfculo , asi de la vanda del norte , como del sur. Y sien- 
do tantos los planetas que giran con iguales propiedades se com- 
binan los impulsos para hacer, como hacen fuera de ios Trópi- 
cos, la mayor constancia y permanencia de los Vientos , que aua 
llegan á subsistir por tres y mas días. 

En séptimo lugar se comprehende , porqué en iguaídad 
de circunstancias sean los Vientos mas gruesos y pesados acia 
las zonss frías ; porque á medida que el ayre sea mas grave y 
condensado , deben ser mas sensibles y estrepitosas sus irrup- 
ciones : no de otra suerte que vemos ser la corriente de un rió 
en igual cantidad de agua menos vadeable , según mas espeso 
sea por la tierra y bazofia que arrastra. 

Úítimamente se comprehende la naturalidad de la opre- 
siva de los mares , y de -su entumecencia paia el flux-o y re- 

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279. 

balee, que de seis en seis horas hace sobre. las costas. Lo i » por- 
que es natural , que dado el golpe del ayre impelido sobre él 
fluido de los mares los oprima acia el centro. Lo 2.° porque con 
esto mi<-,mo, y el ayre que sesumergre, también es natur^l se levanten 
las aguas á borbotones y en borrascas desechas, elevándose hasta 
dominar Jas riberas. Uno y otro ¿e comprueba con los mas triviale.» 
cxemplos. Al lavarnos las manes, comprimimos el agua, y jun- 
tamente la elevamos acia los bordes de la vasija : también vemos su 
hinchazón con la bombilla de nuestra común bebida del mate. 

Por lo demás: Los pronósticos de los meteorologistas que 
puedan oponerse , son en mi concepto falibles á la reserva de 
uno ú otro. Por exemplo : se dice que el Viento que corre 
en el novilunio , persevera regularmente hasta el tercero dia 
y esta será señal de que perseverará hasta el doceno. Yo entien- 
do ser la causa de lo primero , el que en solos tres dias no pue- 
de ser tanta la declinación y amplitud ortiva del Astro, que no 
cause con leve diferencia los mismos Vientos que causó en el 
primero: pero aL doceno dia ya debe haber notable diferencia 
si no se varían las circunstancias. También se dice , que si laí 
exhalaciones, que parecen estrellas volantes , corren para muchas 
partes , y partes encontradas en noche serena , son esperables 
Vientos inconstantes y varios; lo que es muy cierto: pero añado 
que esto mismo debe argiiirse de dia por el semejante movimien« 
to de las nubes ; y que uno y otro es signo evidente , de que 
hay en el hemisferio, combates aéreos, ráfagas encontradas, y qu« 
son esperables las Eonephias y Tifones. 

Pero resta satisfacer un reparo, que en el supuesto de 
él conspira á destruir mi sistema. Diüóse por toda la antigüe- 
dad : que en la cumbre del Olympo era tanta la quietud y se- 
renidad del ayre , que algunas escrituras que sus exploradores 
hicieron sobre la arena de su cima , se mantuvieron intactas por 
]ar¿,os siglos. También se dixo del Pico de Tenerife , el mas alto 
de los montes de la tierra en concepto de los náuticos: que no 
presentía Vientos algunos en su cumbre. Los Armenios á mas de 
esto , con el apoyo ee la Sagrada Escritura que dice: »> descansé 
« «1 Arca de Noé sobre el Ararat ( uno de sus montes ) u fragua- 
ron varias historietas para el mejor expendio de algunas Cru- 
ces, que suponen fabricadas de aquella antediluviana incorrupti- 
ble materia ; y ponderan la constitución inalterable del ayre ea 
aaueiia aue %ura« muy benigna, aunque elevadúima región. Pe- 
co 




2oe. 
jro todo es supositicio , vano y despreciable. Y sin detenerme en 
los cuentos Armenios, ridiculizados con ra2on por los mas gra- 
ves Críticos, diré : que yo he transitado por la Cordillera de 'Chi- 
le , cuya elevación es sin disputa como la mayor del mundo: 
y lejos de experimentar allí esa concebida sereniviad , el dia dé 
trastornarla , me preparé como todos ios viajantes con doble ro- 
pa y alimentos corroborantes. En efecto, fué lo mas crudo dé 
nuestro viage , tanto por el frió excesivo , como por los Vientos 
insoportables ; donde hago memoria , que una ráfaga me arreba- 
tó de las manos el plumer® , una especie de quitasol el mas con- 
modo que acostumbran llevar los viajantes de toda aquella carre- 
ra, formado de plumas de Avestruz : y tuve allí la diversioa 
de ver volar este mueble, que no se pudo recobrar por todas 
aquellas eminencias. 

Creo desde luego que el Pico de Tenerife, como qual- 
quiera otro de los volcanes, que tengan freqíientes eruptaciones , 
«ean los mas elevados montes de la tierra : porque si algunos 
crecen, sin duda alguna son estos, con las piedras, arenas y be- 
tunes que vomitan , elevando sucesivamente su cima , y hacien- 
do con los años mas abultado erguimiento. Pero negaré constan- 
temente el supuesto de que en aquellas elevadas cumbres no ha- 
ya Vientos , y no sé que diga de esa arena suelta sobre que se 
escribieron los caracteres en la cima del Oiympo : pues el hecho 
mismo de encontrarla, me parece que da sobrada idea de la mucha 
que allí se deposita con las freqüentes turbonadas que la ievantaa 
hasta el extremo de trasladar ios montes de la Arabia en el Asia 
y los de los desiertos de Barca en el África , de unos en otros 
lugares. La verdades, que hasta formar la cumbre de estos mon- 
tes portátiles ( que los hay elevadísimos ) se ha de extender ne- 
cesariamente la jurisdicción de los Vientos. 

En quanto al Pico de Tenerife estamos ya desengaña^ 
dos, después que Mr. Edems, uno de los mas ilustres curiosos 
que subieron á explorar su cima ( 171? ), aseguró que antes de 
salir el Sol tuvo tanto Viento, y tan frió como el mayor de los 
Inviernos de Londres. Siendo de notar , que esta subida se hi- 
zo á mediados de Agosto que corresponde en aquel hemisferio 
al verano, y que la situación de Tenerife es entre los 28 y 2^ 
grados de latitud boreal. Cosa de un siglo antes se habiá hecho 
otro viage por una Compañía de Comerciantes Ingleses, y se 
aseguia ^ue habiendo pretendido celebrar ia empresa, bebiendo 

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28 í* 

por !a salui ¿e sií Rey , y fiacien^ío una oescarga de los Fu- 
siles , fué rícJo el Viento , y ua violento , que no se pudie- 
roB insnt.ener. 

No negaré que en alg-unas hora'; del dia haya esta pon- 
derada serenílad, y taiTíbieo uü calor excesivo; que uno y otro 
se habrá notado por los via^ero^ seguasean ios vapores que des- 
pida aqael ñbi<;mG de su horrible caldero , y según sea el tiem- 
po de la Uegida á la ciina : porque corno alh. no hicieroi lar- 
ga rn.-niston, pues solo se detiu^ieron ura breve rato, quanto bas- 
tó á satisfacer la curiosidad, ha podido conciliar&e la verdad de 
«na-s y otrss relaciones. Pero no es de dndar, el que al odea- 
tarse los Astros especiaímente sobre aquel meridiano de Teoeri- 
ie 5 como de qua'quiera ou'o d« los mas agigantados montes, se 
experimentea los Vientos mas fuertes y espantosos , á 'menos que 
por pa-rticülar disposición de la tierra, tío se hallen los planos'de 
.sus conos murados con altas -vallas que los vuelvan impenetra-»- 
bles d? los Vientos: y .coa iodo. Vientos se sentirán sobre 'ios va- 
lladares. 

Asentado pues .este sicterna, m considero dfíci!, el qué 
an hábil y diestro Piloto tenga formado e¡ derrotero de los Vien- 
tos que deba esperar cr. toda su navegación , desde el instante 
mismo eo que se larga del Puerro, cora otra fixeza , y otra cer- 
tidumbre que .no puedea añan-zar los supersticiosos Lapones en 
Jos Vientos que ve&deíí. Porque debiendo saber, quando se ha- 
yan de presentar los Astros sobre «1 horizonte del primer Meri- 
jdianp que lleva, por X3ualquie.ia d.e los días áel año en que ha- 
ce su viage, será compu-tabie la hora en que se hayan de orien- 
tar sobre el meridiano que tenga diariamente en su navegación , 
para estar bien aferrado y dispuesto por una conjunción magna, 
ó máx)ma_ que espere, ó solamente de la Luna, y el Sol, pero 
en su perigeo y por la paite del Trópico en que riavega. No 
podrán s-ujetarse á prevención las ráfagas desmandadas y comba- 
tientes que hacer puedan las Eoneñas , Tifones y Présteres ( que 
son en una palabra las Auras boreales y australes), pero al 
xréans las podrá temer quando tenga en su bemisfeno muchos 
planetas sobre é!. 

lie dado aunque con fdgnna difusión, por lo importan^ 
te de ia materia, la mayor idea que me fué posible del sistema 
ele los Vientos , en que á nrd ver se explican todos los Fenó*- 
menos, y se .coaciiian los efectos coa sus causas ; eomprobánJd» 

se 



«I 




282, 

se -qtianto se propuso ánfes g-obré el ñur.o y reficriio c!e los ma- 
res, y, de cuyo principio todavía se iráa maniítíLando , Dios ase- 
diante,- otras importantes conseqüenci'as: pero no- hice ritas que dac 
una idea de la verdad, quanto cofresponde á la teoría de un 
Filósofo, dexando á las Ciencias prácticas el metedizar las reglas 
y puntuaiizir laí ob.=ervacion-ss. Si mis conjeturas fuesen eiec- 
tas s-e . hará á la oavegaciou ei mas interesante servicio : mas ya 
soio' habré sido un remoto principio, y un débil instrurüenro. Qüié- 
ial9 Dios, y QLiieran sus bondades que en nuestros dtas se de- 
sej:itrañ¿n perfectamente estos arcano's , y guarde á Vms. muchos 
año3, como deíeo , para beneMcio de la Sociedad y biea del Pú- 
biise. Faz y Septiembre i® de 1791. 

B. 1. M. de Vüís. 
Sii mas atento servidoc 
JBíjft Vedro Nola-sco Crespo. 



ig O T A, 

ILa obligación qué nue-ítra Sociedad ha Cóntraícfo con el 
Publico ,. la hace pracdcaí las mas eficaces diligencias para el 
decoro y aseo del Mcrcurh. Nuestros desvelos en esta parte sort 
itnpondeTables ,. é igual rfuenro dolor al ver' que no se les- pro- 
porciona la felicidad en el suceso.- La impericia de los Impre?o-- 
íes, si aun en las' naciones mas cultas ha sido el objeto de la pe- 
iia y censura de !©s Sabios , lo es singularmente en- nuestra Ga* 
pitalí, donde casi es preciso que el Autor dicte de nusvo sus 
©bras en la prensa.. Si á esta dificultsd se añsde la confusión, 
ob; curidad y desaliño de los Manuscritos que se nos remiten ,■ 
casi no- queda tiempo para su corrección. Esto nos iitipele á su- 
plicar á' los Autores que nos favorecen 'eoo sus producciones, y 
en especial á los de afuera , alivie-n en esta parte nuestras fa- 
tigas ,. cuidando de que vengan en adelanta los lasgos , escíitos 
con mas claridad y mejor puntiucionv 



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S Núm. loi. 



Fol. S84. 



♦ 
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MERCURIO PERUANO t 

DEL día aa DE DICIEMBRE DE 1791. ♦ 





^ 



RASGO REMITIDO POR LA SOCIEDAD POÉTICA SO- 

bie la Música en general , y particularmente de 
los Yaravíes, 



^ Onvidados de la apacible serenidad del tiempo, y dispuestos 
á divertirse salieron al campo Sicramio , Leucipo y Eicrífild , to- 
dos jóvenes y aficionados á las bellas Artes. Cada uno se pro- 
puso seguir el dictamen de todos , y no el suyo ; para que de 
este modo el dia fuese cumplido sin dar entrada á las contra- 
dicciones odiosas que degeneran en disgustos. Prevenidos de esta 
suerte se prometieron lograr perfectamente la satisfacción de su ob- 
jeto , aspirando solo á sacar útiles efectos de las meditaciones de 
su Sociedad. 

Llegaron á «n, sitio el mas adequado para el intento, 
pues parecía que la naturaleza de propositólo habia prevenido pa-' 
ra aquel fin ; tocjos , se encantaron de su hermosura , y arreba- 
tados de las bellas producciones de árboles y plantas, lo eligie- 
ron para su descanso ; pero quedaron mas suspendidos al oir los 
tristes melódicos acentos con que el 7agal Crisanto se explicaba 
al son de Mn vioHn que herido de su propia mano formaba dúo á 
sUj. cjelicada ivo.:^ : na^je. en quel acto osó interrumpirlo, y todos 
cpñ gran cotnplacencia- lo escucharon hssta que puso fin á su 
canto. Maravillados de la gracia con que se habia explicado, se' 
«idearon ¿e él, ínstándoie á que: no les defraudase el gusto de 

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que lo volviesen á oir ; y sin detenerse , tocó y entonó dlferen. 
tes canciot^es , con las que acabaron de conocer la fuerza y 
atractivo de la Música ; pues cada uno sintió ios efectos de modo 
m^s tocante que al principio. De aqtii resultó, que siendo todos 1 05 
congregados aíicicnados á aquel Arre , se produxesen varios pa- 
receres sobre su poderío y fuerza para dominar en los afectos 
del ánimo : y unánimes cedieron ía question á Sicramio, á quien 
consideraban instruido en las nociones músicas, á fin de que de- 
cidiese y explicase sus propiedades. Sicramw agradecido al ho- 
nor que se le hacia , propuso hablar por mayor de la Música en 
general , contrayéndose especialmente á la de los Yaravíes ( i \ 
que es originaria de nuesíra Patria. Todos accedieron gustos á es- 
cucharlo , y ocupando cada uno eí asiento florido del matizado 
suelo, estaban pendientes del Discurso que empezó de esta ma- 
nera : : : 

Es k Música tln idioma divino que se insinúa directamente 
al espíritu, y aumenta ó disminuyelos afectos del ánimo sepun el 
grado de mas, ó menos eficacia que percibe el alma de su in- 
fluencia: ella sirve de lenitivo en las penas y amarguras del co- 
razón , y á las veces las agranda según los tonos que adaptan 
á la complexión de cada individuo. Un ayre patécico y grave 
acrecenca la sensación de un pecho herido ^ y en el indiferente 
causa una emoción sería y melancólica: un tono brillante y ma- 
gestuoso imprime unos sentimientos nobles y sublimes : un ayre 
marcial excita alientos guerreros, é infunde valor : el alegre pro- 
jKueve la festividad y regosijo ; pero donde la Música imprime 
íus efectos con mas viveza, es en aquellos tonos tristes con que siti 
poder resistirse el corazón humano, se conmueve: tales el influ- 
xo que tiene en I0& Yaravíes. ¿Quien no se sentirá conmovido 
al oír esta canción entonada en su ayre natural y patético ? Pre- 
cisamente el Yaraví influye tristeza : su origen es el mas tétrico, 
y su memoria la mas dolorosa : los versos que se acomodan á 
estas canciones son tan análogos á la composición música, que di- 
fícilmente se encontrarí unjon mas bien guardada, y esta es Ja 
ejfceleneia mas noble de los Yaravíes. 

Sus tonos son por lo regular menot'es , y las transicío-' 
nes llaman á mayor, siendo el grave bemol, el dulce sustenido, y 

el 



, ( I ) Voz que sale ds Arábicas: nombre que se daba á los Poeta» 
Índicos, y ahora significa Canc. de lo* Indios. Mere, Per. T. i.° p. 207^ 




2 85. 

e! agradable BequaSra los que entran en su compo'?5cíon , fjue ,ad- 
tnite las admirable» apoyaturas , los ojiortunos ligados y primo-, 
lOEos trinos, con los demás accidentes de aspiraciones y pausas 
que son el alma de las composiciones : su compás es unas veces 
medido en el tiempo de tres por ocho , otras de tres por qua- 
tro , y algunas de seis por ocho , ocupando su lugar el ayre 
andante, andantino , largo y moderado: de suerte que todo lo 
serio- entra á la parte de los inimitables Yaravíes que se entonaa 
á una voz , á dúo , a trio , ó según acomodan las voces que los 
cantan. 

Por lo que á mi toca, confieso con ingenuidad que quan- 
do oigo estas canciones «e abate mi espíritu, se acongoja el áni- 
mo , el corazón se entristece , ios sentidos se encalman , y el 
llanto humedece mis ojos ^ bien sea por el gusto que desfruto 
de oírlos, ó que mi disposición orgánica se inclina á lo patéti- 
co. Lo cierto es, que por lo general en todos parece que surte 
el mismo efecto esta entonación : he conocido persona que ha 
quedado acongojada por muchos diaí , y que se privaba quanto 
podia de cirios por no seníir tan vivamente las sensaciones de 
9u composición, de cuyas resulta* enfeimaba: tal es su poderío 
y su natural gravedad. 

Supongo que como senté al principio, contribuye mucho 
la poesía que je les acomoda ',, porque los versos ya se refiereo 
á alguna crueldad, ya á la funesta memoria de un objeto am.a- 
do , ya al olvido injusto de un amante , ya á la desesperacioa 
de una imaginación zelosa , y ya á las tiranías del amor : de 
suerte que según es el dolor que aflige, así se le acomídanlos 
versos. De estos unos son endechas de cinco sílabas , otras de 
seis y siete; y también se componen redcndiüas , quintillas, 
quartetas , décimas y glosas : pero lo mas maravilloso es , que 
el metro lo adornan de símiles muy oportunos , comparaciones 
propias , y figuras adequadas ; se vitrten varios y hermosos tro- 
zos de mitología , y amenizan el pensam.iento con exemplos de 
aves , selvas, rios , montes y otros símejantes. , 

De este modo, unida la arniouia y patético tono de Ja 
Música á Ja poesía triste y tocante , resulta una composición tan 
roble , persua.siva y melancóÜ^'a , que el corazón mas empeder- 
nido se hace sensible á sus iníinuaciones. ¿Que oidos no quedan 
arrebatados de su influencia? ¿Que ojt's, que no se inunden en 
Uanto i ¿ Que ¡rersona;, que no &e conmueva, solo ccn cir tocar 

Stt 



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-■^■<>»a^»^sawwg^s»yt^>gñ!at?f^ ' iMiai ^ 






fü ayre en ürt hiero instíríifhen'tc) t El YafáVÍ de qüalesquiera suer- 
te que se Olga, suspende , eleva y arrebata la atención mas dis- 
traída , sm que nadie se pueda retraer de su poderoso atracti- 
vo. ¿ A quien no se le exasperan Jas heridas del amor, quando oye- 
una glosa cantada ai proposito del mal de que adolece 2 iOue 
amante injusto no, se siente reprehendido, quando la incauta á 
quien ha burlado, entona sus tristes endechas y expresa sus sen- 
timientos? ¿Que esposo disipado no vuelve en sí, quando sA 
amante tortolilla esparce tristes y justas quejas ? ¿ Y qual será' 
el esfuerzo que se haga por parte de quien intenta conseguir se- 
mejantes triunfos? Entonces se oyen sollozos, suspiros y ayes s 
se ven lágrimas, desmayos y deliquios; que aunque son circunál 
rancias características y propias del Yaraví, suelen expresarse con 
mayor fuego y entusiasmo, quando interviene el poderoso motivo 
de conseguir algún vencimiento por parte de quien los canta 9 
tompone. 

^ Cada reyno, cada nación , y cada provincia tiene sü 

carácter diferente en punto á Música. El Español es alegre y sa- 
leroso : el Francés y Alemán son serios y graves : el" Italiano 
dulce y amoroso : el Ingles expresivo y armónico : el Pottugiie* 
felevado y marcial ; y en fin , en las demás regiones se hallan 
Iguales influxos y caracteres musicales : sin embargo , aunque en 
cada nación se observa diferente estilo músico, suelen imitarse 
Unas naciones á otras. Por exemplo : el Español remeda á veces 
á\ Italiano y al Francés: estos al Español y al Ingles, y aque^ 
IJos al Portugués y Alemán : de manera , que se forma una 
Aiiscelanea agradable, aunque sea con la imitación de difertntti 
estilos : solo el carácter del Indio es inimitable ; y sus Yaravits, 
con regla de excepción en esta parte : su natural , su condición , 
8u genio y su humor, todo es propenso á lo pánico y triste: sus 
habitadones son obscuras , de baxas techumbres y de fábrica me- 
iánv-ólica : su comida parca y la mas frugal : su lecho humilde 
y en el suelo: hasta su vestuario es de unos colores extraños f 
tristes ; pojr ló qual todo quanto el Indio hace, dice y piensa, 
es acompañado de una natural seriedad que les influye su tem- 
peramento. Gustan solo de oír el lúgubre canto de las Cuculíes (2') 
y de otras aves agoreras y funestas , porque solo aquello tene- 
broso Its acomoda. Es- 



(2) Unas palomas menores que ias torcaces : su canto es pare* 
cido ai del Cuquilío, 



^mmi'mmmm'rmtm 



Estes poderosos motivos son los principales para que la 
Musirá de sus Yaravíes se revista de quanio ayre tétrico y me- 
lancólico es imaginable ; y que Xa poesía en su i4ioma siga el 
mismo orden de gravedad y grandeza. De lo que se deduce ^ 
que los Yaravíes, Cachuas y otras canciones índicas son las mas 
«iccelentes que se conocen ; pues hermanando la Música y la poe- 
sía en el lleno de sus composiciones ; resulta una orden y natu-» 
raíidad la mas necesaria y recomendable. Acuerdóme de la ver- 
sada de un Yaraví que por venir ai intento la he de referir, y 
con elia pretendo poner fin á esta inimitable clase de Música* 
Dice asi : 



Quando á su consorte pierde 
triste tortülilla amante, 
en sus ansias tropezando 
corre, vuela , torna y parte. 

Sin sosiego discursiva 
examina todo el Parque, 
DO reservando á su vista 
tronco , pianta, rama ó cauce. 

Perdida ja la esperanza, 
y el corazón palpitante, 
ilora sin intermisión 
fuentes, rios, golfos, mares. 

Así vivo yo ( ¡ ay de mi ! ) 
desde aquel funesto instante, 
^ue te perdí por desgracia, 
dulce hechizo, encanto amable. 

Lloro , pero sin consuelo ; 
porque es mi pena tan grande, 
que soiO respiro triste 
penas sustos, ansias, ayes. 

La memoria me maltrata , 
quan, o á tu adorada imagen 
«iem^re me la representa 
muerta flor, helado jaspe. 



Si salgo á llorar al campo 
se aumentan mas mis pesaresj 
porque me acuerdan de ti 
bosques, montes, prados, valleí. 

Si acaso me veo sola 
te miro en mis soledades, 
procurando mi consuelo 
grato, dulce, tierno, afable, 

Entre sueños mi reposó- 
me perturbas y combates; 
pues que creyéndote vivo 
siento zelos , furias, males. 

Si acordándome de tí 
mi espíritu se complace; 
no importa que el corazón 
sienta, sufra, llore y calle. 

A lástima m.uevo al mund%- 
siendo la mas fina amante; 
porque lloren en mi pena 
hombres, brutos, peces y aves. 

Mientras me dure la vida 
seguiré tu sombra errante, 
aunque á mi amor se le opongan 
agua , fuego , tierra y ayre ( 3 ), 



_ z^ne corazón por einpedernido, que se considere se ha- 
Tá insensible á ia poderosa fuerza de esta canción ? Ella solo res- 
^ pifa '• 

ÍSO Quando se trate de la lengua Quechua, se comceti que 
e* peculiar a ella ministrar composiciones á los Yaravíes. 



mmm. 



■ppfWPiipPigiiiiWWWPfffwjw*i !-ii i' i i "«j<j i i.ni !ii ij i jyjiii)j¡....iu^^ ^^ 



iiij 



289. 
pira dolor y pena : los finales áe los versos repeticJos por et re* 
tórnelo di la Mésica excitan á iásthna y mueven á dolor : su 
objeto es manifestar el sentimiento concebido en» la muerte de 
xm idolatrado amante , y se desempeña coa la mayor elegancia y 
hermosura : toma por asunto la viudedad de una tóitola que ha 
perdido au consorte , en cuya ausen.cia no halla alivio para mi- 
tigar su tristeza: comparación muy adecuada, y símil excelente 
que manifiesta el natural delicado gusto de estas sin i|fuales com- 
posiciones. 

Ya me contraigo á ias demás que forman el encanto d« 
la Sociedad ; no necesitaré de explayarme mucho para hacer pre-» 
senté á cada uno los motivos que tiene para ser amante á este 
Arte divino. Porque | Quien no se deieyta coa la hermosa va- 
tiedad de tonos de que se compone una obertura? ¿Quien no 
admira en la orquestra la diferencia de instrumentos que la com- 
IjjDnen, y que sonando iodos á un misroo tiempo heridos en signa 
diferente formen tan grata armonía ? Rompe regularmente por ua 
alegro que suspende la atención ; y quando mas engolfada £S ha- 
lla la imaginación, gastando de las dulces consoiíaacias, admirando 
las finas apoyaturas, y elevándose en las naturales repentinas tran-» 
sjciones , siente una calma la mas placejitera ; porque comen2ando 
ei Piano, quedan los acentos que apenas s? perciben, como si so-» 
naran muy retirados ; pero tomando el forie su progresivo i m pul «¡o, 
y volviendo á .crecer las voces heridas con mas fuerza, se aviva 
Ja imaginacioa admirando ía mijtacjon ícxtreinosa que ha sentido 
de un instante 4 otro. 

Al alegro se sigue el andante : este consta de tiempo 
mas pausado, y su ayre es serio y raagestuoso: icnprime ideas vi- 
Vas de una conversación entre cuatro, é cinco personas que re- 
presentan los loítrumentos que se toíran ; guarda orden de claú-^ 
sula5 , de respuestas y otras figuras de muda retórica ; el violin 
primero es qui^n pre?i4e (corno en toda composición), el baxQ 
gobierna, la viola intermedia, y los segundos vjolines acompa- 
fian. ¿ Pera qué cosa habrá para un aficionado, ó profesor, que lo 
Jlene tanto, ni que mas lo enagene, como el penetrar y compre- 
hender aquel armonioso drama que se le representa per medi© 
de los Instrumentos? Figúrese el entretenimiento mas alahüeño y 
íiechicero , ninguno es cotejable con este. La afición vehemente 
distingue , penetra y alcanza lo mas hermoso de la armonía: ya 
adii^iía ios delicados trinos, ya las oportunas transiciones, ya los 

a- 



■i ^.m ii n ii 



ligados, y ya en fin otra multitud de bellezas rntísícas que entrzti 
en la composición, y que no es fácil penetrarlas Sino e. por me- 
d.o de una añaon eficaz. ¿Mas por ventura lev encanto/ de es^ 
te Arte d.vino están reservados s.Ao á sus profesores y aficiona- 
t J . menos: todos desfrutan de su dulzura, aunque de mo- 
do diferente i porque á estos les gusta lo triste, á aquellos ^o 
alegre: a los otros lo serio, y á los demás lo rna¿esruoso: y co- 
mo generalmente la Música abraza por sn armonía todos lol sen- 
timiemos humano,; de aquí es que todas las criaturas encuen trTa 
llnka! ''"'^ '''''^' ^ '" temperamento y disposición or! 

¿Y acaso necesitaré detenerme en explicar con mayor di- 
fusión esta rriateria, quando os considero (amados compañeros) 
con sufcentes luces para entenderla ? Vosotras almas felice ,qui 
penetra,, a for.do este Arte maravilloso, podréis disculpar la gn"^ 
rancia con que me he producido. Bien sabéis que L imponible 
f ducir a la consideración de los humanos sus efecto, div no , Y 

IrcihT .r ' "'"'^''\ '' '^"S^" ^^"^^^^^ excelencias q«e sola 
percibe ei espíritu rápidamente, y que son accidentes tanto mas 
peregrinos quanto dificultosa su explicación. ¿ Qué otra co.a nos 
muestran aquellas admirables trasformacione/ que sentTa TRey 
fcaui qunndo para aquietarse apetccia oír los tonos que David 
tocaba en su arpa? ¿A quien se deben atribuir tan benéficos 
ltT% ''"''■ '' ' ''^"'^ "^ ''"^^ ^' ^'^^^"O' ^^^blimado y ñoco! 
^Lí /rr^^*^"' ^'"'""^^^^ interiormente la armonía ?^ Idioma 
grato a todas las naciones , á todas las edades y á todos os 
sexos. ¿Pero que mucho ., ^un ks mi.mo. irracionales se ps! 
^an, se adormecen, y se amansan con sü imperio? Y así no pa- 
secera agena m extraña la atnbucron de Arion y Orfeo, quando 
^os lo representa ia Mitología atrayendo y animando coneTdu- 
€€ sonido de sus liras aun á las cosas insensibles. 
*;«r.«,, "^'^ finalizara mi Discurso ; pues ya queda explicado el 

í ular la d "lo'sT' "''''' '%'" '^""^^ en general, y' en par- 
In?i r Yaravíes, qu^ ba sido todo el objeto de la pre- 

sante discusión: pero parece que oygo al genio Español que me 

tod.s 1^ naciones ba sido inimitable por su composición ale- 
grey festiva, .u son tocado aun en una mala guiurrüla e.cí- 
tay promueve ia alegría, ahuyenta ia tristeza, i,ní¡ta .t bayíar V 
«»ca d€tmo a m apasionados. -¿ Pues q«é diré de nuestro exce- 

itnte 



I \j \ u\ mm^^ m ^.Mm mmmmm'mmm 



I iirtn-iM.riiri^if - -'ifiíiffiííi ■iiinSiaÍÍÍhi¿aaBaai«tti^ 



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I 



Jente Don Maieo ( 4 ), el Tunto ( 5 ) y ^^^^^ composiciones y to- 
nadas alegres de que abunda nuestra Patria? Estas aunque no 
llegan á ía grandeza del Fandango , lo x&vaQád^n en alguna co-^a de 
lo alegre de sus músicas : aquel es carácter español verdadero, 
que así como los Yaravíes ( aunque por opuesto estilo) son sin- 
gulares i del mismo modo el Fan.lango 00 tiene igual : bien que 
en nuestros estrados y concurrencias no se echan de menos ni 
Voleras, ni Tiranas, ni otras cantinelas gracioía^; pues las hábiles 
paisanas se han hecho capaces de toda esta Música ; pero tie- 
nen en sus tonadas patricias otro ayre y salero mas realzado, cu- 
^a gracia po-íeen con mayor naturalidad y perfección. Esta cla- 
se de composiciones vivas y de poderoso atractivo, son los apo- 
yos mas fuertes para manifestar el dominio que adquiere la Mu- 
sica en el corazón humano: porque á la verdad j quien se ha- 
rá insensible al Fandango, al Punto , ó at Don Mateo ^ Yo creo 
^ue ninguno que tenga sensación: y solamente los sordos y cie- 
gos que no oyen, ni ven, estarán libres de su imperioso atractivo. 

Sí , Arte divino, remedo de la Gloria, noviciado del Cielo, 
fembele^o de tus profesores y aficionados, hechizo de la vida, en- 
canto de la Sociedad, consuelo en los trabajos, lenitivo en las pe- 
nas y amarguras del corazón, entretenimiento angélico, alegría 
del pobre y del rico, regocijo dei joven y anciano , verdade- 
ro exemplo de la efiroera existencia humana en lo dulce y bre- 
ve, y complemento de los deleytes de la tierra: tu haces al ca- 
minante ligera su jornada : lu disipas las zozobras al mil mari-' 
nero: tu minoras las fatigas al industrioso labrador: tu alientas 
y diviertes al encarcelado : tu haces dulces las caaenas del cau- 
tivo j tu sirves de remedio en las enfermedades; y tu en hrt 
por tu alto origen y elevado empleo haces la complacencia de 
Jos Reres y de los vasallos. Felices los genios que se inclinan 
á tu meditación, y sacan de tan honesto entretenimiento los ut,^- 
les conocimientos de comprehender tu? excelencias. 

Aquí puso fío Skrawh á su ra7X)n3miento; y un general 
^plauso de sus compañeros que inmobles lo habían escuchado, ma- 
nifestó la complacencia que hablan recibido Alentados todos, y 
prontos á $er 6eles aficionadios á tan recomendado Arte , se levan- 
la ron ; y tomando el zagal Crisanto el violin empezó á prevenid 
Jas atenciones , y en acordes melódicos acentos entonaron digno, 
íiítnnos en honor de la sagrada Música. ^ ^ . 

' (4') T^iíáda del"pais que consta de un serio y alegro: se cati- 
tj^ y se bayla, ^ j 

I 5 ) Eayle muy alegre, pero no para Estrados senos. 




Foí. A^tj^ 




I MERCURIO PERUANO I 

DEL día »s de diciembre DE 17? í. íl 

Í 



HIGIENE. 

CÁRtA SECUNDA DE ERASISTRATO SUADEL RÉLATI^ 

va á las precauciones que deben observarse en lo« Partos 
en continuación de las publicadas en el Mere. Núm. 4c. 

A 

**• UNQUE fa Higrene, aqaefía parte eaencíalísíma de k Medi- 
cina que trata de la conservación de los vivientes, y de los me- 
dios para precaver las dolencias que asaltan ai hombre durante su 
carrera , haya siáo eí objeto que he notado mas propio para mi 
desempeño : como en ella se comprehenda muy bien la parte pro- 
^iiyláctica, y no solo considere al cuerpo sano , sino también laj 
causas que pueden alterarte', la separación de ellas, justo es, pres- 
te materia á siis refiedones, Y porque anticipando las máxi- 
mas de conservación desde el principio de nuestro ser (como 
convenía \ era indispensable una instrucción á las preñadas sO" 
hse su conducía , por depender únicamente de estas la subsisten- 
Cía de aquellos que hacen sean conocidas como tales , fué esta l^ 
inaterja de mi primera Disertación. No será extraño, pues, que en 
la presente, atendiendo i no ser minos considerable el peligro qué 
«teñen de perecer los que por sí aun no han empezado "á vivir,' y 
*e aproximan ya al feliz tiempo , en que la ama vivifique' y 
ponga expeditos sm órganos vitales para el mejor desempeño 'de 
«as íunciones ; me dedique á manifestar el peligro de las pai-tu- 
«entes , las precauciones que deben observar las comadres par*, 
SSLaacer sus deberes, y alguna instrucción relativa á la corr^c- 

^ ^ '• cioa 



"■""■""•■pippapnPill! 






393. 
cion de los abusos en la extracción de las secundinas, de lo que 
depende tanto el restablecimiento de las puérperas. 

Por los dolores y molestias , que en pena de la rebe- 
lión de Eva al maniato del Omnipotente, sufren necesariamente 
$us pósteras en el tiempo de parir ( i ) ; necesitan estas siempre 
quien en su trabajo las socorra. Y aunque las Indias y mucha» 
de las Cortes en sus partos secretos, é intempestivos , logren dac 
á luz su fruto, careciendo de ayudante ; no puede negarse que 
aun en estos casos-es muy útil la presencia de las comadres, así 
para la mayor comodidad, como para remediar los males que nin- 
guna puede estar segura no le han de acompañar , ni molestar. 
Por estas razones, el Arte de partear es casi tan antiguo como 
el mundo. La Escritura Santa con motivo de los partos de Ra^ 
chel y de Thamar , y de la resistencia justa de dos comadres 
Egipcias al precepto del ímpio Pharaon ( 2 ) : los escritos de Pla- 
tón, explicando sus deberes y privilegios en Atenas, de proponer, 
é igualar los matrimonios ( 3 ) : los de Hipócrates ( 4 ) , Gale- 
no í, f ) > Aecio ( 6 ) y otros : la Historia natural de Plinio ( 7 ); 
Jas Comedias de Planto y de Terencio &:c. dan v,n testimonio 
auténtico de que la práctica de este Arte ha sido reservada á las 
jnugeres entre los Hebreos , Griegos y Latinos, para satisfacer los 
fueros del pudor. Las naciones cultas de Europa observaron es- 
ta máxima tan regular y justa, hasta que por los años de 1665 
habiéndose llamado á Juliano Clemente, Cirujano célebre en París, 
para socorrer un parto clandestino , fruto espurio de cierta seño- 
ra y de su Soberano, se hizo común la asistencia de parteros 
en Ja Francia, que prontamente fué transcendental á los demás 
Keynos. Lima ha logrado peritos comadrones ; mas al otro sexd 
se ha visto siempre privativa la asistencia en los partos naturales, 
llamándose á los profesores en los diñciles. No obstante, debemos 

con- 



i 



( I ) Multiplicabo aerumnas iuaSy et conceptus tuos : in dolare ^tf- 
fits filios. Genes. C. 3. v. 16. 

(2) Id. C. 35^ V. 26. et cap. 38. v. 27. Exod. C 2. V. 2;* 

In teaeteto. 

De morb. muí. I. 1. part. 76. et 93. 

In aph. comm. 5. aphor. $;i.et 62. de natur. íacult. !«• 



(3) 

(4) 

(5) 

. c. 3. 

(6) 
(7) 



Tetrab. 4. Serm. 4. cap. 22. 
}J)s, sS. c, 7. et lib. 32. c. 20. 




ésiiv^sa^g^ll^^l 



•"-'-'^^'-"■"""^ 



ÉP4. 
confesar, que esta parte tan ótil ¿e la Cirugía, no ha logrado au«i 
entre nosotros aquella perfección que se merece. Las parteras 
de Lima se apropian este título, sin inas principios ni reglas que 
una asistencia ciega , y sin mas conocimientos que los que ofre- 
ce la experiencia propia, é inspección de otras. Así la presencia 
del Cirujano ha sido inevitable aun en muchos casos en que una 
comadre instruida fuera suficiente : pero no hallándose una de es- 
te carácter entre tantas que tenemos, y sirviendo solo para reci- 
bir el feto, y ligar la vid 5 deberían llamarse con mas ra7on que 
las parteras de los Griegos, Omphalotomoi, Urr.bilisecae, o cortado- 
raí del cordón umhHkah Es digno de compasión que en una ciu» 
dad populosa no se encuentre una muger capaz de instruir en 
€Sta materia á las que quisiesen pisar sus huellas , y de auxíliac 
cea método 4 las que implorasen su socorro. Un Maestro peri- 
to señalado por el Superior para instrucción de las que exerceti 
el oficio, y coit facultad de privar de este, á las que no recibie- 
sen su doctrina, sería un medio seguro de evitar los freqüentes 
daños que ocasiona la ignorancia de nuestras parteras. ínterin 
£ste , ú otros recursos semejantes se toman por las personas á 
quienes compete^ la facultad de las comadres será muy limita- 
da, y la ayuda del Cirujano ?n las mas ocasiones necesaria. Y 
como aun siendo tan estrechos los deberes de aquellas, en nues- 
tro pais por su ignorancia son muchos los errores que come- 
ten en su ministerio ; y habiendo profesores que tropiezan aun en 
aquellos casos en que el parto natural necesita los socorros de 
ia Cirugía ^ ya que la inteligencia de los convenientes al difícil 
y trabajoso, requiere otras nociones que supongo distantes de las 
personas á quienes este rasgo se con<;agra, cuya limitación tampo» 
co puede comprehenderlas ; rne ceñiré á la exposición clara y cotn- 
prehensible del parto regular, y dar algunos preceptos que pue- 
dan desterrarlas tinieblas de la ignorancia en este asunto, aliviar 
las madres, y conservar los hijos. La teoría sobre el mecanismo 
del parto, ó el conocimiento de los esfueszos y resortes de que 
se vale nuestra máquina para la exclusión del feto, debe prece- 
der al de los medios de facilitarla: pues siendo la naturaleza 
quien sola comienza y perfecciona esta obra , no podrá el arte 
prestarle á ciegas su auxilio, y sin la prenoción de los medios 
de que se sirve para concluirla, 

Quando ya el feto ha adquirido la debida extencion, y 
sus órganos \^s disposiciones necesarias para el exercicio de aque- 
llas 






■ /.,á^rT^a¿-.,-r».»ir7-.-i 



^él cüérpb le jiíepara isu salida. La cábela que como mas lige» 
ira respectivamente, aunque voluminosa, ocupaba la parte superior 
'hairándóíe mas pesada por él aumento en el celebro, muda de si^ 
•tüacion y se coloca en el cuello, siguiendo las leyes invartabies de 
ía Hidrostátic'a: contrrbuyendo á esta que ííaman tolteta el «umen- 
'to considerable del hígado y pulmones, y extencion de los hue- 
«écirios de I6s oidos y narices. Luego que el feto ha baxado, las 
Übras del segmento inferior del útero se alargan, y su resistencia 
disminuye; el fondo y cuerpo, como sus antagonista?, adquieren nsíu 
fuerza: sus fibras musculares se contraen ; fa imj^resion adoros» 
'láe los pies del feto favorece esta acción, que se comunica úl 
diafragma -y naúsculos del abdomen, quienes obran con mas fuer* 
"*a sobre el otero, por estar este colocado en la dirección del e^ 
^e Ja pelvis, que se puede casi mirar como la dragona! de esta 
Jnisma acción compuesta. En virtud de este» esfuerzos los dolore» 
;Í5e aumentan: el feto 3e precipita: los nervios del segmento infe- 
''tior del útero se aíloxan: los humores contenidos en sus vasos « 
cuelan: el licor del amnios sale con el feto: el fondo se vacia: 
idisminuyendo la resistencia se contrae con mas fuerza; y hallán- 
dose franca la salida, cae el feto á plomo por su propio peso. 

De la historia del parto se deducen los deberes de la» 
^tsonas cuyo cuidado es facilitarlo: las contracciones del fondo 
*;tíeja matriz despiden el feto, quien las excita como cuerpo ex- 
traño: luego los medios que favorecen dichas contracciones, y ca- 
Jpaces de apartar lo que le sirve de obstáculo, deben ser em- 
'tileados para facilitar el parto. Los cordiales ligeros, corrsborando 
las fibras, son útiles en las débiles enfermas, y convalecientes in- 
'Capaces de esforzar y resistir los dolores: mas fuera de estas citw 
tunstancias son nocivos, y deben repudiarse. Las causas mas fre- 
cuentes que se oponen á la libre contracción del útero y múseií- 
Jos del baxo vientre, son la distencion de los intestinos, la de-Ja 
"^vexiga, la plenitud sanguínea de los vasos uterinos, y la mala si- 
^tuacion. La corrección pues de estas iremos explicando. 

La repleción de los intestinos causa los cólicos y áO'm 
^4ores falsos que retardan el parto y lo dificultan r la frugalidad 
'^nlos alimentos la precaven, y las lavativas producen er desaho- 
go que se requiere en este tiempo, sin cuya precaución salen iia 
lieces con el parto ,' manchan el 'lecho, y molestan á la coma- 
Üre. Los ¿iistéfes tan necesarios guando empiezan los dolores pos 

es- 



1 



éstié circtinsfaocíaí, s&n iniít'ííe$ aguando ía cabeza S€ ÜaUa empe- 
gada en la f>€lvis comprimiertdo el intestmo recto : pues como [o# 
doiores verdaderos son ocasionados por ¡a acGÍon del fondo def 
j&tero, las ayudas irritantes no los excitan ( como vulgartnente sft 
cree) sino fatigan á la parturiente sacudiendo, é irritan-Vola mattiz. 
Las pletÓTTcas que tienen un pulso vivo y fuerte , ila 
«afa roxa y la respiración difícil , deben sangrarse en este tiem- 
po , con especialidad si durante la preñez no se sangraron. Los 
'Antiguos fundados en la doctrina de Hipócrates ( 8 ), observaron 
constantemente la máxima de sangrar del. pie en el tiempo áel 
-trabajo: de ios Modernos muchos sostienen que ía sangría 4el 
trazo lejos de retardar el parto, antes \o facilita. La experiencia 
que ¡era el norte de los padres de la Medicina , les enseñó la 
utilidad de las sangrías inferiores. Galeno y sus sectarios con- 
íilirmarün la doctrina Hipocrática , con sti teoría de la revulsión: 
^sí en las inflamaeiones de útero generalmente, díxo Calente, debía 
•angrarse del tobillo (9); por lo que era consiguiente la propusiese 
-en el parto difícil. Pero los Modernos ilustrados con el hallaz- 
go del círculo perenne de nuestra sangre , instruidos con las ob- 
servaciones anatómicas , han destruido justamente la opinión Ga* 
íénica , conviniendo en que la sangría del brazo es preferible ei» 
Jas iriffamaciones de qualesquier viscera del vientre : y la segu- 
oridad de esta doctrina está firmemente apoyada por sxa admiya- 
(bies efectos. De aqut se originó sin duda sangrar del brazo ^n 
f-el parto que se retarda por plenitud de sangre en los vasos ute- 
-rinos: pero si la sangría del pie no puede disminuir la acumu- 
'•lacion de sangre en el útero, sino antes aumentarla; ¿ porqué los 
'jnas de estos Autores dicen que en la supresión menstrual se san- 
^gre del tobillo ? ¿ Como vemos promoverse el flaxo , quando poc 
«ste medio según su doctrina debia recargarse el útero , y Jo» 
-menstruos suprimirse ? Por la Fisiología se explica muy bien Án, 
pUtilidad de las sangrías en este caso. Las principales arterias de Ja 
•jnatriz nacen de la bipográstica , ó ilíaca interna : sangrando ¡áel 

pie 

yu ,1 11 , I ., ,,,—m , 1 - . . . I i H , . I ,m m».^ ' — ■■■■ ■ . ' _ J ^ ii... i ..i .. ^^ 

(-8 ) Si praegmns ^multo tempore inmoretuf ef pürjure non pQSí^, 
- xeddiehus plufíbus eos partus dolor jhut lul-aret í sít autem jupeMS.Jff 
wgore, ^ef multo sanguine refería tecare opifríet venas in maholjis, 
■Ét sanguinem -dstfahert tiirium respeetu habitó, L> i. 4e mQsK 
inulier. 
(9) Lib. de curatid. fta^ ^ec j^en, ^«4« 



iil 



207. 
píese aciisra el curso de la sangrs por !a maca externa; á la- hipar 
grástica se dirige poca, y mucha mtínos por hallarse lento su 
ciirío en los vasos uterinos : luego se hará una revulsión apar- 
tando , ó disminuyendo el impulso de la sangre que debia ne- 
cesariamente encaminarse á la matriz. Debe, pue?, prevalecer la 
autoridad de Hipócrates sobre la sangría inferior en el parto , 
quando concurren las circunstancias que previene. No obstante, 
confieso que pueden ocurrir varios casos, en que la sangría del 
fcrazo sea preferible , como inflamación intensa y otros : pero es- 
íos han de ser manejados por profesor diestro, que sepa conocerlos 
y meditarlos: y aun entonces convengo con Escardona, que después 
de la del brazo se repita, si hay indicante, otra del pie ( 10 ) . 

La situación es uno de los requisitos para la comodi- 
dad de parir ; y aunque en qualquiera se puede verificar siem- 
pre que ei parto sea natural { 1 1 ) ; y nó obstante que ninguna 
puede ser permanente por evitar las molestias á la parturiente , 
que debe reposar en los intervalos de los dolores sobre la silla, 
é el lecho : según los conatos que la naturaleza mecánicamente 
Csciía , y el conocimiento sobre el modo de exercerse sus fun- 
ciones , puede explicarse la postura mas propia , y que dexa li- 
bertad para hater grandes esfuerzos. El parro se coadyuva pot 
la contracción de los músculos del baxo vientre y diafragma: 
para que estos ss contraigan con mas fuerza , y que las entrañas 
del vientre se compriman , es necesario que los huesos á quienes 
se atan, sean fixos é iamobles. Ksíos son los da la pelvis j las 
vértebras de !os lomos, y ei pechos la pelvis se fíxa estándolo 
Jas extremidades inferiores: conviene, pues, quando los dolores co- 
inienzan , que la muger se halle de pies > haciendo esfuerzos 
contra la tierra : as?, la contracción de los músculos de pies y 
muslos es mas fuerte , y obra sobre las rodillas y pelvis , espe- 
cialmente si la comadre comprime aquellas al tiempo de los do- 
Jores , para que tengan un punto de apoyo. Los pies, los muslos, 
Jos ríñones y la pelvis asi fixos , hacen lo estén los músculos del 
baxo vientre, pues en ellos toman su origen. El pecho es firme 
siéndolo el vientre , y las extremidades superiores : para esto co- 
gerá la muger con sus manos algún cuerpo que resi-,ta : procu- 
rará poner en rigidez sus músculos : que los del pecho , el lar- 
' guísi- 

(10) De morb. muí. c. ro. 

( í I ) Levret L' art. des accouchem, 




'..WJI I .'U. II * * w 



mmmmfmixmrm 



25)8. 

gilísimo de la espalda , ]o$ de la espaldilla y clavículas se con- 
traigan ; y la parte superior del pecho quedará inmoble. El pe- 
cho y la pelvis así fixas , lo son también las vértebras , y mai»' 
si apoya sus riñones contra la pared, ó cosa semejante. Guarda- 
ráse sí mucho la comadre, de fatigar á la madre quando Jos do- 
lores son falsos, y que no se extienden basta el pubis; pues er». 
su distinción de los verdaderos debe poner la major aienciott 
y cuidado. 

Las unturas oleosas son titiles siendo moderada?; pues con 
exceso consumen las humedades viscosas mas proficuas que todos; 
los linimentos. 

Puestas en práctica las máximas referidas, si no hay obstá- 
culo para la salida de parte de la madre, ni del feto, el parto se 
verifica: libre la cabeza se sirve de la barba, para descubrir la es- 
palda agitándolo suaveme.nte de un lado y otro, y sin tirarlo en 
Jinea recta. U!tim-amente ; ya fuera, se practica la ligadura , como 
es sabido, y se entrega á una asistente. 

Si las secundinas no siguen al feto, su expulsión es 
un segundo parto que se obra por la mecánica que el prime- 
ro: si tardan en desprenderse , exáminaráse con prolixidad, si el 
ilícro se halla ocupado de otro feto : su existencia puede con- 
jeturarle 5 quedando el vientre tum.efacto y extraordinariamente 
duro. Los esfuerzos para tirar la placenta en este caso , produ- 
cirán una hemorragia igualmente funesta á madre é hijo : pero 
si la extencion igual en el abdomen , con una tumorosidad li- 
»iit?.da , blanda y sin resistencia , manifiestan que el útero solo 
se halla ocupado de las pares , el Arte debe contribuir con sus 
socorros. Las lavativas , supositorios , inyecciones acres, vomitivos, 
purgantes , errhinos , emenagogos , son perniciosr s y freqüente- 
mentc mortales, como advierte el insigne partero Rocderer ( 12 ). 
Si la matriz con sus contracciones no basta á desprender la pla- 
centa , los remedios dichos aumentan el curso de la sangre al 
■útero , y este se infiama no pudiendo consumirse aquella por la 
ausencia del feto. Si la separación es parcial , la hemorragia es 
inseparable y muchas veces funesta. Diré con Levret , que estos 
remedios son efecto de la ignorancia de los tiempos pasados, y 
de un empirismo el menos instruido (13). Los vahos emolien-^ 

tes 



( 13 ) Elem. de I' arí. des accouchem. pag. 15)7. 
(13) Ibid. 



yiiirtili^- ii-i¡T¡-''i|ií¿;^ífeMl*iiiiaÍÍlii 



tes , y fas sac.üdjdaí suaves ¿leí cordón , ,son tnuj convenientes •• 
iíi'ds debe tirarse cen cautela por no romperio , con especíalidatí 
si es frágil ó sangtiinco , y por el temor de la hemorragia. Si 
nftto no bastase, ínediíará sobre la extracción. Si la placenta no 
st halla separada total, ó parcialmente , la operación debe diferir- 
se , y tanto mas , quanto el parto haya sido menos próximo a! 
noveno mes s.olar, la experiencia ha manifestado que después de 
sesianas y meses la placenta se ha desplegado con felicidad , j 
aun disuekocon los loquios : así lo asegura el inmortal Ruyschio, 
después de mas de cincuenta años de observación {14). Pero el 
tüígo imprudente se conturba, si Ids secundinas no «e arrojan pron- 
tamente : desprecia los consejos de aquellos que esperan con cor- 
dura los esfuerzos de la máquina; y estímala animosidad délos que 
Si Sáléñ con felicidad de su atentado, es poniendo en grave pe- 
ligro á la parturiente, como suele verificarse. La placenta se ad- 
Iiíeíé al útero por unos pesoncilj.03 carnosos que son recibido* 
en otras tantas cavidades de esta entraña , cuya adherencia ha 
continuado nueve meses. ¿ Que fuer<za, pues, será necesaria para se* 
pararla í ¿ Y quantas veces ha sucedido volcarse el útero por ella , 
dilacerarse, y hacer los esfuerzos sobre esta viscera sensibilísi- 
ma, espeaalmente si Calta la guia del cordón, quando ello* 
deben limitarse á Ja par ? La separacíoA, pues , total ó parcial, 
^ue se advierte por una ejcpuls-ion de sangre en el parto, an- 
tes 6 después de él, es únicamente la que pued^ arrimarnos á 
fe operación Entonces no es muy difícil colocar la mano entre 
«útero y h placenta, y desprender £sta : pero í que accidente* 
juelen entonces ocurrir? Si el útero se halla en estadp de Lr^ 
<ia coitu) dic^ Levret (i?). sino se ha contraído, y forma ua 
Wmor circunscripto, piriforme en el vientre 5 los vasilios^ abier- 
fo^ no íc cierran la hemorragia continua, y la enferma perece. 
rOxala nt^estra Corte lograra mayor atención, estudio y escrupul 
fostdad en esta materia I La conservación del viviente y repara- 
eon de sus dolencias, es justo merezcan superior atención á I4 
que se aphca en los aiversos apuntos que el ínteres, vanidad y 
de eyte fomentan ciegameme. Conociendo esto los sabios y pi^do- 
ir. j^rr^' -']' ^* ^"'f^^' establecen y conservan Sociedade.^ 
4S*1^. r -'"* I chirurgicas, animando con premios al tra^ 
ira^o y desempeño. ¡ Feli^ el Perú, si llegase á poseerlas» 



(14) Tract; Anatófti, 



(15) Ibid- 



ESTADO QUE MANIFIESTA EL VALOR QUE EN CAUDALES Y FRUTOS 

han extraído baxo de Rexistro, de el Puerto del Callao para el de Cádiz , los Navios 
que se expresarán en los meses de Abril, Mayo, Junio y Dicienfibre de 1791- 



NAVIOS. 


De cuenta 


de la Real Hacienda. 




Caudales. 


Frutos. 


Totales. 


Diamante 

levante ....... . 

San Pedro 

Galg* ......,,. 

Concordia ,. , . , ... 
Sta. Ma^:]^ Magdalena,, 
PÍ14Í ..,.,..,, 


1 1 6.000 : 
n8.<5í5 : 
24f-í>i8 : 3 
I j 5,000 : 

46.98» :5| 

20.000 : 


> . ,. . . 

• •,••• 

3.050 : 3 

1.316: j 


1 1 6x00 : 
128.655..: 
245. pi 2 ! 3 
15 5^)00 : 
49.013 : }" 
,20jooo : 
i.3«<5:5 




7i2,J50{of 


3-347 •• 


7' 5-897: oi 



De cuenta de Particulares. 



Caudales. 

103.370 : i_í 

8 

1.029.309 : 4 I 

1.669.215 : 4 

889.427 : 3 7 

294,372 : I I 

i5>-«43«2|' 

112,610 : 5 3 



Frutos. 



,87.262 .: I I 
186.775: 3 I 
149.724: I i 

í>3,,542 f. i i 
116.283 { 6 

$0-395 : 2 i 
50.562 : 3 



Totales. 



8 
i,3í^.p8; : 

1.8^8.939: 5 í 

^Si.pjxií.o 3 

8 
410,654:7 i 

^03^38 : 5 

163,173: o 3. 



4.2 50,i48:6 , \ 733-544: 7 í' 4-983-693 ;6_i^ 



Reun;on de Valores. 



Caudales. 



Frutos. 



219.370 : I _5 

8 

1.157,964:4! 

i.pj 5-^^7:7 

1,044,427 ;2j 
.8 
34» -3 54 : 7 

171.8,43 : 2Í 
U3.6i.o : 5 3 



Totales. 



87.262 : a |í| Z06.612 i 3J 
' 8 

^86.775:3 4.1 1.344-740: 

149. 72.4 : I i 2x164.852 : o i 



92.542^5 f 
128.313^1 [ 
50.395 - 2 t 
.51.8719 : o 



4.962.698:6-7 7i6S9i ■ 7 I 



1. 1 36.970: 03 
8 
459.668 :o 

Í22.238 : 5 

! 64,489 : 5 5 
"8 



5.699.590 ;6_5 
8 



jv O r ^ ^. 

i,^ No se incluyen algunas especies de nfiuy corto valor, y que no son re- 
lativas á Comercio , como son aquellas de los tres Reynos destinadas pa- 
ra el Gabinete de Historia Natural. . , 

2: El valor de los Frutos está considerado conforme á los precios dados 
por los Vistas de esta Real Aduana com conocimiento de las mismas par- 
tidas que se han embarcado. 



*9^ 




EL 

el 
de 



fiñ'ds del i 
sí es fr0v 

sé h:a.Ila>CS 
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diéspues ._^ 
tlllg/) i, 
tajnente.- 
cTürá lo5 
Si sáléñ 
lígro á 
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I 



;• ÍVT'ÍJPAJ.^^,.^ 






^"Íh*t^ 



"jBd semsiui s^i 9p oji 
sop^p sopaad soi b ; 



(14) Tract; Ánatófñ. 



(ijj íbíd- 



X«.^, 



mnmw"*^ 



1 



•^^•^ 



í Nóm. lo? 



Fol. 30d, 



;rcurio peruano t 

é f 

é DEL día 39 DE DICIEMBRE DE 179 1. f 



NOTICIA DE UNA SOCIEDAD PATRIÓTICA , Y DE UN 

Papel Periódi;.o nuevamente estabiecidüs en la Capital 

de Quito. 



•*' lENE ía cnerte ¿e Tof Pueblos no tréros qne 1tv<; cisrrpn? ff- 
sií.os su indi«}:ensaMe vstincit^n. A la n~T<s bril^sítc pn s pe viciad su- 
cede la épr<a de íu dtcacitrcis , y l? n i'rr.a 2' i. ndóoi ia "-{.líí'a 
ocasionar en un país u i;kimo ext-rniiníc^, aunque no sea sino porque 
se dt'?t aidan los jmtf^ií'í de con.'tTVPi;?. a.'i < < rro el labrador im- 
prudente olvida el cvihivo de sus tierras quatido fin sf;-ne« reco- 
ge lo": opítros fr('*f 5; que le r'odu'cen' voluniíiíiaft. La índu'tria y 
las Arte-s ííh n-'éíct'-- {^tendidas en ti pvge. de ia<; riqueyas : peto 
C^tñs se di'srrin, 'H á {.-rcprr. -on cuc- «-e ábandtna ese mana ntíal 
Sríuio r'e '■& |F<v{tiií'sd jitii-a Ai cortrario la decadencia, ó 
eS' n'cz de nn tuíbio '^ireSe ser el regirte c^ne agita los espíritu."?, 
(6 para emuíar ion los ísfuerzcs del g.rte la fortuna de los otros j 
ó para rccuperfir íu ?niii,uo tipiendor cjuar.do lo perdieron adcr- 
jneudos en la abundancia. 

Quito fvé Ufa de las íTías florecientes y opulentas Pro- 
vincias de la /rrérica treridlonal á causa de las riquezas qué le 
íendian Io,9 di^-fctsus ran'ios de su rotrercio at-tivo. Desde fines del 
sif-'o pasado romt¡n7Ó á dtcger fensibkniente : y reducidas á una 
quinta parte de ló que antes eran sus haciendas, obrages , y ma- 
ruíacturas, hoy ro yrÉ'erta ñas cue un triíte esqueleto de -su 
Siiteiitir ^jpiiitncjaj iüíiiendo por todas j^aties los snás dolorosos 

S í «fec» 



I 






efectos^ de su nitf?erabte Gonstítucion Ti ). No es de nuestro ins- 
tituto indagar aquí las :cau.3as ^ae la hayan motivado; bástenos 
decir que el mal no proviene de alguna cuíp.b'e decidía en -los 
nacionales, quienes siempre activos no han cesado de trabajar ea 
combatir lo5 principios de su desgracia. Úítraamente han redo- 
oblado sus esfuerzo? para reani;Tiar ajjuei R.-yno agonizante : en ro- 
ído él ha Comenzado á fermenta-r el patriotis,mo-, y desde el año 
'de 1789 Qaito pudo haber experimentado suí ventajr-)sos efectos. 

Uno de aquellos genios de superior orden, á quienes ani- 
ma. un heroísmo de. que apenas cada sit^ío presenta un exeinplo, 
abandonó las delicias d.-. una. vida fíiosófica solo por venir á em- 
plear sus riquezas y sas laces en la prosperidad de su Patria. 
tEl Señor Cond<e de C.asa-Gijnn (nombre ilustre que algún dia 
deberá ocupar lugar diítínguujo en la hi.-;toria literaria de la América ) 
durante largos años «^ habia hecho célebre e 1 la Corte de España, no 
"menos que entre los Sabios, por sus talentos, su ümtracion y sgs 
servicios ( 2 ). Gozaba por fruto de estos, esos tranquilos placeres del 
espíritu que ^desconoce la ambición del cortesano tumultuoso, y 
solo se manifiestan á la penetración del verdadero sabio: mas'co- 
mo este antepone el bien púbíico á su particular comodidad, al 
Conde tocaron menos los atractivos que pudieran fixario en Eu- 
ropa, que la situación infeliz de sus compatriotas. Concibió desde 
Juego el designio de prosperarlos, trasladando á Quito todas las 
luces y establecimientos útiles que vio adaptables á ia constitución 
del Reyno. Consistiendo la miseria de este en la ruina, ó atra.o 
de sus fábricas y demis ramos industriales que en otro tiemp» 
lo hicieron florecer; fué su principal objeto conducir, impendien- 
do crecidas sumas de dinero, operarios y artesanos hábiles de Eu- 
ropa , y quanto pudiese influir al sólido establecimiento de laí 
manufacturas, como también á la perfección y aumento de las 
Artes. Sus medidas fueron las mas bien meditadas ; pero el hom- 
bre no es responsable al éxito de sus empresas ; ni su penetración 
puede extenderse á precaver obstáculos que no están comprehen- 
didos en la serie común de los sucesos. Varios adversos acciden- 
tes 



( I ) Vid. Informe del Señor Presidente Pon Juan Antonia 
Mon y Velarde, dirigido al Excmo, Señor Ministro de Indias en 
j8 de Junio de 1790. 

. i^i Vid. ^^^'^"a* de la Sockdai Económica iüih. i?. 



■> 



JOB. 

fes retardaren h ex?<"ur*on Se\ proyecto fiasta ¿envanecerlo e»* 
tf remonte, Qu-tí no lie-vC á palparios efectos de lo que medita- 
ba á ^u fa.í)r eíte sabio ra ri* io ; mas no por eso es él menos acree- 
dor á qu3 la graíiiud perpetúe su memoria eri los monumentos mas» 
e>tables q.ue * cnservan la ce io,s padres de la Patria : sus designios de- 
ben coní;iderar=;e cí>mo el principio de ]a feli(iJad pública aun por soJo 
haber promovido la erección de una Sociedad patriótica que en 
adelante habrá de realizarlos. 

En efecto, á infíuxos del Sabio Conde desde luego pen- 
saron asociársele los patriotas que deseaban dedicar sus luces al 
bien común. Prontamente se vieron reunidos en espíritu de pa- 
triotismo veinte y siete Socios de número, y veinte y dos ni- 
pernumerarios , quienes debían comj'orer una Sociedad Ecíjnómi- 
ca baxo el título de Escuela de la Ccncordia. Fortna'iiíóse el pían ; 
pero no obstante todos estos preparativos , Ja proyectada Socie- 
dad sufrió por entonces la misma suerte que los derrias d,esigf- 
nios de su Autor: y quedaría de contado sepultada en el ol- 
vido:, si un influxo mas autorizado no se hubiera aplicado á. 
realizarla. He aquí como se expresa el Secretario de esa nueva 
Sociedad ( 3 )■: »> Después que dos de nuestros Socios residentes en 
» la Capital del Reyno de Granada tuvieron el año próximo pa- 
»í sado de 1789 el generoso aliento de estimular su fundación con 
w un Discurso que dieron á iuz sobre este objeto (4)5 pareció 

que 



( 3 ) En Carta de 4 de Noviembre de este ano á la Sociedai 
de Lima. 

(4) Hemos leido el Discurso de que aquí se habla. Es una 
.pieza delicada , fina, sublime, que por sí sola, basta para dar á co- 
nocer el buen gusto de la eloqüencia acadépiíca que reyna en es- 
tos paises; por lo que no. solo hace honor á Quito, sino también 
á toda la América. Si? estilo es noble, magestuoso, lleno de en- 
tusiasmo ; sus pensamientos sólidas: su objeto, poner ala vista eí 
estado infeliz de la Patria, y persuadir las ventajes que esta debe 
esperar dei esrablecimiento de un cutrpo económico, atendido e.i 
genio de sus habitantes, su natural disposición para las Artes mas 
d'^ücadñs, las propoteiones del suel6 &r. Bastará para conocer la ener- 
gía , primor y mérito del Discurso el siguiente rasgo, v ¿Que im- 
» ¿Jüita que vosotros seáis superiores en racionalidad á. una mul- 
titud 



■m 



fr>in»-il 



iítihi ■■V\'i\ 



muÉsm 



so?- 

»> que- desJe luego «na nación tan e'p'rítuosa y activa como íat 
w aae>rr3, correría á pji r t-a plaata U'i proyecto de sóii.la ven-* 
» taja á sus iatereses, y de nnajniBco esplervlor á su gloria: pe* 
f> ro no sucedió asi; porque la Providencia p^Tmitió en aquel año' 
ff que d'.jrn-iaase nm de e^as iañaencias advería? á la pública 
st felicidad, v que se resintiese del tiempo calamitoso todo el año 
» de 1790. Ya I05 patriotas mas zelosos estaban á punto de de- 
»; sespercír de que allí en adelante se lograse siquiera la feliz co- 
tf yuatura de hablar sobre una empresa que se vio con indolencia: 

mas 



t* titud innumerable de gentes y de Pueblos, sí solo podéis re- 
» presentar en el grai teatro d.= l Universo el papel del idiotis- 
9} mo y la pobreza ? Tantos siglos que pasan desde que el Dios 
>» Eterno fortnó el Planeta que habitamos, han ido á sumergirse 
» en nuevo chaos de confusión y obscuridad. Las edades de 
p* los Incas, que algunos llaman políticas, cultas, é ilustradas 
w se absorbieron en un mar de sangre, y se han vuelto p roble - 
w máticas ; pero aunque hubiesen siempre y sucesivamente man- 
9f tenido en su mano la balanza de la felicidad, ya pasaron, y 
9f no nos tocan de alguna suerte sus dichas. Los dias de la Ra- 
pf zon, de la Monarquía, y del Evangelio, han venido á rayar en 
9> este horizonte desde que un atrevido Gen oves extendió su cu- 
9> riosidad, su ambición y sus deseos al conocimiento de tierras 
9f vírgenes y cerradas á la profanación de otras naciones; pero 
9> toda su luz fué, y es aun, crepuscular: bastante para vec 
9) y adorar á la sola Deidad de todos las tiempos , á quien se 
» da cultos y rendimiento* en el Santuario : bastante para ver, 
9f venerar, y obedecer al Soberano Augusto á quien se dobla la 
99 rodilla en el Trono ; pero defectuosa, tímida y muy débil para 
99 llegar á ver y gozar del suave sudor de la agricultura, del 
a> vivífico esfuerzo de la industria , de la amable fatiga del co- 
sí mercio, de la interesante labor de las minas, y de los fruto» de- 
99 líciosos de tantos inexhaustos tesoros que nos cercan , y que 
9» en cierto modo nos oprimen con su abundancia, y con los que 
9f la tierra misma nos exhorra á su posesión con un clamor 
99 perenne como elevado, gritándonos de esta manera: Quiteños, sed 
t9 ÍFelices : Quiteños, lograd vuestra suerte á vuestro turno: Qui- 
99 teños , sed los dispensadores del buen gusto , de las Artes y do 
» las Cieacras. « 



504' 
■j? mas en esta circunstancia lia sido, que el muy l!u;tre Señotj.Doa 
j> Luis Muñoz y Guzaian Xefe. dignísimo de esta Provincia , .d^^ 
9> SU propio motivo pensase en la plantincacion de la Sociedad , é 
j> hiciese inmediata mente seguir al pensamiento la execucion. 

Asi fué: conocía bien la profunda penetración de este 
esclarecido Presidente que el único medio para la prosperidad de un 
pais, es tomar conociteieató de las causas que la impiJen, conferir 
su estado actual comparándolo con el anterior, examinar los motivos de 
su variación, y los recursos que puedan influir en sus progresos^ lo que 
solo puede conseguirse teuaié-idose á trabajar de acuerdo los patriotas 
ilustrados. Con esta mira apenas llegó á Quito, deseó mudar ei 
aspecto de su infelicidad y darle ua nuevo ser: para conser 
guirla sólidamente formalizó el establecimiento de la Sociedad.: 
designó veinte y quarro sujetos en quienes reconacia amor á la 
Patria, sran conoñmiento de los ramos de agricultura, cometa 
cío y manufacturas , como también del estado pasado y presente 
4e todoj estos puacos-, y por consiguiente eran los mas capaces 
para discernir los partidos conducentes a que arribe cada uno de 
eíios á su p^rficcion ( ? ) • Coasriidycse Protector él mismo, ofre- 
ciendo juntamente m^ídiar con nuestro Católico Monarca para que 
acoja la Sociedad baxo de su Real amparo. Pone la dirección 
en manos del Ilustrísimo Señor Obispo: en él se reúnen, dice, IdS 
deseos del mejor Patriota, !a instrucción de un Sabio , un esta- 
dio incansable , y una vocación decidida á ensenar , acompaña- 
da de una innata propensión á hacer bien: qualidades que cier- 
tamente lo caracterizan con exactitud , y las mas ventajosas para 
presidir un congreso de Amigos del Pais qae van á reame sus 
afanes en el designio de adeiautar aquellos mismos objetos que 
tanto ha promovido este sabio Prelado con sus Pastorales per- 
suasiones. , - , 

Plantificada de esta manera la Sociedad , su becretariO 
Don Francisco Xavier Eugenio de Santa Cruz y Espejo , acaba 
de dar á luz un Papel, anunciando el Periódico que á nombra 
de ella se publicará desde el primer Jueves del próximo Enero. 
Tiene por Epi^raf.; , Instrucción previa sobre el 'Papel Periódico 
intitulaio Primicias di la Cultura de Quito. Con tan modesto tí- 
tulo la Sociedad dará cada quince dias sus producciones, á las que 

esta 



( 5 ) Oficio de 30 de Septiembre de 1791, ai Señor Marque» 
¿e Selva-alegce comisioaaio para el establecimiento de la Sociedacl^ 




•; . ." iy¿É¿iiÉfc1irtrtii<n^°^^i*''^*^^^^' 




• 



esta In.,ctrurc?on «uve óe Prospector en elía^ el Au^or .e rec«. 
ínienda p^.r e! ,.,rio , tino y n,ad.re. con que se produce Co- 
m..n^. d)sr. priendo sobre Jos pro,resos de la' ilustrador, dí enl 
tendur.ento bm..ro: des, ues de se uirlos ¡i,eran.e.re d.sde el 

á hablar de Quito como de un pais bastante ilu.str.do ^sra cono- 
cer que necesita aplicarse á los medios de. una mas sólida civi- 
Ji2a,cion literaria : propone el Periódico como un enrayo de loses- 
fuerzos que hacen los ingenios de Quito para caminar al templo 
de la Sabiduna-: después sigue exponiendo el objeto y .método 
de la obra , como igualmente algunas advertencias previas para 
disculpar modestamente ios defectos que p«eda tener. 
*r.r. 1 ^""^ ^^" ''''^" preparados principies Quito va sin duda á 
tocar e¡ punto de su engrandecimiento. A una Provincia industrio- 
sa por genio , abundante de talentos distinguidos capace» de los 
xnas agigantados progresos en todo gérero de ciencias y artes, 
solo le faltaban estos apoyos rara prom.over m felicidad, y afian- 
zaría sólidamente. Tales son los efectos que debe esperar de U 
mcuoacion con que ni muy ilustre Presidente trabaja por en- 
grandecerla con proyectos tan ventajosos, semeiante á ese Astro 
luminoso que no se presenta á la faz del Orbe sin disipar las 
tinieblas, esparcir luces y dar aliento á Jos mortales. Tal es á 
Ja frente de los Pueblos un -xefe ilustrado. Bajeo de los auspi- 
Cíos del suyo Quito ha cx3mer7ado á tomar un nuevo semblante 
ror una reforma universal de Policía, de Econotnía y de Lite- 
ratura j de manera que en el feli?, gobierno del Señor Muñoz debe 
icon razón fixar la época mas brillante de su ilustración , de sus 
prosperidades y de sus glorias,. 

Permítasenos aquí antes de concluir , hacer una ligera re- 
^,í!-x!on .sobre el Il^srcur!o Peruano, y formar un voto por la Pa- 
.tria, Quando mil obstácuios a! parecer insuperables presagiábanla 
jrsubsi^tencia de aquel : cuando tós que no estiman las cosas por 
íu verdadero mérito, miraban con desprecio nuestra empresa solo 
^or ser de nuevo establecimiento; quando nosotros mismos fatiga- 
dos con el peso de pna obra tan superior á nuestras fuerzas te- 
y»u.emos sucumbir á las tareas incesantes del Periódico: no so- 
Jpm.nte ha í-ubsistido logrando la aprobación de los aiie conocen 
cjuanto cuesta a unos espíritus oprimidos con el tumulto de sus 
r(-rertiv2s oruraciones, incubar en la formación de i^nos ráseos 
f^üL^s 4e í-íí^gíitaise ^1 Público j -pero. Jo que es mas, en solo 

un 



'^n* 



üaiMIIÉi 






^ 



UFi ano hemos visto confirmaílos nue<?tros desvelos con la imita- 
ción. Santa- Fe , la Habana , Quito progresivaaience han adopta- 
do tiuestro pensamiento. Sea en horabuena que una feliz concur- 
rencia haya estimulado á unos y otros en diversas partes, corno 
se vio en Lima y Santa-Fe ; siempre será gÍoriü5o á los Amantes 
. de Lima haber publicado el primer PerióJico de literatura que vi6 

^-^^nuestra America ; y que la nueva Sociedad de Quito quiera cooperar 
con nosotros al designio de la ilustración universal, arirmanáo mas y 
inas el mutuo enlace que de unión patriótica debe reynar en los 
vivientes de una misma región; y desee imitar las producciones es- 
tampadas en el Mercurio Peruano ( 6 ). Confesamos' que estas ho- 
noríficas expresiones, bien que excedentes á nuestro mérito, nos son 
muy lisongeras ; no porque fomenten los viles intereses del amoc 
propio, sino por quanto redundan en favor de la utilidad públi- 
ca. Esta se fomentará ventajosamente , siempre que propendiendo 
á la común ilustración dirijamos nuestras incubaciones á un mis- 
mo interés, á un mismo objeto. ¡ Oxalá la benéaca influencia de 
la literatura que se ha comenzado á experimentar, extienda sus 
.progresos por todas las dema> ciudades cultas de este vasto Con- 
tinente ! Nosotros tendremos el glorioso consuelo de haber indi- 
cado el camina, estimulando á otros á que sigan, y quizá perfec- 
cionen la empresa. Este es el premio que espera nuestra aplica- 
ción : este ei que nos empeñará en continuar con redoblado es. 
fuerzo nuestras penosas incubaciones, volviendo á principiarlas con 
el mismo con que hemos logrado continuarlas hasta el fin del 
año que concluimos. Y si en el siguiente el fruto de nuestn)s 
sudores tiene como hasta aquí la aceptación del Público bené- 
voló : si la Socie.hd consigue mas proporción para perfeccionar 
sus producciones, purificándoias de los defectos que puedan habe- 
las hecho menos grúas : sobre todo, si la experiencia va din.^o 
.á conocer Id utilidad y ventajas que. resultan de fomentar Soc e- 

. ,dades Patrióticas, ¿no podrecaos felicitarnos de haber s¿rvUo ^4 
algo á nuestra Patria ? 



t%l 



( (5 ) Carta de la Sociedad de Quito á la de Liiüj, 




■"■^ ^.--r^^^ii^^aag 



v-í^iifXíeíitfíems'íi'ffnmmsg^iaK^smia^i^fmcmmtm'i^ 



tci'7, 

gCICTO DEL ILLMO. SEÑOR OBISPO BE QUITO RELA- 

tivo á Ja abertura de un nutvo camino. 

XCOS EL DOCTOR DON JOSEPH PSREZ CAL AMA POH 
''la Gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica Obispo de 
ja Ciudad y Obispadp ,d¡e 3aa Fraivci^co de Quito , del Coíwejo 
de S. M. §cc. 



NA de las obligaciones qae nos impone «t ministerio Pastora?, 
es la de premiar ,, honras y distinguir á aqueüos nuestros ama- 
'dos Curas íjue están bien penetrados de ciue la caridad prefe- 
rente consiste en fomcnter y proteger el bien público (porque 
^ este es el bien de todos). Resalía esta carídsd tan digna de 
elegió , quando se exetcita , contribiiyendo cantidad de dinero pa- 
ja algún íin ^.úblico , que va á ser remedio y consuelo yniver- 
' sal de pobres ; y Jos que lo dan , son también pobres. 

para cumplir, pues, con la enunciada obligación ; ya que 
Jio pódameos cjjmpliila con premies de utilidad , nos considera- 
dnos muy obligados á cjumpüría con premios de honor y benevó- 
lercia , publicardo quienes han «ido ntiestros muy amados pobres 
Curas que á impulso de su amor patriótico han contribuido con 
cantidad de dinero para el muy itriportante proyecto de la aber- 
tura del camino de Malbucho ; el que cieríameate será la re- 
dención política no solo ¿e ías Provincias de Ibarra y Otábalo, 
sino de toda nuestra amada piócesjs , cuya extremada pobreza pe- 
cu naria nos sflige c^da dia mas y mas. Para príJceder con toda 
claridad hablaremos por Provi^icias. t,os Curas que de la de 
Ibarra han cofitribirido , son los siguientes::: 

iN^.uesíro Vicario Provircial y Cura de Ibarra Doctor 
'pon Luis PeñaKeírera , dio c'jncijt'nta pesos , y que en lo de 
©delante contribuiría con aigo jnís. Niae'^rros Curas de Sin An- 
tonio , e! de Salinas ^ y ei de Caguasqui dieron á Veinte y cin- 
to pe?os cada uno. 

En la Provjofi* de Orábalo , nuesti-os Curas de A'^ont?- 
gyí , el d'p Cotacsche y el ds ürququi tambié:? dieron á veinta 
y cinco pe.'^ofi cada uno, K ta? «fu'a^lñbles noticias las acabamos de 
E-ecibii por infoíwe muy circun^tan^ ;ado. Y t?.mbíeii ssbemos qua 
Dijestro cit3(to Cura de San Antonio Dnri Gregorio Ribadcney- 
(3 .¿ desii^ Ylo-^j juevps caíprce iba persünaimente cpa cien peo- 
nes 



i)ii | íi ^ ii^^rfit; 



mrnmfr^ 



wi^s i. continuat en ,tan .iroportante -faena; y qvie dexata oírosr 
üien peones prevenidos para quan<io terminasen los primeros, 
B en quisiéramos tener arbitrios efectivos de tjíilidad ^honrosa pa- 
ta manifestar luego luego nuestro particular agradecimiento á 
los expresados nuestrOvS muy amados Curas; mas ya qiíe dos falta 
«1 insinuado arbitrio , sí lo miíiimp puede ser índice de Jo má- 
ximo , regalamos á cada uiio de dichos nuestros Ciaras un to— 
tno de los Santos Evangelios en ktin y castellano por el sabio 
Petite ; y también el tomito de la e^cquisita obra que se titula : 
el Repúblico mas sabio , ó historia del hombre civil. En esta; 
©brita verán dichos nuestros -Guras, quanto honor consigue pa- 
ta con Dios y para con los hombres sensatos , el que contri-.; 
buye y coopera á la felicidad pública. Ya di.ximos en nuestro Im* 
preso de once de Febrero del presente año : que la ley supre- 
in,a de la , caridad christiana y civil manda, que con preferencia" 
sea promovido y fotuentado el bien público. Saius publica i ^uá 
^rema, lex esto- ■:■!•:£ 

Queremos que los enunciados libros se remitan á nues*^ 
tro citado Vicario y Cuta de íbarra , para que oportunamente' 
áísponga que con seguridad y prontitud lleguen á manos de 'los' 
ya dichos nuestros muy amados y generosos Cutas. , Queremos' 
tapibien <iue este nuestro: breve Edicto se remita á dicho núes--' 
iro /Vicario P9ctor Peña Herrera, para que luego luego lo ha-c? 
g^a publicar en Íbarra, y disponga que por copias autorizadas sea 
publique en todos los demás Curatos de aquella Provincia: y asi- f- 
mismo remitirá una copia á nuestro Vicario y Cura de Otábalo, ? 
á quien mandarnos que Jo haga publicar luego luego en aque- 
lla nuestra Parroquia ; y que por medio de otras copias autori- 
zadas se publique en los demás Curatos de dicha Provincia de 
Otábalo 5 y todos los enunciados nuestros Curas nos darán razón 
ide<haberlo así executado. 

Reboza de júbilo nuestro corazón con haber recibido asi- 
jnismo noticias muy individuales y nada sospechosas , de que en 
nuestro Curato de Cayapas, que es donde ha de terminar el Ca- 
nuno , hay minas de oro de regular bonanza : que la que tra- 
bajó el difunto Quinteros , y está junto al riachuelo que llaman • 
Cachavi , ha dado y es de notorias utilidades: que Don: Carlos 
Araujo está actualmente trabajando otra en el parage llamado Bo- 
gotá j y que la visible ganancia , ó utilidad ha movido ya á ' 

va- 



'liíi l'"lili TifiliWÜ" 



309. 

varios sujetos de Popayan para abrir y trabajar minas en M 
citados sjttos. 

La abertura del camino en principio de este mes esta 
ba á media iegua del caudalosa rio Lita, cuyo transito, ó paso 
[ que era lo mas difícil y arduo ) es en el dia nluy fácil de 
vencer; porque sa ka encontrado un parage, en euya mitad tie^ 
ne el no un peñón que solo dista de las orillas catorce varas 
y en aquellas cercanias hay abundancia de vi^as y maderol 
de veinte varas de largo ; c^xt los que se hará un firme , anch* 
y muy hermoso pttente. 

El camino ha de terminar no en el antiguo embarca- 
dero que se llama Bogotá , sino en el parage que se llama Tu-. 
JuIvi; en donde ya se juntan dos riachuelos , y hasta allí su- 
ben barcas que pueden llevar ochenta, ó cien cargas. Con dos ho^ 
ras de camino van á salir al rio de Santiago ; y con la unió* 
de este se forma ya tanta agita , qu^ ha5ta aUí ya puede subir 
frarco de cubierta lavada, según llaman. Desde el rio de Santia- 
go en unión de los do« riachuelos hasta el í7).ír se gastarán qua- 
«o horas poco mas ó menos; con lo que se demuestra que 
desde el nuevo embarcadero proyectado hasta mar alto se gas-, 
taran seis horas. Desde íbarra hasta dicho embarcadero ( abierto 
el camino) resultan tres, ó quatro dias quando mas de jornada Y 
pues desde esta Capital de Qaito ha?ta la Vilia de íbarra se em- 
plean tres dias: ¿quien no deseará y dará gracias á Dios, porque 
quanto antes se concluya tan importante proyecto, al considerar que 
en siete días desde Quito se hallará qualquier sugeto v careas 
en €i embarcadero ? o j e*» 

jt A- i. ^^^^^^^^^ «"^te motivo de gozo universal , con que des* 
de dicho embarcadero hasta Panamá dilatarán solamente los bar- 
cos tres , quatro, ó cinco dias lo mas , según el tiempo ; y des- 
de Panamá pueden continuar, si quieren, á Punta de Manta, y 
de alii a Guayaquil cuya navegación es muy notoria. 

En el principio del mar adonde entra el citado río San- 
tiago, hay dos puertos : el «no llamado San Pedro, y el otr» 
Limones. Los barcos que quieríín ir á Turaaco , gastarán por al- 
ta mar siete horas 5 y costa á Usta gastarán tres dias. Los que 
marchen para Isquande , ó ei Chocó tienen que navegar precisa- 
inenre por alta ^mar , y se dilatarán veinte y quatro horas poca 
Rías o menos. 

Xos barcos qtae lleguen á Tumaco, y quieran los Inte- 
Ksados que Ja carga continué á Balbacoas, lo coaseguirán £4-, 



j 



dlmenfe eri barcas grandes ( que llaman Falcas), con seis días 
por ei mar : y sí la carga ía pusiesen en canoas pequeñas, pue- 
de esta conducirse hasta Barbacoas por el arrastradero que Ha- 
alian ; y entonces bastan tres dias de camino. 

'••' ííadíe ignora, que dé Paaiamá á Poríobelo son tres días 

fOT tierra 5 y que de Poríobelo á Cartagena de Indias por agua 
se emplean veinte y quatro horas* Con estas notorias ventajas 
gi^uien no ve la fácil extracción , é introducción de géneros y 
frutos que vá á conseguir este nuestro pobre Obispado de Quito, 
cuya fiebre política nos tiene muy angustiados? ¿fodo pasagero, 
ó comerciante que desde Cartegeaa quiera venir á este Re5.n0 de 
Quito, no preferirá el tránsito de^de Panamá á nuestro inuevo Ein- 
fcarcadero, y desde allí en siete días se halla ya en esta Capital 
|>ür ei nuevo camino ? ¿ Quien ignora lo dilatado y peligroso , 
que es el tránsito, ó navegación desde Panamá hasta íluayaquil ? 
Y desde Guayaquil hasta Guaranda ( primer Curato Vicaría de 
nuestra; Diócesis) ¿ quien no se horrorixa con ios tres dias de ca- 
mino por el rio ík Guayaquil arriba hasta las bodegas de Ba- 
bahoyo, si reflexiona en los puntantes mosquitos que abundan en 
áicho rio ? X^abkmos por experiencia. No hay defensa contráta- 
les vichos que taladran la líias gruesa ropa. Si ei pasagero se 
cubrcj algo se defiende , pero no del todo ^ mas tiene que sufrir 
un sumo y excesivo calor, Y si no se cubre con lo que llaman 
Toldo sin que le quedé líesquicio alguno; son tantas y tan ar- 
dientes las picadas de ios tkh& mosijuitcis que sin hipérbole pue- 
de decirse que crucifican al caminante. ¿ Y qué diremos del ca- 
mino por tierra desdo las bodegas de Babáboyo hasta Guaranda ? 
La montanuela, los ríos y 1.a escabrosa cuesta 'dé Sari Antonio 
Tarigsgüa ponen miedo al mas valefoso. Lo njísmó sucede si se 
toma el camino de lá Chima, qae ¡salé al Curato de Asancot© co- 
tno quatro, ó cinco leguas de Guaranda. Lo jpeor es^ qite en seis 
SReses del ano quando ínénos, son intransitables ambos caminos á 
causa de las aginas. Son muchísimas las bestias de 'carga que pe- 
recen cada año en tales tránsitos; las cargas por necesidad se mi- 
íHoran á Ja mitad del peso regular ; y el flete de entrada y sali- 
da uo se rebaba. 

De todas estas enisnckdTas y muy notorias dificnltadei, 
y gistos muy crecidos se libertan el pasagero , frutos y géneros 
^tte puestos en Panamá ccr.venga eondacirlos á Jas Provincias de 
Ibaaa, Otaiwlo y esta de Quito, verificado, como confiamos en 

Dios 



**i 



Si 'f^^'^-^-^'-^ 



pies que se ver-i.Scará*.qnanto 4ntes, el tjnportante camino <!eMaf«. 
feúcho. Para c<5asue]o univeríal de todos nuestros muy amados;' 
Diocesanos, queremos que también se publique este nuestro Edici» 
tillo en las Iglesias de esta Capital; y que por Cordillera se re^' 
mita á todos los Curatos. Dado en el Palacio Episcopal de Qui- 
to á' catorce dias del ines de Julio ( día del Glorioso San .j^ufi-». 
raventura) de mil setecientos noventa y un años. . ./ * 

Otro sis nuestro Cura de Chamb,o de la Provincia de Río»' 
bamba acaba de enviarnos veinte y cinco pesos para ei citado ca-* 
á)ino. Fecha ut supra^, 



^osej^b Ohis^o de (¿uito* 



fot mandado de S. S. I. el Obispo mi Señor. 



iicenciado IsíicoJas Alonso Andrtd© 
y San Juan., 

Secietari»." 



irt 







■^!'^mm0ll!( m^of 



■kapM* 



"^ 



4CU 



Lm, 


Bi'cf. 




Dele decir. 


11, 


reconosieran 




reconocierau 


13. 


desem bol viendo 


•desenvoU'ieodo 


3f. 


€n lasa 




enlaza 


33* 


cacerías 




caserías 


19. 


íazco 




casco 


12. 


ei que 




del que 


33. 


zelozos 




iZelosos 


3 2> 


regreso 




regi-esó 


:20. y 24. 


para ge 




pasa ge 


11. 


entro 




dentro 


36. 


Sdccdad 




S ocíela i 


8. 


halagüeña 




alha^ikña 


j©. 


apañas 




apenas 


6, 


Arte : que 




Arte , que 


4. 


ocuriermí 




ocurrieron 


J?. 


deramada 




derramada 


y. 


aruinada 




arruinada 


»3, . 


Igesia 




Iglesia 


«9. 


«¿ hanc. 




su hinc^ 


SU 


iracunJium 




iracundiam 


s<í. 


Histoíiador, 1 


de Jas 


Historiadür de Ia3 


or. 


Historia para 


qut 


Historia ) pata qi»* 


07. 


estremarse 




estrenarle 


I5^. 


un misrno 




lino mismo 


í. 


iales 




sabia 


i(í. 


de su vase 




en su base 


g8. 


Diré pues 




Diré despus* 


If» 


aumentea 




aumentaa 


12» 


dada 




daba 


úir. 


semejantes 




sus mejore* 


00, 


Num. 91, 




Num. 90. 


07. 


el estado 




fil estada 


54. 


holgado 




holgada 


18. 


ccompAña 




acompaña 


09. y i«v 


«ponerse dos , 


,6 


oponerse, dos , ó 


00 


tres meses ánt^s , 


ties meses ántet 


00 


pasa 


&c. 


pasa 6;^ 


s8. 


de razón 




dé razón 


$s. 


anteriores 




anteriores 


a. 


proporcionará 


proporcionar " 


tln 


^ámlsíbh 




admisible ^ _J 



t\ 



líiMMriMJÉkÉiriUÉi 






F»L 


L?«. 


D.T^. 




IDehe decir. 


eó9. 


07. 


prnv'uxo 




prodigó 


!bid. 


as- 


habidas 




cabidas 


Ihiú. 


Ib id. 


de ¡as obras 


á las obras 


Ibid. 


%6. 


con fa volubles 


coo sus favora- 




OO' 






bles,. . 


a I o* 


ÓI. 


terrible 




temible 


Ibid. 


13. 


que nunca 


deberla 


que nunca debe?4 


SI r. 


3«. 


cxtencioa 




extensión 


Ibid. 


27. 


veneno 




venero 


312. 


ir. 


únicamente 




unánimemente 


Ibid. 


»?• 


extencjon 




extensioa 


a 1 3. 


07. 


concurren 




ocurren 


Ibid. 


I r. 


la substanciación j 


la substancia- 




00. 


Claustra 




ción de oír al 




OQ, 






Rector y Cia-- 


' 


,00. 






ustro. 


Ibid, 


26. 


merecen 




merezcan 


eíj. 


t2. 


naufrago 




naufrago 


*34. 


IS. 


docis 




* dosis. 


ibid 


S2. 


fílofofía 




filosofía 


¡bid 


«5. 


azufre; y regiílo 


a2.ufre y régulo. 


«40. 


*i. 


Pberícides 




Pheréf'idcs 


S42. 


Di. 


capitulo? 




capitulo ? 


ibid 


.3r. 


)a curiosidad 


y mi$ 


la curiosidad « Y 




00 


adelante 


mas adelante: » 


{«54. 


14. 


■déla vida 




de las Vidas 


íí;<í. 


í8. 


puede 




pueda 


»6j. 


»3. 


destruidas 




destituidas 


ÍÓ5, 


«6, 


regosijo 




regocijo 


fÓp. 


07. 


«1 ayre 




el ayre 


Í78. 


04. 


Astros son 




Astros, soa 


»79' 


i8. 


Dixóse 




Díxose 


«90, 


.27. 


sexos 




sexos 


«Í4. 


penult. 


cxtencion 




extensión 


t99. 


04. 


meditará 




msditaráse 


Ibid. 


08. 


desplegado 




despegado 


$«?• 


20. 
00. 


ventajosos , 


semeja rite 


ventajosos. 

Seemejantc 


im, 


?«, 


á los motuk^p Tai es 


<á los mortales : tal 








_ 


e* óiC' 




OESKtlVACIONES METEOROLÓGICAS DEL MES DE Di- 
ciembre hecha"í á Iss 12 del día. 

„.,.. . . ^ r—- — . J-i <fc " 

Dias del 1 Termómetro de i Termómetro de 
mes. I Reaumur. ¡ Farenheit. 



\ 



ip-fl . 



I - ^ „ — 15. , 8 . - -70 , o . 

5 18, 2 . 73 ,0 

,0 . - 19 , o 75 ,-0 -- - 

i(í_,- -^-i8,o - - -72 , 5 

85 20, 3 - - -75 , 5 

29 19, 0-- -75» o 



El día 26 bubo un temblor el mayor que fia habido e» 
todo el año. Su duración fué .de ; i minuto y 30 segund. 
poco mas ó menos : su dirección S. F, N. O. 



'I 



ERRATAS MAS IvjÜTABLhS DE LOS MERCURIOS QUS 
contiejít c,ei ;ilA Tomo. 



Fol. 



Lin. 



íbidé.:.^ . 20. 
Ibid. 33* 



I- 

Ibid. 

5- 
6. 

II. 



13. 

22. 

13- 

17. 



s. 



14. 7- 

2.1. mIi. 



W 



Dice. 

Tischo en Dinamarci- 
quai menos .. 
fundo 
proprio 

hemos citado : 
osiosa 
gequtna? 



Dele decir, 

Tichó en Dinamarca 
qual mas quai ui«^j?f 
fondo 1 ; t 

propio 

abaxo citamos 

ociosa 

pequeñas 



Carlos por íus Letrg? ex- Carlos }pqr sus Letras 
pedid?s, en iguai. foicpia £x pedidas ¿¿o 

aíiminitrgt, : administrar 

i'iahiei)dü habiendo 

íín mal confí^pj Bórrase 

Fot 



í^íafV3!»:A'aí^^g:' 




Fci 



Tin. 



Dice» 



JDehe dectr.. 



I 



Ibid. 


IT. 


Ibid, 


24. 


47. 


iik. 


4B. 


7- 


52. 


27. 


Ibid. 


3-7- 


ss. 


r. 


Ibid. 


4. 


^S6, 


26, 


57. 


ss. 


<íf. 


0^. 


67. 


" i4' 


Ibid. 


54- 


68. 


ult. 


6g. 


3^. 


71. 


íS. 


Ibid. 


24. 


Ibid. 


28. 


72. 


8. 


73. 


5- 


Ibid. ' 


S2r 


74. 


4^ 


Ibid. 


•í. 


ibid. 


c8. 


ibid. 


09. 


Ibid. 


21, 


75- 


»7- 


ibid. 


go. 


-76. 


M» 


Ibid. 


r8. 


Ibid, 


í3. 


Ibid. 


3S. 


ni- 


22» 


ibid. 


t^. 


ibid. 


3S. 


Ibid. 


S4. 


78. 


^ 


Ibid. 


9. 


ibid. 


25. 


79. 


19. 


«<>. 


M 



admirable 
poi vadera 
artisma 

■en un ángulo 
Apurimac 
de la paz 
inundan 
vista el audaz 
buqae 
fceciióles 
azucares 
calidad 

hace mas impresión 
iquid ( oraticnis) 
Panamá 
pretesto 
salutaciones 
secciones 
en aquellos 
prosélitos 
basto 
alagaba 
Elicio 
Montesuní* 
Pisarros 
bisnen aparar 
Augusto Hereo* 
Bohorques 
presidio 
Casiques 
algunos coiii# 
cmbiae 
crusan 
presipitaa 
Gresia 
presisarloS 
ensima 
carcas 

con tístos nuestros 
casería 
grávidos 



admisible 
. polvareda 
ari ruina 
en una calle 
Apurímac 
de la Paz 
inunda 

vi?ta, el a^idaz 
buque 
héchole 
azúcares 
caridad 

no hace mas impre«íoii 
aÜquid ( orationís .) 
Pa na iná 
titulo 

contribuciones. 
accioji£s 
de aquellos 
psosélitos 
vasto 
alhagab^ 
Elíseo , 

Moatezuma :, 
Pizarros . " 
vienen á p?.rar 
Augustos HérosíS 
Bohoiquez 
presidio ! > 

Caciqíues 
algunos, coina 
enviar! 
cruzan 
precipitan 
Grecia, 
precisar lof 
encima 
carcax 

coa estos , nuestr## 
cacería 
grabados 

W4 



y i ili¿!.u^|j | -:a 



ÍNDICE DE LAS MATERIAS QUE CONTIENE EL TOMO 

llí. del Mercurio Peruano , y distinción de los Académicos 

que las escribieron ( i ) . 

FoU 

lotroduccíon al Tomo III. Cephalio. 

Carta sobre los Vientos del Invierno. Chrysippo, 

Traducción de la Oda 3.^ del Libro i.** de Horacio. De 
la Academia Poética. 

Breve de nuestro Santo Padre Pío VI. sobre el Vicariato 
General de los Reales Exércitos , y una Real Cédula 
de nuestro Augusto Monarca. Publicados por orden del 
Superior Gobierno. 

Continúa á fox. 17. 

Tabla Astronómica para el mes de Septiembre. Hypparco, 

Ideas instructivas sobre la Navegación. Ídem. 

Epístola de Antíciro criticando la intolerable philaucia deles 
Eruditos. De la Academia Poética. 
Continúa á fox. 33. 

Carta sobre la vana ambición de los que á fuer2a de querer 
imitar á los grandes se hacen ridículos. Remitida. 

Estado general del Real Erario del Perú en fin del año de 
1788. Adquirido. 

Propuesta de unos Premios por la Sociedad, al que expusie- 
re con mas acierto el método mas seguro y econó- 
mico d^ mejorar los caminos del Reyno, Hesperióphylo. 41, 

Caria escrita á la Sociedad sobre el Puchero de Flores de las 
Limeña*. Retaitida. 

Contestación de la Sociedad. Hesperidphyh, 

Peregrinación por el rio Ucayali. Aristio. 
Continúa á fox. 57 y 65. 

Extracto de varias obras del liustrísimo Señor Pérez Cala- 
m.3. Teagnes. 

Estado del Real Erario al fin del año de 1789. Adquirido. 

ÍJoíicia dj; los Trages de los Indios que habitan en las Mon- 
tañas del Perú. Aristio, 

Con- 



9. 
a r * 



3». 



40. 



4(íi 

47» 
4P« 

7> 



( I ) En este índice de materias se encontrará á Meligario y 
Sophronio , cuyos nombres no se hallan en la Historia de Ja ;5o- 
ciedffd. fían sido sdmitidos en su respectiva rlsse para suplir la 
falta de los que por sus ocupaciones , ó destinos no han podido 
dc^^mgfiñu su cargo» 



atfHÉMIaiÜk 






Coritiní^a k f^^. S^* ' . 

Catti Escrita á la Soeiedai , con vatiíc? noticías^ relativas á 
las entradas de los Panrés Misioneros de San Fran- 
cisco á los Andes del Peni. Remitida. 91. 
Continúa á fox. 107. 
Nata de la Saciedad- sobrs la' Carta enunciada. Aristió. pr. 
Observaciones Meteorológieas del mes á^'üt^ÚQmhvQ. Hipparco. loj. 
Tabla Astronómica para el mes de Octubre. Ídem. jo(5. 
Nota dé la SocíeJad sobre algunas equivocaciones. Aristio. 120. 
Mapa dé la Paiiípa del Sacramento publicado por la Sociedad. Ibi. 
Estajo actual de todas bs Misiones de Ocopa. Adquirido. Ibi. 
Resultado del Pronóstico hecho para el Otoño, Aristio, I3i. 

Continúa á fox. 129. 
Cierta sobré la uniori dé la Música y el Drama. Rem;>/i¿i. 131.' 
Bíscurso Histórico de la Fundación del Monasterio de Tri- 
nitarias. Meligário. 137» 
Continúa á fox* 145 y i?^. 
Nota sobre el Discurs© antecedente. ídem. 161. 
Progresos del Periódico de Santa-Fe. Teagner, 164. 

Continúa á fox. 172 
Cirtá sobre el sembrío de Cedros. Timeo, 180, 

Continúa á fox. 188. 
Tabla Astrohómlca para el meis de Noviembre. Hyppárc'o, 187, 
Observaciones Meteorológicas del níes d« Octubre. Ídem. 188. 

Noticia de los Caudales y Frutos éxpprtados de la Habana 

por el año de 1788. Adquirido. ^9i' 

Nota de la Sociedad á la enunciada Noticia. Aristio, 194, 

Píroyectos Literarios. Idini. 19(5, 

Informe del Doctor Dori Toribio Rbdriguez, proponiendo ilh 
nuevo método de Lecciones á la Cátedra de Física del 
Convictorio Garolino. Remitido. 15^ 

informe del Señor Don Ambrosio Cerdan sobre el propio asun- 
to. Remitido. 20&. 
Decreto del Superior ^Gobierno rfelativo á él. 5-14» 
Beneficencia Pública. Aristio. Ibj, 
Caita' de Don Diniel Jí^eber en defensa del Barril amalga- 

matorio. Remitida. iVI, 

Continúa á fox. "225, Í233, y 241. 
Kota sobre los Planas de Arequipa. Chrysippo. aa'j. 

Eítado de los Curatos y Rentas actuales del Óbis'pádb a« 

Ateqiiipav Remtido, cj^. 

Esta- 



i 



mmÁii0m 



mmmitmm'kiti.} imiuii-ii 



Estado de contribución á favor del Raal Erarlo. Ilsm. 
Carta sobre los Maricones, Snohranio. 



Tenibloi: en la Villa de Pasco. Uespe- 



Ibi. 
230. 



Observación de ur 

jlópW.o, 239. 

Reñextones de !a Sockidi sobre la Carta de D. Daniel, Cephalio 249» 
Carta sobre el origen de la voz Siíbrcrjpcioii. Chrisyppo. 253, 

Fábula Literaria. De U Avad-.m'ij, Poética, 255. 

Tablas Astronómicas para el mes de Diciembre. Hypparco. 257! 
Observaciones Meteorológicas del mes de Noviembre. Ídem. 258.* 
Discurso sobre la falsa Ileügioa de los Indios del ?erá. So- 

phronio. ^^^^. 

Carta sobre el origen de los Vientos. Remitida, sós! 

Continua á fox, 27^. 
Prevención de la Sociedad á ios que remiten Papeles. Chrysjppo. aSíi. 
Estado de los Caudales y Frutos de exportación del Navio 

Nuestra Señora del Pilar. Adquirido. 2g 

Rasgo sobre los Yaravíes Be la Academia Poética. agf* 

Carta relativa á las Pr.^caudones ea los Parco?. Remitida. 202 
Estado general de exporiacipnes por el Píjerto del Callao en 

el año de 179Í. Adquirido. 
Noticia de «na Sociedad Patriótica establecida en la CiucHid ^^^* 

de Quito. Teagnes. 
Edicto del Illmo. Señor Pérez Calama sobre el nuevo catni- ^^^* 

no de Malbucho. Remitido. 
Observaciones Meteorológicas del mes Diciembre. Hypparco ft^ 
Fe de Erratas de los Mercurios de este quadrimestre. Ch'r'í 

sippo. ^ . 

, Secretario de la^ Sociedad. Hermágorar, 




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